Bien Aquí estoy con otra entrega de mi locura personal, pero que me encanta porque amo a MI Godric :P la verdad es que agradezco los Reviews que me han dejado y entiendo cuando las demás autoras dicen que es muy emocionante, es divertido conocer las opiniones de los demás sobre algo que estas escribiendo y ver qué expectativas tienen de lo que pasara. Estoy agradecida! En fin, los dejo con el capítulo, y nos vemos el miércoles de la semana que viene!
Capitulo II: El Dragón Verde.
Si las cosas hubiesen seguido tan fáciles como hasta el momento, pero no, tenían que haber salido completamente de revés, tendrían que quemarla viva como mínimo por algo tan estúpido como dejarse ver haciendo magia tan pura, tendrían que haberla matado antes. Lacroix no sabía cómo podía ayudarla, no tenía idea de cómo; hasta el momento lo había hecho pero ella era tan descuidada…
El dragón verde, un salón de reuniones sociales estaba cerrado esa noche para llevar a cabo la reunión más importante que debían celebrar en los últimos diez años, desde la última quema de brujas. Lacroix suspiro mirando los seis hombres que estaban sentados en las sillas formando un círculo cerrado.
-"Estamos aquí por un tema que nos urge tratar"-comento el Sr. Jean un hombre bajito y con un bigote fino pero largo, jugaba con el mismo mientras miraba a los demás presentes en la sala, con semblante serio. –Ella es una bruja-dijo sin más- tenemos que quemarla viva para romper todas aquellas maldiciones que nos han caído desde que quemamos a la Slytherin hace diez años.
Hubo murmullos de aceptación mientras Lacroix los miraba molestos -Sr. Jean, es posible que no haya sido ella la causante de todo esto…-intento entonces alegar Zephyr.
-¿Qué es posible que no haya sido ella la causante de todo esto?-pregunto entonces el tercero de pelo canoso y mirada oscura-¿Estás diciendo chico que es posible que las vacas mueran solas y que los niños sean comidos por nuestra propia aldea?-pregunto sin manejar sus expresiones el sr. Carter con una actitud de asco y desprecio en la mirada mientras se levantaba furioso y se dirigía hasta donde el joven Zephyr.
El chico de ojos azules negó rápidamente –Sr Carter, Sr. Jean, calmémonos un poco y busquemos que animal puede estar haciendo eso, pero es una joven que no tiene la culpa de ser eso que usted dice que es…-agrego rápidamente el joven Lacroix mientras miraba a la joven de cabello castaño y mirada triste, que se encontraba amarrada de manos y pies sentada en la silla de madera al fondo del salón.
-¡Me niego a darle una oportunidad! –Agregó el Sr. Carter - ¡Quiero que se haga justicia y que ella nos diga cómo hacer que todo vuelva a la normalidad! –el señor Carter se mostraba molesto y furico con la situación y como no, era uno de los principales hacendados que iría a la ruina si la escasez de agua no se arregla pronto, o si las hierbas no volvían a su color y resultaban comestible para que el ganado lo superara.
Los ojos castaños de la chica estaban ligeramente enrojecidos por las lágrimas notó Lacroix al llegar al lado de la joven bruja. -¿Qué haremos entonces?-replico un tercero de tez morena al igual que su cabello y sus ojos negros.
-Ya hemos visto lo que puede hacer, todos lo hemos visto, todos sabemos que ha hecho contacto con algo maligno –Lacroix iba a preguntar que era pero todos en definitiva lo tenían claro. La habían visto hablar con aquel ser de orejas alargadas y piel arrugada, la habían visto mientras el rellenaba la copa de la joven con el solo movimiento de su mano, la habían visto a ella hacerlo con una sonrisa. El grupo la había interceptado escondida entre los matorrales y habían pensado que era una mujer herida por los maleantes que andaban de un pueblo a otro pero se habían encontrado con aquello y la habían apresado rápidamente mientras notaban con horror como la criatura se escapaba con un chasqueo de los dedos…como si fuera magia. Lacroix no podría entender nunca como había gente tan estúpida para hacer las cosas aun así a sabiendas de que todo el mundo podría verte, podría al menos haber escuchado los cascos de los caballos acercarse, pero no estaba demasiado cerca…estaban demasiado concentrada practicando la magia. –Aún hay que buscar esa criatura, no sabemos lo que es y necesitamos entender que es lo que quería y si eso es lo que está haciendo daño a la aldea, seguro que es de esa manera – termino el Sr. Jean molesto rumiando ligeramente y aun pasando su dedo por la punta del bigote, enredándolo en el mismo.
Lacroix le miro con cierta cautela al saber que sería quien al final preguntaría. :-¿Qué pasara con la chica?-la conocía pero no podía hacer nada con ella desde donde estaba sin delatarse, no podía hacer mucho sin que lo vieran, ella estaría vigilada siempre, hasta el momento de la verdad.
Jean camino hacia la joven mirándola fijamente de arriba abajo con suspicacia nata de un hombre como lo era el recolector de los impuestos de cada uno de los aldeanos para la colaboración y el arreglo de la aldea. Se acercó hasta quedar a un palmo de ella -¿Cómo te llamas?-le preguntó entonces.
La joven lo miro con sus ojos marrones y sintió el aliento del hombre mayor, y el normalmente olor almizcleño de los aldeanos de Firhall y tembló. –Helga. –le respondió en tono bajo y ligeramente atemorizado.
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La fiesta no había sido gran cosa para Rowena Ravenclaw después de que el importante y sagaz Slytherin hubo desaparecido sin decirle adiós, pero ¡Por Dios que sabía bailar! Camino por el salón descalza y con el libro de la historia familiar entre las manos, sabía que debía aprenderlas al igual que administrar la casa, pero eran cosas tan sencillas que difícilmente ella le ponía atención, a fin de cuentas tenía otras cosas que pensar. Como evitar que su madre se diera cuenta de que era una mujer con cualidades especiales, en este caso de poder manejar el aire.
Rowena suspiro nuevamente mirando sus manos, se había dado cuenta de que era especial cuando una noche de hacía seis años atrás había estado triste y deprimida, el aire soplaba fuertemente y había mucho silencio solo estaba el sonido provocado por el mismo… había llorado mucho pero sin saber cómo explicarlo el aire se tornó frio.
Flashback.
No podía ver el camino que tomaba desde la parte trasera de la casona de su familia, las lágrimas sencillamente no eran para ella porque no las podía controlar, por eso nunca lloraba, por eso tenía que ser fuerte, las emociones eran para débiles. Su cabello estaba suelto y el aire parecía estar de acuerdo al ánimo que ella misma tenia, parecía fuerte, iracundo, impotente por las muchas cosas que ella sabía que tenía dentro y que no dejaba salir. Se sentó en la roca del claro de los Gryffindor y aunque no sabía exactamente como había llegado hasta ahí, pero sabía que lo necesitaba, necesitaba un lugar seguro donde poder estar, pero el aire no se tranquilizaba y ella tampoco, hacia pequeños remolinos de viento, sobre el agua que estaba cerca, hacía que las hojas se movieran.
Rowena se levantó rápidamente de la roca asustada por el viento, por la forma tan violenta, veía como se armaba desde la parte inferior el circulo angosto nada tranquilo, se pegó al tronco del árbol más cercano buscando un poco de aire, se había dado cuenta que por la intensidad, la fuerza y el exceso del viento el aire, el respirar se estaba haciendo insoportablemente imposible se llevó la mano derecha a la garganta y abrió la boca con ligera desesperación, veía como una pequeña Tromba terrestre se armaba y se acercaba a ella, había pasado demasiado tiempo sin aire sintió que se arrastraba pegada aun al tronco del árbol hasta el suelo, solo vio una pequeña figura del otro lado del claro que alzando una mano y luego uniendo las dos hizo que su pesadilla acabara…
Tosió una, dos, tres veces antes de hablar, antes de mirarle, y ver un hombre adulto, casi en la vejez caminar con una túnica color azul oscuro, pero bastante raída. -¿Qué ha pasado?- preguntó con la voz más suave que tenía, pensando en que debía de salir de ahí, pues no tenía ni idea de si le haría daño. -¿Quién es usted? ¿Qué era eso que me ha atacado?- pregunto la Ravenclaw de manera valiente pero a pesar de todo visiblemente nerviosa.
Oh, Jovencita- murmuró el señor al contrario de lo que podría pensar, la voz era suave y baja, hasta ligeramente infantil, pues no tenía un tono grueso o de barítono.- Eso lo has causado tú – le explico. La cara de espanto de Rowena lo decía todo, contaba su miedo.
¿yo? – preguntó ella y negó con la cabeza- esta equivocad señor- le respondió mas recuperada y entonces levantándose de donde estaba sentada para limpiarse un poco la tela del vestido. –yo no puedo hacer nada de eso. –
El sonido suave y alegre de la carcajada del extraño la dejo por un momento ofendida, porque se burlaba de ella por decir la verdad. ¿Cómo era posible que no le creyera?, ella era lo suficientemente inteligente como para saber que ella no había causado eso. Alzo la barbilla con orgullo -¿Es que acaso no me cree? No soy tan estúpida como para saber qué cosas causo y eso no he sido yo. – aclaró la joven con tono ofendido y la carcajada solo se hizo un tono más alto.
El casi anciano negó con la cabeza – Estos jóvenes…- comentó al aire más para el que para la Ravenclaw – Te ha sucedido algo que te haya hecho molestarte, enfadarte, sentirte triste o enojarte lo suficiente como para querer desear matar a alguien…-empezó a decir el hombre, mientras en la cara de Rowena aparecía una chispa de curiosidad que no pudo evitar dejar que el extraño viera. – Lo sé no tienes que decirlo, puede ser irritante, haces que pasen algunas cosas contra tu voluntad pero siempre es contra aquellos que te incomodan ¿cierto?- le preguntó nuevamente.
-¿Cómo…?- empezó la joven interesada en saber cómo sabía todo eso, siempre eran cosas pequeñas como que el dedito pequeño del pie de alguien se diera contra una patita de un mueble de madera o el sencillo hecho de que alguien se mordiera la lengua comiendo en la mesa.
El extraño negó con la cabeza-Debes tener cuidado, corren tiempos difíciles para nuestra especie…somos brujas y magos-extendió la mano para presentarse con una sonrisa mientras Rowena lo mirada sin estar del todo convencida- mi nombre es Oliver Ollivanders, digamos que soy alguien como tu…- agrego más tranquilo.
Rowena cedió con un suspiro interesada en lo que el hombre tenía que decir.- Rowena Ravenclaw- concedió apretando su mano suavemente. – Ahora… ¿podría decirme que es todo eso de magos y brujas?- preguntó pero definitivamente ya sabía, conocía el secreto de Godric desde que tenían nueve años y sabía que él podía hacer magia, también sabía que se había ido a África por evitar que aquellos que les hacían daño a aquellos que eran especiales se les ocurriera tener algo contra él.
Ollivander sonrió de manera ladeada y pero profunda- más que eso, puedo enseñarte a controlarlo para que nunca más te vuelva a pasar lo de hoy- agregó.
-¿Cómo estoy segura de que no me miente?- preguntó desconfiada y entrecerrado los parpados ligeramente en señal de suspicacia.
-Eres una mujer astuta, te he estado mirando…-extendió su mano derecha y la giro dejando ver la palma de la misma mientras la miraba a ella sin problema alguno surgió aquella tromba de viento nuevamente en pequeña escala que Rowena miro con atención y aunque en ese momento no lo hubo notado, también admiración, ella también quería hacer aquello que el señor Oliver hacía.
-Está bien- acepto aun con desconfianza la joven pero el que no arriesga no gana y definitivamente ella quería aprender, necesitaba saber qué hacía que aquello de la magia funcionara de esa forma y sobre todo… ¿Qué podría hacer con toda la magia si la lograra dominar?
Desde entonces practico por meses y años con Oliver, cada tarde escapaba de su casa después de las lecciones de su madre para aprender los oficios de una dama, escapaba siempre…
Fin del Flashback
Cerro la mano y el ligerísimo tornado que antes le hacía cosquillas en la palma termino de manera inmediata, miro la ventana y suspiro las cosas en el valle estaban demasiado tranquilas como para pensar en algo más que Godric y ya estaba tan cansada de pensar en el…A pesar de los años que tenía conociendo a la familia de Godric Gryffindor a él no terminaba de conocerlo, o quizá lo conocía demasiado bien, sabía que a pesar de que los dos habían quedado en mutuo acuerdo de que se casarían cuando llegara el momento ella no veía a Godric por los planes y ya no podría esperar mucho más… su madre la atacaba diciéndole que se pasaría la edad casadera y ella no podía ir contra todo el mundo, mucho menos contra los rígidos pensamientos de su madre. No podía luchar tanto.
Se concentró en el problema que la regia, necesitaba una forma de canalizar la magia hacia afuera sin necesidad de la concentración tan fuerte, necesitaba una forma de usar las manos y hacer la magia a la vez, debía de haber alguna manera para poder hacer que esa magia que fluía en su cuerpo, como fuente inagotable saliera de ella en pequeñas porciones controladas para así evitar que les pasara a otros, o incluso que dañara a los demás. Se preguntó que método podría hacer para hacerlo.
Suerte que su respuesta no tardaría en llegar…
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Entrar a la sala de la familia Gryffindor por segunda vez luego de una quincena completa de haber estado allí en la fiesta de los Gryffindors fue un poco raro para Salazar, pero el joven Gryffindor había captado su atención, era inteligente y agradable, además de un tipo muy vivaz y leal, valiente personas como él debía de tener a su lado para poder llevar a cabo lo que quería, era la mejor forma de llevar a cabo su venganza contra los aldeanos de Firhall de los cuales no se olvidaría nunca.
-Creía que vendrías más tarde –tuteo entonces el joven heredero de los Gryffindor mientras bajaba las escaleras de dos en dos arreglándose la túnica.
-Lo sé, pero sabía que podría llegar a tiempo para poder aprovecharme de tu hospitalidad y montar un rato contigo por los alrededores-se encogió de hombros el hombre de ojos plateados -¿Vamos? –le pregunto entonces tranquilamente –Además tengo una reunión más tarde con una amiga que no quisiera dejar de verla. –Vio la mirada divertida de Godric y bufo con diversión-Siempre piensas lo que no es…
Salazar y Godric se habían visto un par de veces luego de la fiesta en casa de los Gryffindors, notando que tenían cosas en común como el odio a los prejuicios contra la quema de brujas. A Salazar le parecían grandes las opiniones de Godric pero ligeramente inmaduras y con deseos de aventura, de que Godric podría no medir los riesgos de las cosas todavía, pero era comprensible tenían la misma edad pero no tenían las mismas experiencias, y el Salazar era más viejo por aprendizaje, más sabio.
-He estado pensando que me gustaría ir a ver a uno de esos pueblos que han comentado los aldeanos del valle –empezó Godric- iré a hacer una misión de reconocimiento o algo así-comento con una ligera sonrisa mientras se encogía de hombros.
El valle era un sitio sin muchos prejuicios pero ciertamente contaba con algunos rumores un poco extraños y relacionados con la magia. Salazar aun extraño a todo lo que era normal en el valle frunció el entrecejo y le miro.- ¿Qué clase de misión de reconocimiento?-pregunto mientras salían caminando juntos y empezaban a ensillar los caballos.
Vio como Godric sonreía emocionado y por un momento pensó en no dejarlo ir solo, pues era demasiado temerario. –Bien, Hogsmeade es un pueblo ubicado al norte de las tierras altas, he escuchado tantas cosas de él que quisiera ir a comprobarlo por mí mismo, y ver si al final puedo traer para el próximo cumpleaños de mi padre algo que valga la pena –comento Godric dejando caer emocionado que esperaba cazar algo y algo grande. Su padre siempre había sido un hombre especialmente interesado por las criaturas mágicas y según los rumores Godric podría encontrar algo interesante allí. –El pueblo está lleno de leyendas, dicen que un hombre lo fundo luego de la quema de brujas, pues estaba huyendo y en realidad nadie sabe exactamente donde está, solo se sabe que está al norte de las tierras altas y que esta bordeado de un bosque –Salazar le miro con atención mientras veía en su cabeza como iba cobrando vida aquello que decía su amigo pelirrojo –pero no es cualquier bosque-prosiguió el Gryffindor –es un bosque mágico, pero según dicen tenebroso pues solo se escuchan gruñidos y casqueos de vez en cuando, además, también he escuchado que nadie que ha entrado ha podido salir nunca-termino Godric con una sonrisa.
Salazar se preguntó si era estúpido o se hacía su amigo Gryffindor, era un sitio en el cual no se podía ir solo, además de que si se iba tratando de buscar algún presente excéntrico para el mayor de los Gryffindor lo mejor sería que lo hiciera con apoyo, aunque sabía que realmente lo que quería era ir para ver cómo fue posible que ese tal hombre hubiese salido de la quemas de brujas sin problemas. -¿Han logrado encontrar al hombre que escapo de la quema de brujas?-le pregunto pausadamente mientras el joven Gryffindor negaba lentamente.
-No, quizá se lo comieron la gente del bosque… o debería de estar como esclavo de alguna cosa mágica –se rio sobre su propia ocurrencia –la verdad que no tengo idea, imagino que si el pueblo sigue con vida es porque el hombre debe de estar por ahí, pero ¿Cómo saberlo? –se encogió de hombros. –Está a tres días a caballo o eso espero porque debo estar aquí para el cumpleaños de papá en dos semanas o Rowena y mi madre me colgaran de cabeza hasta que vomite sangre-bufo ligeramente.
Salazar dejo salir una risita-Cuenta conmigo para el viaje, me da curiosidad y creo que con mi apoyo podrás llegar más rápido que solo-agrego también, sabía que tenía sus intenciones con hacerlo, tenía el objetivo de explorar el dichoso bosque. ¿Sería verdad que había tantas criaturas mágicas? Miro a Godric mientras subía en el caballo y el subió de forma automática aun metido en sus pensamientos sobre el Gryffindor. Le parecía que él vivía la magia de forma liberal para su época, de forma casi errónea al andar por ahí sin tomar la más mínima medida para evitar que los demás supieran que el tenia magia, que el poseía la superioridad de la raza humana y Salazar se maravilló con el hecho de que siempre parecía un joven sin trato especial por nadie fuera brujo o no. Lo admiro momentáneamente, pero al recordar como su madre había sido quemada hasta morir decidió que la raza humana normal no merecía ni un ápice de compasión ni muchísimo menos. Merecía poder tomar y hacer justamente lo que ellos le hicieron a su madre, pero por el sencillo hecho de que ellos respiraban y él estaba dispuesto a hacerlo en más de una ocasión, no quería una guerra o un ejército, solo quería venganza contra el pueblo que le quito lo que más amaba.
Pero no tenía idea de que el pueblo ya estaba pagando con creces todo lo que había hecho diez años antes.
El Galope de Trueno el semental de Godric le hizo salir disparado detrás de el con una media sonrisa olvidado en un rico todos sus pensamientos y ansias de venganza justificadas, decidido a buscar aquello que hiciera posible su deseo más profundo, que no era ni más ni menos que la tan ansiada quema de esos que quemaron a su madre. – ¡Hey! Espérame –grito entonces apretando un poco más las espuelas contra la piel del caballo quien aumento la velocidad automáticamente.
Corrieron sin rumbo durante algún rato por los largos pastos verdes y vieron toda la finca de los Gryffindors, haciendo que tanto Salazar olvidara su sed de venganza como que Godric olvidara que su madre le esperaba con la misma canción de siempre de que debería de estar buscando una esposa en vez de estar pensando en aventuras y en hacer que los demás recordaran su nombre.
El día estaba claro y el rio a donde terminaba la finca de los Gryffindors era como una piscina natural y cristalina fría como el hielo, Godric sonrío encantado con volver a estar en donde tantas veces siendo niños fueron Rowena y el a perder su tiempo y donde ahora pasaba más que eso. -¿Quieres tomar un baño?-le pregunto entonces al joven Salazar con una sonrisa, sin necesidad de que el respondiera Godric empezó a quitarse la túnica y los zapatos de piel.
Salazar miro con sorpresa el rio y sintió envidia del joven, porque era natural, porque aceptaba lo que se le daba y lo que no tenía lo buscaba, pero su envidia era envidia de la buena, si su madre hubiese estado viva y él no hubiese sido criado por el conservadurismo de sus abuelos, quizá fuera como el, quizá estuviera pensando en aventuras oscuras en un pueblo poco conocido y fantasma en vez de estar pensando en una venganza y andar buscando una esposa para casarse próximamente. Se desnudó también tirándose al agua mientras veía como Godric nadaba en la piscina natural con una sonrisa.
Era un niño metido en la piel de un adulto… Salazar sonrío ante el pensamiento esperando que eso no cambiara en mucho tiempo.
Estaba equivocado.
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La noche caía en Firhall mientras Helga intentaba desatarse de la cuerda que la mantenía presa en el almacén del Sr, Jean, luego de todo aquel alboroto en el bar El dragón Verde decidió que la mantendrían presa veinticuatro horas hasta que ella decidiera hablar de lo contrario sería muerta en la hoguera como todos los demás, para que vieran lo que hacían con la magia.
Se había cansado de llorar, gritar y patalear, sin saber cómo podía hacer para salir de aquella, no tenía amigos y tenía poca familia que definitivamente no iban a interferir con ella, pensó en Salazar aquel hombre tan elegante y fuerte que fue el único compañero a la hora de hacer magia, y que la aceptaba tal y como era, era de otra clase social, si, era en muchas formas superior a ella pero suponía que no la dejaría morir a fin de cuentas sabía que le había pasado a la madre de él, el mismo se lo había dicho, si pudiese haber una forma de hacérselo llegar miro a ambos lados y lo único que encontró fue heno, dejo salir un suspiro estaba cansada de hacer fuerza y tanto que tenía hambre, los aldeanos pensaban que los presos no comían.
Mientras estuvo en la dicha reunión sobre qué hacer con ella escucho la típica conversación y pensó que eran animales sin hiel que intentaban matar a todo aquello que fuera mejor que ellos, y que supiera utilizar mejor sus recursos. Menos mal que el elfo Riuk se había ido al momento de que la tomaron a ella como rehén. También reflexiono sobre el hecho de que niños morían, y el pasto se quemaba y dañaba. ¿Qué podía causarlo? No era posible que hubiese personas que si tuvieran magia y aun con todo y todo la utilizaran para hacer cosas malas, con fines perversos, se negaba a creerlo. También pensó en Lacroix el chico de ojos azules bonitos que había estado en contacto con ella para poder utilizar mejor su magia, para poder dominarla y no dejarse llevar por ella, para poder hacer las cosas bien; si los demás supieran que ella no era mala, que ella quería ayudarlos, pero Lacroix se lo había advertido, le había dicho que no fuera tan sincera y clara, que las personas eran malas y ella no le había creído.
El sonido de las pisadas de alguien la sacó de sus pensamientos mientras se pegaba más al palo seco pero fuerte donde estaba amarrada miro con cuidado.- "¿Quién anda ahí?" –pregunto entonces con algo de temor el silencio como respuesta le hizo pensar que no era nada bueno, pero la cabellera castaña de Lacroix la hizo sonreír un poco.
-No he venido a liberarte, si lo hago sabrán que he sido yo quien ha tenido la desfachatez de hacerlo por defenderte, pero he venido a ayudarte. – Comento entonces con una sonrisa de lado –si quieres. –termino.
Helga asintió con efusividad-¿Cómo crees que me negaría? –pregunto entonces en un murmullo pero con ligero alarme. -¿Crees que podrías hacerle llegar a alguien mi mensaje?-le pregunto entonces-Estoy segura de que me ayudara, o eso espero.
Zephyr asintió con tranquilidad mirando por la ventana abierta desde donde se veían las casas de la aldea, estaban en la casa más alta de la zona y desde ahí se podría ver toda la aldea si se quisiera, era también la casa más alejada.- ¿A quién se lo quieres mandar y donde esta?-le pregunto acercándose a ella.
Helga lo miro a los ojos mientras lo pensaba, sabía que sería un desastre traer a Salazar Slytherin a su antiguo pueblo, sería una desgracia, pero no podía hacer nada, era el único que la ayudaría sin pensarlo, era el único que se arriesgaría en Firhall. –Quiero que le envíes un mensaje a Salazar Slytherin, se halla en la zona de la aldea del valle, cerca de donde viven los Gryffindors-comento susurrante.
Ni bien lo menciono Lacroix se alejó de ella, moviendo la cabeza de un lado al otro, sabía lo que significaba buscar a Salazar Slytherin, sabía lo que conllevaba, ¿Quería acaso matarlos a todos la condenada bruja? -¿Estás loca acaso?-pregunto haciendo ademanes con las manos que simbolizaban el nivel de espanto que podía tener. –Todos saben lo que le hicieron a la mujer de Slytherin hace diez años, ¿Crees que vendrá por su propio pie a un pueblo que lo busco durante semanas para matarlo?-el tono de alarma en la voz de Zephyr no dejo que Helga se intimidara.
-Lo sé, pero por mi vendrá-le dijo a Zephyr mientras sabia a plenitud que así seria, o al menos eso esperaba, eso quería creer. –Ve por el rápidamente no está demasiado lejos, quizá a medio día a pie, pero si vas a caballo podrás llegar en unas horas, por favor-rogo Helga no podía hacer nada más que lo que estaba haciendo. –Has dicho que si me podías ayudar y eso es lo que necesito que hagas, además de claro hacer que retrasen el día del juicio, pero mientras más rápido vayas donde Salazar más rápido saldremos de esta -suspiro la joven de ojos castaños.
Zephyr suspiro sacando una hogaza de pan pequeña de un bolsillo –Si muero quedara en tu consciencia –murmuro entonces saliendo del almacén de heno y desapareciendo en la noche, dejando a Helga con la duda de porque la estaba ayudando.
Helga recostó la cabeza de la pared cansada pero dándole una mordida al pan recién hecho y agradecida de que el joven Zephyr hubiese estado dispuesta a ayudarla, pero nadie hacia eso porque, Salazar se lo había hecho saber durante años, y no sabía que podría querer Lacroix a cambio de su tan esperada liberación.
El ruido nuevamente la saco de sus pensamientos y el Sr. Jean entro pasando la mano por su redonda barriga y con una sonrisa, mientras le arrebataba la hogaza de pan –Al amanecer serás ceniza bruja maldita –dijo sin más con una sonrisa tomándola del codo con fuerza y pegándola a él.
Helga noto como la mano se del regordete Sr. Jean se deslizaba hasta su cintura y sintió nauseas…
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N/A : ¿Qué tal les pareció? ¿Podrá Helga salir de esa? ¿Slytherin y Gryffindor tendrán su primera aventura o Salazar decidirá ir a socorrer a Helga? Esto y más en la próxima entrega de " Una Historia de la magia" XD (Que buena forma de publicidad :P )
Hasta el miércoles!
Rowen.
