Capítulo 2: Creo que despedí a tu secretaria

—¿Este o este?— preguntó al espejo moviendo de un lado a otro los colgadores que sostenía. En la mano derecha un traje de dos piezas compuesto por una falda de tubo gris y una chaqueta de tres botones del mismo tono, en la mano izquierda un pantalón de vestir negro con una blusa de seda blanca regalada por Tomoyo. Llevaba media hora frente al espejo en ropa interior tratando de decidir que atuendo era el más idóneo para la ocasión— Si Shaoran se entera que he pasado más de treinta minutos eligiendo que ponerme se burlará de mi hasta año nuevo— suspiró la castaña.

Quince minutos más tarde ya había escogido un atuendo y estaba lista para marcharse. Sakura tomó la decisión de la manera más racional y democrática que se le ocurrió, lanzar una moneda al aire. Cara para el pantalón de vestir y cruz para la falda, el resultado final fue cara.

Tomó sus llaves, cogió la carpeta que contenía todos los documentos habidos y por haber que podría necesitar y la guardó dentro de su bolso junto a 2 muffins de chocolate para la buena suerte. Llamó al radiotaxi antes de abandonar su departamento, vio la hora en su reloj de pulsera, diez un cuarto. Cerró con llave la puerta principal antes de bajar a esperar el taxi en la consejería.

—Buen día Sakura— saludó el conserje.

—Buen día señor Akiyama. ¿Qué tal se encuentra?— saludó con una sonrisa la castaña.

—Muy bien, gracias por preguntar. ¿Otra entrevista?— Posiblemente ya era sabido por todo el edificio que se encontraba buscando trabajo, puesto que al menos tres veces por semana salía vestida formalmente.

—Esta será la última— aseguró.

—Espero que sí— deseó el hombre canoso de sesenta años— ¿Has pedido un taxi? Ha estacionado uno frente a la calle— avisó el anciano.

—Así es, muchas gracias señor Akiyama— Sakura se dirigió hacia el vehiculó, subió en él y le otorgó la dirección de Li industries al Chofer.

El trafico estaba expedito, por lo que no se demoró más de 20 minutos. Pagó el viaje y bajó, miro nuevamente su reloj, aun tenía quince minutos antes de que fueran las 11. Seguramente Shaoran se burlaría de ella por llegar temprano, ya que cada vez que quedaban de juntarse la castaña llegaba a lo menos cinco minutos tarde. Entró por la puerta giratoria y una sensación de nostalgia la invadió. Ella conocía bastante bien aquel edificio, tras la muerte del director Hien no se habían hecho modificaciones ya que tanto Yelan como Shaoran querían mantener la esencia del ex cabeza de familia.

—Hola, buenos días ¿en qué la puedo ayudar?— saludó una rubia recepcionista.

—Hola, buenos días. Vengo a una entrevista de trabajo— explicó la castaña.

—Perfecto, ¿Vienes a recursos humanos?— preguntó, Sakura rápidamente negó con las manos.

—Mi entrevista es con Shaoran Li— aclaró.

—¿Estas segura?— la expresión de la rubia paso de una alegre y servicial a una de desconfianza.

—Déjala pasar Ann— Sakura sonrió conocía perfectamente aquella voz.

—Como diga señor Hiiragizawa. Ultimo piso, derecho y luego giras a la derecha— sonrió la rubia.

—Muchas gracias— Sakura giró sobre sus talones para encontrarse con un alto joven de cabellos azules y ojos del mismo tono acompañado por unas redondas gafas— Buen día Eriol— saludó con una sonrisa. El joven ofreció su brazo para caminar junto a la castaña.

—Y dime Sakura, ¿A qué debemos el honor de tu presencia en esta humilde empresa?— comenzaron a caminar hacia los ascensores.

—Tengo una entrevista de trabajo— contestó mientras esperaban que el elevador abriera sus puertas.

—¿El día de hoy?— preguntó extrañado al entrar al elevador y apretar el botón que indicaba el último piso— ¿A qué hora te cito Shaoran?.

— A las once, ¿por?, ¿ocurre algo?— interrogó angustiada.

—No, nada. Son ideas mías nada más— contestó el joven de procedencia inglesa con un intento de sonrisa tranquilizadora.

Se mantuvieron el resto del viaje en silencio. Llegaron al último piso.

—Bueno querida Sakura, me temo que nuestros caminos se separan aquí. Que tengas éxito en tu entrevista— deseo Eriol y la joven liberó el brazo de su acompañante para que este pudiera continuar con su camino— Espero que pases a visitarme antes de irte. Tengo galletas que horneo Tomoyo— invitó, la joven sonrió y asintió en respuesta.

Siguió las instrucciones que le había dado la recepcionista, derecho y a la derecha.

—¡¿Dónde esta mi café Naomi?!— escuchó la castaña al cruzar la mampara de vidrio. Una muchacha de cabellos rubios y cortos corría de allá para acá tratando de servir un café. Sakura se quedó analizándola unos momento, la rubia no había reparado en la presencia de la joven. La muchacha de nombre Naomi se encontraba frente a una cafetera esperando que el café estuviera listo, sirvió una taza y le agregó 4 turrones de azúcar. La castaña casi entro en Shock al ver que estaba por agregarle un chorro de leche a la taza.

—Alto— interrumpió involuntariamente la joven. Su boca había adquirido vida propia. La rubia la miró sin entender que sucedía— Deja, yo le preparo el café— se acercó rápidamente a la cafetera donde estaba Naomi y le quitó la taza de las manos— Si le das ese café harás que te lo tire por la cabeza— dejó el café sobre la pequeña mesa que contenía la cafetera y otros insumos en un rincón de la recepción de la oficina. Sakura tomó una taza roja con motivos navideños y le sirvió café.

—A él no le gusta esa taza— La castaña sonrió, aquella taza había sido regalo de ella para Shaoran como santa secreto, en el fondo de la taza tenía grabado "S&S BFF". Era una taza especial puesto que al agregar cualquier liquido caliente esta cambiaba de color a un verde intenso, color favorito de Shaoran.

—Te aseguro que si— contestó con confianza mientras agregaba un terrón de azúcar y un sobre de crema sobre el café— No le gusta la leche, pero si la crema, y solo utiliza un terrón de azúcar— explicó. Tomó la taza entre sus manos y lista para dirigirse a la oficina de Shaoran, pero se detuvo antes de entrar, giró para mirar a la muchacha que la veía como si no entendiera lo que estuviera pasando— Eres Naomi ¿verdad?— la rubia asintió— Bueno Naomi, lamento decirte que estas despedida— y sin más giró para entrar a la oficina.

Shaoran se encontraba de espaldas, viéndose a través del cristal para acomodarse la corbata.

—No entres a mi oficina sin tocar Naomi— espetó frustrado.

—Pero traje tu café— Shaoran giró inmediatamente al escuchar a esa voz.

—Mierda— susurró mirándola a los ojos.

—Lo olvidaste— aseveró. Sakura se acercó a él y le tendió la taza de ahora color verde. Shaoran la aceptó.

—Lo siento— se disculpó antes de beber un sorbo de café— Sabe a gloria, ¿Lo hiciste tu?— la muchacha asintió y rebusco en su bolso el muffin que había traído, le tendió el pastelillo al castaño.

—Por supuesto— se sentó en el borde del escritorio a observarlo, llevaba su cabello desordenado y vestía un traje negro completamente elegante, salvo, por la corbata roja que se encontraba mal anudada. Viendo como estaba vestido entendió el porque de la actitud de Eriol en el elevador— ¿Tienes que salir?— preguntó.

—Si, a las once un cuarto llegará un taxi que me llevará a una reunión. Lamento mucho no haberte podido entrevistar, pero lo podemos dejar para el lunes— sugirió, la castaña sonrió.

—Ya no es necesario que me entrevistes— avisó.

—¿Y eso?— preguntó curioso.

—Creo que despedí a tu secretaria— sonrió de la misma manera que sonríe un niño que ha devorado todos los dulces de la alacena, una sonrisa inocente pero que esconde cierto toque de maldad.

—¿Puedo saber porque despediste a mi secretaria?— estaba completamente divertido con la situación. Sakura columpiaba sus piernas de allá para acá, como si tuviera ocho años y estuviera a punto de ser regañada.

—Ella iba a echarle leche a tu café y cuatro terrones de azúcar. Te salve la vida— Shaoran sabía que de todas maneras terminaría despidiendo a Naomi para darle el puesto a Sakura.

—Sabia decisión. Aunque agradecería que no vayas por ahí despidiendo a mis empleados— la molestó— Supongo que tienes el trabajo—

—¿Cómo debo llamarte ahora?, ¿Jefe, señor Li?— se bajó del escritorio para acercarse al castaño— Tu corbata se ve horrible de esa manera— regañó antes de anudarla de forma decente.

—Amo estaría bien— se burló generando que la castaña pusiera los ojos en blanco— No sé qué tan acertado es poner los ojos en blancos a tu jefe.

—Aun no firmo contrato— se defendió. Luego de terminar su labor se alejó del castaño— Ya son las once diez, debes irte— ordenó mirando su reloj.

—¿Estas echándome de mi propia oficina?— mordisqueó el ultimo pedazo de muffin que le quedaba.

—¿Qué clase de asistente sería si permito que mi jefe llegue tarde a su reunión?— respondió falsamente escandalizada.

—Supongo que tienes razón— un mensaje llegó al celular del castaño indicándole que su taxi ya se encontraba en el lugar— Ya llegó mi taxi, debo irme— tomó su maletín y se dispuso a salir por la puerta, antes de salir se volvió a Sakura— Gracias por el café y el muffins. Empiezas el lunes— y sin más se marchó, dejándola sola en la oficina.

Sakura se dedicó a observar el lugar, era un completo desastre, tenía documentos por doquier, en el suelo, en el escritorio. Definitivamente aquel trabajo no sería nada sencillo

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N/A Hola, Hola corazones, he vuelto con un nuevo capítulo de esta historia, la verdad quería hacerlo más largo, pero por temas académicos no pude , bueno he leído sus Reviews y me encantan, en casi todos dicen que son un amor como pareja de amigos y es verdad son maravilloso y los amo mucho. Contestándole a Citlali-Pulga bueno hablan en ingles como se sabe Shaoran en esta historia es Egresado de Oxford y eso está en Inglaterra y por eso hablan inglés, y si, Shaoran es un buen estudiante y con gran cantidad de recursos por lo que se me hizo super lógico que él estudiara en una universidad de renombre.

Bueno, quedo atenta a sus reviews si tienen más dudas o cosas que decir háganlas y les responderé XOXO para todos