¿Decisión correcta?

El resto del día continúo casi con normalidad, ya que Akane no le dirigió la palabra en ningún momento a Ranma y él no podía olvidar lo sucedido en la mañana/tarde.

Al término de este todos fueron a dormir, pero Ranma se quedo en el patio sentado ya que no podía sacarse de la cabeza esa tarde con Shampoo y el comportamiento de Akane hacia él, pero de repente sintió como caía agua sobre su espalda, al voltear vio a su padre (que en ese momento estaba con la forma de un panda) sosteniendo un cartel que ponía "Hora de ir a dormir Ranma".

-Si papá, ya voy- dice mientras refunfuña, entonces la chica se levanta y entra a la casa cuando siente que unas manos diminutas le tocan la cintura y un pecho.

-Ranma, cuánto tiempo sin verte, gracias por alegrar a un anciano con esa esplendorosa vista- decía el maestro Happosai cuando se percata que un puño va dirigido hacia su cara esquivándolo fácilmente para inmediatamente sentarse sobre el brazo de su joven aprendiz. -¿Por qué atacas a un pobre anciano que solo necesita un poco de amor y compresión?- decía mientras ponía una cara de tristeza y agrandaba los ojos como perrito regañado.

-Hoy no estoy de humor para sus tonterías- Contestó Ranma mientras bajaba al maestro de su brazo e intentaba darle una patada que por supuesto, Happosai esquivó con mucha facilidad.

-¿Conque tratando de golpear a tu maestro?, pues bien, ¡Pagarás por tu insolencia!- dijo el maestro mientras se preparaba para hacer su mejor técnica. -¡TOMA MI HAPPÔ DAI KARIN!- Decía el maestro mientras aventaba la bomba, y Ranma como casi no tuvo tiempo de esquivarlo puso a su padre en el camino de la bomba dejando que esta estallara de seco en el -Que sirva aunque sea de escudo- Pensó la chica; cuando su padre salió volando por el impacto, Ranma se percato que el maestro no cesó su intento para atacarlo al ver que en el momento de descuido, cuando vio a su padre volar por los cielos, una bomba más estaba casi sobre su cara explotándole inmediatamente haciendo que Ranma también saliera volando hacia el patio.

-Aún tienes mucho que aprender antes de que pienses vencerme- Decía el maestro mientras se alejaba corriendo dirigiéndose a su cu...

-Haber si ya deja dormir viejo decrépito- Decía Akane mientras que con un sartén lo golpeaba en la cara dejando así a Happosai fuera de combate. Inmediatamente volteó hacia el patio -Tú también haber si ya dejas dormir- Akane comento mientras se acercaba a Ranma y le golpeaba con el sartén en la cabeza

-¡Oye, no es mi culpa que el maestro siempre me esté molestando y haga tanto ruido!- Se quejaba Ranma mientras se sobaba la cabeza.

-¡Claro que si es tu culpa, todo es tu culpa!-

-¡Claro que no!, ¿Por qué no puedes ser un poco mas femenina y afectiva, eres una marimacho-

-¡Y tú eres un idiota sin sentimientos!- Dijo la chica Tendo mientras se alejaba. Ranma empezó a seguirla hasta que llegaron a las escaleras.

-¡¿Puedes dejar de seguirme y dejarme dormir?!-

-¿Pero ahora de que estás enojada conmigo, que hice de malo hoy?-

-¡Todo!. ¡Buenas noches!- Dijo Akane mientras azotaba la puerta; ella seguía enojada con Ranma por lo ocurrido el viernes, el que no haya llegado a dormir, el que la haya preocupado ya que su orgullo era demasiado como para perdonarlo o para siquiera pasar por alto alguna de esas situaciones, ni siquiera aunque Ranma se haya tratado de disculpar.

-¿Por qué siempre debemos estar peleando?- Pensó la chica Saotome mientras se dirigía a su dormitorio cuando recordó lo sucedido con Happosai -¡Qué asco! tengo toda la cara manchada por culpa de la estúpida técnica de Happosai, pufffff, creo que mejor me daré un baño- dijo en voz baja mientras se tocaba la cara y se dirigía al baño. una vez al termino de este se dirigió a su cuarto, obviamente ya como hombre, y al entrar lo primero que vio fue un panda dormido cubierto en su mayor parte por ceniza.

-Por lo que veo a mi padre nunca le importara ni un poquito la higiene personal-, Ranma se recostó, vio a su padre una vez más y después miró hacia el techo. -Me pregunto cómo es que Akane solo puede estar enojada con todo mundo, como es que es tan poco... femenina. Creo que ya me estoy hartando de esta situación pero ¿Qué más puedo hacer?- pensó el joven Saotome cuando de repente algo se le vino a la mente, el recuerdo de la joven Shampoo. Sacudió fuertemente su cabeza tratando de borrar esa imagen pero ¿Por qué no imaginar cómo serían las cosas si fuesen diferentes?, siguió imaginando esa situación hasta que, irremediablemente, calló dormido.

Al día siguiente Ranma se encontraba plácidamente dormido...

-¡Ahhhhh, no puedo respirar ahhhh que frío!- Se incorporo de inmediato y vio que Akane estaba frente a él con un balde en las manos -¡¿Por qué hiciste eso?! ¡¿Acaso estás loca!?-. Dijo Ranma con voz de chica ya que su maldición había hecho que se transformará en la chica de la coleta roja.

-¡Porque debes despertar temprano! ¡Flojo!-

-¡Pero hoy es domingo, hoy podía haberme quedado dormido hasta tarde!- Dijo Ranma con un tono bastante alto y obviamente molesto.

-No me importa, y anda, ya vístete y baja a desayunar- Comentó Akane con un tono de indiferencia mientras salía del cuarto.

-¿Tienes que molestar tan temprano?- dijo Ranma refunfuñando y en un tono bajo para que nadie le escuchará.

-¡Ya te oí!- Gritó Akane mientras que aventaba el balde a la cabeza de Ranma, teniendo tan buena puntería que le dio de lleno en la cara dejándole así una marca.

-Tonta marimacho...- Ahora solo Ranma pensó, ya que no se atrevió a decirlo en voz alta por temor a que Akane le volviera a escuchar.

-Parece que Akane hoy está muy contenta contigo Ranma...- Se escuchó en la puerta de la habitación donde estaba ahora postrada Nabiki.

-Ah, hola Nabiki- Dijo Ranma sin mucho entusiasmo mientras se disponía a abandonar su habitación y bajar a desayunar, ya que él siempre despierta con muchísima hambre.

-Oye Ranma, yo puedo decirte porque Akane está tan molesta contigo...- Dijo Nabiki mientras destapaba una paleta.

-¿Enserio?-

-¡Claro! Y esa información solo te costará 3000 Yens-

-¿Cómo no vi venir eso?- Se preguntó a si mismo mientras cabizbajo buscaba en sus bolsillos el dinero para saber porque Akane estaba actuando de esa manera con él. -Oye Nabiki, solo tengo 2400 Yens...- Dijo Ranma esperando a que la hermana de en medio aceptara esa cantidad y le sacara de su duda.

-Está bien Ranma, acepto esa cantidad de dinero solo por tratarse de ti- dijo Nabiki mientras le guiñaba un ojo y estiraba la mano para recibir el dinero. -Pues mira, ella está así porque, por lo que comento y se le notó, estaba molesta contigo por no haber venido a probar su comida y por haberla preocupado al no haber llegado-

-Jajajajajaja, ¿Crees que Akane alguna vez se preocuparía por mi?- Dijo la chica Saotome mientras reía

-Aunque no lo creas así es, simplemente su orgullo no se lo deja demostrar, es casi como tú-

-Pero Nabiki, yo se lo he demostrado muchas veces, simplemente contemos las ocasiones que puse mi integridad y mi vida en juego para protegerla, de las veces que le quite a Tatewaki Kuno de encima y a gran parte de la escuela, cuando le (hace una pequeña pausa), cuando le revelé mis sentimientos después de la batalla en el monte Fénix, tantas cosas Nabiki...- Pero fue interrumpido.

-Pues bueno, entonces dile a ella directamente, dile lo que me dices a mí, lo que sientes y tal vez así ella abra ese caparazón que tiene por corazón y demuestre realmente lo que siente- Concluyó Nabiki mientras se daba media vuelta y se alejaba sonriente por haberse ganado tan temprano una buena cantidad de dinero.

Ranma se quedó en su cuarto reflexionando lo que Nabiki le había dicho, pero el problema es que realmente ya no sabía que sentía, no después de haber querido tanto a Akane y haber sufrido un año de maltratos, pero a la vez buenos momentos. Así se quedo un buen rato hasta que sintió un pequeño golpe en la cabeza y al voltear (pensando que era Akane nuevamente) lo primero que vio fue a un gran panda sonriente que sostenía un cartel "Si no te apuras y bajas, toda tu comida será mía"

Entonces Ranma cambió de inmediato de estado. -Eso crees tú papá, nunca obtendrás mi alimento- y después de decir esas palabras bajo como un rayo seguido de su padre.

Ya en el comedor, todos comían plácidamente los exquisitos manjares que Kasumi les había preparado, bueno, casi todos, ya que Ranma solo se dedicaba a ver a Akane de reojo y pensar en porque siempre tenían que estar molestos, tanto así que la chica Saotome solo había comido 4 porciones de Yakimeshi con pollo cuando por lo general habría devorado más de 6 raciones. En ese momento Ranma se paró y se dirigió hacia la puerta.

-¿A dónde vas Ranma?- pregunto Kasumi con su característica sonrisa haciendo que Ranma se detuviera.

-No lo sé Kasumi, tal vez a divagar un poco por la ciudad, hoy no tengo ganas de entrenar-

-Está bien, solo espero que todo se arregle con Akane- concluyó Kasumi mientras volvía a la mesa a continuar con la comida y la convivencia familiar.

Akane, pensó Ranma, pero el problema es que ya no sabía que pensar acerca de ella.

Más tarde en la ciudad.

-¡Gracias por todo!- Decía la chica pelirroja con una voz coqueta y una cara sonriente al salir de una heladería con un gran mantecado que le había regalado el dependiente...

-¡Mi diosa del pelo de fuego!- Se escuchó mientras alguien abrazaba muy fuerte a la chica Saotome haciendo que tirara su mantecado. -Ya no debes llorar mas ni preocuparte, que aquí está Kuno que siempre te amará y protegerá-.

-Déjame en ¡PAZ!- dijo Ranma mientras le daba un golpe que lo sacaba volando varios metros sobre el aire.

-No te preocupes... Nos volveremos a verrrr...- Se pudo apreciar esa última frase mientras kuno se alejaba rápidamente de la vista de todos.

-Siempre tiene que aparecerse en el momento menos adecuado-. Decía Ranma mientras continuaba su camino a ningún lugar. De repente se acordó de Ukyo y decidió ir al Uchan's.

-Hola Ucchan, ¿puedo pasar?-

-¡Claro! sabes que siempre eres bienvenido Ran-chan- Dijo la chica muy sonriente de ver a su amigo de la infancia.

-Gracias Ucchan- Contestó Ranma con un tono alegre mientras entraba al local de Okonomiyakis y se sentaba. -Oye Ukyo, necesito preguntarte algo- Dijo ya con un tono más serio.

-Bien, soy toda oídos, pero espera un segundo- En ese momento, debajo de la plancha sacó una tetera con agua caliente y la vertió sobre la cabeza de Ranma, volviéndolo así a su estado natural -Bien, ahora sí, platícame que sucede mientras te preparo un okonomiyaki especial-.

-Pues mira Ucchan, no sé por dónde empezar, pero supongo diré todo desde el inicio...- Y así continuó la plática extendiéndose por más de 2 horas, 2 horas de contar lo sucedido con Shampoo, Akane, la familia...

-Ok Ranma, te comprendo, pero yo no puedo hacer mucho; el único que puede tomar una decisión en ese caso eres tú conforme lo que has vivido. Yo lo único que puedo hacer es apoyarte en cualquier decisión que tomes- Dijo Uk...

¡ALTO! Se preguntaran como es que Ukyo es tan comprensible con ese tema y no estalla en un mar de celos, angustia, enojo y desesperación.

FLASHBACK

Había pasado casi un mes y medio de la pelea en el monte Fenix y un mes del intento de boda fallido de Akane con Ranma cuando encontramos a Ukyo con Ranma en Uchan's.

-Ranma, debes saber que yo siempre lucharé por tu amor y no me rendiré tan fácilmente- dijo entre lagrimas y una voz entrecortada. En ese momento sintió como los brazos de Ranma la rodeaban.

-Ucchan, lo siento, pero no creo que pueda ser de esa manera...-

Al escuchar eso, Ukyo sintió como su corazón se rompía en mil pedazos, como las ilusiones se iban ahogando, las esperanzas muriendo, sus ganas de vivir desapareciendo. En ese momento lo único que quería era desaparecer, pero al tratar de escapar de los brazos de Ranma y de su local de comida, sintió como la empezaba a abrazar aún más fuerte cuando escucho unas palabras del artista marcial.

-Ucchan, no lo tomes a mal por favor, realmente eres una chica muy hermosa, cariñosa, amable, en fin, con tantas cualidades que no podría terminar de nombrarlas, pero no me gustaría perderte nunca.- En ese momento Ukyo bajó la mirada soltando así unas lagrimas de amargura. Ranma se percató inmediatamente de ello, y con una mano suavemente levanto su cara para que lo mirase a los ojos, después de esto prosiguió. -Mira Ukyo, tu y yo nos conocemos desde pequeños, hemos compartido tantas experiencias juntos, vivido tantas aventuras, me has apoyado en momentos de debilidad y siempre has estado conmigo brindándome una sonrisa cuando todo se torna obscuro, es por eso que no podría estar contigo, porque nunca me perdonaría si es que algo llegase a pasar que nos pudiera separar- dijo Ranma cuando empezó a entrecortársele la voz. -Yo quiero que nuestra amistad dure para siempre, porque en ocasiones, el amor puede acabarse y como te dije, no me gustaría nunca que te alejaras de mi...-. En ese momento, Ukyo sintió como si un puñal lleno de llamas infernales le atravesara el pecho llegando hasta su destrozado corazón para darle el estoque final, el golpe mortal...

Después de ello, todo quedó en un silencio casi eterno...

-Ranma, por favor, retírate...- Dijo Ukyo soltándose de los brazos del hombre que siempre ha amado, del hombre del cual tenía esperanzas se enamorará de ella, del hombre que en ese momento le había quitado las ganas de ver una vez más la luz del sol... Ranma al oír a Ukyo decirle que se fuera sintió como si un enemigo con una fuerza atroz le hubiese golpeado el pecho dejándole un dolor indescriptible.

-No lo haré Ucchan- dijo con dificultad mientras volvía a abrazarla

-¡Suéltame ya!- Gritó Ukyo tratando de zafarse de sus brazos

-No Ukyo, no lo haré hasta que estés más calmada- Dijo Ranma con una lágrima en los ojos, ya que sabía que había lastimado mucho a Ukyo y esa nunca fue su intención, pero, el no la podía ver como algo más que una amiga, como esa persona que siempre le ayudara y asesorara en cualquier cosa, ese confidente que todos tenemos... Así paso casi medio día hasta que el llanto fue callado por un mar de sollozos.

-Ukyo, perdóname, de verdad no quería hacerte daño, pero compr...- En ese momento sintió como Ukyo ponía su dedo sobre su boca en señal de que guardase silencio...

-Ranma, está bien, comprendo lo que pasa. Me hice ilusiones que no debieron ser en primer lugar, y si, aceptaré lo que dices, siempre seremos amigos. Pero no me pidas que deje de amarte porque eso no va a poder ser posible... Siempre tendrás un lugar reservado dentro de mi ser...- Concluyó Ukyo mientras secaba la última lágrima de su rostro y ahora ella lo abrazaba sin querer soltarlo...

-Gracias por comprender Ukyo, te juro que nunca volveré a ser causante de que derrames una lágrima más...-

-Ranma, me gustaría estar sola un momento ya que...- En ese momento fue interrumpida.

-Comprendo Ukyo, me retiraré, cuídate- Terminó Ranma dándole un beso en la frente y saliendo así del local de comida.

Así pasaron varios días, en los cuales Ranma no supo nada de Ukyo, había ido a buscarla a su restaurant pero este siempre se encontraba cerrado, fue en ese momento que Ranma se temía que Ukyo lo había abandonado para siempre, pero en el momento en que preparaba sus cosas para ir a buscarla sonó el teléfono de los Tendo.

-¿Bueno?, ¿Quién habla?- Preguntaba la joven Kasumi. -¡Ranma!, ¡Te llaman por teléfono!- Gritó Kasumi, y casi inmediatamente bajó Ranma a responder

-¿Bueno?- De repente sintió que su corazón latía rápidamente y su cara se llenaba de una desbordante alegría. -¡Ukyo! ¡¿Dónde te habías metido?!; Ok, voy para allá- Colgó el teléfono y salió corriendo lo más fuerte que podía, lo más que le daban sus piernas hasta que llego al punto de reunión.

-¡Ukyo! ¡Dónde estabas?!-

-Siento haberte preocupado Ranchan, pero tuve que irme y pensar acerca de lo que dijiste ese día, reflexionar, y, creo que aunque me haya parecido estúpido e infantil de tu parte, tienes razón, por eso decidí regresar y que todo siga como siempre- Dijo Ukyo mientras daba una gran sonrisa... -Por cierto...- En ese momento Ranma sintió un gran golpe en el rostro seguida de un abrazo. -Esa cachetada es por haberme hecho sentir mal ese día, y el abrazo es porque realmente te extrañe. Bueno, tengo hambre Ranchan, vayamos a comer un okonomiyaki- En ese momento Ukyio tomó de la mano a Ranma y se dirigieron al restaurant de Ukyo...

FIN DEL FLASHBACK

-Ok Ranma, te comprendo, pero yo no puedo hacer mucho; el único que puede tomar una decisión en ese caso eres tú conforme lo que has vivido. Yo lo único que puedo hacer es apoyarte en cualquier decisión que tomes- Dijo Ukyo aunque por dentro sentía celos ya que no importaba que solo hayan quedado como amigos, ella lo seguía amando, pero tragándose esos sentimientos prosiguió -Mira Ranchan, debes ver quién es la persona con la que mejor estas, con la que puedes ver que podrá llegar un futuro...- en ese momento Ukyo soltó una lágrima y volteó rápidamente.

-¿Ukyo, estás bien?-

-Si Ranchan, no es nada, lo que pasa es que estoy cortando... cebolla, si eso- Dijo Ukyo mientras agarraba casi de inmediato un trozo de cebolla y empezaba a cortarlo tratando de así, ocultar sus sentimientos aún latentes. -Bueno, continuó, entonces debes de tratar de estar con ese alguien que te haga sentir en paz contigo mismo.- Concluyó la hermosa chica de los okonomiyakis.

-Tienes razón, creo que debo analizarlo así. Cuídate Ucchan y nuevamente gracias por todo- Dijo Ranma mientras le besaba la frente y se daba media vuelta para retirarse dejando así sola a Ukyo en el restaurant...

-Y sin embargo, te sigo amando...- pensó Ukyo en silencio y se preparó para abrir su restaurant ya que se había retrasado en su apretura por platicar con el chico Saotome...