¿Quién eres?

Cap. 3

Cuando desperté me encontraba en mi celda, mi cuerpo estaba limpio, y me habían curado todas las heridas, me levante como pude, quejándome un poco por el dolor, y ahí estaba él, sentado frente a mi, mirándome,, sobre la cama de enfrente, sus ojos claros y hermosos posados sobre los míos, su rostro me parecía conocido, camine hacia el, era… idéntico al chico del póster, no podía equivocarme, estaba seguro de eso, pero su aspecto era algo diferente, los mismos ojos, el mismo estilo de rostro, pero su cabello, estaba en un tono oscuro, negro para ser exactos, resaltando mas su mirada.

Tu me salvaste dos veces… gracias – costándome mucho trabajo, decir la ultima palabra.

No agradezcas, no lo hice por ti, esos sujetos me desagradan – volteo la mirada.

Esta bien supongo... soy Yu… Eiri Uesugi –

Lo se. – respondió fríamente.

Bien perfecto… ¿Tú eres? – pregunte para aclarar mis dudas.

… - guardo silencio señalando el póster

No es momento para hablar de mi, dime Eiri ¿Cómo fue que terminaste aquí? –

¿Decírtelo en que me ayudara? –

En que si yo así lo quiero podría sacarte de aquí, pero bien dejémoslo como favores que te hice el haberte ayudado, los cuales algún día me pagaras- recostándose sobre su cama dándome la espalda

Lo… siento –

Así esta mejor, joven Uesugi, si seremos compañeros de celda creo que es mejor que nos llevemos bien –

Estoy aquí por asesinato-

¿Asesinato? – abrio un poco los ojos en señal de sorpresa – Entiendo, realmente ¿eres culpable?-

¡No! No lo soy, lo juro – exaltandome un poco – es solo que no me dieron la oportunidad de comprobar mi inocencia, simplemente me remitieron aquí, sin un juicio nada.

Entiendo – se levanto caminando hacia los barrotes – alguien influyente debio haberte encerrado, no hay forma de que te jusguen sin un juicio-

Lo se… - respondi seriamente – pero ¿Por qué habrian de acusarme de algo que no cometi-

Pruebas… -

¿Perdon? –

¿Cuando te arresraron, hubo pruebas que te hicieran parecer culpable? – guarde silencio por algunos minutos…

Si… me hayaron con el arma en las manos y la ropa ensangrentada… - mirando mis manos con horror.

Tienen las suficientes pruebas para inculparte – se volteo para mirarme – pero si realmente eres inocente ¿Por qué tenias el arma? –

Por que llegue en el momento menos indicado, encontre en el piso en un charco de sangre a una persona importante para mi, el arma estaba a su lado…. Tan solo… la tome y en ese momento llego la policia – me sentia tan debil, diferente de mi mismo.

Yo me estaba comportando de una manera poco usual, ese hielo en mi forma de expresar estaba desapareciendo, maldición en vez de endurecerme la carcel me esta sometiendo, no permitire que pase eso, debo hacer algo al respecto.

- A comer – se dio la orden para que abrieran nuestras celdas.

Sali en compañía suya, nos encaminamos hacia el comedor, no entendia como un sujeto como él podia tener tanto respeto eh influencia en este lugar, ¿Qué habra hecho para lograrlo? Tango que descubrirlo a como de lugar, el ¿Por qué? Y ¿Quién es realmente? Al llegar todos nos observaban como si nos trataramos de los invitados de honor en una fiesta de sociedad, ninguno nos quitaba la vista de encima, mucho menos Taki y su pandilla, los detesto, realmente los detesto, y si no estuviera herido como lo estoy ahora, en este mismo momento acababa con ellos.

Mi brazo estaba fracturado, se habia roto por la presion del agua, ya que lo habia usado para protegerme el rostro, asi que no podia tomar bien la charola de los alimentos, siendo ayudado por mi compañero a llevarla, me siento humillado, yo Eiri Uesugi, dependiendo de alguien… maldición me siento un inutil.

Nos sentamos en un mesa un tanto alejado de todos, pero como era de esperarse, el inutil de Taki, nos arruinaria la comida.

Miren nada mas, el niño bonito esta lástimado, y trae de guardaespaldas al "jefe" – burlandose de nosotros, pero solo lo ignramos y seguimos con lo nuestro.

Mirame cuando te hablo – gruño golpeando mi charola y lanzandola contra el piso, lo mire molesto, levantandome estrepitosamente.

Te dije que lo dejaras en paz – inquirio mi compañero.

Basta de defenderlo "jefe" si quieres dar la cara por el ven y hazlo – le reto, el se levanto lanzando su charola y avalanzandose sobre él, de nuevo me esta defendiendo… que humillacion, cerre el puño cn fuerza.

Continuo golpeando a Taki con fuerza pero sus estupidos amigos intervinieron.

Con que muy rudo jefe, veamos si puedes ahora – dijo Taki limpiandose la sangre de la boca. Entre los tres continuaron con su agresión, golpeandolo una y otra vez con más fuerza, como si le tuvieran un gran odio.

¡¡¡¡Dejenlo en paz!!!! – al fin habia reconocido a mi salvador…

Continuara…