Capítulo 3: Aparición

Era viernes, el último día de la semana, luego vendrían dos días de descanso, no para la Asociación pero sí para él, siempre habría un reemplazo.
Se fue antes de lo habitual, para volver temprano a la Academia. Cuando llego a la Asociación, todo estaba revuelto, no entendía que pasaba asi que se apresuro y entro en la sala de reuniones matutinas que presidía Yagari.

… El vampiro llevaba capa negra y una espada anti-vampiros. Fue visto al norte de la ciudad, por eso estamos tras esa pista, el único lugar al que puede estar dirigiéndose es la casa de una familia de Vampiros Nobles, los Takemiya, que parecen esconden a Sara Shirabuki. En marcha, no perdamos mas tiempo – termino la reunión y se acerco a Zero de inmediato.

Llegaste un poco tarde al baile, eh?

¿Que esta pasando? - Pregunto Zero enarcando una ceja

Parece que Kaname fue visto ayer por la noche en esta zona, algunos cazadores intentaron seguirlo, pero lo perdieron de vista, se dirigía al norte, todos pensamos que va ir tras de Sara Shirabuki. No estamos muy seguros pero creemos que estuvo en la Academia, ¿no has hablado con la niña? Ella podría haber hecho contacto. Necesito que me confirmes ese dato lo antes posible, ¿puedes?

Claro – le dijo, no podía decirle que no a Yagari, no era un hombre fácil de tratar. Se fue a la oficina del Presidente y golpeó la puerta.

Adelante - dijo Kaien Cross

Tengo un pedido de Yagari, ¿podrías corroborar el dato?

¿Que dato? - Kaien frunció el ceño, no entendía.

¿Podrías llamar a Yuuki y preguntarle si anoche estuvo con Kaname? Pues parece que anduvo cerca y pudo haber hecho contacto con ella, además. … - se había olvidado que alimentarla era un secreto de ambos que no podía ponerlo como prueba, que había faltado a su cena y que estaba seguro que fue porque Kaname se le hizo presente.

No, no lo hizo – espeto Kaien.

¿Como lo sabes? - lo intimó Zero, su aura se hizo mas fuerte.

Hoy he hablado con Yuuki, no la vi bien ayer asi que he pasado a saludarla nuevamente. Ha estado llorando toda la noche, tenia los ojos como compota, pese a que no me dijo lo que le pasaba vi en sus ojos la misma mirada que cuando él la abandono. Si Kaname hubiera pasado, Yuuki no estaría en la Academia.

No, no lo se – y se fue de un portazo. Odiaba reconocerlo, pero era muy probable que Kaien tenga razón. Esta noche, quizás tampoco vería a Yuuki, cuando estaba tan deprimida se encerraba en su habitación por días. Pero estaba decidido, si ella no iba a él, entonces él iría a ella.

Se fue hacer su trabajo, y se concentró en la pista que le habían dado los Cazadores. Debía viajar hasta la mansión de los Takemiya.

¡Vaya!, ¿había mencionado que nunca había visto a un noble que viva en una casa comúnmente humana? Siempre que le encomendaban vigilar vampiros, reuniones importantes de los nobles y sangrepuras, jamas había asistido a un salón común, una casa pequeña … esta gente poseía mucho, pero mucho dinero … ¡Cielos!. Zero se encontraba admirando la mansión que sobresalía de entre el paisaje, por su blancura y la estructura … muchas ventanas … muchos balcones … enorme patio delantero sin rejas y eso que no había visto aun la parte trasera. Ya tendría tiempo, estaba allí para vigilar después de todo …

Golpeo lo que parecía la puerta principal, cuando un hombre salio a atenderlo. Tenia pinta de mayordomo, trajeado, canoso y de sonrisa amable. Los invito a pasar, entro unos pasos y se recordó que no estaba allí para tomar el té. Tenia trabajo que hacer, además no creía posible que fuera bien recibido por los dueños de casa, pese a que había un silencio escalofriante que le ponía muy nervioso, Sara se encontraba allí.
Solo le dijo al hombre que avisara que los cazadores habían llegado y que se encontrarían haciendo rondas. Sin mas salió del recibidor y se dividieron en equipos. Estaban allí en una misión particular.

Rodearon la mansión de los Nobles, durante todo el día pero nada sucedió. Cuando ya se hizo de noche, cambiaron la guardia, su reemplazo tardó un poco en llegar pero al fin pudo irse a la Academia. Estaba cansado y estresado. Era hora de darse un buen baño, mañana seguramente lo llamarían para que vuelva, en casos como estos no había fin de semana que valga, todos trabajaban a la par. Pensó en Kaname y volvió a odiarlo, aún más.

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Al llegar a su cuarto cerró la puerta de un portazo estaba con un humor de perros, se descalzo, se saco la camisa y estaba desabrochándose los pantalones mientras cruzaba su habitación hacia el baño para darse una ducha serena, necesitaba algo que calmara su furia … odiaba servir a los vampiros, entonces … vio a Yuuki en la misma posición que la encontraba siempre: sentada debajo de la ducha, acurrucada con la cabeza sobre las rodillas. Ella levantó la mirada hacia Zero y él notó que había estado llorando.
Al instante, expiró el aire que parecía que contenía los mil demonios y se calmó de solo saber que Yuuki estaba allí. No se hizo rogar más tiempo y se metió dentro de la ducha lo más rápido que pudo, y sin decir ni una palabra, tomó su mano para atraerla hacia él en señal de estar preparado.
Aunque estaba cansado, sintió que este era el único motivo por el que se había levantado de la cama temprano … para volverla a ver.

Yuuki se acerco rápidamente, no tuvo que esperar, Zero se lo puso fácil esta vez. Quizás quería que termine rápido. Cuando entro al baño tenia cara de pocos amigos y parecía que el día había estado fatal. No quería molestarlo por privarlo de la ducha que al parecer ansiaba, asi que se alimentaria rápido.

Antes de acercarse desvió sus ojos recorriendo el cuerpo de Zero. El no se había dado cuenta que había entrado medio desnudo al baño, se ve que tenía prisa por darse un baño, asi que sin rodeos tomó su cabeza con una mano, apoyó la otra contra la pared y lo mordió rápido y eficaz. Saco los colmillos y comenzó a succionar.
Cuando la sangre tocó su paladar perdió la compostura. Era tan deliciosa la sangre de Zero, que olvidaba los modales por completo.

Cuando Yuuki se acerco, no pasaron ni 30 segundos que ya lo había mordido. En ese momento él arqueó la espalda, pues instantáneamente Yuuki empezó la succión, lo cual lo llevaba al más alto de los edificios para sentir que caía en caída libre.
Ella absorbía su sangre de una forma muy sensual, brutal, impidiendo que se concentrara en otra cosa que no sea el aumento de la temperatura en su interior …
¡Oh dios! ¡oh dios! - la lengua de ella jugaba con sus nervios, recorrido por temblores de placer, tomo la camisa de Yuuki arrugando y estirando a tal punto que de la tela se escucho un ¡rasssss!.
Trató de resistir pero … ¡a la mierda todo! … Con todas sus fuerzas y en un rápido movimiento cargó a Yuuki - que no se enteró que ya no se sostenía por sí misma, sino que Zero la agarraba - poniéndose contra la pared. Con una mano, le recorrió la espalda atreviendose a meterla debajo de su camisa maltratada.
La pollera del uniforme se había levantado cuando la alzó y pronto sintieron que sus partes intimas se frotaban descaradamente, haciéndolos perder la cabeza por completo.

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Había algo en todo ese juego que era distinto, había hecho muchas veces esto con Zero, sabía que le gustaba alimentarla, la sensación era extraordinaria, ella lo había experimentado tiempo atrás cuando él la necesitaba a ella, aunque no de este nuevo modo.
Sin embargo, con Kaname, si había experimentado cosas muy parecidas a estas.
Poco a poco volvió a percibir su alrededor, después de dejarlo casi sin sangre que recorriera en sus venas, noto que flotaba … que se encontraba en una danza … que tenía mucho calor, a pesar de que la lluvia de la ducha ya estaba abierta.

Cuando tomo conciencia realmente de la situación se asustó un poco, aunque las sensaciones le recordaron a la Yuuki que pocas veces conoció en encuentros con Kaname: se encontraba encima de Zero, el cual estaba parado debajo de la lluvia. Ambos repetían un ritmo de subi-baja, frotándose el uno con el otro. Notaba que sus partes íntimas estaban muy próximas, lo cual debía deberse a que al levantarla, su pollera también se levantó y que Zero cuando había entrado tenía desprendidos los pantalones. Para ser sincera no sabía con seguridad si los llevaba puestos.
Sintió una mano de Zero recorrerla con ansias por su espalda, no sobre la camisa y que con la otra la sostenía en un agarre del trasero.
Caer en la cuenta de lo que estaban haciendo, le trajo de golpe a la realidad. Pensar en que esto estaba sucediendo, que no era un sueño, subió unos grados la temperatura de su cuerpo. Sintió mariposas en su panza y vértigo. Cálmatetranquilade una cosa por vez … Debía terminar de beber la sangre de Zero, debía soltar su cuello si quería que él siguiera con vida.

Zero estaba mareado y agitado, pero aun así no quería que el momento acabara. Pudo notar que Yuuki ralentizaba sus movimientos y que había dejado de succionar. Podía sentir que su lengua cerraba la herida, pero era demasiado pronto para que esto terminara, la necesitaba. Queria mas.

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Yuuki lamía la herida una y otra vez, sin querer lo había lastimado mas de lo que hubiera querido. Sus movimientos habían sido tan apasionados que no tuvo dimensión que le estaba haciendo daño. En cuanto terminó, hizo ademán de querer bajarse al piso, iba a mirarlo a los ojos aunque no sabía con qué se iba a encontrar. Luego recordó que ella no había trepado para que la alzara ¿verdad? No todo podía ser culpa de ella.
Cuando no pudo deshacerse del agarre de Zero, levantó la cabeza buscando sus ojos y vio un brillo que supo reconocer muy bien … El rojo carmesí le erizo la nuca.

No hizo tiempo esta vez, ni entendió como sucedió tan rápido, pero Zero corrió sus cabellos a un lado sin bajarla al piso y la mordió con tanta fuerza, tan sensual que no pudo evitar gemir de placer …

Zero escucho el gemido de Yuuki y decidió que era una señal de aprobación. Succiono esa sustancia densa y dulce que brotaba de su cuello como si en ello se le fuera la vida. No podía evitar sentirse tan atraído, perdería la conciencia ahí mismo, se caerían en la tina, pero no la soltaría por nada del mundo. Lentamente se deslizó hacia abajo por la pared, que pese a tener el torso desnudo, no le pareció que estaba fría, en absoluto …

¿Qué … ? - Yuuki notó que Zero descendía. Lento. Poco a poco fue sintiendo sus pies en la tina, aunque no su cuerpo pues … oh, oh … La excitación de Zero se clavó en su entrepierna y soltó un gemido de mareo por la sensación. Inconscientemente, inclinó su cabeza más atrás relajándose. Zero no la soltaba … su mano estaahhhh … su mano la recorría por la espalda y bajaba por su pierna. Por un momento pensó que moriría allí.

Zero quería tener a Yuuki en todas las formas que fuera posible, si ella le dejaba … nunca se había sentido tan hambriento, sus ansias no bajaban, ni tampoco lo hacía su excitación, asi que sin pedir permiso, se las ingenió para recostar a Yuuki en la tina y, sin despegarse, se colocó encima suyo. ¡diosssss! - Podía escuchar como Yuuki emitía los sonidos más hermosos que jamás le había escuchado decir. Sus gemidos le arrancaron toda vergüenza, todo pudor y así, volvió a comenzar ese frote que los había llevado muy lejos de la Academia …

En esta nueva posición, el agua caía directamente sobre su cabeza y si bien disfrutaba mucho lo que estaban haciendo, se sentía ahogada. Yuuki estiró una pierna y cerró el grifo de la ducha.
Sin querer, en esos segundos que había tardado en cerrarlo, había abierto demasiado las piernas, había arqueado muy sensualmente su espalda, y había conseguido su punto de apoyo en una nalga de Zero.

Al sentir todos esos movimientos, Zero se excito mas aun, bebiendo con más fuerza, apretando hasta asfixiar sus partes íntimas, arrancándole un gemido sostenido a Yuuki.

Ella no podía pedir nada más, había disfrutado todo aquello sin culpa, ni remordimiento. Kaname no estuvo presente entre ellos. Cuando cruzaron la línea que separaba alimentar a disfrutar de un acto netamente sexual, fue extraño para ella pero no se pudo negar a lo que había sentido por Zero, tampoco trato de ocultarlo … solo se dejo llevar por las sensaciones que él le provocaba …
Pudo sentir cada caricia que Zero le hacía como símbolo de perdón, de amor. Zero había roto el hielo entre ellos y por primera vez luego de mucho tiempo disfruto de la sensación de ser querida, amada nuevamente.

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La conciencia volvió a Zero. Estaba satisfecho, se había alimentado de la persona que amaba y no solo eso, había hecho varias cosas que no eran cosas de niños, juegos que eran de adultos. Después de todo Yuuki no era su hermana pese a que se había criado junto a ella.
Sentía que su cuerpo le temblaba, mientras seguía moviéndose frenéticamente encima de Yuuki, quien parecía desmayada del placer. Placer que solo dos amantes se podían ofrecer.
Sacó los colmillos, lamió la herida que se había hecho lo suficientemente grande, sin recordar por qué razón. Lentamente apoyó los brazos a cada lado del cuerpo de Yuuki y se fue levantando poco a poco. Sus ojos recorrieron su cuerpo, miró allí donde parecía que se unían y no pudo evitar sentirse mareado y complacido al mismo tiempo.
Elevo la mirada despacio, apreciando cada detalle sin vergüenza, la camisa de Yuuki estaba desprendida o rota no estaba seguro, el sostén que tenía se había hecho transparente por el agua, y notaba sus pezones endurecidos, se quedó hipnotizado unos segundos … Sacó la mirada de allí a regañadientes y tomó coraje cuando la miro directamente a los ojos.

Yuuki estaba hecha un desastre, su ropa parecía descolocada, aunque no estaba desnuda. Sintió como Zero lentamente ponía sus manos a los costados y levantó su cabeza para comenzar a recorrerla con la mirada. No pudo evitar sonrojarse cuando él miró allí donde se unían, parecía que no había ropa, pero … si la había - ella lo juraba … la seguía recorriendo y se detuvo unos instantes en sus pechos, que gracias al cielo no estaban completamente desnudos, sin embargo él pareció ver mas allá de la ropa pues esbozo una sonrisa lujuriosa que la llenó aún más de vergüenza. Cuando la miro a los ojos, Yuuki sintió que su cara hervía, y pensó que un tomate se vería pálido al lado suyo.

Zero la miraba fijamente. No podía descifrar bien su cara, aunque sabía que no estaba enojado, pues no habrían llegado hasta allí sin desearlo ¿verdad?, pensó.
Quería decir algo, pero no le salieron las palabras. La conciencia hizo rápidamente su trabajo y hubiera escapado, de no ser que Zero se encontraba encima suyo.
Se sentía muy expuesta de esa forma, él la observaba y ella no podía detenerlo. Pero de pronto él hizo un movimiento inesperado, que la sacó de su sonrojo. Se volvió acercar a ella lentamente no apartando la mirada de sus ojos y la besó anhelante. Había necesidad en ese beso, agradecimiento y mucho, mucho amor. Ella cerró los ojos y se dejó llevar nuevamente.

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Para evitar que Yuuki dejara de ponerse tan colorada quiso decir algo, pero se quedó sin voz, no sabia que decir, asi que pensó en lo que mejor le salía hacer cuando estaba junto a ella, mimarla. Se acercó lentamente a su rostro, no apartando la mirada, y rozo sus labios. Ella los abrió para él dejándole paso, y eso fue justamente lo que le hizo pensar que ella no quería irse de allí, ella quería seguir, aunque no supieran que decirse el uno al otro.
La beso observándola. Ella había cerrado sus ojos, pero él no podía cerrarlos, quería verla cuando los abriera, quería volver a verla enrojecer, quería captar todas sus reacciones sin perderse pista de ninguna.

El beso fue intenso, ella le había devuelto cada gesto provocándolo, pues no se quería quedar atrás. Cuando el tironeaba, ella tironeaba más profundamente, cuando él la mordía ella temblaba y luego lo repetía con más fuerza.

Cuando estaban terminando, ella abrió los ojos lentamente, y para su sorpresa y mortificación él ya los tenia abiertos. Su rostro expresaba deseo y … ¿diversión? ¿Por qué … ? - Otra vez comenzaba a sonrojarse. Él elevó una sonrisa ladeada y le dijo:

Puedo volverte a besar si así lo prefieres, noto que te pone nerviosa que te observe asi que no tengo ningún problema, solo pedilo … - la provocó, divirtiéndose de molestarla, siempre fue así. Lo cierto es que estaba feliz de tener a Yuuki tan cerca, de poder abrirse con ella en esta forma, que se le daba muy bien.

Yuuki no podía evitar su vergüenza, pero tenía que emitir sonido, no podía dejar que Zero se salga con la suya. Además ese tono de voz parecía tan sexy que casi se derritió cuando lo emitía y estaba segura que había puesto cara de tonta, pero no podía quedar como tal, asi que se armó de valor y disfruto del juego que él había armado:

Si te atreves … - lo desafío ella. Algo confundido Zero le contesto:

¿Si me atrevo? ¿Me estas desafiando? - su sonrisa se extendía mostrando los colmillos. Quería ganar el juego.

¿Te ponen mal los desafíos? - pensó que no podría tener tanto valor de decir todas las palabras, sin que le tiemble la voz.

No, me da lastima por ti … - las palabras de Yuuki había activado al diablillo, que había tomado el control de la conversación.

¿Lastima? ¿Por qué? yo no estoy llorando … ni perdiendo tiempo … - eso fue el detonante.

¿Por qué? - sus ojos flameaban de pura lujuria - Porque siempre gano los desafíos … - eso fue lo último que le dijo. Lo que siguió no lo hacía pensando. Yuuki había despertado una faceta que ni él mismo conocía y quería explorarla … al máximo.

Se levantó tan rápido que ella casi no lo vio. Abrió el grifo de la ducha, la tomó de ambas manos y la levantó de un tirón. Ella casi se cae pero él la sostuvo rodeándola de la cintura y la empujó contra la pared. Se acercó a su oído y le dijo con voz ronca:

Voy a quedarme así hasta que me pidas lo que quieras que te haga … - dirigió sus palabras dándole pequeños besos sobre su cuello hasta su hombro desnudo, haciéndole saltar los nervios por los aires a Yuuki.

Su voz sonaba tan convincente, pero las palabras eran tan atrevidas … no sabía qué responderle.
El sonido de su voz y los roces bajo su cuello le pedían que le dijera a gritos todo eso que estaba pensando que no se atrevía a poner en una oración, pero su maldita conciencia estaba aún allí, escuchándolo todo. Ese era el problema, su conciencia.

Primero necesito que me quites la conciencia y luego podrás seguir por lo que tu quieras … - se atrevió a decir. Oh, dios, ¿estoy en un baño o en un maldito sauna?

Al oír esas palabras, él entendió perfectamente a lo que se refería. Por sí misma no podría hacerlo, necesitaba un empujoncito, algo que active su lado oscuro, a la Yuuki que dejaba fluir sus sentimientos, a la Yuuki que le gustaba sentir, experimentar, aquella que había conocido hace un rato pero que ahora mismo se había dormido. Una vez despierta, lograría hacerle cualquier cosa.

No dudo un segundo mas, tomo la cara de Yuuki con ambas manos y comenzó a besarla con impaciencia, cuando ella lo había aceptado, el sintió que le daba rienda suelta, así que deslizo sus manos por su cuerpo para manifestarle que tenía el poder sobre ella.
Bajó por sus hombros, siguió por sus brazos, hasta encontrarse con su cintura, entonces las deslizo suavemente por su panza, le atraía que tuviera el estómago tan plano. Siguió subiendo hasta encontrarse con sus pechos y … se detuvo allí. Su mano derecha elevó el pulgar hasta sentir bajo su tacto el pezón endurecido a través de la ropa. Deslizo su dedo hacia arriba y hacia abajo mientras notaba que Yuuki se estremecía.
Había encontrado el punto … comenzó a escuchar los gemidos de Yuuki ahogados en su boca, indicándole que iba por el buen camino. Si seguía asi encontraría a la Yuuki que buscaba.
Luego de jugar un buen rato con caricias sobre sus pechos, se cansó de ser tan bueno y decidió avanzar un poco mas.

Apartó sus manos del juego y tironeó la camisa de ella hacia abajo dejándola casi como estaba él, aunque algo seguía sobrando. El corpiño seguía prendido.
Sin vueltas, hizo una entrada de caricias por su espalda hasta tocar la fina prenda y con una mano practicó desprenderle el corpiño que tanto ansiaba que se cayera …
Luego de varios intentos fallidos, lo logró … ese maldito corpiño cayó al suelo, exponiendo los senos de Yuuki, aunque no pudo ver nada pues nunca había dejado de besarla.

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Yuuki se sentía en las nubes, el atrevimiento de Zero la cegaba, era algo que nunca esperaría de él, sin embargo le gustaba, mucho. No podía creer que lo hubiera dejado que juegue con sus senos y menos aún que lo hubiera dejado que le saque el sostén, pero disfrutaba mucho de esas sensaciones.
Podía sentir que tenía una nueva oportunidad de hacer bien las cosas, no como con Kaname, a quien se había entregado de igual manera, sin conocerlo verdaderamente. Crack. Maldita sea …

No pudo evitar sentir escalofríos cuando los recuerdos la invadieron y comenzó a temblar mientras el agua le caía directamente sobre la piel. Pensar en todo eso de repente la puso nerviosa y ya no pudo volver a concentrarse en dejar su conciencia de lado.

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Zero saboreó su lengua por última vez para bajar por su cuello, donde clavó sus colmillos, dejando que la sangre volviera a brotar en un hilo que bajaba y bajaba … … quería seguirlo …
Lamió el hilo de sangre que llegaba a la entrada de sus senos de una forma muuuuy sensual.
¿Me dejara tomar … ? a la mierda … - Quería saborear su sangre … en sus pechos. Sin pensarlo la elevó, tomándola de sus piernas quedando a la altura justa. Miro el hilo de sangre que aun seguía bajando, hipnotizado, deseando no cerrar esa herida pronto. Miro a Yuuki a los ojos y … todo explotó por los aires …

Suéltame, Ze...ro – dijo ella

¡Ba … ba … bajame ahora! - le repitió temblando.

Zero no entendía nada, pero rápidamente pensó que se había pasado de la raya. No quería asustarla reteniendola, asi que obedeció sin decir nada, aunque estaba expectante de lo que ella hacía.

En cuanto Yuuki se liberó del agarre de Zero, salió de la tina atravesando la puerta del baño a toda velocidad. Chorreaba agua por toda la habitación, pero lo unico que tenia en mente era irse ya por esa puerta. No estaba pensando con claridad cuando estuvo a punto de abrirla, sin darse cuenta que no llevaba nada puesto arriba.

¡Yuuki, por favor, no salgas, estas … desnuda! - la sostuvo del brazo para evitar que saliera -

Tranquilízate, se que me pase de la raya, pero no voy a permitirte que te vayas así, por favor perdóname – le dijo muy afligido.

No entendía por qué Yuuki huía de esa forma, pero estaba totalmente abatido por la situación y lo único que atino a decir es perdón. En ese momento ella lo miró a los ojos, tenía los ojos vidriosos y se tapaba sus senos con las manos, avergonzada. ¿Acaso es la primera vez que … ?

No te disculpes Zero, no estoy huyendo porque hubieras hecho algo malo, sino porque … todo … esto … me trajo recuerdos … - dudo en continuar – recuerdos que no quería tener justo ahora pero … están ahí … y no puedo dejarlos atrás … la sombra de Kaname me persigue adonde quiera que vaya o … en lo que sea que haga … - Claro, ¿qué pensabas que ella estaba haciendo esto por primera vez estúpido? – Ojalá me lo sacara de la cabeza, pero no puedo, simplemente no puedo … se que tuviste razón todo el tiempo, pero aun tengo sentimientos por él … y es una mierda porque tambien te tengo a ti y creeme cuando te digo esto … no estoy confundida por lo que siento por ti – terminó la frase sollozando. Estaba realmente afligida.

Me siento terrible por decirte esto, pero la verdad es esa, y me siento sucia cuando pienso que estuve con él sin conocerlo, sin saber qué horribles planes tenía, sin saber todo lo que había hecho, sin saber todo lo que te hizo … Zero, soy yo la que debe pedirte perdón, por todo … - no podía parar las lágrimas, pero eso no evito que pudiera finalmente decir todo lo que la corroía por dentro.

El la miro todo el tiempo a los ojos, escucho todo lo que ella tenía para decirle y cuando hubo terminado, la atrajo dándole un tierno abrazo. Ella lloró en su hombro. El también.
Ambos estaban angustiados de pronto. Toda la magia que los había arrastrado hasta hace unos instantes atrás se había borrado, pero se tenían el uno al otro, eso era algo …

No te preocupes por mi – dijo él sin dejar de abrazarla – yo … quisiera ayudarte a olvidar todos esos momentos oscuros, para que dentro de un tiempo recordemos - ¿plural? - esto como algo borroso. Pero … necesito que seas honesta conmigo … ¿tú … quieres … esto? - contuvo la respiración hasta que Yuuki le contesto.

Yo … - sí, te esta hablando a ti, tonta … - sí … creo que sí - le contestó con los ojos cerrados y escucho que Zero soltaba un suspiro profundo de ¿alivio?

Sonrió con la cabeza apoyada en el pecho de Zero. No habían roto el abrazo. Era mejor decir las cosas así, era más fácil.

Zero noto que Yuuki comenzaba a temblar bajo sus brazos, entonces se dio cuenta que seguían con los torsos desnudos y mojados … ¡Oh, Dios! Yuuki seguía perdiendo sangre … la miro asustado.

¡Yuuki, déjame cerrarte la herida!

¿Eh? - se tocó el cuello, aunque bastaba mirarse ella misma para ver la sangre corriendo por su cuerpo – ¿Que? …

Solo déjame – se acercó a su cuello y lo lamió para cerrar la herida. Se veía muy atractiva, hubiera querido recorrer con su lengua todo el rastro que dejaba su sangre, pero no era apropiado … - ¿verdad que no?

Ella tomó aire tratando de no volver a enloquecer cuando él se acercó a su cuello, se había puesto nerviosa, otra vez. Instintivamente se llevó las manos a sus senos, tenía frío.

Te traeré una toalla – le dijo él para distraerse, dirigiéndose al baño.

No te preocupes, tomaré un baño caliente, tengo frío, además voy a ensuciar la toalla.

Bueno, te espero aquí entonces - lo dijo en voz alta para convencerse a sí mismo más que para que Yuuki lo supiera - debes dejarla sola acosador ¿ok?

El también necesitaba un baño, ambos se habían ensuciado.

Esperó a que Yuuki saliera del baño, para luego entrar él. Cuando salió del baño encontró a Yuuki metida en su cama, ya acurrucada. Le recordó las noches en que eran pequeños y ella se pasaba a su cama porque tenía miedo. No pudo evitar sonreír. Aunque ahora la situación era distinta. Ya no eran niños. Esos tiempos habían pasado.
Sin rodeos, se dirigió a su cama donde Yuuki le había dejado un lugar. Estuvieron así sin decir nada un buen rato, mirándose solamente. No había caricias, ni palabras. Solo silencio. Era hora de descansar. Yuuki se acerco a Zero y se colocó sobre su pecho. El la abrazo y se quedaron dormidos al rato.

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Cuando despertó sabía que no estaba en su habitación, esta vez no se desoriento. Abrió los ojos lentamente, tratando de estirarse. Supo que era temprano porque apenas unos rayos de luz entraban por la ventana. Zero dormía a su lado. No podía creer que ella se hubiera despertado antes que él. Aun así, no quiso irse. Esta vez quería hacer bien las cosas: se quedaría hasta que Zero se despertara.

Era raro que el despertador no haya sonado, ni el celular. Nadie había llamado de la Asociación o ¿todo era un sueño? Sentía que había dormido más de lo usual, debía ser porque era sábado. Como nadie lo llamó, supuso que su reemplazo seguía haciendo guardia.
Se desperezo y cuando estaba estirándose pudo notar que Yuuki seguía a su lado. Pudo tocarle los pies y rozo su cuerpo con las manos. Respiro profundamente y sintió su olor, ese perfume le gustaba mucho. Abrió los ojos y vio que ella sonreía, a decir verdad se estaba riendo, de él.
Le devolvió la sonrisa y le preguntó:

¿De qué te ríes si se puede saber? -

Te ves gracioso cuando despiertas, además que tus pelos … psss …

No dejo que terminara la frase, le hizo cosquillas hasta hacerle saber que no la soltaría hasta que se arrepintiera de lo que le había dicho.

¡Por favor! Nooooo … Jajajjaja! … Zero, para, para, jajjajaja! … Ok, Ok, perdón … perdón … -

Para cuando ella había pedido perdón él se encontraba encima suyo, sosteniéndole ambas manos por encima de la cabeza y con la otra se las arreglaba para torturarla con las cosquillas. Sabía que Yuuki era completamente vulnerable a esos juegos y siempre perdía.

Ahora no se si quiero dejarte ir … - le dijo elevando la sonrisa.

Por … favor, por favor, no … no lo hagas … - soltaba carcajadas, no podía expresar bien las palabras, pero estaba de lo más divertida. Aunque no lo volvería a provocar, las cosquillas eran su talón de Aquiles.

En ese momento, sonó su celular, sabía que era trabajo … sabía que tendría que dejar a Yuuki todo el día. Maldición

Mientras salía de la cama, para atender el celular, tropezó con sus zapatos, a lo que Yuuki volvió a soltar una carcajada. Se dio vuelta, haciéndole señas de que se preparara cuando terminara la conversación por teléfono.

¿Hola? - dijo

Zero necesitamos que vengas ya mismo para la Asociación – dijo Yagari, nervioso – Te contare cuando llegues.

Ok. Pero … dime qué ha pasado … - cuando dijo eso, Yagari ya había cortado.

Se quedó mirando el teléfono. Algo no iba bien.

Yuuki lo miraba con cara de desconcierto, cuando Zero cortó la llamada, no dijo nada, solo se vistió a toda prisa.

¿Qué ha pasado Zero?¿Qué va mal? - comenzaba a preocuparse por el silencio de él.

No lo se … era Yagari, sonaba raro … me dijo que debo estar lo más rápido que pueda en la Asociación … lo siento Yuuki pero debo ir, esto no huele bien … Supongo que hoy va hacer un día largo …

No te preocupes … ve, ve … - le dijo un poco asustada, sabía que algo grave había pasado y por una vez en la vida no quería saber si eran noticias de Kaname.

Supongo que nos veremos a la noche – se acercó y le dio un beso rápido. Supo con la mirada de Yuuki que sospechaba lo mismo que él.

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Al llegar a la Asociación, todo estaba revuelto. Quería preguntarle a alguien que mierda estaba pasando, pero iba a obtener respuestas más rápido si buscaba a Yagari.
Entró en la sala de reuniones matutinas, donde había una reunión que parecía muy importante, pero no iba a sentarse a esperar, sin más interrumpió la reunión:

¿Alguien podría decirme qué carajo ha pasado? - dijo rabioso

Zero, siéntate y escucha, debemos continuar … - le dijo Yagari

No. No podía esperar, asi que se dirigió a la oficina del Presidente, llamo y entro cuando Kaien lo insto a que pasara.

¿Puedes decirme qué ha pasado? Nadie me dice nada - esperó unos segundos y la mirada de Kaien lo impacientó - ¡vamos! ¡Sin rodeos! -

Zero … anoche … Kaname irrumpió en la casa de los Nobles, la familia que estábamos encargados de proteger … ha asesinado a todos sus miembros, incluyendo a la guardia que habíamos dejado. Tenemos imágenes de la cámara de seguridad. Parece que se ha llevado a Sara consigo. No sabemos si sigue con vida. No sabemos nada de su paradero … maldición … no se en qué está pensando … esta claro que va detrás de los Sangrepura … Zero no estoy seguro que es lo que planea, ni si está cuerdo … por eso debemos proteger a Yuuki.

Zero se quedo mirándolo, tratando de procesar todo lo que el Director le decía. Si Kaien decía que había que proteger a Yuuki de Kaname, la situación era realmente grave …

Maldito. Pero, ¿qué hago? Yagari me llamó esta mañana porque me necesitaban acá … - dijo mientras se debatía salir corriendo para la Academia.

Vuelve a la Academia, ahora, no te alejes de Yuuki. Si preguntan por ti, les diré que te he mandado en una misión especial, que no cuenten contigo en toda la semana. Veamos como evoluciona esto. Te avisaré yo mismo cuando debas aparecer - se estaba jugando el culo, pero Yuuki era su hija lo quieran o no.

Ok - diciendo eso, salió lo más rápido que pudo de la Asociación, sin levantar sospechas.

Mientras iba de camino a la Academia, pensaba qué iba a decirle a Yuuki. Ella le preguntaría. ¿Qué le diría? No iba a mentirle, aunque ella sufriría con la verdad, mas aun sabiendo que ahora debía cuidarse de Kaname. Pero él la cuidaría. No importa si moría en el intento. No iba a dejar que ese monstruo le haga daño.
Aunque el daño ya lo había hecho, esto … esto la destrozaría.

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