Chicas, mis hermosas y geniales chicas NO TENGO PERDOOOON TT^TT! (Okey, estado depresivo en este momento ._./)

Lo siento, lo siento, lo sieeeeeeeeeentooooooo! Les juro que no quise dejar pasar taaaanto tiempo, pero no fue intencional, SERIA INCAPAZ DE ABANDONAR ESTO! Todo tiene una razón ._. Mi tiempo de segundos ahora son microsegundos ¬¬' Entre la escuela, mi casa y mi ahora escasa vida social, se hace nada! Les juro que con suerte he podido dormir bien estas semanas! Y que cuando me quedaba tiempo (que eran restos de fin de semana, con escasos minutos de break T^T) recuperaba energía y podía dormir como marmota en coma! Se los juro!

Pero bueno, mucha palabrería, la excusa agraba la falta...y eso xDDD Apuesto una tapita de yoghurt que se aburrieron :DDD

Antes de pasar a lo únicamente importante aquí (xD) Quiero agradecer a todas esas maravillosas y hermosas personas que me dejaron sus reviews con su apoyo, consejos, opiniones y buena onda :DDD Chicas, SON MIS HEROES! LAS AMO! LES PROMETO NO ABANDONAR ESTO HASTA EL FINAL!

Yyyyy ahora si xDDD Espero que les guste, seguimos avanzando, pero continuamos con el mundo al revés...

Excarvando el pasado...

Disfruten :D


Capitulo 2: Cuando el pasado persigue…

"Todo era negro… pero de fondo se escuchaban alegres carcajadas y el crujir de las hojas bajo las pisadas lejanas…¡Nii-Chan!...Escucho que le decían muy a lo lejos…¿Yuuki?...Se siguieron escuchando las carcajadas, pero estas iban perdiendo la alegría del comienzo y se volvían frías, tornándose macabras…"

Fuera de todo esto, una exasperada castaña trataba por todos los medios de despertar a su hermano, el cual parecía mas desmayado que dormido. ¡Lo había intentado todo! Lo golpeo con la almohada, zamarreo; incluso intento tirarlo de la cama, pero de nada sirvió; seguía tan dormido como marmota en coma. Bufo resignada.

"Las risas eran cada vez mas frías, iban tomando un rumbo de locura, se volvían maquiavélicas y le asustaban, en su interior una desesperacion lo recorría…"-¡Nii-Chan!- Gritaron fuertemente en su oído y abrió sus orbes chocolate de golpe. Pero se sorprendió de no encontrarse con la calida y suave sensación de su cama, si no que con la fría y dura del piso.

-¿Nii-San?, ¿Te encuentras bien?- Le pregunto una sonriente Yuuki, que trataba en vano de aguantar la risa al ver a su hermano en el piso, mientras se asomaba por el borde de la cama.

-¿Yuuki?- Interrogo desorientado el castaño, sentándose y refregándose los ojos para terminar de despertar y despejar su mente, aun aturdida por el raro sueño.-¡Yuuki!- Grito enfurecido.

Esta solo entro a reír a carcajadas, lo que hizo que el castaño mayor, que aun se encontraba en el piso, se tensara en todo el cuerpo por un momento, para el otro poder relajarse y preguntarle a su hermana-¿Yuuki, por que me gritaste?-Pregunto mas suave y levantándose del piso.

-¡Valla! Al parecer el golpe te dejo con amnesia-Respondió su hermana burlándose, todavía entre carcajadas; Pero la mirada filosa de su hermano la obligo a calmarse y hablar- Perdón Kaname-Nii, pero hoy es nuestro primer día de clases, si no te despertaba, se nos haría tarde-Respondió mientras se levantaba, inocentemente.

Kaname solo suspiro- Esta bien Yuuki; vete a cambiar, nos vemos abajo-Dijo mientras empujaba a su hermana y le cerraba la puerta en la cara.

La castaña al otro lado de la puerta, estaba con la mueca extrañada en el rostro, preguntándose que le pasaba a Kaname hoy.

Kaname después de eso, se metió a la ducha, para limpiar y relajar su cuerpo, todavía tenso. Mientras se bañaba no paraba de darle vuelta al asunto…Era como si tratara de decirle algo…¿Pero que?. Aun pensando, salio del baño y se dirigió hasta su armario para buscar su uniforme.

15 Minutos después ya bajaba las escaleras y se dirigía a la cocina para tomar su desayuno junto a su hermana.

-O-

En otro lugar…

-¡Ichiru, si no bajas en este minuto, juro que meto TODO tu desayuno a la licuadora!- Amenazo Zero, enfierecido. Ya llevaba mas de 10 minutos esperando que su estupido hermano bajara- ¡Y no te gustara!

-Que irritable estas por las mañanas, Nii-San- Decía Ichiru, mientras por fin bajaba las escaleras, bajo la mirada sicópata de su gemelo.-Zero-Sama, Ichiru-Sama…Buenos días- Una tercera voz femenina hablo, haciendo voltear a los gemelos.

-Seiren, que te hemos dicho del sama- Reclamaron al unísono, con el entrecejo fruncido, Seiren solo sonrío burlonamente.

Seiren era una de las tantas empleadas de la casa, pero ellos no la veían así, era una hermana mas. Los conocía desde que usaban pañales, crecieron con ella, cada vez que la necesitaban estaba ahí, ofreciéndote su hombro para desahogar tus penas y ayudarte en lo que sea, incondicionalmente. Por eso no les gustaba que lo trataran con tanto respeto.

-Yo solo nada mas decía- Mientras hacia una reverencia y salio riendo por los bufidos de los chicos.

-Nee…Vamos a desayunar, Seiren algún día me sacara de mis estribos- Dijo Ichiru tomando a su hermano de la mano, arrastrándolo hacia la cocina, donde lo soltó para dirigirse a la nevera, mientras que Zero tomo camino hacia la alacena y sacar los cereales y un posillo. Se dio vuelta para ir en busca de la leche, pero se paralizo quedando mirando a Ichiru con una gotita en la cabeza muy al estilo anime, viendo como sacaba y sacaba cosas del refrigerador…Jamón, huevos, jugo, pastel…Mas y mas cosas.

-Ichiru…¿Piensas comer todooo eso?- Le pregunto fastidiado.

Sin inmutarse respondió- El desayuno es la comida mas importante del día, y yo no me conformo con cereales y leche, como otro- Dejo de sacar cosas para voltearse en su dirección, con leche en mano.

-Correcto, comida, no banquete- Replico tomando la leche, y viendo como Ichiru le sacaba la lengua- Infantil- Murmuro dirigiéndose al mesón.

-Zero, ¿Qué te paso hoy?, despertaste gritando- Le pregunto mientras también se sentaba a desayunar junto a su hermano que ya habia comenzado

Zero levanto la mirada de su posillo, trago y dijo- Eh…Lo siento si te asuste, fue solo una pesadilla- Se llevo una cucharada a la boca.

-¿Una pesadilla?- Interrogo extrañado, haciendo un poco de lado su plato.

-Si…era muy rara…- Dijo mirando a la nada- Todo era negro, solo escuchaba personas gritar…Luego sentí un disparo, y sentí como si fuera cayendo…Como si estuviera muriendo…-No pudo continuar por el fuerte golpe en el mesón, en el lugar de Ichiru.

-¡No! Tu no vas a morir- Zero miro a Ichiru a los ojos y en estos solo pudo leer miedo. Su cuerpo se hallaba completamente tenso y temblaba.

-Tranquilo, Ichi, fue solo una pesadilla, no le prestes importancia- Tranquilizo a su hermano mientras dejaba su plato en el lavado- No te asustes ¿Si?- Acaricio la mejilla de Ichiru, haciendo que la tensión de su cuerpo desapareciera. Beso su mejilla y le dijo- Termina, ya tenemos que irnos- Y con eso salio de la habitación.

20 minutos después se encontraban caminado hacia el patio principal de la Academia Cross. La Academia Cross, uno de los mas prestigiados institutos de Inglaterra, atiborrada de jovenes, integrantes de destacadas familias y parte de un grupo de alumnado intachable. Constaba de clases mixtas, solo se diferenciaban por sus uniformes; los varones, de pantalones y saco blancos, con finos bordados en negro, camisa negra y corbata roja; las damas falda y saco negro noche, camisa blanca y listones rojos como corbatas.

Los gemelos seguían caminado sin inmutarse por las miradas sobre ellos, sin percatarse que una bolita naranja se dirigía en su dirección.

-¡ZERO!- Grito y se abalanzo contra este.

-Yori, esto se te esta haciendo costumbre- Dijo sonriendo de medio lado, dejándola en el piso. Sayori siempre había sido la alegría del grupo, alguien que te lograba sacar una sonrisa en tus días nublados. No era la única, Takuma también tenia una personalidad bastante "Extrovertida" por así decirlo. Cada uno tenia una rara personalidad. Hablando de el…

-¡Chicos! ¡Adivinen!...¡COMPAÑEROS NUEVOS!- Salto emocionado el rubio, mientras el resto de sus amigos le quedaba mirando con una mirada curiosa y una gotita en la cabeza.

-Mejor vayamos al salón, niño raro y chica araña- Hablo por primera vez Ruka, mientras comenzaba a caminar por el pasillo, y los aludidos le enviaban fulminantes y lascivas miradas, y el grupo comenzó a seguirle, hablando sobre cosas triviales, mientras desaparecían por uno de los extremos del pasillo…

Y por el otro extremo, aparecían caminando hacia la oficina del director, dos jovenes de cabello castaño y ojos borgoña en distintas tonalidades.

En el salón, los alumnos entraban lentamente, y por todas partes se escuchaba lo mismo…La llegada de los nuevos alumnos…Sacando teorías y frases soñadoras de cómo serian. Al grupo de amigos no le importaba mucho, pero les llamaba un poco la curiosidad.

-Comienzo a pensar que se transformaran en súper-estrellas…o algo parecido.- Comento Ruka mirando con frialdad a toda la clase, para luego sonreír con diversión- De todos modos, otras personas mas a quien ignorar.

Zero dio una risilla bastante animada…llegando incluso a lo macabro. Esos dos si que asustaban en ocasiones.

Cuando el Profesor ingreso por la puerta, todos se dirigieron hacia sus respectivos asientos y los murmullos cesaron de inmediato.

-Buenos días alumnos, espero que hayan tenido unas excelentes vacaciones y vengan con muchos ánimos para este ultimo año…-Mientras el profesor daba su típico discurso de bienvenida, Zero se dedicaba a mirar distraídamente hacia la ventana. Se sentía raro…Sentía desde ayer en la noche un raro presentimiento de que algo pasaría…y en sinceridad, odiaba eso.

Mientras Zero pensaba y el profesor hablaba, Ichiru miraba al frente, aunque sin prestar demasiada atención, la puerta en ese minuto era lo que mas atraía su instinto…

-Bueno, este año se incorporan a nuestra clase dos nuevos estudiantes, espero que se lleven bien y sean amables- Advirtió el profesor, mirándolos de manera inquisidora- Pasen- Pronuncio en dirección a la puerta..

Esta se abrió dejando ver a dos jovenes de castaños cabellos. El primero, un chico de cabellos castaños ondulados, ojos marrones profundos, tez ligeramente bronceada, de cuerpo esbelto y semblante serio y formal; la segunda, una chica de largos cabellos color caoba, grandes ojos de la misma tonalidad, rasgos finos y cuerpo delgado.

Los murmullos y ruidos no se hicieron esperar dentro del salón…Como tampoco la reacción del menor de los gemelos, el cual se paralizo al instante y su expresión era desencajada…

Por que, a pesar de los años, aun podía reconocerlos…

Zero, al sentir la tensión de su hermano, volteo a verlo; parecía petrificado, incluso su respiración parecía dificultosa- Ichiru, ¿Estas bien?- Pregunto en un susurro, pero aun a sabiendas de que lo había escuchado, no recibió respuesta, e Ichiru solo seguía observando hacia adelante, así que siguió su ejemplo y en es momento lo entendió…

En frente, los nuevos miraban hacia los asientos delanteros de Salón, pero sentían potentes miradas sobre si, dirigieron las suyas hacia los puestos del final y los vieron…Cualquiera diría que seria tonto reconocerlos con tan solo mirarlos…Pero, ¿Era posible olvidar ese cabello y esos inusuales ojos?

Zero, a diferencia de su gemelo, que aun se encontraba con la mueca desencajada en su rostro, su semblante seguía tan serio y frío como siempre, pero en sus amatistas se podía leer el shock en el cual se encontraba…La voz del maestro los hizo salir de su trance.

-Señores Kiryuu, Señores Kuran, disculpen, pero…¿Se conocen de algún sitio?- Pregunto el profesor con voz solemne. Antes de que Kuran mayor respondiera, la voz suave de Zero lo hizo.

-No profesor, disculpe- Respondió solemne y secamente.

Y eso solo pudo dejar petrificados a los castaños.

-Bueno, señores Kuran, preséntense ante la clase por favor- Les indico el sensei, haciéndoles un gesto con la mano. Kuran mayor avanzo unos pasos y con voz fuerte y suave hablo-Buenos días, soy Kaname Kuran y ella- Indico hacia la joven- Mi hermana, Yuuki Kuran, espero poder llevarnos bien- Termino con una tenue sonrisa.

A continuación, el profesor les asigno sus asientos, los cuales estaban en las plataformas del lado derecho del aula, en los últimos asientos, al lado de la plataforma que solo ocupaban los dos gemelos.

Ichiru ya había salido de su ensismamiento al escuchar la voz de su hermano, por que juraría que no hubiera salido nada de su garganta, gracias al nudo que tenia en esta; trataba de despejar su mente y prestar atención a la clase, pero no podía, solo quería alejarse de allí, estar solo y gritar.

Y no era que el resto de la clase haya sido menos, por todos lados se escuchaban murmuraciones sobre los recién llegados. Comentarios como "¡Oh! Que guapos son" o "Parecen modelos, genial", eran los mas comunes. Para los peli-plateados menos lo era, ¿como serlo, si tienes intensas miradas sobre ti?, y lo peor de esas miradas, era lo indescifrable que resultaban ser.

Y la clase fue llegando a su termino entre susurros y comentarios, entre miradas y miradas.

Al segundo que toco el timbre para el receso, Ichiru salto de su lugar y salio a paso apresurado, desapareciendo por la puerta, ignorando las protestas del profesor.

-¡Alumno Kiryuu Ichiru!- Alcanzo a decir el profesor, pero el chico ya se encontraba fuera de vista.

Su grupo cercano estaba preocupado, pudo notar la tensión de los gemelos al momento que los nuevos estudiantes ingresaban al aula, sobretodo la reacción de Ichiru. Voltearon a ver a Zero y vieron como este se ponía de pie y en tono seco y reprimido solicito la atención del profesor:

-Profesor, siento el comportamiento de mi hermano, no se siente del todo bien, pido un momento para retirarme, por favor…-

-Claro alumno, adelante-Autorizo con semblante serio, pero sus ojos denotaban preocupación.

Zero envío una mirada tranquilizadora a sus amigos y se encamino hacia la salida, bajo la atenta mirada del salón. El grupo quedo un poco mas tranquilo, pero no por ello la inquietud dejaría de estar; pronto el movimiento se restauro en el salón y aprovechando la hora de receso, los alumnos se acercaron a los nuevos para conocerlos, mientras ellos solo se dedicaban a platicar.

Fuera de todo eso, un peli-plateado se encontraba cansado de buscar a su gemelo, así que se rindió. Era simple, Ichiru no quería ser encontrado o saber nada de nadie. Y el por su parte, no tenia ninguna intención de volver a clases.

Comenzó a caminar en dirección hacia los patios traseros del recinto, donde muy pocos alumnos iban. Mira hacia todos lados, por si venia el guardia, y se adentro en el corto bosque que había. Al llegar al final del bosque, había una baja pandereta, por la cual salto con suma facilidad y listo, estaba fuera de los limites de la academia.

Comenzó a caminar sin dirección por las calles británicas, aun faltaba para que terminaran las clases y no podía llegar antes a la mansión, menos si se encontraban sus padres.

Ubico un solitario parque y se dirigió a el, comenzando a caminar por entre los verdes pastizales y árboles, dejando su mente totalmente en blanco…No quería sentir…No quería pensar…No quería recordar.

Se sentó en una banca, alejada de la vista de la sociedad y ahí, echando su cabeza hacia atrás dirigiéndola al cielo, haciendo que en su pálido rostro retumbaran los rayos solares, que poco a poco se iban haciendo débiles, avecinando con las nubes una noche tormentosa.

Paso largos minutos así…En la nada misma…

Cuando ya creyó que el tiempo habia sido mas que suficiente, abrió nuevamente sus amatistas y observo el reloj de su muñeca, retomando nuevamente el camino, esta vez en dirección a la mansión Kiryuu.

Llego a paso melancólico, notando al instante que el auto que siempre los llevaba y traía de la Academia, aun no llegaba. Abrió la entrada principal y se dirigió inmediatamente hacia las escaleras, pero se vio detenido por el llamado de su madre desde el salón:

-¿Zero? Hijo, ven por favor.-

De mala gana lo hizo, aun que lo único que quería era estar solo.

Dejo el blanco saco del uniforme colgado y se dirigió al salón donde sus padres lo requerían.

Al llegar, se quedo estático al ver a dos elegante y hermosas personas en el sillón del costado derecho de sus padres…"Kuran"…Pensó enseguida.

El llamado de su padre lo saco de su conmoción.

-Zero, ellos son Juri y Haruka Kuran- Comenzó presentándolos con una respetuoso gesto de la mano- Son unos viejos conocidos, dudo mucho que los recuerdes. Pues bien, de ahora en adelante son nuestros vecinos- Termino con una deslumbrante sonrisa.

-¿¡Vecinos!- El cuerpo entero de Zero se tenso, pero su rostro seguía en su semblante de eterna seriedad característica.

-¿Zero?- Pregunto su madre, en tono dulce y dudoso.

-Siento mis modales, Kuran-Sama-Pronuncio, haciendo una reverencia para el varón- Lady Kuran- Se dirigió hacia la mujer, a la cual tomo delicadamente su mano y la beso respetuosamente- Es un verdadero placer.

-¡Oh! Pero si esta hecho todo un caballero, Shizuka- Salto emocionada la mujer Kuran- A crecido mucho des…-

Pero se vio interrumpida por un fuerte portazo que sobresalto a todos en el salón. Zero se volteo inmediatamente y lo único que vio fue la platinada cabellera subir rápidamente las escaleras.

-Ichiru…-Susurro inaudiblemente- Con su permiso- Nuevamente hizo una reverencia hacia la pareja Kuran y a sus padres.

Dio vuelta rápidamente y desapareció de la vista de los mayores subiendo rápidamente por estas, desapareciendo mientras gritaba el nombre de su hermano.

Y volviendo al piso de abajo, la puerta principal nuevamente se veía abierta, esta vez dejando ver a dos castaños, los cuales eran guiados por Serien hacia el salón donde se encontraban los mayores.

En este se repitieron nuevamente las escenas de jubilo por partes de los dueños de casa, que se hallaban totalmente fascinados.

-Los chicos están arriba, suban si gustan, hace bastante tiempo que no se ven- Ofreció la dama Kiryuu, mirando a la Kuran mayor que coincidía con ella.

-Muchas gracias, Lady, pero preferiría quedarme en su compañía- Yuuki con una feliz sonrisa, que disfrazaba la tristeza que la consumía por dentro.

-Gracias, Apreciada Dama; con su permiso- Haciendo una reverencia Kaname, para luego salir de la habitación en dirección a las escaleras.

-Ichiru, espera- Decía el gemelo mayor, pero el menor no escucho, solos seguía caminando como alma que lleva el diablo. Cuando diviso la puerta de su habitación, entro en ella y cerro con seguro, dejando fuera a Zero a un palmo de esta.

-Ichiru…-Susurro por lo bajo, apoyándose con su frente y suspirando en cansancio. Su hermano no estaba bien y lo sabia, lo sentía.

Sintió una presencia cerca y una mirada sobre si, abrió sus orbes y miro de reojo en dirección a las escaleras. Parado ahí, observándolo con intensidad y porte, se hallaba Kaname.

Dio una imperceptible risa contra la puerta y negó levemente con la cabeza, sonriendo sin emociones que lo delataran. Giro en lado contrario y comenzó a caminar nuevamente, esta vez en dirección a su habitación.

-Zero…-Llamo el castaño en vano, ya que solo fue respondido con los pasos rápidos y seguros del peli-plateado, junto con el sonido de una puerta cerrarse a fuerza considerable.

Solo suspiro.

-O-

Se quedo apoyado en es pedazo de madera, mirando a la nada tormentosa de una tarde a través del ventanal que daba puerta a su balcón, junto que con el gris oscuro de su habitación y a los muebles negros absolutos, le daba un ambiente lúgubre, pero a la vez calmo.

Camino en dirección a la cama y se tiro de lleno en ella, cerrando sus ojos y mandando a todos al mismísimo infierno en ese minuto; y después de tanto esforzarse por no pensar, se fue quedando dormido entre sombras reales y pasadas.

-O-

Unos hermosos luceros amatistas se abrieron estrepitosamente por el fuerte estruendo y la luz blanca producida por el trueno de la tormenta que se desataba en las afueras. Se dio cuenta que se había quedado dormido en la misma posición y su cuello le estaba pasando la cuenta. Se levanto desperezándose, tronando un poco los huesos; nunca mas se quedaba dormido en esa posición.

Se puso de pie y se dirigió hacia el baño, en busca de tomar una ducha bien caliente que relajara sus agarrotados músculos. Mientras el agua caía por su cuerpo, su mente parecía estar en la misma encrucijada de hace unas horas…El inminente regreso de el…De ellos…¿De que se disfrazaban esta vez, ángeles avecinando dolor sobre una mascara pacifista?..."Kuran Kaname…Volviste…"…Pensó su mente en manera agria, rogando que se las llevara el agua como el reloj se lleva el tiempo.

Al salir de la habitación, su semblante parecía el de siempre, ¿pero, por dentro lo era?, ni el lo sabia. Pero se estaba hartando de buscarle respuesta a algo sin sentido…A algo que sencillamente debería tener la minima importancia para el…Simplemente ser nada. Un estruendo se formo en el cielo y el silencio del sonido relajado de la lluvia se vio interrumpido, iluminando su cuerpo de forma mágica, mojado y envuelto únicamente por una toalla en sus caderas.

-Y se suponía que nunca mas te tendría que ver…- Susurro a la nada, viendo por el ventanal, dibujándose en sus amatistas el paisaje exterior…"Tan parecido…"

Se vistió con un pantalón blanco y una remera gris como pijama. Ahora que lo sentía, moría de hambre. Así que abriendo la puerta de su habitación se dirigiría a la cocina en busca de un bocadillo nocturno y de paso pasaría a ver a su hermano…Seguía sintiendo su intranquilidad y desespero…

Caminaba por el pasillo en el cual se encontraba su habitación y unos metro antes de dar vuelta escucho abrir un puerta de golpe y alguien salir a paso casi imperceptible. Apuro su caminata para encontrarse a Ichiru en dirección a las escaleras; pareciera como si se estuviera escondiendo o tuviera en cuenta de que lo podían descubrir fácilmente. Su rostro era surcado por una amarga expresión de dolor y miedo, un miedo que hasta el mismo le aterraba, Y el sabia las intenciones de su hermano…"Ichiru, por favor…No otra vez, por favor"

Había logrado escabullirse entre las oscuridades de la mansión y la de los pasillos, siendo sus pasos camuflados por la tempestad; cuando vio que Ichiru ya había logrado su camino hacia la escalera y lo vio poner un pie en el primer escalón, decidió detenerlo:

-No Ichiru…

Su voz sonó suave, pero el retumbo de ella en los pasillos vacíos le hizo eco. Ichiru dio rápidamente vuelta y encontrándose frente a frente con su igual, mientras que un rayo surcaba nuevamente la estancia, haciendo que las hermosas amatistas inusuales de ambos brillaran intensamente.

-No Ichiru… No lo hagas…No otra vez…-Su voz siguió siendo un susurro.

Una sonrisa sin emoción salio de la boca de Ichiru, quien se encontraba con sus platinados cabellos, un poco mas largo que los de Zero, cubriéndole los ojos, mientras su cuerpo parecía temblar sin poder pararlo- ¿Qué no lo haga?...¿Como no hacerlo, si es lo único que puede borrarlas?

-La mente es tan compleja…Hay tanta diferencia entre todo, Ichiru…Entre ella, la tierra y el agua…Tierra y agua son tan diferentes, y tan unidos a la vez…No puedes forjar un trilogía sin tener nada a tu favor…-

-El dolor es un fuerte enlace, para mi…-

-La muerte también lo es, en cierto modo…-

-¡POR QUE ESO ES LO ES!-Grito, mientras otro rayo surcaba el espacio- ¡ESO ES LO QUE ES O LO ERA! ¡ELLA ESTABA MUERTA!- Su cuerpo temblaba de manera preocupante- ¡Ella…ella…DESAPARECIO! ¡ELLA NO EXISTIA!

-¡QUE TU LA HAYAS NEGADO, NO SIGNIFICA QUE MORIRIA!, ¡QUE TU LA OLVIDARAS, NO SIGNIFICA QUE DESAPARECERIA!, Que tu la hayas decidido borrarla de todo…¡NO QUIERE DECIR QUE ELLA NO VIVIRIA!, ¡ELLA ESTABA VIVA, EN ALGUNA PARTE DE LA TIERRA, ELLA VIVIA!, Lo quisieras o no…Lo negaras o no…La olvidaras o no…¡ELLA EXISTIA!- Grito esta vez Zero y la furia cruzaba ahora sus ojos, no quería ser duro con su hermano pequeño, pero…

Ichiru cayo de rodillas abrazándose a si mismo, los temblores de su cuerpo eran casi convulsivos…Era una imagen tan desgarradora, tan violentamente desgarradora y bella…Las palabras de Zero había surcado su mente como cuchillas que la hacían desangrase de manera tortuosa…Zero no acostumbraba a ser tan duro con el, decirle tanto con pocas palabras…Pocas palabras tan malditamente ciertas. Pese que con personas cercanas a el, era amable y atento, con las otras personas tenia una actitud totalmente opuesta: era serio y frío, un personalidad para muchos compleja. Su hermano podía llegar a ser muy hiriente cuando quería.

Se había engañado así mismo, había echo un ilusión en su ilusa mente, ¿para que?, ¿con la idea de alejarse de los miedos, cuando ese era su mayor temor?, ¿¡para ser el mismo, un arma de doble filo!. Salio de sus conmociónes cuando sintió unos fuertes y calidos brazos contenerle, abrió sus ojos nublados por las lagrimas que luchaban por salir, pero el miedo en esos minutos le ganaba a tanto…

Zero al escuchar el sonido sordo de un cuerpo caer sobre el piso, se quedo en su lugar. Escuchaba los jadeos desesperados su hermano, que parecía no encontrar la salida a la conmoción. Comenzó a acercarse y cuando llego al frente, un rayo atravesó nuevamente le tiempo en es minuto, haciéndole ver la situación y sin dudarlo otro instante rodeo el cuerpo frágil de su otra mitad.

Esos brazos le estrecharon nuevamente, en un agarre posesivo que lo dirigió a su pecho y antes de que pudiera realizar otro movimiento o replicar, la voz del mayor sonó:

-¿Qué por que el miedo te consume, no puedes llorar?- Susurro en su oído…y el ya no pudo mas.

Paso sus manos por la cintura de Zero y cruzando sus manos sobre la espalda de este, enterró sus dedos y lloro amargamente sobre ese pecho que le ofrecía consuelo y protección…Se sentía tan débil, y tan bien a la vez.

Pasaron minutos, pasaron lagrimas, pasaron sollozos, pasaros rayos, pasaron sonidos, paso tiempo. Zero tomo el cuerpo de su hermano por sus hombros y cargo su peso en el, y este solo se refugiaba en su pecho y las gotas de sal y dolor no paraban de caer, esta vez en silencio, el cual volvía a llenar el ambiente. Entraron a la habitación del menor, que a diferencia de la suya, que tenia un ventanal y balcón con una vista hermosa; esta tenia una ventana de grandes proporciones que era para afuera, quedando un basto sitio para sentarse, estregando hacia sus exteriores, vistas pacificas de amplias extensiones de árboles. La habitación de Ichiru era blanca, con muebles grises en tonos plateados.

Recostó al menor en la cama con cuidado, le daba miedo tan siquiera tocarlo…Alejo los largos mechones plateados de sus pálidas mejillas que se habían pegado por acción del agua que las humedecía.

-N-no…n-no t-t-te vayas…p-porfavor- Balbuceo mientras se abarazaba fervientemente a un trozo de sabana- N-no me-e d-dejes s-solo…

Las lagrimas hacían que sus voz saliera ronca y débil.

Zero comenzó a acariciar los cabellos de su hermano suavemente, logrando que se fuera tranquilizando poco a poco- Nunca, Ichi…-Aseguro mientras seguía con su tarea. Río para sus adentros. Ichiru…Su hermanito…Su gemelo, y aun que asi lo fueran eran tan distintos, pero esa diferencia no hacia mas que compararlos sin peros.

Tanto el como Ichiru se escondían. No por miedo, aun que existía, si no por el simple hecho de no querer mostrar sus verdaderas emociones. Ichiru y su personalidad un poco extrovertida, sonriente de costumbre y coqueto por profesión, escondía a uno preso de temores y oscuras memorias. Y El y su simple hecho de ser con los demás como estos son contigo, indiferentes; no le interesas, ellos no te interesan. Tampoco muy conservador con sus hormonas, seductor activo y adolescente; pero que escondía un camino de tierra rasguñada y barro causado por los pozos sin fin de soledad, traición y tristeza.

La respiración de Ichiru se fue calmando poco a poco, y aunque las lagrimas continuaran cayendo, el toque de Zero parecía anestesiarle en algo.

Make the sadness go away

Come back another day

For years I've tried to teach

But their eyes are empty

Empty too I have become

For them I must die

A sad and troubled race

An ungrateful troubled place

Zero comenzó a entonar con voz ronca y tranquila, cada palabra salida de sus labios, seguidas con la melodía fúnebre que hacia con su susurrante voz, sometían al menor de la habitación a un letargo que lo predisponía a dormir.

Make the sadness go away

Come back another day

The things I've said and done

Don't matter to anyone

But still, you push me to see

Something, I can never be

Why am I their shattered king?

-I don't mean anything…-

Y en un ultimo murmullo casi inaudible, Ichiru se dejo llevar por los brazos de sus mente cansada, haciéndolo pasar a los de Mofeo.


Y? Fue demasiado tiempo para taaaaan poca cosa? xD

Aun así, espero sus opiniones y el alimento para la musa inspiradora de este intento de Fic T^t

¿Que les pareció el reecuentro? Y la conversacion entre Ichiru y Zero? Yo ame hacer esa parte, hasta el momento, creo que es una de las pocas que vale la pena! Creo que va mas por el lado que incluí un poco de mi filosofia atrofiada xD

Haz que la tristeza se vaya
Vuelve otro día
Por años he intentado enseñar
Pero los ojos de ellos están vacíos
Vacío también me he vuelto
Por ellos debo morir
Una raza triste y con problemas
Un ingrato lugar con problemas

Haz que la tristeza se vaya
Vuelve otro día
Las cosas que he dicho y hecho
No le interesan a nadie
Pero aun, me presionas para ver
Algo, nunca puedo ser
¿Por qué soy el rey destrozado de ellos?
No significo nada

Aquí esta la traducción del trozo de canción al final, es Melancholy de Iced Earth, pega bastante con el momento, escuchenla, es buenísima! Es una de los pocos temas que gusto de este grupo, aun así, es excelente! Recomendable :D

Y bueno preciosas, eso a sido todo por hoy, hare todo lo extremadamente posible por no demorar mas en mi actualizacion, y un favor personal...Rueguen por no volver a enfermermar otra vez T^t Odio los resfriados, los odio, los odios!

Atte: AtsukoBlood ._./!

(Acá iba un nombre RE LARGO pero la pag. lo borro u.u')