Palabras rotas

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo del Capitán América es propiedad de Marvel.

Este fic corresponde al tercer día de "Gimnasio de la Torre: Área de duelo" del Foro "La Torre Stark".


III.

Crece a partir de historias que tienen como protagonista a Peggy Carter, esa tía que conoce a través de viejas fotografías —aquellas que aparecen durante la Segunda Guerra Mundial, de modo espontáneo y carente de matices— y relatos que se van trasmitiendo boca en boca, en una época donde las hazañas llegan con cierto retorno, debido a que tienen que cruzar el Atlántico desde Francia hasta Virginia. Por aquel entonces, ella gusta de apoderarse de cada reportaje, tanto de periódicos locales como extranjeros, donde aparece su tía y los coloca cuidadosamente en la pared de su habitación.

Una gran admiración le inunda el pecho al pensar en la rebelión que supone Peggy Carter ante las normas de conductas asignadas para el género femenino, una figura intrépida que no vacila a la hora de demostrar que su condición de mujer no es un impedimento para estar a la misma altura que un hombre. La admira porque es todo un escándalo que una muchacha proveniente de Virginia —teniendo en cuenta la postura conservadora de dicha sociedad— se haya alistado en la Resistencia Francesa contra el pensamiento nacional socialista; la admira porque es capaz de ir depositando la semilla del cambio en los pensamientos más jóvenes, mostrando que los prejuicios no son el límite para conseguir lo que uno se propone.

A veces, Sharon piensa que la tiene tan idealizada que vuelve inexistente la posibilidad de igualarla o superarla. De hecho, ella no quiere competir con su referente de superación. Lo único que quiere es aportar su grano de arena al mundo, como lo hace su tía día a día, quiere hacer que Peggy Carter se enorgullezca de estar emparentada por lazos más fuertes que la sangre. Por lo que toma una importante decisión, una que marca un antes y un después en su vida, y la coloca en un camino donde solamente hay pruebas que rebatir constantemente.

Pero, cuando el sol de la vida se esconde detrás de los tejados del pensamiento y Sharon le sostiene la mano con devoción, sabe que cumple con su cometido. Peggy Carter, esa tía con la que comparte más que anécdotas y amores del pasado, parte complacida porque cuenta con alguien que seguirá con su legado, demostrando que puede que la humanidad cometa muchas atrocidades, pero también es capaz de crear cosas hermosas que merecen la pena conocerse. Y Sharon Carter se asegurará de que eso suceda.