Saludos!

Flannya reportandose!

Tercer parte del fic! Mil gracias a las personas que dejan reviews! Y tambien a las que se toman unos segundos para leer este fic :D

Anteriormente nos quedamos en que María por lo visto esta saliendo con Alfred... sin embargo ya diviso a una presa... que pasará? ;D

Reitero: AU! No se lo tomen personal! Es un fic! (señala el summary)

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"Está ocupado este lugar?"

Ludwig Beilshmidt bajó su botella de sus labios y desvió la mirada a donde provenía la voz y tuvo que usar todo su aplomo para no ahogarse con el trago de cerveza que tenía en la boca. Obviamente la mujer no vió nada pues durante años el alemán sabía controlar perfectamente sus emociones y acciones. Pero aún así tragó algo con fuerza el alcohol.

A su lado izquierdo había una hermosa mujer vestida de rojo, nunca se dio cuenta de en que momento la mujer se materializo junto a el , pero estaba anonadado. Era bella la mujer, morena y delgada, de estatura baja, seguro un metro con sesenta calculo rapidamente, con una mirada negra profunda y una adorable sonrisa en los labios. Tenía una cara delgada con pómulos altos y una pequeña y bonita nariz recta. Su larga cabellera negra caía como cascada y usaba un sensual vestido rojo en su curvilíneo y torneado cuerpo.

"Eh...nein,nein" dijo torpemente el alemán todavía algo sorprendido por la mujer, pero poniéndose de pie para que la dama se sentara en el banco de al lado de donde estaba el.

La morena levantó una delgada ceja y sonrió coquetamente.

"Vaya un caballero! Eso ya no es común en estos días." dijo mientras que tomaba asiento junto a el y llamaba la atención del bartender.

Ludwig volvió a tomar su asiento sin decir nada, pero vió como la morena pedía un tequila y como sus carnosos labios pintados de carmín tocaban el vasito tequilero y tomaban su contenido. Fue ahí cuando se dió cuenta de que estaba mirando en exceso a la dama y regañándose a sí mismo volteó la mirada a su cerveza, ahora con la excepción de que estaba nervioso y levemente jugaba con su botella. El no era de esos hombres que se quedasen mirando a una dama.

"Supongo que está esperando a alguien, no es así?" preguntó la mujer lo cual hizo que Ludwig saltara levemente y de nuevo volteara a verla sacándolo de sus pensamientos.

"Ah...Nein... vengo solo..." dijo mecánicamente con su característica voz grave y volvió a ver al frente.

El alemán quería golpearse a sí mismo. Que clase de contestación era esa?! Y con una dama?! Cierto, el nunca había sido bueno para hablar con las mujeres, y menos aun con mujeres hermosas. El que usualmente hacia eso era su hermano Gilbert, que en lugares como estos, rápidamente salía con una linda chica del brazo, o dos. Pero no el. El no estaba habituado a socializar de manera tan abierta... y no con una dama tan bella.

Rápidamente pudo sentir como el ambiente era incómodamente mas caluroso y tuvo la necesidad de aflojarse la corbata pero se contuvo. Por el rabillo del ojo aun así observaba lo hermosa que era la mujer, sus movimientos llenos de gracia y femeninos, sus hombros delicados y desnudos y como su vestido tenia un gran escote en la espalda que bajaba y bajaba hasta...El alemán se golpeó mentalmente y vio de nuevo al frente, no creyendo lo que estaba haciendo. Su mente le gritaba que dejase de ver tan poco discretamente a la morena pero tal parecia que su cuerpo se emepeñaba a verla. Era como si tuviera un imán y no podía despegarle los ojos de encima. Claro, de la manera mas discreta posible. Finalmente tenía que tomar todo el aplomo que tenía, él era la epítome de la seriedad y la rectitud...no?

Ludwig sabía que normalmente dejaría la conversación, tomaría su cerveza y se iría a su casa solo, como algún día rutinario... pero algo dentro de el lo hizo hacer algo impensable y que nunca antes había hecho. Sopeso las posibilidades mientras que una voz de cordura gritaba a gritos que no, su corazon latia fuetemente, nunca había hecho esto. Había toda una batalla interna dentro de el, una voz que le decía lo que debía hacer y otra mas seductora que le decía lo que quería hacer. Tragó saliva fuertemente y despegando la vista de su botella volteo a ver directamente a la mujer, que veía al frente de ella pensativa ( y sumamente atractiva) e hizo lo que nunca se hubiese imaginado.

"Und... usted? Viene sola?" le pregunto tratando torpemente de hacer conversación.

La morena volteó la cabeza, mientras que un mechón de su cabello caía frente a sus ojos. Ludwig tuvo que reprimir un deseo de alargar la mano y ponerlo atrás de su oreja. GOTT QUE LE ESTABA PASANDO?! Porque se sentía tan atraído a esta mujer? No quería dejar de verla... y esa sonrisa! La mujer le sonreía ladinamente una hermosa sonrisa... porque no podía despegar la vista? Inconscientemente sintió un muy leve rubor subir a sus pálidas mejillas.

María, veía al hombre rubio con una de sus mas encantadoras sonrisas. Era muy atractivo era cierto y le agradaba. Tenía toda un semblante serio y por sus acciones tan mecanicas pudo deducir que era un hombre que tenía todo bajo un meticuloso control. Ella sabía que tenía ya su interés aunque su grave voz no delatara nada. Eso solo hizo que ella sonriera mas para sus adentros. El hombre había caído a sus pies y ella se iba a divertir.

"Si, también vengo sola." contesto tranquilamente.

Algo dentro del alemán dio un brinco de... felicidad? Rápidamente se aclaró la garganta y torpemente extendió la mano. El mismo ario ni siquiera se reconocía a si mismo. ¿El, hablando con una mujer desconocida por iniciativa en un bar? Pero no podía evitarlo. Algo de ella era sumamente atractivo, casi embrujante. Y no quería que acabara.

"Mi nombre es Ludwig Beilshmidt." dijo el hombre gravemente presentandose. Era lo correcto que decía hacer en esta situación.

Pero para su sorpresa, ella posó su suave y delicada mano en la de el, e inclinándose le dio un efímero beso en la mejilla, a modo de saludo. Eso tomó por sorpresa al ario. El, acostumbrado a respetar el espacio personal, automáticamente se tenso y empezó a ponerse nervioso (aunque no lo mostrara) y cuando la mujer se acercó pudo oler en su cabello un intoxicante aroma a vainilla y madre selva, y sentir sus suaves labios depositando un beso casi imperceptible en su mejilla. Cuando ella se separó y se sentó de nuevo en su lugar, le dio la mas hermosa sonrisa que el hubiese visto y podía jurar escuchar un leve ronroneo en su hablar y ver por un segundo un leve brillo dorado en los ojos negros. Por un momento la imagen de un jaguar le cruzo la mente. Pero sus sentidos estaban demasiado nublados para pensar con claridad, y el sabía que no era por el alcohol.

"Maria" dijo suavemente y sonriendo coquetamente,su pequeña mano aun descansando en la gran palma de Ludwig. "Maria Guadalupe Hernandez."

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So many have paid to see

What you think you're getting for free

The woman is wild, a she-cat tamed by the purr of a Jaguar

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Normalmente díria "Corre Ludwig, corre por tu vida y salvate mientras puedas!". Pero no... todavía no mwahahahahaha :3

No me malinterpreten, adoro a Alemania, es de los pocos países decentes con México (me refiero a que no es ventajoso ni mucho menos) pero aceptemoslo... era demasiado tentador no poner al ario cayendo por la mexicana ;) Y créanme... ni van a saber lo que espera en el proximo capi! (creo que ni Ludwig se lo espera XD)

Reviews? Comments? Pedidos? cartas de muerte? Comentarios sarcásticos? (no, María no va a ser emparejada con Sealand... es malvada y despiadada, no una enferma mental pedófila -_-***)

Saludos! :D