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Capítulo 3: Bienvenida a HOMRA

[Y/N] intentó a abrir los ojos pero los párpados le pesaban. No había conseguido conciliar el sueño hasta bien entrada la noche por lo que estaba realmente cansada. Parpadeó un par de veces intentando abrir los ojos sin éxito así que decidió que podía dormir un poco más y volvió a enterrar la cabeza en la almohada mientras se abrazaba a ella. 'Sólo unos minutos más. No creo que a Ryu le importe'. Sin embargo, a su estómago si pareció importarle porque cuando comenzaba a coger el sueño comenzó a rugir.

Resignada, se levantó lentamente y comenzó a bajar las escaleras mientras se frotaba los ojos. 'Siempre puedo dormir un rato más después de desayunar. No sé qué hora es pero Ryu siempre se levanta tarde, así que aún así llegaría antes de que...'

*Crash*

[Y/N] se detuvo de golpe al oír el vidrio chocar contra el suelo. Era más tarde de lo que ella había creído y ya había miembros de HOMRA en el bar. ¿Por qué todos la estaban mirando boquiabiertos? La joven miró al suelo intentando buscar una explicación lógica. Ahí fue cuando se dio cuenta y comenzó a sonrojarse. ¡Solo llevaba puesta la camiseta de Mikoto! '¡Pero no se ve nada! Casi me llega por las rodillas. ¡Es como un camisón! ¿Por qué me miran así?'.

"¿P-por q-ué llevas l-la camiseta de M-Mikoto?" preguntó Yata colorado, mirando a cualquier parte menos a ella.

"¿No es obvio?" respondió Chitose con voz socarrona. "El Rey y [Y/N] han pasado la noc-"

Chitose no pudo terminar la frase porque la mano de Masaomi le cubrió la boca. El sonrojo de Yata no era nada comparado con el rojo escarlata que habían adquirido las mejillas de [Y/N] al comprender que todos creían que había pasado la noche con Mikoto.

"N-n-no es... Y-yo no... Mikoto s-solo" la chica buscaba las palabras correctas para explicar el malentendido. Mirando a su alrededor se fijó en Izumo que parecía estar pasándoselo en grande. "I-Izumo diselo t-tú. ¡Tú también estabas ahí!"

Mala elección de palabras.

"¡Wow! ¿Con Izumo y con Mik-mghjtg?"

"¡Lo siento!¡Ya le tengo otra vez!" exclamó Masaomi volviendo a tapar la boca de Chitose.

[Y/N] miraba a Izumo esperando que la ayudase pero el rubio estaba demasiado ocupado riéndose. 'Voy a matarte'. La joven se dio la vuelta para ir a cambiarse de ropa y se encontró con Mikoto que estaba terminando de bajar las escaleras en ese momento.

"¿Por qué no dejáis de hacer ruido? Estaba durmiendo" gruñó molesto.

Todos se quedaron en silencio y comenzaron a apartar la mirada de su rey. Bueno, todos excepto Izumo que seguía riendo mientras se sujetaba las costillas.

"¿...?" Mikoto miraba fijamente al rubio esperando que le diese una explicación de por qué habían interrumpido su sueño. Izumo se secó una lágrima y trató de recomponerse.

"Nuestro clan está lleno de pervertidos. Creen que..." el rubio se detuvo intentando contener un nuevo ataque de risa. La situación era demasiado absurda. "Creen que [Y/N] ha pasado la noche contigo" Terminó de explicar.

"¿Y por qué iban a...?" Mikoto se detuvo al mirar a la chica, dándose cuenta de que solo llevaba su camiseta. El pelirrojo resopló. "Sube a cambiarte. Yo me encargo de estos idiotas"

[Y/N] asintió y subió corriendo a cambiarse mientras pensaba en distintas formas de torturar a Izumo por no ayudarla. Nunca había pasado tanta vergüenza.

Lo último que escuchó antes de cerrar la puerta de su habitación fue a Mikoto crujirse los nudillos y decir con voz malévola "¿Quién quiere ser el primero?"

- - - time skip - - -

"No pensarás irte sin desayunar ¿no?" preguntó Izumo cuando [Y/N] bajó, al ver que la joven había cogido su bolso.

Eso era exactamente lo que pensaba hacer así que no le contestó. Además, seguía enfada con él por no ayudarla.

"Venga, no te enfades por lo de antes. Era una broma" dijo señalándole el desayuno.

"Tengo que ir a casa" respondió la chica mirando con anhelo la comida. Era [*Desayuno*], su favorito.

"Come. Luego puedes irte" intervino Mikoto autoritariamente.

[Y/N] suspiró y se sentó en la barra empezando a comer. Puede que Mikoto no fuese un monstruo, pero no parecía tener mucha paciencia y la joven no quería ponerla a prueba por algo tan nimio como el desayuno.

"Gracias por todo" dijo una vez que terminó de desayunar.

Salió del bar sin esperar respuesta y se dirigió hacia su casa. Apenas había dado un par de pasos cuando la puerta de HOMRA volvió a abrirse y Mikoto, junto con un despreocupado Totsuka, comenzó a caminar junto a ella.

"Mikoto quiere asegurarse de que llegas bien" explicó el castaño señalando con la cabeza al pelirrojo que se limitaba a caminar con expresión de indiferencia.

Minutos después, [Y/N] se detuvo frente a la puerta de su apartamento. La puerta estaba entreabierta. Su mano comenzó a temblar mientras empujaba la puerta para poder pasar. Ryu nunca la dejaría abierta.

Cuando entró, sus ojos se abrieron de par en par al ver el estado en el que se encontraba el salón. Los cajones estaban en el suelo con su contenido esparcido por todas partes, las estanterías volcadas, y los sofás rasgados. No era difícil averiguar que quien lo había hecho había estado buscando algo.

Preocupada, recorrió todas las habitaciones en busca del paradero de su hermano. Todas estaban en el mismo estado que en el salón. Después de inspeccionar la casa entera tres veces, [Y/N] volvió al salón y se dejó caer en el suelo. '¿Dónde demonios está Ryu?'. Tatara se sentó a su lado mirándola con preocupación mientras Mikoto se limitaba a estar recostado contra la pared con los brazos cruzados. Ninguno de los dos hombres sabía que decir.

[Y/N] repasaba mentalmente todos los lugares en los que podría estar Ryu. '¿En el parque? No, sería absurdo que estuviese ahí. ¿En casa de un amigo? Solo sé donde vive Kōsuke y si estuviese con él me lo habría dicho. ¿Cómo se llamaba el chico ese con el que iba a clase? Da...Dai algo. A lo mejor Kōsuke le conoce...' Estaba empezando a dolerle la cabeza.

"¿Y si pruebas a llamarle?"

[Y/N] miró a Tatara sorprendida y le sonrió. ¿Como no lo había pensado antes? Rápidamente sacó su teléfono y marcó el número de su hermano.

Un tono... dos t-...

La chica miro extrañada a los dos hombres para confirmar que no había sido su imaginación. El móvil de Ryunosuke estaba sonando dentro del apartamento.

[Y/N] se levantó y siguió el sonido hasta la habitación de Ryu donde, en un montón de ropa que había tirada por el suelo, encontró el teléfono. ¿Por qué estaba ahí? Desbloqueó el teléfono con su huella dactilar para buscar algo que le dijese donde estaba Ryu. Una nota apareció en la pantalla y [Y/N] suspiró aliviada. Si había tenido tiempo de dejar una nota debía estar bien ¿no?


Espero que no te haya costado mucho encontrar el teléfono. Es la única forma que se me ha ocurrido de que solo tú puedas leerlo. Sé que te prometí contarte todo pero no es el momento, cuanto menos sepas mejor.
Esos hombres me buscan a mi así que me voy de Shizume (cuando lo leas seguramente esté en el avión). Dejo el dinero escondido donde siempre, cógelo y busca otro sitio donde vivir. Cuantas menos cosas te relacionen conmigo mejor.
No tardarán en llegar así que me voy ya. No te preocupes por mí, te escribiré en cuanto pueda.

Te quiere, Ryunosuke

P.D.: No frunzas el ceño. Si te hubiese mandado este mensaje habrías venido inmediatamente y lo sabes, no quería que te cruzases con ellos. Sonríe, estás más guapa.


[Y/N] no pudo evitar sonreír. Ryu la conocía demasiado bien.

"Entonces, ¿vuelves a HOMRA con nosotros?" preguntó Mikoto que había leído el mensaje por encima del hombro de la chica.

"¿Qué quieres decir?"

"No tienes donde ir, ¿no?"

Mikoto tenía razón. Aparte de su hermano, no tenía ninguna familia.

"¿No tendría que ser miembro?"

"Sólo si tu quieres" respondió el pelirrojo encogiéndose de hombros.

[Y/N] lo meditó unos instantes. La verdad era que realmente se lo había pasado bien con ellos en el poco tiempo que había estado en HOMRA. Eran ruidosos, competitivos y llenos de testosterona, pero también eran leales y cuidaban unos de otros. Si Kōsuke estaba con ellos no podía ser malo ¿no?. Además, [Y/N] pensaba que a Anna le vendría bien su compañía. '¿A quién quiero engañar? Estoy buscando excusas. No es por Anna ni por Kōsuke, es por mí. Quiero ser parte de ellos. Me hacen sentir segura'.

"Quiero unirme" susurró.

Ni Mikoto ni Totsuka parecían estar sorprendidos. Parecía como si hubiesen sabido de antemano que iba a decir eso.

Mikoto sonrió y extendió su mano hacia ella.

"Entonces toma mi mano" dijo mientras llamas comenzaban a rodearle.

[Y/N] dudó. Solo un idiota metería la mano en el fuego. Miró a Tatara que seguía sonriendo. Ambos parecían estar muy tranquilos. 'Es una clase de prueba. No han hecho más que ayudarme, así que dudo que ahora quieran hacerme daño'. Inspirando profundamente, se armó de valor y tomó la mano en llamas.

Sorprendentemente, no quemaba. Las llamas comenzaron a envolverla poco a poco. Eran cálidas y tranquilizadoras, le reconfortaban. Sintió un leve pinchazo en el omoplato y soltó la mano de Mikoto. Pronto, el aura roja que la envolvía se disipó y la joven se encontró siendo a̶s̶f̶i̶x̶i̶a̶d̶a̶ abrazada por un sonriente Totsuka.

"¡Bienvenida a HOMRA!"

"T-tatara, no... p-puedo... respirar" dijo intentando separarse de él. Este al darse cuenta de que el abrazo era demasiado efusivo, la soltó sonriendo tímidamente.

"Lo siento. Es que eres la primera chica que se une aparte de Anna" se excusó avergonzado.

"No pasa nada" le tranquilizó sonriendo. 'Creo que sonrío demasiado cuando estoy con ellos'.

"Podéis hablar luego. Vamos a recoger tus cosas y salir de aquí cuanto antes, niña" dijo Mikoto saliendo de la habitación.

A pesar de que seguía manteniendo su expresión de indiferencia, [Y/N] juraría que le había visto sonreír.

Mientras tanto en HOMRA, cierta niña de ojos rojos sonreía ampliamente al saber que su visión se había cumplido.