El pequeño monstruo solitario
(Acto 3)
Pese al miedo que atormentaba, nuestro querido monstruo debia seguir siendo fuerte, por ella y por sus amigos. Eso siempre pensaba pero sus emociones eran muy diferentes, miedo, temor, inseguridad, tristeza, soledad. No deseaba expresarlo para no poner mal a sus amigos.
Los días iban pasando y la chica se daba cuenta que las cosas con sus amigos iban cambiando, ellos se comportaban de forma extraña a la usual, cierto momento llego a creer que la causa se debia a la presencia de ella.
Decidio alejarse de ellos por un tiempo, tal vez no sería feliz con esto pero no le importaba, verlos sufrir no lo soportaba, desde siempre supo que su existencia de monstruo jamas le permitira ser feliz por mucho tiempo y que tendria que sacrificar mucho para ver a otros bien.
Triste pero segura tomo la decisión, al principio sintío un dolor en su pecho un vacío como si algo faltara para llenarlo y lo comprendio ella no podia separarse de las personas que le habian de vuelto la alegría y una vida llena de amigos.
Y es por eso que ellos trataron de hacer entrar en razón, la pequeña monstruo comenzo a llorar por lo egoista que habia estado siendo con ellos comprendio, lo que ellos querian hacer por ella.
De esta forma ellos le dieron un proposito y un hogar, diciendole que ella no era ningún monstruo despreciable, era una tierna chica para ellos y se sentian afortunados de conocerla.
Tu vida no te pertenece solo a ti, pertenece a cada uno de nosotros tus amigos
-dijo uno de sus amigos abrazandola con fuerza secando sus lagrimas-
(continuara)
