Kate se había quedado dormida antes de responderle a Christian. Y al despertarse se encuentra con un nuevo mail.
Srta. Beckett,
¿Le he dicho algo que la ha molestado?
CR.
Antes de responderle, se levanta a prepararse una taza de café, luego se sienta en el living con su notebook a escribirle.
Sr. Rivers,
Disculpe que no le he respondido, tan solo me quede dormida.
No comprendo por qué no puede llamarme, pero imagino que tiene que ver con su anónima personalidad, la cual no dude que voy a desentramar.
Los temas personales son justamente eso, personales. No voy a confiárselos a un extraño.
Dígame, Sr. Rivers, ¿A qué se dedica?
KB.
Kate siente una tremenda ansiedad por develar a este misterioso hombre. Pero sabe que debería dejarse de pavadas y ponerse en campaña para recuperar a Rick antes de irse a DC.
Recibe un nuevo mensaje:
Srta. Beckett,
¿Le molesta si la llamo Kate? Usted puede llamarme Christian.
Ya no somos tan extraños, puede confiarme sus problemas, dicen que soy muy buen consejero.
Soy comerciante, respondiendo a su pregunta. Pero no puedo contarle más que eso.
CR.
Kate luego de este mail pasa de dudar a temer quién es este hombre. Después de haber resuelto tantos casos a lo largo de su carrera como detective, no puede dejar de sospechar en estos mails. Decide llamar a sus amigos por ayuda, aun sabiendo que no debería. Llama a Ryan, ya que sabe que es más posible que él la ayude, que Esposito.
-Hey, Kevin.
-¿Beckett?
-Sí… ¿Cómo estás?
-Bien. ¿Tu?
-Bien… Quería pedirte un favor, pero dudaba si me ayudarías.
-Kate… Más allá de que la noticia de tu partida nos haya causado un mal momento, somos tus amigos, siempre lo seremos.
-Gracias, Ryan.
-Dime, ¿en qué puedo ayudarte?
-He publicado un anuncio para alquilar mi departamento y he recibido solo una oferta. Pero este señor dice no poder presentarse personalmente, ni hablar por teléfono. Tan solo envía mails, parece gustarle escribir. Es un tanto entrometido, parece que bastante adinerado, le gustan los misterios y hacerse el misterioso… Necesito saber quién es, Kevin. No puedo alquilarle mi departamento a un extraño tan extraño, valga la redundancia.
-Kate… si no fuera porque… esa descripción es prácticamente Castle.
-Lo sé. Ya lo he pensado. Pero dado como termino todo entre nosotros, dudo que este de humor para jueguitos.
-No sabía que habían terminado, Kate. Lo siento.
-Yo también lo siento… discúlpame, no deseo hablar de eso ahora. ¿Me ayudarás a averiguar sobre este misterioso hombre? Dice llamarse Christian Rivers, es comerciante, tiene una hija. Puedo darte mi notebook si necesitas rastrar los mails.
-¿Christian Rivers? ¿CR? ¿Kate estas segura que no es Castle?
-Segura, Ryan.
-Bien. Intentare averiguar algo y si no te llamo para que me des tu notebook.
-Gracias.
-De nada. Nos vemos. Cuídate
-Igual tú.
Kate le responde a Christian.
Sr. Rivers,
Por supuesto que no puede llamarme Kate. No somos amigos.
Y no pienso…
Kate pensando en las dudas de Ryan sobre si este hombre podría ser Castle, decide ponerlo un poco a prueba, borra lo escrito y comienza otra vez.
Sr. Rivers,
Por supuesto que puede llamarme Kate. Creo que ya somos casi amigos. ¿Verdad?
Mis problemas personales son muchos, pero le contare algo que me ha sucedido recientemente y que es lo que tiene mi vida en jaque en este momento.
El último año fue maravilloso. Por fin estuve en una relación con el hombre más increíble que he conocido, al cual ame mucho, amo mucho, del cual he estado enamorada por varios años. Pero recientemente se me ha presentado una gran oportunidad a nivel laboral, la cual no pude rechazar, y acabe por rechazarlo a él cuando me pidió matrimonio. Sé que lo lastime mucho, y no era mi intención, y ahora no sé dónde está y quiero hablar con él… quiero arreglar las cosas. No puedo dejarlo ir, aunque deba dejar ir mi oportunidad de trabajo. Necesito encontrarlo. Sino no podré vivir, nunca me lo perdonaré, no sé de qué soy capaz, Sr. Rivers. Nada tiene sentido sin él. Si tan solo pudiera aunque sea hablar con él. Sino juro que no quiero vivir así…
KB.
Kate sabe que lo que le escribió fue algo exagerado. Pero igual se le caen las lágrimas de solo leerlo.
Luego Kate cierra la notebook y se viste para ir a almorzar con su padre. Antes de salir recibe un llamado de Ryan.
-Beckett.
-Kate, no hay nada sobre este hombre en el sistema. Ni antecedentes, ni licencia de conducir, nada. ¿Quieres que pase a recoger tu computadora?
-No, no por ahora. Yo te la llevare mañana a tu casa en todo caso.
-Bien. Suerte Beckett.
-Gracias Ryan.
Kate pasa un lindo tiempo con su padre, almorzando en uno de sus lugares preferidos. No le cuenta nada sobre el misterioso Christian, pero si sobre Castle y su proposición.
-Ay, Katie… creo que esta vez te equivocaste.
-Todos me dijeron lo mismo, papá. Hasta yo misma.
-¿Qué piensas hacer?
-Primero debo encontrarlo. Rick dejo la ciudad y no dijo a donde iba.
-¿Probaste llamarlo?
-Tiene el teléfono apagado.
-Es entendible…
-…Lo sé.
-Lo siento mucho, Katie.
-Yo más, papi. Pero lo solucionare. La Kate que tomo las decisiones hasta ahora es una Kate que se comporta como una autómata, gobernada por el trabajo, que logra siempre mantener sus emociones bajo llave… pero luego de ver como lastime a Castle cuando no acepte su propuesta, esa Kate se fue. No quiero será esa persona, papá.
-Tu madre era igual, Katie. No fue fácil conquistarla, no fue fácil formar una familia con ella. Pero lo logramos. Y separando las circunstancias de la vida que han acontecido, hemos sido muy felices juntos. Y ninguno de los dos debió renunciar a nada, sino que debimos aprender a consensuar.
-Espero poder hacerlo… deseo que así sea. Me puedo mostrar muy fuerte, muy autosuficiente… pero la verdad es que yo también quiero casarme, tener hijos, vivir la vida de cuentos de princesas…
-Yo sé que si, Katie.
Kate regresa a su casa por la tarde y se encuentra con varios mensajes de Christian.
Kate,
La percibo muy triste. No cometa ninguna locura. Por favor. Las separaciones nunca son producto del error de uno solo. Su carrera es muy importante para usted, no desperdicie la oportunidad. Él la entenderá, por más dolido que este.
CR.
Kate,
Me ha dejado preocupado. ¿Está bien?
CR.
Kate,
No deseo molestarla, pero por favor tan solo dígame que está bien.
CR.
Kate,
¿Por qué no me responde? Por favor, dígame que está bien.
No haga nada tonto por favor.
CR.
Kate se siente mal por estar preocupando a una persona que tal vez ni conoce, pero debe saber si se trata de Castle, y al parecer ha logrado implantar la preocupación en él, solo debe aguardar un poco más.
Un nuevo mail le llega.
Kate,
Por favor, respóndame.
CR.
Kate no le responde a ningún mensaje, y sigue recibiendo mensajes que le piden por favor y le imploran que no cometa una tontería.
Al llegar la noche, su teléfono suena, la llamada le aparece como no identificada. ¿Será Castle? ¿Será Christian?
Kate aprieta el botón para contestar pero nadie le habla y ella tampoco habla.
Le cortan y un nuevo mail le llega.
Kate,
¿Estás bien?
CR.
Kate se hartó de este juego. Apaga su computadora. Apaga su teléfono. Si Rick es Christian tarde o temprano deberá acudir a ella si esta tan preocupado. Si no lo es, entonces no tiene importancia.
Se dirige al baño, prepara la tina, necesita relajarse.
Luego de un largo baño, se coloca la bata, se cepilla el cabello, y se prepara para ir a dormir, cuando alguien llama a su puerta.
