Capitulo 2

Hermione respiro profundo cuando la soltó, había contenido la respiración lo suficiente para llegar a ser doloroso, desvió la mirada a la chimenea quedándose pensativa, no entendía a Malfoy, nadie esperaba verlo en el colegio otra vez, ella menos que nadie, lo que había dicho era cierto Harry y Ron nunca la dejaron sola, la protegían del hurón, de sus comentarios e insultos, sacudió su cabeza haciendo que sus rizos se movieran sobre su cara, si él no quería la tregua ella haría su parte, lo ignoraría, estaba seguro que no sería fácil, pero haría su mejor intento.

Se levantó temprano se dio una ducha rápida, se hizo una trenza larga unos pequeños rizos marcaron su rostro, sonrió aplico brillo labial y algo de maquillaje, se miró en el espejo le gusto el resultado, ya su falda no era 5 tallas más grandes le ajustaba sin ser vulgar, físicamente reconocía que estaba cambiada, se gustaba, se sentía más segura, notaba como la miraban los chicos, el mismo Malfoy la noche anterior, noto algo más en sus ojos, era incomodo pero la hacía tener curiosidad, su corazón latió con rapidez en su pecho y se ruborizo.

Estaba desayunando solo cuando llegaron sus amigos, Zabini fue el primero en hablar.- Que tal tu noche Draco, nos enteramos que compartirás la torre con la rata de biblioteca.

-Nada del otro mundo, me propuso una tregua, yo la ignoro y ella me ignora.

- Es algo justo, comento Theo, - yo no lo rechazaría, ella es la heroína de guerra, tu eres un maldito mortifago.

-En algo tienes razón en lo que dices Theo, estamos malditos, cuando iba a continuar levanto la mirada y ella entro, Zabini la miro con detenimiento y comento.- Esta hermosa, en que momento cambio.

Draco giro su rostro para observarlo, había un brillo malicioso en su mirada, una fuerza extraña hizo que quisiera partirle la boca en pedazos, quería golpearlo hasta que quitar de su mirada el deseo y la lujuria, la observo, ella estaba buscando a sus amigos, sabía que los había visto pero fiel a lo que le dijo los ignoro, agradeció a la loca de su tía y a su padrino todo lo que le enseño, miro a las otras mesas y volvió la mirada a ella, inocencia, era inocente a la lujuria que despertaba, así como estaba, sin pretender ser sensual, sin el coqueteo de Pansy, o algunas de las serpientes, o de las de su propia casa, ella caminaba con sencillez, con tranquilidad, su miraba destilaba amabilidad, su rostro se dulcificaba al sonreír, algo le comento Neville y le tomo la mano con suavidad, le dio unas pequeños golpes en la espada.

Ella se sintió observada y miro a los lados, sentía que alguien la observaba se encontró con la indiferente mirada de Malfoy, Zabini, se incomodó la mirada del moreno la hizo sentirse algo ultrajada, desvió la mirada frunciendo el ceño y siguió conversando con Ginny.

.- Que pasa, Hermione? Pregunto preocupada la pelirroja siguiendo su mirada.

.- Nada, Zabini, no me gusta cómo me ve, me incomoda.- Es asqueroso. Malfoy sonrió ante los pensamientos de la castaña, no le gustaba la lujuria de Zabini, ni de ninguno de ellos, se sentía demasiado incomoda, si supiera lo que despertaba no solamente en el moreno, sino en los otros chicos que se sentaban a su alrededor.

.- Quieres que le diga algo, pregunto Neville, mirando enojado a los Slytherin.

Hermione, miro a Neville, aun con el ceño fruncido.- No, no Neville, déjalos, es mejor ignorarlos.

.- Si te molestan no, dirás verdad Hermione? Ya no les tengo miedo.

Sintió el suave apretón en su mano de su amigo, la hizo sonreír.- Claro Neville, te diré. Le dijo sonriendo.- Fuiste muy valiente en la Guerra, tus padres deben estar muy orgullosos.

.- Lo sé, le sonrió.- Prometí cuidarte, cuidarles a ti a Ginny y a Luna, Harry y Ron me hicieron prometérselos.

.- Nos cuidaremos. Ginny puso la mano sobre la mano de Neville.- ya esas serpientes no sueltan tanto veneno.

Respiro profundo.- No lo creo Ginny, pero si nos cuidaremos, ya nos hemos enfrentado a suficientes moustros para temerles a una serpientes sin veneno.

-.-

Miraba el paisaje nevado, cuando su hermano llego a su lado.- Iremos?

.- Likan, debo ir, debemos ir, es hora, hemos esperado mucho tiempo, debemos volver

Miro a su hermano, era imponente, su largo cabello negro estaba atado con una cinta de cuero a diferencias de muchos magos del mundo mágico no portaba túnica, solo el pantalón propio de su tribu, el frio no parecía afectarle sus ojos eran tan negros como el significado de su nombre, ella lo miraba con ternura y miedo, tantos años sin ir a Inglaterra, sin volver a Hogwarts, él le había pedido sacarla de allí, llevarla lejos, con el hijo de ambos formándose en el vientre, la magia de su hermana de ellos era especial, ellos pertenecían a las familias más antiguas de magia, su sangre era una de la más pura del mundo mágico, contaba la leyenda que un antepasado sedujo a una criatura mágica a una poderosa Banshee, y de allí su poder, su capacidad mágica asombrosa, todos en esa época oscura temieron por la vida de Milla Rayen, temía que los seguidores del Señor tenebroso la secuestraran y trataran de traerlo a la vida, ahora ella le pedía volver, Voldemort estaba muerto, destruido pero aun el temía por su hermana y sobrina.

Desvió la mirada de su hermana y miro la cordillera, recordó esos años que fueron a Inglaterra de intercambio, cuando el director los llamo para presentarlos las puertas se abrieron, como siempre dejo que su hermana caminara delante de él etérea, con su cabello negro muy largo suelto una pequeña corona de plata adornando su cabeza indicaba su estatus de princesa, su túnica verde del colegio de Castelobruxos llegaba al piso, sus negros como el ebano brillaban, estaba emocionada, pero su rostro no reflejaba las emociones que él sabía que se formaban en su pecho, el caminaba seguro también con su túnica, su cabello más corto, iba atado con una cinta de cuero, también portaba la corona como su hermana sus ojos eran negros, tenían la misma profundidad en la mirada

.- Señores, les presento a la señorita Milla Rayen Leftray y su hermano Likan Leftray ambos del colegio de Magia y Hechicería de Brasil, Castelobruxos, hagamos su estancia placentera.

Allí observando a todos, estudiando sus mentes, lo vio sus ojos se posaban admirados en su hermana sus pensamientos eran de admiración por la belleza de esta, cuando trato de empujar más y ver sus pensamientos lo vio sacudir su cabeza y mirarlo con desafío, su hermana sonrió y camino como una reina a la mesa de Griffindor casa que les habían asignado, pese a ser sangres puras, sus creencias no coincidían con las serpientes de Hogwarts. Quizás ya era hora de pararse frente al velo.

.- Iremos Millaray, en diminutivo hizo que los ojos negros de su hermana se iluminaran.- Prepara a Adhara, yo preparare a Nawuel debemos viajar pronto.

-.-

Salía de la biblioteca bien entrada la noche cuando se topó con Zabini, el moreno le impedía continuar su camino, le sonreía de lado y se divertía cuando ella rodaba los ojos.- me puedes dejar pasar? Le pregunto molesta.

.- Quizás… respondió el moreno, pero… hizo una pausa mirándola de arriba abajo.- quisiera unas respuestas primero.

.- Que quieres saber? Pregunto molesta.

.- Cuando te pusiste tan buena?

.- No seas grosero, le paso por un lado no sin antes empujarlo con su hombro.

El moreno aprovecho para tomarla de la mano y atraerla, haciendo que sus cosas cayeran al piso.- Granger, Granger, no me provoques.

.- Provocarte, estás loco… trato de zafarse de su agarre… Suéltame, idiota. Con la voz molesta y firme, aunque en el fondo sabía que con Zabini no daría resultado.

.- y si no quiero? Y si lo que quiero es besarte? Estas hermosa, me gustaría que esas largas piernas se enroscaran en mi cintura. La pego más a la pared y apretó su muñeca, e inmovilizo su brazo libre en un intento de acercarla mas

.- Suéltame, le dijo apretando los dientes.- Se te olvida que soy una sangre sucia?

.- Podría hacer una excepción por ti, Granger estas deliciosa. Le hablo en su oído tratando de besarle el cuello. Hermione de asusto y grito, esperaba que alguien aun caminara por los pasillos, la ayudara, algún prefecto, un profesor, por ultimo un fantasma, el moreno la sostenía con fuerza, lastimando su muñeca y su brazo, forcejaba se revolvía en su agarre. Fue cuando entonces lo escucho.

.- Suéltala Zabini. Hablo Draco calmado.- No te das cuenta que no quiere, tu padre no te enseño a no forzar a las mujeres. Además es una sangre sucia. Zabini la soltó, por instinto se llevó la muñeca al pecho, como si así mitigara el dolor, miro a Malfoy con miedo.- Vete Granger, esta noche no te pasara nada.

Tomo sus cosas y se fue, camino despacio primero, luego un temor la recorrió miedo a que la persiguieran de que todo fuera un juego para las serpientes, cuando llego a la torre entro en su habitación se sintió a salvo.

.- No vuelvas a tocarla, le dijo el rubio al moreno.- es tuya acaso? Le pregunto con desafío.- no te importa. Se giró y camino hasta la torre.

Le molestaba que los hombres maltrataran o forzaran a las mujeres, su padre le había enseñado a ser un caballero, a tratarlas con respeto, claro si le preguntaban a Granger ella nunca diría que era educado o caballeroso con ella, pero el sentir el miedo en su voz en su mirada hizo querer protegerla entro a la torre y no la vio en la sala común, imagino que estaba en su habitación, se sentó a mirar el fuego de la chimenea, cerró los ojos descansando y pensando.

Hermione bajo por una taza de té, se paralizo cuando lo vio estaba con los ojos cerrados ajusto más la bata y trato de no hacer ruido, cuando iba a subir lo escucho.

.- Podrías agradecerme al menos

Se giró y vio como la observaba.- Pensé que estabas dormido.

.- Yo no duermo Granger, perdí la costumbre hace tiempo.

Ella lo miro confundida.- Gracias.

Él se levantó, acercándose a ella, por instinto retrocedió, sonrió de lado.- No te hare nada, solo quiero ver tu muñeca, sé que te hizo daño, déjame ver, tomo con suavidad la mano de Hermione y levanto la manga de la bata.- has puesto algo?.

.- Si, ya me coloque, igual en el brazo, Draco, la observo levanto la bata, pudo ver que los dedos de Zabini igual estaban marcados, toco con suavidad sintiendo el terciopelo de su piel, teniéndola así de cerca, su aroma suave le invadió las fosas nasales, por un momento quiso abrazarla hundir su cabeza en su cuello.-V- Voy a subir, qui… quiero acostarme. Draco la observo nuevamente desde sus ojos hasta sus pequeños pies que estaba descalzos.- M… Mal.. Malfoy, podrías soltarme.

.- No, la miro, sus ojos, su boca… su boca lo llamaba lo invitaba a besarla, bajo sus labios beso su mejilla, respiro el aroma de su cuello, la soltó pero bajo los brazos hasta su cintura y allí la atrajo hasta el, beso su cuello… Malfoy, no.. no… no podemos.- shhh Granger, haz silencio… miro sus labios que temblaban y los saboreo, primero despacio a toques, rozándolos, sintiéndolos temblar, luego presiono sobre ellos acariciando sus mejillas, acariciando su espalda, llegando a su rizos, acercándola más, ella mantenía los labios cerrados no permitía saborearla por completo, él quería entrar, disfrutar de su sabor completamente, con cariño le hablo mientras esparcía besos por su cara… - Déjame entrar Granger, déjame saborearte, me estas volviendo loco, entre suspiros, Hermione trato de separarse, negando con su cara, el aprovecho la pequeña separación ella iba a decir algo cuando la beso con intensidad aprovechando ese momento para saborearla como quería, ella trato de separarlo empujándolo pero Draco la abrazo más cerca, la beso más profundo, mareándola, sus brazos que querían alejarlo se aferraron a su camisa tratando de sostenerse, las piernas amenazaban con no sostenerla más, fue cuando Draco con delicadeza beso la comisura de sus labios y la separo mirándola con intensidad.

.- Porque? Pregunto casi en un susurro Hermione.

.- No lo sé, pero si no te besaba iba a morir. Diciendo esto le dio otro beso y se fue, dejándola nuevamente confundida y sintiéndose extrañamente feliz, por lo que acababa de suceder.