Ya saben, idea Original de Linli yo solo hago lo que puedo con su historia
Cuatro
Por: Tania
Idea original y colaboración de: Linli-chan
"Los ángeles y los demonios existen, solo hay que aprender a obsérvalos" "¿Y si no puedo? ¿Cómo hago?" "Cierra tus ojos, concéntrate y cuenta hasta tres" "¿Y si… llego hasta cuatro?"…
Capitulo III:
"Kagome"
– ¡¿Tu?! – Inquirió con visible sorpresa dejándose abrir por completo la puerta para observar una figura delgada de aspecto frágil, una hermosa mujer que le miraba expectante. La recordaba muy bien, cada rasgo, hasta su aroma. Aquel momento en que la vio llorar mientras con el chocaba, se la había encontrado de nuevo, al menos esta vez no estaba llorando.
– ¿Que haces aquí? – preguntó con sorpresa sin invitarle a pasar
– ¿Así es como tratas a tus invitados? – Le contestó el con algo de ironía molesta en su tono sin inmutar su expresión.
Ya dentro del pequeño apartamento esculcó con la mirada cada rincón de una forma rápida y discreta, olfateando el aroma, realmente le era desagradable aquel olor a sangre y muerte, un aura maligna que era difícil de ocultar pese al fresco olor a flores que la mujer presente despedía.
– ¿Que es lo que buscas aquí? – ella parecía no tenerle mucha simpatía y ¿Cómo? si el no había sido muy amable en su primer encuentro
– La verdad es que…– Unos minutos dudó apenas sobre su respuesta, debía ser meticulosa y concreta pero no la correcta – ¿Tu no vives en este lugar sola?, ¿cierto? –improvisó el, a lo que la joven respondió asentando la cabeza con algo de vergüenza aunque más profundo el dejo de tristeza –Se le busca, el es sospechoso en varios asuntos que infringen la ley – la joven no pareció sorprenderse y eso interesó aun más al híbrido que no repararía en que posiblemente y por el temor que ella reflejaba fuera una cómplice – ¿Sabrás algo sobre el asunto? – inquirió el, pero antes de que su interrogatorio continuara la puerta se abrió de golpe
– ¡Kagome! – se escuchó el nombre de ella resonar en el lugar
– ¿Qué sucede? – preguntó ella
– Musuo… ¡ya viene! – su hablar era agitado, parecía haber corrido demasiado
– No puede ser – entonces el semblante tranquilo y frágil de la mujer pasó a ser uno desesperado, lleno de angustia –Debes irte, no puedes estar aquí – el se resistió a ser sacado con facilidad –Nos veremos pronto y… te diré lo que necesites saber siempre y cuando yo lo sepa, ahora vete por favor, vete – le correteó ella con insistencia hasta sacarlo
– ¿En donde nos veremos? – Logró preguntar Inuyasha antes de que en sus narices cerraran la puerta y a su pregunta le respondió con apuro que en un café cercano al edificio.
Una vez que se retiró aquel hombre de apariencia extraña de su casa, Kagome se encargo de tranquilizarse y parecer normal para la llegada de Musuo, no podía permitir que el supiera que hubo alguien desconocido para el en su casa.
–Me he adelantado mucho a él – le tranquilizo la voz relajante tras de ella
– Gracias Jakotsu, eres un gran amigo – el había estado con ella desde que se había conocido con Musuo, al parecer tenía lazos que lo ataban a esa vida pero el jamás hablaba de eso y ella lo respetaba
–Pero dime Kagome, ¿quien era ese tipo apuesto que estaba contigo? – cuestionó con una voz traviesa y coqueta que a Kagome pareció avergonzarla – ¡No me digas que es tu amante! – especuló el con gran sorpresa
– Como puedes decir eso, el… el es un detective de la policía – mencionó ella con inseguridad en el titulo que brindaba a esa persona
– ¿Policía? – sin duda el había cambiado su alegre semblante al descubrirlo –Ten cuidado Kagome, Musuo es un individuo peligroso…
–Lo se Jakotsu, lo se; y ahora que lo pienso, ni siquiera me enteré de su nombre.
"Kagome" en su cabeza resonaba el nombre de aquella mujer, parecía algo desconcertada… pero ese no era asunto suyo, el solo debía cumplir con ese trabajo y estaba completamente seguro de que ella le ayudaría en esa labor.
Ya que nunca quedaron en una fecha u hora fija, e Inuyasha se lamentaba aquello, esperaba todos los días la llegada de aquella mujer de quien recordaba bien el nombre.
Su mirada fija pareciera observar la nada, pero su mente se mantenía constante en la cuenta progresiva que llegaba a tres, atento a todo lo que a su alrededor acontecía le distraía del mundo que consideraba indefenso e inútil. Una mano lo distrajo al fin de aquellos efímeros pensamientos trayéndolo de nueva a la realidad, a la realidad de una mujer que desconocía en su totalidad todo aquello.
–Disculpe – habló ella con tono tímido pero directo
–Al fin llegas, pensé que había sido engañado
–Si, bueno, perdón. Pero yo vine a hablarle de él, de Musuo…
Continuara…
Bueno, como es un capitulo corto pongo conti seguida, de cualquier forma este fanfic apenas lo estoy escribiendo, llegará un punto crítico en interesante, al menos para mi, espero les vaya gustado :3
