Flecha 02: El Santo Amnésico y la Vanadis
-Sueño de Tigrevurmud Vorn (Años como aprendiz de Santo)-
En un lugar donde el sol brilla de manera apacible y el día es cálido, pero a la vez nunca tan caluroso… podemos encontrar un pequeño claro en donde un pilar de piedra se encuentra caído, lo que le permitía servir como un asiento… o como una cama.
Y es precisamente ese segundo uso el que está siendo aplicado por nuestro aguerrido héroe de esta historia, Tigrevurmud.
Este lugar también era donde Illias lo había entrenado a Tigre.
En este momento nos encontramos en el tiempo donde Illias de Leo todavía continuaba en el Santuario y Tigrevurmud Vorn aún no lograba conseguir su Armadura de Sagitario.
Sin embargo, si bien el no poseía la Armadura… el sí poseía ciertos amigos.
Acercándose de manera sigilosa un tipo grande y un tipo de estatura normal llegan hasta estar al lado del durmiente Conde de Alsace.
"Oye, ¿Realmente planeas hacer esto?" Se escucha una exasperada voz.
"Por supuesto," Respondió una voz un tanto más aguda, sin ningún tipo de remordimiento, más bien era diversión lo que estaba en su voz, "Desperdiciar una oportunidad como esta sería bastante malo," Era claro que el dueño de esa voz tenía planeado hacerle algo a Tigre.
"Acaso dijiste… '¿Una oportunidad como esta?'" Repitió incrédulo el chico que estaba en contra sobre lo que iba a ocurrirle al pobre Tigrevurmud, "Tigre siempre duerme de esta forma, de hecho esta oportunidad está presente todos los días," Hace notar el chico que no estaba de acuerdo con este plan.
Honestamente… a veces cierta gente era demasiado infantil.
"Vamos Aspros, a veces tienes que admitir que la vida tiene partes divertidas también," Dijo el primer chico.
"Hasgard…" Suspira Aspros, a la vez que nos da el nombre del otro chico.
Hasgard se acercó hacia Tigre y se agacho apara estar a la altura de su oreja…
Y entonces…
"¡DESPIERTA!" Grito a todo pulmón Hasgard.
"¡Ahhhh!" El grito de sorpresa de Tigre fue la confirmación necesaria de que ese plan había funcionado.
Tigre estaba tan sorprendido que el había caído al suelo desde el pilar.
"Duele…" Se escucha decir al pelirrojo, quien rápidamente se puso de pie y miro a sus dos amigos.
Más específicamente su mirada se enfocaba en Aspros.
"Aspros…" La mirada que Tigre le daba a su otro amigo era una que claramente buscaba que Aspros se sintiese culpable… cosa que por supuesto no ocurrió, "¿Por qué no lo detuviste?" Pregunta el Alumno del Santo de Leo.
"Quizás así aprendas a no dormir de esa forma," Fue la respuesta de Aspros, quien se cruzó de brazos.
Tigre simplemente miro al suelo debido a esa respuesta.
"Es increíble como este tipo puede dormir así y aun ser el estudiante del Señor Illias," Se rio Hasgard, claramente estando muy divertido con esta peculiar situación.
Era la primera vez que un posible Santo Dorado… era tan bueno para dormir.
"Y justo cuando pensaba que el entrenamiento del Señor Illias te había quitado ese tonto habito…" Suspira Aspros, quien tenía su palma en el rostro.
¿Este tipo seria su eventual compañero del mismo rango?
Aun como buen amigo que era Aspros, uno debía admitir que ahora mismo Tigre no daba la mejor impresión como candidato a Santo Dorado.
"Yo… no lo puedo evitar…" Murmuro Tigre, quien se sonrojo y miro hacia un lado para evitar ver o la exasperación de Aspros o la risa de Hasgard.
Normalmente con Titta o su maestro él no se avergonzaba nada por esto, sin embargo como Aspros y Hasgard eran sus amigos y casi de la misma edad… ahí le daba vergüenza a Tigre de que lo hubiesen atrapado durmiendo.
"Vamos Aspros, que sea un aspirante a Santo Dorado no significa que su actitud deba ser tan correcta como la tuya o la de Degel," Dijo Hasgard con un tono amigable de voz.
Tigre había escuchado hablar de ese tal 'Degel', quien era un candidato a Santo Dorado con mucho potencial. En general se trataba de una persona de mucha inteligencia y buenos modales, e incluso venía desde Brune al igual que Tigre, haciendo que él y Degel tuviesen el mismo país de origen.
Ante eso Aspros únicamente se cruzó de brazos y miro hacia un lado, sonrojándose levemente por el comentario de Hasgard.
Ante esa reacción del usualmente serio Aspros… Tigrevurmud Vorn dio una leve risa.
El tener amigos cercanos a su edad ciertamente se sentía genial… debido a que su última amistad como esta fue con Suikyo… y eso termino mal.
Pero con el tiempo Tigre fue capaz de ver el tipo de personas honestas y de buenas intenciones que eran Aspros y Hasgard.
"Hehe, perdón," Se disculpó Tigre ante sus amigos, simplemente porque él era consciente de que el Santuario no era un lugar para ese habito suyo… que el todavía no podía dejar de hacer, sin importar cuanto se lo propusiese.
A veces… uno tenía que lidiar con cosas en la vida que simplemente no se iban y aceptar que son partes de uno.
Al parecer los amigos cercanos de Tigre estaban comenzando a entender eso. Aun cuando muchos dirían que algo como eso no era una actitud 'digna' de un Santo Dorado.
Sin embargo la 'actitud digna' no era lo que dictaba el hecho de que alguien pudiese usar una Armadura Dorada, lo que dictaba el hecho de poder usarlas era más que nada el haber dominado el Séptimo Sentido y que la propia Armadura considerase a uno como un portador digno.
Un Santo Dorado podía ser orgulloso, perezoso, relajado, violento, lujurioso por la batalla, o alguien que se tomase las reglas muy seriamente y reprendiese a quienes no lo hacían. Pero si la Armadura aún continuaba con ellos, entonces eran personas dignas de vestirlas sin importar que.
La única persona indigna era a quien la propia Armadura Dorada consideraba como 'Indigna' era a una persona maligna, y la propia Armadura Dorada abandonaría a tal persona si consideraba que el usuario ya no era digno de usar a la Armadura Dorada.
"Bueno, entonces supongo que tendré que mentalizarme el que los invasores pasen fácilmente por la Casa de Sagitario ya que el Guardián probablemente este durmiendo," Dijo Aspros, quien ahora tenía una pequeña sonrisa en su rostro ante la idea, que aun con lo inapropiada que era... igual era una imagen divertida.
Hasgard se puso de todavía más buen humor al ver esa sonrisa en el rostro de Aspros. Aun cuando Aspros no lo admitiese, el igual poseía un sentido del humor.
"Oye, no exageres, incluso yo no dormiría si realmente hubiese invasores," Dijo Tigre con tono de reproche.
Puede que Tigrevurmud Vorn sea muchas cosas, en especial un tipo que si sabe dormir, sin embargo uno no debía dudar su determinación o la importancia que él le ponía a su posición como miembro del Santuario.
Si hubiese una invasión enemiga, Tigre se despertaría al instante y ayudaría a defender el Santuario.
"Hehe, si era una broma," Dijo al instante Hasgard para que Tigre no se llevase un mala impresión, "El hecho de que los tres estemos en un nivel similar señala lo mucho que te estas esforzando,".
Tigre asintió feliz, sabiendo que sus esfuerzos habían dado frutos.
"Estoy decidido a continuar y volverme fuerte," Dijo un sonriente Tigre al mirar al cielo, ahora por ejemplo él podía pelear con su cuerpo tan bien como él podía pelear con su arco y flechas.
Y por alguna razón el escuchar las palabras de Tigre inspiro a Aspros a decir algo.
"Yo estoy decidido a obtener a la Armadura de Géminis," Dijo Aspros con toda seriedad y determinación, "De esa forma podre cambiar algunas cosas del Santuario," Lo que Tigre no sabía era que Aspros esperaba cambiar las cosas por el bien de su hermano Defteros.
Porque en este punto de su vida, Aspros todavía no conocía a la persona que plantaría la semilla de la maldad en su corazón.
Y rugiendo las palabras de Aspros, Hasgard también decidió hablar.
"Pues yo estoy decidido a ganar la Armadura de Tauro," Sonrió con confianza Hasgard, "Así las futuras generaciones podrán crecer y ser fuertes como la nuestra," Era bastante obvio de que entre el trio de aprendices con mucho potencial, Hasgard era quien más creía en el futuro y el potencial de las futuras generaciones de Santos.
Al escuchar hablar a sus dos amigos de tal manera, Tigre no pudo evitar el unírseles.
"Yo originalmente me uní al Santuario después de un encuentro con uno de los Espectros de Hades que resulto reencarnar en mi mejor amigo," Dijo por primera vez Tigre esas palabras frente a sus dos amigos.
A decir verdad ese motivo era algo muy personal que únicamente su maestro Illias sabía. Pero ahora Tigre sentía que la confianza que él les tenía a sus dos amigos era suficiente para revelar ese motivo.
Y predeciblemente los rostros de Aspros y Hasgard mostraron una enorme sorpresa.
"Al principio pensé que nada más importaba, únicamente yo debía ganar el poder suficiente para derrotarlo y luego salvarlo… pero eventualmente mi maestro me revelo que no era posible ayudar a alguien una vez que este se vuelve un Espectro," Cuando Tigre escucho eso por primera vez, él se desanimó tanto que incluso estaba dispuesto a abandonar su entrenamiento y regresar a Alsace.
Quizás Illias había revelado eso para darle a Tigre la decisión de regresar a casa y olvidar al Santuario (Porque en otro caso él hubiese sido ejecutado por estar desertando)… sin embargo Tigre al recordar lo lejos que el había llegado y los amigos que el había hecho, sin mencionar lo mucho que el admiraba a Illias… Tigre decidió quedarse.
"Realmente considere abandonarlo todo y volver a casa, viviendo como si nada de lo que le ocurrió a Suikyo hubiese sucedido," Tigre no le daba oportunidad de hablar a sus amigos hasta que él hubiese terminado.
Sin embargo eso no era necesario, debido a que Aspros y Hasgard están escuchando atentamente a Tigre, sabiendo la confianza que él les debe tener para decirles información como esa. Más aun considerando como muchos aun piensan que el uso su posición social para llegar a ser el aprendiz de Illias, cuando fue el mismísimo Santo de Leo el que acepto a Tigre como aprendiz.
"Pero entonces vi como ustedes dos continuaban esforzándose y volviéndose fuertes, determinados a convertirse en protectores de este mundo… fue ahí cuando decidí continuar y proteger el mundo de Hades y sus Espectros," Continuo hablando el pelirrojo, "Yo todavía amo mucho Alsace, eso nunca cambiara. Sin embargo mientras más tiempo pase con mi Maestro y ustedes, entendí finalmente lo que era ser un Santo y lo que es pelear para proteger este mundo," Sonrió Tigre, aunque había una pizca de melancolía en su voz por decir esas palabras.
Después de todo sin importar que, el todavía amable Alsace desde el fondo de su corazón, la tierra que su familia había gobernado por generaciones era muy importante para Tigre.
Pero al mismo tiempo… Tigre tenía sus sentimientos y orgullo de Santo.
Además si el Santuario caía en la Guerra Santa… todo el mundo, incluido Alsace habría caído ante las manos de Hades y sus Espectros.
Y Tigre estaba dispuesto a dar su vida en el campo de batalla para evitar ese destino.
Naturalmente después de escuchar sus razones, fue Hasgard el que rompió el silencio.
"¡Bien dicho!" Hasgard entonces le dio una palmada en la espalda a Tigre, esa palmada tuvo tanto poder que Tigre tembló un poco. El Futuro Santo de Tauro tenía una gran sonrisa en su rostro, "Hablas como un verdadero hombre," Dijo con orgullo Hasgard.
Aspros meramente asintió a Tigre, pero a la vez le dio una sonrisa que en si era suficiente como respuesta.
"Las vidas de las personas son el futuro de la tierra," Dijo Tigre con la misma determinación que mostraron sus amigos, "Y nosotros somos los encargados de proteger esas vidas y ese futuro," Fue ahí cuando el momento histórico que marco la determinación de esos tres para heredar las Armaduras fue dicho con ciertas palabras.
Los tres chicos juntaron los puños y gritaron a todo pulmón…
"¡Nosotros Crearemos El Futuro Juntos!" Declararon al unísono los futuros Tauro, Géminis y Sagitario.
Una promesa había sido creada ese día entre tres buenos amigos. En un punto de sus vidas donde sus futuros se encontraban repletos de esperanzas y sueños.
La parte de la promesa de conseguir las Armaduras Doradas había sido completada.
Sin embargo con el pasar del tiempo se estaba haciendo un tanto claro que… la promesa de que los tres creasen el futuro juntos no sería capaz de ser realizada.
Este sueño era trágico en el sentido de que Tigre, Aspros y Hasgard honestamente creyeron en ese entonces que cumplirían aquella promesa a como dé lugar.
Pero antes de poder continuar por esas hermosas memorias… el sueño termina abruptamente debido a causas externas.
-Fin del Sueño-
"Amigos míos…" Murmura Tigre mientras duerme.
Su mente consciente no está presente aquí, únicamente su subconsciente se encuentra manejando lo que pasa en los sueños de Tigrevurmud Vorn de Sagitario.
Cuando sus ojos se abran y su mente activa tome el control el habrá olvidado aquel sueño. Sin embargo ahora que Tigre está soñando él puede resucitar aquellos momentos en los que todo iba bien.
Sin embargo regresando a nuestra realidad, Tigre estaba durmiendo con su boca abierta, lo que en si no era tan grave… pero considerando que él estaba en territorio enemigo, el dormir de esa manera podía verse como 'inapropiado'.
Es por eso que cierta persona que había sido enviada a despertar a nuestro héroe… a esa persona no le gusto la falta de preocupación que Tigre estaba mostrando.
Asique quizás por eso esa persona tomo su espada y la metió en la boca del durmiente Santo de Sagitario.
El efecto de esa acción fue inmediato, ya que Tigre abrió sus ojos al instante… para ver como una mujer rubia que es dos o tres años mayor que él (Y no se puede negar que atractiva…) era quien había metro la punta de la espada en su boca y ahora lo miraba fríamente a él.
"¿Asique finalmente te has despertado?" Dijo la rubia.
Aun con haber sido capturado, Tigre no había sido dejado en un calabozo ni nada por el estilo, sino que se le había dejado en una habitación con cama y todo.
"¿Ya es de día?" Pregunta Tigre después de que la chica hubiese retirado la espada de su boca, él estaba todavía sorprendido por lo que ella había hecho.
"Si hubieses tomado dos horas más ya sería mediodía," Respondió la mujer, quien ahora tenía su espada en sus manos.
"…Que forma tan extraña de despertar a los demás," Fue lo primero que se le vino a la mente a Tigre como respuesta.
"También es la primera vez que yo tengo que despertar así a alguien…" Respondió automáticamente la mujer rubia.
Ella entonces miro bien a Tigre, que aún seguía calmadamente recostado en la cama.
"Maldita sea… ¿Cómo puedes dormir tanto siendo un prisionero?" Pregunto ella en tono de reproche, ya que era como si al pelirrojo no le importase su situación.
"Es un talento especial," Respondió simplemente Tigre, ya que esta no era la primera ni será la última vez que le pregunten sobre sus hábitos a la hora de dormir.
El miro hacia una de las paredes de la habitación para ver como su arco y flechas se encontraban ahí con él.
Si, al ver sus armas ahí Tigre recordó como el había sido capturado y ahora se encontraba en Zchted.
"Eleonora-sama requiere de tu presencia," Le dijo la rubia a Tigre.
Nada más fue dicho entre ellos dos, únicamente Tigre fue guiado hacia la oficina de Eleonora Viltaria.
Y Tigre no lo sabía, pero en esos mismos momentos en Alsace, Titta estaba siendo informada sobre lo que había pasado sobre su captura.
-Oficina de Eleonora-
Por otra parte después de que Tigre haya entrado en la oficina, Eleonora se tomó la molestia de infórmale sobre cuánto dinero se requeriría para su rescate.
La suma era… 700.000 Deniers.
Básicamente algo equivalente a tres años de impuestos de Alsace… en otras palabras una suma imposible de reunir aun con la ayuda del Conde Mashas.
Pero si tan solo Tigre pudiese tener sus recuerdos… entonces el Santuario podría ayudarlo a salir de esta situación desesperada.
Pero como ese no es el caso, el Santo Amnésico tuvo que darle una respuesta a la Vanadis.
"Es demasiado, ¿No podría tener un descuento?" Pregunto el pelirrojo, quien mantuvo su compostura.
"No es posible," Fue la respuesta una Eleonora que estaba en su escritorio, una respuesta simple y clara que no dejaba espacio para argumentos.
Tigre únicamente pudo suspirar.
"El plazo es de 50 días para que el rescate llegue desde el Reino de Brune," Informo la rubia que estaba al lado de Eleonora.
"Si por casualidad el dinero no fuese entregado a tiempo, tú te comprometerás a ser mío según las condiciones del acuerdo," Explico la Vanadis, "Este trato se ha realizado en nombre del dios Radegast," Finalizo de explicar Elonora.
Tigre suspira con derrota, sabiendo que él estaba en problemas y que escapar no sería posible ya que el seria asesinado si lo intentase.
Pero por alguna razón… aun cuando pareciese ser una locura, Tigre creía que era posible para el hacer un escape exitoso.
Es decir solo él debía encontrar un lugar… ¡Y correr como la misma luz!
…
…
…
'No… ¿Por qué pensé en algo tan irreal?' Se preguntó mentalmente Tigre al pensar en esa imposibilidad absoluta para un simple hombre como él.
Sin embargo por alguna razón el continuaba pensando que hacer esa locura sería algo posible… quizás él lo intentaría si eso fuese el último recurso.
"¿Y bien?" Respondió Tigre, quien después de dar otro suspiro por lo lamentable de su situación, él ahora le dio esa respuesta a Eleonora usando un tono más desafiante a pesar de su posición de prisionero, "¿Se me ha metido una espada en la boca y traído hasta aquí solo para escuchar tal disparate?" Dice el Santo Amnésico, quien como se ha visto ha recuperado su compostura.
Por lo visto esa respuesta no le agrado en nada a Limalisha, sin embargo Eleonora no se veía en lo más mínimo afectada por las palabras de Tigre o el tono que el usase con esas palabras.
"Vamos, vamos. Por supuesto que eso no puede ser todo," Dijo la Vanadis desde su escritorio, ella todavía conservaba su buen ánimo.
Si, después de todo había algo que Eleonora deseaba volver a ver.
"Quiero que hagas algo," Dijo la hermosa Vanadis.
Y Tigre… el ya tenía una idea de lo que eso seria.
-Campo de Entrenamiento-
Eleonora Viltaria guio al Santo de Sagitario hacia un campo de entrenamiento en donde entrenaban los guerreros de Leitmeritz.
Si, habían quienes entrenaban con espadas y quienes entrenaban con lanzas… y quienes entrenaban con arco y flecha.
Eso último era prácticamente nunca visto en Brune, en donde se veía a los usuarios de arco y flecha como cobardes y se les menospreciaba.
Eleonora guio a Tigre hacia ese último sector, en donde se entrenaban los que usaban el arco.
Básicamente ahí a la distancia se encontraban los blancos a los que las flechas debían golpear, mientras más lejos, más difícil seria.
"Asique el propósito de llamarme a este lugar era…" Dijo Tigre, pero él iba a dejar que Eleonora lo confirmase por él.
"Correcto, hay algo que quiero que realmente hagas," Dijo Eleonora, quien apunto hacia los blancos, "Dispara una flecha desde aquí y golpea ese blanco que está ahí," A donde la Vanadis apuntaba era hacia el otro lado del campo de entrenamiento de arquería.
Era una distancia considerable.
"La distancia hacia el objetivo es de 300 alshin (Básicamente 300 metros)," Indico la Vanadis la distancia exacta entre la zona de tiro y el objetivo, "Es una instancia tan grande que incluso aquellos con bastantes habilidades con el arco se encuentran en problemas por la dificultad,".
Ciertamente, Tigre podía notarlo, esa distancia sería un problema incluso para él, pero un problema menor más que nada. Aunque él no estaba muy seguro de que quería lograr la Vanadis con esta prueba, Tigre decidió hacerlo rápido.
Uno de los soldados que estaban alrededor fue el que le entrego un arco y cuatro flechas. Ese hombre tenía un rostro con características delicadas y ciertamente hermoso, sin embargo ese tipo a la vez dio una leve sonrisa maliciosa al pasarle el arco a Tigre. Sin embargo el Santo Amnésico no se dio cuenta debido a que él estaba enfocando su atención en su arco.
Y… no le gustaba lo que él veía.
'Pero que arco más terrible…' Pensó el pelirrojo al arco de muy mala calidad en sus manos.
Con ese arco incluso el encontraría algo complicado el lanzar una flecha aun desde una distancia en la que él podría darle al blanco sin tener muchas dificultades.
Tigre pretendió revisar ese arco y en eso dio unas rápidas miradas a sus alrededores, ahí fue que el vio al tipo que le paso ese arco sonriendo con varios soldados.
Fue con eso que Tigre se dio cuenta de que esos tipos le habían dado ese arco en mal estado a propósito.
Sin embargo no era como si el pudiese directamente decirle a Eleonora, después de todo esto él todavía era un prisionero.
"Pero que inútil…" Murmuro en resignación Tigre después de tocar por última vez la cuerda.
Al menos él podría intentar disparar antes de resignarse a este fracaso.
Tigrevurmud Vorn entonces puso la flecha en la cuerda y apunto su arco.
Pero entonces, por un simple momento el… el dejo que sus instintos lo guiasen.
Inconscientemente él iba a usar sus experiencias como un Santo.
"Escuchar el viento…" Murmuro Tigre, quien para la sorpresa de todos cerró sus ojos cuando apunto desde esa distancia.
Y claro que los espectadores se dieron cuenta de que Tigre había cerrado sus ojos mientras apuntaba su arco hacia el blanco.
"Que está haciendo ese idiota…" Murmura el tipo que le paso el arco en mal estado a Tigre con el propósito de que el fuese humillado al fallar todos los tiros. Este tipo ahora tenía los ojos llenos de incredulidad por lo que estaba pasando frente a sus ojos… y claramente era una incredulidad compartida por todos los que observaban a Tigre.
Ya de por si era casi imposible el lograr hacer un tiro decente con ese arco en mal estado, también era moderadamente difícil el acertar desde esa distancia con un arco decente…
No, incluso con un arco de primera categoría y estando a una distancia más cercana… entonces un tiro con los ojos cerrados aún tenía una posibilidad remota de lograr su objetivo.
Ósea Lo que Tigrevurmud Vorn estaba intentando lograr era una imposibilidad absoluta.
Sin embargo Eleonora Viltaria tenía una reacción un tanto distinta (Igual ella estaba sorprendida).
"¿Oh? Realmente interesante…" Murmuro ella.
Ella esperaba que Tigre hubiese simplemente disparado y acertado al instante, considerando su puntería y habilidad que ella presencio en aquella Batalla de Dinant. Pero al parecer el buscaba lucirse.
Sin embargo para los ojos de Tigre, todo el resto del mundo había desaparecido. Lo único que existía era el arco y la flecha en sus manos y el blanco al que él debía dispararle.
Y como si él hubiese tenido los ojos abiertos, Tigre suelta la flecha, la cual va volando hacia el blanco.
¡CLANG!
El sonido de la flecha impactando el blanco había sido escuchado.
Eso fue seguido de un silencio total.
Lentamente Tigre abrió sus ojos, creyendo que el había fallado el tiro, lo que era muy posible considerando que ni el mismo creía que era posible lograr un tiro como este a la primera.
Pero uno podría imaginarse la sorpresa del Santo de Sagitario… al ver que su tiro había efectivamente dado en el blanco.
De hecho en el mismísimo centro y de alguna manera una hoja de un árbol que había terminado volando hacia el frente de la ruta de la flecha había terminado perforada por el centro.
Asique en cuerpo de la flecha que estaba en el centro del blanco… en el cuerpo de la flecha se encontraba una hoja.
Un tiro casi imposible (Y totalmente imposible para aquellos que sabían que el arco era defectuoso) había sido realizado con total calma y casualidad.
Los ojos de Tigre no lo podían creer… de hecho el mismo no creía posible esa clase de tiro.
"Vaya, no esperaba que realmente pudiese lograrlo," Comento un sorprendido Tigre ante su logro.
Quizás con más intentos para familiarizarse con ese arco, Tigre lo hubiese logrado, pero no a la primera.
En cambio aquí él lo logro a la primera.
"¡Eso fue impresionante!" Se escucha a voz de Eleonora Viltaria, quien sonaba realmente feliz por lo que ella había presenciado.
"Yo sabía que lograrías darle al blanco, pero nunca pensé que lograrías perforar una hoja y aun así lograrlo," Comento la Vanadis, quien aun repetía la escena de ese tiro en su cabeza.
Era un tiro y una posibilidad imposible que requería de habilidad suprema para lograrse. Y aun así eso ocurrió frente a los ojos de todos.
"Supongo que simplemente… escuche la voz del viento…" Fue la primera respuesta que se le ocurrió a Tigre, aun cuando esa respuesta sonase medio rara.
Pero para él esa respuesta sonaba totalmente razonable.
Sin embargo, aun cuando Tigre parecía calmado, de hecho él se encontraba alerta.
Por alguna razón algo le estaba diciendo que había algo mal aquí. Como si sus instintos estuviesen alerta sobre que algo no andaba bien.
El agarro con fuerza ese arco de mala calidad, aun con ser un arco bastante malo, Tigre ya le había entendido como usarlo, por lo que él era igual de mortífero que con un arco común y corriente.
El tomo otra flecha y lentamente su cabeza fue guiada hacia lo alto de una de las murallas del castillo.
Ahí… se encontraba un tipo con una capucha que estaba apuntando una ballesta hacia… ¡Elen!
Sin pensarlo, Tigre le dio inmediatamente la advertencia a la Vanadis.
"¡Cuidado! ¡Al suelo!" Advirtió el Santo Amnésico, si bien el pudiese haber usado una flecha para matar a ese tipo, eso le hubiese alertado, por lo que lo mejor que se le ocurrió a nuestro héroe fue advertirle a Elen.
Pero al hacer eso la flecha de la ballesta fue lanzada. Con esa velocidad Elen tenía uno o dos segundos de vida.
Pero Elen entonces susurro unas palabras que raramente Tigre pudo escuchar a pesar de la distancia.
"Arifar…" Susurra la Vanadis, pareciese incluso un comando más que nada esas palabras.
Y al instante una barrera de viento se formó y protegió a Eleonora Viltaria de esa flecha, hasta el punto de desintegrar ese proyectil que había intentado tomar la vida de una Vanadis.
Y por lo visto el asesino no esperaba eso, ya que el comenzó a escapar tan pronto vio que su plan había fallado.
"¡Atrápenlo!" Comando Lim, con bastante autoridad en sus palabras.
A su comando los soldados presentes comenzaron a movilizarse para atrapar a ese asesino. Aquellos con arco intentaron lanzar sus flechas hacia el asesino, pero la distancia era demasiada. Asique a aquellos que usaban lanzas o espadas les fue ordenado el subir hacia allá arriba y atrapar al asesino.
Pero Tigre no podía permitir que ese tipo se escapase… además el poseía un arma en sus manos, lo que definitivamente lo podría ayudar mucho si el sabia como usarla.
"¿Desean que ese tipo se capturado con vida?" Fue la pregunta que le hizo Tigre a Lim.
Ella simplemente miro a Tigre con irritación, seguramente debido a la seriedad de la situación.
"¿¡Tienes el lujo de decir algo como eso en esta situación!?" Fue la respuesta de Lim.
"Está bien, será en su pie," Declaro Tigre, quien apunto el arco y su flecha hacia donde estaba corriendo el tipo, y después de hacer cálculos mentales, él ya supo cómo lanzar la flecha.
Tigre ya se había acostumbrado a ese arco, asique él ahora podía lanzar flechas sin tomar demasiado tiempo para concentrarse.
Solo fue cosa de apuntar y disparar la flecha.
Nuevamente el Santo mostro su supremo dominio del Arco y Flecha, al disparar desde esa distancia hacia un objetivo que se movía.
Aun siendo de mala calidad el arco, cuando Tigre se había acostumbrado al arco que el usase, entonces él podía usarlo tan bien como si fuese uno común y corriente.
Asique… no era realmente un problema para Tigre el dispararle una flecha al asesino en una zona no letal de su cuerpo.
La flecha fue disparada hacia el pie del asesino, dicha flecha no cayo sin antes hacer una impresionante curva en el aire.
"¡Ahhhh!" Grito de dolor el asesino al sentir como la flecha atravesó su pie.
El dolor fue tal que ese hombre inmediatamente cayó al piso, retorciéndose del dolor.
Ese tipo ahora estaba indefenso, por lo que ahora el seria fácilmente capturado por los guardias.
Con hacer otro tiro imposible todos los presentes (Menos cierta Vanadis) se quedaron tiesos por la sorpresa debido a que nuevamente Tigre había hecho algo aparentemente imposible.
Eleonora simplemente se acercó a Tigre, aunque internamente incluso ella estaba fascinada al ver el poder de su prisionero.
"¿Quieres ver más?" Ofreció Tigre. Aunque él ya sabía lo que respondería la Vanadis frente a sus ojos.
El pedir por más arruinaría este momento. Cualquiera podía ver eso.
"Al menos pude ver claramente, tus habilidades con el Arco fueron increíbles," Sonrió Eleonora, quien definitivamente sonaba más feliz al ver lo hábil que era Tigre, "Realmente fue una de mis mejores decisiones el perdonarte la vida y traerte como prisionero de guerra,".
Eleonora estaba más en lo correcto de lo que ella podía imaginar. Si Tigre hubiese muerto en la Batalla de Dinant, ella hubiese asesinado a un Santo Dorado, poniendo al Santuario en una muy dura situación, siendo que la Guerra Santa se acercaba y no existía ningún candidato a Sagitario con un potencial suficiente para la Armadura.
"Uhmm… gracias…" Respondió Tigre, con un leve sonrojo en sus mejillas.
Honestamente… Eleonora Viltaria es una chica muy atractiva, eso Tigre no lo podía negar.
Él se había dado cuenta de eso cuando sus ojos la vieron por primera vez. Pero ahora que él ha podido conocerla mejor, Tigre se dio cuenta más y más del tipo de persona que era Eleonora… y ella era una buena persona.
Sin embargo Tigre todavía era consciente de su situación de prisionero de guerra, del hecho de que aun cuando el ambiente era agradable, él no podría quedarse en Leitmeritz, él debía regresar a Alsace junto a Titta, él era un Conde y debía regresar a su pueblo.
Aun cuando… sinceramente la compañía de Eleonora Viltaria fuese algo que le agradaba mucho a Tigrevurmud Vorn.
Es decir, Santo amnésico o no, uno no debía olvidar que él también era un chico, y cualquier chico estaría feliz por poder pasar tiempo con una chica tan hermosa.
Como su maestro Illias de Leo lo había mostrado directamente, un Santo era capaz de amar a una mujer y tener hijos.
Aun así, al menos ahora con ese despliegue de habilidades, la estadía de Tigre podría hacerse más tolerable e incluso él podría haberse ganado el respeto de la gente de aquí.
Sin embargo… mientras Tigre estaba más o menos estable aquí…
Lo mismo no se podría decir del Santuario de Athena ubicado en Muozinel.
-Santuario, (Casa de Capricornio)-
"¡Ha!" Se escucha la voz de un joven chico, quien en estos momentos se encuentra en medio de una batalla.
No es una batalla hasta la muerte como uno usualmente lo pensaría de una batalla que se llevase a cabo dentro de una de las Doce Casas.
Sino una batalla de práctica entre un Santo Dorado y un chico con mucho potencial que puede llegar a ser un Santo Dorado.
Podemos ver a El Cid de Capricornio estando ahí sin su armadura, esquivando con facilidad los golpes de un joven Regulus.
De hecho para un Santo Dorado esto sería fácil… el problema era que en este caso las cosas eran excepcionalmente fáciles, lo que era un problema si uno consideraba que Regulus era considerado un prodigo y por lo tanto el debería estar haciendo esto al menos un poco más complicado para El Cid.
Claramente el chico no estaba enfocado.
"Detente ahí mismo Regulus," Dijo finalmente El Cid, quien atrapo sin siquiera intentarlo una patada de parte de Regulus.
El joven prodigo entonces se sentó en el suelo debido al cansancio que le había producido este entrenamiento junto con el Santo de Capricornio.
Ahora es cuando Regulus se dio cuenta de las diferencias entre los Santos de Sagitario y Capricornio que tenían reputación de ser buenos amigos que a menudo iban juntos en misiones.
Mientras que Tigre era del tipo más amable y comprensivo… El Cid era del tipo estricto.
"Claramente no estas centrado en nuestro entrenamiento," Dijo El Cid, esa afirmación hizo que Regulus apartase la mirada en vergüenza.
Ya que un Santo Dorado estaba dando su tiempo para ayudarlo a continuar manteniendo su entrenamiento constante. Pero aun así Regulus no lograba concentrarse.
Los primeros días estuvieron bien, pero desde que la Armadura de Sagitario regreso sin un dueño el joven león había perdido su inspiración para continuar como antes.
Sin embargo él no podía simplemente quedarse haciendo nada y El Cid había decidido ayudarlo entrenar, por lo que aun sin las ganas de antes, Regulus hacia lo que podía.
"Se trata de Tigre, ¿No es así?" Más que una pregunta era una afirmación, ya que había que ser estúpido para no darse cuenta que la desaparición de su maestro afectaría a un chico joven como Regulus.
Y claramente El Cid había acertado ya que Regulus lo miro a los ojos y el Santo de Capricornio pudo ver rastros de lágrimas.
Regulus había perdido a su padre… y aparentemente también a su maestro.
"Él dijo que regresaría… ¡Yo no siento que él esté muerto!" Declaro fervientemente Regulus, "¡Él debe estar vivo en algún lugar!".
Quizás eran sus sentidos agudos que el desarrollo por vivir en los bosques de Sachstein con su padre Illias, rodeado de la naturaleza y animales.
Pero los susurros del viento le decían a Regulus que Tigre no había muerto.
Y para la sorpresa del joven cachorro de león… El Cid asintió.
"Yo siento que él está con vida," Dijo El Cid, la seguridad en su tono de voz era como el acero, "Aun sin ninguna prueba mi Sexto Sentido me está diciendo que él no está muerto," Uno podía confiar en el Sexto Sentido de El Cid en esta situación, ya que al ir en muchas misiones juntos y haber pasado tiempo juntos viajando, una especie de vinculo se había formado entre los Santos de Capricornio y Sagitario.
No podía ser explicado de forma lógica, pero El Cid aun así podía decir que su amigo estaba en algún lugar de este mundo con vida.
Al oír al Santo de Capricornio hablar de esa forma… el rostro de Regulus se llenó de sorpresa y esperanza.
"Tú también piensas lo mismo…" Se escuchó murmurar a un esperanzado Regulus, quien le sonrió a El Cid con el tipo de sonrisa que los niños daban.
Los niños eran seres que podían creer de forma idealista en posibilidades como la de que Tigre todavía estuviese con vida aun cuando los demás no lo creyesen.
"Si, sin importar que algo dentro de mí me dice que Tigre no está muerto," Dijo con honestidad el Santo de Capricornio.
Podrían llamarlo ilógico, pero el Santo de Capricornio sabia su corazonada estaba en lo cierto.
"Por eso tienes que mostrarle lo fuerte que te has vuelto cuando el regrese al Santuario," Fueron las palabras del Santo de Capricornio.
Regulus entonces se llenó de determinación.
"¡Si!" Dijo el joven que estaba dispuesto a esforzarse hasta el punto de ganar la Armadura para que Tigre estuviese orgulloso de el cuándo este regresase.
Y de esa forma el entrenamiento de Regulus bajo un maestro temporal había sido retomado.
Ambos sabrían del hecho de que efectivamente Tigrevurmud de Sagitario se encontraba con vida, pero las circunstancias serian algo que nadie esperaba y que pondría un gran conflicto entre los miembros del Santuario.
Pero por ahora, unos días de calma era lo que disfrutarían los miembros del Santuario.
-Santuario, (Área de Entrenamiento)-
Este era un día normal para Aspros de Géminis, quien sorpresivamente se encontraba de buen humor últimamente.
La razón de ese buen humor era muy simple… uno de los obstáculos para sus planes había aparentemente muerto sin que Aspros hubiese hecho nada.
Si bien hubo un tiempo en el que Aspros y Tigre fueron amigos muy unidos (Junto con Hasgard de Tauro), ahora Aspros había cambiado y se dio cuenta de que el Conde de Alsace sería un obstáculo muy grande para sus planes de tomar el control del Santuario.
Especialmente porque habían rumores de que la posición de Patriarca estaba pensada en dársela a Tigre.
Aspros (Aun cuando esa idea le desagradaba mucho) sabía que al gobernar un pueblo y mantenerlo pacifico a pesar de estar ocupado en el Santuario era algo que requería de talento natural, y que sumado a la propia naturaleza de Tigre lo convertían en uno de los candidatos más fuertes, o quizás el más fuerte para la posición de Patriarca.
Por lo que debido a eso, el Santo de Géminis había estado planeando como encargarse de su 'amigo'.
Si bien era cierto que la Guerra Santa estaba cerca y que perder un Santo Dorado era muy peligroso ya que toda la ayuda posible era necesaria… Aspros había decidido una ruta de acción que le permitiría avanzar aun sin Sagitario.
"Lo único sobre lo que me debo preocupar es sobre el Patriarca… y sobre Athena…" Se dice a si mismo Aspros.
El Patriarca Sage sería un duro oponente, no por nada el había sobrevivido a la Guerra Santa. Incluso para Aspros ese sería un oponente formidable.
Sin embargo también está el asunto de… Athena.
O mejor dicho el hecho de que la Diosa no esté aquí al haber reencarnado en un lugar lejos del Santuario en esta ocasión.
Si ella hubiese sido únicamente una bebe… entonces hubiese sido algo tan fácil como clavarle una daga dorada después de haber asesinado y suplantado al Patriarca…
Pero ahora cuando la encontrasen ella ya no sería una bebe, por lo que asesinar a la diosa sería demasiado complicado…
"Aunque quizás podría controlarla…" Aspros considero esa posibilidad, ya que si él no podía matar a Athena, entonces únicamente él debía manipularla para hacer lo que él quisiese.
El Santo de Géminis manipulando a un Dios para concretar su plan de dominar esta tierra.
Por alguna razón a Aspros le gustaba como sonaba esa idea, de hecho el título de 'Aquel Hombre Que Pudo Manipular a un Dios' no sonaba nada de mal en la mente de Aspros.
Sin embargo el día de hoy los planes de Aspros recibirían una inesperada (Pero no despreciada) ayuda.
"¡Esto es terrible!" Se puede escuchar una voz bastante preocupada.
Aspros mira al origen de esa voz para ver a una típica persona con ropa de guardia del Santuario, pero ese tipo en particular era alguien que era calvo… por lo que Aspros inmediatamente lo reconoció como el tipo que recibe la información importante del mundo exterior de parte de los varios informantes y hace una carta para el Patriarca.
Asique ver a esa persona tan preocupada y con carta en mano corriendo hacia las Doce Casas… solo podía significar que algo grabe había ocurrido.
Y si bien normalmente Aspros solo estaría interesado y entonces esperaría escuchar de la boca del Patriarca lo que había ocurrido… el instinto del Santo de Géminis le estaba gritando a Aspros que detener a ese tipo aquí y ahora era algo sumamente importante.
-Con el Mensajero-
"¡Esto es realmente terrible!" Un hombre calvo de piel bronceada ha dicho esas palabras desde que supo las noticias y comenzó a correr con todas sus fuerzas hacia las Doce Casas para darle esta información al Patriarca.
Sin embargo mientras muchos podían considerar su reacción como 'Exagerada', la verdad era que en esta situación podría considerarse como una reacción 'Apropiada'.
Ya que el había descubierto una noticia capaz de sacudir al Santuario.
Como sea era vital llegar hacia el Patriarca para darle esta información y esperar su veredicto sobre la situación.
…o ese hubiese sido el caso de no ser por…
"Oye tú," Una voz llena de poder y autoridad puede ser escuchada, "Detente ahí mismo, Mensajero," Y con ese comando de parte de la misteriosa persona el mensajero para de una.
Mirando hacia el origen de la voz, el Mensajero se sorprendió al ver una Armadura Dorada acompañada de una larga cabellera azul.
Solo había un Santo con ese tipo de cabello…
"¡S-señor Aspros!" Dijo el sorprendido Mensajero al ver al respetado Santo de Géminis dirigiéndose hacia él.
"Ver a un mensajero en tu estado de ánimo es muy preocupante," Dijo un calmado Aspros, quien daba la apariencia de un Santo comprensivo y amigable, "Como Santo Dorado es mi deber saber que puede causar tanto nerviosismo en un mensajero ya que usualmente es algo malo,".
Si bien este mensajero estaba apresurado para hacer llegar esta información al Patriarca, él no podía ignorar la pregunta de un Santo de tan buena reputación como Aspros.
Asique el Mensajero decidió dar una explicación. Quizás Aspros incluso sabría qué hacer.
"Los Reinos de Brune y Zchted entraron en conflicto debido al desborde de un rio en el borde de ambos países," Comenzó su explicación el Mensajero.
'Brune… ese es el país de Tigre,' Aspros asocio a los dos al instante, sumado al hecho de que Tigre un no había regresado y que podía estar con vida… eso creaba una situación que podría ser ideal para Aspros.
"Fue en las planicies de Dinant en donde ambos reinos se enfrentaron, ese enfrentamiento fue llamado la 'Batalla de Dinant'," Dijo el Mensajero.
"¿Y Realmente es esa Batalla de Dinant algo en lo que el Santuario deba involucrarse?" Pregunto un Aspros que fingía está confundido… aunque en el fondo él ya sabía con casi total exactitud lo que había ocurrido… pero era mejor tener una confirmación en caso de que no fuese la teoría que Aspros había pensado.
Ya que había una persona de Brune en el Santuario que ciertamente tenia altas posibilidades verse involucrado en ese conflicto.
"P-pues normalmente no," Continuo el Mensajero, "Pero en esa batalla el Reino de Brune envió a una Tropa de 25.000 soldados para pelear contra los 5.000 de Zchted,".
"Hmmm… entonces supongo que Brune debe haber derrotado a Zchted," Asumió Aspros, de hecho todo mundo asumiría eso al oír cuantos eran los números a favor de Brune.
Pero sorprendentemente el Mensajero negó con la cabeza.
Aspros levanto la ceja en curiosidad.
¿Acaso había Zchted milagrosamente superado esa desventaja numérica y derrotado a Brune?
Igual, de ser así Zchted debió haber perdido casi todos los cinco mil soldados para lograr esa victoria milagrosa.
"No, si bien usualmente uno pensaría así, la verdad es que Zchted pudo vencer con mínimas perdidas debido a que el plan inicial había funcionado a la perfección y el Ejercito de Brune cayó en el caos, lo que le hizo fácil a los de Zchted el derrotarlos," Entonces las siguientes palabras sorprendieron un poco más a Aspros, "Aunque quizás esa victoria se deba a que una Vanadis fue la que comando las fuerzas de Zchted," Revelo el mensajero.
"¿Una Vanadis?" Pregunto Aspros en genuina curiosidad, ya que aun considerando su situación, el siempre había tenido un interés por las Poderosas Guerreras de Zchted, las Vanadis. Pero hasta ahora Aspros no había visto a una en persona, solo escuchado hablar sobre ellas.
Siete Guerreras que portaban siete misteriosas y poderosas armas de poderes misteriosos.
Al parecer las Vanadis se creían a sí mismas invencibles y las guerreras más poderosas de acuerdo a los rumores.
Y si bien era cierto que frente a los humanos normales esa noción era verdad… contra los Santos.
Aunque como Aspros en si no había visto en persona a una Vanadis para ver qué tan poderosas eran, quizás ellas poseían poderes comparables a los de los Dorados, quizás no.
De hecho una de sus metas era ver a una Vanadis en acción, simplemente por curiosidad, quizás él lo haga antes de usurpar la posición del Patriarca…
"Si, según lo que pude reunir la Vanadis a cargo del territorio de Leitmeritz fue enviada, ella es una chica llamada Eleonora Viltaria y rumores dicen que es bastante hermosa y una guerrera formidable," Continuo el hombre hablando de lo que el había escuchado sobre esa Vanadis en particular.
Aspros solo estaba interesado en el poder de esa Vanadis, no en algo como la apariencia física, debido a que en general a Aspros no le importaban mucho las cosas como las mujeres… después de todo él tenía más cosas sobre las que ocuparse. Tomar el control del Santuario por sobre todas las cosas.
"Pero vera Señor Aspros, la Batalla de Dinant fue la primera campaña de Legnas, el Príncipe de Brune y por eso varios nobles de Brune tuvieron que reunir soldados e ir a la primera campaña militar del Príncipe… incluido el Conde Vorn de Alsace," Si, el presentimiento de Aspros estaba en lo cierto.
De no ser porque se vería muy sospechoso, él hubiese dado una gran sonrisa.
"Señor Aspros… ¿Acaso esta es una violación a las reglas?" Pregunto el preocupado Mensajero, siendo que como él no era un Santo, él no sabía las específicas sobre las reglas.
"Claramente es una total violación a nuestras reglas que un Santo, un Santo Dorado en especial involucrándose en ese tipo de guerras en nombre de un país," Suspira Aspros, fingiendo a la perfección el ser un decepcionado Santo Dorado que escucha como su compañero infringió de tal forma las reglas, "Aunque al menos él tuvo la gentileza de no usar su Armadura o Cosmos en esa batalla,".
"¿Qué le pasara ahora al Santo de Sagitario?" Pregunto el preocupado mensajero, debido a que Tigrevurmud de Sagitario tenía una buena reputación entre los miembros del Santuario, y cuando la noticia se difunda, definitivamente no será de una forma tranquila.
"Hmm… si tuviese que suponer, diría que el seria llevado hacia Su Ilustrísima y entonces el decidiría que clase de castigo le aguardaría a Tigre," Explico Aspros, "El castigo puede variar desde un regaño hasta una ejecución o ser encerrado en el Cabo Sunion," Pero conociendo al Patriarca Sage, sumado al a buena reputación de Tigre y a que una Guerra Santa se aproxima en donde seria potencialmente letal perder a un Santo Dorado…
Entonces lo más seguro era que el castigo seria uno suave.
Esa idea quedo confirmada cuando una sonrisa apareció en el rostro del mensajero.
"Que bien, seguro que el Patriarca no llegara a darle un castigo demasiado grave al Señor Tigrevurmud," No solo eso, sino que el mensajero era de aquellos que respetaban al Santo de Sagitario.
En otras palabras… alguien a quien no le molestaría ver a Tigre en la posición del Patriarca.
Sin embargo la mala suerte había llegado para el mensajero, ya que de entre todas las posibles personas con las que él pudo encontrarse… era el Santo que más que nadie podía sacar ventaja de esta situación.
"Esperemos que ese sea el caso," Asintió Aspros, aun cuando esas palabras eran una mentira, "De hecho como este es un asunto que concierne grandemente a los Santos Dorados, creo que será mejor que yo mismo le de esta noticia al Patriarca," Dijo Aspros, de hecho él no podía arriesgar que los otros Dorados aprendiesen de esta información.
"¿Eh?" Respondió el confundido mensajero, quien no se esperaba algo como eso, "Pero claro que no, sería impensable hacer que un Santo Dorado como usted hiciese la tarea de un simple mensajero como yo," La mera idea de hacer que alguien tan respetado como Aspros hiciese eso era desagradable para el mensajero… prueba de la buena reputación de Aspros.
Bien, en ese caso ese tipo sería más fácil de manipular…
"Por favor yo insisto," Dijo calmadamente el Santo de Géminis, "Tigre y yo nos hemos conocido desde el mismo día que el inicio su entrenamiento aquí, necesito ser yo quien le de esta noticia al a Patriarca para poder decidir la mejor ruta de acción,".
Tal carisma poseía Aspros para inspirar la confianza de los demás, tales eran sus habilidades con las palabras y el respeto que la gente tenía por el… que Aspros fue capaz de lograrlo.
"E-está bien…" Concedió el mensajero, quien le paso su reporte a Aspros, "Sé que esto estará seguro con usted, Señor Aspros,".
"Prometo que nada malo le pasara al mensaje," Aseguro Aspros.
El mensajero asintió, claramente desde el momento en que las manos de Aspros se pusieron en el mensaje, dicho mensaje estaba seguro.
Pero que el mensaje llegase al destinatario era algo totalmente distinto.
"Una última cosa," Dijo Aspros con total seriedad, de hecho fue tanta la seriedad que el mensajero se asustó un poco y trago nerviosamente saliva, "Como esto es algo de suma importancia el Patriarca probablemente pedirá que se quede en secreto de la existencia de aquellos que no son los Santos Dorados, ya que estamos cerca de la Guerra Santa esto causaría demasiada conmoción, asique no te sorprendas si nadie más sabe y a la vez informales a los demás informantes sobre no decir nada sobre esa situación," De esa forma Aspros hacía de esa información vital algo únicamente suyo y a la vez él podía planificar con mayor eficacia si el Santuario no era informado.
"Está bien, lo entiendo Señor Aspros," Asintió el mensajero, quien entendió el razonamiento el Santo de Géminis.
Justo como Asrpos lo había deseado.
Asique decidiendo explicarles a los otros informantes sobre las palabras de Aspros y mantenerse quietos sobre la Batalla de Dinant, por lo tanto el informante rápidamente deja el Santuario… sin darse cuenta de que este encuentro había creado una situación que causaría muchos conflictos a futuro.
Ya que…
Finalmente Aspros se había quedado solo.
Ahí fue cuando el ya no pudo contener su felicidad.
"No lo puedo creer…" Murmura Aspros con una gran sonrisa, como si le hubiesen regalado algo que él deseaba desde hace mucho tiempo.
"Pensé que él nunca lo haría viendo que él era un Santo ejemplar… pero quizás su conexión hacia ese lugar termino por superar su convicción de Santo…" Igual, a Aspros no le interesaban las razones, ya que él podía tomar una total ventaja de esta situación y hacer un plan para conseguir que Tigre fuese castigado (O mejor dicho ejecutado) por el Santuario.
Pero para hacer eso Aspros debía aprender más y así calcular y crear un plan efectivo para esta situación.
En ese sentido la suerte se encontraba de su lado, ya que si lo que ese tipo había dicho… todavía nadie sabía de las noticias… Y Aspros era totalmente capaz de encontrar una manera de que no se divulgasen las noticias.
Uno no llegaba a ser candidato a Patriarca sin tener los conocimientos necesarios.
Y ya habiendo convencido a ese informante de decirles a los demás informantes el no divulgar esa información, Aspros podría trabajar tranquilo en su plan para acabar con Tigre.
Pero primero había que acercarse para ver cómo se encontraba Tigre… ósea…
"Tengo que ir a Leitmeritz y verlo con mis propios ojos," Decidió Aspros.
En ese lugar se encontraría Tigrevurmud de Sagitario y una Vanadis, cosa que era una agradable coincidencia para Aspros, debido a que el sentía curiosidad por esas guerreras y sus poderes… además como Aspros planeaba usurpar el trono de Patriarca, saber un poco más sobre esas guerreras que supuestamente son las más poderosas sería bueno para su futuro reinado.
Aspros de Géminis comienza a moverse… hacia donde el Sagitario Amnésico se encuentra.
NOTAS DEL AUTOR:
Y aquí podemos ver que incluso en el Santuario Tigre tiene enemigos… siendo su anterior amigo Aspros.
Como podemos ver Aspros considera a Tigre como un obstáculo para obtener la Posición de Patriarca. Ya que Sage sabía que Tigre gobernaba Alsace de buena manera y la gente era feliz… asique no sería nada malo tener a Tigre gobernando el Santuario. Pero como sabemos Sage originalmente pensaba darle esa posición a Aspros de cualquier forma, pero Aspros en el canon termina fallando.
Ósea que además de Aiacos, Tigrevurmud tendrá que preocuparse de Aspros y sus planes para asegurarse de que ser el nuevo Patriarca.
Aspros será más bien un antagonista y quizás incluso las circunstancias de su muerte fuesen a cambiar. Pero el caso es que ahora las circunstancias para su plan son distintas ya que Tigre le dio una oportunidad dorada. (Por cierto cuando Aspros piensa que las Vanadis se comparan a los Santos Dorados, esa es solo una suposición basada en la legendaria reputación de ellas como guerreras imbatibles y además es más para mostrar que Aspros siente curiosidad por ellas, en realidad él nunca las ha visto en persona y solo supone que deben ser bien poderosas).
A la vez quiero decir que incluso las cosas para Defteros puedan cambiar si diferentes circunstancias ocurren.
Ahora, sobre Tigre sin memoria… podría haber hecho que él nunca la perdiese.
Pero no había otra manera de introducirlo a Eleonora, debido a que si no fuese así y Tigre la enfrentase como Santo Dorado, entonces ellos nunca hubiesen podido conocerse el uno al otro en profundidad y Tigre hubiese destruido el orgullo de la Vanadis.
Y Tigre no hubiese conocido a las demás Vanadis como consecuencia, asique esa era la única manera razonable de que el hiciese un lazo con Elen… además ella me cae bien a fin de cuentas.
Pero aun así este periodo sin memorias terminara muy pronto (Quizás uno o dos capítulos ya que Aspros esta añadido a esa trama), asique Sagitario regresara de manera triunfante en yo diría uno o dos capitulos… y creo que ya se imaginan al pobre bastardo que tendrá que ser la victima del regreso de Sagitario.
Les daré una pista: Príncipe y Dragones.
IMPORTANTE:
Una cosa más, como no he tenido mucho tiempo para leer la novela, me estoy basando en el Anime y el Manga de Vanadis, quizás más tarde me base un poco mas en la novela, pero eso será cuando tenga tiempo libre…
Por favor dejen reveiws ya que la cosa se pone interesante y tengo grandes planes para este fic.
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Respues a los Reviews del cap anterior:
-Roy4: Lo de la perdida de memoria era la única manera razonable de hacer esta trama posible.
Hmm… Shion no estaría mal y a decir verdad el tiene potencial en la historia.
-ANOMIMO: Si, a mi tampoco me parecio lo ideal… pero no habia de otra y cualquier otra cosa hubiese sido ilogica.
Hmmm… Aldebaran podría causari situaciones divertidas ciertamente…
-deathmask83: Bueno, gracias por el voto de confianza entonces… además si el fuese con todo contra Elen, entonces no habría mucho romance entre los dos.
-The Demon Forgotten: Espero entonces que la espera de este cap no haya sido demasiada y que haya podido cumplir tus expectativas.
Te aseguro que las Vanadis tendrán variadas reacciones debido al gran poder de Tigre.
Si, decidir al acompañante será todo un reto…
Bueno, para los dragones tengo una idea bien especial preparada.
-Toa Solaric: Bueno a Tigre le debería ir bien a partir de ahora…
-diego muoz agama: Bueno, el Cosmos esta dormido para Tigre, no desaparecido solo debe recobrar sus memorias. Ademas Youma era alguien ideal para ese rol.
Gracias por lo demás.
-Guest: Pues deberías ver Vanadis, es una gran y epica serie, en serio necesita mas aprecio.
Bueno, tienes ciertos puntos sobre esos tres Santos, asique lo considerare al momento de escoger.
Sobre Aldebaran… como la guerra todavía no empieza, el puede dejar el Santuario. Pero creo igual que Shion queda bien por un tema (Tigre: Arco y Flecha, El Cid: Espada y Shion: Artesano/Reparador de Armas), pero aun asi todavía no es definitivo.
-Element-OverLord: Bueno Youma es el personaje ideal para la perdida de memoria. Y parece que Shion esta obteniendo buenos resultados…
-ZeroDragon: Lo pensare.
-Diego: Pues aquí esta.
-Double-DecaKiva-DenBlades: Ciertamente mi querido amigo :3
Bueno uno no se gana el derecho a Santo Dorado solo confiando en su puntería, obviamente el puede pelear con su cuerpo XD.
Si no lo limitamos entonces el destruiría el orgullo de las Vanadis XD
Bueno, la reacción del Santuario no fue tan grande ya que Aspros se robo el tiempo de cámara XD
-leknyn: Gracias por el apresio, Y como he dicho no hay mejor que Youma para este tipo de trabajos, bueno se viene pronto eso con Eleonora.
-mileto1: Pues el sique daría momentos divertidos el Manigoldo.
Habra que ver entonces.
