Capitulo 3: Tú sufres sin comprenderlo y yo sufro porque no te veo

Lulú y Anais vivían en un apartamento no muy pequeño, con lo que ellas creían era lo necesario para vivir bien, la relación de las dos era muy bonita, se querían y se confiaban todo, juntas querían lo mejor para la otra. Es por esto que cuando Lucy le dijo a Anais que le gustaría que Saturno conociera a su hermana ella no se negó, Lucy y Anais pensaban que harían una bonita pareja. Lulú por su parte nunca estuvo de acuerdo con el noviazgo de su hermana, ella creía que Takashi así todo lo que hacía para manipular a Anais.

—Anais, Lucy te necesita en el teléfono.

—Por favor Lulú dile que más tarde la llamo — gritó Anais desde su habitación.

—Lucy que ella te llama mas tarde, es que se está terminando de arreglar… no sé si vaya a salir, no me ha dicho nada… que ni se aparezca por aquí… — Lulú volteó a mirar hacia la puerta — Lucy te tengo que dejar alguien está llamado a la puerta… bueno adiós —la hermana de Anais corrió y abrió la puerta — vaya, hoy si que madrugaron — dijo con una sonrisa fingida.

—Hola Lulú, ¿como estas? — preguntó Takashi.

—Pues estaba muy bien pero… — Lulú tenía cara de pocos amigos — creo que no hay nada que hacer.

—Disculpa, ¿Anais se encuentra?

—Ya te la — dijo cerrándole la puerta en la cara — hermana te buscan…

—Me lo suponía — Anais suspiró profundo —estaba esperando esto.

—¿Hasta cuándo? — preguntó Lulú seria.

—¿Hasta cuándo que Lulú? –—Anais evitaba mirarla a los ojos.

Lulú solo sonrió y negó con la cabeza — te está esperando afuera.

—Gracias —dijo abriendo la puerta.

—Anais piénsalo bien, haz lo que creas conveniente — dijo dirigiéndose a su habitación.

Anais cerró los ojos tomo aire y abrió la puerta.

—Hola mi amor — Takashi se abalanzó sobre ella llenándola de besos — ¿cómo has estado?

—Hola… muy bien — dijo intentaba sonreír — ¿por qué viniste tan temprano?

—A bueno es que tenía muchas ganas de verte, de besarte, de decirte cuando te quiero, a demás… — Takashi sacó una cajita — quería darte esto — al abrir la cajita se encontró con una hermosa cadena que tenía una medalla en forma de corazón que decía "Juntos por siempre te amo".

Anais no sabía que decirle, ella no quería seguirse comprometiendo mas con él, pero al verlo a sus ojos no pudo evitarlo, el hacia todo por ella, le demostraba a cada segundo cuanto la quería, no era justo, no se lo merecía —Es muy hermosa... — dijo sonriendo.

—No tu eres más hermosa, Anais quiero que entiendas que todo esto es para demostrarte lo mucho que te amo y me importas, este obsequio es solo una pequeña muestra de eso — Takashi hablaba mientras se la colocaba en el cuello — solo quiero hacerte muy feliz, como te lo mereces.


—Saturno creí que ibas a salir — dijo Lucy entrando a la cocina.

—No, Lulú viene para acá.

—A claro entiendo… — Lucy evitó mirarlo a los ojos.

—Lucy quiero aclararte lo de anoche.

—No es necesario ya no soy una niña — señaló sonriendo.

—No Lucy si es necesario, no quiero que pienses que no me importas, a demás no quiero que tengas una imagen de Lulú que no es.

—Saturno yo te entiendo no te preocupes enserio, mejor dime, ¿ya cuadraron la fecha de la boda?

—Hoy quedamos de empezar a cuadrar todo lo del matrimonio, al parecer la familia quiere una boda con todo y pues así no esté muy de acuerdo, creo que tendré que aceptar.

—Hay hermano yo se que todo les va a salir bien, a demás Uds. se quieren eso es lo más importante, serán una familia muy linda —dijo abrazándolo.

—Tú también eres mi familia no lo olvides — Saturno dirigió su mirada a ella – me van a hacer mucha falta, en especial tu Lucy, hermanita tu sabes lo mucho que me importas, no quiero que olvides que siempre voy a estar para ti.

—Yo sé no te preocupes a demás, sabíamos que esto iba a pasar, tú no puedes seguir cuidándonos, tienes una vida y mereces ser feliz al lado de la persona que escogiste —dijo limpiando unas lagrimas.

–Si Lucy pero no puedo evitar preocuparme y más ahora con lo de Maciel, me alegra lo de la beca, no quiero ser egoísta, pero no se qué va ser de Cameo y de ti sin nosotros.

—Estaremos bien enserio — Lucy sonrió — ¿qué te parece si preparo algo de comer?, ya verás lo hábil que me he vuelto en todo esto.

—Está bien como digas — Saturno se quedó mirándola fijamente — Lucy dime, ¿a ti te está pasando algo no es cierto? ¿Acaso es lo mismo de siempre?

—No eso ya quedo en el olvido, ya lo supere y creo que el también, eso supongo — Lucy suspiró — ayer me lo encontré y ya no tenía ese mirada llena de odio, no sé si me haya perdonado… espero que sí.

—Hermana hiciste lo correcto, tu no lo querías.

—Si yo sé, pero igual fui yo quien lo busco, la que dijo que lo quería, prácticamente por mi empezó todo, fui muy injusta, al principio me porte bien, lo ilusione y deje que se enamorara, para después darme cuenta de que no lo quería, a demás de todo eso, él dice que alguna vez lo llame de otra manera. Yo no lo recuerdo.

—¿Como lo llamaste?

—No lo sé, nunca me lo dijo.


—Marina que te sucede has estado muy callada desde que llegue.

—No me ocurre nada — dijo sonriendo — solo pensaba cosas sin importancias.

—Sin importancia… no parece — Yuki se aproximó — amor si te preocupa algo no dudes en decírmelo.

—No me pasa nada —Marina lo besó – ¿y bien que vamos a hacer hoy?

—A bueno, había quedado de almorzar con mi primo y su novia, ya sabes quiero que lo conozcas mas, a demás desde mañana será tu mano derecha, pero no sé si estás de acuerdo.

—Claro que si, tu sabes lo bien que me cae Takashi, a demás vamos a conocer a la famosa novia que tanto quiere… ¿todavía es la misma o ya cambio?

—No, es la misma, la verdad es que dudo mucho que terminen.


—Bien Clef, ¿cómo vamos a hacer para ubicarlas? —preguntó Latis saliendo del baño después de haberse darse un baño — esta ciudad es un poco grande, a demás aquí no puedo sentir la presencia de nadie.

—No lo sé, pensé que esto iba a ser más fácil — Clef tomó aire — que les parece si primero damos una vuelta, conozcamos la ciudad, terminemos de familiarizar con todo, mientras yo sigo pensando cómo encontrarlas.

—Lamento decirles que conmigo no cuenten — habló Paris sin despegar los ojos del televisor — estoy muy bien aquí, a demás por medio de este aparato uno se puede enterar y familiarizar de todo.

—Vaya Paris creí que lo que más te importaba era Anais — dijo Latis.

—Si me interesa y mucho, pero me he matado la cabeza pensando donde puede estar, que está haciendo, como es su vida ahora y no he conseguido nada, necesito relajarme o mi cabeza se estallara.

—Tienes razón —contestó Clef.

—Bien ya estoy listo — Latis miró a Clef — ¿crees que si hacemos lo correcto?, es decir, ya nos manejamos mejor en este mundo pero… ¿crees que los conocimientos que tenemos sean los necesarios?

—Claro que si, a demás ya escuchaste a la muchacha de la recepción, si necesitamos algo ella nos ayudara.

—Si Latis no te preocupes, no creo que se oponga a ayudarte — se burlo Paris — tu le gusta y mucho.

—Pero ella a mi no, yo solo quiero a Lucy.

—Eso no significa que no puedas sacar provecho de la situación.

—Paris por favor no digas esas cosas — dijo Clef negando con la cabeza.

—Clef estoy diciendo la verdad, ¿o es que acaso no nos vamos a poder relacionar con más mujeres que no sean ellas? Nos toca ser recursivos no hay otra manera.

—En eso tiene razón Paris – intervino Latis – mejor vayamos ya, este encierro me está cansado, necesito tomar aire fresco, yo también necesito relajarme o enloqueceré.


—Bueno debo decirte que todo estuvo muy rico, lo reconozco me sorprendiste — Saturno sonrió.

—Yo lo sabía, Anais es excelente maestra, ella fue la que me enseño.

—Uds. son muy buenas amigas eso me gusta, Anais es una muchacha bien y… — Saturno no pudo seguir hablando ya que el timbre empezó a sonar — perdona voy a ir a abrir.

—Dale yo voy a terminar con esto — Lucy dirigió su mirada al fogón más exactamente a la llama —es tan raro pero me encanta, a demás siento como si me llamara, la pelirroja cerró los ojos y se empezó a acercar—que sensación tan extraña.

—Hermana mira lo que…. ¡Lucyy! — Saturno la empujó — ¿qué crees que estás haciendo?

—¿Eeehhh? ¿Qué sucede? — pregunto la pelirroja confundida.

—¿Acaso te quieres quemar o qué?

—Yo… claro que no es solo que… — Lucy movió la cabeza para reaccionar — olvídalo.

Saturno miró a Lulú sin comprender que sucedía.

— ¿qué me decías? — pregunto sonriente Lucy.

—A si, mira Lulú te trajo esto — Saturno sacó una caja — son chocolates.

—Que linda gracias y hola; que pena contigo no haberte saludado.

—No te preocupes, creo que es lo mínimo que podía hacer, Anais me dijo que cada vez que están en la torre de Tokio, tú eres la que piensa en mí y por eso mi hermanita siempre llega con una cajita de pastelillos para mí.

—Que linda — Lucy sonrió — bueno ahora si me permiten terminare de cocinar.

—Hay que bien déjame yo te ayudo… ¿puedo?

—Claro que si ven para acá y tu Saturno espera.

—Bien yo estaré arreglando unas cosas del gimnasio.

Lulú esperó a que Saturno se fuera y volteó a mirar a la pelirroja — bueno Lucy quiero decirte que hice esto porque necesitaba hablar contigo sobre Anais.

—¿Que sucede con ella? — preguntó Lucy confundida.

—Anais cada día me preocupa más, pasa días enteros llorando, Lucy mi hermana no es feliz.

—Yo lo sé, pero ella no quiere entender, le he dicho de mil formas que termine esa relación – Lucy cambió su mirada — Lulú dime una cosa... desde que yo conozco a Anais ella parece como si ocultara algo importante, ¿tú sabes qué es?

—No Lucy, yo quería preguntarte lo mismo a ti, Uds. Son muy amigas a demás Saturno me comento algo parecido con respecto a ti, nosotros no hemos querido meternos en su vida, pero es obvio que algo les sucede, sus miradas reflejan tristeza. Mira yo no quiero forzarte a que me digas lo que sucede solo quiero que entiendas que si algo las atormenta nosotros estamos siempre para escucharlas.

Lucy guardó silencio, mientras analizaba todo lo que había escuchado, ella si se estaba guardando algo para ella sola y era ese vacío, esa sensación de creer que en su vida había algo olvidado.


Latis y Clef caminaban lentamente solo hablaban lo necesario, cada uno iba metido en sus cavilaciones, mientras Latis pensaba donde podía estar su pelirroja, Clef intentaba no pesar más en Marina, la peli azul lo estaba haciendo perder la cabeza, no podía seguir así, lo más importante en este momento era encontrarla — espera Latis recordé algo que nos puede servir.

—¿De qué se trata? — Preguntó ansioso.

—Alguna vez escucha a las chicas decir su apellido — Clef sonrió.

–¡Quee! Su apellido… y que con eso.

—Tal vez con el apellido sea más fácil ubicarlas, ¿no lo crees?

—Eso puede ser cierto… cual es el de ella, ¿Lucy qué?

—Déjame pensarlo — Clef puso una mano en su mentón y cerró los ojos — Lucy… Lucy… Lucy Shidou. ¡Si así se llama!

Latis solo sonrió.

—Marina… Marina… que… — Clef apretaba sus puños— el de ella era más complicado.

—Amigo no te desesperes, concéntrate — Latis puso una mano en el hombro de Clef.

—Todo sería fácil si no me estuviera volviendo loco por ella —Clef negó con la cabeza — dime una cosa Latis, ¿alguna vez pensaste verme así? Me desconozco, lo único que espero es que todo esto valga la pena.


—¿Crees que se demoren mucho? — preguntó Marina bostezando.

—No lo creo, pero si quieres podemos ir pidiendo algo de comer.

—No es eso, pero tú sabes lo mucho que me estresa esperar, no hay nada más aburrido.

—Y si yo hiciera esto, te seguiría pareciendo aburrido – Yuki le dio un pequeño beso.

—Mmmmm no lo sé déjame yo lo compruebo — Marina lo rodeó con su brazos y empezó a darle besos — sabias que te amo.

—Creo que lo había olvidado, veras tengo un problema con mi memoria, por eso lo mejor es que siempre me lo digas.

—Ja Que gracioso.

—Qué lugar tan bonito – señaló Anais mirando su alrededor.

—Si tienes razón, la verdad no me extraña de Yuki el siempre quiere ser sofisticado y darle lo mejor a Marina.

—¿Marina? — preguntó Anais.

—Sí, así se llama la su novia — Takashi miraba a todos lados —aahh ya los vi. Ven — dijo tomando a Anais de la mano.

—Te amo Marina — dijo Yuki sonriendo.

—Y yo a ti — Marina lo besó.

—Cof, cof… que pena interrumpirlos par de tortolitos.

—Takashi hola — saludó Marina sonrojándose.

—Hola Marina que alegría volver a verte.

—Que mas primo pensé que no ibas a llegar –dijo Yuki dándole la mano.

—Qué pena con Uds. Pero estaba acompañando a Anais a averiguar unas cosas.

—Hola Anais, ¿como estas? — saludó Yuki.

—Bien gracias —contestó Anais algo apenada.

—A s,i por cierto Anais te presento a mi prometida Marina — Yuki miró a su novia.

Cuando Anais y Marina se miraron en lo más profundo de su corazón se empezó a formar un vacio que las estaba consumiendo.


Hola a todos, bien aqui les dejo un nuevo capitulo.

Espero muchos reviews enserio XD

Saludos y hasta la proxima.

Lina a