Tercer capítulo del Músico Enamorado editado
Nota Original:
Buenas lectores aquí reportándome con el capitulo más largo hasta el momento... Esto ha sido una osadía ya que cierta hermanita mía no me dejaba concentrarme por culpa de una fabulosa historia que me contaba...
Es un placer saber que haya gustado la obra y me llena un poco de tristeza el hecho de que al fin revelaré la identidad del protagonista (y eso que estaba rompiendo récord, tres capítulos sin mencionarlo jejeje)en el próximo capítulo(muajajaja).
Derechos: Super Smash Bros. no me pertenece pues es de Nintenfo, en cambio es de mi propiedad la trama y quizás ciertas personalidades.
Capítulo 3: Bandos
En un salón del Royal Sky se encontraba muchos alumnos escuchando las palabras de su profesor, éste a su vez, miraba seriamente a su entorno para dar el siguiente comunicado.
- Bien, jóvenes recuerden que nos acercamos a mitad de semestre y tenemos muchas actividades. – comentó el profesor del grupo. – Señorita Samus, ¿me harías el favor de nombrar las actividades de este semestre?
La nombrada alzó la mirada de sus apuntes al ser llamada.
- Sí, señor. – asistió seriamente la nombrada poniéndose en pie. – Durante este semestre tendremos la siguientes actividades: Torneo de Futbol contra la academia "Sega School", torneo de Pista y Campo local, torneo de Voleibol local, partido amistoso de Tennis contra la academia "X-box 3D", audiciones para la obra teatral "El caballero de la armadura oxidada", exposición del club de arte, los respectivo club tendrá una actividad para el día final del ciclo y finalmente, sino me equivoco, el concierto competitivo que se inaugurara en la academia entre las diferentes bandas de otras escuela y nuestras dos bandas escogidas "Melee" y "Royal Smash".
- Así es, por lo visto… ¡Tendremos muchas actividades! – exclamó el profesor. – Pero no se preocupen, yo estaré con ustedes en cada actividad y los estaré apoyando. Puede tomar asiento, señorita Aran.
Tras hacer una reverencia, la representante del grupo tomó asiento con un leve gesto de molestia. Esto no pasó desapercibido para el joven protagonista, quien observaba detalladamente los movimientos de la hermosa rubia, e instantáneamente se preguntó sobre el porqué de tal mueca en el rostro de su amada. Pero, ¿de que valía la pena preguntarse por su comportamiento?
Si ni siquiera voltea para felicitarme por lo de la banda…
- Bueno mis jóvenes, como ya saben lo especial que es su directo… - anunciaba el pequeño maestro. – Al finalizar la clase tomaran el resto de día libre de los deberes escolares para las debidas prácticas de los clubes.
Rápidamente en el salón de clase se escuchó los mormullos de los presentes quienes rebosaban de felicidad por tal noticia. En cambio el enamorado eterno suspiraba en silencio, como siempre, mientras la representante se limitaba a fruñir el ceño.
- Pero, profesor Olimar… ¿Y para los que no tienen club? – interrumpió la algarabía en pie la fría chica.
- Bueno, me imagino que irán hacer lo que quieran. – sonrió el castaño maestro. – Pero usted, señorita Samus no se debe preocupar, el directo Hand la ha solicitado para después de la clase. Así que no perderá su "valioso" tiempo en hacer nada.
Cualquiera que no conociera al profesor Olimar pensaría que es un burlón y un charlatán, pero ya han sido 4 años con el profesor para haberse dado cuenta que él es muy inocente e ingenuo para su edad y que más que un adulto experimentado parecía un niño chiquito a quien le gusta jugar y estudiar. En otras palabras el profesor no se burlaba de la casi obsesiva actitud de Samus por las pérdidas innecesarias del tiempo de estudios en club o ratos libres, sino que le comentaba en buena manera de su "buena suerte".
- Ya veo. – susurró la seria rubia.
Al terminar la clase, muchos salieron a toda prisa y con resaltante felicidad, que incluso se llevaron de por medio al pequeño maestro. La joven rubia se levantaba con toda tranquilidad de su asiento rumbo a la puerta siendo seguido que su admirador quien no paraba de observarla notando que eran los dos último en el salón. Ya que minutos antes su gemela fue solicitada para una reunión en la biblioteca junto a Marth e Ike para quedar con unos detalles para la obra y su mejor amigo se encontraba en la enfermería con un fuerte dolor de estómago tras comer más de 20 hot dog en el partido del día anterior.
Cuando se dignó saludar a la chica con la cual nunca habló, paró en seco al notar que un joven superior de rasgos fuertes se encontraba recostado en la puerta de salón.
- ¿Nos vamos, preciosa? – preguntó con arrogancia el castaño con barba.
- Lo siento Snake, pero debo reunirme con el director Hand. – se excusó la rubia un poco menos seria que antes.
- ¡Oh, por favor! Olvidate de los deberes un momento. Es la única oportunidad que tenemos para estar juntos en esta prisión llamada escuela. – soltó de repente con enojo el mayor.
- Lo siento Snake, pero sabes que esto es importante para mí. – se defendió un poco ofendida. – Y más si de esto depende mi beca para entrar a la…
- ¡Beca ni que nada! Entiende de una vez que tú estarás conmigo y seré yo quien te mantendrá. No necesitas ninguna beca para entrar a esa absurda facultad de policía. – gritó enojado Snake. – ¿Sabes? Veo que para ti no significa nada nuestra relación… ¡Yo me largo!
- ¡Snake espera! – corrió la chica tras el hombre joven.
Mientras paralizado, el joven músico se limitó a soltar varias lágrimas y salir corriendo en la dirección contraria a la de la recién peleada pareja, específicamente en el área de las habitaciones. Al llegar a su habitación y haber azotado la puerta, el joven se tiró en su cama para empezar con su tan desgarrador hábito de llorar con dolor y pena.
¿Qué ella le vio?… ¿Qué ella le vio?… Si se nota que es un inmaduro arrogante y manipulador…
¿Por qué Samus?… ¿Por qué te rebajas de tu nivel para ir detrás de un machista manipulador como él? ¿Por qué tus ojos expresaron miedo cuando él te dijo que se iba?… ¿Por qué no me puedes amar como yo a ti, Samus?… Dime amor mío… ¿Por qué?…
Y durante un largo rato el joven enamorado se encontraba tirado en su cana sollozando por los eventos pasados, hasta que fue interrumpido por un toque a su puerta.
- Dono, ¿me deja pasar? – preguntó un pelirrojo del otro lado de la puerta.
- Si ya voy. – soltó el rubio limpiando todo rastro de llanto.
- Dono, ¿qué le pasa? Lo ví corriendo hace un rato por los pasillos y no se veía nada bien. – informó Roy ya dentro de la habitación.
El pelirrojo se acercó lentamente y preocupado a su amigo.
- Nada, solo cosas mías. – sonrió con nostalgia el mayor.
- Usted no me engaña dono, yo sé que algo le pasa y la prueba perfecta es que no me haya regañado por estar diciéndole "dono" en vez de su nombre como siempre hace. – le miró intensamente el muchacho de dieciséis.
- Supongo que me acostumbre. – habló con tristeza el arpista.
Como no me acostumbro de otras cosas…
- No, usted es muy obstinado para eso… Es algo más, algo como una chica. – resopló el menor de ojos azules con una mano en la barbilla.
De repente nuestro protagonista se hallaba sorprendido ya que no podía creer que hasta el más ingenuo de sus amigos se había dado cuenta de sus sentimientos apresurados por una chica.
- Sabe dono, usted no está solo. – sonrió el menor con inocencia. – Me tiene a mí, a su hermana, a la banda, a los chicos…
- Gracias Roy, eres un gran amigo. – abrazó el músico a su joven amigo quien le correspondió.
-Si jejeje, pero que no se le vaya a ocurrir hacer esto enfrente de una chica. – le amenazó el pelirrojo en broma soltándose del abrazo.
- Tratare. – soltó con un poco más de ánimos el líder. – ¿Por qué? ¿Alguna chica?
- Más o menos. – declaró sonrojado el baterista.
- Je, solo espero que no sea mi hermanita. – amenazó con diversión el protagonista.
- Je…je…je… – rió nervioso el menor. – Claro… que no… ¿Cómo crees?
- Nada, nada solo decía. – respondió con ánimos el jefe de la banda.
- Bueno dono, ya es hora de ir a practicar. Los chicos nos esperan y ya estamos a ley de acabar el plazo para la primera competencia "amistosa". – mencionó con ironía el visitante.
- A estos maestros se les pegaron lo del futbol, ¿verdad? – cuestionó divertido el recientemente animado.
- See, ya me tienen cansado con todo esto de "los partidos amistoso" para todo. – rodó los ojos el pelirrojo. – Es una pérdida de tiempo. Se supone que las competencias son directas y se deben cortar de un tajo.
- Jajaja ya veo. – rió ya en la puerta el compositor del "Royal Smash". – Y tiene razón, pero todo se hace para la unión de las escuelas y dar oportunidad a las malas bandas.
Durante el viaje hasta el salón de música siete, se encontraron con el pequeño grupo "Melee" quienes a pesar de compartir la academia tenían cierta rivalidad con el "Royal Smash" razón por la cual siempre había disputas entre ambas bandas.
- ¡Pero miren! Si es el líder rarito de los incompetentes "Royales que sé yo qué". – exclamó un chico con casco de color rojo.
- Se llama "Royal Smash" y no estoy para peleas, Captain Falcon. – anunció tranquilo el joven músico.
- ¡Vaya! Veo que todavía no te han dado la noticia. – insinúo maliciosamente la mano derecha del líder "Melee".
- ¿Qué noticia? – preguntó el rubio con interés provocando una sonrisa maliciosa del chico del casco rojo.
- Nada importante, solo que uno de los tuyos se nos unió. – sonrió con "inocencia" un pequeño castaño de quince años. – ¿Cierto Red?
- Cierto, Pit. – asistió la mano derecha.
- ¡¿Qué?! – exclamaron sorprendido los del "Royal Smash".
- Estamos diciendo la verdad. – sonrió "ingenuamente" Pit.
- Dejen de mentir, pedazos de parásitos. – defendió Roy un poco furioso.
- Pero si no mentimos… ¿Cierto Wolf? – cuestionó Red.
- Así es. – habló por primeras vez el más serio. – Ayer Diddy, Pit y yo fuimos a ofrecerle un espacio en la banda y sorpresivamente acepto.
- Imposible. – lanzó sorprendido el protagonista. – ¿A quién se refieren?
- Tu guitarrista estrella. – dijo Captain Falcon con una sonrisa burlona. – Si no te importa nos retiramos, un nuevo integrante nos espera.
Mario… ¿Su fiel amigo Mario? ¿Cómo era eso posible si fue con él con quien empezó la banda? No lo podía creer… ¿En qué momento hubo insinuación de infidelidad? ¿No que no iban a separarse hasta la universidad? ¿No que siempre estarían juntos? ¿Y por qué dolía tanto tal traición? El músico estaba tan confundido.
- No les puedo creer, me cuesta creer. – murmuró Roy con frustración. – Debe ser mentira.
- Eso lo averiguaremos cuando lleguemos a la sala. – consoló el líder siendo él, el más afectado.
Fueron directo a la sala 7 de música para comprobar la recientemente no grata noticia. Comprobando con temor que todo era cierto.
-Nos dijo que no era nada en contra de alguien, sino que en la otra banda tenía más posibilidades para ingresar a la "Universidad Musical 64" y además fue por petición de su novia. – informó Jigglyfuff con la cabeza baja.
- No lo puedo creer. – negó desilusionado Roy con las manos en la cara.
- Ni yo, él siempre fue como el segundo al mando. – comentó triste un chico de cabello azul con tira.
- Hermano, por favor ten calma. – abrazó Zelda a su gemelo quien se encontraba recostado en una pared mirando a un punto fijo.
En cambio el joven líder bien no se encontraba haciendo escándalo como Falco o pateando mesas como Ike sino más bien la frase de su hermana se refería a su interior, en donde se libraba una fuerte batalla llena de confusión.
- Ese desgraciado, yo siempre supe que no era de fiar. – insultó un joven de azul cabello parado y ojos verdes.
- Veo que no he llegado en buen momento. – irrumpió la sala un hombre de aspecto musculoso y pelirrojo.
- Profesor Ganondorf, lo sentimos es que estamos pasando por una decaída grupal. – disculpó la joven castaña con una reverencia.
- Sé que es por la partida de Mario. – dijo con seguridad el joven maestro de 30 años.
- Así es. – asistió con tristeza el rubio.
Todos en el salón se mantuvieron en silencio, meditando en su interior lo que había pasado. El profesor suspiró y decidió seguir por lo que había venido.
- Bien, primero quiero saber cuántos actualmente son ustedes y que toca cada quien. – formuló el alto profesor.
-Bueno… – tomó la palabra Roy con un poco más de seguridad. – Yo toco la batería, Ike el bajo, Marth el teclado, Jigglyfuff canta, Falco toca el segundo bajo, Fox la segunda guitarra, tu estudiante favorito, quien se encuentra en la enfermería, es adaptable y el dono le da el toque con su arpa o cualquier otro instrumento que desee. En total somos nueve, ya que aunque Zelda casi nunca toca en la banda, nos sirve de apoyo, pero casi siempre solo participamos seis.
- Ya veo, ya veo. – decía tocándose la barbilla el maestro. – Por lo que veo les faltan uno, la guitarra principal.
- Así es, pero ese lugar no será ocupado por nadie. – intervino el líder con ferocidad. – Tengo esperanza de que Mario vuelva.
- Lamento decirte que estas en lo incorrecto, por órdenes del director tendrán a un nuevo integrante. – corrigió el mayor de la sala. – Y a sabes las reglas, mínimo 10 integrantes.
- ¿Pero cómo? – soltó impactado Marth.
- ¿Díganme algo que pase en esta escuela que el Master no lo sepa? – murmuró Falco cruzado de brazos.
- No habrá más reproches, les presentaré a su nueva compañera e integrante… Pase señorita. – hizo un gesto con la mano para dar paso a una alta silueta rubia de ojos claros.
El joven músico no podía haber estado más impresionado, en seguida su actitud desafiante y malhumorada dio paso a una totalmente llena de asombro y sonrojo. En un solo segundo olvidó todo lo ocurrido con su amigo, en un segundo, el músico se volvió a enamorar.
- Hum, mi nombres es Samus Aran y realmente no sé si sea para bien o para mal, pero seré su nueva compañera dentro de la banda. – declaró seriamente la joven rubia con un gesto de molestia.
- No te preocupes, nos adaptaremos. – sonrió la chica más joven de la banda. – Soy Jigglyfuff, y ellos son Ike y Marth.
- Yo soy Falco y él es mi primo Fox. – saludó el chico de azul cabello parado presentando al castaño de ojos verdes.
- Un gusto. – se limitó a sonreír el primo.
- Igual. – correspondió la chica.
- ¡Hola! ¡Yo soy Roy, ella es Zelda y él es el dono! ¡Son los hermanos Hyrule, líderes de esta banda! – exclamó animado el pelirrojo menor.
- El dono, ¿eh?… ¿Y cuál es tu nombre, misterioso líder? – preguntó de brazos cruzados la joven quien lo miraba intensamente.
¡Existo! ¡Ella me ha visto! ¡Al fin existo!
El líder estaba con una gran sonrisa, ilusionado, feliz, agradecido. Tanto tiempo que había esperado para ese momento, el momento en el que ella lo mirara y pronunciara su nombre.
- Mi nombre es…
Continuara…
Notas del autor:
¡El final del tercer capitulo!
Me ha llenado un poco este capítulo ya que hubo roce de mi amado humor...
Lo deje en suspenso para ego personal(¡Nooo!, ¡Ya sabrán quin es!) y para mantener un poco el misterio que ya creo que no vale la pena seguir... Esta vez este muchacho no fue tan profundo...
Agradezco a todos los que hayan leído estas humildes lineas... En especial a Zeldi-chan y a la divertida lolita (quien me a hecho reír con sus ocurrencia). Bueno también agradezco a Ariette12 quien es mi hermana culpable de todo y molestadora oficial jejeje.
¡Hasta la próxima!
