and a Happy New Year!

Señores, señoritas, jóvenes e infantes ¡déjenme disfrutar mis primeras actualizaciones del año! (Perro: ¡VOLVI!) Ay dioses -_-U (Perro: Que bienvenida más fría… Más bien cuéntame que has hecho *lee lo que llevo a todos los fics* ¡PERO POR AMOR AL HADES QUE MIER- *Dardo K.O. al cuello*) Waoh, *rifle en mano* no tienen idea de cuánto tiempo espere para hacer eso.

¡Lo prometido es deuda! El capi 2 listo, subido y como regalo de año nuevo…

A ver, hagamos un pequeño conteo para no perder el hilo: los chicos estudiaran música, todos vienen de clases sociales distintas, es decir que todos tienen sus problemas y personalidades bien marcadas.

Bien con eso no quiero distraerlos mas, espero que les guste este cap, disfrute mucho escribiéndolo de echo n_n

Capitulo 2:

"Mañana Empieza la Escuela"

El conservatorio de música Olympus era el sueño y la meta de todo músico con alguna aspiración. La institución era conocida a nivel internacional; contaba con reconocidos músicos activos o retirados como maestros, teóricos y prácticos. Su mismo director dictaba clases, aunque era rara la vez que lo hacía. Sus instalaciones eran de primera, tanto las de clase como las de recreación, y por supuesto también las residencias de los estudiantes.

Pero conseguir un lugar era difícil. La razón era simple: a diferencia de muchas otras escuelas, Olympus aceptaba las solicitudes de todos. El único requisito era una edad mínima de once años. Por eso cientos de jóvenes aspirantes se postulaban cada año. Pero solicitar y entrar son dos cosas muy distintas. Era todo un proceso de selección; debían enviar un video de ellos interpretando una pieza y además diciendo algo sobre ellos; luego un grupo era seleccionado para asistir a una entrevista con los profesores donde se les daba una pieza a tocar. Después del típico "Gracias, por venir" llegaba el turno de la angustiante espera de un mes, en el que les llegaba una carta diciendo si habían entrado o no.

Había algo más que caracterizaba la asistencia: el haber sido aceptado una vez no garantizaba el lugar para el próximo año. No importaba que tan bueno pudiera llegar a ser un estudiante, si querían cursar su próximo año debían volver a pasar la audición y esforzarse aun mas.

-Que tengas un buen año hermanito…-En ese momento una chica de veinte años se encontraba despidiendo a su hermano menor en el aeropuerto. Vestía de forma casual, aunque su peinado era muy rebelde y tenía varias perforaciones en las orejas.

-Gracias Thal´s, pero, ¿no tendrías que estar en la oficina?-Pregunto el rubio sujetando su mochila. En respuesta recibió un encogimiento de hombros y un gesto de "no importa" con la mano.

-Deja que yo trate con papá ¿sí?-Thalia le tomo el hombro y se lo apretó afectuosamente-Tú solo ve y encárgate de que a Jackson no se le suba mucho el ego.

-¡Ja!-Aquel pensamiento le subió el ánimo-No me hago responsable, ¿recueras lo dura que tiene la cabeza?

-Claro, recuerda todas las palizas que les di cuando éramos niños-Ambos hermanos siguieron bromeando hasta que la vos de una mujer en el altavoz anuncio el numero del vuelo que Jason debía tomar-Bueno, te llaman.

-Nos veremos para el final del año-Se despidió Jason. Tomo su mochila del asiento y empezó a caminar con su boleto en mano. Tras él pudo escuchar como su hermana le gritaba sin ningún reparo o vergüenza:

-¡Ten buen primer trimestre, Destello!

-"Desearía que no me llamara así en público"-Pensó para sí mientras entregaba su boleto y veía a la azafata reír disimuladamente. Cruzo el pasillo y entro al avión con una agradable mujer pelirroja dándole la bienvenida al vuelo. Correspondió al saludo y se dispuso a buscar su asiento-A ver 12B, 12B… Ah-Dejo su mochila en el compartimiento superior y se sentó en su cómodo asiento de cuero blanco correspondiente a primera clase.

-Y por un instante pensé que había alguien más a quien le decían Destello-El rubio se sorprendió tanto de escuchar aquella vos que no pudo evitar erguirse por completo en su asiento y mirar a todos lados; en fila opuesta del pasillo un par de puestos más atrás pudo ver a la chica rubia que acababa de darle el susto de su vida.

-En serio, dejen de llamarme así-Gruño Jason con una sonrisa a la rubia que lo miraba desde el otro lado-Que sorpresa verte en la ciudad.

-Es un vuelo de escalas, supuse que podríamos encontrarnos-Respondió Annabeth con su usual tono de saber todo lo que pasaba a su alrededor-Dijiste que tu vuelo salía temprano, solo fue cuestión simple probabilidad.

-Si…-Respondió Jason aun sonriendo pero con una ceja temblando-Por supuesto-Le agradaba Annabeth y era la novia de su mejor amigo. Pero no soportaba que se comportara como una sabelotodo-¿Y, que tal el verano?

-Fantástico…-Respondió la rubia-Papá nos llevo a conocer la presa Huber, y de regreso visitamos un museo con una exposición de instrumentos antiguos.

-Genial-Después de eso escucharon el anuncio de despegue, así que dejaron su conversación para después de las indicaciones de seguridad y a que el avión se estabilizara en el aire.

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-Mamá voy a la escuela…-Decía Leo mientras Esperanza le besaba las mejillas-No a la guerra.

-Me harás tanta falta cariño-Pero a su madre no le importaba lo que dijera; de un instante a otro lo tomo de los hombros y lo miro seriamente-Ahora, compórtate, nada de peleas, ni incidentes, ¡ni convertir las tubas en bombas de mostaza!

-¡No pudieron probar que fui yo!-Se defendió de inmediato el moreno; aunque vasto una mirada de su madre para aplacarlo-Que bueno que no eres policía.

-¡Pasajeros del autobús rumbo a Nueva York!-

-Muy bien, ese es el tuyo-Le dio un último abrazo y se despidió-Esfuérzate, y no olvides escribir…

-Te voy a extrañar ma´-Dijo el moreno correspondiendo el abrazo-Y no dejes que el tarado de Gabe te moleste.

-No desde que ese sombrero se le quedo con cola industrial-Respondió su madre dándole un guiño; era una de las pocas veces en las que no lo castigaba por sus bromas.

Con el último llamado Leo tomo su equipaje de mano y subió al autobús. Se sentó a la ventana y siguió despidiéndose de su madre a través del cristal al mismo tiempo que se preparaba mentalmente para el largo viaje que le esperaba. Una vez que arrancaron y cruzaron la esquina no pudo evitar apoyarse por completo en el respaldo de su asiento a la vez que buscaba entre sus bolsillos hasta que finalmente dio con lo que quería: sus pastillas para el reflujo.

La verdad era que detestaba viajar en autobús, se mareaba con suma facilidad. Pero no podía hacer que su madre pagara un boleto de avión, sería demasiado egoísta de su parte. Él podía soportar el viaje de ocho horas, que en teoría debería ser la mitad de ese tiempo pero a causa del tráfico debía soportar aquella tortura. Sin contar que por alguna maña del karma, porque él creía en el karma, siempre debía hacerlo con algún anciano en el asiento a su lado. No que tuviera algo contra las personas de avanzada edad pero su olor siempre era extraño y no ayudaba en absoluto a contener sus mareos. Miro su reloj:

-"Bien…-Se dijo intentando sonar optimista-Solo siete horas y cincuenta y nueve minutos más"

Aunque, sin ánimo de ser pesimista. Aquella tortura que llamaban "viaje por carretera" no era nada comparado a su vida en el campus. Agito su cabeza como esperando a que esos pensamientos se le salieran por las orejas. Ya estaba en tercer año, estaba seguro de que esta vez sería más divertido.

O al menos, no tan humillante.

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El día avanzaba tranquilamente, fresco y soleado, con el ruido del tráfico cubierto por los saludos y las conversaciones. El día en que empezaban año el campus siempre rebosaba del bullicio de sus alumnos poniéndose al día de lo que habían hecho en verano o las canciones que habían aprendido; y, en el caso de los nuevos, admirando el que sería su hogar por los siguientes nueve meses, dividido en tres trimestres.

Estaba dividido en cuatro edificios; el principal que era la fachada del campus. Grande, alto con un arco de entrada estilo griego con columnas blancas y el lema en la cima. Tras cruzar el recibidor se llegaba a un campo abierto que era como un parque pequeño, con algunos árboles, una fuente al centro y cuatro caminos de piedra que llevaban a los otros tres bloques de estudio que rodeaban el lugar. El césped se extendía hasta los altos muros de ladrillo que cerraban el lugar.

-No tienen que quedarse…-Percy, por su lado, se encontraba sentado en una de las bancas bajo la sombra de un árbol. Tenía las piernas estiradas sobre sus maletas y junto a él estaban sus padres-Aun podrían demorar mucho.

-Está bien-Respondió su padre de brazos cruzados-Quiero saludar a mi nuera.

-¡Papá!-Intento lanzarle algo pero lo único que tenia a la mano era su mochila y pesaba demasiado. Así que tuvo que soportar la risa de su padre.

-Cariño deja de presionarlo-Por suerte Sally era más seria-Ya nos compensara en el futuro esta espera con nietos-Agrego muy sonriente.

-…-Y su pobre hijo solo pudo sentir como toda la sangre se le subía al rostro. ¿Dónde habían quedado los padres celosos que no consideraban a nadie lo bastante bueno para su hijo?

Por suerte no tuvo que soportar más el bullyng de sus padres. Levanto su cara tan pronto como escucho un silbido muy bien ensayado:

-¡Percy!-Cruzando el marco de entrada del edificio principal venia Jason arrastrando una única maleta bastante grande, un bolso al hombro y el estuche de su bajo en el otro; prácticamente troto el resto del camino con una enorme sonrisa en la cara-¡Amigo como extrañaba este lugar!

-¡Y que lo digas!-Percy literalmente salto de su lugar y alcanzo a su mejor amigo. Ambos chocaron las manos en el aire y mantuvieron entrelazadas con algo de fuerza-Hermano deja de oxigenarte el pelo, se te secara el cerebro con todo ese amoniaco.

-Y tú ponte un destapa caños en el oído a ver si te sacas toda esa agua salada del cráneo-Rebatió el ojiazul.

-Ah sí, ustedes son tan maduros-Junto a Jason apareció otra rubia, solo que de ojos grises y el cabello en una trenza, llevaba su maleta gris y una mochila en la espalda. Se puso los brazos en jarra y miro a Percy con una ceja alzada-¿Me vas a dejar así?

-¿Qué?-En un muy maduro acto, el ojiverde jalo a su amigo rubio y lo rodeo con sus brazos-¿Celosa?

-Muy bien, iré a saludar a mis amigas-Y con una postura de falsa indignación se dio la vuelta y se fue.

-¿Tus padres querían saludarla?-Indago Jason, aun en los brazos del pelinegro.

-Estaban hablando de nietos…-Respondió Percy-Ni muerto le dejo que se les acerque-El ojiverde finalmente lo soltó y empezaron a caminar hacia donde estaban los padres de este.

-Hola tía Sally, tío Possy´-En cuanto los alcanzaron Jason se dejo abrazar por la madre y estrecho la mano con el padre de su mejor amigo. Él y Percy no tenían ningún parentesco pero se llevaban tan bien que Jason había empezado a llamar a sus padres "tíos".

-Ay cariño pero como has crecido-Le dijo la mujer estrechándolo en sus brazos-¿Cómo está tu hermana?

-Trabajando-

-¿Y tu padre?-Pregunto Poseidón.

-Dirigiendo la empresa-Tanto Sally como Percy notaron el dejo de amargura en la respuesta del rubio, y como Percy estaba más cerca fue él quien le dio un pequeño, bien disimulado, pero fuerte codazo en las costillas al insensible de su padre.

-¿Y, a qué hora es la ceremonia de apertura?-

-A las cuatro, ya todos los estudiantes habrán llegado para esa hora-Continuaron charlando un rato más. Los más jóvenes se fastidiaban entre sí; en un descuido de su hijo Sally fue a saludar a Annabeth; Jason saludo a varios de sus otros amigos, al igual que Percy, no por nada ambos eran bastante populares. También había algunos profesores con sujetapapeles caminando por aquí y por allá pasando lista a los nuevos alumnos. Algunos saludaban a sus ya conocidos estudiantes con un gesto de la mano o se detenían a intercambiar un saludo cortes.

Para cuando el llamado se escucho por los altavoces Percy se despidió de sus padres, sin poder salvarse de un comentario bochornoso que los dejó a él y a su novia rojos como tomates y a un rubio esforzándose por no desternillarse de risa:

-¡Y tú consigue una novia! ¡Thalia dice que aun eres virgen!-Al menos hasta que su tío le grito aquello desde la entrada. Ahora sí, eran tres adolescentes con las mejillas rojas y las cabezas humeando. Al menos hasta que Percy estallo:

-¡NO GRITES COSAS EMBARAZOSAS TAN A LA LIGERA!-Él y su padre tenían mas cosas en común de las que quería admitir.

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-… nuestra notable institución se encuentra en la cima, hemos producido grandes talentos…-Como cada año, Quirón era el encargado de dar el discurso de bienvenida a toda la población estudiantil. Aun desde su silla de ruedas infundía respeto y simpatía por todos con sus duras palabras de ánimo.

Tras él se encontraba sentado el resto del cuerpo de maestros, aunque había algunas sillas vacías; entre ellas las del director. Abajo en los asientos del salón se encontraban todos los alumnos, al menos unos trescientos estudiantes entre los nuevos y los regulares. Percy y Annabeth se encontraban entre las filas del tercer año, uno junto al otro con las manos entrelazadas, a su lado se había sentado Jason aprovechando una silla vacía, y varias filas atrás Leo no dejaba de golpetear con sus dedos los reposabrazos ni de marcar un ritmo constante con su pie. Y no era el único que estaba impaciente. Todos esperaban con ansias poder empezar las clases.

Pero debían esperar hasta el día siguiente cuando el trimestre empezaría oficialmente. Después de la ceremonia de entrada irían directo a cenar y luego a sus dormitorios, que eran compartidos, para descansar ya que algunos venían de hacer un viaje bastante largo. Aunque lo más seguro era que la mayoría se quedaría despierta practicando un poco antes de irse a dormir.

-Oh diablos…-Murmuro Percy parado frente a la puerta con el 17 en frente.

-Vamos, seremos vecinos-A su lado Jason abría la puerta 18-Pero si insistes, le preguntare a mi compañero si le interesa cambiar.

-Nah está bien-Respondió el ojiverde colgándose su guitarra-No soportare otro año contigo todo alterado solo por gastar su champú.

-¡Que te den Jackson!-Y azoto su puerta dándole un susto a su compañero que leía en la cama.

En el piso de arriba Leo cerraba la puerta tras de sí y se guardaba la llave. Miro a su alrededor y confirmo que no había nadie más que él adentro. Dejo su maleta a un lado, tiro el morral sobre la litera de arriba y se arrojo sobre la de abajo, quedando mirando las tablas de la litera superior con los brazos extendidos: otro año en que no tendría compañero. No que le sorprendiera, pero aun así dolía igual.

-Bien…-No pensaba quedarse allí. Solo hizo lo que siempre, tomo sus baquetas y empezó a tocar contra toda superficie. Fastidiar a sus vecinos siempre le subía el ánimo; lo que le recordaba. Ya no podía poner mostaza en las tubas, eso le deja la tarea de inventar nuevas bromas.

Bueno no podían culparlo, después de todo siempre estaban animándolos a estimular su creatividad.

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-Mmmm…-El primer día de clases inicio y Percy ya tenía la frente contra su mesa en el salón de clases.

-Amigo, no hagas un drama de esto-A su lado Jason hojeaba su libro de texto-No esta tan mal.

-Jay´, ¡ella me odia!-Muy tarde, el ojiverde ya estaba haciendo un drama. Por suerte en ese momento llego quien lo consolara:

-Mi madre no te odia-Annabeth apareció a su lado y se sentó a la derecha dejando sus libros-Solo, es amor rudo…

-Annie´, esa ni tú te la crees-

-Buenos días-Dando por finalizada su conversación entro su maestra. Una mujer alta, rubia, con ojos grises y expresión adusta. Llevaba una blusa blanca ligera con encaje al frente, unos pantalones caqui color beige y tacones a juego. Dejo su bolso y su carpeta sobre el escritorio del frente. Hizo la silla a un lado y miro hacia adelante apoyando sus manos contra la mesa.

Minerva Athena Chase; su maestra de teoría musical. Estricta, firme, justa y tan aterradora como la expectativa de vivir junto a un volcán activo. Su profesora por tercer año consecutivo, sub directora por más de cinco, y, la madre de Annabeth.

-Ustedes son el grupo de tercer año…-Y aunque era una mujer sumamente inteligente, no era del tipo que daba discursos-Ya nos conocemos así que abran su libro en él capitulo-

Toc toc toc

-…-De repente se vio interrumpida por el ruido de alguien llamando a la puerta. Al igual que todos dirigió sus ojos a la puerta-Adelante.

-Buongiorno…-Al otro lado de la puerta apareció un chico con aire serio. Por su estatura parecía de solo catorce años, tal vez quince, con converse negras, jeans gastados, una playera oscura con un cráneo al frente y chaqueta de aviador. Parecía ser de complexión delgada, de piel olivácea, clara, con el cabello azabache rebelde ligeramente largo y desarreglado. Toda su presencia parecía decir que era una persona seria, tal vez agresiva, pero su expresión parecía más de fastidio-¿Profesora Chase?

-Así es, ¿en qué puedo ayudarle joven?-Desde su lugar la maestra lo escrutaba con sus ojos. No reconocía a ese chico, así que debía tratarse de uno de los de nuevo ingreso. Pero antes que su visitante respondiera alguien más apareció en el marco de entrada.

-Aquí estas-Un hombre rubio, alto, de unos veintiocho años; de playera naranja, y jeans con las rodillas rotas-Te dije que me esperaras…

-Director…-Con una sincronía increíble pudo escucharse como todos los alumnos se corrían hacia atrás en sus pupitres. Todos sabían que la profesora odiaba que interrumpieran sus clases; así que empezaron a dirigir su atención de la mujer al director, y viceversa-¿Necesita algo?

-Sí, perdone la interrupción profesora-Incluso el mismo director le temía a su sub directora-¿Podría venir un momento?-Sin responder nada la mujer camino de regreso, saliendo e intercambiando unas pocas palabras con el director. Unos minutos después volvió a entrar seguida del misterioso chico, y, como si aquello no fuera suficiente para terminar de extrañar a sus alumnos, traía una ligera media sonrisa en sus labios.

-Clase…-Dijo señalando con un gesto de la mano al chico a su lado-Les presento al señor Di Angelo que este año se integrara al grupo. ¿Joven?

Por un instante los ojos de Percy se conectaron con los de ese misterioso chico. Eran oscuros pero su mirada fue lo que lo llamo. Había algo en esos ojos que no le dejo desviar la mirada, aun cuando este no lo miraba a él:

-Me llamo Nico Di Angelo, piacere-

Continuara…

¡Y APARECIO NICO SEÑORAS Y SEÑORES! Ahora es que empieza lo bueno… O eso me gustaría decir, la verdad esta (al igual que las demás) será una historia lenta; pero eso no significa que nuestros queridos personajes no vallan a empezar a conocerse entre sí… Lo que me recuerda, ¿Qué piensan de Annabeth? Digo, como personaje ya conocido: ¿la odian, la aman? La verdad aun no estoy seguro de que clase de personalidad darle… Y hay algo más que me gustaría preguntarles:

¿A quienes les gustaría ver de maestros? Ya tenemos a Atenea y a Apolo confirmados, ¿pero qué opinan del resto de los Olímpicos? Hermes, Hefesto, Hera, Afrodita, Ares, uhhh tenemos para elegir. ¡Así que solo pidan!

Recuerden: 1000 reviews!

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