Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de de su creadora Naoko Takeushi solo los voy a adaptar a esta historia espero les guste, ya que la historia es mía. Dejen sus Reviews las criticas son bien recibidas ya que es mi primera historia. Desde ya disculpen si hay errores de gramática, sintaxis u horrores de ortografía.
Saludos.
Repito. LOS PERSONAJES DE SAILOR MOON NO ME PERTENECEN.
Capitulo 1. Endimión y Serenity. Primer encuentro.
AÑO: 1950
Endimión era un exitoso medico especializado en pediatría, uno de los mejores en su área de la región. Ese fue su sueño desde que tuvo uso de razón y lo había cumplido, dando paso a los nuevos casarse con amor, también ya alcanzado. Hacia 5 años se había casado con Serenity su otra mitad, su media naranja, su alma gemela. La amaba tanto que a veces dolía el solo imaginarse perderla. Pero aun le queda un sueño por cumplir tener su propia familia, sí, deseaba tener hijos, muchos de ellos con el amor de su vida, su princesa, como el la llamaba.
Serenity por su parte era maestra. Adoraba los niños al igual que Endimión. Su sueño siempre fue formar una familia y poder dedicar su vida a ser feliz a su esposo e hijos. Sueño muy común en las damas de esa época.
Pov Serenity.
Estaba encerrada en el baño de nuestra casa, hace unas semanas que había comenzado con los síntomas, primero los mareos que pensaban que eran debido al estrés por el cual estaba pasando por los horarios cambiantes últimamente de Endimión los chicos en la escuela que parecían que se habían decidido en estar mas traviesos. Después en los últimos días las nauseas y los vómitos que de no ser por mi mejor amiga Luna no me habría ido al medico a que me controle y el cual hoy esta mañana me habría confirmado que la sospecha que teníamos con Luna es cierta. Sí, estoy esperando mi primer hijo, un bebe fruto de nuestro amor, de Endimión y mío. Estoy tan feliz, por fin mi sueño va a terminar de cumplirse. No aguantaba más tenia que decírselo, tenia que contarle la buena nueva. Pero quería darle una sorpresa. Fui al teléfono para poder hablar con el.
- Buenas tardes Hospital General- dijo la voz del otro lado.
- Buenas tardes tengo que hablar con el Dr. Chiba. Le habla su esposa.-
- Buenas tardes señora Chiba en un momento ya lo llamo.-
- Gracias.- Me quede aguardando en línea sabia que podían pasar varios minutos hasta que el tomara la llamada.
- Hola princesa- escuche su vos.
- Hola amor ¿Cómo estas?- pregunte tratando de no gritarle por teléfono la hermosa noticia que le tenia.
- Muy bien amor, sabes que no hay nada mejor en mi día que poder saber que piensas en mi y me llamas.- siempre es tan dulce.
- Amor te quería preguntar si esta noche podemos ir a cenar?- pregunte teniendo ya un pequeño plan en mi cabeza sabiendo que primero debo confirmarlo con el ya que no debo pasar por alto la decisión de mi esposo.
- Por supuesto princesa. Ya estoy terminando mi turno. ¿Dónde quieres ir?-
- ¿Será que podríamos ir a "Milenio de Plata"? Sabes que es mi lugar favorito.- Milenio de plata fue el lugar donde nos conocimos una noche en una cena de negocios de nuestros padres, donde todo comenzó.
- Claro princesa. Sabes que también es uno de mis lugares favoritos después de tus brazos por supuesto. A las 18:30 estoy en casa. Te amo princesa te dejo por que me necesitan-
- Yo también te amo. Te espero mi príncipe azul.- así cortamos la llamada.
Me bañe y me arregle, ya que tardaba unas cuantas horas en hacerlo para poder quedar como una muñeca como debía estarlo para tener la atención de mi esposo puesta solo en mí, o al menos eso era lo que mi madre siempre me decía. No era que desconfiara de Endimión ni mucho menos pero la sociedad así lo requería. Vivimos en una sociedad donde las apariencias son lo primero y al venir ambos de familias acomodadas teníamos que mantener cierto status. No me molesta esto ya que fui criada de esta manera pero muchas veces era bastante cansador tener que aparentar cosas que muchas veces no son. Por suerte nuestro amor es algo que jamás tuvimos que aparentar ni mentir ya que era amor puro esos de que en estos tiempos se ven muy pocos, y mas a primera vista como había sido el nuestro.
Inicio Flash backs.
Llegábamos con mi Familia a "Milenio de Plata". La verdad no me gustaba mucho ir ya que allí después de que deje de ser una niña y mi cuerpo empezó a tener forma mis padres, principalmente mi madre solo hablaba del que seria mi futuro esposo, si bien yo tenia la ultima palabra esta solo iba a ser después de que ella principalmente evaluara cada pretendiente y le dieran el visto bueno. Solo rogaba a Dios que no sea el imbécil (perdón por mi expresión) de Rubeus y mucho menos el ñoño de Kelvin. Eso iba a ser una tortura. Sabía que tenía que seguir los parámetros y reglas de la sociedad que tenia pero eso ya iba a ser mucho. Según mi madre Rubeus iba a ser el marido perfecto, pero yo sabía muy bien que él tenía ojos para todo el mundo y más si eran jóvenes atractivas de un rango no mayor a 25 años.
Desde que tengo memoria nuestra mesa siempre fue la misma y según los negocios de mi padre cambiaban las personas con las cual la compartíamos. Nuestra familia estaba conformada por mis padres y mi hermano mayor Samy quien ya se estaba iniciando en los negocios. Esta noche mi padre tendría un nuevo socio el cual nos acompañaría. Por lo poco que pudo contarme mi hermano eran la familia Chiba. Estaba inmersa en mis pensamientos cansada de la misma práctica de siempre cuando decidí ir al tocador. Con mis buenos modales me disculpe de mis padres retirándome antes de que el socio de mi padre llegara y aprovechando para no toparme con el idiota de Rubeus que venia hacia nuestra mesa. Caminaba apurada antes de que este me frenara y me hiciera bailar con el cosa que no quería. Tan absorta en mis pensamientos estaba que no preste atención y me choque con un joven, no sabia como pedir disculpa quería que la tierra se abriera no era propio que eso pasara, sintiendo todo mi rostro cambiar de color a un muy seguro rojo sangre retrocedí y pedí mis mas sinceras disculpas sin poder siquiera levantar mi rostro para mirarlo a la cara.
- Disculpe señor si lo he molestado. No fue mi intención. Le pido disculpas ya que me distraje y lo choque.- decía esto con la vista puesta en el piso.
- Descuida princesa no me hiciste nada. Esto suele pasar.- Ahora mi rostro estaba mas colorado debido a la forma en la que me había llamado, no me agrado que lo hiciera pero se escucho muy bien y mas con esa voz tan dulce.
- Perdón señor. De verdad lo lamento mucho. Lamento haberlo incomodado.- Sabia que tenia que salir de allí rápido pero no podía pasar por mal educada.
- No soy señor, si tal vez unos años mayor que tu pero nada mas. Me llamo Endimión y tu?- Fue entonces cuando decidí mirarlo a la cara para darme cuenta de que era el rostro mas bello que jamás haya visto. Ese cabello negro azabache, ese traje, que resaltaban sus anchos hombros que lo hacían ver como un dios del olimpo.
- Mi nombre es Serenity- dije entonces. Me miro de lado y sonrió haciendo que mis piernas temblaran y mi corazón se acelerara.
- Que hermoso nombre, digno de una princesa ¿Te incomodaría si mas tarde te concedes el honor de poder bailar contigo?- Mi mente no reaccionaba estaba allí adorándolo como una tonta, y ni siquiera sabia algo de el. En esos momentos agradecía que Dios nos haya dado los ojos para poder apreciar semejante belleza.
- Con mucho gusto. Si me disculpa mi familia me esta esperando.- Sonreí y me retire no podía pasar mas vergüenza.
Cuando estaba regresando a la mesa pude notar que ya Rubeus no estaba pero al parecer el socio de papa ya habría llegado ya que lo podía ver de espalda, junto a su esposa e hijos seguramente. Mi padre me vio y se levanto para presentarme.
-Srs. Chiba les presento a mi hija Serenity. Serenity ellos son los Srs. Chiba y ellos sus hijos Endimión y Andrea.-
-Buenas noches.- dije mirándolos a todos en general.
- Buenas noches.- Contestaron.
La cena transcurrió, mi padre hablando de negocios con el sr. Chiba junto a Samy y Endimión, y nosotras las mujeres hablando a parte de las cosas cotidianas, la moda y los chismes de siempre de uno u otro. Debo admitir que no me podía concentrar ya que no podía dejar de mirar de reojo al bello hombre sentado en frente, también pude notar sus miradas y las sonrisas que me dirigía. Mi corazón latía muy fuerte y el color rosado de mis mejillas no se iba.
- Disculpen bellas damas, ¿me gustaría saber si la hermosa Serenity me haría el honor de concederme esta pieza?- la voz de Rubeus me saco de la nube de mis pensamientos, y aunque no quería bailar tuve que ser cortes y aceptar el baile. Lo único bueno era que Rubeus sabia quien era y quien era mi familia por lo cual se mantenía limitado en cuanto a su costumbre de cortejar que estaba acostumbrado con las demás mujeres a las cuales llevaba a la cama.
Al terminar la pieza intente irme pero su agarre se hizo mas fuerte en mi cintura intente soltarme pero mas me mantenía en el lugar.
-¿A donde quieres ir muñeca? ¿Por cuánto mas tiempo te vas a hacer la difícil?- pregunto con su sonrisa insolente el cual me daba ganas de borrársela pero como una dama no podía hacer eso.
- Rubeus déjame ir no quiero seguir bailando contigo y jamás vas a obtener de mi nada mas. Tal vez no he sido demasiada obvia con mis indirectas así que te lo voy a expresar con palabras. "No quiero tener nada que ver contigo" tal vez así te quede claro.- me estaba sacando de mis cabales su arrogancia.
- Por favor muñeca no hay nadie que se resista a mi no serás la excepción y no te creas tan linda como para que ande rogándote y tendido a tus pies.-
Cuando estaba por contestarle alguien se nos acerco y le toco el hombro mi mayor sorpresa fue ver su hermoso rostro con su sonrisa relajante capaz de olvidarme del mundo a mi alrededor.
- Disculpa pero me gustaría bailar con esta hermosa dama.- Sonrió y le hablo a Rubeus.
- Claro si ella quiere hacerlo.- exclamo y más que parecer una pregunta sonó como una clara definición de que pretendía que yo no lo haga.
-Por supuesto con permiso Rubeus.- sonreí cortes mente y tome la mano que Endimión tenia tendida.
- Gracias.- dije en voz baja para que solo Endimión me escuche.
- No hay de que princesa gracias a ti por bailar conmigo. Solo espero no haber arruinado nada.-
- No para nada todo lo contrario me has salvado ya que el no me dejaba ir. Tal vez no deba decir esto pero me resulta totalmente repulsivo Rubeus. Solo baile con el por ser cortes pero no lo tolero.- era tarde cuando caí de que todo lo que dije lo hice en voz alta y que se lo dije a un total extraño del cual me sentía altamente atraída.
- De nada entonces princesa. Aunque saber lo entiendo perfectamente, ya que la verdad es que ahora que te tengo entre mis brazos yo tampoco se si voy a ser capaz de dejarte ir.- lo mere y me estaba viendo a lo que mi parecer era mucho cariño, jamás olvidaré esos ojos y lo que reflejaron para mi.
Fin Flash backs.
Fin Pov Serenity.
Pov Endimión.
Llegue con el tiempo justo sabia que mi princesa quería ir a cenar a Milenio de Plata hace mucho no íbamos ya que el trabajo me dificultaba un poco salir mas que a los eventos a los cuales sentía un poco de obligación de ir.
Al llegar al llegar a nuestro dormitorio ahí estaba ella más hermosa que nunca, con un brillo especial en sus ojos.
-¡Endimión!- exclamo y vino corriendo a abrazarme como siempre lo hacia.
- Hola princesa.- la abrace como siempre lo hago y la bese con la urgencia de haberla extrañado todo el día.
- Ya esta tu ropa preparada para que te bañes y cambies. Voy a terminar de alistarme entonces nos vamos. ¿Te parece?- la verdad no me parecía solo quería quedarme en casa y adorar a mi bella esposa pero su emoción hizo que solo asintiera con la cabeza, por lo cual fui recompensado por un casto beso en los labios.
Ya en el restaurante pedimos nuestra cena, ella prefirió que estemos en una mesa solo para dos lo cual se lo agradecí mucho no la quería compartir con nadie, ya que esta noche estaba mucho mas linda y brillante que de costumbre con mi vestido favorito.
A pesar de que ella se veía espléndida había algo que la estaba haciendo sentir nerviosa, incomoda, o tal vez ansiosa. Lo trate de evitar toda la noche pero no ya no podía tolerar que no me lo dijera.
- Princesa te noto rara además de mas hermosa que nunca. ¿Sucede algo?- no iba a soportar mas esta intriga.
- Si mi príncipe tengo que decirte algo.- note que se sonrojaba e hizo una pausa, no sabia que pensar por un momento mi corazón se detuvo- Endimión vas a ser papa…-mi corazón volvió a latir mucho mas fuerte.
- ¿De verdad princesa? ¿Viste al medico?- no sabia que mas decir no quería que esto fuera una mala idea era lo que mas quería en estos momentos, agrandar nuestra familia.
- Sí, hoy fui al medico y me afirmo que estoy en cinta. Estoy muy feliz, no aguantaba mas guardarme el secreto.
- Princesa soy el hombre mas afortunado del mundo, vamos a tener una nueva vida fruto de nuestro amor. Es lo mas lindo que me puede pasar en esta vida después de conocerte.- Me levante y fui a su lado para abrazarla y besarla como si mi vida dependiera de ello, me importaba muy poco lo que la gente pudiera pensar estaba demasiado contento.
Fin Pov Endimión.
Cuando salieron del restaurante partieron a casa, esa noche su amor era inmenso y estaba completo, agradecían a la vida que sus caminos se hayan cruzado. Endimión quería amar a su esposa hasta quedar rendidos uno en los brazos del otro. Serenity le había dado la felicidad absoluta.
El camino hasta su domicilio era sinuoso entre las montañas, ya que el restaurante estaba en el centro de la ciudad y ellos vivían retirados de la misma por que se sentían en paz en medio de la montaña.
En sus rostros se contemplaba una sonrisa, y cada tanto se contemplaban el uno al otro. Basto solo una fracción de segundo para que sus miradas se encontraran y se perdieran en ellas. Fue en ese mismo segundo en el que se pasaron de alto una señal de curva y el auto salio despedido de la carretera dando varias vueltas.
Endimión en una de esas vueltas el cuerpo de Endimión salió del vehiculo.
Al recuperar el sentido Serenity estaba totalmente perdida y al ver hacia el lado del conductor vio que Endimión no estaba. Con desesperación y a causa de la misma adrenalina no tuvo en cuenta sus propias heridas buscando a Endimión. Divisando donde había quedado corrió a su lado.
- Endimión por favor despierta!- decía entre lagrimas y acariciaba su rostro manchado de sangre -¡Por favor amor te necesito, nuestro hijo te necesita!- lloraba desconsoladamente, su perfecto mundo se estaba quebrando, no podía divisar una vida sin el.
- Amor abre tus ojos por favor.- repetía una y otra vez.
- Pri… princesa.- logro decir Endimión. – Recuerda que te amo ahora y siempre. Recuerda que te amo más que a mi propia vida.- Serenity lloraba, no quería que esto sea una despedida y sobre todo su despedida.- Cuida a nuestro hijo.-
- No Endimión, los dos lo vamos a cuidar. Me niego a seguir en este mundo si tu no estas conmigo- Endimión llevo su mano hasta sus labios y se la beso. Ella acerco sus labios y le dio un tierno beso, el último que se darían en esta vida, en estos cuerpos.
- Prométeme princesa que vivirás, seguirás adelante y serás feliz.- el sabia que se estaba yendo no quería dejarla pero no era algo que estaba en sus manos lo único que rogaba es que ella sea feliz. El dolor físico se lo estaba llevando.
- No puedo Endimión, no puedo seguir adelante sin ti!-
- Princesa te prometo que nos volveremos a encontrar. Te buscare y podremos continuar esta historia, nuestra historia. Se feliz y recuerda que mi amor por ti es mas grande que el infinito…- Endimión ya no volvió a abrir los ojos.
Disculpen chicas soy nueva en esto y no entiendo muy bien aun como manejar el Sitio, por ese motivo esta repetida la introducción. No pude corregirla antes debido a inconvenientes con mi compu.
Espero les agrade la loca idea que tuve, espero pronto poder subir otro capitulo.
andromedaaiorossayita: Has sido mi primer review y te lo agradezco de todo corazón! Espero que sigas leyendo y que pueda llegar a llenar tus expectativas. Muchas gracias por el apoyo y acepto cualquier critica.
Faby Usako-Chiba-T: Gracias chica! Espero te guste lo que leas! Nos leemos.
Gracias a todas y disculpen el problema. Saludos!
