Disclaimer: Los personajes de Fire Emblem no son de mi pertenencia. Cada Oc pertenece a su respectivo autor.
Outrealm, un extraño lugar que podía alterar el tiempo en varias formas, viajando miles de años atrás, en una época actual y un poco más dentro del futuro. Ese lugar, confirmaba toda aquella teoría que produjera confusión con respecto a los mundos que ella conocía.
Fuera de ahí, se combinaron mundos tales como los continentes de Archanea, Elibe, Magvel y Tellius; Se encontraron personas que ocasionaron guerras entre ellos y obtuvo aliados de esos mismos continentes y hasta recompensas por ganar una batalla.
El Outrealm era un lugar misterioso.
- Así que este es el Outrealm...
June miró de arriba a abajo, las grandes puertas de madera que se hallaban en medio del profundo bosque, escondidas con ramas, arbustos y entre los mismos árboles.
- Bastante... Grande...
- Y no has visto el interior - Habló Robin, el chico - Es un lugar más grande e infinito, pero sí tiene fin
- ¿Y estarán bien ahí dentro? - Preguntó curiosa y preocupada
- Claro - Rió su contraparte - Es un lugar divertido cuando le tienes cariño.
- No se preocupe, señorita June - Sonrió la pequeña divertida - Yo los cuidaré
Ella no tuvo hermano ya que era hija única, aunque no significaba que todos sus caprichos fuesen cumplidos, y al ver a Life, le traía un nuevo sentimiento... El de hermana mayor.
- Le diremos a Corrin y a los Reyes de Hoshido y Nohr respectivamente - Explicó Chrom - Le pediremos ayuda, apoyo o refugio
- Está bien, vuelvan pronto - Habló Marth - Y con un informe lo más detallado posible
Los tres adultos asintieron y junto con la niña, abrieron las enormes puertas con un código que sabían para entrar finalmente al enorme portal. Las puertas se cerraron y la naturaleza se encargó de cubrir la evidencia.
- Vámonos
June siguió al Rey en silencio, abriendo la boca para intentar hablar.
- Rey...Rey Marth... - Comenzó temerosa - Yo...Yo entiendo que debe estar muy... Dolido por la muerte de Caeda
- Silencio... Tú sólo debes ayudarnos
- P-Pero... - No se quedaría callada - ¡Usted no es así! Usted era amable, caballeroso... ¡Yo lo admiraba!
- ¡Silencio! - Le gritó con rabia sin importar que llegaran al campamento, sin importar la mirada de todos - ¡Tú sólo estás aquí para dirigirnos!
- ¡¿Y crees que quería estar aquí?! - Le devolvió el grito - ¡Estaba muy bien en soledad, con mi gato y mi vida normal!
- ¿Entonces por qué pediste venir?
Eso no era verdad... Ella nunca pidió eso, no... No recordaba haberlo pedido. Estaba molesta, triste y nostálgica.
Silenció, incapaz de reclamar o exigir. Bajó la mirada y se encaminó hacia el claro. Un hermoso lago rodeado de pasto y árboles, animalillos pequeños y frutas caídas.
- No es verdad... - Susurró sentándose en el pasto abrazando sus rodillas - Nunca pedí venir...
- Dudo eso...
Alzó la mirada y la cabeza, encontrándose con el Marqués de Pherae observando el claro.
- ¿Y Janel?
- Hablando con Marth, es de las pocas con quien aún tiene una plática normal
Roy se sentó a su lado, ambos silenciando por completo por lo menos, minutos.
- ¿Por qué dices que pedí venir?
- No lo pediste exactamente - Respondió - Quien te trajo, nos explicó de tu deseo de cumpleaños...
- He pedido muchas cosas - Bajó la mirada
- Cierto, todos hemos pedido mucho... - Rió - Recuerdo que una vez, pedí un caballo con alas que pudiera hablar y bailar.
Eso levantó el ánimo de la joven quien seguidamente rió delicadamente hasta hacerla carcajada.
- Una vez, cuando tenía 15 y ya había salido Fire Emblem Awakening... Pedí... Pedí que ustedes llegaran a mi mundo, o yo ir al suyo. Era una niña, aún no conocía la vida
- El viejo dijo que más de uno ha pedido lo mismo, sin embargo, sólo algunos de ellos lo pidieron con el corazón. Otros... Otros nos hicieron a un lado.
June no entendía a qué se refería con hacerlos a un lado. Una pequeña ardilla se acercó a ellos, seguidamente, se subió a las rodillas de la joven para comer a gusto mientras ella seguía sin entender.
- No comprendo
- El viejo nos explicó, pues como sabes, él está a cargo del Outrealm y tiene la oportunidad de viajar a tu época o a la nuestra
- Ah... Te refieres a ese viejo
- Al viajar a su época para conocer a aquellos que desearon desde su corazón, cambiaron de ideal al conocer los cambios "En la saga".
June estaba sorprendida de los conocimientos que Roy poseía sobre su mundo y del propio. Estaba... Maravillada y confundida... ¿Entonces? ¿Cómo los creadores de "Fire Emblem", sabían sus historias, o era un sueño que combinaba la realidad?
Sea lo que sea, era hermoso.
- Muchos nos dejaron de lado, creímos que nadie nos ayudaría... Pero, apareciste tú...
- ¿Yo?
- Sí, tú... Eres de las pocas que aún nos seguía, había otros, pero esos otros eran ya muy jóvenes o más "viejo", espero me comprendas.
- Claro... De todas formas...
- ¡Roy!
El llamado alertó a ambos, se levantaron preocupados divisando alrededor.
- ¡Jan!
- ¡Roy! - Le volvió a llamar hasta entrar al claro - ¡Estás aquí!
- ¿Qué pasa? Te ves alterada
June le vio pocas heridas en el rostro, rasguños y algo de sangre en la ropa y la armadura, parte de la falda rasgada al igual que la capa y suciedad en las botas.
- ¿Qué fue lo que pasó?
- ¿Acaso no oyeron? ¡Han atacado el campamento!
- ¡¿Qué?!
- Alguien estuvo espiándonos, cuando fui a hablar con Marth, él ya no estaba en su tienda. Lady Lyndis ha comenzado a rastrearlo
- Bien, vamos
- ¡Espera! – Los llamó June - ¿Tienen idea de quién pudo ser?
- Tenemos una idea… Como sabes, nosotros nos hacemos llamar "El ejército del Despertar"
- Entonces – Rió – No me digas que el ejército "El del dormir"
-Suena ridículo con ese tono, pero no… Su nombre es "Los destructores", pero hasta donde sabemos, puede cambiar su nombre
- ¿A base de qué?
- Si logran revivir a la Diosa Ashera, la Diosa Yune y Grima… Ten por seguro que cambiará su nombre
Por un momento, el terror recorrió cada vena, tembló en cada fibra de su ser, la sorpresa no la dejó correr, sólo caminar.
Tenía miedo de que algo más allá de sus capacidades, terminara con la vida que ella conocía en su época y con la vida de aquellos que quería y admiraba en ese lugar.
- ¿Lo encontraron?
- Sí – Respondió Lyndis a la pregunta del mercenario de cabello azul - Está en un fuerte al sur, hay varios guardias haciendo guardia, sin embargo, no sabemos cuántos estén dentro
- ¿Por qué querrían a Marth? – Preguntó June
- Es realmente obvio – Explicó Ephraim – Si se deshacen del Emblema y los orbes, pueden revivir a Grima sin temor a que puedan vencerlo de nuevo.
- ¿El Rey conoce la ubicación de lo que me están diciendo?
- Claro que sí – Respondió Ghya alistando su lanza y su Pegaso – Es el Emperador de Archanea, como tal, debe conocer su ubicación
June, después de acostumbrarse a su presencia en dicho lugar, reconoció inmediatamente a Ghya, Aqua y Life; había leído de ellas.
Dejando de lado su fanatismo, siguió mirando.
- Bien, vámonos
- ¿Tú a dónde?
Todos miraron las palabras de autoridad que el pelirojo le dedicaba a la escolta del Rey.
- ¿Perdona?
- Tú no irás, no muchos irán… - Explicó – Sólo iremos Ike, Ephraim, Eirika, Lyndis, mi padre y yo.
- ¿En serio? ¿Crees que debo obedecerte?
- ¡Es el ejército de la Destrucción! – Alzó la voz - Nadie puede hacerle frente aún, ni siquiera nosotros. Es peligroso que todos vayamos... Sólo sacaremos a Marth de ahí, haremos lo posible por no entrar en combate
- ¿Yo tampoco iré? – June preguntó
- Realmente nos gustaría - Respondió Eirika - Pero Roy tiene razón, es peligroso incluso para nosotros y eso que ya tenemos mucha experiencia en combate.
- ¡Pero necesito ver cómo son para poder ayudarles!
- Los verás... Pero no en esta ocasión.
June suspiró mientras los veía irse equipados con armas legendarias respectivamente. Deseaba con todo su ser que volviesen sanos y salvos, y se preguntaba que tan duro ese supuesto ejército.
- Entonces, tú eres June
June encontró a una chica menor que ella por alrededor de tres años, pero medían casi lo mismo; Ojos heterocromáticos rojo y amarillo, cabello largo y rojizo hasta la cadera aunque siempre amarrado en una cola de caballo con flequillo al frente.
Ella, así como Aqua y Janel, no tenía clase definitiva y natural como el resto del ejército en sus juegos respectivos debido a que ella podía usar una espada y un libro de magia. ¡Sólo uno! ¡Robin!
- Tú eres Arisha, ¿No es verdad?
- Ven aquí, no ganarás nada esperando ahí parada
June asintió, caminando a la fogata que hicieron Leif y Celice, sentándose entre Aqua y Janel y, aprovechando el acercamiento entre ella, Ghya y Arisha, comenzó a hablar.
- No las conozco muy bien – Habló mirando a Aqua - ¿Puedes contarme tu primero?
- Supongo que sí – Comenzó – Soy de un continente llamado Gamma, hija bastarda de un noble; Conocí a Ike cuando él me "encontró" inconsciente en el desierto, después de viaja a Tellius
- ¿Cómo llegaste ahí?
Ella se negó a hablar, sin embargo, June no exigió ya que conocía parte de su historia. Enviada a Tellius por su padre para deshacerse de ella sin necesidad de matarla directamente; Ike le ayudó sin nada a cambio por lástima.
- Apuesto que te enamoraste de él, por toda la ayuda que te dio. Y viceversa, ¿Qué sí?
-…
- Fue por ello - Rió
Los presentes le dieron la razón, y fue el turno de alguien más para hablar.
- ¿Usted me dirá su historia? – Preguntó mirando a Janel
- Sólo si quieres – Tomó aire – Nuestros padres nos separaron pues no era bien visto la unión entre un noble y un no noble. Me crié en Caelin con un Guardia de Lyndis como Padre. Mi madre desapareció de pronto y hasta ahora, no he sabido nada ella. Eso sí, tiene un gran legado.
- Ya veo… Pero… - Susurró para sí - ¿Por qué no había nada de ella hasta ahora…?
Nada respondería a su pregunta así.
- Así como Aqua sale con Ike, ¿Usted sale con Lord Marth? - Siguió
- ¡¿Q-Qué?! ¡Ah! Claro que no
- Pero todos sabemos que te gusta – Habló el resto del ejército al unísono
Aqua era algo arrogante, consentida y bastante fuerte de carácter, claro que tampoco se deja sin importar qué persona fuese, tajante, a veces grosera y coqueta.
Janel era lo contrario, era humilde, seria y bastante amable. Así como Aqua, tampoco se dejaba, a menos que esa persona fuera Eliwood, Roy o Marth. Solía comportarse infantilmente y prefería mantenerse a raya con aquellos que destilaban mayor presencia.
- ¿Arisha?
La joven peliroja suspiró y asintió.
- Era Princesa de un reino lejano, que no vale la pena hablar ya… Viajé un tiempo para encontrar a mi hermano quien desapareció cuando el Reino fue destruido. Fui torturada por quienes me cuidaron, hasta que Lord Ephraim me rescató.
Definitivamente, Arisha, Aqua y Janel eran personas nuevas por conocer. Faltaba Ghya, quien también se dedicó a hablar.
- Soy hija de un noble Alteano, llamado Klarg, soy… La mejor amiga de Marth.
- ¿Entonces tú y Roy comparten amistad con Marth?
- Agh, por favor… No menciones a ese enano de nuevo.
- ¿Tan mal se llevan? – Ladeó la cabeza confundida
- Lo odio, ojalá se muera
- Pero ya verás – Bromearon Aqua y Aleana – Terminarás llorándole.
- Agh, cállense.
Ghya era inteligente y valiente, aquello lo demostró cuando actuó altanera ante Roy por intentar salvar a Marth; y más de una vez, la vio actuar tan amigable con su propio pegaso.
June suspiró, agotada.
- ¿Estás preocupada por ellos, no? – Preguntó Celica – Son fuertes, volverán muy pronto.
Se retiró a su tienda, incapaz de conciliar el sueño, en espera de buenas noticias. Toda la noche giró sobre su cama improvisada, se levantó caminando por toda la tienda, leyendo las historias de los nobles, escribiendo en su libreta en la segunda parte.
Aún no llegaba, el amanecer llegó y las señales del ejército del despertar eran nulas.
- Ah… Se han tardado.
Se vistió con una nueva muda de ropa, se preparó como otro día más y finalmente salió.
- ¡Roy!
Recibiendo un grito de completo terror por parte de alguien más.
