Sin excusas, Disfrutenlo, y nos leemos abajo!=)
Tal parece que habían hecho una escena muy grande, porque todo el bar se encontraba mirándoles.
-teme, que demonios le estas haciendo a Sakura-chan-Chilló agudamente Naruto, captando la atención de todos, incluyendo a Sai que llegó de golpe a la escena y si más hizo lo primero que atino.
-¿kirei?¿Dobe?- No sabía que pesar de esa nada agradable imagen. En cambio Sasuke sonrío con autosuficiencia a Sai, sabía que podría estar pensando así que tenía un punto a favor para su venganza en contra del "Cabeza de cebollín".
-¡¿Pero qué demonios?!-Cuestionó Sai, llamando la atención de cierta peli rosada que abrió sus ojos abruptamente al darse cuenta de la no muy agradable posición.
-Sai, cariño, no es lo que piensas- agregó nerviosamente
-Por supuesto que no debería ser lo que pienso, kirei- Pronunció siniestramente Sai.
-Claro que no es nada de lo que piensas, cariño- agregó rápidamente Sakura. –Todo fue un accidente-
-Ya, ya me lo creo- respondió sarcástico Sai. –Apuesto a que el muy idiota de Uchiha tiene la culpa-
-Pues prácticamente, si- argumentó la joven peli rosa-Ya sabes que el pobrecillo no es muy inteligente-agregó, seguido de unas entrecortadas risitas.
-Hmp- Bufó molesto, se levantó lentamente, no sin antes susurrar sensualmente un conjunto de palabras al oído de cierta peli rosa. (N/A: más tarde sabrán cuales)
-Teme- Se despidió con una muy, pero muy, muy leve, casi inadvertida, inclinación y esa sonrisa satisfactoria. ¿Por qué?, Era más que claro.
Sakura: 0 Sai: 0 Sasuke: 1
El llevaba la victoria, y así sin más fue desapareciendo, ante las miradas atónitas tanto de Sakura como la de Naruto, y los no muy recién activados celos de Sai.
Éste último suspiró, profundamente y caminó galante y audaz unos cuantos pasos hacia la joven peli rosa y sin más la levanto haciendo gala de su notable fuerza. Provocando que la gran multitud que se encontraba allí presente se esparciera sin más nada que ver.
Después de despedir a su prometida, e insistirle infinidad de veces que se dejase llevar a casa y de igual manera recibir infinidad de negaciones, se marchó, tomando un rumbo opuesto al que instantes atrás tomo su bella acompañante, llegando sin prisa alguna a su destino.
Una vez situado frente a éste, ingresó en su lujoso apartamento, dejó las llaves en un mueble aledaño a la puerta, caminó hacia el lobby, boto cansinamente su corbata, la cual rodo un poco hasta posarse cerca de donde habían terminado su calzado.
Reposo su cuerpo en un limítrofe mueble, el cuál en conjunto con un par más decoraban lujosamente el lobby. Era un mueble antiguo, de un buen y elegante roble.
Desganadamente encendió el televisor en algún canal alusivo a la cocina, al cual no le tomó mucha importancia. Su mente se encontraba divagando en el incidente sucedido en la cena, Sabía que ese Uchiha no era de fiar, Él estaba al tanto de las lujuriosas miradas hacía la peli rosada, de sus insolente comentarios, de su arrogante galantería, ¡de todo! . Aunque aún no sabía del todo sus intenciones, pero no había que ser muy inteligente como para no darse cuenta y poder adivinarlas.
Sabía que la Haruno era una mujer fuerte, inteligente, audaz, obstinada y perspicaz, digna de una belleza admirable para cualquier hombre en éste o cualquier otro planeta, no siendo él la excepción, No por nada había caído a sus encantos, estaba completamente enamorado de la fémina.
Sonrió melancólico, pesadamente se levantó del agradable mueble y se dirigió a paso lento al mini bar, tomó una botella de un fino licor, aun se encontraba bastante bien conservada y casi a tope, sonrió mordaz y se sirvió un trago, tomó solo un sorbo y una sonrisa apareció en el varonil rostro, aún recordaba como había terminado en aquella situación; imprimado de la Haruno y como había dicho anteriormente había que estas padeciendo de tus facultades mentales o simplemente estar más ciego que el ciego mas ciego del mundo para no caer imprimado de ella. –Tsk- eso sonaba estúpidamente irónico.
Y así pasó el resto de la noche, ahogado sus pesares en aquel delicioso licor.
Sonrió con pesar y hundió su rostro en su mullida almohada, se sentía tan miserable por hacerle eso a Sai. Ella sabía que era un buen… que buen ni que nada, era un estupendo, simplemente maravilloso ser humano, tenía por demás una infinidad de Virtudes, tenia incluso tan pocos defectos que podía enlistarlos. –Dios- exhalo fuerte. Pero no entendía como así aún siendo tal vez el hombre perfecto de todo el universo, caía en las insinuaciones de Sasuke, bueno ¡Claro que lo entendía!, era simple no lo amaba y respecto a Sasuke, bueno él era un bombón irresistible.
-¡Como si esa estúpida excusa fuera suficiente!- Amargura e ironía surcaron su rostro, Debía, no, ¡tenía! que terminar esos erróneos encuentros con Sasuke, si iba a contraer nupcias con Sai lo haría como una mujer honesta y firme, con la frente en alto, sin nada que ocultar. Encontraría la manera de que todo fuese perfecto, y quien sabe incluso ¡podría enamorarse de Sai!.
Ya hablaría con el Uchiha por la mañana, le haría saber su decisión y se mostraría firme.
Con esa firme decisión y un poco más tranquila, se entrego a los brazos de Morfeo.
-RIIING, RIIING-
-Demonios- Masculló, moviendo su mano torpemente de una lado a otro tardando inútilmente de apagarlo.
-Maldito despertador, maldito trabajo, maldito tiempo mentiroso y engañoso…- y así haciendo un sobrehumano esfuerzo siguió bendiciendo (N/A: xD) cuanto podía imaginarse.
Se ducho y vistió rápido, como de costumbre, alimentó a su querido Rexi y salió disparada mordisqueando su desayuno rumbo hacia su trabajo.
Encendió el lujoso convertible y acelero, debía apresurarse o llegaría tarde ¡otra vez!.
Recorría velozmente la ciudad con rumbo fijo, con la mirada perdida y su mente volando lejos, muy lejos de la realidad y es que había tanto en lo que pensar, que no prestó atención a los que… ¿ 3 semáforos tal vez?, a algunos autos esquivándola y la mirada de terror que yacía en los pobres peatones.
Al doblar una esquina su marcha se vió interrumpida por la melodía producida por las sirenas provenientes de la no muy… mhh como decirlo, querida ¿o tal vez deseable?, patrulla de tránsito.
¡Un momento! La había detenido un oficial de tránsito ¡Diablos! ¡¿Es qué jamás podría llegar a tiempo al jodido trabajo! . Nota mental: ajustar el maldito engañoso despertador a las 3 de la mañana para partir al trabajo a muy tempranas e inadecuadas horas de la madrugada para llegar retrasada al trabajo unas… 2 horas por inconvenientes casuales de la vida. ¡Perfecto! Sasuke iba a disfrutar eso, la pobre y fracasada ayudante y mano derecha del gran, gran señor Sasuke Uchiha, dueño (bueno casi dueño) de Corporación Uchiha (¡Vaya que original!) que cuenta con extensiones alrededor de todo el universo, no podía llegar a tiempo …ni siquiera una vez ,¡una vez!.
Una prominente voz la sacó de sus adentrados pensamientos, -Señorita, ¿Sabía usted que iba a una velocidad no permisible en esta área de la cuidad?, ¿Sabía también que tendré que darle una multa?-
¡¿Una multa?! ¡Diablos! Piensa Sakura, piensa. -¿Tiene qué?- Cuestionó poniendo su mejor cara seductora e inocente a la respetable y ¿nerviosa? autoridad.
-muestréeme su licencia-exclamó, queriendo sonar firme.
No funciono, ¡Diantres! Suspiro derrotada. –Mi credencial…en un momento Sr. Oficial- volteó su rostro y movió su mano en busca de algo…Siguió moviéndola algo insistente al no encontrar lo que debía y entonces rogando internamente que estuviese ahí dirigió su mirada inquisidora por todo el auto y ¡Oh sorpresa! Su maldito bolso no, ¡No estaba!, en definitiva eso era un gran conspiración.
-¿Señorita?-
-Sr. Oficial…mi credencial…mi credencial ehm creo que acabo de recordar que las olvide je je-terminó riendo nerviosamente.
-señorita, usted tendrá que acompañarme, su proceso será largo y...- De pronto ya no escuchaba nada solo maldecía a toda cuanto podía. Esa mañana si que sería larga.
-Yo se que estas disfrutando esto- Expuso ¿algo? Molesta
-¿yo?- preguntó inocentemente. –Por supuesto que no… De acuerdo ¿para que negarlo? Si tú y yo sabemos la verdad-
-Eres un maldito egocéntrico-
-¡Oh! Pues parece que no sueles pensar eso cuando estas conmigo- finalizó la oración mientras la halaba seductoramente con el fin de poder acortar la distancia.
-¡Sasuke no!- Exclamo inmediatamente
-¿Qué pasa Sa-ku-ra?-
-¡Estas montando una maldita escenita afuera de las oficinas de tránsito!-
-¿y cuál sería el problema eh?-
-¡¿Cómo que cuál?, eres ¡ah! Eres un….-
-¿un qué?- preguntó divertido
-¡Tú sabes lo que eres!- Respondió histérica
-¡Por supuesto que lo sé!- argumento divertido
- ¡¿Ah si?! ¿ y qué es exactamente lo que crees que eres?-dijo ya fastidiada
-Soy ¡una persona!, un noble ser humano que vino a sacar de un apuro a una muy malagradecida mujer, la cual no puede siquiera lidiar con un oficial de tránsito o recordar traer consigo una muy útil bolsa , ¿A que suele ser útil, verdad Sakura?-finalizó con sorna
Sakura: 0 Sai: 0 Sasuke: 2
-Eres un bastardo- susurró lo suficientemente audible como para que llegara a lo oídos del Uchiha, y se marcho de allí verdaderamente molesta.
Caminaba apresuradamente por la acera, buscando con la mirada esquina a esquina, hasta que lo encontró, su bello convertible, apresuro el paso y cuando se encontraba cerca de su libertad, escuchó un indeseable voz.
-¿A dónde crees que vas?-
-¿No es obvio? Me marcho…lejos, muy lejos de ti- dijo son mirarle y sumamente enfadada.
-Ok, digamos que te dejo ir, aunque no creo que llegues muy lejos que digamos eh- mencionó risueño.
-pues solo para que sepas, no necesito de tu permi…-
-No he terminado aún Sakura, aunque yo creo que sí necesitas algo de mi ¿no crees?-
-¡Por supuesto que no!-Exclamó notablemente molesta y lo encaro.
-¿Ni algo como esto?- Abrió desmesuradamente su orbes al tiempo que apretaba fuertemente los puños, mientras el golpeteo insistente de sus llaves parecía hacer eco en sus oídos.
-bastardo…-
-si Sakura, yo se que me quieres y no puedes vivir lejos de mi, ya me lo has hecho saber mucho el día de hoy- suspiro y mostro fingida tristeza.
-Dámelas- Exigió
-No lo creo…aunque…- No pudo ocultar su cara de sorpresa al notar que la fémina se las había arrebatado.
-Como dije antes, me marcho- finalizó con una sonrisa de satisfacción
Sakura: 1 Sai: 0 Sasuke: 2
Ya tendría tiempo de emparejar el maldito marcador.
Subió al auto y lo encendió, pero antes de arrancar, lo escuchó-
-¡Cuidado con los oficiales de transito Sakura!-
Podía escucharlo con esas pequeñas carcajadas eran casi inaudibles, pero no lo suficiente como para que no las escuchase, ¡Maldito bastardo!, apretó las manos en el volante y acelero, a una prudente velocidad, después de todo el bastardo tenía razón.
-Buenos días Sakura-san- Saludo amistosamente el portero
-Buenos días Ganma-san- correspondió educadamente
Se adentró a la inmensa empresa, debía reconocerlo era increíblemente lujosa y enorme, aún que ya la conocía a la perfección dudaba que pudiese acostumbrarse a todo lo que la rodeaba. Pulso el pequeño botón del ascensor y una vez estuvo ahí se adentro en el.
-Frontuda- escuchó que la "llamaban" desde la recepción
- Ino-puerca – Exclamó.
- Vaya, Frontuda, no pareces muy animada-
-tal vez sea por que…¡ no lo estoy!-finalizó irónica
-Qué pesada…-suspiró la rubia
-Lo lamento Ino-cerda, pero no ha sido una agradable mañana, ¡ni entra en las mejores 10!-
-De acuerdo, ¡pero mejora tus modales niñata! – concluyó la joven pintando una fingida indignación en sus celestes orbes.
-Ino, perdóname es solo que…-
-jum- emitió un fingido suspiro de indignación.
-De acuerdo, de acuerdo, te compensaré, ¿Qué te parece si te invito a comer en el tiempo libre? ¿Vale?-preguntó como una niña pequeña mostrando su lindo rostro con un puchero en éste.
-De acuerdo, frontuda- le sonrió cariñosamente
- Paso por ti justo aquí eh, Ino-puerca – finalizó al tiempo en que se marchaba apresuradamente rumbo a su oficina.
Al abrir las puertas de su oficina se encontró con alguien a quien no esperaba ver.
-¿Hinata-chan?-
-Sakura-san, ¡Disculpe que haya entrado aquí si su autorización!, pero es que…-
-¡Oh! No te preocupes Hinata, no hay ningún problema-le sonrió amablemente
-De acuerdo Sakura-san, tomé aquí se encuentran los últimos informes de la reunión y necesitan la autorización de Sasuke-san en este documento- finalizó y le entrego los papeles
-Gracias Hinata, pero ¡ ya te lo he dicho! Dime Sakura, sólo Sakura-
-De acuerdo, Sakura-san….Quiero decir, sí Sakura-
Soltó unas risitas al ver a la pobre de Hinata tan apenada. –No te aflijas tanto ¿De acuerdo? Hinata-chan-
-s-sí Sakura-san- inmediatamente corrigió –Quiero decir sí Sakura-finalizó un tanto ruborizada y apenada.
-Hinata, ¿te gustaría comer con Ino-puerca y conmigo en el tiempo libre?-
-Por supuesto Sakura-san-exclamó alegre
-De acuerdo, entonces nos vemos mas tarde Hinata-chan-
La joven de orbes perla le sonrió amablemente y se marchó, dejando a Sakura sola y muy ocupada en su trabajo.
Escuchó el molesto chirrido de las puertas al abrirse, y sin levantar la vista de sus deberes articuló.
-¿Olvidaste algo Hinata-chan?-
-Darte los buenos días, preciosa- Soltó una voz ronca y varonil.
Levantó rápidamente la cabeza y los orbes jade se abrieron con un poco de sorpresa. Claramente esa no era Hinata ¿Verdad?.
-¡Naruto-kun!- grito eufórica y se abalanzo hacia sus brazos abiertos de par en par esperando listos para dar ese efusivo abrazo.
Lamento mucho la demora, no tengo excusas, solo falta de tiempo!u.u 8-)
espero que lo disfruten muuchooo!!!=)
REVIEWS, siiiii?
R
E
V
I
E
W
S !!!:D
con todo y tomatasoos, no importaa!!=)
bueno
loss quiero un buen, mucho mucho!
por esperarr sin presiones todo este tiempo!
mis mejores deseoos(L)! xD
saludos
y q anden super bien!!
atto:
Hanna-chan
