Notas de Pulpomolcagetero:
Hola, este es el primer capitulo in-edito de este relato, también he comprendido una cosa al retomarlo, es un inicio algo lento, Miles es claramente un personaje peculiar, tanto que espero que a partir de aquí llame el interés de ustedes.
Pulpomolcagetero! 30 Agosto del 2016.
Mobius Underground
capitulo 3
Es curioso como la vida da giros, un día un tipo está viajando por el planeta, sin meterse en asuntos ajenos a su profesión, la cual le ha permitido conocer todo tipo de personas, la vida es buena cuando no tienes que rendir cuentas a nadie, pero entonces sucede, el sistema te atrapa y descubres que tienes que decir adiós a tu alegre vida de caza recompensas y ahora trabajas para el gran jefe, si no, directo al Robotizador, pero no todo es tan malo, ya que sin esperarlo, el amor toca la puerta encarnado en una primorosa eriza de piel purpura y cabello magenta, cuyos rozados ojos son tu delirio, al menos eso fue lo que le paso a Dingo, ella era linda, le gusto a primera vista, pero solo hizo falta esa sonrisa en aquel escondite en el basurero para que él supiera que estaba todo predestinado, una verdadera unión cósmica, solo hay un problema, ella no se ha dado aun cuenta de que Dingo es el macho de su vida.
Obvio que todo esto solo existe en la mente de un canino obsesionado, pero vamos, más poderoso que el verdadero amor es el amor obsesivo y sicópata, ya que este no ve dificultad alguna, para este tipo de amor no existe los mares, las montañas y mucho menos las negativas.
-Por favor no vayan a romper nada- suplicaba Dingo mientras abría la puerta que daba a una bodega que él estaba alquilando y que podría decirse era su escondite privado los días que se alejaba de Sleet.
-¡Déjate de tonterías y ábrela de una maldita vez! – Sleet en verdad estaba furioso porque todo parecía estar saliendo todo a pedir de boca para el dichoso zorrito maravilla.
-Está bien hombre, no tienes que ponerte en ese plan.
Miles sonreía con esa expresión de indulgencia que la verdad solo ponía más molesto a Sleet cada vez que le veía el rostro ¡¿Cómo podía existir un niño tan odioso?! , Marina por su parte deseaba comer, tenía hambre y lo hacía notar a cada oportunidad, ¡niños!, son un paquetito de alegría hasta que tienes que lidiar con ellos.
Pero todos se quedaron en blanco al momento en que Dingo encendió la luz dentro de la bodega de 3 m2, descubriendo que no solo se había traído las cosas, sino que todo estaba cuidadosamente trasportado, cuidado y en constante mantenimiento, ya que no había ni una sola señal de polvo, además de que las superficies de las paredes y el techo estaban decoradas con abundantes fotos de Sonia, incluso con una en traje de Baño y con unos lentes oscuros, sosteniendo un aparato que si bien parecía un órgano electrónico (un instrumento musical) este era llevado por ella en forma de un arma, la verdad es que la imagen era genial y sexi, no era de extrañarse que Dingo la tuviera en un lugar especial, incluso había velas que claro estaban apagadas, pero cuando el visitaba el lugar las tenia prendidas un rato, claro que estos lugares tienen ventilación y control de humedad, para proteger lo almacenado. Pero era claro, el lugar era "El Santuario de Sonia" aunque Dingo no le llamara así, era evidente que se trataba de eso.
-Sr Sleet, no ha considerado llevar al Sr. Dingo con ayuda profesional, no soy experto, pero muestra síntomas de estar obsesionado.- dijo Miles mientras le susurraba al oído a Sleet.
-No tienes la menor idea, sobre todo esto es un dolor de estomago, cabeza y trasero, sobre todo de trasero.
Tal expresión pareció vulgar al jovencito, pero admitámoslo, era más importante su tarea que su desagrado por estos dos mercenarios, por el momento tenía que aprovechar lo poco útiles que le resultaban, por ahora al menos.
-Bien, hay que llevar todo esto de regreso a la mansión-dijo Miles con cierto tono de "estoy al mando", muy confiado de sí mismo.
En la mente de Sleet circulaban una infinidad de cosas, una de ellas era, "¿Soy ahora la perra de un niño de guardería?" otra mientras subían las cosas a la nave era "¿Por qué le ayudo a este mocoso? Él quiere aniquilarme" pero todo esto era silenciado por una verdad que le hacía helar la sangre y ponerle erizada la piel "Es Miles Prower, lo que se cuenta de él es tan aterrador que no quiero ni acordarme, lo que vi en el laberinto es prueba de que esas historias no son exageradas, él es peligroso".
Dingo por su parte se sentía aprensivo al tener que devolver sus mayores tesoros, que eran la cama, el armario completo de la chica, toda la ropa, los perfumes de la chica de sus sueños, lo único que se salvo fueron sus fotos, ya que en palabras del zorrito, no eran más que inútiles representaciones de ella, carentes de algún rastro de aura. En otras palabras para Miles no eran más que basura.
Varias horas después.
-La cama sigue sin estar bien, esta demasiado alejada, muévela un poco a la ventana.- dijo Miles mientras hacía que Sleet empujara la cama – además el armario sigue fuera de lugar – le indicaba a Dingo que tenía que cargarla un poco más.
-Todo esto es tu maldita culpa- murmuraba Sleet mientras sentía el sudor recorrer no solo su frente, sino todo su cuerpo. Incluso ahora tenía que estar con el torso semidesnudo, ya que el calor del esfuerzo era insoportable.
-Ya me has dicho eso varias veces, es que no pude evitarlo, todo este lugar huele a ella, era como tener a Sonia conmigo un rato… - sonreía tan estúpido, como si se sintiera excitado y realmente nadie quiere saber lo que está pasando por la mente de Dingo ahora.
-¡No quiero escucharte, sospeche que eras un enfermo pero esto me lo comprobó!- Dice descompuesto por el cansancio de mover de un lugar a otro las cosas.
-Señor Sleet, la cama…- dice Miles mientras se acerca a Sleet
-Si ya escuche, la maldita cama esta fuera de su sitio.
-No es que…-Se pone en el camino- Ya quedo, no la mueva ni un centímetro - comenzó a murmurar mientras acariciaba la superficie del colchón desnudo, todavía faltaban las sabanas, podría decirse que varias ideas se formaban a medida que sus negras manos con uñas perladas pasaban por el colchón.
-¿Ahora qué estás haciendo?- pregunta Sleet algo molesto, ahora que su competidor estaba teniendo un comportamiento raro, eso le ofuscaba, en el fondo, él creía que había algo de fraudulento en sus métodos.
-Shhhh- siseo el joven moje zorro mientras su mirada se extraviaba y seguía acariciando la cama.
-Y dice que yo tengo problemas- dijo Dingo muy disgustado, pero realmente le molestaba estas libertades con la cama de Sonia. Ciertas ideas morbosas se formaron en la mente de Dingo mientras las oscuras manos seguían acariciando aquel colchón. Era como si ese niño pudiera tener un acercamiento íntimo con su amada, no era al colchón al que estaba acariciado… ¡¿esta acariciando el alma de Sonia?!
"Quiero matarlo" pensaba mientras comenzaba a salivar como un perro enfermo.
-Déjenos solos-dijo repentinamente Miles mientras comenzaba a empujarlos a la entrada.
-Un momento, ¿cómo que los dejemos solos?-Exclamo Sleet.
Dingo pensó "¡¿Quiere quedarce solo con Sonia?!"
-Ustedes están interfiriendo con el flujo del aura, no puedo canalizar la información que me trasmitirá si hay mas auras mezclándose.
-Creo que no les queda más remedio- dijo Marina señalando la entrada con un ademan por demás teatral.
-Tú también Marina- dijo Miles sin el menor reparo.
-¡¿Qué?!- ella no se esperaba esto, la verdad la idea de encontrarse a solas con ellos le parecía desfavorable.-No es justo.
-Ya escuchaste- contesto su maestro- debes obedecer, pero eso sí, cuidado con que le pase algo a Marina, porque se lo tendrían que ver conmigo señores, no me quieren ver molesto, créanme.
-¡Oye, ya estuvo bueno, se que Robonick te ha dado cierto nivel de mando, pero eso no significa que ahora nos mandas a nosotros!
-Marina, sal, tengo que hablar seriamente con ellos, al robiano le di instrucciones de que preparara una habitación muy bonita, es tu habitación esta noche, no importa los gritos, no salgas hasta que yo toque en la mañana.
-Pero…
-Solo hazme caso de una vez, nos veremos en la mañana.-Dijo muy serio, tanto que no aparentaba el comportamiento de un niño de 8 años, se veía muy adulto en esos momentos.-Cierra la puerta al salir.
La niña solo hizo lo que le ordeno, pero se sentía molesta, como si él le dijera que solo estorbaba. La puerta se cerró detrás de ella con un fuerte golpe. Pero ella no se fue, se quedo con la oreja pegada a la puerta.
-Quiero dejar las cosas claras, ya que me he dado cuenta de que en verdad querias obstaculizar mi labor.-Dijo el zorro de pelaje anaranjado mientras sus ojos centellaban vivazmente.
-Vamos, - Sonreía socarrón el lobo mientras se cruzaba de brazos. -yo no hice nada, todo fue puramente…
-¡¿Circunstancial?! – lo interrumpió- puede que sea verdad, ya que no había forma de que supieran que en algún momento se necesitaría de las escenas intactas… pero no puedes decir sin mentir que no gozaste al pensar que yo tendría que retirarme si no podía empezar con mi trabajo, pero te dejo algo claro, Sr Sleet, yo no me retiro, mi obligación es cumplir con esta misión, la retirada no es opción.
Estas palabras llenas de confianza y decisión ya habían colmado a un lobo que llevaba tanto tiempo en esta cacería que ya no estaba dispuesto a aguantar más de estas ordenes, menos viniendo de un mocoso que todavía no había mudado toda su dentadura, exigía respeto de su parte.
-¡Lo que digas, lo que su majestad desee! – Exclamo altaneramente – pues déjame decirte una cosa mocoso, tal vez hay algo de verdad sobre las historias que escuche de ti, pero eso no significa que voy a permitir que pases sobre mí como si fuera tu esclavo, así que si vuelves a tratarme a mi o a ese inútil como tus viles criados, te aseguro que lamentaras haber dejado tu maldita comuna de mier…
Sleet se quedo en silencio, su rostro casi se hubiera mudado de color si no fuera por el pelaje que lo cubría, eso que vio fue algo tan escalofriante que no dudo en jalar a Dingo del brazo y emprender la retirada, voltio a ver al zorrito de singular cola doble, quien se veía tranquilo, no solo eso, se veía satisfecho, mientras lo miraba con sus hermosos ojos azules fijos en ellos.
-Quédate esta noche, nosotros nos iremos a hacer algo más útil, esto no ha acabado- dijo tratando de mostrarse en control, pero lo que no sabía era que el zorrito podía saborear su miedo. Incluso podría decirse que lo disfrutaba plenamente. Cuando abrió la puerta encontró a la pequeña espía y con un gruñido la hizo a un lado.
Urgiendo a Dingo a caminar deprisa, salieron a la calle con el mayor deseo de alejarse de Miles, como si temiera ser fulminado con solo el hecho de encontrarse en presencia de aquel temible fenómeno. Dingo se sentía confundido, él también había visto lo mismo, la primera vez, pensó que había sido una distorsión de la imagen en las cámaras de seguridad, pero no, en verdad había pasado, y ahora fue en vivo y en directo a unos escasos dos metros de él.
-¿Qué fue eso?- pregunto por fin ya que estaba seguro que esa criatura con apariencia infantil no los seguía.
-Eso es lo que me gustaría saber, solo te digo una cosa Dingo, ese mocoso es la peor pesadilla de cualquiera, y peor aún, se ha convertido en mi pesadilla.
-Rojo- murmuro Dingo repentinamente, sintió la necesidad de quitarse los anteojos rosas y quitar un poco de sudor que le molestaba los ojos – tan rojo como la sangre.- volvió a murmurar. Mientras regresaba la mirada a la ventana de la habitación de su amada, ahora ocupada por aquel extraño niño, quien repentinamente los estaba viendo por la ventana, con esa sonrisa satisfecha en su rostro, y Dingo supo en ese momento que sentía un escalofrió recorrerle el cuerpo.
Sleet voltio al ver que su compañero veía en esa dirección, lo que lo obligo a imitarlo inconscientemente, su mirada choco con la del niño, quien seguía sonriendo, entonces noto que el abría la ventana y le lanzaba su capa, sus hombreras y el pecto de su armadura de fibra resistente, las cuales había olvidado en su discreto mutis, las cuales hicieron un pesado ruido al caer en la calle, quedando levemente sucias por el polvo en estas. Miles cerró la ventana y cubrió la vista con las cortinas oscuras.
Sleet se sintió en gran medida humillado por esta acción, ¡esto es guerra!, pensaba, aunque sabía que era una guerra con desventajas considerables.
Dentro de la mansión
Miles había acomodado las sabanas, todo ya estaba en su lugar, como si Sonia no lo hubiera dejado, mientras que arriba, Marina había encontrado unos sombreros que a la niña le parecían simpáticos, y se ponía a jugar con ellos, él se disponía a iniciar el ritual, el cual consistía en entrar en un trance, así que inicio colocándose en el centro de la habitación y sentándose en posición de loto mientras que con sus manos formaba un triangulo invertido y lo acomodaba sobre su corazón.
Comenzó a recitar un mantra cuyo significado solo él podía saberlo, llamando la energía que había quedado inerte en los objetos, en la ropa, en las paredes, esa energía tan compleja como el alma misma de su dueña, impregnada de su escancia, mientras que podía sentir su propia personalidad relajarse y fundirse en este acto.
"Miles Prower" comenzó a escuchar esa voz nuevamente "Miles Prower"…
"Si, Elegido, solo suyo" contesto en medio de este trance.
"¿Por qué tu mente esta angustiada?" le pregunta esa voz con un tono tranquilo.
"Estoy obedeciendo a Robonick como el sabio Merlín me aconsejo, he abandonado nuestra isla, y me estoy preparando para cazar los hijos de Aleena, pero ¿Es este tu deseo?
"Si"
"No entiendo, ¿Cuál es la razón?"
"Entre ellos hay un falso líder que llevara a la ruina a este mundo, el desafía mi propósito para Mobius. Ahora estas enfrentando a un adversario formidable, tu deber es que el sea raido antes de que corrompa mas este mundo en la falsa doctrina" dijo la voz mientras esa silueta se comenzaba a manifestar, llenando el corazón del zorrito de un gozo inmenso. "Tú eres mi ejecutor, en ti esta el poder de hacer inclinar a mis adversarios o destruirlos. Acaba con ese falso líder y restaura el rumbo de mi plan."
"Tu voluntad es mi voluntad y fuerza".
En tiempo real había trascurrido 6 horas de meditación, Marina se sentía cansada. Había comenzado a comer la ración que Miles le había entregado y se preguntaba que estaría haciendo él en estos momentos, el se había encerrado en la habitación de esa chica Sonia, había escuchado de sus sesiones de meditación donde podía alcanzar el alma de aquellos con solo un objeto, pero no sabía bien lo que significaba eso, y la verdad se sentía aburrida en esos momentos. Solo esperaba que el resto de ese viaje no fuera tan aburrido como esto.
Otras 6 horas. Ya era de noche, Marina se había quedado dormida después de cenar, era ya media noche, y ni señales de Miles, quien seguía meditando sin parar, en la habitación de Sonia él seguía en la misma posición exacta, cuando repentinamente abrió los ojos y se veía cansado, su mirada era extraña, como si le sorprendiera el lugar donde se encontraba. Se levanto y camino hacia el armario donde se encontraban varias prendas que pertenecían a ella, encontró un vestido de color azul oscuro y comenzó a ponérselo, pero cuando ya lo tuvo puesto noto lo largo que le quedaba.
-¿Por qué no me queda mi vestido?- murmuro en un tono propio de una niña. Entonces repentinamente sacude la cabeza – ¡No! creo que fue el acercamiento equivocado… no soy ella, soy Miles, me llamo Miles- Trata de quitarse el vestido. Pero justo cuando se lo quita, una sensación le llena el cuerpo, se siente sucio, más que eso, siente que apesta- N-Necesito un baño.
Se quito las sandalias y el rosario de cuentas con colmillos, depositándolo en el suelo, su mente estaba revuelta, sin darse cuenta había capturado más del aura de Sonia de lo que podía manejar. Nunca imagino que ella fuera tan intensa. Sentía que su cerebro estaba invadido de emociones, recuerdos y deseos de esa chica, podía recordar una pijamada a la que fue hacia unos 3 años a casa de una chica llamada Mindy, jugo verdad o castigo donde confeso que le gustaba un maestro de su escuela, también recordaba como ella se sintió cuando Barleby le pidió que comenzaran a salir, sus ilusiones de ser presentada en sociedad, y demás cosas que el zorrito consideraba mera trivialidad, un maestro de su orden no podía tener en mayor estima dichos recuerdos, comenzó a sentir desprecio por esa chica. Parecía no pensar en otras cosas que no fueran su vida de lujos, su apariencia y chicos, eso era desagradable.
Miles abrió el paso del agua a la tina, está en un principio hizo un ruido similar a un gemido espeluznante, para después escupir violentos gorgoteos de agua levemente teñida de café, olorosa como oxido de una tubería de cobre, dejo que el agua corriera un poco hasta que comenzó a salir limpia y su temperatura aumentaba., fue cuando puso el tapón y comenzó a dejar que se llenara la bañera.
Cuando se percato de que esta llegaba a cierto nivel de la bañera la toco y se dio cuenta de que estaba demasiado caliente, así que decidió abrir el agua abrir el agua fría al mismo tiempo, lo que tiño un poco de oxido su inmaculada agua, había algo en ese olor que lo hacía sentir mareado, algo estaba agudizando sus sentidos de una forma sobrenatural, cerró el paso del agua al sentir que era una temperatura agradable, mientras que con su oscura mano creaba oscilaciones en la superficie del agua, tratando de disolver el olor dejado por la tubería sin funcionar. El oxido había desaparecido a simple vista, pero ese olor no hacia lo mismo, le parecía escuchar una voz, pero no estaba seguro, todo se tornaba más extraño por momentos.
"¿Porque lo hiciste Milp… porque haces esto que te daña en tu mente?" un rostro ensangrentado y con una mueca de dolor se dibujaba entre las oscilaciones o eso le parecía al pequeño zorro, causando que retirara de golpe la mirada, estaba en un estado de delirio, si no encontraba el equilibrio pronto se podía quedar atorado indefinidamente en este viaje extraño.
-"Mamá, te busco por todas partes, te busco, te persigo y tu siempre te alejas de mi, Mamá espera, no corras, Mamá soy Sonia, ¡¿porque siempre te vas?! "-ahora los delirios estaban manifestando los deseos de Sonia, como un torbellino emocional que parecía arrasar con todo a su paso, mientras que Miles se arrastraba por el baño, como si estuviera herido. – ¡Ya cállate! – grito desesperado mientras golpeaba el suelo con su cara, lo cual provoco que frente a sus ojos centellaran destellos. Era el olor, le recordaba a eso a lo que se asemeja más, el olor de la sangre. Entonces fue cuando vio esos frascos de sales y burbujas, podía percibir el olor a pesar de estar en el frasco, eran jazmines.
Si el jazmín era el olor perfecto para esta situación. Escondía el olor metálico. El olor sanguinolento. Esparció tanto las sales como el líquido en el agua. Para después agitar su superficie. Cuando el olor de las flores pudo disfrazar el olor del oxido, el entro al agua y comenzó a limpiar su cuerpo.
En algún lugar de Mobius, en un campamento junto a una furgoneta.
-Rodando a gran velocidad...mmm... a mil lados voy... mmm... mmm...- se escuchaba un tarareo acompañado por una guitarra- Mirando el misterio...
Manik se encontraba dándole mantenimiento a la furgoneta, la pobre había dado batalla los últimos meses y ya era el momento de su revisión del trillón de millas como el erizo verde le gustaba exagerar. Entonces de manera inconsciente comenzó a tararear la tonada.
-De la ciudad vamos a escaparnos... ¡Si esa parte es buena!- de repente exclamo Sonic emocionado, había estado en esa canción todo el bendito dia desde que despertó. Ni siquiera noto que esa exclamación provoco el sobresalto de su hermano quien se golpeo la cabeza.
-Hermano... ¡No espantes de esa manera, casi me saco los sesos por las orejas con ese golpe!- Grito Manik a Sonic.
-¡¿Cual golpe?! - Sonic estaba algo inquieto ante esta actitud de Manik. Pero no le presto mayor importancia y continuo con su composición.- Follow me, set me free... mmm...de la ciudad vamos a escaparnos... te lo demostrare... no, no... lo haré y te lo demostrare, Follow me! Oh yeah!... hay cada riesgo en esta ciudad...Cree en tu sentimiento, anda y corre mas...Se que con suerte lo vas a lograr... Sabes que hay una obcion ¡Sabes que lo haras!...
Manik molesto se dirigia de vuelta a su trabajo.
"Ni siquiera le toma importancia, cuando se pone a componer es como si estuviera poseído, nada le quita de la cabeza que tiene que componer" eran los pensamientos de Manik mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios, "Desde el primer dia que nos encontramos me dije 'este esta loco' pero nunca me imagine que tanto".
-Vamonos juntos al siguiente nivel... ¡Manik!¡Ven Manik!¡¿Que estas haciendo?!
-Arreglar la furgoneta... ¡Hey!- siente como es jalado por el brazo, Sonic sonreía mientras lo llevaba justo a una zona mas despejada.
Segundos después vio como ese borrón azul entraba a la furgonetas y escucho gritos de Sonia, ella estaba molesta. Después Manik descubriría porque, Sonic en su emoción saco a Sonia de la ducha y esta apenas logro alcanzar una toalla.
-¡Sonic, sabes bien que no debes interrumpir mi baño, seremos hermanos pero sigo siendo una señorita!
-Vamos hermanita, tu me vez desnudo todo el tiempo y yo no me siento apenado.
-¡Porque ese es tu gusto, no el mio!
-¡La hice, esa canción, ha estado en mi cabeza por semanas, pero no podía sacármela, la tengo, la tengo!¡Es genial!
-Eso dices de todas las que compones.
-No, no, no, esta es simplemente la amo, es como lo que siempre quise decir en una canción.
-Hermana, creo que al fin tantos golpes en la cabeza ya están cobrando factura- exclamo Manik tan royero como de costumbre.
-Jajaja, perdona que me ria Manik- dijo Sonic, mientras embocara su guitarra mística.- quiero que la toquemos y la practiquemos.
-¡¿Ahora?!- dijeron los chicos erizos mientras Sonic sonreía mostrando los colmillos. Los ojos marrones de Manik se cruzaron con los ojos violetas de su hermana Sonia, ella se había acomodado la toalla. Entonces sonrieron e invocaron sus respectivos instrumentos místicos.
( Favor de poner esta cancion, por favor: www(punto)youtube(punto)com(diagonal)watch?v=0OQUJ_sssck Versión interpretada por Yuri Fox y liricas de Carmi Mejía)
La canción sin duda tenia un encanto que los demás miembros de la banda no podían negar, hablaba directo al corazón, mas en los tiempos que están viviendo, cargada de un optimismo y frescura, si, se sentía así, también se sentía dinámica. ¿Como una canción podía ser así?. También podía sentirse esa emoción y alegría de vivir desbordando en Sonic.
-Vaya- Manik sonreía mientras sus mejillas se habían sonrojado un poco, de repente trato de disimular lo mejor posible esta emoción tan plena, Una canción lo hizo sentir pleno. ¡Necesita una novia ya! Sonia también estaba sonriendo y se sentía mas animada.
-¿Y bien?- Sonic estaba tan satisfecho como una madre después de dar a luz, se le veía en la cara.
-Es una canción asombrosa, Sonic, creo que estas al fin entendiendo mejor la música.
-¡Óyeme, yo soy un milagro lírico, claro que entiendo la música!- Sintió que su ego se hirió un poco.
-Me refiero a que al fin estas proyectando tus emociones, creo que por un momento pude ver el mundo como tú lo vez. - De repente se soltó la toalla de Sonia y esta cayo hasta sus tobillos.
Manik y Sonic vieron un momento a su hermana y parecieron no prestarle la menor importancia, pero ella si que grito mientras corría a esconderse a la furgoneta.
-¡Salud! Hermano, se que somos de sangre azul o como sea, pero no entiendo la obsesión de los estirados por usar ropa.- Dijo Manik mientras recogía la toalla y contemplaba como el sintetizador de Sonia se esfumaba en el aire al ya no estar ella.
-Ma intento enseñarme pero nunca lo entendí tampoco.- dijo Sonic sin mas, después noto la sorpresa de Manik - no estoy hablando de nuestra madre, sino de mi Ma, quiero decir Gine, la esposa de Lancer. La pareja que me crió.
-Un momento, yo creí que tu tío Chuck te crió, ¡¿te crió una pareja?! ¿Que fue de ellos, donde están?- Manik había tenido este momento inoportuno de curiosidad sobre su hermano, en el fondo cayo en cuenta que Sonic no era de los de hablar demasiado sobre el pasado.
-Supongo que donde esta Tío Chuck ahora.- Dijo algo sombrío, mientras que su instrumento se evaporaba también, sus sentimientos no le estaban permitiendo mantenerlo con forma física en estos momentos.-Creo que sera mejor que regreses a arreglar esa furgoneta, no creo que se arregle sola.
-¡Ahora, tu fuiste quien me saco de estar trabajando en ella, lo dices como si yo fuera quien abandono su trabajo!- Manik se sentía en verdad muy indignado con su hermano. Pero noto pronto que había algo en sus ojos, algo como lagrimas a punto de escaparse.
-Voy a correr un rato, necesito aire fresco, regreso para la cena.- dijo dándole la espalda y alejándose corriendo a toda velocidad.
"Sonic estaba llorando, creo que metí la pata al preguntarle" Manik saco sus baquetas de metal inoxidable, estas aun brillaban como si fueran de plata, al menos en la mente de Manik así era. "Farrel, creo que te habría simpatizado mi hermano tan loco, incluso mi cursi hermana,con una fuerza tan brutal que hasta da miedo, te extraño".
Continuara
Comentarios finales: Admito que originalmente planeaba concluir con la escena del baño en la mansión, pero decidí que era mejor ya introducir a los tres protagonistas de la serie de una buena vez, la canción de "City Escape" o también conocida como "Escape from the City" me inspiro para darle un trasfondo a esta historia dándole una conexión con la canción, la cual sera importante en el desarrollo de este relato. Note que desconozco los nombres de la pareja que crió a Sonic, por eso les puse nombres que en mi inconsciente los conecta con una de las parejas mas conocidas de la literatura caballeresca, la reina Ginebra y Sir Lancelot, porque si prestan atención, es notorio que la mujer es miembro de la corte y su esposo no es un noble, lo cual indica que ellos se casaron en contra de todos los protocolos, razón para que Aleena les confiara a su hijo.
Espero que me comuniquen mas adelante sus opiniones, gracias por leer y estén al pendiente. Ya que yo lo estaré.
