Pov Draco

La puerta se abrió en seguida y una bruja alta, de cabello negro y túnica verde esmeralda, apareció. Estaba seria. Similar a tío Sev cuando nos da clases.

_Los de primer año, profesora McGonagall.

_Muchas gracias, Hagrid. Yo los llevaré desde aquí.

La mujer abrió bien la puerta, dejando ver un vestíbulo de entrada el triple de grande que el de la mansión, iluminado por antorchas. Frente a nosotros pude ver una gran escalera de mármol.

De pronto la profesora McGonagall comenzó a avanzar a través de un camino señalado en el suelo de piedra, así que la seguimos, pasando junto a una gran puerta que opacaba las voces tras ella, hasta que llegamos a una pequeña habitación vacía.

Claramente, éramos demasiados para aquella habitación, así que Harry, Maisy y yo nos juntamos lo más que pudimos. Ron también se nos acercó después de un rato y luego Neville. También aquella niña, Hermione, se quedó cerca.

_Bienvenidos a Hogwarts. _Dijo la profesora McGonagall. _El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupen sus lugares en el Gran Comedor deben ser seleccionados para sus casas. La Selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estén aquí, sus casas serán como su familia en Hogwarts. Tendrán clases con el resto de la casa que les toque, dormirán en los dormitorios de sus casas y pasaran el tiempo libre en la sala común de la casa.

» Las cuatro casas se llaman Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Cada casa tiene su propia noble historia y cada una ha producido notables brujas y magos. Mientras estén en Hogwarts, sus triunfos conseguirán que las casas ganen puntos, mientras que cualquier infracción de las reglas hará que los pierdan. Al finalizar el año, la casa que obtenga más puntos será premiada con la copa de la casa, un gran honor. Espero que todos vosotros sean un orgullo para la casa que les toque.

» La Ceremonia de Selección tendrá lugar dentro de pocos minutos, frente al resto del colegio. Les sugiero que, mientras esperan, se arreglen lo mejor posible.

Los ojos de la profesora se detuvieron un momento en la capa de Neville, que estaba atada bajo su oreja izquierda, y en la nariz manchada de Ron.

Vi como Harry trató de aplastar su cabello con desesperación, así que me voltee hacia él y comencé a peinarlo con la mano, provocando que se sonrojara. Realmente era muy lindo.

Noté que Maisy le había entregado un pañuelo a Ron y luego se había dedicado a arreglar la capa de Neville. Ella siempre había sido muy perfeccionista.

Por supuesto, nosotros dos ya estábamos perfectos.

_Volveré cuando lo tengamos todo listo para la ceremonia. _Dijo la profesora McGonagall. _Por favor, esperen tranquilos. _Y salió de la habitación.

Fue entonces cuando mi prima y yo nos fijamos en Hermione y el complejo nido castaño que tenía por cabello. No era nuestra amiga, claro, pero dejarla así sería una tragedia. Sin embargo, antes de poder hacer nada Harry habló distrayéndonos.

_ ¿Cómo se las arreglan exactamente para seleccionarnos?

_Creo que es una especie de prueba. Fred dice que duele mucho, pero creo que era una broma.

¿Una prueba? La verdad creo que podría superarla, pero no esperaba aquello.

Mis padres querían que todo esto fuera nuevo y excitante. Una sorpresa. Estaba de acuerdo con ellos la mayor parte del tiempo, pero ojalá me hubieran dicho como se decidía a que casa pertenecías.

Mire a mí alrededor viendo que todos parecían aterrorizados. Nadie hablaba mucho, salvo Hermione Granger, que susurraba muy deprisa una serie de hechizos.

De pronto sentí a Harry temblar junto a mí, así que le di la mano.

_Todo irá bien. _ Susurré, ante lo cual el asintió.

_Deja de recitar hechizos inútiles, nos pones nerviosos a todos. _Harry y yo volteamos a ver a Maisy, quien se encontraba regañando a Hermione.

_Necesito asegurarme de que los recuerdo. _Replicó ella causando que mi prima suspirara.

_No seas boba. _Dijo golpeándole la frente con un dedo. _Todo irá bien. _Una sonrisa fugas apareció en su rostro. Entonces pareció dudar un momento y luego volvió con nosotros.

_ ¿Qué fue eso? Sabes que mis padres nos mataran si nos juntamos con una hija de muggles. _Repliqué alejando al grupo de la chica, lo cual fue difícil en el apretado espacio.

_No somos amigas ni nada por el estilo, no te preocupes. Solo no podía dejar que estuviera tan nerviosa. Ponía nervioso a Neville. _El nombrado asintió acercándose.

Antes de poder seguir discutiendo, muchos de los que estaban atrás gritaron.

_ ¿Qué es...? _Todos volteamos a mirar.

Unos veinte espíritus errantes acababan de pasar a través de la pared de atrás. De un color blanco perla y ligeramente transparentes, se deslizaban por la habitación, hablando unos con otros, ignorándonos.

Al parecer discutían.

Intenté ignorarlos yo también pero no pude. Quizá comencé a temblar un poco porque Harry apretó mi mano demostrando que estaba allí. Gracias a eso me relaje un poco.

_Perdonar y olvidar. Yo digo que deberíamos darle una segunda oportunidad... _Dijo un monje regordete flotando sobre nosotros.

_Mi querido Fraile ¿No le hemos dado a Peeves todas las oportunidades que merece? Nos ha dado mala fama a todos y, usted lo sabe, ni siquiera es un fantasma de verdad... ¿Y qué estáis haciendo todos vosotros aquí?

Un errante, con gorguera y medias, se había dado cuenta de pronto de nuestra existencia.

Nadie respondió. Me quedé estático esperando que no se fijara en nosotros.

No es que le temiera a los espíritus ni nada. A Draco Malfoy no le daría miedo algo así, hahaha… ha…

_ ¡Alumnos nuevos! _Dijo el Fraile, sonriéndonos a todos. _Estáis esperando la selección, ¿no?

Algunos asintieron.

_ ¡Espero veros en Hufflepuff! _Continuó el Fraile. _Mi antigua casa, ya sabéis.

_En marcha _Dijo una voz aguda de pronto. Se trataba de la profesora McGonagall. Gracias a los dioses. _La Ceremonia de Selección va a comenzar… Ahora formen una hilera y síganme.

Nos pusimos uno tras del otro, volvimos a cruzar el vestíbulo, pasamos por unas puertas dobles y entramos en el Gran Comedor.

El lugar se encontraba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro mesas larguísimas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. En las mesas había platos, cubiertos y copas de oro, lo cual me pareció bastante aceptable.

En una tarima, en la cabecera del comedor, había otra gran mesa, donde se sentaban los profesores.

La profesora McGonagall nos llevó hasta allí y formamos una fila, con todo el colegio mirándonos.

Harry comenzó a jalar la manga de mi túnica y me hiso una seña para que levantara la vista. Entonces ambos nos centramos en el techo de terciopelo negro, salpicado de estrellas en lugar de en la multitud.

_Es un hechizo para que parezca como el cielo de fuera, lo leí en la historia de Hogwarts. _Susurró Hermione.

Luego de un momento nos volvimos a centrar en lo que ocurría.

La profesora McGonagall se encontraba poniendo en silencio un taburete de cuatro patas frente a nuestro grupo, y encima del taburete puso un sombrero puntiagudo de mago.

El sombrero estaba remendado, raído y muy sucio. Dudo que mamá nos hubiera dejado tocar algo así.

De pronto, todos guardaron silencio. Fue entonces cuando el sombrero se movió y una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar:

"Oh, podrás pensar que no soy bonito,

Pero no juzgues por lo que ves.

Me comeré a mí mismo si puedes encontrar

Un sombrero más inteligente que yo.

Puedes tener bombines negros,

Sombreros altos y elegantes.

Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts

Y puedo superar a todos.

No hay nada escondido en tu cabeza

Que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.

Así que pruébame y te diré

Dónde debes estar.

Puedes pertenecer a Gryffindor,

Donde habitan los valientes.

Su osadía, temple y caballerosidad

Ponen aparte a los de Gryffindor.

Puedes pertenecer a Hufflepuff

Donde son justos y leales.

Esos perseverantes Hufflepuff

De verdad no temen el trabajo pesado.

O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,

Si tienes una mente dispuesta,

Porque los de inteligencia y erudición

Siempre encontrarán allí a sus semejantes.

O tal vez en Slytherin

Harás tus verdaderos amigos.

Esa gente astuta utiliza cualquier medio

Para lograr sus fines.

¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!

¡Y no recibirás una bofetada!

Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).

Porque soy el Sombrero Pensante."

Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez.

_ ¡Entonces sólo hay que probarse el sombrero! _Susurró Ron. _Voy a matar a Fred.

_Te ayudaré a ocultar el cuerpo. _Murmuré provocando una risita por parte de Maisy.

Harry sonrió débilmente. Aún seguía nervioso.

_Todo irá bien. Estarás donde debes estar. _Susurré.

_Como puedes estar tan tranquilo.

_Soy un Malfoy. Se parecer tranquilo. Lo cual no quiere decir que este nervioso ni nada.

Eso lo hiso sonreír al fin.

La profesora McGonagall se adelantó con un gran rollo de pergamino.

_Cuando yo los llame, se pondrán el sombrero y se sentarán en el taburete para que los seleccionen… ¡Abbott, Hannah!

Una niña de rostro rosado y trenzas rubias salió de la fila, se puso el sombrero, que la tapó hasta los ojos, y se sentó.

Todo estuvo en silencio un momento hasta que…

_ ¡HUFFLEPUFF! _Gritó el sombrero.

La mesa de la derecha aplaudió mientras la niña iba a sentarse con los de Hufflepuff.

_ ¡Bones, Susan!

_ ¡HUFFLEPUFF! _Gritó otra vez el sombrero.

A este paso acabaríamos todos en Hufflepuff. Tsk.

_ ¡Boot, Terry!

_ ¡RAVENCLAW!

Al fin… Varios Ravenclaws se levantaron para estrechar la mano de Terry.

Brocklehurst, Mandy también fue a Ravenclaw, pero Brown, Lavender fue enviada a Gryffindor, en la mesa más alejada de la izquierda, que estalló en vivas.

Ron se sonrojó cuando todos notamos a los gemelos, que gritaban y silbaban.

Bulstrode, Millicent fue la primer Slytherin de primer año. Espero que sea digna de estar allí.

_ ¡Finch-Fletchley, Justin!

_ ¡HUFFLEPUFF!

_ Finnigan, Seamus. _El muchacho de cabello arenoso estuvo sentado un minuto entero, antes de que el sombrero lo declarara un Gryffindor.

Esto tardaría una eternidad…

XXX

Pov Meissa

_Granger, Hermione.

Hermione casi corrió hasta el taburete y se puso el sombrero, muy nerviosa.

Al principio la niña me había parecido petulante, pero ahora pensaba que, tal vez, ella solo estuviera nerviosa por adaptarse a un mundo del que apenas era parte.

_ ¡GRYFFINDOR! _Gritó el sombrero. Pude oír gruñir a Ron un poco más allá. Al menos si me equivocaba no sería yo quien tuviera que soportarla en mi sala común.

_Lestrange, Meissa.

Oh, por la diosa. Era mi turno.

Caminé con toda la seguridad que pude encontrar y me dirigí hacia el taburete, colocándome el sombrero.

_Maisy, Maisy, en donde encajaras… Eres bastante lista, pero también astuta y valiente... Además de amable, algo inusual en una Lestrange-Black, querida.

"No soy amable", comencé a pensar. "No vayas a ponerme en Hufflepuff, por favor."

_Eso acaba de sonar amable para mí… Así que no en Hufflepuff.

Me sobresalté. "Sal de mi cabeza".

_Es necesario que lea tu mente para esto. Creo que te pondré en Gryffindor. ¿Qué te parece?

"Ni hablar. Mis padres estuvieron en Slytherin. Quiero estar ahí. ¿Oh es que acaso no encajo?"

Comencé a sentirme muy insegura…

_Encajarías, si… ¿Estas segura?

Asentí.

_Muy bien, entonces… ¡SLYTHERIN!

_Gracias. _Dije suspirando con alivio y dirigiéndome hasta mi mesa.

Cuando Neville fue llamado le desee suerte en silencio, pero creo que no funcionó ya que se tropezó con el taburete.

El sombrero tardó un largo rato en decidirse también.

De pronto el sombrero gritó: ¡GRYFFINDOR! y Neville salió corriendo, todavía con el sombrero puesto y tuvo que devolverlo.

No pude evitar reír junto con todos. Aunque no me gustaron los comentarios de los otros Slytherin.

_Que idiota. Típico de los Gryffindor. _Dijo Millicent a mi lado.

_Eh, que es mi primo. No le molestes.

_Así que tu primo ¿Eh? Más te vale no ser una perdedora como él.

Iba seguir discutiendo, pero estaba más interesada en seguir viendo la ceremonia que en discutir con aquella chica.

_Malfoy, Draco.

_ ¡SLYTHERIN! _Gritó el sombrero apenas rosando la cabeza de mi primo, quien corrió a sentarse junto a mí.

_Lo hemos conseguido, Maisy.

Una vez se acomodó, nos dimos la mano.

_Tía Cissy y tío Lucius estarán orgullosos, aunque…

Ambos miramos a Harry.

_ ¿Dónde crees que acabará?

_Si es como conmigo, en Gryffindor.

Draco me miró sin entender, así que le hice una mirada que decía "Te explico luego".

XXX

Pov Harry

Estaba temiendo ser escogido ultimo o no ser escogido en absoluto cuando noté las sonrisas y pulgares en alto de Draco y Maisy desde la mesa de Slytherin.

"Tú puedes", vocalizaron ambos.

_ ¡Potter; Harry!

De pronto el salón se llenó de murmullos.

_ ¿Ha dicho Potter?

_ ¿Ese Harry Potter?

Lo último que vi, antes de que el sombrero me tapara los ojos, fue el comedor lleno de gente que me miraba.

_Mmm. Difícil. Muy difícil. Lleno de valor, lo veo. Tampoco la mente es mala. Hay talento, oh vaya, sí, y una buena disposición para probarse a sí mismo, esto es muy interesante... Entonces ¿Dónde te pondré?

Comencé a pensar una y otra vez: "Gryffindor, Gryffindor. Mis padres estuvieron allí, por favor".

_Así que Gryffindor ¿Eh? ¿Estás seguro? Slytherin podría ser tu casa. Podrías ser muy grande, sabes, lo tienes todo en tu cabeza y Slytherin te ayudaría en el camino hacia la grandeza. No hay dudas, ¿verdad?

"Slytherin es bueno, pero prefiero que sea Gryffindor".

_Bueno, si estás seguro, mejor que seas ¡GRYFFINDOR!

Me quité el sombrero y anduve, algo mareado, hacia la mesa de Gryffindor.

Menos mal…

Por un momento no noté lo que ocurría hasta que comencé a recibir efusivos saludos.

Percy el prefecto se puso de pie y me estrechó la mano vigorosamente, mientras los gemelos Weasley comenzaron a gritar:

_ ¡Tenemos a Potter! ¡Tenemos a Potter!

Me senté frente a un fantasma que había visto antes. Éste me dio una palmada en el brazo, lo cual se sintió como si me hubieran metido en un cubo de agua helada.

Miré hacia la mesa de profesores. Allí, en la punta, vi a Hagrid, que levantó los pulgares, así que le sonreí.

Allí mismo, al centro de la mesa, en una gran silla de oro, estaba sentado Albus Dumbledore.

Estaba seguro de que era él ya que era idéntico a la imagen del cromo de las ranas de chocolate.

También pude ver a tío Severus, quien intercalaba miradas entre Draco y Maisy, y yo. De vez en cuando pude ver sonrisas fugaces de su parte.

Junto a él se encontraba el profesor Quirrell, vistiendo un gran turbante púrpura.

Ya quedaban solo tres alumnos para seleccionar.

_Turpin, Lisa.

_ ¡RAVENCLAW!

_Weasley, Ron. _Mi amigo tenía una palidez verdosa. Esperaba que estuviera en esta casa, así que crucé los dedos debajo de la mesa.

_ ¡GRYFFINDOR!

Todos aplaudimos mientras que Ron se desplomaba en la silla más próxima.

_Bien hecho, Ron, excelente. _Dijo pomposamente Percy Weasley, por encima de mí.

Al mismo tiempo, Zabini, Blaise era seleccionado para Slytherin.

La profesora McGonagall enrolló el pergamino y se llevó el Sombrero Seleccionador.

Miré mi plato de oro, vacío. Acababa de notar que me encontraba hambriento.

Albus Dumbledore se puso de pie y nos miró a todos con un brillo en sus ojos, con los brazos muy abiertos.

_ ¡Bienvenidos! ¡Bienvenidos a un año nuevo en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡Papanatas! ¡Llorones! ¡Baratijas! ¡Pellizco!... ¡Muchas gracias!

El anciano se volvió a sentar, mientras todos aplaudían.

_Está... un poquito loco, ¿no? _Pregunté a Percy mientras contenía una risa.

_ ¿Loco? ¡Es un genio! ¡El mejor mago del mundo! Pero está un poco loco, sí. ¿Patatas, Harry?

Me pregunte si el tal Percy no estaría un poquito loco también por su forma de cambiar de tema.

La primera vez que había comido con los Malfoy me había sorprendido de que la comida llegara volando o simplemente apareciera sobre la mesa, pero ya no.

"¿Para que ir a por ella si podía servirse sola?" Pensé mientras me servía carne y patatas asadas, guisantes y zanahorias. Además de algo de pudin de queso.

Los Dursley nunca me habían matado de hambre, pero no dejaban que comiera lo que quería. Dudley siempre se comía lo que me gustaba, incluso si a él no, solo por fastidiarme.

Cuando llegué a vivir con los Malfoy, a una pequeña y paranoica parte de mí le preocupaba que la situación fuera similar, sin embargo, ellos me instaron a comer todo lo que quisiera.

"Si no comes, te acabaras cayendo de la escoba, cariño", comenzó a decir tía Narcisa muy seguido.

Me pregunto si mi madre me habría dicho algo así.

_ Eso tiene muy buen aspecto _Dijo con tristeza el fantasma de la gola, sacándome de mis pensamientos.

_ ¿No puede...?

_No he comido desde hace unos cuatrocientos años. No lo necesito, por supuesto, pero uno lo echa de menos. Creo que no me he presentado, ¿Verdad? Sir Nicholas de Mimsy-Porpington a su servicio. Fantasma Residente de la Torre de Gryffindor.

_ ¡Yo sé quién es usted! _Dijo súbitamente Ron. _Mi hermano me lo contó. ¡Usted es Nick Casi Decapitado!

_Yo preferiría que me llamaran Sir Nicholas de Mimsy... _Comenzó a decir el fantasma con severidad, pero fue interrumpido por Seamus Finnigan, el de cabello color arena.

_ ¿Casi Decapitado? ¿Cómo se puede estar casi decapitado?

Sir Nicholas no parecía demasiado alegre con el giro que había tomado la conversación.

_Así. _Y enfadado, se agarró la oreja izquierda y tiró, haciendo que su cabeza se separara de su cuello y cayera sobre su hombro, como si tuviera una bisagra.

Era obvio que alguien había tratado de decapitarlo, pero que no lo había hecho bien.

Pareció complacido ante las caras de asombro y volvió a ponerse la cabeza en su sitio. Que fantasma más raro.

_ ¡Así que nuevos Gryffindors! Espero que este año nos ayudéis a ganar el campeonato para la casa. Gryffindor nunca ha estado tanto tiempo sin ganar. ¡Slytherin ha ganado la copa seis veces seguidas! El Barón Sanguinario se ha vuelto insoportable... Él es el fantasma de Slytherin.

Miré hacia la mesa de Slytherin donde vi a un horrible fantasma sentado junto a Draco, con ojos fijos y sin expresión, un rostro demacrado y las ropas manchadas de sangre plateada. Era obvio que mi primo parecía incómodo por él.

_ ¿Cómo es que está todo lleno de sangre? _Preguntó Seamus. Parecía muy interesado.

_Nunca se lo he preguntado. _Respondió con delicadeza Nick Casi Decapitado.

Volví a mirar hacia la mesa de Slytherin y entonces Maisy me saludó, así que correspondí el saludo.

_ ¿La conoces? _Preguntó Seamus.

_Es nuestra prima. _Respondió Ron a la vez que comenzaba a comer un trozo de pollo asado.

_ ¿Quién? _Percy se volteó para verla. _ ¿Meissa Lestrange? Ella no es nuestra prima.

_Si lo es. _Habló Neville interviniendo. _ También la mía. Por el lado de los Black.

Percy arrugo la nariz y siguió comiendo.

_Vaya, siento que tengan que soportar estar emparentados con gente de Slytherin. _Habló Seamus.

_No tienes por qué sentirlo. No es nada malo. _Respondí para luego comenzar a comer.

Antes de que el muchacho pudiera replicar, Ron intervino.

_Entiendo a qué te refieres, pero ella no es así. Tampoco Draco... Es el que está junto al errante. _Explicó Ron al ver que Seamus no sabía a quién se refería. Yo tan solo asentí.

Una vez acabamos de comer, los restos desaparecieron y fueron reemplazados por trozos de helados de todos los gustos que uno se pudiera imaginar; pasteles de manzana, tartas de melaza, relámpagos de chocolate, rosquillas de mermelada, bizcochos borrachos, fresas, jalea, arroz con leche...

Cogí una de las tartas mientras Seamus volvía a hablar.

_Yo soy mitad y mitad. Mi padre es muggle. Mamá no le dijo que era una bruja hasta que se casaron. Fue una sorpresa algo desagradable para él.

Todos reímos.

_ ¿Y tú, Neville? _Preguntó Ron.

_Bueno, mi abuela me crio y ella es una bruja, pero la familia creyó que yo era todo un muggle, durante años. Mi tío abuelo Algie trataba de sorprenderme descuidado y forzarme a que saliera algo de magia de mí. Una vez casi me ahoga, cuando quiso tirarme al agua en el puerto de Blackpool, pero no pasó nada hasta que cumplí ocho años. El tío abuelo Algie había ido a tomar el té y me tenía cogido de los tobillos y colgando de una ventana del piso de arriba, cuando mi tía abuela Enid le ofreció un merengue y él, accidentalmente, me soltó. Pero yo reboté, todo el camino, en el jardín y la calle. Todos se pusieron muy contentos. Mi abuela estaba tan feliz que lloraba. Y tendríais que haber visto sus caras cuando vine aquí. Creían que no sería tan mágico como para venir. El tío abuelo Algie estaba tan contento, que me compró mi sapo.

Volteé para prestarle atención a lo que Hermione le decía a Percy:

_ ...Espero que empiecen en seguida, hay mucho que aprender; yo estoy particularmente interesada en Transformaciones, ya sabes, convertir algo en otra cosa, por supuesto parece ser que es muy difícil. Hay que empezar con cosas pequeñas, como "cerillas en…" y todo eso...

_La verdad yo estoy mucho más interesado en la clase de hechizos. Tía Narcisa no ha dejado que usemos demasiado la varita, así que, aunque los leí, no los he realizado. Nos la pasamos estas últimas semanas entre pociones, vuelo y control del elemento personal, más que nada.

_ Creía que vivías con muggles. _Percy me miro con curiosidad.

_Hasta hace menos de un mes, sí. Pero luego comencé a vivir con tía Narcisa y tío Lucius. Además de con mis primos, Draco y Maisy. Los chicos de Slytherin que mencionamos antes.

_No esperes que sean igual de amables ahora que no has quedado en Slytherin.

_Oh, ellos ya sabían que quería estar en Gryffindor. _No sabía muy bien porque, pero Percy parecía molesto.

_ ¿Por qué? _Hermione me miraba con curiosidad.

_Quería pertenecer a la casa en la cual estuvieron mis padres.

_Oh…

Seguimos hablando mientras acabábamos el postre. Comenzaba a sentirme cansado y somnoliento.

Miré hacia la mesa de los profesores y vi a tío Severus hablando con el profesor Quirrell. De pronto el me miró a los ojos y la cicatriz en mi frente comenzó a arder.

_ ¡Ay! _Exclame llevándome una mano a la cabeza.

_ ¿Qué ha pasado? _Preguntó Percy.

_N-nada.

El dolor desapareció de inmediato, pero me dejó con una sensación desagradable.

Esto era extraño. Había pasado varias semanas en compañía del mejor amigo de mi madre, quien entre las clases que me daba me contaba cómo había sido ella.

En todo aquel tiempo, nunca me había dolido la cicatriz.

Más tarde tendría que averiguar que había sido entonces.

XXX

Pov Meissa

Mientras comenzábamos a comer, un espíritu errante delgado y cubierto de sangre plateada se sentó junto a Draco.

_Buenas noches niños, soy Gemma Farley _Una chica rubia sentada frente a Millicent nos habló. _Soy su prefecta… Ese de ahí es el Barón Sanguinario. _Dijo presentando al espíritu junto a mi primo. _Es el espíritu errante de Slytherin. No puede hablar.

Todos saludamos y comenzamos a presentarnos.

_Un placer, soy Draco Malfoy. _Murmuró mi primo con incomodidad. A él no le agradaban los espíritus. No desde que una noche de Samhain, durante mi cumpleaños número siete, cuando nos habían llevado visitar las tumbas familiares para celebrar con nuestros antepasados por primera vez, el espíritu de un tío abuelo que no recuerdo ahora mismo se había dedicado a "atormentarlo", ya que, según él, mi primo era idéntico a su hijo pequeño, lo cual no era de extrañar.

Debido a esto, mis siguientes cumpleaños los realizamos lejos del cementerio familiar y Draco y yo solo nos presentábamos en él a las once de la noche, para participar de algunos rituales.

Miré hacia la mesa de Gryffindor encontrándome con la mirada de Harry, así que lo saludé.

_ ¿Conoces a Potter? _ Pregunto una niña que se había presentado como Daphne Greengrass.

_Claro, somos primos.

_ ¿Otro primo? _Preguntó Millicent con sorna.

_Pues sí. Draco, aquí presente, es mi primo también. ¿Algún problema con eso?

_Vamos, vamos. No discutan. _Dijo Gemma intentado calmarnos.

_Barón, _Dije ignorando a la prefecta y volteándome hacia el espíritu a mi lado. _Millicent dice que sería un honor que se sentara junto a ella. Conoce su fascinante historia y ella cree que la señorita Ravenclaw fue una odiosa chiquilla malcriada.

Ante aquello, el Barón flotó hacia el espacio entre Millicent y yo y comenzó a gesticular y a producir horribles chillidos. Era obvio que no estaba feliz con lo que "Millicent" había dicho.

Por supuesto, Draco y yo conocíamos la historia de amor del Barón y como había sido rechazado por la hija de Rowena Ravenclaw (Aunque no recordaba su nombre)

_Helena. _Murmuró Draco.

_ ¿Cómo?

_Es obvio que otra vez olvidaste el nombre de la hija de Rowena. Te quedaste con el tenedor entre el plato y tu boca.

_Oh… no me di cuenta. _Dije bajando el tenedor. _Gracias.

_Gracias por quitarme de encima a ese espíritu, pero creo que esa chica va a darte problemas.

_No lo creo… Al menos espero que no.

_Oh, ya lo creo que sí. _Dijo un chica llamada Pansy Parkinson. _Venía con ella en el tren y créeme que no dejara esto así nada más.

Nos olvidamos del tema de Millicent y comenzamos a hablar sobre nuestros gustos con Pansy, Daphne y una chica llamada Tracey Davis. Las primeras dos parecían demasiado… superficiales. Amaba hablar de vestidos, claro, pero no estaba interesada en presumir de las posesiones y estatus de mi familia, así que acabé hablando más con Tracey, quien era una chica de cabello castaño y gafas redondas.

También un chico llamado Blaise Zabini se unió luego a nuestra conversación justo cuando llegaba el postre.

Cogí algo de helado de chocolate y pistacho, y luego dirigí mi mirada un momento hacia tío Sev, quien hablaba con un hombre de turbante morado. Los ojos del hombre se toparon con los míos y mi pecho comenzó a arder.

_ ¡Ay! _Gemí un momento llevándome una mano al pecho y dejando caer mi cuchara.

_ ¿Estás bien? _Preguntó Draco asustado.

_Si, tranquilo. Ya paso. Quizá fue el cambio entre la comida cálida y el helado.

Draco asintió y continuamos hablando hasta que el profesor Dumbledore se puso nuevamente de pie.

¿De verdad? ¿No había hecho el ridículo lo suficiente?

Todo el salón permaneció en silencio, así que no dije nada.

_Ejem... sólo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido. Tengo unos pocos anuncios que haceros para el comienzo del año.

» Los de primer año debéis tener en cuenta que los bosques del área del castillo están prohibidos para todos los alumnos. Y unos pocos de nuestros antiguos alumnos también deberán recordarlo.

Dumbledore desvió su mirada hacia los gemelos Weasley. Me preguntaba que habrían hecho en años anteriores. Tendría que hablar con ellos luego.

_ El señor Filch, el celador, me ha pedido que os recuerde que no debéis hacer magia en los recreos ni en los pasillos.

» Las pruebas de quidditch tendrán lugar en la segunda semana del curso. Los que estén interesados en jugar para los equipos de sus casas, deben ponerse en contacto con la señora Hooch.

» Y, por último, quiero deciros que este año el pasillo del tercer piso, del lado derecho, está fuera de los límites permitidos para todos los que no deseen una muerte muy dolorosa.

Pude oír a algunos alumnos reír, entre ellos a Harry, en su mesa.

En cambio, Draco y yo nos miramos. No había sonado como una broma.

_ ¿Creen que lo decía en serio? _Preguntó Daphne.

_Creo que sí. _Respondió Gemma. _ Normalmente menciona el motivo para no ir a algún lugar. Por ejemplo, el bosque está lleno de animales peligrosos, así que recuerden no ir allí.

_ ¡Y ahora, antes de que vayamos a acostarnos, cantemos la canción del colegio! _Exclamó Dumbledore.

Ante aquello las sonrisas de los otros profesores se habían vuelto forzadas.

El anciano agitó su varita, y una larga tira dorada apareció, se elevó sobre las mesas, se agitó un momento y se transformó en palabras.

Debía admitir que fue bonito.

_ ¡Que cada uno elija su melodía favorita! ¡Y allá vamos!

Espera ¿Qué?

De pronto todo el colegio comenzó a cantar.

"Hogwarts, Hogwarts, Hogwarts,

Enséñanos algo, por favor.

Aunque seamos viejos y calvos."

Después de un momento atiné a hacerlo yo también con la melodía acelerada de una tonada irlandesa.

"O jóvenes con rodillas sucias,

Nuestras mentes pueden ser llenadas

Con algunas materias interesantes.

Porque ahora están vacías y llenas de aire,

Pulgas muertas y un poco de pelusa.

Así que enséñanos cosas que valga la pena saber,

Haz que recordemos lo que olvidamos,

Hazlo lo mejor que puedas, nosotros haremos el resto,

Y aprenderemos hasta que nuestros cerebros se consuman."

Todos terminamos en diferentes momentos. Esto en serio había sido ridículo. Incluso creo que me había sonrojado de la vergüenza.

Los últimos en acabar fueron los gemelos Weasley que entonaban una lenta marcha fúnebre.

El anciano los dirigió hasta las últimas palabras, con su varita y, cuando terminaron, fue uno de los que aplaudió con más entusiasmo.

Sabía que el hombre no era de fiar, pero no sabía que estaba demente.

De pronto, ya no estuve tan feliz de adelantar un año para entrar aquí.

_ ¡Ah, la música! ¡Una magia más allá de todo lo que hacemos aquí! Y ahora, es hora de ir a la cama. ¡Salid al trote!

Los de primer año de Slytherin nos pusimos de pie y seguimos a Gemma.

Al salir del Gran Comedor vimos al grupo de Harry, Ron y Neville siguiendo a un chico pelirrojo, escaleras arriba.

_ ¡Buenas noches, chicos! _Grité en medio del bullicio haciendo que estos voltearan.

_ ¡Buenas noches a ustedes también! _Respondieron Harry y Ron.

Por su parte, Neville tan solo se sonrojó y sonrió, continuando su camino en seguida.

Pude notar que varios de los alumnos mayores nos dirigieron miradas extrañadas.

Draco y yo nos apresuramos tras Gema y nos dirigimos hacia las mazmorras del castillo.

Estaba algo adormilada a estas alturas, pero me esforcé por prestar atención a cada pasillo y pasadizo que recorríamos, para recordar el camino, el cual nos llevó hasta un callejón sin salida.

El Barón Sanguinario, a quien no había notado hasta ahora, atravesó la pared de húmedos ladrillos.

_Pureza. _Dijo Gemma, ante lo cual los ladrillos comenzaron a moverse hasta formar un pasadizo por el cual atravesamos, ingresando así a una amplia estancia. _Esta es la sala común de Slytherin. La contraseña es cambiada cada dos semanas y publicada en el tablón de anuncios. Si la olvidan tendrán que esperar a que alguien más abra por ustedes.

» Como pueden ver, parte de la sala está bajo el lago. A veces podemos ver al calamar gigante o a la gente del agua. Saluden a estas últimas, son muy orgullosas y vengativas cuando se las ignora.

Dicho esto, la prefecta nos guio a mis compañeras y a mí a través de la puerta a la derecha de la de entrada, y a Draco y el resto de los chicos hacia la puerta de la izquierda.

_Buenas noches. _Nos dijimos Draco y yo antes de desaparecer.

En la última de las puertas se leía "Primer año", así que Pansy abrió dicha puerta.

Dentro nos encontramos cinco camas con cuatro postes cada una y cortinas de terciopelo verde esmeralda. Nuestros baúles estaban a los pies de cada cama, así que busque el mío.

Estaba entre Tracey a mi izquierda y Daphne a mi derecha. Del otro lado de Tracey estaba una chica que antes no había notado. Se llamaba Lily Moon. Y junto a Daphne estaba Pansy y mas allá estaba Millicent.

Cogí un camisón celeste con holanes del baúl, me lo coloqué y me subí a la cama. _A mi izquierda, entre el velador de Tracey y mi cama, había un madero bellamente tallado con flores, y sobre él se encontraba mi lechuza.

_ ¡Wisdom! ¿Te han dado de comer? _Dije acariciándola.

_Oh, te has traído una lechuza. _Dijo Tracey ante lo cual yo asentí. _Yo he traído un gato. _Dijo sacando un pequeño gatito negro del otro lado de la cama. _Su nombre es Bossy.

_Es muy lindo~ ¿Puedo acariciarlo? _La niña me miró sorprendida y me tendió el gato, pero yo salté y me acomodé junto a ella.

_Ah~, es súper lindo. _Dije acariciándolo hasta que bostecé de pronto. _Ui, lo siento. Ya es tarde. Te dejo dormir. Buenas noches Tracey.

_Buenas noches, Meissa.

_Maisy. Mis amigos me llaman Maisy.

No sé si me llamó Maisy o no, ya que me dormí apenas mi cabeza tocó la almohada.

Esa noche tuve un sueño peculiar. Estaba sumergida en una especie de piscina cálida y confortable (Eso era normal ya que amaba nadar desde siempre), cuando de pronto una luz verde me envolvió y el agua comenzó a congelarse rápidamente. Quería salir, pero no sabía cómo. Mi pecho ardía. Y entonces de pronto, alguien me sacó de allí y desperté.

¿Dónde estoy? Es verdad, hace unas horas llegué a Hogwarts al fin.

Pensando en todo lo que tenía por delante, me dormí nuevamente.

Al despertar por la mañana, no recordaba el sueño, pero si sentía la piel como si hubiera sido congelada y se estuviera descongelando poco a poco.