¡Hiho!
Primero que nada quiero invitarles a leer mi nuevo fanfic titulado "Cuestión de curvas" y que si os gusta por favor no olviden comentar.
Ya hablando de esto...vengo a traerles el tercer y último capítulo de Private Classes.
Os seré sincera: Ni siquiera lo he revisado.
Lo escribí, lo terminé y dije "Ya basta, lo voy a subir y yolo" ...Literalmente.
Espero puedan disfrutar de la lectura y me perdonen por el lemon...hace muchos años que no escribo uno...realmente muchos y se me hace difícil plasmas lo que tenía en mi cabeza y ponerlo en estas letras...
ADVERTENCIAS: Contenido de sexo explícito.
DISCLAIMER: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son de Kishimoto. De ser míos habría mucho más SS y un Itachi solo para mi :3
.-.
.-.
.- Profesor -.
.-.
.-.
Sasuke sentía la sangre en sus venas arder en cierta satisfacción. — ¡Enséñeme todo lo que sabe!, todo lo que usted desee, enséñeme todo, por favor —rogó ella para luego volver a besarlo.
Bien.
Comienza la lección.
Pero… ¿Allí?
Sasuke miró a su alrededor, lo que menos deseaba era que sus chismosas vecinas notaran que él besaba desenfrenadamente a una colegiala. Se separó de ella quien se quedó obedientemente donde Sasuke le ordenó mientras él se encargaba de abrir la puerta. La llave encajó en la cerradura y empujó la puerta hasta que estuvo abierta y luego llamó a Sakura para que entrara. Ella se adentró en el departamento como si fuese la primera vez que entraba a él.
La puerta hizo ruido al cerrarse y su alumna –quien había estado mirando hacia el frente mientras se adentraba a pasos lentos dentro del departamento- se giró lentamente hacia él.
Sasuke sentía como su corazón palpitaba ferozmente contra su pecho mientras se acercaba a la chica quien se encontraba estática en medio del recibidor. Encontrándose frente a ella -y con sus manos recorriendo el cuello y la espalda de la chica- sintió que finalmente no podría detenerse.
Ella mantenía sus ojos fijos en él mientras que sus torpes manos buscaban aferrarse en algún lugar perdido entre la espalda de él y su cadera…
"Debo estar completamente loco", se dijo a si mismo mientras una de sus manos se enredaba en el cabello rosa de su alumna y tiraba un poco de él, la chica le dedicó una mirada suplicante que solo ayudó a intensificar más el deseo que se había estado acumulando dentro del Uchiha.
Le sostuvo entre sus brazos y comenzó a besarle con vehemencia. Sus labios danzaban contra los de ella quien le correspondía inexpertamente, adecuándose al ritmo de su sensei. Su lengua recorría la dulce cavidad de la menor mientras que sus manos acariciaban recelosamente la piel bajo su camisa. Ella se aferraba al cuerpo de él, intentando acabar con la poca distancia que dividía sus cuerpos.
Calor, el calor se acumulaba dentro de su cuerpo y se sentía arder cuando sus dedos acariciaban el camino entre la espalda de su alumna y sus bien formadas nalgas. Ella gimió suavemente cuando los dientes del hombre se clavaron en la carne de su labio y este sonrió de satisfacción.
Las manos de Sasuke viajaron debajo de la falda de la chica y migraron entre caricias hasta su entrepierna. Otro gemido quedó en el aire y el cuerpo de la chica se arqueó súbitamente mientras ahora los labios del Uchiha buscaban el cuello de ella y lo succionaban mientras que sus dedos acariciaban su sexo por encima de las -cada vez más- húmedas bragas de su alumna.
Le estorbaba, aquella maldita falda le estorbaba. Con su mano libre buscó el cierre de la falda y lo deslizó, apartándose de ella y deleitándose al ver la falda caer al suelo. Quería desnudarla, prenda por prenda. Sasuke mordió su labio mientras recorría con la mirada las hermosas piernas de la chica hasta llegar a las diminutas bragas que cubrían torpemente su sexo. Le atrapó entre sus brazos y le obligó a darse la vuelta.
—Camina…—le susurró con voz ronca mientras le empujaba suavemente, guiándole hasta la puerta de su habitación. Al encontrarse adentro volvió a besarla, sus labios recorrían ferozmente los de ella, sedosos, apetecibles. Sus manos acariciaban de forma posesiva cada trozo de piel visible de la chica.
Sus labios recorrieron con la piel de su cuello, lamiendo y succionando hasta perderse en el cuello de la camisa de la chica. Sasuke tiró de un extremo del lazo rojo que se mantenía revuelto y lo deshizo para finalmente despojarla de la camisa. Se quitó la suya y además se sacó el pantalón, quedando solo el bóxers y siendo escudriñado por la mirada avergonzada de su quinceañera alumna.
Las mejillas sonrosadas de la chica y las miradas que intentaba no dedicarle al creciente bulto entre las piernas de su profesor solo acrecentaban el deseo del hombre. Deseó poder encajársela en aquél mismo instante.
Le empujó hacia la cama y los muelles de quejaron. "Y lo que falta" se dijo Sasuke a sí mismo. Fue Sasuke quien disfrutó ahora de una suave y seductora mordida en su labio, cortesía de su muy atenta alumna.
—Estás aprendiendo… —gruñó de forma juguetona contra el oído de la chica para luego lamer y morder su lóbulo con deseo. Llevó las manos de la chica por encima de su cabeza y las ató con el lazo de la chica, atándolo a su vez en la cabecera de la cama.
La chica le miraba con sus labios entre abiertos, las mejillas arreboladas y con su cuerpo ligeramente arqueado hacia él. Le besó, reclamando los labios de la chica como suyos. La deseaba tanto, cada centímetro de su piel, cada espacio en el que sus ásperas manos acariciaban, pellizcaban y estrujaban, todo aquello era suyo. Sus labios besaron el mentón de la chica y viajaron desde el cuello de la chica, besando su clavícula y descendiendo entre sus pechos. Desabrochó el sujetador son suprema facilidad y se dedicó a deleitarse con los pechos de la chica. Eran pequeños, sí, pero también firmes, de pezones pequeños y rosáceos, suaves al tacto y de sabor apetecible para su ávida lengua –que los deseaba con demasía-, eran simplemente perfectos. Con una de sus manos acarició uno de sus rosáceos pezones y lo pellizcaba, tirando de él, mientras que sus labios se encargaban de besar, lamer y succionar el otro.
—Sasuke…–gimió ella y aquello sonaba como un aleluya en los oídos del hombre quien no se detuvo en lo absoluto. Ella se retorcía de placer bajo los efectos de las atenciones de su sensei. Sasuke mordisqueó los pezones de la chica y nuevos gemidos llenaron el ambiente de la habitación.
Trazó un camino con su lengua y con sus labios a través del delicado vientre de la chica, bajando directo -y sin miramientos- hasta donde las bragas de su alumna le permitían. Separó las piernas de la chica -siempre observando la encantadora expresión en el rostro de ella- y finalmente hundiendo su nariz contra las húmedas bragas de la menor, inhalando el aroma de aquél sexo que tanto añoraba. Pellizcó con sus dientes la suave carne de los labios mayores de la chica –aún por encima de sus infantiles bragas- y ella tembló de ansioso placer.
Sí, a él le encantaba lo receptiva que era su joven alumna.
El deseo se acumulaba más y más dentro de él. Realmente deseaba sumergirse entre sus piernas.
Deslizó sus dedos entre la tela y tiró de ella, despojando a la joven de sus bragas y deslizándolas hasta sacarlas de sus piernas y tirándolas en algún lugar de la habitación, aquello le importaba poco, lo importante era el suave sexo de su alumna que pedía a gritos un poco de su atención.
Besó el sexo de la chica y apretó el clítoris con sus labios mientras que con sus dedos acariciaba superficialmente la entrada de la menor. Ella gimió sin poder controlarlo y marcaba el ritmo con sus caderas que buscaban sentir aquellos dedos con mayor profundidad. Sasuke lamió con parsimonia aquél suave botón de placer que hacía vibrar a su alumna y ella tembló de sublime placer. Hundió su boca entre sus labios vaginales y deleitándose con el afrodisíaco sabor de su sexo, húmedo y tibio.
—S-sasuke —gimió ella mientras se retorcía de placer. El Uchiha lamió los dedos que antes habían estado dentro de ella y luego le besó, el dulce sabor de sus labios y el –casi- salado sabor de su exquisito sexo, fundiendo ambos sabores dentro de sus bocas. Hizo un recorrido con sus dedos desde su sexo hasta sus
pechos y llegó hasta la cinta roja que sujetaba las manos de la chica a la cabecera de la cama. Atinó a desatarla y vislumbró las suaves marcas de la tela en las muñecas de la chica, rosáceas y delicadas. Besó y succionó la piel de las muñecas de la chica, dedicando tiernos besos en sus nudillos, en la palma de sus manos.
Ella deslizó su mano en la barbilla del hombre, sintiendo los sutiles vellos faciales del hombre y sonrojándose mientras los besos de él avanzaban hacia sus brazos y luego finalmente hasta sus hombros. Hundió su rostro entre su cuello y su hombro y mordió fuertemente, arrancándole otro gemido a la joven quien se aferró a la espalda de su profesor.
El la miró a los ojos, acuosos y nublados por el placer que experimentaba su pequeño cuerpo. La chica observó los movimientos del hombre quien se despojaba de la última de sus pendas, dejando a la vista aquello que ella solo había observado en libros.
Sasuke sonrió socarronamente ante la expresión de su alumna, quien miraba -fascinada y avergonzada- el erecto miembro viril de su profesor.
Él la miró con deseo y se apoyó sobre sus rodillas en el colchón de la cama, mostrándole a la chica la latente erección entre sus piernas.
—Tócalo…—ordenó él con voz grave. Pude ver a la chica dudar un instante mientras se acomodaba sobre sus propias piernas y acercaba sus manos a aquella parte de su profesor que cada vez le llamaba más la atención. Ella tomó el miembro desde la base con suma delicadeza y con los dedos de su mano libre acarició el glande, provocando que el hombre se estremeciera. La mano que sostenía el pene comenzó a subir y a bajar, intentando acoplarse a los deseos del demandante hombre.
Ella intercambió miradas con él y sin previo aviso comenzó a besar la punta del pene y a deslizar su lengua a través de sus bordes. Un gemido grave escapó de la boca de Sasuke y es que, joder, ¡Aquello se sentía muy bien!
La chica metió todo el pene dentro de su boca y lo succionó mientras otro gemido se escapaba de los labios del hombre. Ella apretó sus labios contra la superficie del pene y continuó yendo y viniendo mientras que sus dedos le acompañaban, acariciando la base del pene. Sus inexpertos y húmedos dedos bajaron hasta encontrarse con los testículos del hombre y los acariciaron, ella le sintió temblar.
Sasuke enredó sus dedos en los cabellos de su alumna y comenzó a guiarla, aumentando la velocidad con la que su pene entraba en la boca de ella. La visión que tenía era excitante y exuberante; sus cabellos rosados estaban revueltos y pequeños mechones se deslizaban sobre su suave rostro, con las mejillas sonrosadas y los labios rosados húmedos y cerrados sobre su erección. Volvió a gemir.
La apartó de su entrepierna y ella comenzó a lamerse los labios. El la empujó, haciéndola caer sobre el colchón, se acercó a la mesa de noche y rebuscó en la gaveta. Sacó un preservativo, lo desempacó y lo deslizó fácilmente sobre su pene. Se acercó a ella, tomó la cadera de la chica entre sus manos y la alzó, posicionándola a la altura de su pene y adentrándose en ella sin piedad y traspasando la delicada barrera de su virginidad. La chica gimió fuerte y se aferró a las sábanas.
Pesadas lágrimas se amontonaron en sus orbes verdes y se deslizaron por su rostro, se movió incomoda pero él no se detuvo más por ella y comenzó a moverse, primero lento, provocando que su alumna se removiese aún más incomoda. Pronto aquella línea entre el dolor y el placer comenzó a hacerse difusa y terminó perdiéndose entre jadeos y los movimientos necesitados de su alumna quien comenzaba a anhelar mayor contacto.
—Más...—rogó. Sasuke sonrió con satisfacción y comenzó a acelerar el ritmo de sus estocadas mientras la chica le seguía, gimiendo y disfrutando de las palabras sucias por parte del hombre. Él le penetraba sin miramientos, modulando la velocidad de sus embestidas con los movimientos sutiles que hacía la chica. El hombre se apoyó primero en las palmas de sus manos y luego sobre uno de sus antebrazos mientras acariciaba el muslo de su alumna y la besaba, ahogando sus propios gemidos roncos, entrecortados y excitados, gemidos que a ella parecían encantarle de sobremanera.
La besó con vehemencia, enredando su lengua con la de ella, luego le mordió con fuerza y el sabor metálico de la sangre inundó sus bocas, mezclándose. Se separó de ella y le miró a los ojos, nublados, entrecerrados y con sus pestañas húmedas y risadas. Hermosas...
—Eres mía, Sakura —le dijo. Ella asintió y se aferró a la espalda del hombre, arañando y enterrando sus uñas en la piel de su profesor. —Solo mía...— sentenció.
El aire se volvió tibio, pesado y la podía oír respirar contra su oreja, su respiración acelerada, sus pechos contra el suya, subiendo y bajando con cada bocanada de aire y con cada movimiento de ambos que buscaban sentir cada trozo de piel del otro. Él vaivén delirante de sus caderas, el tibio sexo de la chica que le recibía y se estrechaba contra su virilidad, los gemidos aterciopelados y el roce de sus labios eran lo único que existía en ese momento.
El la sintió contraerse y aferrarse aún más fuerte mientras que su cuerpo seguía el de ella en cadena, derramándose dentro y disfrutando del orgasmo. Su cuerpo se tensó y entumeció para finalmente se relajarse.
Observó a la chica debajo de él quien se encontraba en el mismo estado y completamente ruborizada. Se tumbó a un lado y se deshizo del preservativo, anudándolo y dejándolo caer por allí como todo un guarro, a la final luego lo recogería…luego, pues estaba seguro de que en ese momento no quería levantarse. Observó el techo de la habitación mientras miles de sensaciones se arremolinaban en su estómago y viajaban a través de su cuerpo. Miró donde descansaba la chica quien ahora volvía a mirarle con aquellas grandes orbes verdes que a él tanto le encantaban.
No pudo resistirse y la besó, hundió sus dedos en la cabellera de la chica y ella a su vez acarició la espalda baja del hombre. El beso terminó y ella se refugió en los brazos de Sasuke quien le dedicaba caricias y suaves besos…
Sasuke se sentía flotar, su cuerpo adormecido comenzaba a volver en sí. Abrió los ojos lentamente y arrugando el rostro ante el violento sonido del teléfono. Miró a su alrededor y no puedo encontrar a la chica.
¿Había sido un sueño?
Se miró a sí mismo, desnudo y no le importó. Caminó hasta la sala y atención el maldito teléfono. Era su mejor amigo.
— ¡Eh, teme! —dijo una voz al otro lado de la línea. Sasuke escuchó un ruido proveniente de la cocina y levantó la vista, topándose con la sensual figura de su alumna quien iba con una camisa que Sasuke reconoció de inmediato como suya. La camisa se transparentaba demasiado y dejaba muy a la vista los rosáceos y pequeños pezones de la menor, ¿Siempre había sido así de transparente aquella camisa?
—Espero que no le moleste —dijo ella en voz baja mientras se ruborizaba hasta las raíces de sus rosados cabellos. El hombre dejó viajar su vista hasta las esbeltas piernas de la chica y la visible falta de bragas de la joven. Ella a su vez había dedicado una que otra mirada a la entrepierna del hombre a quien comenzaba a resbalársele el teléfono de las manos. La suave luz de la cocina resbalaba por las baldosas y se sumergía -mortecina- en la alfombra de la sala, donde reposaban los delicados pies de la menor. El atardecer se podría vislumbrar sobre la figura de Sakura y los tonos anaranjados y rosáceos se mezclaban en ella, dándole un aire fantástico.
— ¡Teme!, ¿Me estás escuchando? —gritaron en el teléfono.
—Deja de joder, dobe —fue todo lo que dijo antes de colgar. Dejó el teléfono en su lugar y se acercó a la chica mientras aquella estúpida sensación volvía a asentarse en cada parte de su cuerpo y el corazón comenzaba a bombear con más fuerza y rapidez.
La chica le permitió acariciar sus mejillas, atrapar su rostro entre sus manos y finalmente unir sus labios con los de ella.
Sasuke deslizó sus manos a través del cuerpo de la chica hasta ubicarlas en su espalda baja, atrayéndola más hacia él. Ella a su vez había enredado sus brazos en el cuello del hombre y le seguía el paso a sus ávidos besos que se volvían más húmedos y necesitados.
Sasuke pensó muchas cosas mientras sus manos se deslizaban bajo la camisa que cubría a su alumna y mientras ella susurraba su nombre contra su cuello. Apretó las nalgas de la chica y la alzó, pegándola de la pared y luego reventando los botones de la camisa para sumergirse entre los pechos de la colegiala.
Y mientras escuchaba gemir a su alumna, lo supo. Le encantaba ser profesor, le encantaba enseñar y sobre todo le encantaba saber que -en un tema tan extenso como el sexo- ocuparía más de una clase para enseñarle todo a su querida alumna.
— ¡Sasuke…! —gimió la chica entre sus brazos.
Oh, sí…
Definitivamente le encantaba ser profesor.
FIN
Esto ha sido todo para Private Classes. Desde un comienzo había planeado que fuesen 4 capítulos máximo y me había planteado que si este capítulo se hacía muy largo entonces iba a hacer el cuarto pero no fue así y terminó siendo esto.
Me disculpo enormemente por muchas razones:
1- Por haber tardado TANTO en actualizar. Si ustedes ven este capítulo acá en este momento es porque simplemente no quería dejar esto en el aire pero la verdad es que no quería escribirlo (y creo que se nota).
2- Tomando parte de lo anterior...lamento la desmotivación con la que está escrito este capítulo del fanfic. Cuando comencé a escribir el fanfic estaba muy motivada pero han pasado varios años y al igual que con "Un vampiro en mi cama" mi motivación bajó a niveles casi risibles porque comenzaba a escribir la continuación y po razón terminaba borrándose y no fue una vez que pasó esto y terminé abandoándolo y finalmente terminándolo por terminarlo.
3-Lamento si no tiene mucha continuidad una escena con la otra, como dije al principio, simplemente lo escribí y lo puse acá, no lo he revisa y puede que entre escribir y borrar hayan quedado cosas extrañas.
4-Me disculpo por el lemon.
Finalmente quiero agradecer a todos los que leyeron y comentaron el fanfic, me gustaría poner el nombre de todas y agradecerles por separado pero esto se haría eterno...así que les agradezco a todas por seguir y comentar el fanfic, no saben lo importante que ha sido su apoyo.
Espero que por favor le den una oportunidad a mi nuevo fanfic "Cuestión de curvas".
¿Reviews?
.-.
