Tragó lentamente el primer bocado del postre, al escucharlo hizo que el dulce sabor se esfumara para ser uno amargo.
Dejó la cuchara lentamente y decidió fijar su vista en la sección de juegos, apesar de que se encontrara vacía.
En los incómodos y escazos segundos trató de acomodar sus palabras y darle apoyo por todo lo que había pasado. Pero cada vez que intentaba hablarle, las palabras se borraban rápidamente haciendola balbucear, haciendola sentir inútil ante la mirada perdida del contrario.
-...Lo rescatable de esta situación es que Golden ya no será una molestia.
Inmediatamente cruzó miradas con Mike seguido por una sonrisa, le resultaba complejo entender cómo podía sonreírle tras haber pasado una tragedia. Pero con tan solo ver al contrario sonreir decidió esfumar cualquier teoría y seguir como si nada hubiera sucedido.
Después de terminar de comer, buscaron cualquier tienda de ropa, pero todas se encontraban cerradas, llegando a una apunto de cerrar. Entraron rápidamente y solo alcazaron a comprar un par de pijamas. Habían acordado que más tarde comprarían prendas para el día.
(***)
La puerta izquierda se abrió, Bonnie dirigió su vista hacia Freddy quien tenía sus prendas desordenadas al igual que su cabello. Empezó a caminar pesadamente por el pasadizo mientras miraba fulminante al peli morado ya que se estaba burlando de su estado.
-Vaya Freddy, al parecer le diste tus "servicios" gratis, pero parece que te lo ha saber de recompensar bien- comentó sin dejar de reírse.
El castaño frunció el ceño y bufó.
Sin que el contrario se diera cuenta, caminó hasta quedar detrás de él, tomó la coleta y le dió un tirón, haciendo que Bonnie se arqueé y grite de dolor, siendo liberado tres minutos después.
-Eres una bestia-logró decir acomodando su cabello.
Ahora quien tenía una gran sonrisa socarrona era Freddy, tomó asiento frente al peli morado, largó un suspiro y dejó caer su rostro hasta impactarse contra la mesa, no se quejó debido a que tenía otros dolores aparte.
-¿Y Chica? -preguntó sin levantar su rostro
Antes que Bonnie respondiera, la rubia apareció con un pedazo de pizza y caminaba con dirección a la mesa en donde se encontraban. Tomó asiento y con su mano desocupada empezó a darle ligeras palmeadas en la espalda de Freddy.
-Tranquilo, de seguro te sientes adolorido, pero seguro mañana ese "pequeño" dolor desaparezca-dijo con un tono burlón.
La rubia y el peli morado empezaron a reírse hasta que la puerta de la oficina se volvió a abrir, dirigiendo su vista en la joven de las zapatillas verdes, que a diferencia de Freddy, ella salió arreglada.
Tomó asiento al lado de Bonnie, provocándole un poco de molestia.
Todo volvió a ser silencio, un incomodo y aburrido silencio, solo habían rápidos cruces de miradas.
-¿Quien es Alice?-preguntó la joven de manera rápida.
-¿Por qué quieres saber?-preguntó Bonnie mirando de reojo.
Alexandra sonrió al ver el rostro del castaño, estaba sonrojado, nervioso y su vista estaba en las patas de las mesas.
-Porque cuando Freddy llegó al climax, no dijo mi nombre, sino ese. Por eso pregunté
Antes de que sus amigos reaccionaran, Freddy se dirigió rápidamente hacia uno de los pasillos derechos más alejados.
Tanto rubia como peli morado cruzaron miradas con una sonrisa melancólica, Bonnie se movió hasta quedar frente a la guardia, su sonrisa cambió hasta tener facciones serias, tomó aire y exhalo antes de explicarle.
-Alice...Al igual, bueno, no tan igual que tú, era una guardia, y una magnifica. Aún recuerdo cuando sus finos dedos arreglaban mis cabellos.
Se escucharon unas pisadas provenientes de la cueva del pirata, el dueño de las pisadas tomó asiento al lado de Chica, aún con el rostro bajo, se dispuso a comentar.
-Ella no era una simple marinera, ella era...Es mi sirena. Se que volverá...
Miró de nuevo al pirata, no lo comprendía, pero con tan solo tenerlo frente hacía que sintiera un calor por sus mejillas, fue "enamoramiento" a primera vista.
Antes de que siga esa atmosfera llena de tristeza, la rubia se puso de pie rápidamente, provocando las miradas. Mientras que Bonnie y Foxy hablaban, ella sacaba sus conclusiones, terminando, según ella, en una pesadilla.
-¿Y si Golden la raptó?
Freddy volvió a aparecer, Chica tenía sobre ella tres miradas de impacto.
Ahora todo tenía sentido, los tres amigos se miraron asustados, pues sabían que si eso fuera cierto, podrían ir despidiendo toda ilusión de volverla a ver.
-¡Eso es mentira!-exclamó Foxy amargamente, volviendo a la cueva del pirata como si nunca hubiera escuchado eso.
La segunda en levantarse fue Alexandra, se sentía celosa por la manera de reacción que tuvo el peli rojo, por lo que decidió ir a su atrás, sentarse a su lado y acariciar sus cabellos mientras este gimoteaba.
-Tranquilo capitán, quizás el que ella deje la pizzería ya estaba dicho.
-Eso quiere decir...¿Que jamás seré feliz?
-No, quizás exista otra persona.
Foxy se sentó, alejó la mano de Alexandra mientras la miraba enojado. Él no renunciaría tan fácil, es más, se atrevería a salir de la pizzeria, no podía dejarla ir.
La contraria rodó los ojos, se puso de pie y corrió las cortinas de la cueva hasta el punto que nada sea visible. Volvió hacia donde se encontraba el pirata y se arrodilló, dirigió ambas manos al rostro contrario para que esta la vea, tenía un semblante triste, confundiendolo más.
-Capitán ¿Es que acaso no se da cuenta que lo amo?
El pirata no salía de su asombro, sin embargo, negó, no quería lastimarla.
-Lo siento.
Al borde de las lagrimas juntó sus labios con los de él, se separó y tomó la mano del peli rojo al mismo tiempo que se ponía de pie. Lo miró de nuevo, se lamió los labios mientras lo obligaba a que tambien se levante.
-Date una oportunidad. No toda la vida estarás esperandola.
-Patrañas, esperaré lo suficiente y más- replicó limpiandose los labios, enfureciendose más.
-...Eso lo veremos mi querido capitán.
Acarició rápidamente su mejilla antes de volver a la oficina, dejando enojado y confundido a Foxy quien volvió a tomar asiento tratando de asimilar lo ocurrido.
(***)
Los primeros rayos de luz atravesaron la ventana de la habitación. Alice se estiró, tallo sus ojos y los abrió lentamente, preocupandose al no encontrar a Mike del otro lado de la cama.
-¡Mike ¿Donde estás?!
-Silencio mujer, dame solo...cinco...minutos.
Ubicó el cuerpo del joven plácidamente acomodado en el sofá al lado izquierdo de la cama, arqueó una ceja y sonrió, pesando que lo hizo para darle más comodidad.
Se movió lentamente hasta salir de la cama, se dirigió de puntillas al baño, movió las llaves hasta que saliera agua tibia y así comenzar su baño de hora y media.
8:50 am
La puerta del baño se abriò, dejando salir vapor y a la castaña embuelta en una toalla. Ella fijó su vista en el sofá, tal como lo había pensado, Mike aún seguía dormido.
Suspiró , se apresuró en ponerse de nuevo la pijama y salir a cualquier tienda cercana de ropa. La cual encontró despues de una hora. Primero escogió prendas para el joven, una camisa blanca, corbata y pantalón negro.
Pasó rápidamente a lo suyo: Ropa intima, un par de calcetas negras y un sueter crema que solo dejaba descubierto una parte de su muslo. Añadió a su compra unos zapatos bajos y dos pares de gafas oscuras.
Después de pagar, se volvió a dirigir al hotel en donde Mike aún seguía dormido. Alice le tiró una almohada haciendo que se caiga del sofa, maldiga y la mire enfadado.
-Al parecer, tienes una bonita manera de despertar a las personas.
La castaña cerró los ojos y suspiró, limitandose a responder y dejar las bolsas sobre la cama, provocando la curiosidad del castaño.
Se levantó, minutos después se dirigió al baño, dejándola sola.
Alice procedió a llamar a la recepción y pedir que le trajeran el desayuno a la habitación, a lo que la joven le dijo que abra la puerta dentro de diez minutos.
-...Mejor iré cambiandome, así podré tener más tiempo- pensó mientras se quitaba la parte superior de la pijama.
Sacó su ropa de la bolsa, la ordenó sobre la cama y se dispuso a seguir desvistiendoce ya que contaba con que Mike aún seguiría en el baño.
Después de ponerse sus prendas íntimas y el par de calcetas, escuchó el sonido de la puerta, no tuvo tiempo de cubrirse ya que por alguna razón, tenía el pensamiento de moverse, pero su cuerpo no le respondía.
Así la vió, sentada al borde de la cama, con sostén y calcetas. La joven decidió olvidar la verguenza y seguir con lo suyo después de un pequeñ reproche.
-¿Que haces ahí parado? ¿Acaso nunca has visto a una bella joven a medio vestir?
-...Pues perdone usted, la próxima vez preguntaré antes de salir. Y no, jamás he visto a una bella joven a medio vestir.
Ante la última frase, los dos se miraron con un poco de vergüenza. Para suerte del mayor, llamaban a la puerta principal de la habitación. Alice chilló , corrió para abrir la puerta y recibir la mesita movil que contenía café, tostadas, un recipiente con mermelada, dos tazas, servilletas y una hermosa rosa blanca al lado.
La joven acomodó la mesita delante de la cama en donde ella tomó asiento, le hizo una seña a Mike para que la acompañara.
-¿Acaso hasta el desayuno tiene que ser tan estirado? - cuestionó sentándose de mala gana- Aparte, te agradezco que me compraras ropa, pero ¿¡Y la ropa interior?! Y ni hablar de los zapatos.
-Primero, tú estás mal si crees que me iba a dirigir a la sección de interiores de hombres. Segundo ¿Qué esparabas en un lugar como este? Deja de actuar como una princesa y sientate de una buena vez.
-Pero que va, si el papel de princesa te queda perfecto-comentó sarcástico.
-...Mike, si tú y yo estuviéramos casados...
-¿Si?
-Pediría el divorcio. Ahora desayuna.
El castaño rodó los ojos al mismo tiempo que Alice le ofrecía una taza de café. Después de dar el segundo sorbo, se deslizó hasta el carrito y agarrar una tostada con mermelada, tenía que aceptarlo, todo estaba delicioso.
-Y dime, Mike ¿Cuantos días duraste como guardia?
-...Cuatro.
-Que cosas ¿No? Yo tambien duré cuatro.
-¿Cómo eran contigo? ¿Acaso tambien intentaban matarte? A excepción de Chica.
-...Yo creo que querían matarme de otra manera.-respondió sonriendo nerviosamente.
El mayor le dió una palmeada en la espalda para, por fin, acabar el desayuno, y por ende, salir a comprar un boxer y zapatos, que a diferencia de Alice, solo se demoró quince minutos en la ida y venida.
Con el sueter puesto y Mike listo, dejaron el hotel y se encaminaron al automovil, habían decidido ir a la pizzería, pero aún faltaban dos horas para las tres, por lo que decidieron y a dar unas cuantas vueltas.
-Hey Mike, pon algo de música-comentó sacando su cabeza por la ventana.
Apretó el botón de la radio, al escuchar las primeras frases de la canción, los dos se miraron con la boca abierta para minutos después, empezaran a cantar a todo pulmón, moviendose de un lado a otro y riendose.
《 We've come too far
To give up who we are,
So let's raise the bar
And our cups to the stars.
She's up all night till the sun,
I'm up all night to get some.
She's up all night for good fun,
I'm up all night to get lucky.
We're up all night till the sun,
We're up all night to get some.
We're up all night for good fun,
We're up all night to get lucky.》
Al terminar de cantar, y de moverse como locos. Se detuvieron frente a una gasolinería auto-servicio debido a que la castaña tenía antojo de comer helado de mora y vainilla, Mike rodó los ojos y suspiró. Sacó las llaves del auto, y como si de un padre se tratara, le advertió de no salir ni mucho menos hacerle caso a desconocidos, a lo que Alice asintió con una estúpida sonrisa.
(***)
Hace varias horas que el lugar se había llenado. Niños por aquí y por allá, las pizzas, las familias, todos iban llegando repentinamente, y como siempre, tenían que dar lo mejor si querían seguir así.
Lo que los confundió un poco era que la guardia no había dejado el establecimiento. Sabían que todos los guardias se retiraban apenas eran las seis, pero claro, no se imaginaban que podría estae planeando Alexandra.
-Capitán ¿Puede acompañarme unos minutos a la oficina?
"Nooooo. Capitán ¿Que sucederá con la historia de su bella sirena?-replicaron los niños.
-...Yaar mis marineros de agua dulce. Volveré en segundos.
¿Lo hacía por ella? Claro que no, pero el escote de su playera no podía ser visto por los infantes, por lo que de mala gana la siguió hasta la oficiba, esquivando las miradas confundidas de sus amigos.
La joven le hizó una señal para que entre, aún confundido, se adentró para ser empujado y caer sentado en la silla giratoria.
-Por los siete mares ¿¡Que demonios haces?!
Ella no respondió, solo sonrió lascivamente.
(**)
5:10 pm
El auto se estacionó frente a la pizzería, antes de salir, Alice dió su último bocado al gran pote de helado que Mike había comprado ya que en la tienda aún no le llegaban los conos.
-Ponte esto-ordenó Alice entregandole unos lentes oscuros.
-¿Para qué?
-...Para que nuestra entrada sea más cool.
Mike le dió un pellizco su mejilla izquierda mientras reía y con la otra mano se ponía los lentes.
Todo el bullicio del lugar se detuvo cuando el fuerte sonidos de la puerta los distrajo, una luz daba entrada a una bella joven y a un apuesto castaño, aunque no entendían la razón de usar los lentes, no podían negar que fue la entrada más dramática antes vista.
Sin decir palabra alguna, se dirigieron a la mesa al medio izquierdo del salón, todo volvió a ser bullicio, dulce bullicio.
Aún sin quitarse los lentes, pudieron notar que habían llamado la atención del trio, siendo Chica quien se acercó primero con la excusa de tomar la orden.
-Hola Chica-dijeron los dos antes que la rubia.
Ella no entendía, pero se quedó sorprendida cuando los dos se quitaron lentamente los lentes, dejándose al descubierto.
No sabía que hacer, si reír o llorar, así que rápidamente se dirigió hacia sus amigos, los cuales tenían la misma reacción que Chica.
-Mi-Mike--dijo Fazbear anonadado.
-...¡Alice!
A diferencia de sus amigos, Bonnie no estaba sorprendido, se encontraba extremadamente alegre, tanto que abrazó y cargó a la castaña. Pero cuando la bajó, fijó su vista entre esa perfecta parte entre el sueter y las calcetas, disimuladamente hizo que su bajo alzara un poco la prenda, pero cuando Alice se dió cuenta, retiró rápidamente el bajo y jaló un poco los cabellos del mayor.
-¿Desde cuando te gusta el fetiche de arte fino?
-¡No soy fetichista! Solo me agrada vestirme esa forma.
Los cinco empezaron a reír, Mike captó la completa atención de Chica, ella esperaba que no se hubiera olvidado de su persona.
Respondieron cada interrogante, excepto de su desaparición y su ubicación ya que Alice preguntó por el pirata, Freddy le respondió que lo vió desaparecerse con la nueva guardia en la oficina.
Suspiró, dejó la mesa y la conversación para adentrarse por los pasadizos hasta la oficina.
Gruñidos, risas y gimoteos logró escuchar, solo dió un paso para poder chocarse con la dura, triste y cruel realidad.
¿Le dolía? Claro, aquel nudo en la garganta y ardor en sus ojos eran pruebas de eso, nisiquiera pensó en llorar por tener en mente que podría ser debil si eso llegara a pasar.
Ella, sentada encima de él, besándose mientras arqueaba su espalda con cada estocada que Foxy le hacía.
Tosió llamando la atención de los dos, pudo notar la pequeña felicidad que el peli-rojo tuvo por volver a verla, lamentablemrnte, se esfumó al ver ese cruze de brazos, su semblante serio y sus orbes azules al borde del llanto.
-¿Interrumpo algo?-preguntó Alice con un tono fuerte y sarcástico
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Lo dejó hasta aquí -wink wink-
Antes que todo, pido mil disculpas por tardar, tenía planeado subir el 14, pero ocurrieron varias cosas, so... Demoré.
Una de las razones es que Omegas-s (la autora que escribió "Flesh") y yo...Bueno...Somos pareja (lanza brillitos) y eso.
Eso era todo :T
Nos vemos mis queridas criaturitas del señor c:
