Hola queridos lectores les traigo la continuación de mi fic, espero muchas más personas empiecen a leerme n_n es lindo escribir, debo admitir que no me agrada el NaruSaku en lo absoluto, respeto a las personas que lo disfrutan pero en definitiva es algo que no tolero ni como pareja secundaria en mis fics jejeje sólo lo digo como advertencia para aquellas personas que lo disfrutan no se sientan ofendidas de mi parte si en algunas ocasiones pongo cositas fuertes.

Los personajes aquí usados no son de mi propiedad, son del maestro Kishimoto, esta historia está creada sin fines lucrativos, sólo para diversión de muchos

Capítulo III

Sensaciones-

"Mentiría si dijese que no te puedo querer"

Narra Hinata.

Mis entrañas ardían como brasas, nunca imaginé sentir algo remotamente parecido con alguien, a menos que fuese con el Uzumaki, qué extraña me sentí en ese momento poseída por el placer y deseo puro. Cuando volví en mí, haciendo catarsis de lo hecho mi reacción fue ponerme pie para dirigirme al baño, un suave tirón en mi muñeca me lo impidió, al voltear a ver era él que un poco confundido por mi actuar me decía con su oscura mirada clavada en la mía que no me alejase.

-Sa-Sasuke… debo…- mis mejillas se ruborizaban –debo ir al baño-

Su mirada era casi suplicante para que no me fuese de su lado, en ese instante sólo me dejé llevar de nuevo a su lado, ya estando ahí me rodeó con sus brazos como para que no pudiese escapar nuevamente de ellos y antes de quedarse dormido susurró en mi oído:

-No quiero que te alejes de mí esta noche- sus ojos se fueron cerrando lento mientras se acomodaba acurrucándose y posando su rostro en mi pecho.

Narra Sasuke.

No pude evitarlo, no quería despegarme un minuto de ella, después de entregado ese tesoro tan preciado y de demostrarme no ser una de esas tantas mujeres fastidiosas que tanto me acosaban, sólo la quería a mi lado, no diría que es amor un Uchiha nunca se enamora, sólo era necesidad que tenerla, ya era mía, su cuerpo, su deseo, sus pensamientos, todo era mío ya había dejado mi marca en ella.

Dormir a su lado en el calor de su cuerpo, de la suave y nívea piel de la ojiluna hizo que pasara una noche como hace mucho tiempo no tenía, sin pesadillas, parecía que nada pudiese dañarme en ese instante. Pasadas las horas desperté pero ya ella no estaba a mi lado, sentí algo de frustración pues lo único que deseaba al despertar después de aquella noche de pasión era ver ese perfecto rostro que se desfiguraba con cada caricia que le hacía, era un verdadero deleite.

Narra Hinata.

Había dormido plácidamente después de una agotadora noche de pasión, al abrir mis ojos vi a mi lado el rostro del Uchiha, ahora entendía el porqué de tantas mujeres detrás, parecía hecho por los mismos ángeles, aunque por su manera de ser también se podría pensar que un demonio fue quien llevó a cabo tal obra de arte. Ya un poco más incorporada me dirigí al baño para quitar cualquier vestigio de la noche anterior, me miré al espejo allí descubrí que esa intensa faena además de quitar mi pureza había dejado grandes marcas en mi cuerpo, mis pechos cuello y caderas repletas de morados y chupetones, me avergoncé de saberme poseída por ese demonio de tal manera que en ese momento no importaba sus consecuencias, mis piernas se notaban un poco más separadas de lo normal, hasta mi caminar cambió, definitivamente nunca volvería a ser la misma.

Pasados unos minutos después de ducharme y arreglarme pasé a la cocina para preparar algo de comer, allí encontré al rubio con una taza de café a su lado, este al percatarse de mi presencia levantó su mano y efusivamente me saludó.

-Buenos días Hinata-Chan! ¿Qué tal dormiste?-

Los colores llegaban a mi rostro pues al preguntarme ello, los momentos que pasé con el chico Uchiha pasaban por mi mente como fugaces imágenes.

-Bu-Buenos días Na-Naruto_Kun, he amanecido b-bien, ¿y usted?- genial Hinata ya empezaste a tartamudear, carajo ¿que no eres capaz de decir media frase bien?

El rubio se queda un rato observándome atentamente, sonríe melancólicamente y baja un poco su mirada celeste.

-¿Le sucede algo Naruto-Kun?- el rubio sólo me dice que no, un poco nervioso, parecía como si pensaba que no me había percatado de su gesto. –Está bien, ¿ya ha desayunado?- le pregunté un tanto intrigada. –etto... no jeje- una pequeña risita salía de sus labios mientras rascaba su cabeza algo despreocupado.

-De acuerdo haré el desayuno para los tres- me dispuse a empezar con los preparativos bajo la atenta mirada de Naruto, esta era un tanto incómoda, si no fuese porque creía que él nunca haría eso, cualquiera que mirase la escena desde otra perspectiva intuiría que el rubio me miraba con deseo, pero me repetía a mí misma que eso NUNCA podría ser cierto, tal vez sólo eran imaginaciones mías, entre tanto cocinaba los alimentos ya tenía el agua a punto de ebullición para poner algunas verduras, en el momento de hacer esto sentí unos fuertes brazos rodear mi cintura, mi reacción fue soltar de golpe los ingredientes al agua salpicándome y quemando mis delicadas manos un poco, en el momento no me percaté de las quemadas pues mi atención estaba toda puesta en el rubio que me presionaba contra sí, no sé si sería imaginación mía pero hasta llegué a percibir algunos manoseos, sentía que un desmayo vendría, mi cara ardía, el color de mi piel me delataba.

-pe-pero qué cree que hace Na-Naruto-kun- intentaba en vano soltarme de su agarre, estaba a punto de desfallecer, en ese momento me di cuenta de mis quemadas, me aproveché de esto para emitir un pequeño chillido haciendo que Naruto me soltase.

-Ay mis manos me duelen, me he quemado- ¡BINGO! al oír eso el rubio me soltó para levarme a un asiento. – lo siento Hinata no quise hacerte daño, sólo necesitaba abrazarte perdóname, traeré algo para curar tus quemaduras - yo lo miré un poco confundida mientras él se paraba para buscar la medicina. Al llegar nuevamente a mí, el rubio tomó suavemente mis manos – Na-Naruto-Kun deja, n-no es nada yo lo hago- ponía un poco de resistencia a su agarre, -No seas orgullosa Hinata, yo te curaré, es por mi culpa que te quemaste- empezó delicadamente a aplicar el ungüento.

Después de un momento ya habiendo reflexionado sobre lo acontecido me decidí a preguntarle - ¿Por qué lo hiciste Naruto?-

El rubio subió su celeste mirada a la mía algo nervioso y con un toque de decepción -¿Por qué hice qué?-

Mi mirada cambió a una un poco más fría, no comprendía nada de lo que había pasado necesitaba una explicación – ¿por qué me abrazaste de esa manera?-

-Hinata yo… estoy muy mal con Sakura ella me usó para olvidar al teme de Sasuke- el rubio se acercaba a mí aún más y arrodillado en el suelo lloraba en mi regazo mientras me tomaba de los brazos esto sin percatarnos de una oscura mirada presenciaba aquella escena….

Continuará…..

Holis de nuevo espero les guste la continuación del fic :3 es delicioso escribir de esta manera, yo prometí mucho lemon pero este capítulo y tal vez el que sigue necesita drama XDDD besitos espero sus review