Esa única noche que la chica se quedaría en la bodega, se convirtió en varios días.

Nightwatcher pasaba a recoger su moto y dejarle algunas cosas, principalmente comida. Intentó saber algo más de ella, pero no pudo sacarle mucho.

- Mi nombre es Charleene, pero todos me dicen Charlie. También podría comenzar a hacerte preguntas ¿Por qué no lo dejamos así?

- De acuerdo.

Las cosas para Charlie parecían bastante tranquilas, hasta ahora no se sabia de maleantes desesperados por encontrar a una bailarina exótica. Y aunque los hubiera, ella podría pasar frente a ellos sin que la voltearan a mirar.

Para Raph había gritos de alerta, como el hecho de que le pidiera ayuda con tanta tranquilidad. Y que no huyera de inmediato, solo tenía que salir a la calle, de día, tomar un autobús o el tren y jamás la encontrarían. Pero no parecía demasiado interesada en ello.

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Tiempo después de "La Noche", durante una de sus rondas, Raph se encontró asistiendo como espectador a lo que parecía un ajuste de cuentas, entre dos bandos. Uno había tomado por sorpresa al otro, y antes de que se dieran cuenta, estaban desarmados y la cuestión se resolvió a golpes, sin disparar un solo tiro.

Al final, nada más quedo un tipo, a merced del otro grupo, compuesto por seis. Uno de ellos, evidentemente el líder, lo pateo por el suelo y lo levantó del cuello.

El apaleado escupió un diente, y jadeó enfurecido.

- ¿Por qué te tomas tantas molestias para encontrar a una mujerzuela?

Otro puñetazo veloz como un rayo, le dislocó la mandíbula. Quedó gimiendo y babeando. Su victimario lo soltó, asqueado.

- ¿Y ahora que hacemos, jefe?

- Remover hasta el ultimo ladrillo de esta ciudad, pero de que la encontramos, la encontramos.

Al hablar, el sujeto abrió y cerró los puños, como estuviera ansioso por cerrarlos en torno al cuello de alguien.

Nightwatcher había escuchado suficiente. Salio disparado a su refugio. Estos tipos se veían diferentes. Para empezar, estaba claro que no eran de la ciudad, y tenían cierta preparación, eso era fácil de reconocer para él. No eran delincuentes comunes. Sobre todo el líder. Era alto, musculoso, y su manera de moverse decía "militar".

Llegó al escondite y se forzó a mantener la calma. Charlie cambiaba canales distraídamente en la pequeña televisión que le había facilitado.

- Chica, será mejor que no salgas, ya hay gente tras de ti. No se trata de los secuaces de tu ex…

La joven le dirigió una mirada calculadora. Apagó la televisión, se puso de pie y comenzó a empacar sus cosas.

- ¿Sabes? Te agradezco mucho lo que hiciste por mí. Pero este problema es demasiado para ti…

- Quienes sean, puedo defenderte – comenzó Raph.

- No se trata de eso…

- Exacto – dijo alguien más. El sujeto que hace poco estaba dirigiendo al temible grupo, los miraba desde un rincón de la bodega.

Raph puso a Charlie tras de si.

- El problema que tengas con ella, puedes discutirlo conmigo.

- Vamos Charleene, despídete de tu amigo. Si te portas bien, tal vez puedas jugar con él otra vez.

- Nigthwatcher, creo que te conviene dejarme ir.

Raph guardó silencio, y sacó sus cadenas. Este tipo había mostrado la habilidad suficiente para seguirlo, pero estaba solo y desarmado. Deshacerse de él seria fácil, solo tenía que hacerlo a un lado y Charlie podría escapar.

Fue todo muy rápido. Nigthwatcher se lanzó como un tanque y lo siguiente que supo fue que lo habían lanzado por los aires, hubo unos golpes que sonaron en la bodega como un gigantesco gong, y terminó en el suelo hecho un ovillo con sus propias cadenas.

- Me he enterado de un par de cosas sobre ti, vigilante – el tipo rodeo su cuello con la cadena, y dio un tiron -. Temo que tu fama es desproporcionada, no creí que tuvieras este nivel de principiante.

Si Raph no estuviera luchando por respirar, le hubiera salido con una respuesta indignada e ingeniosa.

- En cuanto a ti – le dijo a Charlie -. Espero que me des un buen motivo para no enojarme en serio. Lo que he escuchado me indigna.

Ella palideció.

- De acuerdo. Tengo algo. Pero por favor suéltalo. Solo me estaba ayudando.

Raph sintió que la presión en la cadena se aflojaba un poquito. El desconocido le puso el pie sobre el pecho, y Charlie se apresuró a buscar entre sus cosas.

- Todo está aquí – dijo, sosteniendo los papeles y la computadora del gordo mafioso. – Nombres, direcciones y movimientos. Nunca los hubieras conseguido de otra manera.

El hombre rechinó los dientes, y de manera inconsciente volvió a tirar de la cadena.

- ¡No es lo que estas pensando! – exclamó Charlie, alarmada -. Jamás, jamás, jamás pasó nada de lo que tú crees. Te lo juro. Y él no sabe nada, ¡déjalo! ¡Padre!

El hombre soltó la cadena repentinamente. Y Raphael luchó por respirar. Se dio la vuelta y jadeó dentro de su casco. Esto era difícil ¿debía quitárselo?

- Oh, vamos, ¿Qué te puede pasar ahora si te lo quitas? – el tipo se lo arranco de la cabeza. Hubo una exclamación a coro. Y después Charlie y su padre se quedaron callados. Solo se escuchaba la trabajosa respiración de la tortuga.

- Bueno, pues… es la segunda cosa mas extraña que he visto, Charleene.

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Mas tarde, la gente del padre de Charlie, ya tenía tomada la bodega. Lo que era francamente molesto. Esos tipos lo miraban con curiosidad, pero al menos no parecían dispuestos a atacarlo.

- Parece que tu pequeño experimento dio frutos – comento el hombre, examinando los documentos.

- Gracias, padre… digo, Capitán Gardner.

- Aunque tus métodos sean interesantes, voy a darte un consejo: no lo vuelvas a hacer.

Charlie asintió.

- Ahora hablemos de nuestro pequeño extra.

Raph gruñó. No le gustaba el tono.

El Capitán Gardner encendió un cigarro, y expulsó un par de nubes de humo antes de hablarle.

- Como te dije, vigilante, me he informado sobre ti. Aunque tu identidad era algo que definitivamente no esperaba. Tenemos que hablar de negocios.

¿Qué se proponía este sujeto? En esta situación no tenía más opciones aparte de escucharlo.

- A pesar de tu bajo nivel y técnica, me parece que tienes potencial.

- ¿Para que? – no era algo que le comentaran con frecuencia. Había suficientes motivos para desconfiar, sobre todo de alguien como este sujeto.

- Para pasar de las menores a las grandes ligas.

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No es que el Capitán fuera en realidad muy persuasivo. Para empezar lo insultó. Le dijo que todos sus esfuerzos eran inútiles, que él solo nunca llegaría a hacer nada significativo, y lo retó a seguirle el paso al grupo por unos días, si es que podía.

Raph estuvo a punto de golpearlo durante su argumento. Charlie se mantuvo como espectadora, sin atreverse a decir ni esta boca es mía.

Por supuesto, que tocado en sus fibras más sensibles, aceptó unirse al grupo. De manera provisional, por supuesto, y solo para callarle la boca al capitán.

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En casa, las cosas no cambiaron mucho. Salía por las noches como siempre, y respondía con un gruñido cuando Donny se atrevía a preguntarle algo. Medio comía y dormía apenas.

El maestro Splinter pasaba horas placidamente meditando en su habitación. Raph se preguntó cuanto sabría en realidad. Si tenia idea de lo que hacia y lo dejaba a su aire, esperando a que se distrajera un poco, hasta que se cansara. O tal vez no le interesaba saberlo…

Las actividades del grupo eran sencillas. Buscar a algún desgraciado, investigar todo sobre el, y caerle en montón, sin importar el equipo de seguridad con que se rodeara.

Los objetivos eran bien definidos, e investigados, y en las juntas se ponía al grupo al tanto, Raph se encontró buscando gente de más alto perfil al que estaba acostumbrado.

Su mundo había comenzado por debajo del nivel de la calle, subió a las aceras, después a las azoteas, y ahora visitaba lujosos penthouses, mansiones, y en ciertas ocasiones, actuaba en aviones privados en pleno vuelo. Desalojar a los ocupantes podía hacerse de manera rápida, limpia y fácil, o escandalosa, y sucia. De las dos maneras era interesante, y extenuante. Sobre todo porque lo combinaba con sus rondas de vigilancia usuales.

El capitán lo presionaba. Parecía que tenía en la mano un bastón con el que pincharlo a cada momento, y sabia cuales eran los lugares exactos donde aplicarlo. Era como azuzar a un toro. Blandía el trapo rojo frente a él, después se hacia a un lado, y lo miraba arrasar con todo a su paso.

Y la tortuga podía vivir con eso. Lo que nunca le gustaría era el hecho de que, si bien no habían ido contra nadie que no lo mereciera, existia un pago de por medio.

- Guárdalo, no lo quiero – Nightwatcher se cruzó de brazos. El segundo al mando del grupo, Osiris, siguió ofreciéndole el sobre.

- Entonces tíralo, o dónalo para salvar a las foquitas bebes, pero te lo tengo que dar en la mano.

Raph frunció el ceño, algo que nadie vio porque tenía el casco puesto. Sabia que Osiris era una persona con bastante tolerancia, y que parecía sentir simpatía por el. Pero también medía como dos metros, y era ancho como un armario ¿Qué pasaría si daba con el punto en que podía irritarse?

- Vamos Raph, solo acepta el sobre y terminemos con esto.

Charlie había hecho las paces con su padre, quien le permitió acompañar al grupo en varias misiones, pero quedaba pendiente el asunto de su educación formal. Por fin, el Capitán lo resolvió diciendo que si no entraba a la Universidad, quedaba fuera y punto. Así que ahora preparaba su examen de ingreso, y se compraba ropa en grandes cantidades.

- No entiendo porque insiste tanto en esto.

Osiris le sonrió. Raph se sintió como si hubiera visto sonreír a un peñasco. Uno de dientes muy blancos, piel bronceada, cabeza rapada y ojos cafés.

- No quiere deberte nada.

Raph gruñó y termino tomando el sobre que se le ofrecía. Casi de inmediato, Charlie se apoyó sobre su caparazón, batiendo las pestañas, y la tortuga sintió una gota de sudor sobre su cabeza. A diferencia de su padre, ella no tenía problemas acumulando deudas.

Justo terminaba de explicarle porque unas botas de diseñador eran de vital importancia, cuando el Capitán llegó con la siguiente misión.

- ¿Tan pronto? – preguntó Osiris.

- Si, pero es un tanto diferente a lo usual. Tortuga ¿crees poder sobrevivir un par de días lejos de esta ciudad?

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Ahora todos aplaudan al fin de semestre XDDDDD.

Gracias a Reki-zen. No creo que pase mucho entre Candy y Raph, ahora que su papá anda cerca XDDDD, pero algo se me ocurrirá.