Era un día normal en la madriguera, los gemelos Scamander habían ido allí a pasar las vacaciones.

Lily estaba a punto de ir al salón con el resto de la familia cuando alguien la agarró del brazo la metió en la habitación más cercana, que resulto ser la suya, y se vio acorralada entre la pared y el cuerpo de Lorcan, este apoyó mano en la pared justo al lado de la cabeza de la pelirroja.

-Hola Lilian

-Hola Scamander, querías algo en particular o solo has venido aquí a molestar- dijo ella dando a entender que lo que menos le apetecía en ese momento era hablar con él.

-Siento que mi presencia te incomode tanto- le contestó él acercándose más a ella.

-No intentes esos trucos conmigo sabes de sobra que no funcionan- le recordó ella girando los ojos y mirando a otro lado. -Al contrario que con todas las chicas de Hogwarts- dijo en un susurro apenas audible.

-Cualquiera que te oyese pensaría que estas celosa- dijo él divertido.

-Ja, ya te gustaría- dijo Lily con exasperación. ¿Qué se pensaba ese slytherin?

-Bueno digamos que fuese así ¿Que pasaría? - le pregunto él esperando su respuesta con impaciencia.

-No sé... Déjame que piense- dijo ella con una sonrisa traviesa en la cara, apoyando sus manos en el pecho del slytherin y subiendolas hasta su cuello.

-Seguramente haria esto- lentamente acerco su cara a la de Lorcan, él hizo lo mismo, ladeó un poco la cabeza y cerró los ojos. Y fue en ese momento en el que Lily le pegó una patada en la espinilla y lo tumbo en la cama sentondose encima suyo e inmovilizandolo por completo.

-Vaya esto sí que no me lo esperaba- dijo Lorcan todavía con su sonrisa de medio lado en la cara.

-Pues deberías, no te lo voy a poner tan facil- Dijo ella con orgullo.

En ese momento se relajo un poco y el slytherin aprovechó el momento para darle la vuelta al juego con lo que él acabo encima de Lily sujetándole fuerte por las muñecas.

-¿Qué me dices ahora pelirroja?- pregunto Lorcan.

-Pues que pesas bastante, ¡Apártate!- respondió ella con un tono de exasperacion.

-Está bien, te soltaré con la condición de que hagas lo que yo te diga- dijo el rubio con una sonrisa pícara en los labios.

Labios en los que Lily no pudo evitar fijarse.

Como le gustaría besarlos y arrancarle esa sonrisilla de la cara.

-Pff si claro- contestó la gryffindor.

-No me lo puedo creer Lily Luna Potter rechazando un desafío, esto es nuevo.

-No lo he rechazado simplemente me parece absurdo que me pidas eso- respondió la pelirroja un poco nerviosa.

-¿No tendrás miedo verdad?- dijo él acercando su cara a la de Lily.

-Por supuesto que no Scamander, a ver ¿Qué es lo que quieres?- pregunto ella con tono inquisitivo.

-Pues verás Lilian...-

-Deja de llamarme así sabes que lo odio- le interrumpió ella.

-¿Como? ¿Lilian?-dijo él divirtiendose bastante con aquel juego.

-Sí- dijo ella en un tono autoritario.

-Bueno como te decía Lilian...- no le dejó acabar la frase porque Lily le había estampado la almohada en la cara.

-Tranquilízate Lilian- ella hizo ademán de pegarle, pero no lo consiguió ya que ahora Lorcan la sujetaba más fuerte.

-El caso es que lo que tienes que hacer es darme un beso, sin pegarme después a poder ser.- Dijo esperando que la gryffindor aceptase.

-Ni en tus mejores sueños Scamander- le respondió ella con toda la chulería que fue capaz.

-Entonces no me queda más remedio que quedarme encima tuyo hasta que aceptes-respondió el rubio encojiendose de hombros.

-Pues aquí nos quedaremos- dijo Lily retandolo con la mirada.

En ese momento Lorcan no se pudo resistir, esos labios con esa sonrisa llena de orgullo. Oh Merlín. La sujetó más fuerte y sin pensárselo dos veces rozó sus labios con los de Lily, a penas fue un beso pero fue lo único que consiguió ya que Lily no dejaba de patalear y de mover la cara, aunque ahora parecía que se había quedado muy quieta.

Se quedo mirando los ojos del Scamander esos ojos azules que desde pequeña le volvían loca y vio como poco a poco borraba esa sonrisa de medio lado. No lo podía permitir así que para sorpresa del slytherin Lily acercó sus labios a los del rubio, pareció una eternidad hasta que por fin se tocaron, al principio fue un beso apresurado e inseguro, pero cuando los dos fueron plenamente conscientes de lo que estaba pasando se volvio más lento, seguro e irresistible, Lorcan dejo de hacer fuerza para contener a Lily y se tumbó a su lado rodenadole la cintuta con sus brazos, siguieron besándose hasta que les falto aire y tuvieron que separar sus labios para repirar pero Lorcan apoyó su frente contra la de Lily, todavía con la reparación entrecortada.

Había sido un momento mágico para ambos, no sabían qué decir así que se quedaron en la cama tumbados y abrazados.