Tras el encuentro se sentía diferente ahora quería más, sus deseos se habían hecho mayores..
Al día siguiente shura fue por ella y la llevó a su templo
Shura: vamos a relajarnos un rato, quiero que te desnudes y vallas a la habitación, enseguida-ordenó el santo de la cabra y la diosa así lo hizo. Dejó la ropa en la sala, el entro primero-
Shura: ponte este pañuelo sobre tus ojos y Recuéstate en la cama, boca abajo y con los brazos arriba.
Atenea lo hizo, Shura se acercó a ella y extendió sus piernas y cruzo sus tobillos los amarro a la parte de arriba de la cama e hizo lo mismo con las manos, pero estas las marro a su cabecera
Shura: esta será tu primera sesión de bondage susurro mientras movía el largo cabello morado de su diosa lo hizo a un costado para dejar la espalda descubierta… vendo sus ojos… y había silencio.
Atenea no sabía qué hacía o que planeaba hacer el caballero, de repente sintió algo frío sobre su espalda enseguida se dio cuenta que era un hielo, shura lo deslizó por su espalda hasta bajar a su trasero, ese frío que sentía le hizo lanzar leves gemidos de placer
Shura- cállate-hablo con voz fuerte y autoritaria el santo y seguido le dio un golpe en las nalgas, esta vez fue como un piquete… Y saori no sabía con qué cosa era
Asi siguió con varios hielos, recorriendo el cuerpo de su señora erizándole la piel, estaba muy excitada y callaba los gemidos, pero no podía mas… un hielo fue deslizado en medio de su trasero, llegó hasta aquella humedad caliente e incipiente donde se derritió.
Atenea- ¡shura tómame!- pidió con voz suplicante la diosa de la sapiencia desesperada y muy excitada
shura-cállate yo soy el dueño de tus deseos y yo sabré cuando te hare mia...ahora te has ganado un buen castigo-dijo el caballero con voz seca
1,2,3,4,5 nalgadas directas resonaron en el trasero de saori, lloro del dolor pero una sonrisa se dibujaba en el rostro.. Eso hizo sonreír a shura también.. Su señora disfruta y eso era lo importante- se dijo para sí mismo…
La respiración de saori era agitada y shura seguía nalgueándola para que se calmara y dejara de gemir, esa dicha de la ceguera momentánea le hacía sentir el dolor más profundo que se intercalaba con las emociones que le producía el hielo…
Cuando los hielos se terminaron, su amo en turno, tiró del cabello fuertemente y le pidió que abriera la boca, le introdujo su ropa interior…
Shura-goza de eso, sin más el caballero se retiró y la dejó amarrada en lo que se bañaba y ponía la armadura. Pues esa noche le tocaba hacer guardia a las afueras del santuario..
Saori se quedó dormida toda la noche en la cama de shura, solo se despertó cuando noto quede repente alguien había llegado…
Mu- buenos días saori- dijo el santo a su diosa mientras la desataba….- te prepare el desayuno- dijo el carnero, saori no pudo evitar preguntarse ¿porque la trataba tan caballerosamente? ¿a si debía de ser un amo?¿también podía ser gentil?, aunque ella suponía que no, y que lo hacían porque era su diosa… pero de todas maneras era su primera vez como esclava así que debía de aprender… después de allí mu la tele transportó a su templo…
Mu- siéntate saori- la invito mu a la mesa-
Saori se sentó, y empezó a comer en silencio
Era domingo y mu la invito a ver una película con él, claro que el la escogió, después la preparo para la sesión… de una bolsa sacó una hermosa bata de dormir color verde, el color favorito de ella
Mu- desnúdate y póntela… combina con tus bellos ojos- susurro el santo a su oído
Salió del baño y mu la miro complacido, se acercó y la cargó hasta la cama, le hizo hacerse coleta discreta, y la recostó saori noto que en el buró había un pequeño contenedor conectado a la corriente, era cera para depilar.. Lo dedujo por su olor…
Mu unto un poco de vaselina en el vientre de su diosa y después acercó una vela encendida y vierto unas gotas de cera allí mismo.., a saori el ardió y le dolía, la expresión en su rostro le dijo todo, mu solo se acercó y la beso en los labios… pero siguió vertiendo más cerca más cera caliente la cual corría por su abdomen piernas, senos y brazos. Era una sensación única…
Mu no quería lastimar la piel de saori y que tuviera una mala experiencia, por eso en lo que se acostumbraba le iba a untar vaselina primero sobre la piel para evitar el contacto directo…
Mu- Te atare de pies y manos a los postes de mi cama, en forma de cruz, saori…-comenzó a explicar el carnero- de esta manera no te moverás .. Te depilare con cera caliente, pues es más higiénico y atractivo -
Sin decir más el dorado se acercó al contenedor de cera y tomo un poco con una pala, la puso en su pubis y comenzó a depilar… cuando saori empezaba a gritar, mu le vaciaba menos cera y jalaba con más fuerza a manera de reprimenda…eso provocó que su diosa guardara silencio…- después con agua fría en un paño la limpio, el pubis de su diosa palpitaba de irritación
Mu- agradece a tu amo- ordenó el caballero con voz varonil y acercó su mano… la diosa empezó por besar su mano , mu introdujo los dedos en la boca y los agitaba con fuerza, entraban y salían de allí a modo de penetración.
Mu- ahora ruega a tu amo por un nuevo placer…- dijo el santo
Saori- le suplico que me brinde el placer que usted desee amo, soy instrumento de su placer, haga conmigo lo que quiera…
Mu con su lengua recorrió el pubis recién depilado… bajo su lengua y por primera vez recorrió su intimidad y probo su humedad. Saori sin poder evitarlo gimió y sintió como mu, su caballero mordía uno de sus labios vaginales…
Mu- ¡cállate saori¡ o te tendré que morder más fuerte!- sentencio el guardián del primer templo. Para saori era demasiado placer, como para callarlo pues mu lamia a su merced y saboreaba atenea se sienta venir, entonces mu se detuvo
Mu- no te vendrás hasta que yo quiera, gatita-dijo- eso excito aún más a la diosa…
Saori-saori miraba suplicante a mu esperando la se apiadara de ella y la dejase llegar al orgasmo pero por respuesta recibió una cachetada...
Mu- ¿así le ruegas a tu amo?- anda implora para que te haga venir
Saori- amo, mi señor, por favor le suplico que me brinde el honor de hacerme terminar en su boca. Suplico con la respiración agitada..
Mu sonrió y de nuevo volvió a devorar su intimidad, esta vez saori no tardó en terminar... estaba feliz...saori se sentía la sumisa más dichosa del mundo.
