LINEA DE SALIDA
Iwakura se había levantado tarde ese día por haberse desvelado estudiando. Por suerte su padre no estaba en casa, había salido a trabajar afuera de la ciudad.
Iba corriendo por el pasillo y giró para entrar al salón cuando chocó con Bakugo por accidente.
—¿Quieres morir, gorda? —Le dijo sacando explosiones pequeñas de sus manos.
—Lo-lo siento mucho. —Dijo temblando.
Ella estaba al borde del llanto cuando Iida se interpuso.
—¿No te da vergüenza ser tan grosero con una chica?
—Tsk, ella se lo buscó. —Dijo dándose la vuelta y dirigiéndose a su asiento.
—Gra- gracias por salvarme.
—Debes tener cuidado, no puedes estar corriendo en los pasillos.
—Lo- lo siento lentes.
—¿Eh? Me llamo Iida Tenya, Iwakura-kun.
—Perdón, Iida-san.
—No te disculpes, no es nada. —Le dijo dándole una sonrisa.
—Parece intimidante pero en realidad es un agradable sujeto. —Pensó. — En cambio él… —dirigió la vista hacia Bakugo— … es aterrador. —Siguió caminando hasta su lugar.
Iwakura estaba tan concentrada en lo que hacía que no se dio cuenta que All Might entró al salón.
Tendrían un ensayo de batallas y podrían usar los trajes de héroes que pidieron con anticipación. Todos parecían emocionados pero ella no. Le daba vergüenza la sola idea de vestir ese traje de héroe.
Fueron a cambiarse y de ahí se dirigieron al campo de batalla. Para ella todos lucias espectaculares.
Iwakura vestía un traje de una pieza color negro con el cuello y los brazos en color rojo y pequeños apliques en color gris claro y sobre este una especie de camisa blanca que en realidad era un poncho ultra delgado, un agregado que ella le dio para no sentirse tan observada. El traje la hacía sentir incomoda pero su padre había dicho que era el mejor diseño posible para usar sus poderes con eficiencia.
All Might les dio indicciones y se sorprendió al saber que el entrenamiento sería de héroes contra villanos.
En el ejercicio unos abrían de héroes y otros de villanos, los cuales tendrían que cuidar un arma nuclear mientras que los héroes tendrían que detenerlos y capturar el arma nuclear antes de que se acabara el tiempo.
Los compañeros fueron escogidos por sorteo y así fue como Uraraka estuvo con Midoriya, Iida con Bakugo, Yaoyorozu con Mineta… hasta llegar con Iwakura, quien le había tocado en un equipo de Ashido Mina y Aoyama Yuga. Eran el único equipo de tres integrantes.
—Hola, Yo soy Ashido Mina, hagamos nuestro mejor esfuerzo.
—S-sí. Yo soy Iwakura Shion, un gusto.
—Yo soy Aoyama Yuga, un gusto, madeimoselle.
Iwakura hizo una pequeña reverencia con una sonrisa nerviosa.
Eligieron también por sorteo contra quien lucharían. Tocándole al equipo de Iwakura luchar contra el equipo de villanos conformado por Satou Rikidou y Kouda Kouji.
—Es injusto un combate de dos contra tres. —Dijo Satou.
—Piensen en este enfrentamiento como una oportunidad. En una batalla real se pueden encontrar en una desventaja numérica.
—¡Justo como se esperaba de All Might! —Respondió emocionada Uraraka.
La batalla seria monitoreada por unas pantallas localizadas en un sótano. Cada equipo traería comunicadores y una cinta especial para capturar a sus adversarios.
Estaban todos viendo la primera pelea. Iwakura saltó del susto al ver que el peliverde había sido emboscado por el chico de las explosiones.
—Las emboscadas son inapropiadas de un hombre. —Escuchó decir a un compañero.
—Midoriya lo esquivo bastante bien. —Dijo la chica de piel rosa.
Sus compañeros parecían emocionados pero ella solo apartaba la vista cada que veía que golpearían al peliverde, cosa que fue notada por un chico con la mitad de su cuerpo cubierta de hielo. Le extrañaba que alguien como ella estuviera en el departamento de héroes.
En el calor de la batalla, Uraraka huyó del lugar dejando a Midoriya y Bakugo peleando. Iwakura suspiró aliviada. Por lo menos la chica pelicafé no pelearía con ese violento chico.
El chico de la cabellera verde se escabulló de su oponente para después ser encontrado por el de las explosiones y ser arrinconado por este y apuntarle con sus manos.
—¡Lo va a matar! —Gritó aterrada y con la voz quebrada Iwakura, haciendo que un pelirrojo volteara preocupado al escuchar los sollozos de esta.
Bakugo y Midoriya continuaban peleando frenéticamente, mas bien Bakugo era quien atacaba sin descanso, hiriendo a Midoriya. Todos alababan la habilidad de combate de Bakugo mientras que Iwakura solo mantenía la cabeza baja y repetía en voz baja "esto es horrible".
—No sé qué haces en el departamento de héroes si ni si quiera puedes soportar ver un simple entrenamiento. Será mejor que salgas de la clase de héroes y no pierdas el tiempo. —Se dirigió hacia ella una voz fría, que no era más que la de Todoroki Shouto.
—¿Ah? ¿Entrenamiento?, cierto. Es solo un entrenamiento. —Dijo en voz baja.
—Lo siento, mitad hielo-san. —Le respondió.
El aludido solo posó su vista de nuevo en los monitores, ignorando como lo había llamado la chica de las trenzas.
En un inesperado giro de tuerca, Midoriya atacó a su oponente, o por lo menos eso parecía, pues el había atacado al techo, volando el concreto sobre ellos y haciendo volar junto con este a Uraraka, para después ella sujetarse a una columna y atacar a Iida. Pero solo fue una finta, pues ella se lanzó hacia el objetivo y logró capturar la bomba, obteniendo la inesperada victoria.
—Midori-san está malherido. —Dijo preocupada.
—¿Verde? Parece que ella le pone apodos a todos. —Pensó Todoroki.
[Aclaración: Iwakura le dice Midori, o sea verde (el color), a Midoriya. A partir de ahora pondré "Verde" en vez de "Midori" cada que Iwakura se refiera a Midoriya Izuku.]
El segundo combate acabó rápido. Todoroki neutralizó rápidamente a sus adversarios, primero congelando todo y al final derritiendo todo lo que había congelado.
—¡Mitad hielo-san es genial! —Se le escapó decir emocionada a Iwakura, cosa que le causó un sonrojo por exteriorizar sus pensamientos.
—Iwakura-kun, ¿hablas de Todoroki-kun? —Preguntó Iida un poco confundido.
—¿Quién es Todoroki-san?
—El chico con hielo en su cuerpo.
—Ah… perdón, no sé su nombre.
—Pareciera que ella no recuerda los nombres. —Pensó Ashido.
—Iwakura-chan, ¿cómo me llamo? —Le preguntó la chica de cuencas negras.
—Mmm… Lo siento, Rosa-san. No sé cómo te llamas…
—¡Pero te lo dije hace unos minutos! —Hizo puchero.
—¿Y recuerdas el mío? — Dijo Aoyama esperanzado.
Ella negó con la cabeza.
—¡Quieren callarse de una puta vez! —Ordenó Bakugo sacando explosiones con sus manos.
Aoyama y Ashido se disculparon nerviosamente mientras que Iwakura solo agachó la cabeza y susurró un "lo siento".
Después de varias pelas fue el turno del equipo de Iwakura. Estaba nerviosa pero daría todo de sí. Sabía que un error podría costarle la victoria en el entrenamiento.
—Bien, antes de pelear quiero saber cuáles son sus kousei. —Dijo Iwakura con voz seria y firme.
—Yo disparo un láser con mi ombligo.
—Yo secreto ácido.
—Ya veo. Yo tengo súper velocidad y súper fuerza.
—¿Dos kousei? —Dijo Ashido asombrada.
—Sí. Pensando en las habilidades de cada uno, ustedes se escabullirán juntos y yo me iré por mi cuenta, cuando atrapen a uno de los oponentes yo salgo y peleo con el que está cuidando la bomba.
—¿Estás segura de ir tu sola? ¿Y si te lastiman? —Expresó Ashido preocupada.
—No te preocupes, mi fuerza es excepcional. Y me puedo escabullir fácilmente corriendo.
Dado que parecía no haber nadie en los pasillos, ellos cambiaron el plan. Iwakura buscaría la habitación con la bomba y aparecería ante ellos. Cuando la fueran a atacar correría, asegurándose que la siguieran, en busca de Ashido y Aoyama quienes esperarían al que fuera tras de Iwakura.
El plan funcionó, fue seguida por Satou, quien se dio cuenta de que era una trampa demasiado tarde, pues Aoyama le disparó con su laser, dándole en un brazo.
—¡Ahora a la bomba, sujétate Rosa-san! —Iwakura iba corriendo con Ashido en su espalda.
—Cuando de la señal te aventaré hacia arriba. —Le indicó Iwakura, a lo que Ashido asintió nerviosa.
Llegaron rápido a la habitación y Ashido fue arrojada, sorprendiendo a Kouji; mientras que Iwakura corrió hacia el chico haciéndolo caer al suelo y sometiéndolo en una llave para después aventarlo hacia la puerta. Ashido estaba cayendo e Iwakura adoptó una posición parecida a la usan los jugadores de voleibol, usando sus manos como catapulta y arrojando a Ashido hacia la bomba, ganando la batalla.
—¡Gana el equipo Ashido! —Anunció All Might a la vez que sonaba la alarma.
—¡Ella es impresionante! —Exclamó Hanta, un chico que podía sacar cinta adhesiva de sus codos.
—Me sorprende como, pese a que ella pudo correr y atrapar a Ashido y luego tocar la bomba, prefirió darle soporte a Ashido para que ella fuera la que obtuviera el objetivo. —Analizó Yaoyorozu.
—Ciertamente ella es mucho más fuerte y lista de lo que aparenta. —Dijo Kaminari.
—¡Eso es lo que se llama trabajo en equipo, mis jóvenes! —Exclamó All Might con su clásica sonrisa.
Ya de nuevo en la sala de monitoreo…
—Hicieron un buen trabajo todos. Iwakura, hiciste algo riesgoso. Lo ideal hubiera sido que ataras al joven Kouji y después atraparas a la señorita Ashido. —Le espetó All Might.
—Lo- lo siento. —Agachó levemente la cabeza. —No quería arriesgar a Ashido-san. Se hubiera lastimado si yo no la atrapaba a tiempo.
—¡Muy bien, mi chica! ¡Ese debe ser el pensamiento de un héroe! —Le dijo levantando un pulgar en señal de aprobación.
Iwakura solo suspiró aliviada.
Por su parte, Bakugo estaba más que furioso, ¿cómo era posible que esa extra tuviera la aprobación de All Might? Se sentía frustrado, no solo por Todoroki, sino por esa estúpida niña llorona sin gracia. El solo apretaba sus puños de la rabia. ¿Es que acaso todos se empeñaban en sobrepasarlo?
Todos se dirigían a los vestidores. Iwakura se había quedado atrás, caminaba con la cabeza gacha mientras se desanudaba las cebollas que se había hecho con sus trenzas cuando una mano firme la tomó por el brazo.
—No te creas mucho solo por haber salido bien en una estúpida prueba, gorda. —Le susurró al oído Bakugo.
—No-no me creo nada, explosiones-san. —Dijo con voz temblorosa.
—No me pongas motes, llorona.
—Yo, lo siento. —Agachó la cabeza, conteniendo las lágrimas.
—Qué bueno que sabes tú lugar, basura. —La soltó y continuó su camino.
—Él es malo. —Dijo por lo bajo para terminar de deshacer la otra cebolla que tenía en su cabello.
A penas entró Midoriya, Iwakura corrió hacia él preguntándole si estaba bien, si le dolía, con angustia en su voz.
—E-estoy bien. —La cercanía con la chica de trenzas lo puso nervioso. — Me llamo Midoriya Izuku, no-
El chico fue interrumpido por sus compañeros, quienes alababan su actuación durante el entrenamiento. Iwakura solo se alejó sigilosamente del grupo que rodeó a su compañero y volvió a su lugar con una expresión de alivio. Cosa que fue notada por cierto chico heterocromático.
