Buenas, creo que esto ya lo comenté antes, pero por las dudas lo pondré aqui también. Es seguro de mí olvidarme algo importante de un momento a otro, además así me evito problemas. Solo quería decir que, después de este capítulo me demoraré en hacer uno, como siempre falta de tiempo. Es siempre lo mismo… pero bueno no le puedo hacer nada. Bien, ahora. ¡Empecemos!

Capítulo 2 - Compañera

—Oye ¿Cuál es tu nombre?— Preguntó Naruto. El rubio ya había salido de la carpa del esclavista, así que ahora podría actuar de una forma más tranquila y normal. Ese lugar era, algo que no sabría describir. Simplemente no le gusto, pero al final termino comprando una esclavo. Que giros daban la vida, a él nunca le gustó eso de tener esclavos había leído sobre las cosas que les hacían hacer y todo lo que pasaban. Se sentía horrible al pensar que se parece a esas personas que no le importaba a las personas que explotaban para hacer algún trabajo, sin duda eso lo carcomía un poco.

Sin embargo dejo eso, el no estaba haciendo lo mismo. Definitivamente no hacía eso, el podría ser ahora una persona diferente hasta cierto punto, pero nunca sería tan ruin cómo hacer que la persona que lo acompaña haga algo que no guste de hacer. Al menos que sea algo de vida o muerte, en esos momentos tendría que quebrar esa regla auto impuesta.

—¿Me vas a contestar?— Preguntó un poco serio.

—P-perdón, mi n-nombre e-es *Tos* Ra-Raphtalia—. Dijo la niña con cierto miedo.

Naruto sabía que ella no estaba bien del todo, pero tampoco sabe que es lo que le hicieron exactamente. Tampoco sería tan desconsiderado en querer saber su pasado obligándola, las personas a veces no querían contar cosas que le ocurrían y era muy probable que ella no le dijera nada sin por lo menos confiar en él.

—Bien, me llamo Naruto. Ya es un poco tarde así que deberíamos ir a dormir. (No creo que pueda dormir con ella en el bosque… Al menos esta vez tengo dinero suficiente para estar ahí unos días.) Vamos, la posada no está muy lejos—. Dijo mientras avanzaba.

La niña asintió y siguió al rubio, pero sin poder quitar esa cara de miedo. Naruto notó eso de forma rápida, parecía que tenía un trabajo muy largo para poder hacer que este por lo menos estable mentalmente.

Llegando a la posada ambos entraron, y pudieron ver que estaba relativamente vacío. Si no se contaba al que la administraba, Naruto avanzó de manera tranquila mientras Raphtalia estaba nerviosa.

—Una habitación—. Dijo de manera sería el rubio.

—T-tu…—

—¿Y bien? Necesito la habitación, y que sea apartada si hay alguna. Puede que la niña haga mucho ruido en la noche—.

—¿Q-que?— Dijo un poco sorprendido el posadero.

—Vamos, no tengo tiempo. ¿Me va a dar la habitación o no?— Dijo con una voz intimidante.

—¡C-claro, sígame!— Respondió con rapidez mientras los guiaba.

(Hmmm… creo que debería de conseguirle otra ropa. Todavía sigue con esa cosa, ¿Cómo se llamará eso que lleva puesta? A lo mejor el viejo de la tienda tiene algo para ella. Será mi próxima parada para mañana…)— Pensó el rubio mientras le daba una mirada de reojo a Raphtalia.

—Esta es la habitación, y como pidió está un poco apartada…— Dijo mientras frotaba sus manos.

—(Que extraño tic que tiene… bueno no importa) Vamos, entra. Que tenemos que salir de aquí muy temprano mañana—. Dijo Naruto mientras miraba a la niña medio tanuki.

Ella asintió y entro sin mucha demora, mientras Naruto se quedó afuera por un momento. —Oiga, espero que no haya alguna trampa por aquí. A no ser que quiere que ocurra algo… ¿Me entiende?— Dijo con voz amenazadora.

—¡Lo juro, no hay nada!— Contestó nervioso.

—Eso espero—. Con eso último Naruto entro y cerró la puerta.

En la habitación

—Parece que la cama es lo suficientemente grande para caber los dos… no creo que haya problema en eso, bien, Raphtalia duerme tú primero tengo algunas cosas que hacer antes de ir a dormir…— Dijo mientras se sentaba en la silla que había ahí y se quedó en una pose pensativa.

Raphtalia asintió procediendo a irse a dormir, como era una esclava no podía refutar lo dicho por su amo. O podrían pasarle cosas horribles, ella no quería experimentar eso otra vez. Ella ya no tenía a nadie por quien vivir por el momento. Al pensar en eso, recordó a su amiga Rifana. Todavía tenía algo que hacer, esperaba poder volver a verla.

(*Suspiro* parece que todavía me queda un poco de dinero, supongo que es suficiente para poder comprarle algo a Raphtalia. No se vería bien que una niña ande así por todo el lugar, aún si se supone que es mi esclava…)— Pensó el rubio con cierto fastidio al decir esclavo. Ya lo podía hacer nada, de todos modos necesitaba a alguien que le ayude con el ataque. No podría subir de nivel si simplemente destruía globos y los demás podian pelear contra monstruos que les daban más experiencia.

Le parecía un tanto injusto, el que ellos pudieran tener ataque y poder que enfrentar a los monstruos sin depender de nadie. El podía hacer eso, hasta cierto punto. Su ataque era bajo, pero lo suficiente para poder derrotar a muchos globos con facilidad solo con sus manos.

Ahora mismo el rubio se sentía como si hubiera hecho algún tipo de caridad, pero no era así. El había hecho algo por egoísmo puro, llevar a una niña cómo esclava y hacer que ella vaya al frente a atacar. Eso no paraba de dar vueltas en su cabeza, más que una posible salvación a la niña pensaba que la estaba condenando a una muerte.

Aún así no podía hacer más, tenía que recuperar el dinero invertido en Raphtalia. Nada era gratis, eso lo aprendido durante toda su vida. Ahora, solo quedaba entrenar a Raphtalia. Esperaba que pudiera pelear rápido, sabía que ella tenía traumas. Pero, si ella no cumplía con lo que él esperaba entonces simplemente sería un desperdicio.

Naruto sabía que no era una buena persona, pero tampoco era alguien malo. Había algo que retenía esos sentimientos negativos, pero quién sabe si esos sentimientos logran superar esa supresión el destino de todo podría cambiar.

—Creo que debería ir a dormir ya… tenemos que irnos de aquí lo más temprano posible, espero que el viejo si tenga ropa para ella…— Dijo mientras miraba a la pequeña Demi-Humana.

Al día siguiente

—*Suspiro* se sintió bien poder dormir otra vez en una cama y no en el suelo…— Naruto le estaba agarrando la costumbre de dormir en el suelo del bosque, pero eso no quitaba que su espalda le doliera un poco.

Dejó sus pensamientos sobre posibles rupturas de columna vertebral y miro a la pequeña que estaba al lado de él, estaba apartada y no podría esperar otra cosa. Era posible que aún si no le haya hecho nada siga sin poder confiar en alguien, cuando alguien pasaba por esos tipos de momentos traumáticos. Era difícil de poder ayudar a la persona, esperaba que ella logré mejorar y debería de hacerlo el no la había escogido tan al azar como pensó la primera vez.

Cuando vio esa pequeña luz en sus ojos, hubo una pequeña imagen un poco borrosa de alguien. No podía identificar quién era, pero al solo poder notarlo sintió una gran nostalgia. Habría sonreído un poco en ese momento, pero el tipo que había estado a su lado no parecia la persona más confiable.

—Vamos, Raphtalia. Levántate, tenemos que irnos—. Dijo con voz seria mientras la movia un poco.

El había tratado con unos cuantos niños, pero era obvio que esto no era exactamente lo mismo. Así que no sabía cómo se podría tratar a un niño con las condiciones que ella tenía, solo le quedaba actuar de forma seria para que por lo menos ella no esté temblando por todos lados. El actuar como alguien que era seguro y de confianza para ella parecía lo mejor en ese momento, y el haría eso claramente.

—¿Ah? ¿Ocurre algo amo?— Preguntó un poco adormilada la niña Tanuki.

—Si, nos tenemos que ir. Levántate de una vez—.

—S-si—. Contestó esta vez un poco nerviosa. Pero, ahora no parecía tener una cara de miedo por el simple hecho de verlo. Parecía que hubo un progreso, eso era buena señal.

Fuera de la Posada

—¿Ahora a donde nos dirigimos amo?— Preguntó un poco curiosa. Si le había agarrado un poco de confianza a Naruto, era algo de muy buena señal. Sin embargo no le gustaba que le digan amo, lo hacían sentir raro. Pero, tampoco podía obligarla en estos momentos y terminar con la poca confianza que tenía por el momento. A no ser que ocurra algo en el camino.

—Nos dirigimos a una tienda, espero poder encontrar algo ahí para ti y también algo con lo que puedas pelear—. Dijo serio.

La pequeña al escuchar lo último de tenso un poco, pero de todos modos no podía contradecir lo que quería su amo. Si lo hacía era posible que sufra mucho, si ya había recibido torturas por no hacer nada. No quería saber lo que pasaría si recibía alguna con una justificación en el medio de eso.

Tienda de armas

—¡Bienvenidos! Oh, eras tú chico. ¿Que te trae por aquí? No, olvida eso último. ¿Qué es lo que se supone que haces con esa niña?— Preguntó con clara duda en su voz.

—Pues, es sencillo. Vine para poder conseguir equipo para ella, y también algún cambio de ropa. ¿Tendrás alguna?— Contestó de forma tranquila.

—Creo que tenía algunas, y hablando del equipo ¿Cuánto es el presupuesto?— Preguntó mientras intentaba encontrar ese cambio que le habían pedido. El recordaba tener alguna por algún lado, el tema era encontrarlo después de no saber con exactitud donde tendría eso.

—Hmmm… Ya que pase por ciertos gastos… no tengo tanto como querría, pero supongo que esto valdrá el haber hecho el trato—. Susurró para sí mismo. —Tengo unas 9 monedas de plata, creo que serán suficientes ¿Verdad?—

—Si, es suficiente para un cuchillo y una armadura de cuero. Ahora traigo las cosas—. Dijo mientras se iba a la parte de atrás.

—A-amo—. Habló Raphtalia de forma lenta y un poco bajo.

—Dime—. Respondió el rubio con voz un poco desanimada.

—¿Porqué compra esto para mí?—

—¿Porque? Eso es sencillo, te compre para que puedas pelear en vez de mí, necesito poder de ataque. Esa es mi respuesta y razón de todo—. Dijo con seriedad.

—Oye, chico. ¿No te pasaste un poco al decir eso?— Dijo el tendero que acababa de regresar con las cosas que habían pedido.

—Estoy hablando con la verdad, ¿No es eso lo que se necesita para que alguien pueda confiar en otra persona?—

—Si, pero… *Suspiro* mejor no digo más, toma. Esto es lo que puede ofrecer con el presupuesto que tienes—.

El tendero había mostrado unos cuantos cuchillos de diferente calidad, los cuales eran de bronce, acero y hierro. Naruto no sabía cual debería elegir Raphtalia, así que le dijo que las cogiera. Ella lo hizo mientras temblaba un poco, al ver como empuñaba cada una. Pudo decidir cuál debería llevar. —Este, creo que es el mejor para que puedas usar—. Dijo de forma analítica.

—Aquí está la ropa que estabas pidiendo, sabes, no sé si es el reino el que está mal o simplemente eres tú el que está podrido… Pero, eso no me incumbe a mí después de todo yo solo proveo las armas. Hey niña, hay un lugar donde te puedes cambiar anda ahí y ponte esto—. Dijo mientras le daba la ropa y al mismo tiempo apuntaba a un lugar detrás de él.

Ella asintió y fue hasta ahí, mientras ella se cambiaba no paraba de toser. Naruto recordó que ella seguía enferma, si seguía asi no serviría de nada. Tendría que hacer algo antes de que empeore.

—A lo mejor debería de tomarse un baño… si no mal recuerdo creo que había un rio por mi zona de caza, no creo que haya problemas en que lo haga ahí—. Dijo de forma pensativa. —(Además asi puedo ahorrar en la comida, puedo conseguir unos cuantos peces para la cena. Si, es una buena opción y pensar que al intentar capturar a uno con mis manos conseguiría el escudo de pesca… al menos tengo una mejora de +1 en pesca gracias a eso.)—

Raphtalia había terminado de cambiarse y fue lo más rápido que pudo hacia Naruto, él no le haría nada no sabía porque se apresuró tanto en llegar. Lo dejo de lado, a lo mejor piensa que le hará algo si desobedecía. No es como si no estuviera errada, pero por algo tan simple como el cambiarse no causaría un castigo por parte de él.

—Bien, Raphtalia. Como ya viste, este es tu arma. Ya lo dije antes, pero lo repetiré. Esto lo usaras para matar monstruos ¿Entendido?—

La pequeña Demi-Humana, se había quedado en silencio. Estaba con una mirada un poco temerosa, miró al rubio y asintió.

—Muy bien, entonces te lo daré. Viejo nos estamos yendo—.

—Espera, ¿No harás lo que estoy pensando, verdad?—

—Parece que me conoces un poco, asi es, iremos ahí y ella tendrá que hacerlo—.

—Tendrás una vida difícil y una muerte cruel—. Dijo el tendero con cierto sarcasmo

—Gracias—. Respondió en el mismo tono.

Naruto salió de la tienda junto a Raphtalia, estaban con rumbo a los campos para que pudiera empezar. Si lo hacia en el boque era posible que ella muera, no quería eso. Primero tendría que hacerla subir de nivel y después podrían ir por lo más fuerte. Al momento de mirar a Raphtalia vio que no paraba de mirar a los lados, se extraño por eso e hizo lo mismo. Habían entrado en la calle principal, esa era la razón de querer mirar a los lados. Miraba todo de forma asombrada, el rubio solo soltó un suspiro. Al hacer eso, Raphtalia se acerco a él y le tomo de la mano mientras caminaban por el lugar. Aun asi no paraba de mirar los lados cada momento que podía, hasta que un olor los paro en seco. Era uno muy bueno y Naruto tenia algo de hambre aún si todo lo que comía le supiera a nada, podría no sentir el sabor, pero el llenarse estaba ahí. Si no comía podría morir de hambre en vez de morir peleando con algún monstruo, sus pensamientos sobre comer o no comer fueron interrumpidos por el sonido de un estómago. Él rubio volteo la mirada hasta el sonido y la que lo hacia era Raphtalia. —(Supongo que podríamos comer algo… ella también tiene hambre, si vamos al campo sin la energía suficiente podría ser el fin de ambos.)— Pensó.

Raphtalia al darse cuenta de que Naruto la estaba viendo negó con la cabeza de forma ferviente. —(¿Por qué lo niega asi? No es como si le hiciera algo cuando tiene hambre…)—

—(Debería de haber algún lugar barato para comer… oh, ahí está.)— Naruto le hizo una seña indicando a que la siga, ella lo hizo viendo que iban a un tipo de restaurante. Sin embargo, Raphtalia se quedo en la entrada mirando un cartel que estaba al lado. —¿Qué ocurre? Vamos entra, no tenemos todo el día—.

P-pero…— Susurró.

—Entra, apúrate—. Dijo esta vez un poco serio. La pequeña acepto y entro un poco nerviosa, no era por nada ya que el cartel decía que estaban prohibidos los Demi-Humanos.

—¡Bienvenidos!— Dijo uno de los camareros. Hasta que vio a quien se supone iba a atender cambiando la cara de alegría a una molesta. —El escudo…— Susurró. Al mismo tiempo que algunas personas hacían lo mismo y empezaban a susurrar, Naruto no le dio importancia y se fue a una de las mesas del rincón con Raphtalia siguiéndolo.

—¡¿Nos podrían atender?!— Momentos después de gritar el camarero anterior se acercó.

—Yo quiero la comida más barata y ella…— No siguió hablando más ya que no sabía que podía comer, pero al verla mirar hacia atrás siguió con la mirada al objetivo que ella tenia a la vista y ahí estaba una familia. Lo típico un padre, madre y el hijo. A parte que parecía algo triste al ver esa vista, ella estaba mirando el plato que el niño estaba comiendo. —(Asi que quiere comer eso…)—

—Entonces ¿No va a pedir nada más?— Dijo con cierto desgano el camarero.

—A ella tráele lo mismo que tiene el niño de allá, eso es todo—. Dijo serio.

—Ahora vuelvo—.

—¡¿Qué?!— Fue el pequeño grito que hizo Raphtalia.

(¿Qué paso? ¿Ocurrió algo?)— Pensó con claras dudas al ver su reacción.

Cuando la persona que los atendía se fue se quedaron ambos en silencio, no tenían alguna cosa sobre que hablar. Naruto estaba intranquilo por ese silencio, era algo extraño. Normalmente no era necesario para él estar tanto tiempo hablando o haciendo algo, pero desde que llego. Había algo que hacía que cambie de forma lenta, pero progresiva. Algo extraño si le preguntan, mientras él rubio seguía en sus pensamientos Raphtalia le habló.

—¿P-por qué?—

—¿Hm?— Contesto estaba desatento asi que no escucho lo que dijo.

—¿P-por qué me da de comer?— Habló de nuevo. Naruto estaba confuso por la pregunta, hasta que comprendió lo que trataba de decirle. —(Parece pensar que no debería de darle algo por ser mi esclava, seguramente lo paso muy mal, si se sorprende por recibir comida…)—

—Te veías como si quisieras comerlo ¿Quieres otra cosa?— Dijo de forma tranquila.

Raphtalia agitó su cabeza y volvió a hablar. —¿Por qué esta… dándome de comer?—

(Así que era eso…) ¿No te lo dije ya? Parecías querer comerlo, además si no comes nada terminaras muriendo. Come, consigue algo de fuerza porque cuando salgamos de aquí tendrás que enfrentar a unos monstruos ¿Entendido?— Dijo de forma tranquila y un poco seria.

—Pero…— Raphtalia no habló más ya que el camarero llego con los pedidos.

—Aquí tienen, son nueve monedas de bronce—. Dijo mientras colocaba las cosas frente a ellos.

—Tome—. Contestó Naruto.

Naruto fue el primero en comer, sin embargo como ya le había pasado. Todo le sabía insípido, eso causo una molestia en él. Aún así tenia que comerlo, no porque no supiera a nada dejaría de comer. Era algo indispensable para todos y el no era un excepción para eso, mientras comía de forma lenta. Vio a Raphtalia mirando su comida, parecía que no la iba a tocar.

—¿No vas a comer?—

—…¿Puedo?— Pregunto con unas pequeñas estrellitas en los ojos.

Eso causo una pequeña sonrisa en Naruto, solo que era imperceptible para todos los que estaban ahí. —Si, puedes. Apresúrate en comer, el día es corto y aun quedan muchas cosas por hacer—. Contesto mientras esa sonrisa imperceptible desaparecía y volvía a estar serio.

—Okay—. Dijo de forma animada la Demi-Humana.

Dudo por unos segundos en comerla, pero no duro mucho. Ya que, unos instantes después empezó a comerlo con velocidad usando sus manos. Al hacer eso a Naruto le saco una gota de sudor en su frente. —(Bueno, fue esclava. No podría esperar a que coma de forma normal como todos.)— Mientras Naruto pensaba sobre a forma de comer de Raphtalia, algunos murmullos empezaron a aumentar. Eso no fue de importancia para el rubio, podrían hablar lo que quieran de él nunca le importaría .

Vio que Raphtalia agarro la pequeña bandera que estaba ahí, Naruto se preguntó si ella sabría lo que se tiene que hacer. Pero, no fue así. Lo dejó a un lado mientras seguía comiendo.

Al estar en tanto silencio otra vez, Naruto decidió preguntar. —¿Qué tal esta?—

—¡Delicioso!— Respondió al instante.

Terminaron de comer después de unos cuantos minutos, tomaron rumbo a los campos. Raphtalia debería de hacer su primera prueba, si el hubiera tenido algunos cuantos globos junto a él podría haberlo hecho en la tienda de armas. Mientras ambos estaban caminando, Raphtalia estaba tarareando una canción. Parecía estar de buen humor, eso alivio a Naruto en cierta medida. Si ella estuviera con miedo todo el tiempo, no le serviría de nada sería una carga más en vez de una ayuda. Sonaba mal decir eso, pero era la realidad. No podría hacer nada si la persona que la acompaña no le servia.

Una vez que salieron de la ciudad y llegaron a los campos, ella se tensó un poco sacando un pequeño suspiro en él rubio. Al menos no tenía miedo y parecía estar mas que nada atenta, aun así decidió hablar. —Tranquila, yo te protegeré de los monstruos. Asi que relájate un poco, todavía no hay alguno por el área—. Dijo de manera tranquila.

Parecía un poco confusa al escuchar eso, pero se relajó un poco después de eso. —Vamos—.

—Okay—. Respondió Raphtalia con un poco de confianza.

Unos momentos después de caminar en línea recta, Naruto noto a un Globo Naranja. —(Este será bueno para empezar)—

El globo se dio cuenta de ellos y fue en dirección de Naruto, Raphtalia estaba temblando, sosteniendo el mango del cuchillo. Como si estuviera a punto de desenfundarlo, pero con la cara que estaba teniendo en ese momento parecía imposible. Naruto solo se quedo quieto, esas cosas no le hacían nada. Y si se quedaban pegadas a él tratando de morderle podría aprovecharlo para que Raphtalia los ataque mientras el los sostenía, asi nadie saldría herido.

El Globo Naranja saltó hacía él, Naruto estiró su brazo y el globo se quedo ahí. Intentando morderlo, una cosa que nunca podría conseguir. Pero parecía que el globo nunca se daría por vencido. —Bien, Raphtalia…— No habló más ya que al voltear la vio con miedo en sus ojos.

Eso ya empezaba a molestar a Naruto, si no quería hacerlo de forma voluntaria tendría que empezar a ser duro. —Raphtalia, apuñala esto—. Dijo serio mientras sostenía al globo frente a ella. Raphtalia seguía temblando, pero se paró. Parecía que lo lograría, pero se detuvo. —¿Qué haces?— Pregunto él rubio un poco molesto.

—Y-yo—. Fue lo único que dijo la niña.

—Apuñálalo ahora—. Dijo sin activar el comando, pero si no servia tendría que hacerlo.

—P-pero—.

—Hazlo ahora, ¡Es una orden!— Gritó mientras el comando se activaba. Raphtalia al no querer hacerlo el comando se activo con más fuerza empezando a gritar.

—Si no lo haces la que sufre eres tú, asi que vamos. ¡Hazlo!—

Raphtalia se paró otra vez y desenfundo el cuchillo, avanzo con un poco de velocidad hacía el globo y lo apuñalo cayendo al mismo tiempo. Sin embargo la apuñalada, no lo hizo explotar.

—¡Hazlo otra vez!— Grito el rubio.

Se levanto otra vez y corrió con más fuerza, había tomado unos cuantos pasos atrás para poder ir con todo lo que podía. Y esta vez lo hizo, explotó. Naruto movió su mano cerca de la cabeza de Raphtalia y ella cerro los ojos, parecía esperar algún castigo. Pero, en vez de eso recibió una caricia en su cabeza, alzo su vista y miro al rubio un poco confusa.

—Bien hecho, vamos tenemos que encontrar otro—. Dijo de forma amable al inicio y volviendo a su seriad después de la felicitación.

Raphtalia se quedo un momento en el suelo, mientras Naruto empezaba a avanzar. —¿Qué ocurre? Vamos, aun falta mucho para que subas de nivel y tienes que conseguirlo hoy—. Dijo de forma seria.

—¿Ah? Sí, ¡Ya voy amo!— Gritó mientras se levantaba y corría al lado del rubio.

No tardaron mucho al encontrar a otro globo, parecía estar esperando a que alguien pasara por ahí. Y como hizo Naruto la otra vez espero a que el saltara a su brazo y lo colocó en sus manos. —Vamos, este es el segundo. ¡Apuñálalo!—

Esta vez los ojos de Raphtalia no tenían miedo en ellos y ya no estaba temblando, esta vez estaba con una mirada decidida y atacó con toda la fuerza que tenía haciendo reventar al globo.

—Ahora podremos ir por varios globos en vez de uno, pareces preparada. Vamos—.

—¡Sí amo!— Dijo Raphtalia de forma decidida.

Caminaron por unos metros más y encontraron a un globo, solo que esta vez era uno rojo. El que le había tomado tiempo a Naruto poder derrotarlo, él rubio miró hacía atrás y le dio una mirada a Raphtalia. Ella también lo miró y asintió, eso saco una pequeña sonrisa a Naruto, ella no la vio ya que había volteado su mirada. —¡Bien, Vamos allá!—

—¡Sí!—

El Globo Rojo fue con gran velocidad hacía Raphtalia, había ignorado por completo al rubio. Eso lo sorprendió un poco, pero pudo colocarse al medio del salto que hizo el globo. El globo mordió el torso de Naruto, él rubio sonrió su plan había resultado. Ahora que tenía al globo junto a él, Raphtalia podía atacarlo. Agarró al Globo Rojo y lo colocó frente a él, miró a Raphtalia y ella estaba preparándose. —¡Ahora!—

Con el grito dado, ella corrió con todas su fuerza colocando el cuchillo frente a ella. Lo clavo en el globo y logró reventarlo, sin embargo cayó, al usar toda su fuerza en un monstruo y este al reventar hizo que su estabilidad se vaya. —(Parece un camino largo… pero, al menos este es un progreso.)— Pensó al ver que Raphtalia se cayó al hacer explotar ese globo.

Escudo Pequeño Rojo: Condiciones Cumplidas

Escudo Pequeño rojo: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Defensa +4

—(Oh, conseguí un nuevo escudo.)— Pensó un poco asombrado. Mientras miraba el nuevo escudo en su menú también pudo ver un icono brillando, lo abrió y salió otra notificación.

EXP 1

Raphtalia ha ganado un punto de experiencia

EXP 3

Raphtalia ha ganado tres puntos de experiencia

—(Asi que era eso, pero ¿Por qué no salía esto cuando ella estaba en mi equipo?)— Se preguntaba a sí mismo —Raphtalia, vamos. Tenemos que conseguir a más monstruos—.

—¡Sí!—

No fue necesario caminar ya que habían aparecido más globos, había unos cinco naranjas y uno rojo. Tomaría un tiempo si hubiera estado solo, pero ahora tenía a alguien con quien pelear.

—¡Adelante Raphtalia!— Grito mientras ponía su escudo al frente de él. Ella solo asintió y se posiciono atrás de él.

Minutos Después

—*Jadeo* *Jadeo* Al fin—. Dijo Raphtalia.

—Buen trabajo—. Dijo mientras le acaricio un poco la cabeza. había derrotado a varios globos más de lo que esperaba, habían más de ellos, nunca lo habían esperado cuando los globos atacaron luego de matar a algunos. Aparecieron varios más, él podría seguir sin cansarse, pero Raphtalia no podía. Al menos ahora ya todo había terminado, Raphtalia se había esforzado mucho para derrotar a los globos. Merecía un descanso.

—Creo que deberías descansar un momento—. Dijo él rubio un poco serio.

—G-gracias—. Fue la única respuesta de la niña.

Mientras ella tomaba un descanso él rubio estaba mirando las nota que había aparecido.

¡Raphtalia Ha Subido De Nivel!

¡Ahora Es Nivel 2!

(Al menos ya subió de nivel, no creo que pase nada si matamos unos cuantos monstruos más. Unos cuantos bastaran, también necesito conseguir alguna medicina para ella. Había tosido varias veces mientras peleaba y casi le atacaban por eso.) ¡Raphtalia! Llamó el rubio.

—¿Sí?—

—El descanso termino, vamos a seguir—.

Ella asintió tomando otra vez rumbo hacía los monstruos que necesitaban buscar, pasaron unas cuantas horas y habían matado unos cuantos globos más también encontraron unos monstruos diferentes, el recuadro sobre ellos decía Loomush había intentado golpearlo, no hizo mucho, pero el lograr hacer que se vaya un poco hacia atrás quería decir que no podía hacer frente a él por lo que Raphtalia se había hecho cargo de todos los que aparecían mientras él los distraía. También encontraron a otros monstruos llamados Bluemushes y Greenmushes. Logró conseguir nuevos escudos, pero no había visto cuales eran. Simplemente vio el icono brillando, lo miraría más tarde.

Raphtalia había llegado a nivel tres. El rubio llego a nivel seis, hubo un progreso decente. No se podía pedir mucho a alguien que estaba muy mal físicamente, estaba atardeciendo asi que decidió ir al rio que tenia en mente. Aprovechaba en que Raphtalia tomé un baño mientras conseguía unos peces y miraba esos nuevos escudos, sonaba bien para él, además ahora Raphtalia podía estar por aquí.

Llegaron a la orilla del rio y la noche había llegado al mismo tiempo, todo parecía tranquilo algo que no siempre ocurría en un bosque donde había muchos monstruos, pero aprovecharía esa calma momentánea.

—*Tos* *Tos*—

(Parece que tendré que hacer una medicina para ella ahora…) Ve a lavarte, si coges frio, podrás entrar en calor con la hoguera—.

—Okay—.

Sin refutar se desnudó y saltó al agua. Mientras Naruto empezaba a buscar unos cuantos peces, miró por los lados como precaución de encontrar algún monstruo mientras el estaba pescando. Podrían atacar cuando menos se lo esperaba, aunque el no sea herido si eran globos, era posible que Raphtalia si lo sea. Después de mirar unos momentos más, no había nada. Al estar pescando se puso a repasar los botines que había conseguido durante el día.

—(A ver, tengo una gran pila de hierbas medicinales, espero conseguir varias monedas de plata con ellas. Y lo mejor de todo es que son de las que no se encuentran en los campos. También hay muchas pieles de globo, hay muchas de los globos rojos. Podre conseguir tal vez una o dos monedas de plata, supongo. Aparte de conseguir nuevos escudos, creo que fue buena idea conseguir a Raphtalia, si, definitivamente lo fue. Ahora con la tos de Raphtalia, supongo que podría hacerlo con la piedras para servir como un mortero, tengo una receta sencilla, pero el problema es hacerlo bien. Supongo que no se puede hacer nada, lo intentare de todos modos.)—

El rubio termino de pescar varios peces y se había acercado a la hoguera, empezó a colocar los peces en unos palos y los puso cerca del fuego. Esperaba que se terminen de cocer mientras el estaba haciendo la medicina para Raphtalia, sin más empezó con lo que tenía y empezó a combinar las cosas recordando como lo hacía el farmacéutico la vez que lo vio trabajando en algo.

Hierba Medicinal: Fabricada

Hierba Medicinal: Calidad: Mala: Efectiva cuando se aplica en la superficie de las heridas

Una notificación apareció a frente de Naruto, parecía que lo que estaba haciendo iba por buen camino su escudo reacciono a las hierbas, pero no sucedió nada. El rubio pensó que seria buena idea probar otras combinaciones, no tenia alguna receta con él, pero podría probar con algunas hierbas y a lo mejor conseguía algo bueno. Sin embargo, como todos los pronósticos parecían decir y también decepción del rubio. Todas fracasaron, terminaron como una pila negra de desechos. Aun así, le resulto interesante hacer todo eso le hacia recordar a un juego en línea. No duro mucho ya que agitó un poco la cabeza, esto no era un juego y él lo sabía.

El chasquido de la leña sonó haciendo que la atención de Naruto regrese, estaba tan metido en sus pensamientos que se había olvidado de la hoguera. Raphtalia ya había salido del agua y se estaba calentando en las cercanía de las llamas.

—¿Has entrado en calor ya?—

—Si *Tos*—

(Que bueno que ya terminé la medicina, después de aparecer esa cosa de hierba medicinal pude hacer una medicina normal, esto servirá si es que tiene algún resfriado o algo…)—

Medicina Normal: Calidad: Alta: Muy efectiva en resfriados

(Si, seguramente funcionará.)—

—Ten, toma esto— Dijo mientras le ponía frente a ella la medicina.

—…Pero no duele, así que… *Tos*…—

(*Suspiro* Al decir eso es obvio que es todo lo contrario…)— Pensó mientras la veía. Y justo en ese momento Raphtalia empezó a poner su mano en su pecho por el dolor.

—¿Ves? Ahora, toma esto—. Dijo con voz seria.

—S-sí, lo tomaré…—

Cogió la medicina con su mano que temblaba un poco y se la bebió de golpe.

—Ugh, esta amarga…—

—La medicina amarga es efectiva, asi que tómatela—.

Sin más elección para Raphtalia ella empezó a tomarla. —Bien, buen trabajo—. Dijo mientras acariciaba su cabeza, Raphtalia parecía en cierta manera feliz por esa acción.

—Muy bien, es hora de cenar. Puedes sacar los peces del fuego, pero ten cuid…— Naruto no habló más ya que Raphtalia empezó a devorar los peces que estaban en el fuego. Soltó un pequeño suspiro y siguió un poco más las mezclas de hierbas, quería saber si podía conseguir alguna receta. Raphtalia se quedó mirando el fuego de forma hipnotizada, parecía que también estaba quedándose dormida mientras lo miraba.

—Puedes irte a dormir ¿Sabes?—

Ella sacudió su cabeza vigorosamente. —(Y ahora que ocurre… supongo que esporádicamente terminara dormida.)—

Naruto volvió a las fabricaciones o mejor dicho experimentos que estaba haciendo, después de hacer unos cuantas cosas que había hecho e hizo que su escudo para ver si ocurría alguna cosa. Al hacerlo el escudo reaccionó y apareció una notificación.

Escudo Medicinal Pequeño: Condiciones Cumplidas

Escudo Venenoso Pequeño: Condiciones Cumplidas

Escudo Medicinal Pequeño: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Incremento de la eficacia de la medicina

Escudo Venenoso Pequeño: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Incremento de la resistencia al veneno

(Hmmm… no logro comprender esto… será que puedo hacer la medicina más fuerte o se supone que tiene más efecto, bueno no importa cualquiera de las dos que pensé son buenas.)—

—Supongo que debería de descansar un poco…— Dijo en voz baja.

—No… No… ¡Ayuda!— Gritó Raphtalia mientras estaba dormida.

—(¿Una pesadilla? Si, definitivamente es una.)— Pensó el rubio.

—¡NOOOO! ¡NOOOOO!—

El rubio corrió hacía ella cuando llego hacía ella le dio un abrazo colocando su cabeza en su hombro mientras ella lloraba y decía. —¡Noo! Papá… Mamá…—

—Cálmate, no te va a pasar nada mientras estés a mi lado...— Dijo mientras trataba de consolar a la pequeña que esta junto a él. —(A esto se refería el traficante de esclavos, ella tenía estos problemas. No sé qué habrá ocurrido con sus padres, pero parece que la dejo con un trauma…)—

—Esta bien… No pasa nada… Tranquila…— Dijo de forma suave. Esta vez parecía que había logrado calmarla contuvo un suspiro, al menos no atrajeron algún monstruo cercano.

—¡ARH!— Fue lo que gritó un globo que se aproximaba.

—Tenia que pasar justo ahora… *Suspiro* No queda de otra—. Dijo con cierta irritación por la aparición del monstruo.

—*Sollozo*—

—Calma… como dije no te pasara nada mientras estés a mi lado, asi que no te preocupes—. Dijo con voz seria. Esa vez pareció efectivo ya que ella se logró calmar en ese momento la sujeto con fuerza y habló. —Ahora tú, globo que apareciste en un mal momento. Disfruta de tu ultimo día de vida porque de aquí no pasas—. Dijo con molestia en su voz.

—¡Arrrgghh!— Fue lo único que dijo el globo antes de arremeter.

*Reventar* *Reventar* fue lo que se escuchaba en el rio, el globo que había aparecido era uno de los muchos que habían escuchado los llantos de Raphtalia y estaban yendo hacía él.

—*Jadeo* ¿Ya es de día?— Se pregunto el rubio. No pensó que su pelea se alargara toda la noche. Al menos tenia más pieles, eso podría justificar el no dormir toda la noche.

—Um…— Dijo una adormilada Raphtalia.

—¿Estas despierta?— Dijo un poco cansado el rubio. Después de todo no era sencillo pelear toda una noche sin descansar y con solo uno de sus brazos mientras peleaba, al mismo tiempo que lo que sostenía era un peso más y obstaculizaba la pelea. La habría dejado un poco apartada, pero cuando se alejaba de ella empezaba sus sollozos, por lo que no tuvo más opción que tenerla junto a él toda la noche.

—¡¿Ah?!— Fue la reacción de Raphtalia al ver que estaba en brazos del rubio y sus ojos se abrieron por la sorpresa.

—Ya que despertaste y las puertas del reino no abrirán dentro de un tiempo, aprovechare en dormir un poco. Despiértame si aparece algún monstruo, ah ¿Puedes comer lo que sobro para desayunar?— Ella asintió lentamente.

—De acuerdo entonces, buenas noches…— Con eso dicho Naruto cayo directo al suelo. Quería dormir aunque sea un poco y ahora era el momento.

Raphtalia se quedó sentada y miro que todo el lugar estaba lleno de pieles de globos, habían muchos naranja y muchos rojos. Miro a Naruto y un poco de sorpresa se posó en su cara, había derrotado a muchos globos a mano limpia mientras la estaba cargando.

—¿Amo, quien es usted?— Se pregunto a si mismo ya que Naruto seguía dormido. Lo mejor que pensó ella fue dejarlo dormir por lo menos una hora, no sabía cuándo abrían las puertas reino y tenía que recoger todas las pieles que había, posiblemente le tome casi una hora. También había la posibilidad de que se enoje si no lo levantaba pronto.

Después de unas horas el rubio empezó a levantarse, Raphtalia lo había dejado dormir más de lo que ella tenía pensado al inicio, pero era porque pensó que debería de estar muy cansado. Y tenia cierta culpa de lo que había ocurrido, no sabía que ocurrió. Pero, todo apuntaba a que de algún modo ella tenía la culpa.

—¿Vamos a volver a la ciudad? *Tos*—

—Si—. Al ver que estaba tosiendo otra vez. De forma silenciosa el rubio le dio un poco de medicina y ella se lo tomo en silencio. Tomaron rumbo hacia él boticario y trato de vender la mercancía que tenía.

—Estos no son para nada malos niño…no sabía que tenías conocimientos sobre la medicina—.

—Que puedo decir viejo, a que soy bueno ¿Verdad?— Dijo con cierta burla hacía el boticario.

—No te pases niño…— Dijo con cierta marca en su frente. —Pero, si esto es bueno, muy bueno a decir verdad—.

—Entonces ¿Sería más rentable vender estas medicinas, o vender directamente las hierbas?—

—Esa es una pregunta difícil. La medicina, si es eficaz, es más fácil de usar. Por lo tanto probablemente más fácil de vender—. Dijo de forma calmada. —Las profecías están causando un aumento en los precios de las medicinas, así que probablemente sea más rentable vender la medicina—.

—Hmmm… Hey viejo ¿No tendrás alguna herramienta que ya no utilices?—

—Pensé en decírtelo hace dos semanas, cuando viniste a vender esas hierbas—. El boticario tenia una sonrisa a medias. Parecía alegre de cierta forma una extraña, pero no podía juzgarlo ese viejo le caía bien y era una de las pocas personas que no le trato mal después de la acusación falsa. Tomó una parte de las hierbas como pago por la instrucción y lo demás lo compro junto a la medicina que Naruto había hecho, luego les dio unas cuantas de sus herramientas que tenia ahí. Parecían casi nuevas, él esperaba que le dieran algunas muy usadas o algo por el estilo, sin embargo no se pondría a preguntar el porque de eso, sería ser grosero con la amabilidad que le estaba haciendo el viejo.

Le termino dando un mortero unas balanzas unos cuantos frascos y varias cosas que Naruto no identifico al inicio, no sabía mucho sobre las cosas que le estaba dando. Pero, parecían ser indispensables para lo que estaba haciendo.

—Ten esto chico, solo tienen unos cuantos usos. Asi que podrás usarlas muchas veces, te hubiera dado las más viejas que tenía, pero me caes bien niño. Asi que acéptalo como un pequeño regalo de amistad, no esperes mucho el que haga esto. Asi que aprécialo—. Dijo con cierta soberbio, pero se notaba que lo hacia de buena fe al darle esas cosas al rubio.

—Claro, claro lo que digas viejo—. Dijo el rubio haciendo que una ceja del boticario temblara un poco. —Pero, aun asi. Gracias, esto me ayudara—. Dijo con una pequeña sonrisa.

Salieron del lugar y fueron a vender las pieles que tenían. —(Bien, solo faltan las pieles…)—

Cuando estaban algo cerca de llegar a la tienda de botines, Raphtalia vio a unos niños jugando con un balón. Eso también llamó la atención del rubio, Raphtalia parecía querer tener esa cosa ya que le estaba dando una mirada ferviente.

—¿Quieres uno?—

—¿Hm?—

—¡No! ¡Definitivamente no quiero uno!— Exclamó mientras movía su cola de un lado al otro.

(Definitivamente quiere uno.)— Pensó con una gota en su cabeza. Intento buscar si había algún vendedor que tuviera alguna y había uno cercano.

—Quiero uno—. Dijo de forma seria el rubio.

—Ah, claro. Son unas tres monedas de bronce—.

Naruto se los dio y fue hacia Raphtalia que se había quedado mirando como jugaban los niños.

—Ten—. Dijo mientras le lanzaba el balón.

Ella se quedó mirándola en sus manos. —¿No la quieres?—

—Eso no es… Si…— Contestó con una sonrisa.

—(Esa es la primera vez que la veo sonreír…)— Pensó con cierta alegría. —Cuando acabemos nuestro trabajo de hoy, puedes ir a jugar con eso—.

—¡Yay!— Gritó de forma emocionada.

Luego de terminar de vender todas las pieles regresaron a los bosques y comenzaron a recoger hierbas y a cazar monstruos. Fueron por todos los lugares a los que la defensa de Naruto podía permitir, lo hacían muy bien estaban consiguiendo muchos materiales. El rubio pensó que estaban avanzando a buen pie y decidió continuar hasta las montañas, encontrándose con un monstruo que no habían visto nunca. Parecía un tipo de huevo.

—Raphtalia, ya sabes que hacer—.

—Si, entendido—.

Él rubio lo atrapo con sus manos evitando que lo ataque, lo levanto frente a él y vio a Raphtalia correr justo en ese momento con la cuchilla frente a ella. Mientras el esperaba a que llegue pudo ver que el monstruo se llamaba Eggug, se podría decir que era algo extraño y algo más original. Se esperaba que dijera algo como huevo monstruo o algo parecido, cuando Raphtalia lo apuñalo se agrieto y soltó un chasquido. Todo su interior empezó a fluir por el suelo.

—¡Ew! ¡Asqueroso!— Grito Raphtalia.

—Me pregunto si podremos vender la cascara…— Dijo en voz baja.

No parecía el caso, y el interior que estaba por el suelo olía a podrido por lo que tampoco se podía comer. Solo quedaba absorberlo, se acercó y un marco apareció.

Escudo Huevo: Condiciones Cumplidas

Escudo Huevo: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Cocina 1

(Ahora tengo una habilidad para la cocina… espero que esto no quiera decirme algo.)— Pensó con cierta molestia. Unos momentos después aparecieron más del mismo tipo de monstruo, todos ellos tenían tipos de colores diferentes. Los cazaron por un rato.

Escudo Huevo Azul: Condiciones Cumplidas

Escudo Huevo De Cielo: Condiciones Cumplidas

Escudo De Huevo Azul: Habilidad bloqueada:

Bono De Equipo: Visión +1

Escudo Huevo De cielo: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Recetas Simples

(Como es posible que solo haya conseguido habilidades de elaboración… bueno, al menos no son tan malas. Seguramente me servirá en el futuro.)— Pensó sin darle más importancia. —(Al menos conseguimos subir de nivel ya estoy en nivel 9 y Raphtalia en el nivel 7 si que avanza rápido, supongo que es normal ya que ella es quien los mata y yo me llevo una parte de la Exp.)—

—Tengo hambre…— Dijo mientras le daba una mirada preocupada.

—Esta bien, volvamos y comamos algo—.

Llegando a la zona donde estaban los negocios, Naruto decidió ir primero a vender las cascaras de huevo, a él no le servían para nada. Asi que simplemente era vender los que conseguía. Al final le compraron esas cascaras por un buen precio no sabía a qué podría servir o los usos que tendría, solo se limito a venderlos o quería complicarse. Al final del día había conseguido unas 9 monedas de plata.

—(Ya que las hierbas y las medicinas se vendieron bien ¿Deberíamos ir a cenar?)— Se preguntaba a sí mismo mentalmente. Sin embargo, Raphtalia tenia los ojos fijos en un carro de comida, parecía estar babeando por lo que estaba ahí.

—¿Quieres comerlo?—

—¿De verdad puedo?—

—Eso es lo que quieres comer ¿Cierto?—

Ella sintió rápidamente. Parece que ahora era más rápida al responder las preguntas del rubio.

—*Tos*—

El rubio al escuchar esa voz le dio de forma silenciosa la medicina como la otra vez ella se lo tomo sin decir nada, mientras ella lo tomaba él se acerco al puesto. Y compró lo que parecía algo así como un puré de patatas gruesas, tenían una forma de bola y venían en una brocheta.

—Ten—,

Raphtalia había terminado la medicina mientras él estaba pidiendo la comida, ella la cogió y se lo devoró dando una sonrisa cuando termino.

—¡Gracias!— Dijo de forma alegre.

—Oh… Um… ¿De nada?—

Parecía verdaderamente feliz, desde que llego no había visto a nadie feliz al lado suyo. Eso lo alegro un poco, pero no le hizo sacar una sonrisa. Empezaron a buscar un lugar donde quedarse, el rubio estaba cansado de los lloros constantes que tenía Raphtalia, si seguía asi posiblemente se derrumbe alguno de estos días por la fatiga de no poder dormir al estar enfrentando hordas de monstruos.

—¿Está bien quedarnos aquí hoy?— Preguntó mientras apuntaba a la posada.

—¡Sí!—

Entrando en la posada se volvió a encontrar con el mismo tipo que los atendió la otra vez.

—T-tú ¿Qué haces aquí?— Preguntó con cierto nerviosismo.

—Eso es algo innecesario de preguntar ¿No crees? Que más me traería hasta aquí, supongo que ya sabes que busco ¿Verdad?— Dijo con su habitual tono serio.

—S-sí, sígueme por aquí—. Contesto sin refutar nada.

El rubio pago la habitación una vez los llevaron ahí, no sin antes hacer recordar una pequeña amenaza. Una vez hecho todo eso dejaron sus cosas en un rincón de la habitación y Naruto se puso en la silla un poco pensativo, sin embargo Raphtalia le agarro la manga llamando su atención.

—¿Sí?—

—Yo… he… ¿P-puedo?— Pregunto mientras sostenía el balón que había comprado antes.

—*Suspiro* Esta bien, puedes. Pero, no te quedes afuera mucho tiempo ¿De acuerdo?—

—¡Sí!—

Raphtalia salió del lugar con una sonrisa mientras sostenía el balón, y ya que el rubio se quedó solo decidió practicar un poco más las composiciones. En algún futuro poder hacer estas cosas con mayor facilidad podría ser muy rentable, habían pasado unos 20 minutos el rubio desafortunadamente no consiguió nada, a no ser que quieras veneno. Pero, eso no era lo que quería hacer. —Supongo que puedo dejarlo por hoy, debería de llamar a Raphtalia…—

Se estaba dirigiendo a la ventana cercana para ver donde estaba la niña, pero escucho un grito de unos niños. —¡¿Por qué hay una Demi-Humana en nuestro sitio?!— Naruto corrió a ver lo que ocurría, viendo que la Demi-Humana a la que se referían era Raphtalia. Decidió no quedarse más tiempo viendo y fue lo más rápido hacia abajo.

—¡Miren tiene algo bueno entre las manos!— Gritó uno de los niños.

—¡Dánosla!— Grito otro de ellos.

—Yo… Um…— Fue lo único que decía Raphtalia.

Parecía débil y asustada sin que Naruto estuviera a su lado, eso no duró mucho más ya que él rubio llego justo cuando estaban por quitarle el balón.

—Oigan mocosos ¿Qué creen que hacen?— Dijo con hostilidad clara en su voz.

—¿Eh? ¿Quién eres viejo?— Dijo de forma despectiva.

(¡¿A quien le dices viejo?! ¡Si solo tengo 16 años! Bueno, estaba por cumplir los 17, pero eso no importa ahora.) Eso no te interesa ¿Por qué le quieren quitar su juguete?—

—¡A ti que te importa no es tuyo!—

—Sí, me importa. Eso es mío y yo se lo he prestado, ¿Tienes algún problema con eso?— Dijo con la poca paciencia que le estaba quedando.

—¿Y eso que? ¡Ella es una Demi-Humana, nos tiene que dar lo que tiene!— Gritó con superioridad.

—Oh, desearas no haber dicho eso…— Dijo mientras su pelo tapaba sus ojos. Y los alzaba de nuevo. —Parece que tendré que educar a unos cuantos niños—. Dijo con los ojos rojos rasgados y una voz más gruesa.

Hacer eso asusto a todos los niños presentes menos a Raphtalia, todos al ver esos ojos empezaron a temblar. Algunos estaban a punto de llorar, no servia de nada que poco a poco el rubio se estuviera acercando. —Bien, quien quiere ser el primero—. No falto una cosa más para que los niños que estaban molestando a Raphtalia se vayan de ahí corriendo como si no hubiera un mañana. —Hmp… espero que aprendan a no hacer eso de nuevo—. Dijo con voz seria.

—Um… yo…— Dijo Raphtalia mientras jalaba un poco de su capa.

—¿Um? ¿Qué ocurre?—

—Gracias—. Respondió con una sonrisa.

—De nada, ahora vamos adentro. Dentro de un rato se hará de noche—. Dijo mientras acariciaba un poco su cabeza. Haciendo que Raphtalia tuviera un pequeño sonrojo.

—¡S-sí!—

Habiendo entrado en la posada, el estómago de Raphtalia empezó a sonar. Sacando un suspiro a Naruto, se dirigieron al restaurante que estaba en el lugar.

—¿Cuál es su orden?— Preguntó una camarera.

—Denos dos menú Delia y unas Naporata—. Pasaron unos cuantos minutos cuando la camarera llego y les colocó la comida.

—Vamos a comer—.

Raphtalia asintió con entusiasmo, mientras que Naruto comía de forma lenta. Raphtalia parecía que iba a devorar hasta el plato. Él rubio decidió pedir un plato más, después de todo seguía siendo una niña. Tenia que crecer fuerte si iba a ser su espada.

—Mañana pasaremos la noche en los campos asi que puedes comer lo que quieras—.

Eso de algún modo la motivo a comer más sacando una pequeña gota de sudor a Naruto. —Ahora que lo veo, creo que sería bueno arreglar tu cabello. Esta muy descuidado—. Comentó mientras comía. Sin embargo, Raphtalia paró de comer y agarro su cabello con miedo.

—Tranquila, no te voy a hacer algún corte extraño—. Dijo de forma tranquila. No era necesario darle algún cambio al estilo que tenía, lo mejor era solo recortarlo.

Terminando de comer volvieron a su habitación y el rubio sentó a Raphtalia en una de las sillas del lugar mientras agarraba su cabello un momento, luego de eso tomó un cuchillo y empezó a cortar su cabello con cuidado de no malograrlo.

—Ya está, ves eso era todo lo que quería hacer—.

Raphtalia se quedó admirando el peinado que tenía y empezó a correr por toda la habitación con felicidad al mismo tiempo que movía su cola, sin duda un momento divertido en cierta forma para el rubio.

Mientras Naruto estaba recogiendo el cabello su escudo empezó a reaccionar, empezando a absorber todo el cabello que estuviera a su alcance. —(Nunca espere que pudiera absorber hasta el cabello… no creo que me de algún escudo ¿Verdad?)—

Sin embargo, el cabello si parecía hacer ese efecto. Ya que empezó a brillar el icono donde estaban los escudos. —(¡¿En serio?! Hmmm… dice que falta para poder desbloquearlo, este escudo es un poco raro…)— Pensó con una gota resbalando por su cabeza.

—¿Hm?—

—¡Ve a la cama, ya es tarde!—

—Okay—. Respondió sin refutar nada.

—(Creo que seguiré un poco más con las composiciones, además si me demoro mucho tiempo aquí es posible que empiece a gritar otra vez…)—

¡Has Fabricado Una Bebida Nutritiva!

Bebida Nutritiva: Calidad: Baja: Efectiva contra la fatiga: nutre a la persona que la bebe

¡Has Fabricado Medicina!

Medicina: Calidad: Normal: Ayuda a curar enfermedades. Inefectiva contra enfermedades graves

Hmmm… creo que descubrí como hacer esa bebida energética, las hierbas en los campos y las montañas sirven para esto, si tan solo no fuera tan difícil hacer estas cosas podría hacer esto como un trabajo regular—. Susurró.

Naruto terminó haciendo unas seis bebidas nutritivas y una gran cantidad de medicina. Al finalizar con todo lo que tenía en mente por ese día, decidió que ya debería ir a dormir no había que desaprovechar en dormir en una cama. Antes de hacer eso, una notificación apareció frente a él.

Escudo Calórico: Condiciones Cumplidas

Escudo Energético: Condiciones Cumplidas

Escudo Energético Potencial: Condiciones Cumplidas

Escudo Calórico: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Aumento de SP (Pequeño)

Escudo Enérgico Potencial: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Reducción del uso de estamina (Pequeña)

—Bien, es hora de dormir…— Dijo con cansancio. Había sido un día largo y descansar era su prioridad ahora, después miraría lo que le daban esos escudos detalladamente.

Se echo a la cama decidió mirar a Raphtalia para ver si no ocurría nada, no quería estar despierto otra vez. En serio no quería pasar eso de nuevo, parecía dormida, pero estaba a punto de llorar. Soltó un suspiro de derrota y la acercó hacía él, la sostuvo contra su pecho mientras le acariciaba su cabello. Se escuchaba pequeños sollozos, pero no pasaba de eso. En cualquier momento debería parar. Se quedó dormido casi unos segundos después.

Al día siguiente empezó a levantarse y sentía frio, se le hizo raro asi que abrió sus ojos y pudo ver a Raphtalia en una esquina, estaba acurrucada y parecía susurrar algo.

—¿Qué pasa?— Dijo un poco adormilado.

—¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento!—

Se disculpaba de forma frenética, Naruto no entendía el porque de eso. Se intento levantar para saber que ocurría y pudo verlo. Ella había mojado la cama. —(Ya comprendo lo que esta pensando *suspiro* no me voy a enojar por algo como esto, es una niña a veces ocurren etas cosas…)—

Él rubio se levanto y fue directo hacía ella, ella parecía estar cada vez más nerviosa y su mirada estaba llena de miedo. Naruto tenía la mano levantada y Raphtalia cerró sus ojos esperando lo peor, sin embargo no paso lo que ella pensaba. Simplemente le acarició un poco su cabeza.

—No importa si has mojado la cama. Démonos prisa en limpiar esto y cambiémonos (No vendría mal comprarle algunos cambios de ropa, podría ocurrir otra vez…)—

—Um…— Habló con una mirada confusa. —¿No estas enfadado?—

—No, ¿Por qué debería hacerlo? Si estas arrepentida de haberlo hecho es suficiente para mí, porque se que no lo hiciste a voluntad—.

—(Necesito cambiar esto, pero no hay nada con lo que hacerlo, ahora tendré que pagarle al posadero y explicarle el problema…)—

Después de una explicación y pago al posadero fueron directamente a la tienda de armas, necesitaba cambios. Fue de forma rápida a por ellos y regreso lo más rápido posible con Raphtalia, había decidió llevarse esa manta. Después de todo la había pagado, no podía dejarlo tirado. Solo hacia falta lavarlo y todo estaría bien, encontró un pozo el agua estaba muy fría, era todo lo que había asi que no era momento de quejarse por el frio. En el camino a los campos encontró un árbol donde podía dejar la manta secar, la colgó y dejo que seque hasta que llegara otra vez.

—Bien entonces…— Estaba por hablar, pero vio que Raphtalia estaba caminando a su lado y tenia una cara que dejaba ver que tenia una culpa muy alta como si fuese la peor persona del mundo.

—¡Ya te lo dije! ¡No te preocupes por eso! ¡Asi que cambia esa cara!— Gritó con cierta irritación.

—Okay…—

Hubo un pequeño silencio y su estómago empezó a sonar, su cara se puso roja por la vergüenza. —¿Quieres desayunar?—

—Y-yo… s-si…— Dijo avergonzada. Avanzó junto a Naruto tomando su manga. —*Tos*—

—(¿En serio? ¿Otra vez?) Muy bien, como tu castigo tienes que beberte esta medicina. Vamos—.

Le dio la botella que tenía, la olió un poco tapándose la nariz casi al instante.

—Está muy amarga…— Dijo con pequeñas gotas de lágrimas en sus ojos.

—Estoy seguro de que puedes soportarlo, después de todo es tu castigo—. Dijo con seriedad.

—Uhmmm… Amo…—

—¿Sí?—

—¿Quién es usted?— Preguntó un poco nerviosa.

—Ah, es verdad. Nunca me presente—. Dijo con un poco de desinterés. —Soy Uzumaki Naruto, y uno de los héroes legendarios. Más específico el héroe del escudo—.

Raphtalia se quedo en silencio por un momento y Naruto volvió a hablar.

—¿Hm? ¿Te ocurre algo Raphtalia?—

—¿Ah? N-no no ocurre nada, amo—.

—De acuerdo, vamos. Tenemos que conseguir algunos monstruos—.

—¡Sí!—

Caminaron a través de los campos y se centraron en los bosques y las montañas, avanzaban a buen paso se debía a la subida de nivel que tuvieron si hubieran ido hasta ahí con un nivel más bajo era posible que no salieran bien parados de los ataques de los monstruos. Ya tenían muchas hierbas y muchos botines, podría decirse que ya no era necesario hacer nada más por el día. Pero, ya que todavía el sol no bajaba. Aprovecharon y siguieron recolectando las cosas, hasta que apareció algún tipo de conejo, o lo más parecido a eso.

El recuadro que salía para Naruto decía que se llamaba Usapil, él rubio pensó que era extraño, pero que podía esperar. Había nombres extraños en este lugar.

Al verlos por un momento el "conejo" salto con dirección a Raphtalia, parecía creer que era la más débil. Él se puso delante y recibió el ataque por ella. —¡Ahora Raphtalia!—

—Ahh… yo…— Era lo único que salía de su boca mientras temblaba.

—¿Qué pasa?—

—El esta vivo… él… ¡Él sangrara!—

—Sopórtalo, vamos a tener que enfrentar a muchas cosas vivas—.

—Pero… pero…—

—¡Hazlo, es una orden!—

—Yo…— No pudo hablar más ya que empezó a reaccionar el sello de esclavos.

—Escúchame bien, si no puedes pelear, no puedo cuidarte—. Dijo haciendo que Raphtalia levantara la cabeza. —Pronto vendrá otra Ola, tengo que hacerme fuerte para combatirla, pero solo puedo proteger a otros… Alguien tiene que pelear por mí. Si tu no puedes, entonces… buscaré a otro…— Dijo sin voltear a mirarla.

—¿Pelerás contra las Olas?— Dijo con cierta esperanza en su voz.

—Ese es mi papel ¿Verdad?—

—Esta bien…— Dijo Raphtalia mientras se volvía a parar y ponía el cuchillo frente a ella. Naruto volteo con el "conejo" dejándolo en el rango de ataque de Raphtalia. Le dio la puñalada, empezando a soltar un montón de sangre, una muerte muy grafica para un conejo si le preguntabas a Naruto.

—Amo… Pelearé, por eso… ¡No me abandones!— Dijo con miedo en su voz.

—No lo hare…—

Tienda de armas

—Compraré un arma nueva—. Dijo Naruto con seriedad.

—Hmmm… ya va siendo hora de darle una espada a la señorita, sabes solo han pasado tres días desde la ultima vez que los vi—. Dijo mientras buscaba entre las armas.

—¿Eso crees?— Pregunto Naruto.

Raphtalia le mostró una sonrisa profesional. —(¿Por qué hace eso?)—

—¿Hm? También pareces mucho más feliz—.

—¡Lo estoy!—

—¿Cuál espada crees que debería de tener primero?— Preguntó el rubio.

—Tal vez lo mejor seria que tenga una espada corta para empezar—. Contestó de forma pensativa. —Aquí, esta debería servir—.

—¿Voy a utilizar una espada?— Preguntó Raphtalia con duda en su voz.

—Si, sí el viejo cree que puedes entonces podrás usarla—.

—Bien, esta es una espada corta de hierro—.

Le dio la espada a Raphtalia y su estómago empezó a sonar. —¿De verdad? ¿Otra vez?—

—Es una Demi-Humana después de todo ¿Cierto? Además, es una niña. Deberías esperarte esto mientras sube de nivel—.

—Supongo que no tengo otra opción, deja que el viejo te indique como se usa esa espada y yo iré a conseguir algo de comida, ahora vuelvo—.

—¡Okay!— Respondió de forma alegre.

—Claro, claro. Anda y consigue comida chico, yo le enseñare lo básico—.

Naruto fue directo al mercado y compro lo primero que vio, no podría saber si seria bueno o no. Después de todo no sentía el sabor de las cosas.

—¿Ves?— Dijo el tendero mientras le explicaba algo con la espada.

—¡Gracias!— Respondió Raphtalia.

Naruto había llegado al mismo tiempo en que dijeron es ultimo y le dio la comida que tenía a Raphtalia, después de devorar lo que le dio, empezaron otra vez a enseñarle a Raphtalia.

—¿Quieres intentarlo también?—

—No, aún por más que quiera no podría, el arma rebotaría con solamente tocarla—.

—Es verdad, recuerdo cuando lo intentaste la primera vez y el arma salió disparada—.

Después de enseñarle a Raphtalia, procedió a pagar y el tendero le dio una roca blanca. —¿Qué es esto?—

—Es una piedra de afilar, la nueva espada no esta recubierta, si no le haces un mantenimiento periódico, se romperá como la otra—.

El escudo empezó a reaccionar y absorbió la piedra.

Escudo Afilador: Condiciones Cumplidas

Escudo Afilador: Habilidad Bloqueada:

Bono De Equipo: Afilado Nivel 1

Efecto Especial: Afilado Automático (8 horas): Consumo (grande)

¿Efecto especial?— Susurró

Efecto Especial:

Los efectos especiales son efectos que aparecen solo cuando un arma especifica es equipada por primera vez. A diferencia de los efectos de equipo, estos efectos no pueden ser aprendidos en usos posteriores, así que se cuidadoso y úsalo solo cuando estés seguro de que será útil.

—Creo que lo mirare después…—

—Oye, ¿Qué ha sido eso?—

—¿A que te refieres?—

—¡A eso, tu escudo!—

—¿Hm? Que tiene de raro, si es asi como funciona…—

—No, nunca había visto eso… ¿Qué acaba de hacer?—

—Pues, absorberlo, ¿Qué más haría?—

—*Suspiro* Esta bien lo dejaré ahí…—

—Bien entonces, nos vamos. Adiós viejo—. Dijo el rubio. —Oh, es verdad. Hey viejo—. Dijo antes de salir.

—¿Qué pasa te olvidas de algo?—

—Algo por el estilo… pero ¿No sabrás donde hay monstruos similares a los del calabozo?—

—Pues la aldea que está aquí tiene en su camino a los monstruos parecidos a los del calabozo, si sigues esta ruta, te ha de llevar hasta ahí—. Dijo mientras apuntaba con su dedo a un mapa que había colocado en su mostrador.

—Gracias por la información—.

Saliendo de ahí tomaron rumbo a la ruta indicada, iban directo hacía un pueblo llamado Riyute. Naruto logró saber que en ese lugar no había boticarios y podría vender la medicina, a un precio relativamente más alto. No les iba a estafar con el precio, pero si conseguía cierto porcentaje más estaría satisfecho.

Llegaron dentro de unas horas hasta el lugar, parecía simple. Sin mucha cosa, pero era tranquilo al menos a primera vista. No se podría esperar más de un pueblo, encontraron a un mercader ambulante. Era la oportunidad de poder vender al "conejo" que tenían. Al parecer calificaba más como comida que monstruo, así que solo podía venderlo a personas como los ambulantes.

—Y ¿Cuánto podría darme?— Preguntó de forma seria.

—Creo que dos monedas de plata por todo el conejo—.

(Bueno, es más de lo que me esperaba. Debería de conseguir más como estos.) ¿No sabrá algún método para conseguir dinero más rápido?—

—Hmmm… supongo que podrías ir a la mina, si consigues alguno de los minerales ahí podrías conseguir mucho dinero—. Dijo pensativo el comerciante.

—Pero, si es así ¿Por qué nadie va a conseguirlo? No veo a nadie que este dirigiéndose hacía allí…—

—Oh, eso es sencillo. Hay un monstruo que quedó de la primera Ola ahí, por lo que es muy peligroso ir. No sé qué estarán haciendo los héroes, deberían de matar a esa cosa—.

—Gracias por la información—. Dijo mientras se retiraba de ahí.

—¿A dónde iremos hoy?— Dijo un poco temerosa. Ahora, Naruto no entendía porque temblaba. No le había hecho nada, solo tuvo que resignarse y evitar soltar un suspiro. Esperaba que ese miedo que tuviera desaparezca con el tiempo, si no fuera así sería muy molesto tener que lidiar con eso todos los días.

—Iremos a una mina—.

—¡Okay!— Dijo con seguridad. —(Espera, ¿No estaba con miedo hace un momento? No entiendo… creo que lo mejor es no darle vueltas.)— Pensó el rubio. Estaba preocupado en su salud mental si se ponía a intentar descubrir todos esos cambios emocionales que tenía Raphtalia, parecía que las mujeres desde pequeñas eran un misterio.

—Bien, es posible que nos encontremos con otros monstruos dentro de esa mina. Y no sé si podremos con ellos, así que prepárate para tener que salir de ahí rápido, no te alejes mucho cuando entremos ¿De acuerdo?—

—¡Okay, Amo!—

Abrió un mapa que tenía y encontró la mina en él, no estaba muy lejos así que no debería de preocuparse por el tiempo que tomaría en llegar hasta ahí. Llegando al lugar pudieron encontrar algunos picos viejos, pero no inutilizables a lo mejor podía usar uno para picar los minerales.

Avanzó un poco más y encontró una vieja estación de descanso, posiblemente habría más cosas dentro. Decidió mirar si estaba abierto, pero estaba cerrado con una cerradura. Parecía vieja así que no debería de tomar mucho destruirla con una piedra, dando unos cuantos golpes pudo romper la cerradura. Abrió la puerta y vio unas cuantas cuerdas junto a varios picos, dejo uno a un lado mientras lo demás lo absorbía con su escudo. Era posible que consiga algo si hacía eso, ya se estaba acostumbrado a que el escudo posiblemente consiga alguna variedad si absorbía las cosas.

Escudo Pico: Condiciones Cumplidas

Escudo De Cuerda: Condiciones Cumplidas

Escudo Pico: Habilidad Bloqueada:

Habilidad De Equipo: Minería +1

Escudo De Cuerda: Habilidad Bloqueada:

Habilidad Extra De Equipo: Escudo de Aire

Efecto Especial: Cuerda

—¿Escudo aéreo? Se supone que es una habilidad, supongo que puedo intentar usarla—.

Naruto se colocó el escudo de cuerda, viendo las estadísticas de este se podría decir que nunca lo usaría para una batalla. Eran muy bajos, aunque tenían sentido. Un escudo hecho de cuerdas no debería de tener mucha defensa. —Dice que tiene un efecto especial… ¿Se podría decir que es como algún tipo de gancho?— Naruto pensó sobre esa habilidad y el escudo reaccionó a ello, salió una cuerda de este y se amarró en una de las vigas del lugar. —Si, parece útil. A lo mejor podría usarlo para varias situaciones, ¿Será una cuerda infinita o tendrá algún límite?—

—Ahora solo queda hacer el escudo de aire… mejor veo el menú de ayuda, no se como se activa esta cosa—.

Habilidad:

Durante una batalla, una habilidad puede ser activada gritando su nombre. También hay habilidades que pueden ser activadas con ciertos movimientos.

—Con que es así… bien, ¡Escudo de aire!—

En el momento de gritar el comando, apareció un escudo frente a él. Era muy grande, tenia un color verde junto a un diseño algo extraño, pero no era quien para quejarse seguramente serviría en momentos de necesidad cuando no este cerca para proteger a alguien.

—¿Qué ocurre?— Preguntó Raphtalia mientras miraba por la puerta.

—Ah, no es nada. Simplemente estaba mirando algunas habilidades útiles, vamos tenemos que conseguir algún mineral—.

—¡Si!—

Ya que el interior estaba oscuro decidió llevar una antorcha que estaba cerca de la entrada, caminaron de forma lenta. Podría haber muchos monstruos esperándolos, no seria bueno ir de forma apresurada.

—Amo…—

—¿Hm?— Respondió mientras miraba el mapa que traía.

—Mire…— Dijo apuntando al suelo, parecían huellas de perro unas huellas muy grandes.

—Hay que avanzar, no podemos evitar siempre el peligro. Nunca avanzaremos si hacemos eso—.

—¡Okay!—

—Um…—

—¿Pasa algo Raphtalia?—

—Yo… me preguntaba… ¿Cómo debería llamarlo amo?— Dijo con la mirada al suelo y un poco nerviosa.

—Ah… puedes llamarme como quieras no tengo problema con eso—. Contestó de forma distraída estaba más concentrado en seguir adelante.

—Entonces…— Raphtalia seguiría hablando si no fuera porque Naruto se estaba alejando de ella al estar caminando más lento.

—Es aquí…— Dijo mientras miraba el lugar. Estaba lleno de minerales y tenia una cascada cerca, por el momento no tenía algún monstruo cerca. Asi que debería de aprovechar y conseguir algunos minerales e irse, aún si había dicho que no debería de evitar el peligro siempre, tampoco era voluntario a que lo lastimen cuando podía haberlo evitado.

Se puso a buscar algún lugar donde poder sacar los minerales, tenia equipado el escudo minero y el pico en su mano. Unos segundos después encontró un buen lugar y se puso a picar. —Bien, con este trozo seguramente pagaran bastante—. Dijo con cierta alegría. —Raphtalia, ahora vamos a…— Al voltear a verla la pudo ver horrorizada, tenia su vista en un punto fijo siguió su mirada y vio a un perro de dos cabezas era negro y tenía ojos rojos.

—¡NOOOOOOO!— Gritó Raphtalia con fuerza.

El perro fue de forma directa hacia ella y Naruto tuvo que agarrara y saltar juntos al lago que estaba en la mina, cambio de forma rápida al escudo de cuerda y uso su efecto especial para sujetarse a una roca que estaba cerca de él.

—¿Estás bien?—

—Un monstruo con forma de perro atacó la aldea… mi papá y mi mamá…— Dijo con voz entrecortada y llorosa.

—Durante la primera Ola ¿No? (Esa debe de ser la razón por la que grita por las noches)

Mientras estaban subiendo el perro se acercó hacia ellos estaba esperando a que pasaran por su lado, era la única salida asi que de algún modo tendrían que matarlo. —¿Fue ese el que mató a tus papás?—

—N-no—.

—Escucha, Raphtalia. Tienes que derrotarlo—. Dijo mientras miraba al perro frente suyo. Su nivel era 18. —Si peleas y me hago fuerte, podré detener las Olas e impedir más tragedias, tus papás no regresarán, pero impediremos que otros niños pasen lo mismo que tú. Lo único que puedo hacer es que pelees de manera más fácil—. Dijo mientras corría hacía el perro y cambiaba al escudo básico que tenía, era más fuerte que el de cuerda asi que debería de servir en este momento. Logró bloquear una de las cabezas del perro, pero la otra le ataco y mordió el hombro derecho.

—¡Ahora, Raphtalia! ¡Apuñálalo, rápido!—

—N-no…— Fue lo único que dijo al mismo tiempo que el perro empezaba a morder con más fuerza y sacar un charco de sangre a Naruto. —¡Si muero, tú también lo harás!—

—¡No mueras!—

—Entonces ¡Apúrate y apuñálalo! ¡Es una orden!—

Raphtalia al no querer obedecer el sello de esclavos se volvió a activar. Naruto volteó a verla y le dijo. —Suficiente, no tienes porque hacerlo Raphtalia… Si no puedes pelear, sal de aquí—.

—Pero ¡¿Qué hará usted Amo?!— Preguntó desesperada.

—Yo… Ganaré tiempo para que huyas… ¡Ve Raphtalia!—

—N-no… no puedo hacer eso… será como ese día…—

—¡Ve rápido!— Gritó mientras el perro le volvía a morder con más fuerza sacándole otro charco de sangre.

—No… ¡No! ¡No te mueras!— Gritó mientras saltaba para apuñalar al perro. Logró darle un golpe certero, pero Raphtalia fue empujada por el monstruo hasta otro extremo. Derrumbo a Naruto y fue con gran velocidad hacia Raphtalia.

Él rubio cambio su escudo básico al de cuerda y exclamó. —¡Escudo de aire!— haciendo que choque con el escudo creado. —¡Raphtalia, ahora!— No hubo necesidad de hablar más ya que ella lo apuñalo en el centro del perro. Parecía ser un punto débil ya que pudo matarlo con ese golpe.

Raphtalia se quedo en su lugar por un momento jadeando por el esfuerzo que hizo, mientras Naruto se quedo arrodillado. Las mordeduras que recibió le dolían mucho y estaba teniendo un ligero sangrado, pero al menos todo había terminado.

Sin embargo, esa no era la situación. Ya que apareció otro perro de dos cabezas, esta vez era más fuerte el nivel que miraba Naruto era nivel 24. Si se les había hecho difícil matar a uno, ahora con este que era aún más fuerte. Era posible que los dos murieran ahí. Naruto espero a que lo atacaran a él, era el que estaba más lastimado y posiblemente el perro lo sabía. Pero, fue en dirección a Raphtalia.

—¡Raphtalia, sal de ahí!— Gritó con toda la fuerza que tenía.

Reacciono de forma rápida y pudo salir de la embestida que estaba haciendo el perro, Naruto se había puesto frente al perro esperando a otra embestida y poder usar la misma táctica que habían hecho antes.

—¡Prepárate, Raphtalia!—

—¡S-si!— Contestó con ligero miedo.

El perro volvió a embestir y Naruto lo esperó, sin embargo este había cambiado su patrón de ataque al ultimo momento. —(¡¿Qué?! ¡¿Cambio su ataque justo ahora?!)— Pensó asombrado el rubio. Ese asombro no duro mucho, ya que al hacer ese cambio pudo usar su cola para agarrar las piernas de Naruto y lanzarlo a otro lado. Empujando también de lado a Raphtalia alejándola de él a una buena distancia, cuando Naruto impacto con el suelo, pudo sentir un dolor muy fuerte en su torso. No quería saber exactamente lo que le ocurrió, tenia una idea muy clara de que le pasó para tener ese dolor, pero si se centraba en el ahora era posible que no pueda levantarse de nuevo.

—¡Oye! ¡Ven aquí! ¡Todavía no terminamos de pelear!— Gritó con fuerza al ver que estaba yendo a dirección de Raphtalia que estaba retrocediendo. —(¡Agh! ¡Esto no me deja moverme!)¡Raphtalia corre!— Sin embargo ella no podía hacer caso, tenía miedo mucho miedo. No sabía que hacer solo podía retroceder, pero llego a chocar con algo. Eso quería decir que hasta ahí había llegado el limite de espacio que podía usar.

—(¡No! ¡No! ¡Raphtalia! ¡Si tan solo pudiera levantarme!)— Pensó de forma impotente.

(Hm… interesante)—Fue lo que escuchó Naruto en su cabeza. Era una voz profunda y gruesa, parecía tener maldad en ella al solo escucharla.

—(¡¿Ah?! ¡¿Quién eres?! ¡¿Por qué puedes hablarme?!)—

(Eso no es de importancia ahora, Gaki. Dime… ¿Quieres poder?)—

(¡Si! ¡Quiero poder matar a ese monstruo que esta ahí!)—

(¿Por qué quieres salvarla? ¿No se supone que ella no tenía algún valor? ¿No era que no sentías nada por ella más que una simple esclava desechable?)—

—(Simplemente no quiero que ella muera… !Además! Ella si tiene valor… ella… ella… ¡Es mi compañera!)—

(¿Esa es la razón de porque no quieres que muera…?)—

(¡Si! ¡Esa es mi única razón! Por favor… ayúdame…)— dijo con desesperación e impotencia en su voz. Con el tiempo se había encariñado con Raphtalia, no sabía que haría si ella moría sin que él pudiera hacer algo al respecto.

(Hmp, de acuerdo. Te ayudare. Pero, no me hago responsable de lo que te ocurra después.)—

Luego de que la voz dejara de hablar, Naruto empezó a sentir su cuerpo arder, el menú que tenía soltaba múltiples mensajes de error. Los ignoró eso no era de su importancia ahora mismo, tenía a alguien a quien proteger y lo haría aún si moría en el acto. Cuando se había acostumbrado al ardor del cuerpo que estaba teniendo se levanto con toda la fuerza que tenía, no sentía el dolor de su torso asi que podría moverse. Al ver que el perro estaba a punto de atacar a Raphtalia el corrió lo más rápido posible y logró agarrarlo de la cola.

—¡Como si vaya a dejar hacer eso!— Gritó con todo y termino lanzando al perro. El cual choco con fuerza hacia una de las paredes, no duro mucho tiempo ahí ya que se levanto al instante. Sin embargo a Naruto su cuerpo le pesaba cada vez más, eso podría significar que estaba llegando su límite. No podía caer, no hasta haber matado a ese monstruo. El perro corrió con fuerza y furia hacia Naruto, mientras él estaba esperando ahí sin poner alguna defensa de por medio.

Solo fueron unos segundos, pero parecían varias horas mientras el perro se acercaba, Naruto estaba listo para dar todo de si con el golpe que iba a dar. No sabia si funcionaría, pero estaba dejando toda su esperanza en su único golpe.

—¡A-amo!—

—Tranquila, yo me encargo de esto Raphtalia…— Fue lo último que dijo antes de correr hacía el monstruo, iba alzando el puño mientras más se acercaba y ponía toda la fuerza que tenía. —¡Muérete de una vez!— Gritó con fuerza mientras le lanzaba el golpe al perro. Cuando le dio de lleno el perro fue de forma directa hacia atrás y se quedo incrustado ahí, parecía no moverse más. Naruto se quedo sin poder hacer nada, sentía que su cuerpo no podía estar más tiempo consciente.

—¡Amo!— Fue lo ultimo que escucho mientras caía a una profunda oscuridad.

Fin del Capítulo

Bien, me tomo un tiempo escribir esta cosa… pero ¡Al fin lo termine! Fue sorprenderte ver que hacia unas 12000 palabras y poco más de esto, bueno supongo que no hay mucha variación con el original, pero en mi defensa es que todavía no llego al punto donde quiero empezar a hacer cambios. Por el momento solo hay pequeños cambios que posiblemente hayan notado o al menos eso espero… supongo que en unos capítulos más debería de tener algunos cambios más notorios y después esto tendría algo diferente al original. Bien eso es todo ¡Hasta otra!