PERDON POR NO SUBIR EN MILENIOS! :O
Aquí esta otro nuevo capitulo de la historia, que no es con mucha acción, pero que muestra a personajes nuevos que se que servirán para la trama en un futuro (: y es pues una pequeña disculpa por no haber actualizado rapido :/
Espero que les guste, y si no les gusta y si quieren, déjenme un review diciendo que les gustaría que cambiara o tuviera para mejorar la historia,o en caso de que no les agrade,pues ni modo :/
Ahora sin mas, los dejo que lean a gusto, y GRACIAS! a los que leen lo poco de la historia en serio, los quiero mucho mucho!
Disclaimer: Harry Potter y los personajes que se les hagan conocidos no son míos, son de la maravillosa J.K. Rowling, lo demás es producto de mi humilde imaginación que NUNCA se comparará con la de Rowling (:
PRIMER AÑO.
Al salir del Gran comedor habiéndose terminado el banquete de bienvenida, los nuevos 3 amigos Albus, Scorpius y Rose siguieron junto con los demás miembros de Gryffindor a sus respectivos prefectos.
Como eran de primero, al pasar por cada largo o corto pasillo del castillo, se quedaban maravillados de cómo las pinturas se movían por voluntad propia, como si fuera un pequeño escenario en cada paso que daban.
También lo que sorprendió a los niños fue que las escaleras cambiaban, y ante este hecho, el prefecto de Gryffindor les advirtió que las escaleras cambiaban de lugar cuantas veces se les antojaran.
Subieron una escalera que había girado hacia la derecha en el momento en el que se vio llena de estudiantes de la casa roja, la escalera se dejo de mover en el momento en el que se poso delante de un retrato en el que se podía ver a una mujer gorda, vestida con un peplo color beige y una corona de guirnaldas que los veía con una expresión de diversión en su sonrosado y gordo rostro.
-La dama del retrato, es la que llamamos La Dama Gorda –dijo el prefecto con voz fuerte para hacerse oír entre los más pequeños. –Ella es la que custodia la entrada a la Sala común, y solo tendrán acceso si es que le dan la palabra correcta. Es el deber de todo Gryffindor mantener en secreto la palabra clave, dado que si otro estudiante de otra casa tuviera acceso a la nuestra, nos veríamos en desventaja…aparte de perder parte de nuestra privacidad. La contraseña de este mes será milia passum.
Y al decir esta palabra, el retrato de la Dama Gorda se abrió para darle acceso a los estudiantes de entrar, no sin antes decir:
-Buenas suerte niños, espero que en los años que les quedan aquí no me hagan enfadar, nunca saben lo que puede hacer un retrato enfadado…- y escuchado esto, los de primer grado entraron por el hueco que apareció detrás del retrato, no sin antes escuchar las carcajadas de los alumnos mayores.
Avanzaron y dieron con un lugar acogedor, de forma circular que albergaba sillones mullidos, almohadas, mesas con juegos y artículos ya ocupándolas, sillas, una chimenea que ahora tenía un fuego crepitante, lámparas y un candil que iluminaba una habitación confortable en la cual los colores rojo y dorado dominaban el lugar. Entre dos escaleras que daban a direcciones contrarias, se encontraban ya los equipajes de los más pequeños.
-Esto, niños, es la Sala común de Gryffindor –dijo la prefecta, haciendo un movimiento de la mano que abarcaba todo lo que veían –Como podrán ver, sus pertenencias ya están aquí. Las habitaciones de los niños están a la izquierda, y las de las niñas a la derecha, por habitación caben 5 alumnos. Así que, por favor, vayan a sus dormitorios, y suerte- finalizo a prefecta de Gryffindor regalándoles una sonrisa que esperaba fuera confortable, aunque eso los más pequeños no lo notaron, pues de inmediato se abalanzaron por sus cosas mientas que los más grandes tomaron asiento en los sillones, se quedaron a comer uno que otro dulce, platicaron con sus viejos amigos sobre sus vacaciones o simplemente se quedaron a besuquearse.
Albus y Scorpius tomaron de entre todas las valijas las suyas y se encaminaron hacia las escaleras que los llevarían a su dormitorio, no sin antes voltear a ver a Rose para despedirse de ella.
-¡Rose, nos vamos a nuestro dormitorio, que duermas bien! –dijo emocionado el pequeño Albus, rodeándola con su abrazo y dándole en la frente un beso de buenas noches.
-Adiós Weasley, que duermas bien –dijo más parcamente Scorpius, moviendo su mano en un gesto de despedida y dirigiéndose junto con Albus hacia su nuevo dormitorio.
Entraban a las habitaciones correspondientes a los hombre, pero a cada dormitorio que entraban lo hallaban ocupado por los alumnos más grandes. Así que siguieron hasta que entraron a un dormitorio, y al ver tres de las cinco camas con valijas sobre ellas, confiaron que podían alojarse ahí.
Dejaron su equipaje de un lado, subieron a sus camas probando que tan confortables eran.}
-Scorpius, ¿te puedo hacer una pregunta? –inicio la conversación Albus.
-De hecho, ya la hiciste Albus… -contesto el rubio mientras se acostaba en su cama para sentir el colchón mullido bajo su peso.
-Jaja, que gracioso… -dijo Albus mientras hacia una mueca patosa en su cara.
-Anda, pregúntame lo que quieras –lo reto Scorpius.
-¿Te cayó bien mi prima Rose? –le pregunto Albus mientras lo veía fijamente.
-¿Por qué la pregunta? – dijo Scorpius mientras se levantaba sobre sus codos y lo miraba de igual manera.
-Por nada, es solo que, no sé, te despediste tan fríamente de ella que… -Albus parecía incomodo mientras le decía eso al rubio así que Scorpius decidió interrumpirlo.
-Mira Albus, no me cayó bien, pero tampoco me cayó mal. Siento que es buena persona, pero a diferencia de ti, no me podía despedir de ella con un beso y un abrazo, ¿no?. Tú eres su familia, por lo cual eres así con ella, pero no toda la gente es igual. Apenas se cómo tratar a mi abuela y a mi madre y ¿esperas que trate con más mujeres? –fue la contestación que le dio Scorpius a el morenos mientras sacaba el pijama de su baúl.
-Cierto, es que en mi familia somos muy efusivos, y pues, no sé, se me hizo muy frio como le diste las buenas noches, pero como dices, no toda la gente es igual –contesto Albus.
-Sí, no toda la gente es igual, pero no me cae mal, en serio, tratare de ser un poco más suave con ella, lo intentare –dijo Scorpius.
-Espero que lo hagas, ella es mi mejor amiga, y aunque puede ser pesada a veces porque es muy inteligente, es tímida y tiene un gran corazón, hazte su amiga y tendrás su apoyo hasta que mueras, es en serio! –enumeraba orgullosamente Albus todas sus cualidades.
La puerta de su dormitorio se volvió a abrir, dejando ver a tres niños, entre ellos Will Jordan, acompañado de dos niños: uno de piel morena, cabellos negros y ondulados, brillantes ojos verdes, alto para tener 11; y otro de piel tan blanca como la leche, cabellos rojos y lisos, alto también y de unos ojos color miel.
Al verlos instalados sobre las camas, los chicos sonrieron entre ellos.
-¡Qué bien, tenemos la habitación llena! –dijo entusiasmado el chico del cabello negro mientras hacia un baile extraño.
-Emmmm, ¿entonces no hay problema en que nos quedemos aquí? –pregunto Scorpius, dado que ellos llegaron a esa habitación primero, esperaba que no les incomodara su presencia, porque sabía que a nadie de Hogwarts le incomodaría la de Albus.
-¡Claro que no! De hecho, salimos a ver si conseguíamos mas compañeros para llenar el cuarto, pero todos ya se habían instalado, así que pensamos que nos quedaríamos incompletos, pero que bien que llegaron –le contesto el chico del cabellos rojo mientras entraban a la habitación y se sentaban sobre sus camas.
-Ya para de hacer ese baile, si alguien entra y te ve, pensara que estás loco –dijo Will al chico del cabello negro.
-¡Qué bien que ustedes también quedaron en Gryffindor! Esperaba aunque sea ver una cara conocida. –les dijo Will a Scorpius y a Albus.
-Chicos, ellos son Darren Brown –señalo Will al moreno de ojos verdes, mientras este les guiñaba un ojo y hacia una extraña señal con las manos. –Y el es Dan Trigavason –continuo mientras les señalaba al chico pelirrojo y este los saludaba a su vez con un apretón de manos.
-Por Dios! Por el color de tu pelo, pensé que tu apellido seria Weasley –dijo Scorpius mientras lo saludaba.
Dan rio quedamente y saludo también a Albus. A Scorpius esos chicos les caían bien: a Will ya lo había tratado y se le había hecho un chico agradable, parlanchín pero aun asi le agradaba; Darren se veía que era más gracioso y sociable, por la manera en que los saludo y ese extraño baile suyo; y Dan se veía más reservado, confiable.
-Yo soy Scorpius Malfoy –tendió la mano el rubio hacia Dan y Darren, esperando en el fondo, que lamentablemente lo rechazaran por el pasado de su familia.
-Mucho gusto Scorpius! Mmmm, Malfoy, ¿tu padre es Draco Malfoy, verdad? –le pregunto Dan.
-Sí, ¿Por qué? –Scorpius contesto un poco rudo, sabiendo que esa sería la reacción del chico pelirrojo.
-Por nada malo. Es que mi abuelo hace negocios con él desde hace tiempo, se llevan bien y en una conversación tu padre le dijo a mi abuelo que su hijo entraría aquí, y le dijo que Hogwarts era una muy buena escuela. Mi abuelo le tiene mucho aprecio… -concluyo Dan explicándole el motivo nada hiriente de su pregunta.
-Hola Scor. Para serte sincero, a mi mis familiares me contaron lo que paso hace años, pero me dijeron que eso ahora no importa, hasta dijeron que podías ser buen chico. Espero que sea así, por que no tolero a la gente que puede ser mala o amargada, no, no, no! Estos años con nosotros serán una fiesta, WOOO!- le hablo Darren a Scorpius de una manera tan abierta que hasta lo envidio por su efusividad.
-Yo soy Albus Potter –dijo Albus hacia los nuevos conocidos.
-Hola Albus, solo esperamos que, como dicen las malas lenguas, también heredes de tu padre la atracción a los problemas, así nos invitas y nos divertimos todos juntos! –exclamo emocionado Darren, haciendo que los demás chicos rieran junto con él.
Riendo por la alegría de haber sido aceptado, Scorpius supo sin duda alguna que le agradaría estar ahí los próximos seis años venideros…
0***0
Por su parte, Rose sin saber que su primo se preocupaba por como otros la trataban, subió hacia su dormitorio sin haberse sentido desairada por Scorpius.
Por lo que les conto en el tren, pensaba que tal vez el chico solo tenía problemas para expresar sentimientos o tratar a las personas; o tal vez tenia las dos cosas.
Pero ¿de qué sentimientos hablaba, si apenas se habían conocido ese día? Aparte, habiendo crecido con tantos primos y tíos, sabía que los hombres eran más duros con esas cosas. Hablando mentalmente consigo misma, abría las puertas de los dormitorios, solo encontrando que ya estaban ocupados por alumnas de grados mayores, entre ellas vio a su prima Victorie, que le sonrió desde su cama mientras una amiga suya trenzaba su dorado cabello.
Abriendo la séptima puerta, encontró que solo tenía dos camas ocupadas por equipajes puestos sobre ellas, así que entro y dejo su equipaje al lado de una de las camas sobrantes, se sentó en el colchón y probo que tan mullido era. Conforme con su elección, se paro, abrió una maleta y saco un pergamino y pluma, dispuesta a hacerle una carta a sus padres y a su hermano.
Se sentó nuevamente en su cama, puso algo entre sus piernas para apoyar y comenzó:
Viernes 01 de Septiembre del 2017.
Queridos Mamá y Papá….también querido Hugo:
¡Mami, Papi, tenían razón cuando decían que Hogwarts era increíble! Por Dios y Merlín, cuando vi el castillo en medio de la nada, me dieron ganas de gritar que por fin estaba aquí! Estaba tan nerviosa y emocionada que no sabía que emoción era más fuerte. El camino hacia la escuela sobre el Lago Negro fue tranquilo, así como el viaje en tren….siendo sincera, no hallo palabras para decir como es el castillo y como me sentí, sé que no tengo que escribirlo porque ustedes también saben como yo a que me refiero (tu todavía no Hugo).
Por cierto, ¡hice un nuevo amigo! Si, sé que es muy pronto para decir eso, pero él es una buena persona y me cayó bien, tiene una buena conversación y se ve que es inteligente. Espero que con el tiempo, pueda decir que en verdad es mi amigo…
Salude a Hagrid en la estación, hubieran visto cuando se puso a llorar recordándolos a ustedes y al tío Harry, me dio mucha tristeza porque sé que él los quiere mucho, y recordar todo eso le afecta al pobre.
Mamá, espero que me mandes una lista de libros que debo de leer para este año, si quiero buenas calificaciones debo de empezar desde ahora (:
Papá, este año veré las tácticas de quidditch de los equipos para así, hacer el intento el próximo año :D me muero por tener una Orbis Ignis!
Hugo, espero que cuando puedas venir a Hogwarts te quedes igual de maravillado como yo cuando vi el castillo por primera vez!
Bueno, sin más que decir, me despido, esperando que este año me vaya bien, y que las cosas en casa vayan bien sin mí, porque sé que en el fondo me extrañaran (:
Los quiere mucho, mucho!
Rose M. Weasley
p.d: SE ME HABIA OLVIDADO DECIRLES
QUE QUEDE EN GRYFFINDOR! :D
QUE TORPE SERE SI NO RECORDE ESO… :P
p.d. 2: DENLE MUCHOS BESOS Y ABRAZOS A
LOS ABUELOS DE MI PARTE! (:
Viendo con satisfacción la pequeña carta que hizo, se levanto de la cama, no sin antes ver que, en lo que ella escribía a sus padres, habían entrado al dormitorio cuatro chicas, dos con maletas y dos sin ellas.
Habiéndose sentado en sus respectivas camas, las niñas la miraron tímidamente, como si no superan en qué modo presentarse.
Fue una chica de baja estatura, de cabellos rubios dorados y ojos cafés, la primera en hablar.
-Hola, mi nombre es Chloe Yeater.
-Emmm, hola, me llamo Rose, Rose Weasley –contesto la pelirroja.
-Hey, yo ya te había visto antes, tal vez sea porque tus padres conocen al mío. Me llamo Abigail Thomas –dijo emocionadamente una chica mediana, de pelo negro, largo y liso, piel morena y ojos marrones.
-Thomas…sí, creo que me suena, ¿tu padre se llama Dean?
-Si, es el –contesto orgullosa la niña. –El peleo junto con tus padres en la Batalla de Hogwarts! Oh, déjame te presento a las demás –dijo mas animadamente Abigail.
-Ella es Bryce Finnigan, mi mejor amiga! Nuestros padres también fueron mejores amigos, así que sería algo extraño que ella y yo no nos lleváramos bien… -presento amigablemente Abigail a una niña de cabello castaño ondulado, de ojos azules, pequeña y de piel blanca, mientras que la agarraba de la mano en un acto simple de amistad.
-Hola –saludo tímidamente Bryce a Rose.
-Hola Bryce…que bonito cabello tienes! –dijo Rose para ver si podía disipar la timidez de la castaña, mientras tomaba entre sus dedos un mechón de su cabello, que en realidad si era lindo.
-Oh, muchas gracias! –se sonrojo levemente y le sonrió. Parecía que el lenguaje universal de la adulación entre las mujeres seguiría en pie por los siglos de los siglos…
-Mi nombre es Calixta Lewis –saludo a continuación con una sonrisa una chica alta, de cabello castaño dorado, piel aceitunada y ojos celestes. –Pero dado que es un nombre horrible, por favor dime Cali –le dijo mientras la saludaba con sendos besos en las mejillas, recordándole así, la manera de saludar de la tía y abuela de Victorie cada vez que llegaban a La Madriguera.
Tras de ellas tres, estaba una chica, la más pequeña de la sala, pálida y delgada, de cabello negro; que las miraba a las cuatro con sus rasgados ojos cafés como si no supiera que hacer. Así que, al ver esa expresión en su rostro Rose tomo la palabra.
-¿Y cómo te llamas? –le pregunto Rose a la chica.
-Mi nombre es Akira Daishi –dijo sonriendo al ver que Rose hablo primero.
-Mucho gusto Akira. ¿Viniste desde Japón hasta Inglaterra solo por entrar a Hogwarts? –pregunto Cali mientras la chica dejaba sus maletas al lado de una cama vacía.
-Claro que no! Mi padre es japonés, pero mi madre si es de aquí. Mi papá decidió mudarse cuando se enamoro de ella, y aquí naci yo –le explico Akira sonriendo al recordar la historia entre sus padres.
-Eso es algo muy lindo, tu padre debe de amar mucho a tu madre para haber dejado todo lo que tenia haya –dijo Chloe mientras sacaba de sus maletas sus pertenencias, como todas las niñas de esa habitación.
-Si, algún día yo quisiera que alguien me ame así como el la ama a ella –decía Akira mientras acomodaba su pijama a un lado de las demás cosas.
-Pues yo opino que hay que esperarnos para eso, apenas tenemos 11 años y… -dijo Bryce, pero se vio interrumpida cuando Abigail le dijo:
-Claro que hay que esperarnos, a esta edad los chicos no son tan guapos como cuando crecen. Pero nos quedan muchos años, así que no creo que debamos de preocuparnos.
-Cierto. Además, no me imagino diciéndole algún día a mi padre que tengo novio o que me gusta un chico –dijo Rose pensativamente mientras sacaba a su beige lechuza Harley de su jaula para mandar su carta a sus padres.
-¿Y eso por qué? –se volteo Chloe de su baúl y se dejo caer en su cama.
-Es que tú no conoces a mi padre. Es tan protector, celoso conmigo. Mamá dice que con el tiempo se le quitara, pero yo creo que no. Ya vi lo que paso con mi prima mayor, mi tío era igual que papá y cuando Vic entro a quinto año, se volvía en insultos a cada chico que miraba a mi prima en el callejón Diagon, o cuando le llegaban cartas de chicos del colegio… por fortuna, eso cambio hace poco, cuando mi prima y un conocido de la familia se volvieron novios, pero ahora el que sufre es el pobre de Ted… no me quiero imaginar a mi papá haciendo todo lo que el tío Bill hacia –les conto Rose cuando abrió la ventana para dejar que Harley fuera libre de ir a casa de sus padres.
-Guau! Que loco! Por favor Rose, cuando eso pase, invítanos. Creo que tu padre sería muy buen espectáculo al momento de eso –dijo Akira mientras se imaginaba a un hombre con el mismo cabello que la pelirroja rojo de la ira.
-Ni que lo digas, te comprendo Rose, papá es igual, pero mamá dice que es porque soy su princesa, y no quiere que me pase algo malo –se unió a la plática Abigail, dejando de un lado sus cosas en la cama para poder platicar mejor.
Por las reuniones con sus primas en La Madriguera sabía que había varias cosas de las que la mayoría de las chicas hablaban: chicos, ropa, música, artistas, chismes… así que siguió hablando de esas cosas, sacando y compartiendo dulces que había traído del callejón Diagon y del expreso de Hogwarts, hasta que Bryce se sentó voluntariamente y más confiada a su lado, sonriendo y escuchando entretenida la plática.
Sonriendo y sintiendo que se sentía feliz de estar ahí, Rose deseo que los años venideros fueran iguales o mejores que lo que vivía en esos momentos.
Y así paso su primer año:
Rose recibiendo un vociferador en su cuarto tres semanas después de entrar de parte de su padre, por no haberle contado que le hablaba muy bien a un Malfoy; noches y atardeceres pasados en la mullida sala común en compañía de sus nuevos amigos; Scorpius recibiendo una carta días después de entrar al colegio de parte de sus padres, diciéndole lo orgullosos que estaban de que perteneciera a la casa de los leones, este hecho hizo que Scorpius se sintiera con más confianza de que ese era el lugar al que pertenecía; Albus, Scorpius y Rose enterrados entre libros y más libros de la biblioteca debido a la gran cantidad de deberes; castigos y platicas que unieron mas a Albus, Scorpius y Rose a lo largo del año; historias de Hagrid sobre cómo sus padres no se llevaban bien en sus años de colegio haciéndolos reír pues ese no era su caso; comida y más deliciosa comida servida todo el día por en el Gran Comedor, haciendo que el lado Weasley de Albus y Rose saliera frente a un impactado Scorpius; platicas entre sus nuevos amigos de casa, y risas gracias a las ocurrencias de Darren entre clase y clase ; reírse de las bromas que los de sexto hacían a Filch usando productos de Sortilegios Weasley; Albus recibiendo una carta de sus padres felicitándolo por haber entrado a Gryffindor, y una parte en la que a su padre le daba risa que el y su prima se hubieran "atrevido" a hablarle al pequeño rubio; Scorpius conociendo mas a Rose pudo decir que si le caía bien la Weasley, pero no se lo decía a ella, se lo dijo a Albus: digamos que la pelirroja y el rubio no tenían una muy buena relación, los dos eran igual de buenos estudiantes así que se peleaban por ver quién contestaba mejor y más rápido las preguntas hechas por los maestros, no importando que los puntos de todos modos fueran a la casa de los leones, eran tercos y orgullosos, pero se apoyaban cuando uno de último momento pedía su apoyo; vacaciones por Navidad y Pascua en La Madriguera en las que invitaron a Scorpius y en las que con semanas de anticipación le pedían a Hermione Weasley que aplacara por favor el humor de su esposo para que no hiciera "escenitas" delante de Scor, como le decían Rose y Albus; platicas y juegos de quiddittch compartidos con los primos Weasley, que eran demasiados y también eran ruidosos, pero a Scorpius le agradaban, de hecho, el rubio sentía cierta envidia hacia ellos, pues eran una familia muy numerosa y por lo que él veía también era unida, dos cosas que él siempre deseo; el mejoramiento de Scorpius con las mujeres, ahora les hablaba más fácilmente y con mas "tacto" según Albus, que se había convertido en el mejor amigo del menor de los Malfoy…
Y asi pasaron los años, para ser específicos, 6 años, en los cuales los tres protagonistas de nuestra historia (un Potter, un Malfoy y una Weasley) crecieron juntos, se convirtieron en amigos y confidentes, vieron entre ellos como sus escuálidos cuerpos de niños se transformaban en hombros mas anchos, brazos mas fuertes, voz mas gruesa, o de cómo la imagen delgada de niña dio paso a una imagen llena de curvas por aquí y por haya, o de cómo su boca se hacia mas atrayente para uno de ellos con el paso de los días… Pero no todo podía ser bueno cuando se llega al ultimo año en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería y cierto rubio siente que:
*esta mas a gusto en la Madriguera que en la Mansion Malfoy.
*cada vez que una chica llamada Rose lo ve o le sonríe, su corazón sufre un pequeño infarto.
*es un completo idiota si cree que esa chica le hara caso sabiendo que es/era un don juan en potencia.
*el color rojo y el azul son los mas bellos del mundo.
*no le molestaría tener hijos pelirrojos.
*le dan enormes ganas,junto con Albus,de lanzarle un Crucio a aquellos que ven mas de la cuenta a Rose.
*tal vez podría estar enamorándose de una chica llamada Rose Weasley.
*estar con su amiga no funcionaria para nada…
Un momento…¿Por qué pensaría el eso teniendo en mente cosas mas importantes en ese preciso instante? Como partirle la cara a Bastien Lamperouge por rondar a Rose y ser uno de sus rivales.
Bueno chicos/as,espero que les haya gustado,o al menos que les haya abierto un poco la curiosidad.
En serio,para los que estaban interesados,lamento mucho no haber subido,pero tuve unos problemillas que pues,no son justificación,lo se,pero me impidieron subir el capitulo.
Estoy escribiendo ya el cuarto capitulo para darles una idea de por que Scorpius considera que Bastien Lamperouge su rival,aparte de la razon mas obvia que es Rose.
si has llegado hasta esta parte,gracias por leer el capitulo,en serio,muchas gracias :D
