Benditas Buenas Acciones
Por: Lady Azul
Declaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp; lo único de esto que me pertenece es la historia.
Aclaración: Tomoyo no fue la prometida de Shaoran, fue Karen, como podrán ver en el primer capitulo cuando se habla de la mujer de ojos verdes que comenzaba con K...aunque Tomoyo va a aparecer para enredar las cosas, no se preocupen chicas TxE.
Capitulo 3: Un ladrón y un enemigo
Tengo...sueño...
Estoy mirando el escritorio marrón de mi oficina, como si fuera la propia espada del Rey Arturo, y la razón es bastante simple y comprensible: Sakura Kinomoto me roba el sueño y el suelo desde hace 7 días...
Sí, como leen, el irresistible Shaoran Li no duerme en las noches por ilusionarse con una piel blanca y fresca, y ha estado a trompicones por todas las calles de la ciudad por fantasear despierto...
Si, ya lo sé, los augurios y presentimientos me advirtieron esto, pero ¿Qué hice yo? Me mande solito a estas circunstancias, en las cuales la mujer castaña de creatividad se ha vuelto algo imprescindible para que pueda hacer las tareas más simples: desde lavarme los dientes en la mañana, hasta sacarme los zapatos en la noche...Soy capaz de olvidar los informes en casa por venir apresurado a la Corporación, todo por verla un momento en la mañana, por que si no lo hago, vivo el día volando con los extraterrestres en Marte.
Estoy echo un asco, y eso no es lo peor de todo ¡Por supuesto que no!
Por más que trato, y conste que he desplegado todos mis métodos de seducción, no he logrado nada más que una sonrisa y mera cordialidad por parte de Sakura...ni siquiera un miserable beso en siete malditos días. ¡Ni eso! Y ni siquiera cuento el dia en que la conocí.
Había intentado esperarla en el subterráneo luego de las horas de oficina, pero ella no sucumbió a mis palabras de doble sentido ni a mis sonrisas varoniles; la había visitado todos los días con regalos, desde cajas de chocolates hasta sus flores favoritas, las que Dios sabe me costo un mundo encontrar, pues los girasoles no son muy frondosos en esta parte del país; cuando vi que eso no funcionaba, intenté ser todo un caballero, ayudándola a cargar su trabajo, y parando el ascensor para que subiera tantas veces, que finalmente éste se descompuso y me llevé una gran reprimenda por los gastos de la reparación; aguante ser la comidilla de todas las mujeres de la empresa, que me veían correr detrás de la chica de ojos selva como maniaco, pero jamás recibí mas que unas palabras dulces y ojos alegres...pero aun así, no debo mentir, solo esos dos gestos me dejaron aun mas prendado que antes, y queriendo recibir un beso suyo, una caricia suya, un susurro de pasión de la castaña...
Es como si le gustase verme sufrir, no cae, por mas que intento, ¡ella no cede!, es como si fuera un robot sin hormonas ni sexualidad...aunque una robot atractiva después de todo, una muy atractiva...pero robot al fin y al cabo.
Escuché unos golpecitos en la puerta, y como pude levanté la cabeza para mirar quien entraba.
Era Kaho, con su sonrisa radiante y blanca de todas las mañanas, portando los nunca infaltables archivos en sus brazos.
-"Disculpe si lo molesto Señor Li, pero necesita firmar estos documentos"- dijo acercándose a mi escritorio, mientras sacaba unos papeles de su montón y los colocaba sobre la mesa.
Miré "esas cosas" cansado, debía leerlos y me daba una flojera tremenda tener que hacerlo. -"Gracias Kaho, puedes retirarte"-
Ella me miró unos segundos, como si quisiera decir algo que la apenaba o talvez asustaba.
-"¿Qué sucede?"- le pregunté algo brusco, no había dormido desde hace varias noches, y mi humor en estos casos es de lo mas terrible.
-"Bueno..."- se mordió el labio inferior-"El Presidente Li me pidió los archivos sobre unos yacimientos mineros ayer, pero cuando los busqué no los pude hallar"-
Vi como sujetaba fuertemente su montón de trabajo, y doble una ceja.
-"¿Qué tiene eso? Ya los encontrarás, nunca se ha perdido nada"- le resté importancia, mientras volvía a mis documentos.
Pero la pelirroja siguió ahí, sin moverse ni un centímetro.
-"Es que no entiende Señor Li"- me miró asustada, y sentí que el ritmo de mi respiración se incrementaba. Esto, definitivamente, no me daba buena espina. Kaho estrujó los papeles -"Esos archivos desaparecieron, no se encuentran en ningún lado, no están en mi oficina, tampoco en Información y Desarrollo, ni en la bodega de Archivos Retrospectivos, no están en ningún lado..."-
Me levanté mirándola fijamente-"¿Quién fue la última persona en ocuparlos?"-
-"Según el registro, usted los pidió hace un mes en Información y Desarrollo, pero luego no los devolvió"- Kaho me miró esperando a que le dijera de mi error, esperó que le dijera que lo había olvidado y que los tenia en mi casa...pero no era así. Ni siquiera recordaba haber sacado unos archivos hace un mes, pues en ese tiempo me encargaba del trato con los Kuramoshi por las fábricas de acero, y no me preocupé de nada más.
Tragué pesado.
-"Los archivos: ¿De qué yacimientos eran?"- pregunté con pavor.
La mujer de traje café bajó sus ojos al suelo, para luego decir: -"Los yacimientos de platino"-
La respiraron se me detuvo...mi corazón se salto un latido...y vi derrumbarse el cielo sobre mi.
La puerta se abrió en un estrepitoso portazo y salté por tercera vez en mi asiento aquel día. Miré a Yamasaki furioso, pero antes de que le dijera algo, él me gritó histérico.
-"¿¡Se perdieron los yacimientos de platino!?"- azotó con una mano la madera de mi escritorio. –"¡Eso es imposible, aberrante, inaudito! ¿Qué será de Corporaciones Li de ahora en adelante? ¡Perderemos la globalización de platino en el mundo si alguien indebido encuentra esos archivos! ¡Se supone que la ubicación de los yacimientos es secreta! ¡El valor de ese metal es incalculable para la solvencia económica y el prestigio de las Empresa!..."-
Yamasaki siguió gritando por toda la estancia, pero yo me tomé la cabeza y apreté los dientes, furibundo. No aguantaba que otra persona fuera a mi despacho a gritarme por algo de lo cual no tenía culpa, era cierto que mi padre se encontraba en Francia cuando los archivos supuestamente se perdieron y que yo había quedado a cargo, pero no tengo millares de ojos vigilando lo que cada empleado hace y no hace en su labor. Sabía perfectamente que había fuertes sospechas de un posible robo, pero prefería pensar que era solo una pérdida por mal ubicación de los documentos, un error humano...nada importante...Por favor Dios que sea nada importante.
-"¡Ya cállate Yamasaki!"- le grité cuando ya no pude aguantar mas su alboroto-"Te diré lo mismo que les dije a mi padre y al Jefe de Ventas cuando vinieron esta tarde: si alguien de la empresa encuentra esos papeles ten por seguro que lo sabremos, esos archivos no saldrán de este edificio"- hable con tono serio.
A mi nadie vendría a decirme como hacer mi trabajo.
El castaño me miró con semblante duro, y asintió con la cabeza, para luego hablar mas relajado.-"¿Qué te dijeron los del consejo cuando supieron?"-
Volví a sentarme en mi asiento, suspirando. No me había dado ni cuenta de que me había levantado. -"Me dieron tiempo para buscar los documentos hasta las seis de hoy, si no he encontrado los papeles haremos una reunión de emergencia"-
El abogado no dijo nada mas, y se acerco hasta mi –"¿No ha habido suerte? ¿Ni siquiera una pista?"-
Negué con la cabeza y nos sumimos en otra ola de silencio. Estuve toda la mañana buscando los archivos faltantes, junto con Kaho y un arsenal de personas, prácticamente todo el edificio se preocupaba de ello, pero no había la mínima señal de su paradero. Era imposible que alguien ajeno a la empresa los hubiera sacado, y si tuviera buenas intenciones no se habría hecho pasar por mí...esto es grave...y soy el principal culpable por no coordinar las actividades de los empleados.
-"Bueno, faltan dos horas para que la reunión extraordinaria comience, talvez en este tiempo se encuentren los archivos"-
Trató de serenarme. Pero ambos lo sabíamos, aquí había un problema gigantesco, que haría dudar a más de un socio corporativo.
Reunión extraordinaria de la Corporación Li. 18:00 PM.
-"Los archivos fueron robados, no hay otra opción mas que investigar a los empleados"- hablo Koita, el mas anciano de los socios.
-"Hace mucho tiempo dije que se necesitaba un guardia en Informaciones y Desarrollo, no solo un libro para firmar, es increíble que confiaran en la honradez de la gente"- acotó el moreno Fuji, mientras se recostaba de brazos cruzados en su sillón.
-"No es necesario ese tipo de ayuda ahora Fuji, es mejor que cierres la boca"- le miró Gaito.
Los señores llevaban quince minutos con discusiones entre ellos, sin llegar aun acuerdo apropiado para resolver el problema. La mayoría me miraba con recriminación, acusando mi pobre conducta mujeriega como la principal activadora de este suceso, y yo les devolvía la mirada, cargada de furia y desacato. ¿Dónde estaban ellos hace un mes atrás? ¿No eran ellos acaso los que se ufanaban de tener todo bajo control, cuando vivían comiendo uvas importadas, acostándose con mujeres y descansando en sus hamacas?
-"¿Qué hay con las cámaras de seguridad? ¿Qué hay con las cintas?"- habló al fin Demian.
Todos me miraron a mí por una respuesta.
Yo en cambio, miré la gran mesa de la sala y luego junte mis manos sobre ella -"Desaparecieron, al igual que los archivos"-
Una nueva oleada de murmullos se escuchó en la estancia.
-"Debemos contratar a un detective para resolver esto"- aseguró Gaito.
-"Estoy de acuerdo con Gaito"- dijo mi padre, quien no me había dirigido la vista desde que había entrado a la sala.
Todos escuchamos al presidente Li –"Debemos contratar un detective para hallar al culpable, estoy seguro de que aun esta en nuestra empresa, pues no ha habido renuncias ni despidos desde hace mucho..."- tomó aire-"Ustedes saben señores, que el ladrón puede trabajar para un empresa rival, y que si aquella empresa obtiene esos archivos tendremos que ir a tribunales para ganar los yacimientos y adquirir su total monopolización...no hay otra forma mas que ir a un juicio si esto se nos sale de las manos"-
Mi padre miró a Gaito –"Busca al mejor Detective Gaito, luego lo contratarás y lo ayudarás a investigar a cada empleado del edificio, cualquiera que sea sospechoso, se someterá a interrogación"-
Todos los hombres estuvieron de acuerdo con aquella solución, y se dio por terminada la reunión.
Yo por mi parte, sentía el fracaso corroer mi salud mental, y me acerque a mi padre, para al menos obtener su perdón.
Por que de entre todas las personas en aquella sala, la opinión de Hien es la única que verdaderamente me importa.
-"Padre..."- lo llamé.
Él me miró, y en cuanto sentí sus ojos sobre mi, me incline rápidamente
-"Perdóname"-
Pasó tanto tiempo que creí que se había ido, pero cuando estaba a punto de enderezarme, sentí su mano sobre mi hombro.
Lo miré sorprendido.
-"No te preocupes Shaoran"- me dijo-"No podrías haber estado atento a cada persona que trabaja en este edificio, nadie es capaz"- luego me sonrió y se volvió hacia la puerta, seguido por unos cuantos hombres que farfullaban algo ininteligible.
Me sentí mas aliviado, pero no así menos estresado...necesitaba ver a Sakura, al menos de paso, aunque sea a escondidas, pero necesitaba verla un segundo.
Caminé como atraído por una fuerza mayor, como si hilos invisible tiraran de mi, hasta que llegué a la puerta del despacho creativo. Ésta se encontraba semiabierta, y como ese día ya no soportaría otro fracaso en mi conquista, la cual, lamentablemente se iba poco a poco por el retrete, me apoyé en la pared para ver a mi afrodita de ojos selva.
Ella revisaba y firmaba unos papeles, mientras tecleaba unas cosas en su computador portátil...es fantástico como sus dedos femeninos apenas rozan aquellas teclas, y por un momento, sentí celos del computador.
-"Es increíble lo de los archivos, jamás había sucedido algo así"-escuché a una castaña de melena y lentes, a la vez que se movía con asiento y todo, quedando de espaldas a mi.
-"¡Es aun mas increíble que no vayas a ver a Li, Sakura!"- se quejo otra castaña de ojos café, mientras golpeaba el escritorio de la ojiverde. Sino mal recuerdo, se llama Chiharu, y es la prometida de Yamasaki...creo.
-"¡El pobre ha venido a visitarte todos los días! ¡Hace todo para conquistarte, y tú no le das señales de nada!"- le gritó la mujer Meiling, mientras hacia lo mismo que Chiharu, pero del lado contrario.
Sakura se veía inmutable, escribiendo quien sabe qué en su computadora.
Estoy jodido, no le importo ni para hablar de mí con sus amigas...y extrañamente, me siento fatal por eso.
-"Ustedes no entienden..."- dijo por fin la flor de cerezo –sip, lo busqué en el diccionario japonés, pero prefiero llamarle mujer ojos selva-. Ella se dejó caer en su silla-"Hablamos de Shaoran Li, el hombre más mujeriego, orgulloso y egocéntrico que existe en el universo, no de un boy scout enamorado de una mujer mayor"-
-"No lo niegues Sakura, sabemos que te gusta, es solo recordar lo nerviosa y sonrojada que estabas la primera vez que te coqueteó"- le dijo Meiling.
Sakura suspiró-"Eso fue por que me tomó por sorpresa su actitud, uno jamás cree que al llegar a la oficina el vicepresidente de tu trabajo te esta esperando para coquetearte, eso sólo ocurre en las teleseries y en las malas historias"- se defendió.
Por mi lado, solo espero que algún día pueda olvidar este fracaso, y la vergüenza que me hace sentir. No puedo negar que me gusta, y mucho, siento pasión por ella, esa mujer me afiebra por completo durante noches enteras...pero es obvio que no le atraigo ni un poquito, ¡Es increíble! Pero cierto de todos modos.
-"¿De verdad?"- le retó la mujer de lentes, con calma -"¿Entonces por que no cortas el problema de raíz? Si no te interesa ni nada, deberías aclarárselo de una vez"-
Tragué pesado, y sentí que una especie de burbuja naciente en mi estomago, flotaba hasta mi garganta.
-"No puedo hacer eso Naoko"- contesto la castaña-"El pobre no se ha rendido en toda la semana y no quiero que se sienta mal"-
Un gran peso cayó en mi espalda, parecía ser mármol y rocas, que aplastaban todo lo que quedaba de mí hasta convertirlo en una bolita de nada, triste y penosa nada...la chica que quiero conquistar, la mujer seductora de ojos selva, la tigresa que me roba el aliento y el sueño...siente pena por mi. ¿Qué puedo ser más triste que eso?
-"Pero no entiendo que tiene de malo, deberías sentirte alagada por que un hombre guapo y codiciada como Shaoran Li te persiguiera, pero en cambio, sientes pena por él. ¿Que clases de mujer eres?..."-Meiling se acerco a ella-"No me digas que eres lesbiana"-
Paré la oreja, atento. Si decía que era lesbiana, todas mis recién encontradas deficiencias se borrarían, por que Dios sabe que una mujer declarada lesbiana jamás caería ante un hombre, o bueno, tal vez hayan casos, pero ¡No pienses estupideces Shaoran, debe ser lesbiana!
-"¡No hables tonterias Meiling!" gritó escandalizada Sakura, levantándose de su asiento-"Me gustan los hombres, soy total y completamente consciente de ello, simplemente no encuentro a Shaoran Li un hombre apropiado como para tener una relación seria"-
Solté mi mandíbula, impactado. ¿Estaba diciendo que no servia para algo estable? Soy un hombre en todo el sentido de la palabra, y puedo ser perfectamente serio...si quiero.
-"Le encuentro razón a Sakura"- escuche de pronto la voz de la llamada Naoko, y me siento terriblemente tentado a cometer homicidio –"Debemos ser realistas, desde que a Li lo dejó su prometida... ¿como era que se llamaba?"- le preguntó a Chiharu.
-"Karen Lohengeist"- le respondió la otra.
-"...esa, Karen no se qué. Bueno, todos sabemos que desde que ella lo dejó hace tres años por Eriol Hiragisawa, su personalidad cambió mucho, y que se volvió un pésimo prospecto a marido. Ningún padre decente de la alta sociedad quiere comprometerlo con su hija, por que ya pasó por todos los lugares mas escandalosos de la ciudad dejando su huella, y ha dejado un horrible prontuario de victimas hormonales."- finalizo Naoko.
De acuerdo, eso no lo niego, es un hecho ya confirmado. Pero me niego rotundamente a creer que bajé de status social.
-"Exacto, tú entiendes mi punto Naoko"- dijo Sakura-"Es por eso, que por más que aparente ser un caballero, un buen samaritano y un excelente seductor, sus halagos solo se quedan en el aire. No puedo mirarlo con otros ojos más que los de mi vicepresidente..."- ella suspiro, y se volvió a sentar en su silla -"Solo lo seguiré tratando con amabilidad, y esperaré a que se canse de su juego"-
Me fui de ahí sin llegar a escuchar lo que las demás decían, pues me sentía tan abatido y desorientado que solo quería dormir.
Era verdad, todo lo que dijeron era cierto, yo me daba cuenta, pero el hecho es que no quería parar...cuando coqueteaba con las chicas y estas caían a mis pies, me sentía poderoso, como si fuera un hombre nuevo y no aquél viejo y devastado que dejó la chica de su primer amor.
No quería volver a sentirme desolado, quería cambiar aquel sentimiento por uno de admiración y satisfacción...pero tampoco quería vivir como un viejo verde que no sabe más que seducir chicas y mirar bajo las faldas.
De pronto volví a mis antiguos sueños, mientras cruzaba la puerta de mi despacho y me dirigía a mi gran ventanal. Aquél sueño de querer formar una familia con una persona amada, tener hijos y una gran casa con piscina. Un sueño que había abandonado hacia ya mucho, pero que aun recobraba pensamientos en mí, que aun me atormentaba.
Pensé en la mujer gata de ojos selva, y deseé que ella me amara, que tuviéramos un hijo y compráramos un perro, para salir de día de campo como los tontos y cursis que se veían en el parque los días feriados.
¿Era idea mía o tenia pensamientos de mujer?... ¿estaré cambiando de personalidad nuevamente? por que si es así que mutante soy... ¿Tanto me afectó lo que pensaran esas mujeres? O quizás no fue lo que ellas pensaran, sino lo que Sakura pensaba de mí, pues aquella mujer me vuelve loco. ¿Estaré embrujado?...esto no es, definitivamente, normal. No es como cuando era pequeño y me ganaba debajo de la escalera para ver a las chicas con falda subir al segundo piso, ni cuando estaba en la adolescencia y llegaba media hora mas temprano a clases para ver el espectacular y escultural cuerpo de la Profesora de Educacion Física bajar de su auto, y mucho menos el amor que sentí con Karen...éste es un sentimiento parecido, pero mas pasional y excitante, mas cautivador... ¿será que me enamoré de ella?
Moví la cabeza negativamente, era algo imposible, no por que me creyera un robot sexual incapaz de enamorarse, si no por que apenas la conozco. Es decir, he hablado con ella, pero de ahí a enamorase en tan poco tiempo... eso es algo de cuento. ¡Apenas sé que tiene un hermano engreído, un gato llamado Kero, un fervor inaudito por los chocolates y la increíble habilidad de reírse de los chistes más fomes!...y bueno, además de que tiene un humor de perros cuando se enoja... si eso fue lo primero que vi de ella cuando la conocí en aquella calle oscura a mitad de la noche.
Me tiré para descansar en el sillón, y me cansé de darle vueltas al asunto, no sacaba nada, si al final ella dejó bien en claro su postura con respecto a mí: la del vicepresidente totalmente ajeno a su vida. Y así debería ser, como un empleado normal.
Solo que ella ya no era un empleado normal...y me sentía dolido y enfurecido por que sintiera pena por mí. ¡Pena por Shaoran Li! ¿En qué planeta nos encontrábamos?
Decidí tomar cartas en el asunto, no con respecto a mi fracasado intento de seducción, pues me encontraba lo suficientemente herido como para dejarlo de lado por un tiempo, pero si con mi imagen social...era hora de dejar de lado al caprichoso y mujeriego hombre que era, para dar paso a el responsable y siempre fiel Shaoran...lo tomaría como una segunda fase de maduración en mi vida...
Creo que hoy sí es mi día filosófico...¿Que le puedo hacer? soy un mártir de mi conciencia...
Me encontraba de un pésimo estado, con el cabello revuelto más de lo habitual, y con una tostada a medio comer en la mano. La primera etapa de comenzar a cambiar mi imagen social, es levantarme temprano, como lo hacia hace tiempo atrás, y la segunda, comer el desayuno rico en nutrientes de Nakuru, con todo el dolor de mi alma...y creanme, cuando digo "con todo el dolor" es por que no me dan especial apetito los extraños ingredientes que ella pone en su batido especial de campeones, de hecho, me da una muy mal espina por su color medio fucsia y su olor algo repelente.
-"Asi debe ser Señor Li, debe comer bien en la mañana, es la comida mas importante del día"- hablaba Nakuru, mientras pelaba unas zanahorias. –"Así dejará de tener insomnio"-
Lo dudo mucho, pues aun no he tenido la especial oportunidad de probar a Sakura en mi desayuno...ya estoy obsesionado ¡Dios!
-"Se me olvidaba decirle joven, ayer en la noche llamó la Señora Hielan, dijo que llegarían mañana al mediodía junto a sus hermanas"- me comento Nakuru. –"No le dije antes porque parecía muy cansado cuando llegó"-
-"No importa Nakuru, gracias por avisarme"- le respondí.
Mi madre y mis hermanas se habían ido de viaje hace tres meses, a uno de esos cruceros por el mediterráneo que está de moda, y habían dejado absolutamente todo tirado...incluido a mí.
Yo también quiero vacaciones.
-"Bueno, ya me voy, que tengas un buen día"- me despedí de ella, tome mi maletín algo empolvado por el poco uso y me arroje a las calles de la ciudad, para ir caminando al trabajo. Sentía que dentro del viper me ahogaba, al igual que dentro de mi oficina, pero por este último no podía hacer nada.
El día transcurrió normal, aunque el ambiente en la empresa se encontraba un poco tenso por la perdida de los archivos, y aunque parezca increíble, no me acerqué a la oficina de Sakura.
Supongo que debe estar feliz por que al fin la dejé tranquila. Como sea, salí a almorzar a eso de la una, y cuando entraba en el ascensor me di cuenta de cuanto me odiaba el destino. En el pasillo, frente a mi, venia caminando la castaña, y me hizo una seña para que detuviera el ascensor. Recordé todo lo que había dicho de mí el día anterior, y en vez de detener las puertas con el pie, como había hecho muchas veces para ella, simplemente deje que estas se cerraran. Pude atisbar el rostro atónito de Sakura antes de quedarme solo en aquélla caja metálica, y sentí remordimiento...pero no quería verla cerca, no quería...supongo que me imaginaba la pena saliendo se sus poros, y rodeándome con mediocridad.
De todas formas el remordimiento no me duró mucho, por que cuando regresaba de mi descanso, noté a la ojiverde esperando el ascensor para volver a su trabajo.
Apreté los dientes y avance hasta su lado. Yo no me acobardaría antes una mujer menuda y pequeña como ella.
-"Buenas Tardes Señor Li"- dijo la castaña una vez me vio a su lado, sonriente.
-"Buenas tardes"- le contesté cortante.
No necesito tu lástima, puedes llevártela a otro lado.
Sakura borró su sonrisa ante mi respuesta, y miró fijamente la puerta metálica. Luego intento hablarme de nuevo, algo preocupada.
-"Últimamente ha estado muy estresado Señor Li, debería descansar un poco"-
¿Por qué se preocupa ahora? ¿Sigue sintiendo tanta lástima? Que yo sepa no soy ningún cachorrito abandonado como para que piense así.
-"Estoy bien"- le respondí denuevo.
Esta vez sí que guardo silencio, y entramos al ascensor, marcando nuestros respectivos niveles.
Lo sé, percibir su presencia junto a mi me esta alarmando mas de la cuenta, pero estoy seguro de que pronto pasará, tal vez fue el batido de Nakuru que viene a tener efecto ahora...si, claro, engáñate idiota.
Pero no puedo perdonarla, no quiero compasión de ella. No de ella.
De improviso, la de los ojos selva apretó el botón para detener el ascensor, y quedamos a la deriva entre el piso 5-6. La miré con una ceja alzada.
-"¿Qué le pasa? ¿Por qué tiene esa actitud conmigo?"- me preguntó furiosa.
No entendí del todo lo que me dijo hasta unos segundos después, ya que realmente me había tomado por sorpresa.
¡Las mujeres son tan raras!
-"¿De que rayos habla?"- fue lo único inteligente que se me ocurrió decir. ¡Ella debería estar feliz, no enojada!
-"¡Me trata como si fuera de la peor clase de ser humano, me esta ignorando!"- se quejó a viva voz.
La miré como si estuviera loca-"¡Yo no la trato mal, solo no le hablo!"-
-"¿¡Y por que lo hace si se supone que me esta conquistando!?"- taconeo el piso con su pie, completamente enfurecida.
La miré desde mi altura. Desde esta posición se ve como una joven con rabieta, y eso me excitó por completo. No podía seguir con ella encerrado, me volvería loco, no tengo tanta fuerza de voluntad.
-"Disculpe Señorita Kinomoto"- dije acercándome a ella, pero con la única intención de apretar el botón para llegar pronto a mi oficina...o bueno, talvez eso no era lo único que tenia en mente al acercarme a ella.
-"¡No!"- tomó mi brazo, y pude sentir su calor traspasar mi camisa. Los cabellos se me erizaron y...Por Dios Bendito. –"Quiero que me responda"-
La miré histérico, debía irme de allí cuanto antes.-"Escuché cuando ayer dijo que no le intereso Srta. Kinomoto, y ya no le veo el caso de seguir intentándolo"-
Ella abrió los ojos a mas no poder-"¿Escuchó?"- repitió sin creerlo.
Asentí con vigor... ¡no sea tan lenta y ya vayámonos de aquí!
-"Pero eso era mentira..."-dijo aferrándome del brazo, con posición altiva–"Dije eso para que las chicas no me molestaran"-
...eh?
-"¿Mintió?"- miré como asentía –"No le creo..."- y me zafe de su agarre.
Sakura trato de persuadirme-"Es verdad, usted..."- vi como sus mejillas se colorearon un poco -"...bueno, me atrae...pero si ellas lo saben no me dejarán en paz..."- intentó parecer relajada y autosuficiente, pero su jugueteo con los dedos le falló.
¡Jesús y Maria! ¡¿Le atraigo?!
-"¿Quiere decir que no siente pena por mi?"- le pregunté con cuidado.
-"¡No! ¡Por Dios enfermo!"- negó escandalizada.-"Nadie puede sentir pena por usted Li, ni aunque le pagaran"-
La mujer no seria capaz de mentir con algo así para que yo no me sintiera mal ¿cierto? Nadie seria tan bueno y altruista...
-"¿Y la parte en que dijo que no servia para una relación seria por ser orgulloso, egocéntrico y mujeriego?"-
Vi como se quedaba en blanco, y miraba lentamente a su derecha-"Bueno...esa parte era verdad"- levantó su cabeza hacia mi-"No lo puede negar Señor Li"-
Pues la verdad no, no lo puedo negar cuando me mira de esa forma con sus ojos verdes, pues siento que una parte de mi se enciende con fuego, y la otra solo quiere acariciarla...
-"Perdoneme..."-dijo con voz débil –"Sé que no lo conozco ni nada, pero odio que me ignore"-se agacho un poco, acongojada.
La miré como hipnotizado, tan bella y natural, que no me resistí a enredar unos dedos en su largo cabello castaño, y tome su mentón.
-"Creo que usted me ha seducido completamente, sin proponérselo..."-le susurre al oído.
Ella me miró, y en cuanto sus ojos tocaron mi rostro, un impulso me hizo ponerme a su altura y devorar sus labios, arrinconándola contra la pared del ascensor. No era como lo había imaginado, claro que no, esto era mucho mejor. Sus labios eran suaves y deseables, tan mordisqueadles que no me detuve a pensar para probarlos, y pude sentir en toda su magnificencia el cuerpo armonioso de Sakura, mientras se frotaba en mí, y me aferraba con los brazos. Nos besábamos con pasión y lujuria, en la esquina de esa caja metálica, mientras sentía como mi cuerpo ya no aguantaba más, y que si no me detenía en ese momento, allí pasaría algo que no se podría borrar de mi expediente hormonal, ni de mis recuerdos...
Me separe un poquito de ella, pues sentía su respiración apresurada, y eso me incitaba aun más a continuar.
-"Debemos parar"- dije entrecortado, pero ella me besaba el cuello, y no me dejaba respirar con sus besos.
¿Podría ser que Sakura esperaba y se desvelaba en las noches por lo mismo que yo?... ¿Por el deseo?
-"Lo sé"- me respondió mientras se apegaba aun mas a mi.
Los dos lo teníamos claro, pero nadie hacia nada por detenerse.
Desabotoné los dos primeros botones de su blusa, y besé su cuello y hombro, mientras ella suspiraba en mi oído. No me había tocado, pero lo que acaba de hacer acabó con cada fibra nerviosa de mi cuerpo.
¡Ahhh! ¿Esto es un sueño erótico?
¡Estábamos a punto de desvestirnos allí mismo! pero el ascensor comenzó a moverse denuevo, y caí de espaldas vergonzosamente...no, no es un sueño erótico, si lo fuera, el golpe no se habría sentido tan real, y ni muerto hubiera despertado.
-"¡Infiernos!"- grité frustrado. ¿Y quien rayos no lo estaría si te interrumpen justo en la mejor parte?
El maldito sistema de seguridad se había activado...
-"Creo que..."- Sakura se acerco a mi arreglándose la blusa, y me miro con ojos llenos de deseo...pero noté cierta timidez también.
Dios me ampare...
-"Acepto tener una cita con usted Shaoran Li"- y me sonrió con misterio-"Aunque no estoy segura de lo que pase conmigo..."-
Le sonreí también, sabia perfectamente como se sentía-"Yo tampoco lo sé"-y le dedique una de mis sonrisas seductoras.
Las puertas del ascensor se abrieron en el piso 17, mostrándonos a nosotros dos totalmente campantes, y cuando pisamos el corredor, Kaho apareció junto a mí.
-"Sabia que estaría aquí"- me dijo sonriente, para luego presentar al hombre junto a ella-"Señor Li, él es Yukito Tsukishiro, el detective contratado por la empresa"-
El hombre vestido con un largo abrigo negro, ofreció su mano para saludarme, y fue entonces cuando me fije en la forma en que miró a Sakura. No me gusto nada cuando se quito los lentes para mostrar sus ojos dorados, ni cuando se pasó una mano por su pelo gris.
-"Encantado de conocerle"- dijo con vos ronca.
No estoy seguro si es mi imaginación, pero juro que aquello no me lo había dicho a mi, sino mas bien a la mujer castaña que me acompañaba, quien solo sonrió amistosamente...
Ese Yukito Tsukishiro no traía nada bueno, de eso estaba seguro...pero tambien estaba de seguro de otra cosa, y eso era que por mas que lo intentaran, nadie podria ganar a Sakura si primero no me sacaban a mí del medio...y eso no sería tan fácil.
Continuará...
Tercer capitulo!!
Muchas gracias por sus reviews, y perdonen por no contestarles a cada una, pero es que mi tiempo es reducido, y si me siento es para escribir...perdonen y muchas gracias por su apoyo!!
Mas adelante la historia se complicará un poco mas, y saldrá un poco de la pareja TxE, no escribiré sobre las dos parejas, por que se me van a confundir por esto de ser mi primera historia larga, me conozco lo suficiente como para saberlo xd...pero intentaré darle sentimiento a lo que salga de ellos xD
Creo que este capitulo no salio tan dinámico como el anterior, pero eso es por que necesitaba aclarar el pasado de Shaoran, y que mas o menos vieran sus complejos xD. Pero no se preocupen, el siguiente viene con todo, muchas sorpresas, y romance, aqui es cuando veremos desplegadas todas las armas de seduccion de Shaoran, pues ahora ya comprendió que la cos va en serio.
Y en el siguiente capitulo!!
-"Adivina a quien vimos en el aeropuerto Shaoran...a Eriol Hiragisawa"-
-"Al parecer Eriol viene para su boda, y quiere volver a ocupar su puesto en la empresa"-
-"Yukito me ha invitado a almorzar hoy, espero que no te moleste"-
-"Es hora de que descanse Señor Li, venga a comer con mi familia hoy. Touya preparará su salsa especial..."-
Touya... ¿por qué no puedo recordar su apellido? Es el esposo de Nakuru debería saberlo después de tanto tiempo...pero en realidad no es tan extraño, la ultima vez que estuve en casa de ella fue hace tres años, para el día de acción de gracias, cuando aquél hombre me amenazó con un cuchillo mientras pelaba papas...ese tipo sí que me dejo traumatizado, me apiado de aquél que será su cuñado.
... aquí se teje algo interesante, más interesante que un beso...
Nos vemos el próximo jueves!!
P.D: gabyhyatt: creo que tus dudas se aclararon en este capitulo, y en el adelanto del cuarto, gracias por leer!
