Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, es de Atsushi Okubo.
Sentimientos
Capítulo 3 Harto.
Pasaban nueve minutos de la seis de la mañana y Soul estaba irritado ya que su compañera y técnico no dejaba de tocar la puerta de su habitación desde las seis de la mañana. Sabía que a Maka le gustaba llegar temprano a clases, pero aun así que tocaran la puerta de su habitación desde tempranas horas de la mañana era irritante y él quería seguir durmiendo para no estar completamente exhausto cuando comenzarán las clases.
Ayer había sido un día agotador. Escuchar los discursos sobre su grandeza de Black Star, los discursos sobre la simetría de Kid, soportar los golpes en su cabeza con un libro de Maka también escuchar sus disculpas. Mucho estrés para un chico de trece años como él. Lo único bueno del día de ayer para él había sido el conocer a Chrona.
Soul estiró el cuello por encima de las sabanas y volteó a ver a la ventana. En ese momento se oyó como forcejeaban la chapa de la puerta y, maquinalmente volteó hacia ella.
— Deja de forzar la chapa.
Maka tan pronto escuchó las palabras de Soul, dejo de hacerlo.
— ¡Oh, por Shinigami sama! ¿No te preocupa llegar tarde a clases Soul?
El chico se tapó la cara con las sabanas.
— No. Llegar tarde a clases es lo más cool del mundo. Con razón te llaman rata de biblioteca Maka, siempre llegando temprano a clases.
— ¡No seas idiota Soul! Yo no soy una rata de biblioteca. Ya me voy si tú llegas tarde es tu problema.
El chico sonrió bajo las sabanas, se destapó la cara y miró al despertador que estaba arriba de su mesita de noche. «6:20 a.m. —se dijo—. Aún me quedan 40 minutos más para dormir.»
Se acurrucó un poco, bostezó y siguió durmiendo.
~ . ~ . ~ .
Se revolvió entre las sabanas, abrió los ojos y observo el despertador que estaba arriba de una mesita de noche.
— 6:20 a.m. —susurró Chrona—. Se-será mejor que me le-levante ahora.
Se levantó de la cama y se sentó en la orilla de esta. Miró hacia abajo y se quedó viendo su zapato negro.
Suspiró, se levantó y caminó directo al armario. Sacó de este un vestido negro y una blusa blanca.
Con la ropa ya puesta, empezó a cepillarse el cabello. Batalló un poco con esto pues su mata de cabello rosa tenía demasiados nudos.
Se dirigió hacia una silla de madera, que estaba a lado de la cama y se sentó en ella.
— ¿A qué hora nos iremos al estúpido salón de clases?
Chrona se sobresalto, ya que era muy raro, que no se diera cuenta, que Ragnarok había salió de su espalda. «Debí de estar pensando en otra cosa —pensó.»
Sacudió la cabeza ante esos pensamientos.
— ¿No me oyes Chrona o te estas haciendo la sorda? —le preguntó y le dio un zape en la cabeza.
— S-sí te oigo Ragnarok —respondió la niña mientras se sobaba la parte de la cabeza donde recibió el golpe.
— Entonces ¿Por qué no contestaste mi pregunta? Chrona idiota.
— Es- esto ¿Cu-cuál era la pre-pregunta?
— ¿Cuándo nos vamos a ir al salón? —gritó desesperado por lo distraída que estaba la peli rosa.
— N-no lose, supongo que será cu-cuando el pro-profesor S-Stein venga por no-nosotros.
— ¿Tendremos que esperar? —chasqueó la lengua molesto—. Valla que molestia.
Ragnarok se metió al cuerpo de Chrona, refunfuñando cosas como lo desesperante que era no poder irse solos a un salón que estaba a unos cuantos metros de donde ellos se encontraban.
Chrona suspiró, apoyó sus brazos en la mesa y miró a la puerta. Esperando oír pronto la voz de Stein llamándola para irse al salón de una vez.
~ . ~ . ~ .
Soul Eater Evans se levantó de la cama y se vistió como habitualmente lo hacía, pensando que afuera había, un calor pegajoso como el aceite, asqueroso y espeso que dificultaba la respiración. Ya sabía lo que encontraría cuando abandonase el frescor artificial del departamento: un calor tan intenso que haría que su hermosa cabellera blanca se convirtiera en una cabellera blanca llena de asqueroso sudor.
Inspiró hondo y por un momento pensó que sería mejor dejar su gruesa chaqueta negra con amarillo en casa, se quitó la chaqueta. «No sería yo sin esta chaqueta tan cool —se dijo.» Y se volvió a poner la prenda.
Salió de su habitación y bajo a toda velocidad las escaleras. Pensando que llegaría tarde a la escuela. Llegó a la cocina; se alegró al ver que el reloj marcaba apenas las 7:10 a.m. Caminó a paso lento, llegó al refrigerador lo abrió y sacó de este un bote de jugo de naranja y un frasco de mermelada sabor zarzamora. Los puso sobre una mesa, cerró el refrigerador e inmediatamente agarró dos rebanadas de pan, las puso en un tostador y mientras esperaba a que estuvieran listos, agarró un vaso y sirvió jugo en este. Sorbió un poco de jugo del bote y dejó el envase de nuevo en la mesa.
El pan ya estaba completamente tostado, apagó la tostadora y puso las tostadas (pan tostado) en un plato, les untó mermelada y se sentó en una silla para empezar a comerlos.
Soul terminó de desayunar, se levantó de la silla y se dirigió a la puerta. Salió del departamento. Se alegró de haberse ido después de Maka y también de que los primeros alumnos que llegaban a Shibusen eran sus ''amigos''.
Él prefería estar un rato a solas con sus pensamientos; eran momentos en los que podía pensar en sus propios asuntos y descansar del estrés que a veces llegaba tener.
Mientras se movía silenciosamente por la calle, pensó, que a veces en días de calor como este detestaba ser un estudiante. Era una sucesión interminable de horas llenas de calor, exámenes y disecciones. Aunque apenas hace un año había entrado en Shibisen, hacía poco tiempo había perdido la romántica noción de que, de alguna manera, era una persona ''especial'' por ser un arma y tampoco se veía, como un estudiante ''valioso''. Él se veía como un arma, una guadaña, comedora de almas. Cuyo único trabajo era estudiar y pelear contra demonios, brujas y personas ''malvadas''.
Suspiró y sonrió sutilmente, porque dejando de lado todo lo que pensaba estar en Shibusen no era tan malo, después de todo. Tenía buenos compañeros, la comida de la cafetería era sabrosa y el día de ayer había conocido a una niña realmente cool y agradable, aunque un poco tímida.
Exhaló un largo y lento suspiro, antes de entrar al salón.
— ¡Hey Soul! Ven para acá te estábamos esperando —gritó un chico peli azul, mientras hacía señas extrañas indicándole a Soul donde sentarse.
— Aquí se acaba mi tranquilidad —susurró el albino.
Caminó, llegó al lugar donde se sentaba y se dejó caer en él.
— Bueno y como les estaba platicando ¡He decidido que la simetría sea parte del reglamente de Shibusen! —dijo el hijo del Shinigami con cierto brillo en sus ojos.
— Eso es imposible Kid —contradijo riendo una de las armas del chico—. ¡Nadie cumplirá esa estúpida regla!
— ¡Por supuesto que lo harán! Patty.
— No, no lo harán —canturreó.
— Idiotas —masculló Soul.
—Maka chop —gritó una rubia cenizo y golpeó al albino en la cabeza con un libro.
Soul se sobó la cabeza. Dirigió su atención a la puerta. Se preguntó, a que hora llegaría Chrona, esperaba que llegara pronto, para poder irse con ella y alejarse de sus ''amigos''.
Al oír como la puerta se abría y al ver a Chrona entrando por ella, se levantó rápidamente y corrió hacia la chica.
— ¡Buenos días Chrona! —la saludó con su típica sonrisa que enseñaba los dientes.
— Bu-buenos di-días Soul —tartamudeó Chrona, sorprendida por el entusiasmo del chico a su llegada.
Soul se recargó en una mesa.
— Ayer se me olvidó preguntarte ¿Dónde vives?
— A-aquí.
— ¿Aquí en Shibusen?
— S-sí.
— ¿En serio? No sabía que había lugares donde vivir en la escuela.
— S-sí hay.
— Es muy poco cool que vivas aquí —rió un poco y sonrío—. Chrona…
— Soul y Chrona regresen a sus lugares —interrumpió Stein.
— Nos vemos más tarde Chrona —se despidió Soul un poco molesto y regreso a su lugar.
Chrona caminó a paso lento a su lugar y al llegar se sentó en el. Abrió su libreta esperando a que el profesor Stein empezara a dictar el tema que verían hoy.
Volteó a su lado izquierdo y vio de reojo como el chico que el día ayer le estaba aventando bolas de papel, la miraba con temor en sus ojos. Sonrío levemente agradeciendo un poco tener Ragnarok con ella y que la defendiera, pues si no fuera por él, aquél chico la seguiría molestando.
— Bien el tema que veremos hoy será el de: ¿Cómo diseccionar a una hormiga?, comenzare a dictar —alertó Stein—. Primero cogemos una hormiga y la ponemos en nuestra mesa…
— …Y finalmente tenemos a nuestra hormiga diseccionada.
Ding, dong, ding, dong.
— Ya pueden salir —dijo el profesor, dando por terminada su clase.
— ¡He Soul! —exclamó Black Star—. Ven rápido, que ya nos vamos a la cafetería.
— No gracias, no tengo hambre —mintió el chico.
— ¿Por qué no tienes hambre Soul? —le preguntó una rubia.
— Desayune en casa.
— Pero siempre desayunas y también almuerzas.
Soul bufó molesto y la miró directamente a los ojos.
— ¿No entiendes? No tengo hambre.
— Liz, Patty vámonos. Yo no le voy a rogar a alguien tan asimétrico como él —dijo Kid y salió del salón seguido por sus armas.
Black Star chasqueó la lengua.
— Valla Kid tiene razón, un Dios como yo no le debe de estar rogando a un simple mortal como tú. Tsubaki vámonos —dijo antes de irse.
— Sí, Maka ¿Vienes con nosotros? —Tsubaki tomó de la mano a la rubia.
Maka solo observo como su arma caminaba al lugar donde se encontraba Chrona. Y por un momento pensó: «Si no hago algo rápido, perderé a Soul.»
Salió del salón junto con Tsubaki.
— ¿No vas a comer algo? —le preguntó el albino a la peli rosa amablemente.
— S-sí, pero es-estoy esperando a que el pro-profesor S-Stein me tra-traiga la co-comida —respondió tímidamente Chrona.
El albino rió un poco, pues la timidez de la chica le parecía adorable. Le dedicó una dulce sonrisa. Los ojos de la niña mostraron cierto brillo y sus mejillas se sonrojaron gracias al gesto del muchacho.
— Ahorita regreso Chrona, iré por algo de comer —le avisó Soul y caminó a la puerta. Al salir del salón se encontró con Stein.
— ¿Esta Chrona adentro? —preguntó y señalo el salón
— Sí.
— Bien. Gracias.
El profesor entró al salón. Soul se quedó un momento afuera de salón, cuando escucho a Stein llamar a Chrona para que recogiera el almuerzo. Se fue tranquilamente a la cafetería.
Hacía mucho ruido. Frunció el seño, el ruido que oía solo lo irritaba. Fue directamente a la tienda y espero a que lo atendieran.
— Buenos días ¿En que lo puedo ayudar? —preguntó amablemente la dueña del lugar.
— Buenos días. Me podría vender un sándwich de fruta y un botecito de leche de chocolate.
— En un momento se los traigo.
— Gracias.
Observo todo a su alrededor detenidamente mientras esperaba.
— ¡Mira Maka! —gritó Black Star y señalo a la tienda—. ¡Es Soul! Vayamos por él.
— ¡Tienes razón Black Star! Es Soul —gritó alegre la rubia. Ella pensó que el albino finalmente había decidido estar con ellos.
Los dos chicos se levantaron de la banca rápidamente y corrieron al negocio de comida.
— Gracias —cogió el sándwich y el botecito de leche.
— ¡Souuuuuuuuuuuuuuul! —el peli azul abrazó al chico para después cogerle la mano y caminar hacia la mesa.
— Suéltame —se soltó del agarre del moreno—. No vine con ustedes.
— ¿Entonces qué haces aquí? —quiso saber Black Star.
— Sólo vine a comprar algo de comer.
— Pero… Nos dijiste que no tenías hambre —dijo Maka.
— Las opiniones como el apetito siempre cambian.
— ¿Seguro? ¿Sabes Soul? Yo siempre he sabido que para ti yo soy sólo una chica tonta y una rata de biblioteca. Pero… no lo soy. No soy tonta, Soul aunque no lo creas yo se que nos estas evitando.
— No, realmente no estoy haciendo eso.
— ¿En serio? Entonces ¿Por qué prefieres estar con una bruja que acabas de conocer —recalcó mucho esas últimas palabras—. que con nosotros? Tus amigos —susurró.
El muchacho suspiró irritado, simplemente estaba cansado, harto, fastidiado de ellos y de todo y sus ''amigos'' no entendían ni captaban las indirectas « ¿Acaso tengo que decirles que estoy harto de ellos? —pensó.»
— Primero, se llama Chrona no tienes porque llamarla ''bruja''.
— Es una bruja —masculló Black Star.
— Soul…
— Adiós —la guadaña interrumpió a su técnico y se fue lo más rápido posible.
Camino rápidamente hacia el salón, llegó y abrió la puerta igual de rápido. Chrona estaba sentada sobre las bancas con los brazos cruzados arriba de la mesa, observando detenidamente un plato con comida «Debió de estar esperando hasta que regresara» Sonrió levemente. Y se dirigió al asiento que estaba al lado del de la peli rosa.
— Perdón por la tardanza —se disculpo el chico.
— o-no hay pro-problema, re-realmente no se como li-lidiar con esto.
Soul rió y el profesor Stain volteó a verlo.
— ¿Cómo que no sabes lidiar con esto?
— Es-esto es que no es-estoy acostumbrada a que al-alguien aparte de Rag-Raganrok este conmigo —le respondió y se sonrojó.
— No te preocupes pronto te acostumbraras —le sonrió.
Chrona se ruborizó.
Stein había estado observando a los dos chicos desde su escritorio, bajó la mirada y tiró la coletilla de su cigarro. ¿Una guadaña y una bruja conviviendo? Sí, era extraño pero cierto. Tomó nota mentalmente, memorizando el comportamiento de los chicos. «Probablemente esta amistad que obviamente se formará será una ventaja para Chrona pero, para Soul no estoy seguro —lo dudó. »
Exhaló un largo y lento suspiro. Hacía calor en la habitación; el bochorno que entraba por la puerta estaba superando al aire acondicionado. Sintió el sudor que empezaba a formarse en su frente y una desagradable sensación pegajosa en las axilas.
Movió la cabeza lentamente y mordió un pedazo de pan.
Ding, dong, ding, dong
Al escuchar el timbre que daba por terminado el almuerzo Soul gruñó ruidosamente. Ese sonido era su peor enemigo.
Rápidamente el salón se empezó a llenar con alumnos. El albino diviso entre la multitud a su técnico y compañeros.
— Que no me manden a mi lugar por favor, que no me manden a mi lugar por favor —susurró en tono de ruego Soul.
— Soul, regresa a tu lugar —le ordeno Stein.
El chico observo al profesor señalar el lugar del cual quería deshacerse.
Suspiró irritado y regreso a su lugar a paso lento.
— Camine más rápido que la profesora Marie ya está por llegar.
El muchacho se sentó en su lugar y susurró algunas palabras mal sonantes que su compañera intentó escuchar sin éxito.
Stein salió del salón y poco después, una mujer rubia con el cabello un poco rizado en las puntas y un parche en el ojo izquierdo entró al salón.
Los alumnos se levantaron de sus asientos.
— Buenos días profesora Marie —saludaron todos a la maestra.
— Buenos días, siéntense por favor —pidió con una sonrisa—. Bien, comencemos con la clase de hoy. Veo que hay una nueva alumna, si no me equivoco eres Chrona ¿No es así?
La peli rosa asintió.
— Empecemos de una vez —cogió un libro del escritorio y empezó a leer—. Si dividimos un objeto o unidad en varias partes iguales…
— …denominador es el número de partes en que está dividido el entero, el conjunto o grupo —cerró el libro y lo guardo es su bolso—. Espero que no batallen con este tema de las fracciones, no olviden que si tienen una duda pueden consultarla conmigo —cogió su bolso y lo cargó sobre su hombro—. Hoy los dejare salir temprano. Ya pueden irse —salió por la puerta. Y al instante una multitud de chicos ya se encontraba amontonada en la puerta.
Chrona tomó sus libretas entre sus brazos, y cuando vio que la multitud disminuía decidió partir. Al momento que la peli rosa empezó a bajar Soul camino hacia ella.
El chico fue estirado del cuello de su chaqueta por alguien, justo antes de que llegara al lado de Chrona.
— No sé quién eres, pero me harías el favor de soltar mi chaqueta —pidió molesto.
— No. No lo hare Soul —contestó seriamente una rubia.
Soul volteó a verle a la cara y frunció el ceño.
— Soul te dejaremos ir cuando nos digas él porque, él porque nos evitas, el porqué no quieres estar con un Dios como yo.
— Soul sólo dinos el porqué —interrumpió Maka a el peli azul.
— Estoy harto… —susurró el abino
— ¿Qué dijiste Soul? No te escuche —preguntó Black Star.
— ¡Qué estoy harto! ¿Qué no captan ni entienden? ¡Estoy harto de ustedes! —gritó el chico—. ¿No les entra en la cabeza que no quiero estar con ustedes? Simplemente no es cool que todo el estúpido día me molestaran con esto.
Suspiró irritado y aliviado a la vez. Cogió su mochila y salió del salón dejando perplejos a los dos chicos. Los cuales habían observado la trayectoria de salida del albino.
— Soul ¿Por qué haces esto? —susurró la chica.
Soul está harto de ustedes.
Sinceramente; este, en mi opinión es el peor capítulo de este fanfic. De todas formas espero y les guste.
Tardare tal vez un poco más en subir los siguientes capítulos.
Respondiendo reviews anónimos:
lizzy: Que bueno que te encanto :), y si en mi opinión la idea de un SoulxChrona es genial, pero no muchas personas lo ven así.
Gracias por su atención, gracias por agregar este humilde y raro fanfic a sus favoritos, gracias por agregar mi usuario a sus favoritos y gracias por sus reviews.
