Sorry por el retraso, es mi primer fanfic y el comienzo lo tuve que reescribir varias veces porque me bloquee, aún cuando tengo la historia bien definida en mi cabeza, a la hora de escribirla me quedo en blanco, pero espero seguir subiendo un poco más seguido, sino se me va la inspiración claro.

Por cierto soy Mel y espero les guste, dejen reviews xfa, ;) ;D


Al llegar al bar, la mente de Rachel era más confusa aún por como lucía el lugar, era grande y espacioso, pero el estacionamiento no estaba a reventar, la cola para entrar no era muy larga y la música no era precisamente la que se imaginaba para un bar como el que se había ilustrado en su mente gracias a Santana.

Bajaron del auto, dejándolo en un lugar ya reservado para la latina, gracias a que trabajaba ahí al igual que Quinn, aunque en diferentes horarios, y entraron al bar sin hacer cola, por la misma razón.

Quinn, que se encontraba en ese momento, a un costado de la barra fregando algunas copas antes de terminar su turno, los vio entrar y los saludó con la mano al mismo tiempo en que les señalaba una mesa libre del lugar, para que la esperaran ahí. Inmediatamente se quedó observando con el ceño fruncido el vestuario que llevaba la latina.

Minutos después ya se encontraba en dirección a la mesa donde una morena la observaba con detenimiento, sin ser consiente del par de ojos oscuros que la miraban a su derecha.

Q: Hola, me alegra que vinieran - le regalaba media sonrisa a modo de saludo a Rachel y ocupó el asiento vacío al lado de ella, que se encontraba hipnotizada por cómo se movía Quinn al caminar - aunque… ¿Puedo saber por qué p… vienes vestida así Santana? No va con lo que cantaremos esta noche – con el ceño fruncido aún.

S: Verás Quinnie, estaba pensando en una presentación un poco… diferente esta noche, hay que cambiar de ritmo de vez en cuando. ¿Cierto Britt-Britt? – pedía ayuda la latina – además… quiero divertirme y hay un par de chicas, sin decir nombres, que se morirán, más de lo normal cuando nos vean, perdón cuando te vean – corrigió al recibir un codazo de su chica – esta noche en el escenario… ya verás, me lo agradecerás luego.

Q: En primer lugar, deja de llamarme así, sabes que lo odio... en segundo, aunque admito que es divertido ver a las chicas gritar mi nombre teniendo en cuenta que no tienen ni el más mínimo chance conmigo, sabes que eso es lo que menos me interesa San… – se reía la rubia – y en tercera me gusta mi ritmo de música y a Harry también – el segundo punto no le agradó mucho a cierta morena a su derecha, pero prefirió mantenerse callada y observar cómo acababa aquello.

S: Vamos Q, hay que darle más ambiente a este lugar… estaba pensando que mejor guardas tu guitarrita por hoy y hacemos el show de ésta noche la tres juntas… ¿Qué dices? Una noche nada más ¡Será candente! … y yo sé que mi Britt quiere, ¿cierto amor? – de algún modo tenía que convencerla, se lo había prometido a cierta pelirroja de ojos azules que se encontraba a unas mesas de ellos, era esto o ayudarla con su trabajo de pasear perros y eso con Santana López no va. Una apuesta es una apuesta y como una buena perdedora (porque Dios le dio la misma suerte que a Blaine), debe cumplirla.

B: Yo no le veo nada de malo Q, en casa lo hacemos casi siempre y sé que a Harry no le molestará… y ¿por qué no? míralo como una bienvenida para Rachie… ¿Qué dices Quinnie? - lo dijo con tanta inocencia y con ese increíble don de convencimiento que la rubia inglésa nunca ha podido esquivar, un golpe bajo por parte de la latina, sabiendo la pasión que tiene la rubia de ojos azules por el baile.

Q: – Luego de una intensa guerra de miradas entre ella y Santana, y una última mirada a la pequeña morena – De acuerdo, que conste que lo hago por Brittany y… Rachel – en realidad no le veía nada de malo, y sabía que a Harry le vendría bien un poco más de publicidad para el local – pero hay un pequeño detalle que olvidaste Santana – señaló con su cabeza su vestimenta, que se conformaba por unos jeans grises un poco flojos y desgastados, sus hermosas botas negras de motociclista y una remera blanca un poco suelta, trataba de zafarse de alguna manera. Cierta morena no le encontraba nada malo a su atuendo, es más, la hallaba muy sexy en ese vestuario algo rebelde, agregándole el cabello alborotado.

S: Oh Quinnie, Quinnie, a mí nunca se me escapa nada – mientras le mostraba un trozo de tela azul que guardaba en su bolso.

Q: ¡No Santana, no me voy a poner eso! – indignada al saber inmediatamente que se proponía la latina.

Los chicos Berry solo se divertían viendo la constante discusión como un partido de tenis. Para el chico ya era costumbre este tipo de "charlas" entre las chicas, pero para Rachel era algo nuevo, le entretenía pero a la vez se compadecía de Quinn, porque cuando Santana López se propone algo, nadie, nadie la detiene.

S: No seas aguafiestas Fabray. ¡Mueve tu blanco trasero inglés ya! – mientras arrastraba la rubia con ella…

Q: ¡Ésta me la pagas López! – fue lo último que oyeron los chicos antes de verlas desaparecer entre la gente, en dirección al baño.

Rachel seguía encantada con el ambiente del lugar, bebiendo y charlando de vez en cuando con Brittany, que le comentaba sobre las nuevas adicciones de Lord Tubbington, incluso siendo objeto de burlas de Blaine, cuando se fijaba de más en alguna chica.

Así continuaron hasta que varios minutos después, la latina volvió a la mesa del brazo de una rubia seria y un tanto molesta con la situación en la que se vio involucrada.

Rachel no creía lo que veía, cuando pensaba que era imposible que la rubia podía ser más hermosa, llega ésta con una camisa azul oscuros, muy tallada al cuerpo, las mangas arrolladas hasta el codo, cerrada hasta el cuello, corbata negra, unos jeans negros con tirantes, tan tallados que se podía observar muy bien su redondeado trasero, y por último sus botas de motociclista, que había insistido en no quitárselas. Todo el conjunto le daba un aire un poco masculino, pero sexy.

Hermosa, era la única descripción que le podía dar Rachel.

S: Sabía que al viejo no le iba a molestar, de hecho le conviene bastante, tú lo oíste. – al parecer la suerte hoy sí estaba de su lado, ya que al salir del baño se encontraron con el dueño del bar y ella aprovechó para hablarle de la presentación. La rubia no estaba muy contenta, pero al oírlo decir que confiaba en el talento de ambas, que el escenario era todo suyo y si con eso traerían más clientela, no pudo negárselo.

R: ¿Sse… se puede saber qué van a cantar? – mirando fijamente a Quinn, haciéndole notar su presencia. Pero no fue ella quién le contestó.

S: No seas impaciente enana, ya verás y procura no llenar la mesa de babas – un guiño y una sonrisa pícara fue lo que le dedicó, para luego tomar la mano de Brittany e ir hacia el escenario.

La otra rubia, un poco incómoda por cómo la volvió a mirar la morena, trató de concentrarse aclarando su garganta.

Q: Mmm… te-terminemos con esto cuanto antes – sonriéndoles de medio lado a los chicos, se tomó de un trago su cerveza, se colocó un pequeño sombrero negro de medio lado, que le dio Brittany y se dirigieron a la pequeña tarima que había al fondo del bar.

Santana se separó de ellas para informarle al "DJ" (si se le podía llamar así al chico que colocaba la música del local) las canciones que cantarían, él se sorprendió por el cambio de ambiente que le darían al lugar, pero al recibir una media sonrisa de afirmación por parte de Quinn, decidió no darle importancia y buscar dichas canciones.

Rachel, mientras observaba, cómo las chicas se colocaban con micrófono en mano, una a cada lado de Quinn, se encontraba impaciente y con ansias de saber qué tipo de "show" darían sus amigas. Blaine se encontraba igual, con la única diferencia de que él ansiaba saber cuál de tantos shows que montaron en el departamento, iban a interpretar.

Bl: Bienvenida a New York, hermanita… y a tu nueva vida con estas locas – le susurró y le regaló una sonrisa a su hermana, al mismo tiempo en que el escenario se oscureció y la música comenzó a sonar dejando a Rachel con la boca abierta al reconocer la canción - Esto va a estar muy movido – susurró para él mismo.

N/A: Para mayor comprensión (creo yo): QuinnSantana–Brittany–Brittana-Todas.

Everybody listen all over the world
I got a story 'bout my favorite girl (Wait a minute)

Oh, my baby's sexy for sure
I had to have him when he walked through the door
(Wait a minute)

She was 'bout to drive me insane
She come with drama while I'm giving her chains (Wait a minute)

I'm focused but I'm losing control
He only wants me for my body is all (Wait a minute)

Girl, why you do me like that?
You take all my money
Can't even call a player back (Wait a minute)

Boy, why you tripping like that?
You think 'cause you tricking you get it just like that? (Wait a minute)

Minding my business, I was doing my dance
Got my attention, so I gave him a chance
(Wait a minute)
Did I mention he was buying the bar?
Gave him my number, he was trying so hard
(Wait a minute)

Bought me some things I didn't want, didn't need
Dropped down his jeans like I'm supposed to drop to my knees
(Wait a minute)
Now he been blowing up my phone like he know me
Been leaving messages
"You know what you owe me" (Wait a minute)

Las Brittana, se hacían movimientos muy sensuales alrededor de Quinn, que para Rachel, a pesar de interpretar una canción que no es para nada de su gusto, observaba encantada como las chicas habían creado una coreografía casi perfecta, en la que Quinn en ocasiones se les unía y en otras se quedaba quieta en medio mientras las otras dos le bailaban sensualmente.

Girl, why you do me like that?
You take all my money
Can't even call a player back (Wait a minute)

Boy, why you tripping like that?
You think 'cause you tricking you get it just like that? (Wait a minute)

Girl, why you do me like that?
You take all my money
Can't even call a player back (Wait a minute)

Boy, why you tripping like that?
You think 'cause you tricking you get it just like that? (Wait a minute)

Unas chicas del público se acercaron al escenario a chiflarle a Quinn, otras gritar su nombre, que lejos de asombrarle se acercó a ellas a cantarles de cara a cara.

What is your problem daddy?
Slow your roll

Who you think you jiving?
You're disturbing my flow! (Wait a minute)
Why you be bugging
Like I'm some kind of ho?
Got no more questions so I want you to go!
So break! ( Bu-bu-ba-duh!)

De pronto apareció un muy sonriente chico de cabello castaño claro y ojos azules, se sentó al lado de Blaine saludándolos con un beso en la mejilla a ambos, y luego continuaron viendo como Quinn acorraló a las Brittana a un lado del escenario cantándoles.

Hey, let me talk to you for a minute
Shut up...shut up

I love the way you strut
Girl, you already know
But, I'm feeling like you don't want me
You just after my dough

Baby, please, I'm fine
I'm not one of these hos
Chasing dreams and diamond rings
So don't call me no more
(Wait a minute)

Girl, why you do me like that?
You take all my money
Can't even call a player back (Wait a minute)

Boy, why you tripping like that?
You think 'cause you tricking you get it just like that? (Wait a minute)

Girl, why you do me like that?
You take all my money
Can't even call a player back (Wait a minute)

Boy, why you tripping like that?
You think 'cause you tricking you get it just like that? (Wait a minute)

See, I don't want your money
Yeah, I see you rolling up here
In your Cadillac
(Wait a minute)
But, I don't need all that
It is a nice color though
(Wait a minute)

Girl, why you do me like that?
What they call you, Mr. Tin man or something?
See, I don't want your cars

(Wait a minute) Girl, why you do me like that?
I don't want your jewelry
You can't buy this
So you can keep that
(Wait a minute)

La canción terminaba con Quinn rindiéndose ante ellas lanzando su sombrero al público, dejando caer su hermoso cabello por su rostro y abriendo su corbata para luego darles la espalda y salir de escenario hacia un costado de éste.

Wait a minute...

Uh yeah, you can give that back

Los aplausos no se hicieron esperar, la gente estaba eufórica pidiendo otra, y las chicas muy alegres con el resultado, les dieron gusto e interpretaron tres canciones más. Varias chicas y chicos se acercaban al escenario, entre ellos la pelirroja que apenas fue divisada por la latina, ésta le guiñó el ojo en señal de que el trato fue cumplido.

Luego de un par de canciones igual de movidas y otra muy sexy para finalizar, las chicas bajaron del escenario y se fueron a la mesa donde los esperaban sus amigos. Santana llegó primero a la mesa.

S: ¿Y? ¿Qué te pareció enana?

R: ¡Increíble San! Hace mucho que no las veía bailar, eso fue… WOW ¡Las felicito chicas! – les dijo emocionada. Luego al ver que la rubia de cabello corto no venía con ellas, trató de sonar lo más desentendida posible al hacer la siguiente pregunta – y… ¿Quién es la pelirroja que está con Quinn? – más directa no podía ser.

B: ¡Oh es Lexy! Es compañera de Santy y Quinnie en un par de clases, son muy amigas, aunque últimamente andan más juntas que de costumbre… - las miraba entrecerrando los ojos.

Bl: Yo diría que si no fuera porque Q es la persona más heterosexual que conozco, juraría que se traen algo – se reía mientras el chico a su lado asentía, al ver como Quinn hablaba animadamente con la chica que casualmente era la pelirroja con quién la latina había perdido una apuesta.

R: ¿Hetero? ¿En serio? – veía con el ceño fruncido, como en ese momento varios chicos y chicas rodearon a la rubia y la pelirroja.

S: Tal como lo oyes… más hetero que… - se percató de la mirada de Rachel - mmm sé lo que estás pensando y de una vez te lo digo Rach– se acercó al oído de ésta – ni lo intentes, se le han acercado chicas hermosas y muuuuy sexys, y a ella no le mueven ni un pelo… no digo que tú seas fea, no… pero no le atraen las mujeres ni un poquito, así que no pierdas tu tiempo enana, lo siento por ti… - la aludida le dedicó una mirada fulminante y luego volvió a mirar a la rubia - ya deja de mirarla así o se dará cuenta.

Rachel, un poco fastidiada por el último comentario, ya que le costaba sacarle la mirada de encima a la rubia, optó por tomarse lo que restaba de su cerveza de un trago, al tiempo en que la rubia de ojos verdes se acercaba a la mesa con una sonrisa cansada en el rostro y se sentó a su lado.

Q: Estoy exhausta… - le dio un gran trago a su cerveza - Oh, veo ya conocías a porcelana.

R: ¿Cuál porcelana? – preguntó confundida e inocentemente.

Q: Kurt, tu cuñado – respondió riéndose – fue el primer apodo que le dio San a penas lo conoció.

R: Mmm – asintió mirándolo de reojo, ya se imaginaba por qué, y luego se volvió a la rubia – La navidad pasada fue a visitarnos junto con Blaine, curiosamente nos dimos cuenta hasta ese momento que él también era de Lima, Ohio… su papá tiene un taller mecánico y curiosamente también es el mismo taller al cual mi papá Leroy lleva siempre su auto y… eh disculpa, en ocasiones se me da por hablar de más cuando me pong... me acuerdo de algo… mmm yo… eh, fue increíble lo de hace rato por cierto, felicidades - se safó como pudo.

La rubia la miraba un poco divertida.

Q: Descuida… y gracias, espero que lo guardaras muy bien en tu cabecita, porque no creo, ni quiero volverlo a hacer – dijo muy cerca del oído de la morena con una mueca en el rostro que le hizo gracia a Rachel, la rubia le guiñó e ojo y se alejó – ahora te toca a ti.

R: ¿Qué cosa?

Q: Cantar, me debes una canción para comprobar si lo que dicen Santana y Brittany de tu voz es cierto… pero otro día claro, si quieres.

R: Sería un placer – le regaló una enorme sonrisa, que fue bien correspondida.