Hola! Lamento la demora, este capítulo es un poco ligero, pero en el siguiente les aseguro que se pondrá muy interesante todo. Aun asi todo lo que pasa aquí es importante para lo que está por venir.

Sin más los dejo leer


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Capítulo 3. Encuentros

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Los días pasaban con tranquilidad para Alibaba, ya llevaba tres semanas desde que había ido a visitar a su amiga Kougyoku.

Se sentía un poco inquieto, ya que, durante todo ese tiempo no había podido ver a Sinbad, generalmente el pelimorado solía llamarle al menos una vez a la semana para preguntarle cómo le había ido, sin embargo ahora no le había mandado ni un mensaje. Sabía que era ridículo el deprimirse por eso, después de todo él sabía que Sinbad tenía importante responsabilidades… y aparte, quien debería de preocuparse por cosas como esa tendría que ser su pareja.

Estaba comenzando a cuestionarse su método de ESPERAR a que Sinbad se dé cuenta de sus sentimientos, de alguna manera podía sentir que el mayor no era indiferente hacia él, también ahora sabía que Sinbad lo consideraba una persona especial; pero seguía sin ser suficiente. Cada vez que llegaba a tener algún recuerdo de su anterior vida con Sinbad, solo aumentaba más sus ansias de poder volver estar a su lado como en ese entonces…

En esos momentos estaba en clase, por alguna extraña razón, Kougyoku no había ido a la escuela, eso era muy extraño y también preocupante, ya que la pelirosa no acostumbraba faltar a la escuela a excepto que algo verdaderamente urgente o importante estuviese ocurriendo. Le había mandado varios mensajes al no verla llegar, pero ninguno fue respondido. Razón por la cual había decidido ir a verla a su casa.

Aparte que tenía que ir a devolver los libros que Kouen le había prestado.

Le molestaba, pero los libros que le habia prestado eran sumamente interesantes, eran igualmente novelas, pero eran bastante buenas. No era como que quisiera regresárselos para poder platicar un poco de eso. Solamente que ya habia terminado de leerlos y debía devolvérselos. Es más, sería mucho mejor si Kouen ni siquiera estuviese en su casa, así, podría simplemente dejárselos a su hermana.

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Por fin la campana habia sonado, Alibaba se sentía un poco avergonzado debido a que no habia puesto atención en varias clases por andar divagando en muchas cosas (Sinbad, Kougyoku, Kouen… no, los libros que le habia prestado Kouen). Por suerte no les habían dejado tarea, por lo que podría ir a ver a su amiga sin preocupaciones.

Su teléfono sonó. Se alegró al ver que era de su amiga.

-Kougyoku – dijo en saludo el rubio.

-Hola Alibaba-chan, disculpa no haberte respondido, pero llegaron mmm "unas visitas" y pues todos nos tuvimos que quedar a recibirlos.

-No te preocupes, en realidad estoy aliviado, pensé que talvez habia pasado algo malo, ahora mismo me dirigía hacia tu casa, pero si dices que tienen visitas…

-¡No! Me parece excelente que vengas –podía oír la desesperación en Kougyoku… parecía que las visitas no eran de su agrado. –Sé que es inicio de semana, pero me haría muy feliz si hoy jugáramos algún videojuego – definitivamente no eran de su agrado, Kougyoku era pésima jugando en la consola, razón por la cual casi no jugaban en ella.

-Ok, ok, entonces me dirijo hacia allá, y por cierto…

-¿Si?

-mmm, no nada, entonces ya voy para allá

-muy bien, gracias Alibaba-chan

Por un momento se vio tentado a preguntarle si su hermano mayor se encontraba también en su casa, pero después se le hizo ridículo, después de todo a quien iba a ver era a su amiga, si se encontraba con su hermano ya sería coincidencia.

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El rubio llego y toco en la puerta principal, pasó un minuto y nadie le abrió, eso era extraño, después de todo, las personas que trabajaban para los Ren eran muy rápidos y atentos. Aunque talvez solo estaba exagerando. Volvió a tocar.

Nadie abría.

Se puso un poco ansioso, su amiga no le jugo una broma ¿cierto?, ella no era de decirle que lo esperaría en casa cuando en realidad no estaba ¿o sí? Quizás tuvieron que salir… o quizás se equivocó de casa

-¿Qué estupidez estoy pensando? – se reprendió Alibaba en voz alta. Si alguien confundía la mansión de los Ren con otra... Era probablemente porque ese alguien estaba ciego.

Antes de que siguiera pensando en otras probabilidades, alguien le abrió la puerta.

Alibaba se sorprendió al ver al chico en frente de él, tenía cabello negro ¿o talvez azul oscuro?, su piel era blanca, sus ojos eran azules, y finalmente tenía un lunar del lado izquierdo de su rostro por debajo de sus labios.

No sabía porque, pero de alguna manera le resulto… intimidante.

-Buenas tardes, ¿buscaba a alguien?

Por alguna razón Alibaba comenzó a sudar frío, y por más que trataba de controlarse estaba comenzando a temblar.

¡¿Qué rayos le pasaba?!

El joven pareció notarlo, ya que su expresión cambio rápidamente a una de preocupación.

-¿Te encuentras bien? – el joven trato de tocarlo, pero Alibaba rápidamente alejo su mano de un golpe.

-ah... ah yo… lo siento- Alibaba se sentía nervioso, no, era casi como… ¿miedo?

El otro se sorprendió por su reacción.

-¿Seguro estas bien?

-Alibaba – sonó una voz firme detrás del chico

Para sorpresa de ambos chicos, Kouen ya estaba en la puerta y aunque tampoco podía comprender la situación, se notaba que el rubio no estaba bien, por lo que lo jalo rápidamente hacia adentro, en donde acto seguido lo aventó al sofá de la sala.

-No te levantes, en un momento te traigo agua. – dijo casi en orden el mayor.

Alibaba trato de tranquilizarse, no sabía que le habia pasado, pero jamás le habia ocurrido. Se dio cuenta que no estaba solo en la sala, al alzar su mirada se encontró con unos preocupados ojos azules.

-¿Te encuentras bien? ¿Quizás hice algo que te molestara? – dijo el chico realmente preocupado.

-¡! ¡No! ¡No!, lo siento, no sé realmente que me haya ocurrido, creo que solamente me sentí un poco mareado por el sol – dijo Alibaba riendo torpemente

El chico suspiro aliviado. En eso entro Kouen.

-Aquí, toma. – dijo mientras le daba el vaso al rubio.

-Gracias – en realidad aún se sentía un poco extraño, pero por lo menos habia dejado de sudar y ya no temblaba.

Tanto el chico que le abrió la puerta como Kouen, se quedaron en la sala sin decir ni una sola palabra, sin embargo ambos se quedaron viendo a Alibaba, razón por la cual este comenzó a sentirse nervioso

-mmm yo… vine a ver a Kougyoku – dijo buscando romper el ambiente.

-Está en su cuarto, en cuanto te sientas mejor sube con ella.

-ok

Nuevamente silencio. Alibaba alzo su vista para volver a ver al chico que lo habia recibido, no parecía una mala persona, en realidad parecía bastante amable y se podía ver que verdaderamente se habia alarmado por su comportamiento. Se sorprendió al ver que el chico lo miro directo a sus ojos.

-Mi nombre es Hakuryuu Ren – dijo el chico al tiempo que hacia una reverencia.

-¡! Hola, mi nombre es Alibaba Saluja – dijo tratando de sonar amable – mmm - ¿Ren? Entonces también era hermano de Kougyoku y Kouen, en realidad no lo parecía, o al menos físicamente no poseía las características de la familia.

-Es mi primo – le respondió el pelirrojo como si supiera lo que pensaba – su padre y el mío son hermanos.

-Oh, ya veo, Entonces ¿El vino a visitarlos?

-¿Kougyoku te dijo algo?

-Solo dijo que habían recibido visitas.

-¡Alibaba-chan!

Todos los hombres voltearon su vista hacia la chica pelirosa que iba bajando de las escaleras. La chica al llegar se sentó a lado del rubio.

-¿Qué paso? ¿Estás bien? ¿Por qué están mi hermano y mi primo aquí? ¿Te paso algo?

Alibaba se sintió un poco avergonzado por la preocupación de su amiga.

-jejeje, estoy bien Kougyoku, gracias, solo me sentí un poco mal por el sol y tu hermano y tu primo me hicieron favor de acompañarme adentro – obvio no le iba a decir lo que habia sentido cuando vio a su primo, porque entonces la chica, sí que se preocuparía.

-Ah, ya veo, entonces vayamos a mi cuarto a jugar ¿vale? –

Por alguna razón Alibaba sentía que habia un ambiente pesado, Hakuryuu no se habia ido todavía de la sala (probablemente para verificar si se habia recuperado), pero Kouen tampoco, aunque no decía nada, no se veía tampoco con intenciones de irse, y talvez sonara paranoico, pero tenía la sensación de que Kougyoku lo quería sacar de ese lugar lo más rápido posible.

¿Acaso habia un problema entre ellos y su primo?

-Primo Kouen – sonó una voz femenina.

Sin embargo esa voz de alguna manera Alibaba pudo reconocerla, al alzar la vista vio a una bella mujer parecida a Hakuryuu, compartía muchas características con el joven. Comenzó a sentirse un poco mareado y de repente… una extraña ola de recuerdos.

Ya habia pasado mucho tiempo desde que tuvo una, la última la tuvo cuando conoció a Sinbad, (porque a Kougyoku la conoció primero).

Ah, ahora lo recordaba, ella era Hakuei Ren, si mal no recordaba ella era una princesa imperial en el pasado, igual que Kougyoku, tenía también un contenedor, y su poder no era de ignorarse. Ella seguía fielmente a sus primos… mmm aun habia algo más… tenia hermanos… ¿dos? ¿Tres?, no lo podía recordar con exactitud… rayos, eso era lo malo con sus recuerdos, llegaban de forma fugaz, ahora pasaría más o menos un mes antes de que pueda tener por completo recuerdos claros y definidos de ella.

-¿Alibaba-chan? – hablo preocupada Kougyoku

-¡! Disculpa, creo que sigo un poco mareado.

Ella negó suavemente - no te preocupes solo te decía que ella es mi prima Hakuei Ren, y el mi primo, que parece ya se presentó contigo, ven, vamos a mi cuarto, ahí podrás descansar a gusto.

-Está bien, mucho gusto señorita Hakuei, y disculpa las problemas Hakuryuu.

-El gusto es mío – dijo la pelinegra.

-Espero que mejores- dijo el chico.

El rubio subió con su amiga, por alguna razón volvió su vista a Kouen, quien se veía bastante serio, era raro ver que alguien que ama tanto a su familia no se mostrara un poco más fraterno con sus primos, aunque talvez eran solo ideas suyas. Al llegar al cuarto de su amiga, se sentó sobre un enorme peluche que tenía en el cuarto, mientras que la chica se apresuraba a cerrar la puerta con un poco de molestia. Ahora Alibaba podía decir sin duda a equivocarse que habia un problema con los primos de la pelirosa.

-¿Pasa algo Kougyoku?

-¡Si! Esa desagradable mujer se quedó a solas con mi hermano En.

-¿Quién? ¿Hakuei-san?

-¡Si, ella!, no lo puedo creer, no puede ser ni siquiera un poco más discreta.

-mmm siento que me estoy perdiendo de algo Kougyoku.

La chica suspiro tratando de tranquilizarse. – está bien, te lo contare, porque en realidad por eso te dije que vinieras, para que pudiésemos platicar. –dijo la chica al tiempo que se sentaba también sobre el enorme oso - Tú sabes que la empresa Kou aunque no es tan antigua a diferencia de otras, se ha ganado rápidamente el respeto de las demás empresas. Sin embargo fue una tarea fácil lograr eso, debido a todo el trabajo que implicaba, mi padre casi nunca estaba en casa.

-Sí, me lo habías contado con anterioridad.

-Sin embargo, la empresa Kou no se creó por sí misma, mi padre y mi tío fueron los fundadores y ambos invirtieron mucho para su creación. Por eso los dos compartían el título de dueño de la empresa.

-Ya veo – Alibaba aún no entendía que tenía que ver eso con sus primos.

-Sin embargo… tú sabes que mis padres y mi tío murieron pocos años después de que nací, por esa razón mi hermano Kouen se ha hecho responsable de los deberes que tenía mi padre. La madre de Hakuryuu y Hakuei que por ley le correspondía tomar el lugar de mi tío, dijo que no estaba interesada en eso y mientras a ella le dieran lo que le correspondía ella no metería sus manos en asuntos de la empresa. Pero aunque muchos pensaron que fracasarían al ser tan jóvenes, mi hermano Kouen ha sido un excelente líder y ha podido llevar muy lejos la empresa, ahora es prácticamente imposible que vayas a alguna parte del mundo y no sepas de empresas Kou.

-Sí, es cierto.

-Y ese es el problema – dijo la chica ahora un poco preocupada – que nuestra tía ahora quiere tener poder para tomar decisiones en la empresa, mi hermano le dijo que podía regresar y ambos podían trabajar como lo hacían mi padre y mi tío… pero ella dijo que no.

-¡! ¿Enserio? ¿Por qué?

-Ella dijo que no quería solamente la mitad la empresa, si no que la quería toda, le dijo a mi hermano que estaba dispuesta a pagar lo que fuera por sus acciones. ¡Pero es obvio que mi hermano no lo hará! Es la empresa en la que tanto se ha esforzado, ella dice que quiere un futuro para sus hijos, pero yo nunca vi que ninguno de sus hijos intentara acercarse a la empresa para saber qué problemas tenia.

-Ya veo… debe de ser difícil… sin embargo aun no entiendo porque tus primos están aquí.

-Como mi hermano se negó rotundamente a lo que mi tía quería, ella dijo que entonces por favor permitiera a sus dos hijos quedarse aquí para aprender de él. Pero… yo no sé qué es lo que esa mujer le haya contado, pero es obvio que Hakuryuu nos odia, y no solo eso, Hakuei no ha dejado de insinuársele a mi hermano, talvez esa bruja le dijo que lo sedujera para que de alguna forma pudiera convencerlo de aceptar sus términos. ¡Yo que sé! Solamente estoy segura de que ellos no están aquí para estrechar lazos.

Ahora el rubio podía entender más la situación, sin duda era difícil, y esos hechos representarían un gran cambio para el estilo de vida de la familia. Se sentía mal por su amiga y por mucho que detestara admitirlo, también se sentía mal por Kouen, después de todo él siempre ha deseado el bienestar para sus hermanos, pero esto podría poner en riesgo todo por lo que habia trabajado.

De alguna manera comprendía como debía sentirse el pelirrojo, si su tía desea la empresa, el que haya mandado a sus hijos podría significar que talvez ha planeado algo en su contra.

Eso era realmente terrible.

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El resto de la tarde se la pasaron viendo películas y jugando un poco, cuando llego el momento de irse, recordó que debía devolverle sus libros a Kouen. Por lo que decidió irlo a buscar a la biblioteca (según Kougyoku era el lugar más probable donde estaría).

-Buenas noches – dijo el rubio entrando

Vio al mayor leyendo sentado en un sofá, parecía que no se encontraba haciendo trabajo

-Buenas mocoso – dijo sin apartar la mirada del libro

Un pequeño tic de molestia se hizo presente en el rubio, pero intento no exaltarse.

-Vine a devolverte los libros que me prestaste hace unas semanas. – dijo estirando la bolsa.

-Oh – Kouen dejo de leer y se enfocó en el menor - ¿Te gustaron? -Pregunto con una ligera sonrisa.

-S-si – por alguna razón se estaba poniendo un poco nervioso, ver a Kouen sonreír era taaaan extraño. – Son bastante interesantes, el de "Doble trampa" es bastante bueno, incluso si no soy muy aficionado al misterio este rápidamente me atrapo.

La sonrisa del pelirrojo se hizo un poco más grande. Y ahora Alibaba se preguntaba mentalmente porque simplemente no le dijo a Kougyoku que se los entregara a su hermano.

-¿ya te vas?

-sí, es tarde.

-está bien, yo te llevo.

-¿Qué?

Para sorpresa de Alibaba, el pelirrojo dejo el libro en la mesa y se dirigió hacia él.

-Rápido mocoso que se hará mas tarde - hablo con prepotencia

Sin embargo el rubio aún no se creía lo que habia dicho, ¿de verdad lo llevaría? ¡Oh vamos! No es como si fuera una señorita a la que pudieran raptar, el sabia cuidarse perfectamente bien.

-No, no es necesario que lo hagas.

-¿en serio? No me importa, -

Alibaba siguió insistiendo mientras llegaban por fin a la salida de la casa, pero cuando vio que el mayor tomaba las llaves de su auto, supo que ya no lo convencería.

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-Mi hermana te dijo ¿cierto?

Alibaba se sorprendió por la pregunta que le habia hecho el mayor apenas unos minutos después de haber arrancado su coche.

-¿a qué te refieres?

-Sobre mis primos.

Sabía que era un asunto delicado, después de todo eran cosas de familia. No quería delatar a su amiga, pero tampoco se sentía capaz de mentir. Por lo que asintió su cabeza.

-¿Tu qué piensas?

-¿Qué?

-¿Qué te tengo que repetir todo dos veces? – Dijo Kouen con fastidio -¿Qué opinas de la situación? ¿Crees que mi tía los haya mandado para hacer algún movimiento?

Aunque sabía que no era de su incumbencia, en realidad si habia estado pensando en el asunto después de que su amiga le contara.

-Yo… no creo, pienso que en realidad tu tía te quiere poner en una situación en la que te sientas acorralado.

-¿A qué te refieres?

-Bueno, es obvio que tú no sabes porque te mando a tus primos, por eso mismo vas a estar al pendiente de todo lo que hagan, pero eso solo lograra que cometas errores, sin embargo yo pienso que lo mejor que puedes hacer ahora es actuar como de costumbre, si te muestras muy a la defensiva, ellos pueden contárselo a su madre y entonces ella sabrá que estas asustado.

-¿Entonces debo confiar en ellos?

-Eso depende de ti, sin embargo ellos no parecen malas personas, incluso si la señorita Hakuei trata de acercarse a ti, talvez sea porque en realidad le atraes. Quiero decir ella es joven, bella y pues tu también eres bastante atra…

Kouen le miro con una ceja levantada y Alibaba se dio cuenta que hablo de más.

-jajaja ¿Entonces crees que soy atractivo? – dijo con burla el pelirrojo.

-¡! – La cara de Alibaba comenzó a pintarse de rojo – n-no ¡No! – Dijo sumamente avergonzado – ¡Lo que quiero decir es que son tus primos y deberías de tratar de conocerlos más antes de pensar mal de ellos!

La risa de Kouen lleno todo el auto, el rubio no podía sentirsé más avergonzado.

-Tú sí que eres una buena compañía mocoso – dijo el pelirrojo ahora más relajado. – sin embargo, es obvio que a Hakuryuu no le agrado.

-Bueno, eso podría ser también por lo de su hermana.

-¡Ja! ¿Tú crees? – dijo un poco incrédulo el mayor.

-Por supuesto, después de todo para los hermanos, ningún hombre es bueno para sus hermanas. ¿No opinarías lo mismo de quien fuera el novio de Kougyoku?

Kouen pareció reflexionarlo un poco.

-Sí, supongo que tienes razón.

Alibaba sonrió, incluso si tenía siempre un rostro lleno de seguridad, obviamente Kouen también se enfrentaba a situaciones que no se sentía capaz de resolver.

Ahora un agradable silencio se habia hecho presente. Alibaba observaba hacia la ventana, cuando cayó en cuenta de algo.

-Oye Kouen

-¿Qué?

-¿Sabes en donde está mi casa?

-…

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Por fin habia llegado a su casa después de 2 horas, todo por culpa del pelirrojo.

Al llegar a su casa vio que el cuarto en donde su Padre trabajaba tenía la luz prendida, supuso que lo mejor era no molestarlo, por lo que se dirigió a la sala, sin embargo se sorprendió al ver que habia una persona más.

Era Jafar, quien se veía apurado tecleando en su computadora.

Se sintió un poco incómodo.

-Buenas noches – dijo tratando de sonar lo más natural posible.

-¡! – el peliblanco alzo sus ojos hacia Alibaba y después sonrió cortésmente- Buenas noches joven Alibaba, lamento la intrusión, pero tu Padre y yo estamos trabajando en algo muy importante.

-¿Es sobre Sindria Corps y Balbadd?

-Sí, así es.

Si era algo tan importante entonces de verdad no debería interrumpir a su padre.

-mmm ¿Y Sinbad? Quiero decir… el siempre viene personalmente cuando se trata de ambas empresas – Se sentía un poco extraño preguntándole eso a Jafar, pero de verdad que lo habia extrañado en esas semanas.

La expresión de Jafar cambio ligeramente, pero Alibaba no lo pudo notar bien ya que el peliblanco regreso su vista hacia la computadora y volvió a comenzar a teclear.

-En estos momentos Sin tiene importante responsabilidades, por eso mismo no ha tenido tiempo libre en las últimas semanas. Yo soy su persona de más confianza, por eso puede dejarme los negocios con tu Padre a mí.

-Ya veo.

El rubio no dijo más y se dirigió a su habitación. Talvez habían sido imaginaciones suyas, pero parecía que a Jafar le habia molestado que le hubiese preguntado por Sinbad.

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Alibaba se encontraba caminando nervioso en los jardines del palacio de Sindria, ya llevaba más de una hora caminando de un lado a otro. ¿El motivo? Estaba a punto de tomar una gran decisión, sin embargo no podía concluir si era correcto o no el hacerlo.

-Demonios, no puedo seguir así, talvez deba pedirle consejo a Aladdin – se dijo Alibaba a sí mismo.

-¿Qué es lo que ocurre Alibaba-kun?

-¡Jafar-san!

El peliblanco le sonrió dulcemente.

-Veo que estas preocupado ¿hay algo en lo que pueda ayudarte?

El rubio se exalto un poco, pero se dio cuenta que si era Jafar probablemente le proporcionaría un buen consejo, no porque su amigo Aladdin no los diera, pero con Jafar era probable que pudiera darle una respuesta más concisa, ya que, después de todo, el peliblanco conocía muy bien a la persona por quien se estaba rompiendo la cabeza.

-Está bien, pero… no sé qué pienses de mí después de que te lo diga – a pesar de todo, no era algo muy común lo que le confesaría.

El peliblanco se sorprendió un poco por esas palabras.

-¿Pero qué dices Alibaba-kun? Yo nunca pensaría nada malo o raro sobre ti, tú junto con Aladdin y Morgiana, son niños muy importantes y queridos para mí. – termino con una sonrisa.

Eso tranquilizo al príncipe.

-Está bien, mmm veras… es que… me gusta alguien – decía al tiempo que se sonrojaba un poco

-jeje, pero Alibaba-kun, eso no tiene nada de malo

-y… ese alguien… es un hombre

-¡! – eso sí que habia sorprendido a Jafar, pudo ver el nerviosismo y vergüenza en el rostro de Alibaba, por lo que se acercó a él y alzando el rostro del menor para que lo viera a la cara, le sonrió con ternura – Ya sea hombre o mujer, el amor es amor, y si esa persona te gusta, yo no tengo porque opinar o juzgarte al respecto.

Alibaba se sintió realmente feliz por esas palabras.

-Gracias Jafar-san

-¿y?

-¿eh?

-¿Quién es el afortunado que se ha ganado el cariño de Alibaba-kun? – le hizo burla Jafar.

El rostro de Alibaba volvió a pintarse de rojo.

-¡Eso… eso…! Bueno, ese es el motivo por el que estoy así… esa persona… es Sinbad.

El rostro de Jafar cambio a una de incredulidad.

-¿Sinbad?

-Si – dijo un poco apenado – sé que es extraño, no solo porque ambos seamos hombres, sino porque él es mucho mayor que yo, e incluso ha hecho cosas tan importantes, sin embargo el en verdad me gusta, desde que lo conocí ya me habia dado cuenta de lo mucho que lo admiraba y respetaba, después me di cuenta que era una increíble persona con mucho cariño para dar… cuando menos me di cuenta… ya estaba enamorado de él.

Alibaba puso una expresión melancólica

-Yo… quiero decírselo, pero… sé que eso solo le causara problemas a Sinbad, incluso si me pongo a pensar en que talvez solo acepte mi confesión para no lastimarme… yo… yo…

-¡Te equivocas Alibaba-kun! – le interrumpió Jafar mientras lo tomaba por los hombros. - ¡Si tú eres sincero con tus sentimientos Sinbad te responderá de la misma manera! Tu eres realmente importante para él, por lo que estoy seguro que jamás aceptaría tus sentimientos solo por lastima.

-… ¿Tú crees?

Jafar sonrió – Conozco a ese hombre desde años, se lo que ese idiota haría y lo que no. Así que… si de verdad estás enamorado, debes decírselo.

Alibaba se dio cuenta que ya no tenía que dudar más, seria duro si era rechazado, pero al menos ya no se sentirá inquieto por eso.

Sonrió

-¡Tienes razón Jafar-san! Iré en este mismo instante.

Dicho eso, el menor salió corriendo en busca de Sinbad.

Jafar le observo irse, y cuando desapareció de su vista, el rostro sonriente que tenía se transformó en uno de absoluta tristeza. Avanzo un poco, pero después cayo de rodillas en el pasto mientras silenciosas lágrimas comenzaban a rodar por su rostro.

-Alguien como Alibaba… es sin duda el más apropiado para estar a su lado.

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Muchas gracias por seguir leyendo y agradezco a los que han dejado comentarios, de verdad que me hace feliz ver que est historia esta teniendo exito.

Un saludo y besitos :)