Guest 1: Para aclarar la situación, esto es una ficción. Y ficción significa que es una historia no real, es decir una historia imaginada/creada por quien la escribe. Yo respeto perfectamente a Colin y a su relación con Helen, y mientras ellos sean felices juntos me parece perfecto que estén juntos y les deseó todo lo mejor. Y por cierto, si vienes a ofender con tus comentarios, por lo menos lee bien la historia antes. Esta no va a ser ni una historia de engaño ni infidelidad (Colin no me da la sensación de ser el tipo de persona que engañaría a su mujer; y Jennifer no me da la sensación de ser el tipo de persona que se relacionaría con alguien casado y con familia, ni que sería la segunda de nadie) así que no es necesario que bardees a Jennifer sin motivos. Va a ser una historia de amistad. Y en caso de que haya amor, si llega a haberlo más adelante, va a ser en situación que Colin no este casado. Por último, si no te gusta la historia no pierdas tu tiempo leyéndola, eres libre de no hacerlo y no malgastar tu tiempo en cosas que te parecen tan desagradables.

Guest 2: Me alegra que te guste la historia :)


Jennifer se unió a la mesa con una sonrisa, dispuesta a disfrutar la cena. Se sentó al lado de Josh y Jamie, mientras que frente a ellas se ubicaron Colin y Michael. Jennifer adoraba las cenas que tenían todas las semanas con el cast de la serie. Y como toda primera cena de la época de grabaciones, tenía algo de extraño y maravilloso a la vez, porque había personas nuevas que se habían sumado al equipo.

El cast cenaba junto todos los días Martes. Como todos vivían lejos de Vancouver y les era difícil estar lejos de sus familias y amigos, habían empleado ese método de cenar una vez por semana todos juntos para hacerse compañía. Era como si ellos habían formado entre todos una segunda familia. Incluso con Ginny y Josh se reunían más de una vez por semana, porque habían formado una relación de amistad fuerte, de esas que continúan aún cuando volvía cada uno a su verdadero hogar.

Durante la cena, Jennifer se dio cuenta que tanto Colin como Michael tenían alianzas de casados. Eso la sorprendió un poco, pero a la vez la hizo sentir feliz por ellos, porque significaba que habían encontrado la persona con la que querían compartir todas sus vidas. A Jennifer le encantaría conocer esa persona, era como un sueño... uno que se veía cada vez más lejos, y más después de su fracaso de su relación con Sebastian. Ella realmente por un momento había pensado que él iba a ser él indicado; pero cuando las cosas se pusieron demasiado intensas, en el mal sentido, decidió terminar la relación. Por un momento también recordó a Jesse, lo hermosa que había sido la relación de ellos mientras duró, lo mucho que lo había amado, y lo mucho que su corazón se rompió cuando él quiso cancelar la boda que planeaban desde hace un año. Digamos que no tenía el mejor pasado en cuanto a relaciones.

- ¿Y les está gustando Vancouver? - Preguntó Jennifer a sus nuevos compañeros.

- Si, la verdad es precioso. - Asistió Jamie. - Hay tanto para hacer y ver. - Dijo entusiasmada.

De repente su celular sonó, interrumpiendo la conversación. Jamie se disculpó, explicando que era su novio y se fue a atender la llamada lejos de la mesa para que no molestara el ruido.

- ¿Y a ustedes? - Preguntó Emma, volviéndose hacia Colin y Michael con cierta curiosidad.

- Yo no he visto mucho todavía. - Dijo Colin, su voz dejando notar un poco de nervios.

- Yo tampoco. - Coincidió Michael. - No he tenido mucho tiempo para recorrer. - Excusó.

- Pero ya llevamos dos semanas aquí y todavía no empezaron las grabaciones, ¿Cómo hacen para no aburrirse? - Pidió saber Jennifer. - ¿Qué fue lo poco que recorrieron hasta ahora? - Continuó preguntando.

- El Parque Stanley. - Respondió Michael.

- ¿Sólo eso? - Preguntó Jennifer sorprendida.

- Si. - Asistió Michael, divertido ante las reacciones de Jennifer ante la situación.

- ¿Colin? - Llamó Jennifer, queriendo saber también lo que el otro conocía hasta el momento.

- Solo Parque Stanley. - Confirmó Colin.

- Y hasta seguro fueron juntos. - Dijo Jennifer irónicamente. - Ohh, dios mío, esto es más terrible de lo que pensaba. - Comentó al notar como los otros dos se sonrojaban, lo que quería decir que ella tenía razón. - Bien, les haré un city tour con mis lugares favoritos de la Ciudad si quieren. - Propuso, después de pensar unos minutos mientras continuaba comiendo su postre.

- Eso es una linda idea. - Apreció Colin con una sonrisa.

- Si, creo que nos vendría bien salir un poco de nuestros departamento, el barrio y los estudios de grabaciones. - Aceptó Michael.

Y así quedaron en juntarse el Viernes para recorrer los lugares que Jennifer encontraba mágicos de Vancouver.

El viernes Jennifer se levantó a las siete y media de la mañana, se duchó, se vistió con ropa muy abrigada porque hacia frío, y preparó tres termos de cafés individuales para el primer trayecto de la excursión que tenía planeada. Cinco minutos después de las ocho, la hora que habían quedado en reunirse, sonó el timbre.

- Buen día. - Saludó Colin amablemente.

- Buen día. - Devolvió el saludo Jennifer. - Un café para el camino. - Dijo entregándole uno de los termos.

- Uno esta de más, Michael no viene porque está enfermo. - Explicó él.

- Ohh, que lastima. Pero si está enfermo, es mejor que no salga con este frío. - Dijo ellacon sinceridad.

- Eso mismo le dije yo. - Coincidió él.

- Bueno, si estás listo empezamos. Salvo que quieras dejarlo para otro día que Michael también pueda. - Dijo ella, dándole la posibilidad de elegir.

- Ya que estamos aquí, me gustaría disfrutar lo que sea que hayas planeado. - Dijo él con convicción.

- Bien. - Aceptó ella con una sonrisa.

Subieron al auto de ella y se dirigieron al primer destino. La mañana la pasaron recorriendo el Parque Queen Elizabeth y el Jardín botánico VanDusen. Esos eran los parques de Vancouver que Jennifer pensaba que eran bien distintos a los de otras ciudades, y Colin estuvo de acuerdo con ella. Para el almuerzo fueron al Mercado de Granville Island. Jennifer adoraba ir a los mercados y comer comidas típicas, era algo que consideraba que había que hacer por lo menos una vez en cada ciudad nueva que ibas. A Colin le entusiasmó mucho el paseo por el mercado, y le contó sobre todos los mercados que él había ido a comer en las ciudades de Europa. Después de haber comido una gran variedad de cosas se sintieron satisfechos y decidieron continuar el paseo.

Jennifer dio a elegir a Colin entre el museo de Ciencia o el de Antropología, y Colin elegió el de ciencia. Así que pasaron un largo rato pateando el museo conocido como "Science World". La tecnología que tenía era deslumbrante, aunque quizás lo más bello de todo era la preciosa vista que tenía al océano. Una vez que se cansaron, Jennifer decidió llevarlo a la Biblioteca Pública. Ese sin dudas era uno de los lugares favoritos de Jennifer porque leer era uno de sus pasatiempos favoritos. Pasaron largo rato hablando de libros y recorriendo las viejas estanterías repletas con gran variedad de historias.

Cuando empezó a caer la tarde fueron a uno de los lugares más visitados por los turistas a Gastown, un barrio lleno de historia. Visitaron todos los locales típicos e incluso se animaron a sacarse un par de fotos. Colin compró un par de regalos, y cuando el sol ya estaba terminando de esconderse decidieron finalizar el paseo comiendo una picada y tomando una cerveza en uno de los bares más concurridos de aquel hermoso barrio. Ese barrio sin duda era fantástico, sus viejas construcciones y la hermosa iluminación que tenía distribuida hasta en los árboles, lo hacía parecer fuera de tiempo.

- Gracias por el paseo, fue maravilloso. - Agredeció él, una vez que brindaron.

- De nada, me alegra que lo hayas disfrutado. - Dijo ella con sinceridad. - A veces estar lejos de nuestras familias para filmar es difícil, así que lo mejor es conocer la Ciudad donde estamos y saber a que lugar podemos ir para sentirnos mejor. - Agregó a modo de explicar porque había querido hacer eso por él y Michael, aunque ese último no había podido unirse.

- ¿Eres muy unida a tu familia? - Preguntó él con curiosidad.

- Si, mis hermanos son como mis mejores amigos, y mis papás son las personas más increíbles del mundo. La verdad no podría haber pedido mejor familia que ellos. - Respondió ella, la voz llena de calidez y amor al hablar de su familia.

- A mi se me hace muy difícil estar lejos de mi esposa y mi hijo, no sé como voy a hacer sin ellos. - Admitió él con cierta melancolía y preocupación.

- Es difícil, uno nunca se acostumbra. - Dijo ella, sintiendo empatía por él. - Por eso somos tan unidos entre todos, ya vas a darte cuenta que la cena grupal y los días de grabaciones son lo mejor que te pasa en la semana. - Expresó el orgullo que sentía ante el hermoso grupo de compañeros que tenía y que juntos habían formado una especie de familia desde el primer momento.

- Si en algún momento llego a quedar efectivo en la serie, haré que se instalen conmigo aquí. - Le dejó saber él su idea para enfrentar la distancia.

- Es una buena idea. - Asistió ella. - Cuentame sobre ellos. - Pidió.

Colin le contó sobre Helen y su gran historia de amor, sobre como se conocieron en la secundaria y desde ese entonces se mantuvieron juntos. Le relató un par de historias chistosas sobre el principio de su relación, y también sobre el casamiento. Luego le contó sobre su hijo Evan y le mostró fotos de ellos.

Una vez que él se cansó de hablar le preguntó a ella sobre su situación amorosa, y Jennifer solo se atrevió a decir que hasta el momento todas sus relaciones habían fallado; así que elogió hablar sobre sus hermanos para sentir que aunque sea podía contarle algo sobre ella y su vida.

Al terminar la cena, Jennifer lo llevó a su hotel y se despidieron con un beso en la mejilla. Después de que él entrará al hotel, ella volvió a poner en marcha su auto y se fue a su departamento. Pensando durante el día que acababa de compartir con Colin sintió una sorprendente y agradable alegría. Había sido cómodo estar juntos y conversar sobre sus gustos, sus opiniones, y empezar a conocer un poco de la vida del otro. Se sintió feliz de que él haya pasado un rato agradable y de que le hayan gustado los lugares que ella había elegido hacerle conocer. Pensó en el día compartido y sonrió, algo en su interior le decía que ese podía llegar a ser el comienzo de una linda amistad.