Capítulo 3

Problemas

Rin y Keitaro llegaron a la casa de Sumire, quien los invitó a pasar, las niñas se volvieron locas con Rin.

-Tía!

-Tía!

-Hola, Ayame, Suzume…

Rin las saludó con un abrazo a cada una.

-Tía?

-Es que la quieren mucho. Jaken, ella es Samuru Rin…

-Ah! Por fin! Mucho gusto, Jaken Hayashibara. Y éste pequeñito?

Keitaro veía a Jaken petrificado. Era como morir e ir al cielo, conocer dos pilotos en un día. Jaken usaba una chamarra de cuero con una insignia de aviación.

-Es mi hijo, Keitaro… Kei…

-Eres piloto de avión…

-Sí, pequeño.

-Wow! Mama, mira también es piloto!

Rin sonrió.

-Mi amor…

-Pasa algo?

-Le apasionan los aviones.

Jaken sonrió. Alguien más llegó.

-Dónde están las sobrinas más lindas de todo el mundo!

-TÍO!

Las pequeñas corrieron a la puerta y se abrazaron a cada pierna de su tío, Rin giró a ver quién era y se sorprendió mucho al ver a Sesshoumaru.

-Sesshoumaru!

-Kami me bendice con tu presencia…

-Sesshoumaru!

Keitaro corrió a él para saludarlo nuevamente.

-Se conocen?

-Er- pues… sí…

-Cariño, voy por hielo y algunas botanas.

-Está bien…

-Voy contigo.

Sesshoumaru y Jaken se marcharon. Rin siguió a Sumire.

-De dónde conoces a Sesshoumaru?

-Hoy, cuando salí de la oficina fui a la playa con Kei. Kei salió corriendo directo al agua y él lo detuvo.

-Ah! Y qué te parece?

-Es muy agradable y se llevó con Kei de maravillas.

Sumire sonrió.

-Qué te parece como hombre?

-Ah! Sumire, eso es historia antigua! Ni ese ni ningún otro hombre se fija en una mujer con hijos.

-Rin…

-Mira, ya pasé esa etapa. No voy a repetir un Sasuke o peor aún un Kyotaro. Si mi hijo es feliz, yo soy feliz.

-Pero Rin…

-Sumire, no puedo. Tarde o temprano, Kei resentirá todo eso. Si Sesshoumaru quiere ser amigo de Keitaro, no me opongo… además…

-Además?

-Él me preguntó si me podía invitar a salir…

-Y qué le dijiste!

-Que sí…

Sumire casi chilló.

-Así se hace amiga!

Rin reía.

-Calma… es un tipo que conocí hoy…

-No es un tipo, es mi hermano!

Sumire se reservó para sí misma el pequeño dato acerca de Sesshoumaru, que si él decide ir en serio, lo hace. Poco después, Jaken y Sesshoumaru llegaron de la tienda con varias bolsas. Se pasaron la noche entre chistes e historias graciosas. Ya era tarde en la noche y ellos seguían bebiendo vino y hablando. Keitaro se acercó a Rin.

-Mama…

-Qué pasa, mi amor?

-Tengo sueño…

Rin vio su reloj, era ya casi media noche. Se despidió de todos y se marchó. Jaken subió a las niñas hasta sus camas, Sumire se quedó con Sesshoumaru.

-Sesshoumaru… acerca de Rin…

-Es fantástica, verdad? Es…

-No es un juguete…

Sesshoumaru frunció el ceño.

-Lo último que Rin necesita es que un tipo como tú venga a jugar con ella y dejarla cuando te canses.

-Oye! Qué te pasa?

-Rin es demasiado buena. Tanto que no juzga a nadie. Y por eso la usan mientras les conviene.

Sesshoumaru sonrió.

-La quieres mucho verdad?

-Más que mi jefa es mi amiga…

-Sumire, no te preocupes… te prometo que no la lastimaré… por el momento sólo quiero conocerla…

Jaken volvió con ellos.

-Ya las niñas están dormidas.

-Será mejor que los deje solos. Buenas noches, Jaken.

-Buenas noches, Sesshoumaru.

Sesshoumaru se despidió de Sumire con un beso en la mejilla.

-Te quiero, hermanita.

-Te quiero, tonto…

Sumire lo abrazó y lo besó en la frente.

-Ten cuidado…

-Lo tendré…

Sesshoumaru se marchó, Jaken cerró el portón de hierro y luego cerró la casa desde adentro. Al entrar en su habitación, su esposa se desvestía.

-Hm! Sabes lo que le pasa a un hombre 6 meses en alta mar?

-Tengo dos consecuencias de eso dormidas en la habitación del frente.

Jaken rió y la cargó, Sumire rió mientras rodeaba su cintura con sus piernas y su cuello con sus brazos. Jaken la besó en la unión de sus senos.

-No te imaginas todo lo que te extrañé, mi amor…

-Yo también te extrañé mucho, cariño.

Jaken la besó apasionadamente, manteniéndola contra su pecho. Contrario a lo que su cuerpo deseaba, le hizo el amor tomándose su tiempo. Su esposa era una mujer apasionada y extremadamente romántica, por eso mismo se entregaba a él completamente, haciendo que él se enamorara de ella cada vez más.

Descansaban abrazados entre besos y caricias, Jaken acarició su rostro y sonrió al ver sus ojos.

-Gracias a Kami que tienes los ojos de tu madre.

Sumire rió a carcajadas.

-Porqué?

-Porque tienes la mirada de Inutaisho-sama…

Sumire sonrió y lo besó con ternura.

-Jaken…

-Dime…

-Jaken, yo sé que te conocí siendo piloto… pero tal vez me estoy haciendo vieja… me la paso preocupada por ti…

-Te voy a decir un secreto, mi amor…

-Qué cosa?

-Dentro de 3 meses, será mi último vuelo como miembro de la fuerza aérea.

-Jaken…

-Voy a presentar mi renuncia, y te prometo, mi amor que me tendrás todos los días en casa a las 6…

-Jaken!

Sumire lo abrazó con fuerza y lo llenó de besos y abrazos.

-Te amo, mi amor!

Jaken sonrió y se dejó llenar de besos y caricias.

-Te amo, Sumire…

………………………………………

Varias semanas después –

Rin y Sesshoumaru se encontraron varias veces para que él y Keitaro se vieran. Sesshoumaru le regaló un modelo de avión armable y solían pasarse horas armando una parte. Paulatinamente, Rin fue cediendo a las peticiones de Sesshoumaru y comenzaron a salir en citas. Esa noche, cenarían en la casa, ya que Rin no consiguió niñera para Keitaro, sin embargo, Sesshoumaru cocinaría. Al llegar, Keitaro corrió a saludarlo.

-Hola, Sesshoumaru!

-Hola, Keitaro! Y tu mami?

-Arriba, se está cambiando la ropa otra vez.

Sesshoumaru sonrió.

-Preciosa…

-Ya voy!

Rin bajó las escaleras, vestía unos cómodos pantalones de Jeans y una blusa de cashemere verde pastel.

-Hola…

-Hm! Luces hermosa…

-En serio? No estoy muy… sencilla?

-Preciosa, es tú casa, deberías estar cómoda…

Rin sonrió y lo besó en la mejilla. Sesshoumaru dejó las bolsas en la cocina y lo primero que sacó fue una botella de vino.

-Mami, puedo tomar vino?

-No.

-Pero mami…

-Para ti te traje vino para niños.

-Sesshoumaru!

-Qué? Es jugo de uvas!

Rin rió a carcajadas. Sesshoumaru sirvió para los tres.

-Por la quinta cita sin un solo beso…

Rin volvió a reír.

-Quieres un beso? Sólo uno?

-Quiero más que un beso… pero… tú no estás lista.

Rin estaba pegada a su pecho, hizo el movimiento para besarlo, pero él puso su dedo índice sobre sus labios. La besó en la punta de la nariz.

-Eres fantástica, Rin… pero no.

Rin sonrió.

-No sé… a qué te refieres?

-Hablaremos después de cenar…

Sesshoumaru la besó en la mejilla y volvió a la cocina. Poco después anunció la cena.

-Scampi alla provençal…

-Qué es eso, mama?

-Camarones.

Sesshoumaru sonrió y les sirvió a ambos. Después de la cena, vieron una película para niños hasta que Keitaro se durmió.

-Ya vengo…

-Está bien…

Rin lo llevó a su cama y lo acomodó, lo besó en la frente antes de salir. Al volver abajo, Sesshoumaru estaba sentado en la sala.

-Sessh…

Sesshoumaru sonrió y abrió sus brazos, Rin se acomodó contra su pecho, él llevó un beso en sus dedos de sus labios a los de ella. Rin sonrió y tomó su rostro entre sus manos, lo besó con ternura.

-Rin!

-Qué! Quería besarte…

Sesshoumaru sonrió.

-Son deliciosos…

-Qué cosa?

-Tus besos, preciosa…

Rin sonrió. Sesshoumaru acarició su rostro.

-Tal vez suene extraño… pero te quiero, Rin… en apenas un mes te me has metido… te quiero, preciosa…

-Sesshoumaru…

Sesshoumaru selló sus labios con sus dedos.

-Aprenderás a quererme… o al menos me dejarás cerrar tus heridas…

Rin sonrió, sin embargo la tristeza se notaba en su rostro.

-Sesshoumaru… qué piensas de Keitaro?

-Te lo dije el primer día que te conocí… es un niño maravilloso…

-Aparte de eso…

-Sabes? No sé si Sumire te lo dijo, pero no me gustan los niños…

Rin se mordió el labio inferior, otra relación que se iba a pique sin siquiera haber comenzado. Realmente no esperó lo que pasó a continuación.

-Pero no es el caso de Keitaro… me gusta estar con él…

-Sesshoumaru…

-Es en serio, Rin… me gusta estar con Keitaro, es divertido… y ésta noche… cuando se durmió sobre mí… me sentí… no sé… pero es algo que quiero hacer por el resto de mi vida…

Rin se irguió para ver su rostro, Sesshoumaru sonrió.

-No he sido del todo honesto contigo…

-Qué pasa?

-Dentro de dos meses me voy…

-A dónde?

-Tengo una misión que completar… y por eso… te pido perdón…

-Sesshoumaru…

-No quiero atarte, Rin… posiblemente me incomuniquen y no quiero atarte… pero realmente me gustaría saber si serías capaz de esperar a que volviera…

-Sesshoumaru…

-No me contestes… ya lo sabré…

Rin lo besó apasionadamente.

-Te lo diré antes de que te vayas…

Sesshoumaru dejó salir el aire de sus pulmones en un sonoro suspiro.

-Kami, preciosa… cómo es que con besos tan deliciosos estabas sola?

Rin rió.

-Tal vez aguardaban por ti… de hecho pensé que no sabía besar…

-Cómo está eso?

-Tuve un novio que me decía que besaba terrible.

-Ese tipo está loco…

Rin sonrió.

-Rin, comprendo que te preocupes por cómo me lleve con Keitaro… pero porqué te preocupas tanto?

Rin vio al piso.

-Tal vez es hora de que sepas la verdad… Keitaro no es mi primer hijo…

-Cómo?

-Ésta fotografía…

Rin se levantó y tomó la fotografía, donde había un pequeño un poco pálido, sus labios azulados, sin embargo sonreía en brazos de Rin.

-Nunca la vi, de cerca… creí que era Keitaro…

-No… se llamaba Daisuke…

-Se llamaba?

-Sí… Daisuke murió un año antes de que quedara embarazada de Keitaro… tenía dos años cuando murió…

-Lo siento mucho, preciosa…

-Daisuke nació con un agujero interatrial… en su corazón… hay un agujero que se cierra cuando el bebé respira por primera vez… el de Daisuke no se cerró. La sangre de las venas y la de las arterias se mezclaba y le daba deficiencia de oxígeno. Estaba tan débil que ningún médico se atrevía a operarlo… después de un largo tratamiento, pudieron hacerlo… pero su corazón no volvió a latir cuando debía hacerlo…

Sesshoumaru acarició el rostro de Rin y eliminó sus lágrimas.

-Preciosa…

-Sasuke no quería hijos… primero me reprochaba por haberme embarazado y después me culpaba de la muerte de nuestro hijo…

-Es un bestia…

-Cuando estuve embarazada de Keitaro, hasta llegó a golpearme… por eso lo dejé.

-Te golpeó embarazada!

-Sesshoumaru… por eso me preocupa tanto lo que pienses de mi hijo… he pasado por demasiadas cosas por él y no pienso permitir que nada ni nadie lo lastime…

-Te comprendo, preciosa…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Te comprendo y te admiro… pero… porqué te embarazaste si tu esposo no quería?

-Pensé que cambiaría cuando el bebé naciera… que iba a quererlo… eso fue cuando Daisuke… Keitaro fue un accidente.

Sesshoumaru la dejó abrazarlo.

-Era un niño precioso… de seguro fue muy feliz…

-Ésa es una de las pocas veces que sonrió.

-Hay sonrisas que van cargadas de tristeza…

Sesshoumaru la besó en la sien.

-Tal vez es mejor que descanses, preciosa…

-Perdóname…

-No tengo nada que perdonarte… nos veremos mañana?

-Sí…

-Te quiero, preciosa…

-Yo también te quiero, Sesshoumaru.

Se despidieron con un dulce beso. Antes de irse, Sesshoumaru se devolvió y la besó nuevamente.

-Descansa…

-Tú también…

Sesshoumaru se marchó. Rin cerró todo y subió a su habitación, allí se encontró con Keitaro sentado en su cama, casi dormido.

-Kei…

-Gomen, mama…

-Por qué, mi amor?

-Sesshoumaru no quiere ser tu novio?

Rin rió.

-De dónde sacas esas cosas? Será mejor que te duermas.

-Mama, es por mi culpa que no tienes novios?

-No me interesa tener novios, Kei… a dormir…

-Pero mama…

-Es hora de dormir, mi amor…

-Hai…

Rin se acostó junto con Keitaro, el pequeño se abrazó a su pecho y se quedó dormido.

-Mama…

Rin sonrió al escucharlo, lo besó en la cabeza.

………………………………………

Eran cerca de las 10 de la mañana, sonó el teléfono, Rin contestó rápido, ya que de milagro, Keitaro seguía dormido.

-Bueno?

-Rin…

-Hola, Sumire!

-Cómo estás?

-De maravillas. Y tú?

-Estoy bien… y dime, algo… ya somos oficialmente cuñadas?

Rin rió a carcajadas.

-No sé… será de que después de un par de besos me pudo considerar su novia?

-Sumire suspiró.

-Es mi hermano y ni yo lo entiendo. Pero… dime qué le compraste de regalo.

-Regalo?

-Rin, es su cumpleaños!

-Qué! No me dijo nada!

-Y no te dijo nunca o qué?

-Pues no, no me lo dijo… o tal vez sí y no lo anoté…

-Mama!

-Keitaro despertó, iré a comprarle un regalo…

-Le gustan las camisas, pero sin cuadros.

-Sí, usa muchas camisas…

Rin se despidió de Sumire y fue con Keitaro. Luego de bañarlo y darle desayuno, salieron a buscar un regalo para Sesshoumaru.

-Mama, mira…

Rin sonrió al ver lo que Keitaro le señalaba. Habían unas gafas de sol y el modelo del anuncio estaba vestido como piloto. Se imaginó a Sesshoumaru con las gafas y en su mente no se veía nada mal. Entró a la tienda y las compró.

-Éste va a ser para que tú se lo entregues, Kei…

Continuaron caminado, ya Keitaro estaba cansándose.

-Mama, ya, vámonos…

-Aún no compro mi regalo, amor…

Rin encontró lo que buscaba y lo compró. Al salir de la tienda, cargó a Keitaro, él se acomodó sobre su hombro, rodeando su cuello con sus bracitos.

-Mama…

-Dime, mi amor…

-Vamos a comer helado…

Rin sonrió, las tiendas de comida estaban dos pisos más arriba. Mientras se dirigía a una escalera mecánica, creyó alucinar al ver a Kyotaro frente a ella.

-Rin!

-Hola, Kyotaro…

Keitaro lo vio y vio a Rin.

-Kei, él es Kyotaro…

-Hola, Kyotaro-san…

-Él es mi hijo… Keitaro…

Kyotaro asintió.

-Es algo obvio si lo llevas cargado…

-Verdad?

-Mama, mi helado!

Rin sonrió.

-Ya vamos… fue agradable verte, Kyotaro… y ver que estas bien…

-Igualmente…

Rin subió a las escaleras. Kyotaro la vio alejarse de él mientras subía.

-Rin!

Subió a las escaleras y la siguió.

-Rin! Rin!

Rin se detuvo al bajar de las escaleras. Kyotaro la alcanzó.

-Rin… fui un completo idiota…

-No, Kyotaro...

-Sí lo fui! Rin, nunca estuve mejor que cuando estuve contigo…

-No…

-Es cierto… Rin, vuelve conmigo por favor…

-Por Kami, Kyotaro…

-Dame una segunda oportunidad… es cierto que cometí un error… debí al menos tratar a tu hijo…

Rin movió la cabeza negativamente.

-No, Kyotaro… estoy con alguien… lo siento…

-Rin… yo te amo…

-Lo siento mucho, Kyotaro… pero yo lo amo… y más que amarlo, lo respeto… lo siento mucho, Kyotaro… me hiciste mucho daño y sólo pude lidiar con eso olvidándome de ti…

-Yo te hice daño? Claro, no hablemos de que me ocultaste por dos meses el hecho de que tienes un hijo…

-Sí cometí un error. Un error que no supiste perdonar. Un error del que estoy arrepentida y espero que mi hijo nunca se entere.

-Muy tarde, Rin. Tu hijo ya sabe que lo negaste.

-Yo no lo negué… Kyotaro… por favor, dejemos las cosas como están.

-Mami qué significa negaste?

Rin continuó su camino hasta la heladería.

-Olvida eso, mi amor… chocolate y macadamia…

-Yo quiero batida, mami…

Después de que les sirvieran los helados, Rin eligió una mesa. Kyotaro se sentó en la misma.

-Rin…

-Kyotaro, por favor…

-Rin, no recuerdas cuando hicimos el amor?

Rin negó con la cabeza.

-Kyotaro, por Kami, ya desiste…

-No recuerdas cómo te retorcías de placer? Cómo me gritabas que te lo hiciera más fuerte?

-Ya basta! Mi hijo está aquí!

-Déjalo que se entere del tipo de mujer que es su madre. Escúchame mocoso, tu mamá es una cualquiera…

Keitaro se enfadó.

-DEJA A MI MAMÁ TRANQUILA!

Rin recogió sus cosas y cargó a Keitaro.

-No te quiero volver a ver.

Rin se fue del lugar. Llegó a la casa aguantándose las ganas de llorar.

-Mama…

-Kei… porqué no juegas con tu aviones?

-Sí, mama…

Keitaro la vio entrar en la habitación y llorar desconsolada. El pequeño vio su avión favorito y bajó la cabeza. Entró en la habitación y subiéndose en la cama, acarició la cabeza de Rin.

-Mami…

-Kami, Kei…

Rin se quitó las lágrimas del rostro. Su pequeño tomó otra de sus mejillas entre sus deditos y examinó la gota.

-Mami, porqué estás triste? Lo que ese señor dijo era malo?

Rin lo abrazó con fuerza.

-Perdóname, mi amor… perdóname…

-Mami…

Keitaro le ofreció su avión favorito.

-Para que no estés triste, mami…

Rin sonrió entre lágrimas y besó a su pequeño.

-Gracias, mi amor...

Sonó el teléfono. Rin lo contestó.

-Bueno?

-Preciosa… estás bien?

-Sí…

-Iré por ti, saldremos a comer…

-Está bien…

Cerraron la llamada. Rin se levantó y se lavó la cara. Apenas terminó de maquillarse cuando Sesshoumaru llegó.

…………………………………

N/A: Qué tal? Espero que les guste que acelere las cosas un poquito, jeje, me tortura más inventarme relleno para mantenerlos separados.

Espero sus reviews!

Besitos

Mizuho