Los años habían pasado para Inko Midoriya y su hijo, sin saber algo de All Migth o de Toshinori Yagi. Inko había tratado de olvidar su pasado, todo su pasado doloroso, los desprecios de su padre cuando estaba con Toshinori, que al final incluso tuvo razón, ya que Toshinori la abandonó. Pero no le dolían los desprecios, le dolía que tuviera razón; no importaba que hubieran pasado todos esos años, no podía evitar pensar en él, y recordarlo cada vez que alguien hablaba de "All Migth", sabiendo que eso solo era la imagen superficial de quién era en realidad.

Inko agito la cabeza, tratando de despejar su mente.

Ahora no era eso lo que importaba, llevaba a Izuku de la mano hacía la escuela. Volteo a verlo... Su hijo le sonrió, emocionado.

–Mama, ¿cómo se llama ese héroe?– Le preguntó el niño a la mujer, quién al voltear a ver la dirección que señalaba el niño abrió los ojos algo sorprendida.

La dirección a la que apuntaba el niño era un puesto de figuras de acción que decía "All Might, el héroe número uno" y a pesar de que Izuku no sabía leer, le llamaba la atención.

Inko cerró los ojos, tratando de idear una respuesta. Pero al querer abrir su boca para responder, las palabras no salían. ¿Qué le hiba a decir?, era tan solo un niño y para ella sería una tortura que su hijo admirara aquel héroe, a pesar de que fuera el número uno.

A costa de todo prefirió decir la verdad, puede que le doliera a ella, pero tarde o temprano el lo sabría, pues All Migth era un héroe famoso... Pero le diría un verdad a medias.

Cerró los ojos un momento, preparandose mentalmente para mentir.

–El es... All Migth, el héroe número uno– Dijo, algo nerviosa.

–¡Se ve increíble!– Exclamó emocionado el niño.

Inko no dijo nada.

–Concentrate Izuku, es tu primer día, debes asegurarte de hacer muchos amigos.– Le dijo, cambiando de tema drsticamente.

–¡Claro! Y de aprender para ser un gran héroe.– Contesto el chico con un gran entusiasmo.

Inko se sentía incomoda, simplemente siguió caminando hacía la escuela y se despidió de Izuku, con un fuerte abrazo y un beso en la mejilla.

–Te amó Izuku, por favor cuidate mucho y no confíes en extraños, no salgas de la escuela y comportate bien, si tienes ganas de decir algo o hacer del baño levanta la mano. – Dijo la mujer, en un tono de suplica.

El niño la miro.

–¿Volverás por mí?...– Le preguntó el niño, con una mirada de preocupación.

Inko lo volvió a abrazar.

–Siempre volvería por ti.– Dijo la mujer.

Y entonces Izuku soltó llanto, por que era la primera vez en su vida que se separaba de su madre en un lugar desconocido, siempre pegado a ella, lo más lejos que había estado de su madre es cuando ella salía a comprar o hiba a trabajar, pero ahora ella lo dejaba en un lugar desconocido, sin tener la certeza de si volvería o no. No estaba acostumbrado.

La mujer le limpio las lagrimas al niño y lo encamino hasta la entrada.

Lo llevo hasta la entrada y se despidió de él con una sonrisa, y no fue sino hasta que lo observo desaparecer que se sintió sola, y algo abandonada sin su Izuku.

Habían pasado varias horas desde que Izuku se encontraba en ese lugar nuevo, estaba algo nervioso, no solía pasar mucho tiempo sin su madre.

Estaban en el receso, Izuku llevaba una manzana, se había sentado en una mesa algo apartada. Observo a los demás niños jugar, ¿es qué acaso todos se conocían?, él no pudo hablar con nadie y su madre le dijo que hiciera muchos amigos, estaría decepcionada si se lo decía.

Esos pensamientos rondaban en la mente de un pequeño Izuku de 6 años de edad. Después de varios minutos, el receso termino y Izuku se dispuso a volver a su aula, camino durante un largo momento se dio cuenta de que estaba perdido.

Las lágrimas salieron de sus ojos verdes, y sin darse cuenta ahora incluso gritaba.

Por el camino paso un chico rubio, de cabello alborotado igual que Izuku.

–¿Éstas llorando?...– Preguntó risueño el chico.

Y no hubo respuesta de parte del niño, solo un sollozo. Eso solo provoco más risa en el chico rubio.

–Miedoso...– Dijo él chico, antes de comenzar a caminar hacía un algún lugar que Izuku no conocía.

El chico de cabellos verdes trato de limpiarse las lágrimas lo más que podía, sin conseguir mucho, mientras miraba como su esperanza de encontrar el lugar donde se supone volvería.

00

00

00

Kami Inuzuka 120:

Gracias por leer mi fanfic, la verda olvide que tenia este fanfic y al recibir tu review recorde que ya tenia el capitulo terminado. Espero que te haya gustado, aunque es más corto que los anteriores por que esta dividido en dos partes como habras notado.

Dare aclaraciones pero en el siguiente.