Capitulo 3- Hogar
Lleva horas en la cámara de gravedad, concentrándose en su entrenamiento, pero de vez en cuando le es inevitable pensar en lo que le dijo mi abuelo cuando lo abordo accidentalmente en uno de los pasillos, le dijo que nací prematuro, que mi madre y yo estábamos bien y retrasaron el alta porque me cortarían la cola, fuera de lo que se esperaba, ni siquiera dio señales de que aquello le importara y se sentía satisfecho por decide tomar un descanso y almorzar. Al salir de la cámara de gravedad se percata que un fuerte ki se acerca, sabe que se trata de mí, pero no quiere verme ni saber nada de mi madre, sin embargo le es inevitable pensar que el dueño de ese ki, su hijo, sea igual a él, fuerte, con los ojos negros azabache, a pesar de ser mitad terrícola, parecería más que nada un saiyajin….que equivocado estaba.
Por primera vez entrare a ese hogar como un ser independiente, para esos momentos me encuentro dormido, a penas abro los ojos, de inmediato me llevan a mi habitación
-No dormirá aquí- dice mi madre mientras toma un muñeco de felpa en forma de tiranosaurio con una carita feliz- dormirá conmigo, estará acompañado en su primera noche-me besa, me sonríe, en esos momentos soy todo para ella.
Mis abuelos no pueden dejar de mirarme, me acarician y me llaman por mi nombre, continuo experimentando cosas nuevas, llega nuevamente el momento de alimentarme y lo hago sin problemas, sintiendome completo. Siento su ki rondando por los pasillos, pero nada más, no se acerca, solo estaba regresando a la cámara de gravedad mis abuelos me miran y buscan parecidos con ellos, con mi madre, mi padre y alguno de mis bisabuelos
-Haces bien en llamarlo Trunks- dice mi abuelo mientras me tiene abrazado- se parece a mi padre quien tenía ese nombre- ella sonríe, termina de alimentarme, le lleva más de una hora
-Es igual de glotón que su padre
-Es hora de bañarlo, vamos hija- mi abuela me toma en brazos y me llevan hasta el baño para lo que sería mi primer baño en casa, mi abuela supervisa a mi madre en todo.
Comienza a caer la noche, me encuentro limpio, satisfecho y con mucho sueño, solo quiero dormir, me acomodo en el regazo de mi madre y me quedo dormido.
-Iremos a dormir
-Hija, ¿No se lo llevaras a Vegeta para que lo conozca?
-Mamá, si le interesara ya hubiera venido a verlo, pero ni siquiera se ha parado por aquí, estoy muy cansada, llevara a Trunks a dormir y me daré un buen baño
-Esta bien, pero cualquier cosa, avísanos a tu padre y a mí
Mi primera noche no sería fácil, hasta ese momento mi madre pensaba que había salido muy tranquilo y en efecto lo era, por desgracia me pasaría algo que me quitaría la tranquilidad y sería el susto de todos.
Son las nueve de la noche, me arrulla y me acuesta en una pequeña cuna que acondiciono para mí, busca su ropa para entrar al baño, cuando, súbitamente, siento un malestar que no puedo especificar en mi pancita, solo se que duele y no puedo soportarlo, inevitablemente comienzo a protestar en el único modo que me es posible, llorando, con un llanto tan fuerte que parecía se escuchaba en el último rincón de la corporación, mi madre me toma entre sus brazos e intenta calmarme, me ofrece su leche, pero no puedo tomarla, el dolor de mi pancita se incrementa, mis abuelos espantados corren a verme, preguntando a mi madre que sucede y ella entre lagrimas de desesperación dice que no entiende, hacia un par de minutos estaba tranquilo. Mi abuela busca si estoy limpio, mientras mi abuelo revisa la cuna con minuciosidad buscando desde un insecto hasta si el colchoncito tiene un defecto. Me arrullan, mi abuela soba mi pancita mientras me toman mi temperatura, mi abuela comienza a desesperarse. Mi abuelo trata de distraerme, pero no puedo, el dolor es tan fuerte que no puedo tener mi atención en nada más.
Mi llanto es tan desesperado que logra despertar a mi padre, quien sin poder evitarlo, pone atención en lo que sucede en la habitación, quiere dormir pero no puede, mi llanto es furioso y mi ki se incrementa para luego bajar de inmediato y volverse a incrementar
-Llamare al pediatra- mi madre busca su número en una de sus cientos de tarjetas que guarda en su bolso, mi abuelo pone mi cabeza en su hombro y me da palmadas en la espalda…logro sacar mi aire, lo vuelve a hacer y sacó mi aire de nuevo, mi llanto cesa. Mi madre exhausta deja de buscar
-Parece que olvidaste sacarle su aire- me entrega a mi madre, me miran a la expectativa, estoy tan cansado que solo quiero dormir un buen rato, no quiero saber nada más. Ella me abraza con fuerza- me asustaste, Trunks- me duermo
Un ki poderoso me despierta, mi madre se está bañando, y aquella presencia se encuentra aun más cerca, estoy tan cansado que solo quiero dormir. La puerta se abre y entra sigilosamente, se acerca a la cuna al lado de la cama de mi madre, me observa, soy todo lo contrario de lo que imagino, vio a un recién nacido escuálido, que parecía un terrícola más que cualquier otra cosa, abro los ojos, para mí es un gigante poco nítido que muestra cierta curiosidad ante mí. No se atreve a tocarme, tan solo asimila que lo que tiene frente así es en realidad su hijo.
Además del ki no había nada que me identificara como su hijo, ¿Quién o qué lo notaría? Hasta el hijo de su acérrimo enemigo tenía más parecido a un saiyajin que yo, al menos él tenía una cola. Su padre debía de estar retorciéndose en el infierno por esa afrenta. Así fue su primera impresión sobre mí, por ello no podía dejar de verme, tan absorto estaba en ese cuerpecito frágil que había ayudado a crear que contenía un ki más poderoso que el del propio Gohan, que no se dio cuenta de que mi madre estaba parada, absorta también de ver a aquel príncipe examinando a su primogénito, no se atrevía a decir nada o hacer algún movimiento, él hizo una ligera mueca de molestia
-Esta demasiado flaco, débil…parece un ser humano ¿Qué no eres capaz de llevar en tu vientre a un saiyajin correctamente?- No le contesta, le mira seriamente, tan solo se acerca a mí, me toma entre sus brazos
-Nació prematuro, por eso esta así…yo cuide mi embarazo, los doctores no saben porque nació antes de su tiempo- me acerca a su seno y yo bebo de ese manjar que es mi único sustento, él mira aquello tratando de ocultar su sorpresa, por primera vez veía a un recién nacido alimentarse ávidamente de su madre y aun más con el hecho de que yo era su hijo. Se sienta en la cama, me acaricia, experimenta una sensación inexplicable, el amor, la ternura, la sensación de protección, olvidó incluso que mi padre estaba ahí observándonos con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón. Incrédulo no puede creer aun que fue partícipe de mi concepción, que en mis genes llevo su historia, la de su estirpe, que aunque no lo parezca perpetuo su herencia saiyajin. Él participó en la creación de mi vida, se da la media vuelta se marcha, ha sido demasiado para el príncipe
-Vegeta- le llama con palabras dulces, se detiene, la mira de soslayo, se aproxima a él y no hace nada por alejarse- ¿No quieres saber su nombre?- se da la medía vuelta, nos mira, observa aquel seno que fue suyo también y que ahora provee de alimento a su hijo- Trunks, su nombre es Trunks Brief
-Llámalo como quieras…es tu hijo
Esa noche no duerme, no por los androides, siente un vacio en el estomago, un vacio que no puede dejar de sentir, todo es raro, todo se remueve, es padre, padre de un varón frágil, débil, del cual dudaría su paternidad de no ser por aquel ki. Escucha mi llanto a las 4 de la mañana, no puede dormir no importa lo que haga. Va a su cámara de gravedad, se concentra en convertirse en súper saiyajin, nos olvida, cae rendido, cansado y se pierde en el olvido de su sueño.
Es mi séptimo día de vida, mi madre me tiene abrazado y me habla de una fecha, 12 de mayo, repite varias veces
-Tienes su mirada…y aun dice que te pareces a un ser humano- me besa- eres como él- y no se fija que él está detrás de ella escuchándolo todo
