CAP III
La reunión familiar de Sango era toda una fiesta, la noticia de su boda llego hasta las mas remotas amistades que inclusive hacia que la enorme casa pareciera una cabaña. La música era magnifica y por donde quiera que mirases había montones de gente riendo y felicitando a la feliz pareja, Sango me miro por enzima del hombro y yo levante mi cerveza transmitiendo la felicidad que tenia por ella.
-Buenas tardes señorita Kagome- hablo un tipo tosco el cual tenia muy bien identificado.
-Ha, Koga...- le respondí sin mucha importancia. -Buenas tardes, no pensé que fueras a venir hoy.-
Koga se rasco la frente con algo de nerviosismo. -No puedo faltar a las reuniones de Sango, me mataría - sonrió y los dos nos dedicamos a observar el panorama de felicidad que rodeaba a nuestra amiga.
-Oye Kag, escucha...-
Puse un dedo sobre sus labios para callar cualquier otra tonta excusa sobre su comportamiento -Koga, no quiero ser grosera, pero ya te dije que no.- departí en el tono mas amable que pude vociferar, Koga es un chico bastante amable que conocía desde la infancia y no dudaba que su atractivo se incremento con los años, dejo de ser el chiquillo de lentes escuálido, convirtiéndose en un fornido atlético de cabello largo y sensual sujetado con una coleta y con actitud bonachón, incluso habíamos tenido escasos roses amorosos, besos en fiestas y etc pero lo único que pude sentir hacia el era pura amistad y cariño.
El cerro los ojos con resignación y después me tomo de las manos -Espero tener una oportunidad Kag, no lo dudes que seras mi mujer- y sonrió con confianza para después alejarse entre toda las personas, yo me quede por completo anonada, no se de donde demonios Koga podía sacar tanta confianza en si mismo pero bueno, así era el.
Me quede un rato mas a charlar con unos cuantos conocidos y en el momento que sentí agobio me dedique a buscar un cigarrillo entre el bolso, salí de la casa y fui directo al la terraza jardín que de igual manera se encontraba con gente pero era menor cantidad, recargue todo el peso del cuerpo contra el barandal y encendí el vicio que creí haber dejado años atrás.
Flash Back
-Deberías de dejar ese vicio tan asqueroso Kagome.- exclamo InuYasha molesto. Puse los ojos en blanco ante sus peticiones y me vi obligada apagar el cigarrillo en medio de la playa.
Abrace a InuYasha por detrás para tratar de calmarlo -Me conociste así, no se por que te molesta tanto.- sonreí.
El se quedo con bufes y aires de fastidio. -Las chicas bonitas no fuman ni beben Kag, creo que trabajar en ese Bar te esta haciendo mal, sabes perfectamente que no me gustan las rameras.-
Fin de Flash Back.
Recordar es volver a enfadarse, fruncí el ceño maldiciendo. -Maldito idiota, y de pensar que si te gustaban las rameras.- resople ante la nada pensando que nadie me escuchaba y le di el ultimo faro de soplo al cigarrillo antes de tirarlo.
-No sabia que en esa linda boca se dijesen sandeces.-
Me gire de inmediato y ahí me encontré al tal mencionado moreno "Bankotsu", evite verme como una tonta ante el susto y actué con desinterés.
-Mira quien habla, ¿Acaso no te has mordido la lengua, menudo palurdo?.-
El tipo asemejaba ser inteligente con respuestas practicas muy bien ideadas y se hecho una sonrisa de sarcasmo, pareciera que lo que le dije no le afecto en lo mas mínimo. - ¿Lo dices por lo de anoche?- arqueo la ceja.
-Bah, si tienes cerebro- limite a responder.
El se carcajeo otra vez y yo me quede en blanco así que pregunte con perplejidad -¿Que es tan gracioso?.-
-Pequeña fiera, pero si no te hice nada malo, hice lo que tenia que hacer y ya, no me digas que estas sentida por que no te pedí una disculpa- dijo en seco, su brutalidad con la honestidad me trajo un sabor amargo. El muy idiota patán saco entre su pantalón un exquisito cigarrillo de los mas caros en Japón y comenzó a fumárselo con elegancia, nos quedamos callados unos cuantos minutos y ese exquisito olor inundo mi nariz junto a su perfume varonil con actitud galanteador, claro que no iba a quedarme atrás y me erguí como una institutriz.
Lo recorte de arriba abajo, era gallardo e incluso el lo sabia, pero eso iba hacer suficiente para intimidarme. -No es la disculpa, simplemente te me haces alguien pesado.- confesé. -Y no me llamo "Pequeña fiera", me llamo Kagome, ¿Ha quedado claro?.-
Bankotsu se quedo serio ante mi afirmación y exhalo el humo en mi rostro. -Claro, pequeña fiera como tu digas.- y finalizo su actividad con el cigarrillo acercándose a mi con aquellos ojos de azul intenso y sonrisa sardónica, muy al fondo deje que me tomara por la cintura con sus enormes manos mientras aproximaba sus labios a los míos, pude respirar y sentir su aliento mezclado con tabaco y Whisky, me estaba volviendo loca para que finalmente me besara sin ninguna restricción, examino cada parte de mi boca y sentí su lengua casi hasta el fondo de la garganta, el beso francés mas sensual y atrevido que he experimentado y justo en ese momento se detuvo para hablarme al oído con su voz sexy. -No hace falta que te diga mi nombre, seguro ya lo has preguntado.- afirmo con tinte soez.
La piel de todo mi cuerpo se erizo y mis pezones sufrieron un cambio, el tibio vapor de el chocando contra mi oreja me hizo flaquear pero pille su conducta y enseguida no podía creer lo que estaba escuchando, tenia razón Sango, menudo imbécil que era y yo aquí siguiéndole la corriente, separe mi cuerpo de el en un santiamén y lo apunte con el dedo indice ocultando todo rastro amatorio de mi .-Sabes, no tengo ni la menor idea de quien eres y la verdad poco me interesa saberlo- sonreí de la misma manera que el sacando del bolso un mechero recargable marca colibrí y se lo entregue. -Al menos enciende tu cigarrillo con propiedad, para cigarrillos tan caros te quedaste corto con el mechero.- hable victoriosa, Bankotsu se quedo con el ceño fruncido, pareciera que ninguna chica le había hablado así antes y eso para mi fue complaciente.
-Adiós, cretino- y camine con elegancia sin dejar de mover las caderas. Cuando al fin me encontré fuera de territorio enemigo me recargue en una pared y lleve mi mano al pecho, el corazón latía al mil por hora y yo me preguntaba que diablos pasaba conmigo, siquiera conocía a este tipejo y en medio de la nada me comenzó a provocar molestia y a la misma vez mojarme las braguetas, quizás yo era una especie de imán atrayente de hombres brutos y patanes.
-¡Vamos Kag!, se supone que tienes que estar concentrada, nada de aventuras y chicos de una noche- pensé en reproche.
Una vez que respire y conté hasta diez, camine con buena actitud en busca de Sango mas sin embargo para mi sorpresa, mi amiga estaba con Miroku enfrente de toda una bola de familiares y amigos que los rodeaban en circulo, hice un espacio y quede enfrente, el señor Taijiya me ofreció una copa de Champagne y todos guardamos silencio esperando por el sermón de los futuros esposos.
Sango subió a un banco mientras chocaba su anillo de compromiso con la copa para hacer una clase de timbrado. -Primeramente quiero dar gracias a todos por asistir a esta fiesta de compromiso y brindarnos su apoyo, Miroku y yo estamos felices de que todos pudiesen presenciar nuestra unión, también quiero brindar por mi mejor amiga Kagome, quien me apoya en todas mis locas decisiones y que ademas...- Pauso y sus ojos brillaron con tintes de diversión - Espero que encuentre al amor de su vida como lo he hecho yo con Miroku, después de todo te lo mereces Kag, eres una mujer increíble- me apunto con su copa alzada, todos aplaudieron por las palabras conmovedoras de Sango y entre tanto alboroto y miradas fugaces a mi persona, alguien en especial se me quedaba contemplando de manera extraña, era Bankotsu sosteniendo en brindis su copa mientras me guiñaba el ojo. Me enfade, como iba ser posible que en una típica fiesta el maldito condenado supiese que estaba soltera y con aquellas palabras de mi amiga fueron mas que suficientes para decirle "Es una chica soltera que le va mal en el amor", fue humillante hasta cierto punto aunque yo supiese que Sango no tenia ni la menor idea de lo que estaba sucediendo o apunto de suceder, a partir de ahora era una oportunidad magnifica para este cazador verme como presa.
¡Gracias Sango!
Lamento escribir tan corto los capítulos pero me lleva tiempo, como es una trama algo larga no quiero enloquecerlos tanto. Saludos! No olviden dejar sus comentarios!
Gracias!
