N/A
Un nuevo capítulo.
Gracias por leer.
Espero les guste.
Disclaimer:
The Prince Of Tennis no me pertenece.
Tell Me What Is Love
Capítulo II
Una suave risa escapo de sus labios al sujetarse con fuerza de las agarraderas del balcón de Sakuno, ella se había marchado a su casa antes de que amaneciera aunque bueno como todo caballero la había acompañado, ahora, justo en ese momento la noche había caído, los padres de la cobriza se habían marchado, al menos eso dejaba en claro los atuendos que usaban y la limusina que habían abordado, llego al balcón y tomo aire, estaba un poco cansado, había discutido con Momo sobre su novia, la chica de coletas que había insultado a su... ¿qué eran?, tan solo sabía que compartieron besos pero no sabía que relación tenían.
Miro la habitación completamente oscura, las cortinas estaban descorridas por lo que podía ver todo lo de adentro pero a ella no la veía, una tenúe luz se escapaba de lo que suponía era el sanitario, toco con suavidad la ventana de su balcón causando vibraciones y la puerta del sanitario se abrio de inmediato dejando ver a la cobriza que aún a oscuras se veía como una Diosa, ella camino de prisa hacía la puerta del balcón para abrir la misma y darle la espalda de inmediato, entro sintiendo la cálidez del ambiente - Quería verte antes de dormir para soñar contigo - le indico antes de abrazarla por la espalda sintiendola temblar.
- ¿Sakuno? ¿Qué tienes? - pregunto intentando que ella diera media vuelta pero no quería, desesperado por aquello la tomo de las muñecas y la hizo girar de golpe... la ira invadio cada parte de su cuerpo, tenía un corte en el labio inferior, el pómulo derecho morado, mucho más que ayer, y un corte en la ceja que había sido curado con una vendoleta, sus ojos estaban completamente hinchados, mataría a quien sea que le hubiera puesto la mano encima, eso iba a hacer en ese momento, ¿cómo planeaba protegerla sino la tenía cerca?, se enojo consigo mismo por ser tan idiota, por ser un reverendio imbécil al no protegerla.
- M-Mi padre no estaba contento con lo que Tomoka dijo... mamá no hizo nada... e-e-ella no hizo nada - las lágrimas acudieron a sus hermosos ojos y él tan solo se apresuro a limpiarlas pero no podía puesto que ella se escondio en su pecho llorando con fuerza, la sujeto entre sus brazos intentando calmarla pero ella solo lloraba más fuerte - Tranquila, no volvera a tocarte, lo prometo - aseguro besando sus cabellos y dibujando caricias en su espalda para intentar confortarla pero no lograndolo del todo, hablaría con su amigo para solucionar ese problema porque sino entre ellos si que iba a crecer un problema quisiera o no.
Porque nadie la iba a lastimar - R-Ryoma... no me dejes sola - súplico a media voz y asintió de inmediato, si ella lo necesitaba siempre iba a estar con ella, siempre, no iba a permitir que nada malo le sucediera... Sakuno era su vida desde que la conocio.
Sonrió al verlo acariciar la herida de su mejilla, en cuanto había llegado a casa se hizo la dormida esperando por ir a la escuela, fue su sorpresa cuando su padre le dijo que no iría, no esa semana y que después la golpeara en cuanto comenzo a preguntar porque no iba a asistir, su madre había visto como la golpeaba y no había hecho nada, la persona que se suponía era quien tenía que protegerla no lo hacía, tan solo veía pero ahora en los brazos cálidos del peliverde se sentía querida y amada, la puerta de su habitación estaba cerrada con candado y sabía que sus padres no la despertarían en cuanto llegaran, era su rutina.
Por lo que simplemente disfrutaría de su tiempo al lado de este, toda la noche - ¿Te duele? - pregunto y negó con la cabeza, punzaba pero no deseaba preocuparlo en lo absoluto por eso prefirio no decirlo - Arreglare que esa chica diga la verdad, lo prometo - asintió ante aquello puesto que confiaba en él, era lo que más deseaba, que se arreglaran las cosas para que su padre no le alzara la mano - Gracias - agradecio con una tierna sonrisa y con un sonrojo cubriendo sus mejillas - Quiero llevarte a un lado, ¿vienes? - lo miro sorprendida, es decir, era de noche, estaba bien siempre y cuando sus padres no se enteraran pero...
- ¿A d-dónde? - pregunto viendo una sonrisa ladina en el rostro de este que beso castamente sus labios para sentarse sobre la superficie blanda de la cama y tomarla de la mano con suavidad - Me gustan mucho las carreras de motos aunque no tengo una propia pero corro hoy... ven conmigo - le pidio este con un brillo en los ojos que no le había visto hasta ese momento, era como un brillo de pureza a su parecer por eso no dudo en asentir con la cabeza y este la arrastro para que se levantara indicandole que debía cambiarse - Usa algo cómodo pero con estilo - le pidio y asintió caminando a su closet para buscar algo cómodo para la noche.
Tomo su atuendo y corrio al sanitario escuchando una suave risa de parte de Ryoma y es que ella no pensaba en lo absoluto vestirse con este en su habitación, salio después de varios minutos con un pantalón de mezclilla, unas botas que le llegaban a los tobillos de color café que contrastaban con el blanco del pantalón, se coloco una blusa de tirantes delgados y encima una chaqueta café, su cabello estaba atado en un moño y el peliverde solo sonrió desviando la mirada - Te ves... bonita - le comento provocando que un sonrojo cubriera por completo sus mejillas... le gustaba verse bonita si solo era para Ryoma, solo para él.
El ambiente estaba como cada noche, música estridente, risas de todos lados, el sonido de las motocicletas, algunos gritos, motores rugientes - Tranquila, no te sucedera nada - aseguro viendo que ella se relajaba puesto que apretaba con fuerza su brazo, le encantaba sentirla cerca, el calor que desprendía era algo único, tomo su mano con suavidad entrelazando sus dedos y besando castamente sus labios - ¡Echizen! - giro la cabeza viendo a Momo que corría donde él tan efusivo como siempre pero no estaba solo, la amiga de Sakuno venía de su mano, la sintio temblar por lo que apreto su mano en señal de apoyo.
- Tenemos que hablar Momo... pero ella viene con nosotros, espera aquí, te vigilare desde allá - señalo hacía su izquierda y la cobriza asintió mordiendo un poco su labio, no estaba del todo convencida, al menos eso decía su rostro pero aún así confiaba en él, solto su mano y les indico a los otros dos que caminaran, su amigo más o menos sabía lo que le iba a decir - Dile la verdad a tus padres niña o habrá problemas porque no pienso permitir que le alzen la mano a mi novia - no sabía que eran pero él daba por hecho que era su novia y que jamás iba a pemitir que de nuevo le alzaran la mano, ni siquiera él mismo.
- Arreglalo Momo o tendremos problemas - le sentencio a su amigo para ir donde Sakuno, más allá vio a su medio hermano Ryoga que caminaba donde ella pues parecía alguien de dinero en medio de todos ellos, la tomo de la cintura escuchando un respingo de su parte, la pego por completo a su cuerpo viendo a su hermano que sonreía un poco al ver la escena - Normalmente no traes a tus quita estrés a las carreras, dices que te quitan la concentración... ¿ella es especial?, es bonita, muy bonita - le indico este con una sonrisa socarrona, se apresuro a darle la vuelta para que se escondiera en su pecho, era lo mejor.
- Es mi novia así que solo lo dire una vez... mantente lejos de ella, no me quieres como enemigo - siseo preso de la furia y este tan solo sonrió girando el cuerpo, sabía que cada que la llevara tenía que cuidarla de personas como Ryoga, personas malas, la tomo del mentón para que lo mirara y le sonrió como solo sabía hacerlo con ella, una sonrisa ladina, aún sin sentimientos pero esperaba que cambiara pronto - Correre y es en parejas, no te lo pediría pero, ¿quieres intentarlo? - pregunto viendo que ella abría los ojos y temblaba ligeramente en sus brazos, sin embargo, asintió con un hermoso sonrojo cubriendo sus mejillas.
Por razones como aquellas era que le gustaba, quiza que la quería - Vamos - la tomo de la muñeca para guiarla hacía donde su moto donde varias personas los miraron curiosos, no era normal que corriera con una chica como Sakuno y mucho menos que la tomara de la mano pero no quería correr con alguien que no fuera ella, se monto sobre la moto y le indico que debía darle la espalda exteniendole su cinturón para pasarlo por las cinturas de ambos, no quería llevarla pero quería enseñarle esa parte de su vida, la adrenalina era como una parte vital en su vida y quería compartirla con la parte entera de su vida, con ella.
- Tranquila, no pasa nada - aseguro sintiendola asentir con la cabeza, los gritos del anunciador se escucharon en todos lados, cerro los ojos unos momentos mientras comenzaba la cuenta y pensó que antes que ganar tenía que protegerla así que terminaría con la carrera cuanto antes... ganaría para ella.
El motor rugio al tiempo que emprendía la marcha, un grito inevitable salio de sus labios al sentir como Ryoma hacía el movimiento "del caballito", sus cabellos se agitaron y cerro los ojos por instinto, emprendio la marcha como normalmente lo haría una motocicleta y se aferro con sus manos a la cintura de este por mucho que sintiera el cuerpo de gelatina, el viento chocaba contra su rostro sin piedad, sus pulmones respiraban con prisas, se mordio el labio intentando no abrir los ojos, una curva pronunciada por lo que sintio al moverse la motocicleta la hizo gritar de nuevo, alzo un poco la cabeza y vio a los demás conductores.
- ¡Echizen! - alguien grito por encima del viento y un golpe los hizo serpentear, iba a matar a quien sea que había hecho, al menos en la mente, sintio que Ryoma pisaba el acelerador puesto que las rayas de la carretera se difuminaban demasiado pronto, cerro los ojos de inmediato y se permitio sentir lo que estaba viviendo, era increíble la sensación de adrenalina pero aún estaba ese miedo que siempre tenía de todo, varias curvas más y entonces escucho gritos que zumbaron en sus oídos demasiado cerca, el peso delantero de la moto se perdio y sintio las cálidas manos de Ryoma en su cintura desabrochando el cinturón.
- Tranquila, ya llegamos - susurro este y ella abrio los ojos sintiendo que en cualquier momento lloraría, estaba dispuesta a gritarle algo pero cuando vio su sonrisa y sus ojos brillando guardo silencio, fue cuando entendio que a él le gustaba eso y que quería mostrarselo, por eso le había pedido que montara la moto con él, porque la adrenalina era importante para el peliverde - ¿G-Ganamos? - pregunto con una sútil sonrisa intentando alejar las lágrimas que casi resbalan de sus mejillas, lo menos que necesitaba era verlo mal por su culpa, por sus miedos, él asintió efusivamente y tan solo le regalo un beso como premio.
Le importo poco si alguien los veía pero solo quería besarlo, se separo juntando sus frentes cuando sintio que alguien los separaba abruptamente - ¡Mantente alejado de él zorra! - un tirón en su cabello la hizo gemir de dolor, miro al frente viendo a Ryoma ser golpeado por un chico de cabello peliplateado, antes de darse cuenta estaba contra el suelo de espaldas con alguien que realmente intentaba matarla - ¡Sakuno! ¡Sakuno! ¡Sueltala hija de puta! - reconocio la voz de Tomoka entre todo el escándalo, aún después de todo estaba intentando ayudarla pero suponía que no podía del todo porque no la veía pero ese no era el asunto.
Intento quitarse a la chica de encima pero no podía del todo, uso su codo para golpearla en el mentón escuchando su grito histérico - ¡Maldita zorra! - le grito, ella no podía quitarsela del todo, el aire no llegaba a sus pulmones, los gritos del amigo de Ryoma llegaron a sus oídos mientras que los de Tomoka se escuchaban cerca, desesperada porque algo malo pudiera sucederle a él como pudo enlazo sus piernas a la cintura de la chica colocando ambas manos detrás de su cabeza, la apreto contra su cuerpo estampando su puño en su rostro y a continuación llevar sus uñas a su cuello arañandola con fuerza, escucho el grito de la chica.
Saboreo el sabor métalico de la sangre pero le dio lo mismo, la avento hacía atrás escuchando su espalda chocar contra el suelo y corrio donde ella para subirse a su cuerpo y comenzar a golpearla sin piedad, la jalo del cabello escuchando sus lloriqueos pero le dio lo mismo - ¡Ryoma, maldita sea, sueltenme! - el miedo la inundo por completo y por esa simple razón jalo de los cabellos a la chica para levantarla y aventarla contra una motocicleta que vio escuchando un grito de dolor de nueva cuenta, aparto el cabello de su rostro intentando visualizar la pelea del peliverde, le dolía la cabeza, su cuello ardía y sentía la sangre en los dientes.
Ryoma estaba en el suelo recibiendo golpes entre tres chicos mientras a su amigo Momo lo tenían en el suelo sujetado entre varios chicos, Tomoka estaba siendo sostenida por algunas chicas que la miraron con miedo al ver seguramente a su amiga en el suelo llorando y golpeada, sin dudarlo en un instante corrio donde este para abalanzarse sobre uno y golpearlo en la espalda, el tipo se levanto con ella en la espalda, sabía que no le iba a terner piedad y por esa simple razón coloco ambas manos en el cuello de este viendo que tenían bates con los cuales habían golpeado a su novio porque lo era sin necesidad de preguntar.
- ¡Sakuno! - un grito más de Tomoka fue lo suficiente como para caer al piso y tomar de prisa el bat, sin pensarlo y cerrando los ojos golpeo al chico de cabello peliplateado en el rostro y el silencio se hizo, abrio los ojos viendo que el bat había dado en su mejilla derecha, un hilillo de sangre resbalo de sus labios y sintio el miedo cuando este bajo la mirada, el sonido de más motos se hizo presentes - ¡El bando enemigo llego, es hora de irnos! - alguien grito y personas pasaron al lado suyo, el chico de cabello peliplateado que estaba atado en una coleta pequeña baja la estaba mirando fijamente, parecía como analizandola o algo.
- Puri - fue lo único que dijo y giro el cuerpo alejandose, ella de inmediato se levanto para ver a Ryoma que estaba en el suelo... de verdad que iba a matar a los causantes de que estuviera lastimado.
- ¡R-Ryoma! - sentía un dolor en su costado derecho que le estaba costando horrores calmarse para no gritar, apostaba a que tenía el labio medio roto, un ojo medio morado y unos huesos rotos en la pierna derecha pero bueno, ¿qué se podía esperar de un ataque entre varios chicos contra uno?, nada bueno iba a salir de allí y ahora lo sabía por eso estaba en ese estado, intento enfocar su vista en Sakuno que estaba llorando, estaba igualmente lastimada, eso lo iba a pagar el bando de Niou costara lo que costara - Shhh, tranquila, estoy bien - le indico intentando sonreir pero no podía del todo, odiaba verla llorar de verdad.
- ¡Echizen! - el grito de Momo llego a sus oídos y visualizo a su amigo que intentaba por todos los medios ayudarlo pero sin lastimarlo - I-Iremos a mi casa, lo ayudaran allá - miro a la novia de Momo, la amiga de Sakuno que sostenía a esta contra su pecho mientras lloraba, jamás había esperado un ataque como aquel, de verdad que no, es decir, ambos barrios se llevaban mal pero no era para tanto, mucho menos para atacar de la manera que lo habían hecho, con ayuda de varios de sus amigos lo subieron a un auto y sintio el abrazo de la cobriza que intentaba no llorar pero aún así ligeros sollozos escapaban de sus labios.
- Tranquila... Sakuno por favor no llores - le súplico viendo que alzaba su vista e intentaba sonreirle... él realmente la quería - Sakuno... te quiero - noto su mirada asombrada, quiza era poco tiempo, quiza no se conocían, quiza ella se alejaría después de lo sucedido pero tenía que decirselo porque así lo sentía, así se sentía en ese preciso momento... la quería y se había dado cuenta que no podía mentirse... la quería.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
