Nota: Alerta de spoiler, nada detallado pero se recomienda estar al tanto con el manga para entender algunos detalles mencionados en este capitulo. Pero no es de vital importancia saberlo todo, no influye demasiado con la historia.

Capítulo 3: Importancia

Finalmente se encontraba de pie frente a la intersección con la calle Castiglione, sin tomarle demasiado tiempo logró ubicar el sitio que buscaba. No dudo en caminar en esa dirección y entrar sin vacilar, sin embargo tras poner pie dentro sintió una extraña ola de sentimientos, la ansiedad y la expectación comenzaron a comerlo por dentro y aunque fuera bueno controlando la gran cantidad de emociones que le afectaban, por no decir casi todas. Este tipo de sentimientos lo mantuvieron paralizado unos segundos hasta que sus ojos hallaron la pintura que buscaba, situada a una esquina de uno de los tantos salones, iluminada por la tenue luz del sol que entraba en esa habitación.

El sitio estaba limpio, como cualquier exposición de arte, los murmullos se escuchaban como en cualquier lugar pero el respeto por mantener un volumen moderado se mantenía. No era precisamente un lugar muy famoso por lo que la cantidad de espectadores era reducida mas eso no importaba. El lugar era acogedor, como cualquier galería, con gran variedad de pinturas en un estilo contemporáneo, las paredes eran de color crema y el piso de madera que estaba tan brillante como las ventanas, contaba de tres pisos y la arquitectura del lugar concordaba con la galería, estructuras modernas, barandales en blanco y negro que hacían juego con las luces que colgaban del techo.

Los detalles no importaron de todas maneras, el pelinegro fue naturalmente atraído por la pintura que apenas había podido ver en una fotografía, de mala calidad por el hecho de no permitirse fotografías de gran calibre dentro del recinto. Su cuerpo se situó frente a la pintura y pudo verlo con mayor claridad, no tenía que tener una memoria perfecta para recordar ese momento.

"¿Así que así fue la primera vez en que ese mocoso me vio aniquilando una de esas bestias?, vaya imagen que guardaste en tu mente, estúpido"

Sintió el grave impulso de querer deslizar su dedo por la pintura, como si eso fuera a hacer alguna conexión mágica o lo que sea. Estaba al tanto de esa escena, de esa memoria, porque recordaba como una de las tantas noches en que compartió con Eren, el chico mencionó aquella vez con tanto lujo y detalle, incluso si era una memoria de hace más de mil años, aun podía recordar como relató cierta parte de ese momento cuando este aun insistía en hablarle con formalidad…

"Pese a que esa mi cuerpo aún se evaporaba por los rastros de mi transformación, pese a que mi conciencia era algo débil en esos momentos, recuerdo bien cuando apareció delante de nosotros, destruyendo a un titán como si nada. Por largo tiempo pensé que me había asombrado la técnica con el equipo tridimensional pero lo que más me…me…cautivo de ese momento fueron las alas de la libertad en su espalda, sé que es una capa pero lo que yo vi fue un ave, no, no fue eso. Lo que vi…fue la libertad, señor. En usted vi la libertad queriendo alcanzar el cielo."

Y aún recuerda la sonrisa que mostró el chico tras sus palabras, el sonrojo de sus mejillas y la vergüenza que luego mostro tras haber hablado tanto con palabras tan sentimentales que solo sacaron una cara de disgusto de Levi. En ese momento le había parecido la cosa más cursi y estúpida del planeta, pero a lo largo del tiempo aun recordaba esas palabras.

Dejó salir un suspiro sonoro y cerró sus ojos, así la viva imagen del chico podía mantenerse unos segundos más en su cabeza.

"¿No le gusta esta pintura?" una voz a su lado preguntó, en un acento francés demasiado forzado y poco entendible.

Levi hubiera hecho una mueca de verdadero disgusto pero sus ojos se abrieron de par en par, volteando al segundo después para encontrarse con un muchacho alto, que lo miraba con nerviosismo, con ojos verdes ahora asustados por la reacción de su interlocutor.

"¡Disculpe!, no quería molestarlo" se apresuró a decir.

"Eren"

"¿Eh?"

El semblante del muchacho cambió, el nerviosismo se desvaneció y se quedó absolutamente helado, por un momento creyó escuchar mal. "Disculpe…¿qué dijo?"

"Eren, idiota… dije Eren, tu maldito nombre"

El chico enseguida frunció el ceño ante tan mal respuesta pero no alcanzó a decir ninguna grosería en contra pues la cabeza del hombre mayor, que era más bajo que él, se apoyó directamente en su hombro y los brazos de este mismo se apoderaron de su cintura.

La frente del pelinegro rozó su hombro, su nariz tocaba casi directamente el frente de su pecho donde estaba su corazón y tras mover ligeramente el rostro, pudo escuchar su palpitar, tan rápido como una locomotora, eso le hizo sonreír…sonrisa que nadie fue capaz de captar. Escuchó un murmullo nervioso proveniente del más alto y eso era absolutamente normal, "típico" pensó luego de escucharlo titubear nuevamente.

Pero su tren de pensamientos se detuvo al escucharlo hablar nuevamente, esta vez formando una palabra sin titubeos.

"Capitán"

Levi no tardó en alzar su rostro y encontrarse con él otra vez, pero lo que vio fueron ojos tristes, cansados, un semblante con leves heridas y manchas de tierra, una chaqueta café y una capa verde que se mecía levemente con el viento de un lugar que había perdido su forma. El chico continúo susurrando la misma palabra una y otra vez, sin dejar de mirar a su capitán y cada vez que decía esa palabra, intentaba sonreír un poco más aunque el cansancio era evidente.

"¡EREN!"

Y tras finalmente un propio grito que salió de su boca, abrió sus ojos por primera vez en la noche, se llevó su mano a sus labios, apretando su mandíbula con fuerza tras notar de donde verdaderamente se encontraba. Ladeo su rostro a un costado para observar el reloj de su mesa, apenas marcaban las 5AM y podía observar aun las luces de la ciudad que iluminaban la gran Torre Eiffel.

El silencio reinó en su habitación nuevamente, cuando su respiración dejo de estar agitada, cuando sus gruñidos dejaron de hacerse escuchar. Pasó su antebrazo frente a sus ojos y retiró el pequeño rastro de lágrimas que habían asaltado su rostro, de ese mismo brazo, su mano se empuñó y golpeó con fuerza el costado de la cama, sintiendo como casi sus uñas se enterraban en su propia piel.

Hoy se encontraba en Paris, nuevamente sin pistas.


Cuando recibió la noticia de Erwin, no tardó en arreglar un vuelo rápido a Paris para esa misma mañana. No se tomó el tiempo de dar aviso a nadie, se iría del país sin despedidas y es que esas cosas no eran lo suyo, su escuadrón lo conocía y estos sabían que lo volverían a ver tarde o temprano.

Al no tener gran cantidad de equipaje ni haber sacado grandes cosas del mismo, no tardó en llegar al aeropuerto a primera hora de la mañana ni tardó en llegar a su destino tampoco, por suerte no era tan lejos pero se decidió por el avión porque simplemente…aunque no lo admitiera, estaba absolutamente ansioso.

Se registró rápidamente en un hotel, dejó se equipaje a un costado de la habitación y se lavó sus manos por un minuto, su rostro y todo lo visible pues había estado expuesto a gran cantidad de lugares públicos con personas aseadas y no aseadas.

Por suerte había visitado Paris variadas veces con sus padres y reconocía la moneda, algunas calles y como moverse en la ciudad, su descendencia francesa lo proporcionaba con un habla fluida que empleó sin problemas con las personas cercanas para preguntar por direcciones cuando el GPS de su móvil lo traicionaba.

Pero evitaba cualquier contacto extraño o callejones con porquerías de extraña procedencia, aunque eso significara caminar aún más.

Por suerte la galería era lo suficientemente grande, vistosa y novedosa como para pasar desapercibida por los transeúntes y al parecer su suerte aun crecía cuando observó que aunque fuera temprano por la mañana, las puertas estaban abiertas y para rematar su suerte, no estaba repleto de personas o jóvenes con extraños fluidos por doquier.

Ese día se sentía con suerte.

Suerte que al parecer no estaba de la mano con un chico llamado Eren Jaeger.

Tras observar rápidamente el lugar sin prestar atención a las personas, fue revisando pintura por pintura, percatándose que cada cual tenía un diferente autor, variados estilos, algunos modernos y otros con estilos antiguos que no dejaban de ser sorprendentes. Pero más de alguna pintura dejó en dudas al pelinegro al no encontrar realmente un significado a un círculo dentro de otro círculo que permanecía todo dentro de un cuadrado.

No le dio gran importancia al arte, no cuando sus pies lo situaron frente a la pintura que buscaba, era él, era esa escena y no había duda de ello, aun podía recordar como el muchacho relató esa escena hace tantos años y aunque el tratara de asimilar esas lindas palabras con esta pintura, no podía ver lo que Eren había visto esa vez.

Cuando sus ojos se situaron en el nombre del autor escrito a un costado de la pintura, su mundo se desvaneció, el silencio reinó y una muy leve sonrisa apareció en su rostro. Indudablemente pertenecía al chico que buscaba y ese chico muy probablemente se encontraba en esta ciudad, al alcance de su mano…cerró sus ojos unos momentos, esperó con todas sus fuerzas que el chico apareciera a su alrededor pero de todas las voces que empezaron a aparecer a su alrededor, ninguna pertenecía al muchacho.

Y aunque ese fuera el caso, la sensación de calidez no lo abandonó.

Porque ahora sabía con certeza, ahora sabía que nada era un sueño, podía decir con seguridad de que…Eren estaba en este mundo.

Alzó lentamente su mano a la pintura para rozar con sus dedos el nombre del autor artístico pero una voz lo detuvo…

"¡No te atrevas!" dijo en francés, cargadamente en francés, lo que generó en Levi ganas de escupir.

Tras voltear a ver la fuente de la voz, tuvo la certeza de porqué quería escupir.

Jean Kirstein se acercaba a paso veloz al pelinegro, con un semblante que mostraba una mueca de triunfo tras haber descubierto al "bandido" en el acto. Y tras notar como este chico no titubeo al ver su rostro, se percató de que no lo recordaba. Lo cual le salvo la vida, porque de haber memorias de por medio por ambos bandos, Jean hubiera terminado golpeado contra el suelo por armar un escándalo y hacer de Levi un centro de atención.

Dejó salir un suspiro y se cruzó de brazos mientras el chico que mantenía el mismo corte de cabello de un caballo, se situó frente a él con la misma mueca triunfal y estúpida en su rostro.

"Este lugar no tendrá pinturas de grandes y reconocidos artistas pero aun así está prohibido tocar, además es algo de sentido común." Sus ojos se entrecerraron al estudiar al más bajo, acercándose un poco más. "¿Por tu semblante, eres un ladrón?" preguntó en voz baja "Aunque lo seas, te agradará saber que estoy de buenas por lo que si pensabas robar aquella pintura, te lo perdono por ahora pues lo he evitado. Aun tienes tiempo de arrepentirte de tus fechorías, bandido."

Ciertamente ahora entendía porque Eren odiaba tanto a este cara de caballo, trató de aguantar las ganas de lanzarlo por la ventana hacia el vacío.

Pero por lo menos fue capaz de lanzarle su peor semblante cuando mencionó lo de ser ladrón, precisamente usó el mismo semblante que ocupaba en aquellos días oscuros de su antigua juventud. Aquella mirada no pasó como si nada por el chico alto y retrocedió un medio paso, tratando de no sentirse intimidado, una pequeña ola de nervios inexplicables recorrió la espina dorsal de Jean.

"¿Jean, estas generando molestias a las visitas otra vez?" preguntó una voz que se acercaba a ellos, poco a poco la gente curiosa iba alejándose pues el show se había terminado y en lo que aquello ocurría, el tercero llegó. En ese momento el semblante de Jean se suavizo y volteo su rostro a su colega, amigo… Marco.

"¿¡Que?!, claro que no, este bandido planeaba robar esta pintura" reprochó el chico en un tono de voz absolutamente confiado a lo que su amigo lo cuestionó con la mirada, más aun cuando observó al más bajo, quien pese a su mirada no presentaba nada sospechoso.

"Jean" trató de no sonar exasperado "Si fuese a robar la pintura, no estaría haciéndolo a la luz del día"

"Pero… tu no lo viste, yo estuve ahí cuando quería poner sus manos en el cuadro"

"¿Perdón?" Levi alzó una ceja, con indignación.

"Su dedo" corrigió Jean.

Tanto Levi como Marco suspiraron al unísono, el segundo negó con la cabeza y palmeo con suavidad el hombro de su amigo. "Creo que hay gente que necesita saber más de los autores en la sala de al lado, ve tu para allá y yo me encargo de este señor" y aunque su voz sonara absolutamente calmada, como si estuviera sugiriéndolo, aquella era una orden irrefutable para el más alto, el cual abandonó el lugar no sin antes lanzarle una mirada acida al más bajo de todos.

Levi comprendía aún más a Eren hoy en día.

"Me disculpo por mi colega, a veces cree que el mundo está plagado de malas personas y cree tener la razón en todo, cuando en realidad a veces su propia seguridad lo pone en contra. Pero es un buen amigo, de verdad…" y hubiera continuado de no haber sido interrumpido.

"No tienes que excusarlo de sus tonterías, tiene que aprender por sus propios medios sin que seas su maldito mesías con pecas o su ángel o lo que sea" Levi rodó sus ojos y situó su interés en la pintura nuevamente.

Ante las típicas malas palabras del más bajo, que generalmente ocasionarían malestar en los demás, en el otro simplemente generaron una pequeña y leve risa que no duró demasiado pero se mantuvo lo suficiente para generar interés en el más bajo.

"Aunque lo intente es un habito para mi" se excusó el chico mientras observaba un punto invisible en la pared, dejando de lado su tren de pensamientos. Su mirada se situó en el interés del contrario.

"¿Le gusta esa pintura?"

Levi trató de no suspirar con fuerza tras la insistencia del otro en hablar, no era alguien de muchas palabras ni su interés era hacer amigos franceses pero al parecer a este chico extraño no podía negarle aquello, no es como si percibiera maldad…lo cual hacia peor el asunto. Prefirió responder sin hacer uso de malas palabras, es decir, asintiendo con la cabeza.

"Es de un autor nuevo o eso creemos con Jean, no hay información de él en las redes ni existen páginas de arte digital con sus obras… además en este lugar no preguntamos por datos personales si el autor no quiero entregarlos, muchos donan sus pinturas a las paredes de este recinto sin dejar un teléfono ni dirección en caso de que alguien decida comprarlo. Creo que tiene que ver con lo del amor al arte"

"O alguien absolutamente estúpido" dijo Levi con pesadez, ganándose otra leve risa de su acompañante.

"Lo mismo dice Jean cada vez que un autor dona su trabajo sin dejar información a cambio"

Saber que él y el cara de caballo habían dicho algo similar, no arreglaba la sensación de furia que crecía en su interior.

"¿En pocas palabras, el autor de esta pintura, la dono a este recinto y simplemente se fue, ustedes cuelgan esto y lo venden así nada más?" su rostro se volteó para ver directamente al chico pecoso, quien asintió a su pregunta.

"Muchos artistas gozan del anonimato aunque muchos de los pintores anónimos regresan a este recinto para preguntar por sus pinturas. Es algo extraño…o estúpido como suele decir Jean" el chico rascó la parte trasera de su cabeza y observó nuevamente la pintura.

El silencio se mantuvo entre ambos unos momentos, Marco simplemente observaba mientras Levi trataba de no perder la paciencia contra Eren, quien el muy estúpido decide ser un artista tarado. Echó su cabeza hacia atrás y giro un poco el mismo, hasta que sus articulaciones rígidas sonaron ante el movimiento, el estrés estaba creciendo en su cuerpo.

"Al menos, este chico, el que vino a dejar esta pintura, ¿cómo era?"

Marco volteó a verlo con una mirada curiosa, se quedó en silencio por unos momentos hasta que respondió. "Fue Jean quien recibió esta pintura, en ese momento yo estaba en el centro de Paris haciendo unos encargos". Con ese dato, los ojos de Levi giraron en exasperación y ya estaba armándose de valor para soportar las preguntas de Jean cuando fuera en busca de su "ayuda".

"Sin embargo en ningún momento he mencionado que este artista era un chico y Jean no lo ha mencionado a nadie más que yo, de haber sido yo, hubiera captado más datos de este autor pero Jean… es bueno…algo torpe y por alguna razón se sintió irritado con este artista…" Negó con la cabeza unos segundos aunque ese último detalle le causaba gracia cada vez que lo recordaba, volvió su atención al más bajo, esta vez mirándolo con más intriga. "¿Lo conoces, conoces a este autor?"

Para cualquiera hubiera soñado como simple curiosidad pero Levi notó la leve ansiedad en el tono de voz del chico pecoso, lo que hizo fruncir su ceño con dudas en su cabeza. Le respondió con la mala mirada, haciendo entender la negatividad de su respuesta a su acompañante.

Marco suspiró y negó con la cabeza, perdiéndose nuevamente en sus pensamientos, que al parecer no eran del todo buenos.

Levi, quien en ese momento estaba cansado de las dudas, de la situación, de la mala suerte que rodeaba a Eren y la incertidumbre que le generaba este chico, optó por lo firme y lo agarró del hombro, haciendo que volteara para que mirase directamente en su dirección, apretó su agarre más de lo debido y no lo soltó, clavando su mirada fría en los ojos ajenos.

"Mocoso, respóndeme dos simples preguntas sin contarme tu vida con ello."

Este asintió con algo de nerviosismo por la abrupta manera de actuar del más bajo.

"Primero, esta figura humana en la pintura lleva una capa y en esta maldita capa hay una insignia. Dime que es y antes de que me interrumpas con lo que sea que vayas a decir, dime tu nombre también"

Marco quien borró la sonrisa de su rostro y los nervios se apoderaron de él, asintió más veces de las debidas y observó la pintura, tragó en seco y respondió. "Esa insignia, son las alas…de la libertad" algo dudoso, observó al hombre quien asintió con mayor confianza de la que esperó en un extraño, poco a poco comenzaba a entender la situación. "Y mi nombre es Marco…Marco B-"

"Bodt"

Tras la respuesta de Levi, ambos se mantuvieron en silencio, no despegaron la mirada ni la cercanía se quebró, Marco hacia notoria la gran cantidad de sentimientos que pasaron frente a sus ojos, la sorpresa, la ansiedad, los nervios y por último, la tristeza.

Pero antes de que pudiera decir algo, la voz de Jean se hizo presente en el lugar.

"Marco, ya terminé con… ¡hey!" se acercó rápidamente a ambos y agarró la muñeca de Levi, haciéndola a un lado con fuerza. Frunciendo su ceño mientras los miraba a ambos "¿Qué pasa aquí, este sujeto te hizo daño?" preguntó al chico quien de inmediato negó con la cabeza y trató de hacer entender a Jean que nada sucedía pero las palabras no fueron suficientes, a los segundos Jean se interpuso entre ellos, llamando nuevamente la atención de las personas dentro del recinto.

"Vete de aquí" Jean de haber escupido veneno, lo hubiera hecho.

"Jean, por favor, no pasaba nada, él no-"

"Vete de aquí" reiteró el chico sin hacer caso a su amigo quien trataba una y otra vez de hacerlo entrar en razón.

Una guerra entre miradas inició entre ambos hombres, el pelinegro conocía bien lo directo que podía ser el chico cuando se le provocaba o defendía algo importante, siempre mostraba valor cuando algo preciado se veía en peligro. Era una actitud estúpida y riesgosa en el campo de batalla pero hoy en día podía incluso creer entender ese acto, pues probablemente su sentido de defensa también se levantaría si Eren pareciera estar en peligro. Enseguida observó a su alrededor, la gente parecía inquieta, el chico pecoso trataba de detener a su amigo y este otro era una fiera sorda, un escándalo dejaría mal esta galería de arte y aunque el cara de caballo se lo mereciera por ser como es, el otro chico no merecía culpa alguna.

Suspiró con pesadez y asintió, no dijo absolutamente nada y pasó a un lado de Jean sin darle una mirada en absoluto, pero si miró por unos segundos al pecoso, haciendo un gesto con el rostro que indicaba, si es que el otro entendía, que lo siguiera.

Cuando finalmente estuvo fuera de la galería, caminó unos 10 pasos y se mantuvo ahí, esperando. Al cabo de un minuto el chico pecoso vino corriendo en su dirección con un rostro que podría asimilar muy bien como pánico.

"¡Por favor, aguante!" exclamó sin hacer entender nada al más bajo, pero no tuvo oportunidad de pensar cuando este le agarró de su muñeca y salió corriendo a rastras con el chico. A lo lejos escuchó la voz de Jean gritando por el nombre de Marco, sin duda alguna…las cosas iban a quedar tensas luego de esto, Levi solo suspiró pesadamente mientras era guiado a quien sabe qué lugar.

Llegaron a un parque cercano en el cual al no haber rastro de un caballo furioso, pudieron recobrar sus alientos, ambos tomaron asiento en una banca que permanecía cerca de la fuente principal de aquel parque.

"Tú eres el maldito mocoso muerto, ¿verdad?" preguntó Levi mientras miraba de reojo al chico, arqueando una ceja, sin ningún tipo de tacto sutil en sus palabras…como siempre.

"¿Eh?" por un momento tuvo que procesar la pregunta para entender. "Ah, si…supongo. ¿Nos conocimos en ese tiempo?"

"No, en lo absoluto. Pero escuché de tu escuadrón hablar de ti más de alguna vez, en especial el mocoso de tu amigo. Era el capitán de ese idiota, cuando recobre sus malditas memorias dile de mi parte que va a tener que ser disciplinado por todo ese estúpido escándalo que hizo en la galería"

"No quiero"

"¡¿Ah?!" alzó sus cejas indignado y enseguida frunció el ceño, al parecer este chico estaba loco por su amigo como para atreverse a-

"No quiero que recuerde nada, no son memorias…felices"

Marco quien siempre mantenía un semblante suave o gentil en su rostro, ahora estaba sentado sin muchas energías, con sus manos entrelazadas mientras miraba hacia el frente, perdido en el espacio mientras hablaba, pues a cada palabra, las memorias volvían a flote.

"No vivíamos precisamente en un mundo color de rosa mocoso, ¿pero ese chico no se alegrará saber que su amigo muerto ahora vive y cuida de su trasero?"

"Yo… pero yo, no estoy seguro" hizo una pausa leve y miró al más bajo con cierta esperanza en su voz. "¿Pasaron muchas cosas malas en la policía militar mientras Jean estuvo a su cargo?"

"No sé qué tanta mierda pasó en la policía militar, mocoso. No hasta que descubrimos la mierda que se traían entre manos con los ricos y tu amigo participaba en los estúpidos planes, quizás recordar las veces que tuvo que vestirse como…Eren, le hagan daño a su cerebro pero qué más da" resopló con un leve humor ante eso, recordando como Eren se quejaba por las noches de cómo podían confundirlo a él con ese caballo, se perdió en sus pensamientos hasta que el desconcierto ajeno lo sacó de su cabeza.

"¿¡Que?!" movió sus labios tratando de decir alguna palabra, mientras sus pupilas se dilataban ante la idea. "¿Jean no se unió a la policía militar…él no…?"

Levi alzó sus cejas y asintió.

"Ohh… si esos eran sus planes, al parecer es algo malo haciendo sus decisiones pues terminó en la legión de reconocimiento, en mi escuadrón para ser más precisos. Créeme mocoso, fue bueno de su parte, la policía militar estaba lleno de perros estúpidos"

Tras esas palabras el silencio reinó entre ambos, Levi observaba de cuando en vez al chico quien parecía demasiado consternado como para decir algo, por lo cual no hizo presión. Aunque quisiera encontrar a Eren cuanto antes, tampoco le proporcionarían pistas de gran calibre. Podía dejar a ese chico ahí e irse, pero por el solo hecho de haber sido alguien querido por su escuadrón, incluso por Eren, no pudo dejarlo solo.

"Jean…" susurró como algo que parecía ser a si mismo pero enseguida volvió a repetir ese nombre, situando su dirección al pelinegro "¿Jean murió?"

Levi mantuvo su expresión plana mientras la pregunta revotaba en su cerebro, el chico parecía demasiado interesado en algo que ocurrió hace mucho, hasta quizás algo temeroso. Se preguntó por un momento que sería recordar el haber muerto en una situación extrema.

"Chico… todos murieron. Todo mi escuadrón murió en la lucha, unos antes, otros después."

Sabía bien que su rostro permanecía inmutable incluso tras decir todas esas palabras pero para Marco no fue imperceptible el tono de dolor que salieron en sus últimas palabras, finalmente ambos quebraron el contacto visual y Levi suspiró, en esta época se sentía débil, sentía como sus emociones florecían con fuerza y sin control, incluso si no era la misma vida de antes, esas emociones seguían vivas, a flor de piel y es por ello que se alegraba por cada miembro que encontraba con vida hoy en día, incluso si terminaban siendo unos cabezas huecas como Jean.

"¿Estás buscando a Eren?" preguntó Marco tras una larga pausa silenciosa entre ambos, su semblante que aunque aún seguía ausente, ya no mostraba temor alguno.

"Lo estoy pero gracias a las políticas extrañas de tu galería, mis pistas se fueron cuesta abajo"

Eso sacó una leve risa avergonzada del menor y se encogió de hombros. "Pero generamos dinero de esa manera y más artistas que deciden donar sus ganancias de vez en cuando, es un buen negocio…" jugó con sus dedos unos segundos y añadió. "¿Por qué lo busca?"

"…" Levi apretó sus labios unos momentos, mil razones pasaron por su cabeza pero las palabras no formaban oraciones ni respuestas coherentes. "Dime chico, ¿qué tan importante es tu amigo idiota para ti?"

Ante ello, Marco se sonrojó con violencia mientras Levi bufaba ante la reacción tan evidente, suspiró y continuó. "Pues bien, esa misma importancia que le tienes tu a él, esa cantidad multiplícala por el infinito, llévalo hasta el fin de la eternidad y apenas entenderás un poco de lo que me importa ese mocoso." Respondió con una media sonrisa en su rostro, porque hablar de algo como ello era algo que no podía mantenerlo lejos de una sonrisa o de una sensación de felicidad recorriéndole el cuerpo, eso generaba Eren en él.

Marco parpadeo sorprendido por sus palabras, riendo con ellas "nunca pensé escuchar esa frase en la realidad y ayuda bastante, además… Jean me importa más de lo que podría alguna vez contar, así que…Eren debe ser muy…muy importante." Bajó su rostro unos momentos, volviendo a sonreír con gentileza mientras el más bajo se levantaba finalmente de su asiento.

"Siéntete orgulloso mocoso, generalmente la gente no es capaz de sacar cursilería de mi boca. Sea como sea, vuelve a tu estúpida galería antes de que tu amigo cause una guerra. Volveré al lugar de vez en cuando por si el imbécil se decide aparecer" se ajustó el abrigo que andaba trayendo y dejo salir aire de su boca, observando como tomaba forma de vapor frente a sus ojos.

"Era Eren" dijo él otro mientras se levantaba, llevándose una mirada confusa por parte del pelinegro "Jean me describió como era este artista y estoy seguro, era Eren"

Ambos se miraron por unos segundos y Levi finalmente asintió, se acercó al más alto y levantó su mano, palmeando un par de veces la cabeza ajena. "Gracias mocoso, ahora vete" siquiera se molestó en mirar hacia atrás pues ya había comenzado a caminar en dirección cualquiera.

Si Eren estaba en esa ciudad, si Eren estaba vivo en este mundo, Paris ya no parecía ser tan grande.

Blasfemias, Paris era inmenso y de eso se percató cuando a media noche finalmente alcanzó su hotel para dormir como debía ser. Recorrió variadas calles a pie, fue a las estaciones de policía para preguntar por un chico con las características que conocía, buscó en guías telefónicas y nada, ¡nada!.

Si Jaeger estaba en esta ciudad, porque no había nada de Jaeger más que el maldito trago que se sirvió en un bar cercano del hotel. Un maldito trago que se transformó en muchos más hasta que su mundo daba vueltas y sin quitarse la ropa, se derrumbó en su cama para tener ese agradable sueño que luego se tornó una pesadilla.

Y así fue como ahora estaba ahí, sentado en su cama, observando el reloj que ahora marcaban las 5:30AM junto a un dolor de cabeza que le generaban deseos de quitarse la extremidad y lanzarla por la ventana.


Y así los días continuaron, por la mañana visitaba la galería de arte y esperaba frente a esa pintura por toda una hora hasta que Jean venia de mala gana a echarlo del lugar, porque según sus palabras, era una molestia para los clientes quienes en realidad no le daban importancia al más bajo.

Un día Levi compró la pintura del artista Jaeger pero pidió que permaneciera colgada ahí hasta que abandonara el país, con esa suma de dinero incluida en la cuenta de la galería, Jean permitió que el más bajo se quedara más tiempo en la galería.

Por suerte, ya no pensaba que era un ladrón, vaya estupidez.

Por las tardes deambulaba por las calles, con su GPS marcaba distintos destinos y avenidas, cada día visitaba cada una de ellas y las marcaba como vistas. A lo largo de su búsqueda, comenzó a llevar una libreta consigo, por el solo hecho de que a menudo que recorría gran cantidad de lugares, encontraba tiendas, sitios de visita, paseos y avenidas tranquilas que algún día…le encantaría visitar con Eren. Por ello, en esa libreta escribió cada destino que le gustaría descubrir junto a Eren, por lo que esos lugares los dejaba sin descubrir, no quería hacerlo solo.

Su día terminaba cuando sus piernas exigían un descanso, su estómago exigía comida y su mente necesitaba un descanso, todos los días a medianoche regresaba a su hotel para dormir sin interrupciones hasta las 8AM donde retomaba su búsqueda otra vez.

A lo largo de los días no encontró caras conocidas más que los dos chicos de la galería, por lo que todo fue relativamente tranquilo, hasta que una semana y media después, regresó a la galería como siempre y se situó frente a la pintura, donde ocurrió una de las dos cosas que le sorprendieron.

Primero fue Marco quien se acercó por la mañana, mientras Jean no estaba en la galería en ese momento por estar haciendo un informe para la universidad, muy contra su voluntad tuvo que faltar a trabajar aquel día. Por ello que es que el chico pecoso fue capaz de llegar con el mayor y ofrecerle un café en lo que la galería estaba libre de espectadores.

"Hay algo que quería preguntarle y no fui capaz de preguntar ese día…" su mirada se mantuvo en el café en todo ese momento, Levi le miraba con paciencia aunque por dentro quería escuchar esa pregunta y ya, porque perdía tiempo que era vital para su persona.

"No quiero apresurarte pero tengo una búsqueda que hacer, así que…"

"¡Lo sé, lo sé!" apretó la taza entre sus dedos y finalmente alzó su cabeza, con una rapidez que sorprendió al más bajo. "Jean…quiero saber si Jean…" su labio comenzó a temblar poco a poco en lo que comenzaba a formular la pregunta. "¿Jean fue buen soldado?" preguntó finalmente, en un tono ahogado, sus dedos rojos de apretar tanto la taza que permanecía caliente en su porcelana pero nada de eso importaba. Aquella preocupación era más fuerte que todo, lo que más quería saber es si su amigo…fue lo que realmente sabía que era, un buen soldado para la humanidad.

"Chico, ¿tu hiciste este café?" fue aquella su respuesta.

"…Si" dudaba si realmente quería preguntar nuevamente, así que bajo su rostro sintiendo la incertidumbre e imaginando ya una respuesta negativa.

"Está bueno" alejó la taza y la dejó sobre la mesa, el café ya no estaba y el pelinegro decidió levantarse. "Debo continuar buscando" anunció, llevándose un simple movimiento afirmativo de la cabeza ajena. "¿Sabes?, jamás soy de dar reconocimiento sobre las cosas, así que si digo que tu maldito café estaba bueno, es porque así lo es. Como de igual manera puedes estar tranquilo al saber que Kirstein fue un soldado que se merecía estar en mi escuadrón y que su maldita mejor opción fue unirse a la legión de reconocimiento, ¿lo entiendes?, espero que sí. Porque no volveré a repetirlo"

No esperó respuesta, no espero nada. Solo le dio una pequeña palmada en el hombro ajeno y Levi se retiró, sin embargo esta vez miró atrás antes de dejar la galería.

Jamás iba a olvidar el rostro que Marco había hecho para él tras recibir esas palabras, sus ojos estaban vidriosos, las lágrimas caían por sus mejillas y una sonrisa de lo más reconfortadora adornaba su rostro, sonrió con mayor amplitud que antes y musitó un silencioso "gracias" que aunque fuera sin voz, el movimiento de sus labios relleno toda falta de sonido.

Levi miró al cielo tras salir de la galería y asintió, sin duda el café de ese chico pecoso era bastante bueno.

A los dos días después, estaba en la galería nuevamente observando el cuadro, cuando nuevamente fue interrumpido.

Pero esta vez, fue Jean que se acercó más rápido de lo que hubiera esperado.

"Acabo de llegar mocoso, no voy a marcharme ahora porque estés de mal humor o lo que sea." Se cruzó de brazos y le lanzo una muy mala mirada al chico más alto, este se sorprendió y dio un paso más atrás.

"No es eso, no…ehm…errr…" comenzó a titubear de la nada, haciendo perder la paciencia del mayor, quien estuvo a punto de protestar de no ser porque el chico se le adelantó. "¡Por favor, encuentre al imbécil de Jaeger de una buena vez por todas y dele un golpe en la cara de mi parte!" y por si no fuera suficiente desconcierto, con el cuerpo erguido completamente, llevándose una mano a la espalda y la derecha al corazón, con la mano empuñada, con la vista decidida y el ceño fruncido.

Las cejas de Levi se alzaron en sorpresa y la línea recta en su boca se mantuvo por unos segundos, hasta que nuevamente recordó como parpadear y soltó un suspiro. "Estas llamando la atención nuevamente, pedazo de mierda. ¿En este mundo eres más estúpido o qué?"

Jean finalmente bajó los brazos y suspiro, manteniendo la mirada al más bajo, esta vez con más respeto que antes pero aun así una sonrisa burlona cruzó su rostro. "Capitán, si en el otro mundo creía que yo era estúpido, debo recordarle que estaba en su escuadrón y no creo que usted aceptara estúpidos en su escuadrón"

Eso solo sacó un bufido del más bajo y volvió su mirada al cuadro. "Tch, no puedo decir nada contra eso, mocoso. Ojala tu amigo te haya dicho el recado que dejé con él, aunque me sorprendo por lo rápido que recobraste la cabeza…lo cual me facilita la tarea de disciplinarte ya que aún estoy en Paris, así que-"

Jean dio un par de pasos hacia atrás y miró a otro lado. "Capitán, ojala disfrute la estadía, puede quedarse cuanto quiera y usar nuestra habitación de empleados por si quiere descansar, pero tengo que trabajar aquí y no hay tiempo para disciplina, no…así que… ¡disfrute!" y se retiró tan rápido como fueron sus palabras dichas.

"Pedazo de mierda" susurró tras verlo huir pero una sonrisa se formó en su rostro, el chico se veía bien, observó a Marco a la lejanía y este le sonrió con tranquilidad. Por suerte, sea cual sea el episodio que hayan vivido, ambos estaban más tranquilos hoy en día.

Por un momento, esperó que Eren estuviera igual de bien en ese momento, cerró sus ojos y pidió ese deseo a la nada, por muy estúpido, cursi e inútil que fuera desear así…lo hizo de todas maneras.

Aquella tarde dejó la galería horas más tarde, sin ser molestado por nadie y agradeció enormemente por ello, no tener a un caballo relinchando todo el tiempo para que se fuera. Sin embargo al salir de la galería, sintió frio que alcanzó sus huesos aunque estuviera abrigado hasta el cuello, el cielo estaba oscuro y las calles parecían casi vacías, algo no andaba bien…algo no se sentía bien.

Con incertidumbre comenzó a caminar nuevamente, pasando por la calle principal para alcanzar un transporte que lo llevara a la próxima avenida, comenzó a caminar por una localidad residencial con una que otra tienda de por medio, sitios para comer o beber…

Cuando de la nada un fuerte golpe retumbo en su cabeza, generando dolor en la zona que se expandió por todo su cuerpo, el mundo perdió su balance y equilibrio, rápidamente observó como el suelo se acercaba a sus ojos y su cuerpo comenzaba a ganar peso, más peso…y más peso.

Al instante, todo se volvió absolutamente…negro.


Notas de la autora:

No pensaba cortarlo en ese sitio pero...iba a resultar muy largo ya y quiero dejar algo de suspenso también.
Pensé en poner como Jean recobraba sus memorias pero pensé que eso lo dejaré para un episodio extra de mas adelante, en caso de que alguien quiera leer aquello.
Como he dicho anteriormente, detalles se irán entregando con los capítulos. Como detalles de Levi, del escuadrón, de la historia de la epoca antigua, además de la relación de los personajes, como Jean y Marco de los cuales no deje nada claro hohoho.

Mas personajes se vienen en el próximo capitulo, ¡nos vemos!

Por cierto, gracias por los reviews que he tenido hasta ahora, me alegran bastante a seguir!