Todo pertenece a SM, de otra manera tendria el dinero suficiente como para pasar mis vacaciones a Italia...
Edward Pov
-¡Llego la pizza!-escuchamos a Emmett gritar desde el primer piso.
-Alguien debe bajar ayudarlo con lo demás.-dijo Rosalie quitándose la responsabilidad de encima.
El silencio se prolongo.
-Ya no insistan, yo iré.-dije.
Gatee cuidadosamente hasta la ventana del ático para poder bajar.
Hay miedos infantiles que se ven provocados por otras situaciones; miedo a la soledad por lo tanto miedo a la oscuridad total, miedo a ser independiente y por lo tanto miedo a las alturas. Los miedos siempre tienen alguna causa, ya sea estúpida o no. Porque no es en si el miedo directamente a algo, si no lo que eso nos desencadena.
El ático era mi mayor miedo infantil.
¿Causas? Mis hermanos. Podría decir que todo empezó desde que Emmett y Alice se confabularon para encerrarme en ese horrible lugar lleno de cajas, telarañas y en ocasiones uno que otro murciélago, solo paro poder quedarse con mi turno en la televisión y ver Bon Esponja. Esa era la versión sencilla. ¿Cuál era la verdadera? Zac. Llevaba un año viviendo con nosotros luego de la muerte de sus padres. En esa ocasión nos habíamos quedado solos en casa y como adolescentes maduros habíamos empezado a jugar beisbol en el jardín, batee una larga que atravesó la ventana de la cocina y la pelota se fue a estrellar contra la vajilla favorita de Esme. Me sorprendió que Zac también se echara la culpa en vez de decir que había sido yo solamente. ¿Castigo? Limpiar el ático. Años atrás había superado el encierro de Emmett y Alice, no había a que temerlo: solo eran cajas llenas de recuerdos. Entonces, Zac tuvo una epifanía sobre la vida: comenzó a hablar sobre la muerte de sus padres. Era realmente aterrador tener a tu primo casi hermano hablando sobre la muerte de sus padres en un ático a media luz.
El ático había adoptado mi representación sobre la mortalidad y todo lo que conlleva.
Los miedos infantiles no siempre eran tan absurdos.
Atravesé el ático corriendo y sin quitar mi vista de la puerta abierta.
Mi respiración se normalizo apenas cruce el marco de la puerta.
-¿En qué te ayudo?-le pregunte a Emmett.
Solo lo veía tomar cosas y ponerlas sobre la encimera. Era el desechable que le habíamos pedido que trajera al repartidor.
-Llévate lo que puedas.-
Logramos acomodarnos todo para no tener que dar un segundo viaje.
Las bolsitas de kétchup iban en la bolsa trasera de su pantalón a igual que la salsa, las dos cajas de pizza sobre sus brazos con los platos sobre de estas. Metimos el refresco en una bolsa que colgaba de mi brazo cortándome la circulación, y había logrado acomodarme 8 bazos entre los brazos.
Esta vez no pude correr para atravesar el ático así que casi le iba pisando los talones a Emmett
Caminamos despacio hasta llegar a la parte plana de la azotea donde nos esperaban los demás.
-Extrañare poder ver las estrellas de esta manera.- Pensó Rosalie en voz alta.
La pizza había sido devorada y ahora solo estábamos acostados sobre el techo viendo las estrellas.
-Está claro que no se verán igual de brillantes en Nueva York.-dijo Zac.
-En Forks ni siquiera se ven.-dijo Bella.
No volvimos a hablar. No había de que hacerlo.
Después de todo la distancia si afecta.
Bella estaba a mi lado. La luna era llena así que podía ver perfectamente su rostro. Sus ojos se dirigían a las estrellas pero no las veía realmente, estaba perdida en sus pensamientos como siempre. No entendía como a pesar del sol que había aquí su piel siempre estaba igual de pálida que siempre.
Un celular comenzó a sonar dentro de la casa.
-Es el mío.-anuncio Emmett.
-¿Quién te habla a la una de la madrugada?-Rosalie le pregunto no de muy buen modo.
-Mi mami, ¿Quién más?-se levanto y desapareció por el ático para ir a contestar o al menos a regresar la llamada.
-Por favor, díganme que alguien le aviso a Esme que nos iríamos hasta mañana.-espere a que alguien me contestara.- ¿Alice?-
-Está dormida.-me contesto Jasper.- Y no escuche que hablara con Esme en ningún momento.
-El lio que se nos va a armar cuando lleguemos a Forks.-se quejo Zac.
-Para eso falta aun y además Emmett ya está hablando con ella.-razono Bella.- Deberíamos bajar a dormir, mañana será un laaargo día.
-¿Seguros que no hay nada en lo que podamos dormir además del suelo?-pregunto Kate mientras íbamos recogiendo todo.
-No, se lo llevaron todo.-le conteste.
Las chicas iban por delante con todo lo que habíamos utilizado, Jasper iba cargando a Alice así que él era el que la llevaba más difícil y no porque Alice pesara gran cosa, si no por la cuestión del equilibrio, razón por la que Zac iba delante de él y yo atrás.
Por suerte logramos llegar a las habitaciones sin que nadie rodara por el techo.
-¿Dos por habitación como siempre?-Emmett lo había formulado como una pregunta, pero era obvio que nadie se negaría.
-Ok, vamos Bella.-Kate sujeto rápidamente a Bella llevándola a su habitación.
Me quede estupefacto un minuto. Se supone que Bella compartiría habitación conmigo, ¡No con ella! Pero claro, como Kate no quería regresar con Zac ni sentir ese silencio incomodo que habia entre los dos se llevaba a mi compañera de cuarto. ¡Mía, No de ella!
-Al parecer ustedes dos tendrán que compartir habitación.-Se regodeo Jasper poniéndose entre Zac y yo y colocando sus brazos sobre nuestros hombros.
Emmett y Rosalie nos miraban burlones.
-Pobrecitos,- se lamento Emmett de nosotros meneando su cabeza.- lo tenían todo y ahora no tienen nada.
-Suerte que se tienen el uno al otro para consolarse.-lo secundo Rosalie.
Ambos se fueron caminando a la habitación de Emmett mientras seguian riendo.
-Que descansen señoritas.-Jasper empezó a caminar hacia la habitación donde Alice ya dormía plácidamente.
-¿Y qué tal si no permitimos que quieras dormir junto a nuestra hermanita?-le reto Zac, tratando de defender su dañada dignidad.
-Sí, es más, no vas a pasar a esa habitación.-un último esfuerzo y apoyo a mi hermano no me vendría mal.
Jasper soltó tremenda carcajada, ¿Nos creía tan poca amenaza que se reía de nosotros?
-Obsérvenme.-nos dijo, y sin más entro a la habitación de Alice.
-Hermano, esto es deprimente.-Zac tenía una mirada de verdad afligida.
-No lo veas de esa manera. –Caminamos hacia mi habitación vacía.- Ahora estamos solteros, podemos coquetear con quien queramos. Ya no solo podremos comer helado de fresa, ahora podemos escoger entre diferentes sabores: vainilla, chocolate, cacahuate. Solo hace falta que tomemos nuestra cucharilla y empecemos a probar.
-¿Estas usando un metáfora que compara a las mujeres con helado?
-Aja, pero ese no es el punto.
-Seguiré hablando contigo solo si prometes dejar de tomarte las conversaciones con Emmett tan en serio.- Zac me miraba con algo de lastima.- Mira que eso de copiar sus metáforas te hace lucir aun más desesperado.
Ya estábamos recostados sobre el incomodo suelo, por lo menos era alfombrado.
-No estoy desesperado.- Había sido una mentira tan clara como el agua que no se preocupo por desmentirla.
-Entonces, ¿Estamos de regreso en el mercado de los helados?
-Exactamente.-
Zac rodo sobre si dándome la espalda.
-Desearía no estarlo.-lo escuche murmurar pasa si mismo.
La distancia era capaz de destruir muchas cosas, pero también el engaño. Esas cosas habían sido nuestra perdición.
Rodé por el suelo de la habitación, podría jurara que ya la había recorrido toda y en lugar de estar junto a Zac, ahora estaba junto a la puerta del baño; claro que solo eran suposiciones porque la jodida oscuridad no me dejaba ver nada.
Cuando por fin me quede dormido no pude descansar. Bella y Tanya no dejaban de entrar y salir de mis sueños; los demás también estaban ahí pero no necesariamente queriendo ayudarme: solo observaban o hacían comentarios sin sentido. Se supone que los amigos son la familia que escoges y que la familia esta para dar apoyo, entonces, ¿Por qué demonios solo observaban y no me ayudaban a resolver mis problemas?
Me desperté igual de cansado que la noche anterior.
-Zac, hay que ir a buscar algo para desayunar.-no hubo respuesta.- ¿Zac?
Me enderece y me encontré con una recamara vacía.
Ni siquiera eran capaces de despertarme para ir a desayunar. Genial.
Tal y como lo había sospechado unas horas atrás: había dormido junto a la puerta del baño.
Busque mis zapatos y luego de ponérmelos baje a buscar a los demás, aunque no me hubiera sorprendido que me dejaran solo aquí.
-Hasta que por fin te levantas.- La voz de Alice sonó suave como siempre.
Todos, excepto los Hale, estaban ahí. Bella preparaba algún tipo de guiso utilizando huevos, mientras tanto, Emmett cortaba naranjas con una navaja mal afilada para luego pasárselas a Zac quien las iba exprimiendo en los vasos que Alice le pasaba.
-¿De dónde sacaron todo eso?-les pregunte.
-En la mañana Alice y yo fuimos a la tienda a comprarlo todo.- Bella me hablaba pero no me había volteado a ver.- El camión lo traerán en un par de horas.
-Ya les dije que no es un camión solamente, es una sofisticada casa rodante.-Alice se había esforzado por conseguirla y le molestaba que a los demás les diera igual. Llevaba peleando eso toda la semana.
-Yo sigo pensando que es solo un camión y que será divertido manejarlo.- Emmett tampoco me había mirado, se concentraba en pelar naranjas.
Alice suspiro al ver que la conversación no llegaría a ningún lado.
Empecé a colocar los platos desechables que había sobre la encimera..
-¿Y los demás?-pregunte.
Al principio pensé que seguian dormidos pero eso no encajaba con el perfil de Jasper.
-Se fueron a ver al abogado. Ya no tardan en regresar.-Emmett levanto la cabeza para mirarme, se distrajo y en vez de clavar la navaja en la naranja la clavo en su mano.
-¡Mierda!-grito.
Como me hubiera gustado que Esme estuviera aquí para que lo reprendiera al igual que a un niño de cinco.
-¡Esa no es la manera de recibir a tu novia Emmett Cullen!-Rosalie estaba parada en el umbral de la cocina con las manos en la cintura. Tenía la pose de toda una chica ruda que no perdía el glamour sin importar la situación..
Emmett la volteo a ver como quien se encuentra con un fantasma.
-No, bebe, no fue a ti.- alzo su sangrienta mano.- Ves, me lastime la mano.
-¿Y qué rayos estabas haciendo?- Rosalie fue hacia él- ¿Jugando a ser Jack el destripador?
-Estaba cortando las naranjas.-le contesto Bella.
Emmett había empezado a quejarse apenas Rosalie le tomo la mano lastimada.
-Toma. Esto debería ayudar, pero primero lávate.- Le dijo Alice entregándole una pañoleta azul turquesa. ¿En qué momento había subido por ella?
-Yo creo que Emmett es lo suficientemente mayor como para sobrevivir a una cortada y yo soy lo suficientemente madura como para armar un berrinche si no desayunamos ahora.- Kate reclamo tomando asiento.
-Yo estoy de acuerdo.-Jasper se sentó y comenzó a comer.
Los demás lo imitamos y empezamos a comer, incluso Emmett y su mano vendada con la pañoleta.
-¿Qué tal les fue con el abogado?-les pregunte sin poder aguantar la curiosidad.
- El testamento decía que en caso de fallecer ambos padres la compañía seria disuelta y el dinero repartido entre los dos en partes iguales, pero dejando un pequeña dotación para Kate también.- Empezó a explicarnos Rosalie. Jasper comía como si no hubiera mañana.- Las casas y propiedades serian escogidas al azar y asignadas a uno de los dos, etc.
-¿Disolver la compañía?-Pregunto Alice.
-Exacto. Acciones y todo lo demás será vendido y el dinero será depositado en diferentes cuentas.-le contesto Jasper.
Seguimos desayunando en silencio. Con uno que otro quejido de Emmett.
Jasper no parecía estar de tan buen humor como el día anterior. Pero no se le podía culpar. Sus padres no habían confiado en él para seguir dirigiendo la compañía, habían preferido vender y liquidar todo lo que habían logrado con tanto empeño en lugar de dejar que sus hijos se hicieran cargo.
Quizás no fuera tan profundo el sentimiento que le provocaba el curso de la situación, pero por ahora le estaba dando un buen dolor de cabeza.
El sonido de la puerta nos saco a todos de nuestras cavilaciones.
-¡El camión ha llegado!-Emmett agitaba las manos en el aire.
Alice le dedico una mirada asesina antes de salir e ir a atender la puerta. Jasper salió tras de ella.
-Sera mejor que vayamos recogiendo todo para que podamos irnos pronto.- Dijo Bella poniéndose de pie y empezando a juntar toda la basura en una sola pila.
-Al parecer alguien está ansiosa por partir.-le dije a Bella poniendo de pie al igual que ella.
Me miro de una manera que no entendí.
-Entre más pronto comience más pronto terminara-fueron sus exactas palabras antes de seguir recogiendo.
Zac se había puesto de pie y acercado a mí.
-Acerca del mercado de los helados, ¿Se puede intentar regresar al sabor que se tenía antes?-su pregunta iba disfrazada de burla pero ambos sabíamos que nuestros deseo era que la respuesta fuera sí.
-No creo que eso este permitido- me sentí mejor al notar que pude disfrazar la punzada de dolor en mi voz.
-Hey, dejen de cuchichear ustedes dos y comiencen a ayudar.-nos riño Rosalie.
Colocamos toda la basura dentro una gran bolsa negra y lo demás lo dejamos sobre la encimera para poder llevarlo con nosotros.
-¡Vengan a ver esto!-nos grito Alice.
Al salió al patio de enfrente nos encontramos con algo parecido a un autobús de pasajeros; un enorme rectángulo con ruedas, -al menos así lucia por fuera-. No me recordaba para nada a una casa rodante. Cuando pensaba en una casa rodante la imagen que me venía a la mente era la de un camión destartalado de color blanco.
-¿Dejaran de llamarle camión?-nos pregunto Alice orgullosa de ser la causa de nuestras bocas abiertas.
-No, porque decir casa rodante es muy cansado. Camión es mucho más corto, aunque queda más que claro que esto no es un camión.-le conteste.
-¿Quieren verlo por dentro?-
Era más lujoso que lo que lucía por fuera.
Las ventanas eran polarizadas; no se podía ver nada de afuera hacia dentro ni siquiera pegando la cara al cristal y haciendo casita con las manos. De todas maneras no es que alguien pudiera alcanzar las ventanas. Los asientos para el conductor y del copiloto eran de piel y el tablero estaba lleno de botones para diferentes funciones. Detrás de estos, en un lado había una pequeña cocina y del otro una pequeña mesa como las que hay en los restaurantes de comida rápida, -una banca con respaldo, la mesa y otra banca igual a la primera.- Luego de esto, de ambos lados había una litera y por ultimo un baño en el fondo.
-Ahora si te luciste Alice.-le dijo Kate.
-Al menos será más cómodo que ir apretados en una camioneta.- Bella seguía sin estar convencida.
-¿Ya nos podemos ir?-Emmett era todo lo contrario a Bella.
¿Que tal?
¿Les gusto?
¿Reviews?
