SCC no me pertenece. La trama es MÍA...


LA DUEÑA DE TÚ VIDA.


Sakura estaba tocando el piano, una de sus composiciones favoritas.

Veía el estudio de música y sonreía.

Pronto volvería su padre de Hong Kong, que había ido a hablar con Hien Li.

Ya había pasado una semana desde el viaje.


Esa misma tarde, Fujitaka Kinomoto regresó en su avión privado, llegó a su mansión escoltado por su personal de seguridad, se olvido de todo y lo primero que hizo fue saludar a su amada esposa la cual siempre lo recibía con unas de sus deslumbrantes sonrisas.

Touya llegaba momentos más tarde, a la hora de la cena. Sakura bajó apresurada-mente al ser informada que su padre había regresado a casa.

—Padre...

—Mi preciosa hija...—Era recibido con una gran reverencia y luego un sorpresivo abrazo— Ya lo arregle todo. Te vas a casar con Syaoran Li. Como tú querías. Fue una excelente oportunidad.

—Si lo dices por comprarle un marido al monstruo estoy de acuerdo—. Dijo Touya entrando en la habitación.

—¡HERMANO!— Grito Sakura.

—Pero recuerden, Li firmara el acuerdo pre-matrimonial. En caso de divorcio, lo perderá todo y me refiero a todo. Así podremos absorver las empresas de los Li y al final se quedaran en la calle y aprenderán que con los Kinomoto nadie , pero nadie juega. Pero si la cosa sale como el monstruo espera, pues serán felices, aunque no me fíe del señorito Li.

Todos se quedaron en silencio, Touya era el abogado de la familia y se encargaba de los asuntos legales y nunca le temblaba la mano ni mucho menos el corazón al proteger a LA FAMILIA.


EN HONG KONG. Departamento de Meilling Wang.

Syaoran llegaba exausto, no había podido ver a Meiling en todo el día ya que no pudo salir de la oficina, donde se encontró llena de deudas y se sorprendió de que los Kinomoto pagaran todo aquello.

—Syaoran, mis tarjetas, ¿Por qué rechazaron todas mis tarjetas en las tiendas? No sabes la vergüenza que pasé, debes arreglarlo—. Fue lo primero que escucho al entrar en el departamento.

—Buenas noches, Meiling. A mi también me agrada verte—. Decía Syaoran sonriendo y viendo que ella hacía un mojin—. No me pongas esa cara.

—Pero Syao... No pueden hacerme esto. ¿Qué pasa?

—Mei, debemos hablar. Los Li nos quedamos en la quiebra... Todas nuestras empresas, la mansión, este departamento, todo esta hipotecado, con el banco. Absolutamente todo y nos quedaremos sin nada si en un mes no pagamos, nos quitan todo...

—¿Qué?— Fue lo único que dijo Mei, que no podría creer que le estuviese pasando esto a ella.

—No nos quedara de otra, aunque mi padre me hizo una desagradable propuesta—. Syaoran le entregó la la carpeta en donde estaba detallada la información de Sakura Kinomoto—. Mei, mi padre quiere que me case con Kinomoto.

— ¿Y qué esperas para hacerlo?— Syaoran se desconcertó ante tal pregunta.

—Lo que espero, porque no me queda de otra, es que Fujitaka le informe a su hija del compromiso. El trato lo hicieron nuestros padres. Kinomoto le propuso el trato a mi padre y este acepto.

—Pero Syao, sólo será por un tiempo, luego te puedes divorciar. Entonces podremos casarnos y formar la familia que tanto queremos y con lo que soñamos.

Syaoran asintió, abrazó a Meiling, esa mujer lo era todo para él, su vida giraba en torno a ella.

—Bueno, pronto conoceré a Sakura Kinomoto.


MANSIÓN LI.

Hien, a pesar de los problemas, llegaba a casa con una sonrisa que no se borraba de sus labios. Había hecho el mejor negocio de su vida, si los Li tenían un pequeño imperio a comparación con los Kinomotos, que estos parecían tener un Imperio Romano. Ya soñaba despierto con incluir a Sakura Kinomoto en su familia, siempre quiso tener una hija y aquella joven lo seria...

—Ieran, ya lo solucionamos. Syaoran al fin va a casarse.

—¿Cómo? ¿Casarse? ¿No me digas que se casará con esa mujerzuela que tiene por amante?

—Tranquila, no se casara con ella, todo lo contrario, se casará con Sakura Kinomoto—.Ieran sonrió, después de todo era una buena noticia.

—Tú hijo acepto a regañadientes el compromiso propuesto por Fujitaka Kinomoto, sigue con la estúpida idea de casarse con esa.

—Ni me la nombres que hoy la vi hacer un escándalo porque las tarjetas no tenian fondos. ¿Qué tan mala es nuestra situación económica, cariño?

—Sakura es la mujer indicara, esa es nuestra solución, querida. Sakura es la clásica mujer que complacerá a tú hijo, siempre y cuando el sepa aprovecharlo. Es sumisa—.Ieran suspiro aliviada, por lo visto Sakura era la indicada para su hijo, la mejor opción—. Pero no quiere dejar a Meiling, es incluso capaz de hacerla su amante.

—¿Qué? Si hace eso perderemos todos.

—Tengamos fé en que Sakura sabrá manejarlo a él.

—Espero que ese hijo tuyo sea más sensato y deje a esa perra pronto, que se avergüenza de sus orígenes y no acepta que tiene un apellido gracias a Wei, al que ni valora, sólo quiere subir de escala social y uno de ese escalón es MI hijo...


CONTINURÁ.

Gracias por leer y esperar mi actualización... Saludos.