Capítulo 3. Solución a los problemas.

Ron estaba completamente confundido, por su cabeza pasaban miles de formas de poder decirle a Hermione que no podían ser padres, pero en su interior algo le decía que eso la haría sufrir y él no quería verla triste.

Recordó que el medimago que lleva su caso le comentó de las técnicas muggles para parejas que tienen dificultades para tener hijos como el caso de ellos, pero según lo que investigaron en conjunto ninguna era la solución para su caso, tenían también otra opción, la adopción, él sabe que Hermione aceptará si le explica su caso, pero él lo único que quiere es que su amada esposa sea madre, que lleve durante nueve meses en su interior al fruto del amor que ambos se profesan, pero eso jamás podrá llegar a ser y ahí comienzan nuevamente sus temores e inseguridades.

Estaba tan metido en sus pensamientos que no escuchó a Hermione que le hablaba, el pelirrojo llevaba cerca de cinco minutos de absoluto mutismo y salió de su ensimismamiento cuando sintió que alguien le golpeaba el brazo.

-¡Ron, amigo! ¿Qué pasa? Jaja parece que hubieras visto un dementor jaja.

-¡Harry!, que bueno que llegaste. Me has sacado de una buena- comentó lo último en voz baja, para que Hermione no lo escuchara.

-Ya después me explicas que es lo que está pasando aquí. ¡Hermione, cómo estas!

-Hola Harry, ya era hora que notaras que estaba aquí. ¿Dónde está Ginny?.

-Está afuera, viene en seguida, quedó hablando con una mujer, no sé quien será, pero da lo mismo. ¿De qué estaban hablando que ha hecho que Ron esté tan pálido?

- Lo que pasa es que he renunciado a mi trabajo y así darme tiempo para recibir a un bebé, y bueno, parece que a Ron la sorpresa lo pilló volando bajo, porque en todo el rato no ha sido capaz de decir nada al respecto, de hecho, lo único que ha dicho fue para saludarte.

- Claro que me pilla de sorpresa Herm, tú sabes… esto es algo que no me esperaba aún.

-Jaja, veo que Ron tiene miedo de convertirse en padre jaja, no es tan terrible Ron, ya verás que todo estará bien, además Hermione es la mejor mujer que podrías encontrar para tener un hijo, estoy seguro que comprará un montón de libros para cuidarlos antes y después del nacimiento, sí es que no lo ha hecho aún.

- Que eres lindo Harry, muchas gracias por todas las flores, pero podrías haber evitado el comentario de los libros, pero pensándolo mejor, no es mala idea. También creo que Ron tiene miedo, mira lo pálido que está y otra vez está mudo, mi amor, iremos con calma, un bebé no llega sólo con pedirlo, necesitamos tiempo, ya verás que estarás tranquilo y dichoso en un par de horas.

Por toda respuesta, Hermione recibió un intento de sonrisa por parte de Ron y una sonora carcajada por parte de Harry, iba a seguir hablando, pero fue interrumpida por su cuñada que iba llegando hasta ellos seguida de cerca por varios fanáticos que le pedían autógrafos y le rogaban que volviera pronto al quidditch.

Ginny llegó hasta ellos con una enorme sonrisa en el rostro, sonrisa que Harry conocía muy bien, él sabía que algo se traía entre manos su esposa porque cada vez que lo miraba así, algo pedía la pelirroja; esas sonrisas las tenía desde que se hicieron novios y lo convencía de ir a esas fiestas a las que lo invitaban por ser "el Gran Harry Potter", su esposa disfrutaba tanto de la popularidad que le daba el apellido Potter que a él eso ya lo tenía un poco aburrido, todas las peleas que habían tenido como pareja eran porque a él no le gustaba la publicidad, ya mucha había tenido en sus tiempo en Hogwarts como para seguir ahora, él sólo pedía tranquilidad y cada vez que veía algún periodista cerca se escabullía como podía, pero su esposa era diferente, aprovechaba cada oportunidad de figurar, primero como la novia de Harry Potter, luego como su esposa y a pesar de que ahora figuraba por ser una de las estrellas de los Chudley Canons, nunca dejaba pasar la oportunidad de hablar con Corazón de Bruja sobre la hermosa relación del matrimonio Potter Weasley, que para todos era perfecto, menos para Harry, que esperaba que con el nacimiento de su primogénito las cosas se arreglaran por fin en su matrimonio y que su esposa dejara de lado su presunción y se dedicara por fin a ser una esposa como la que él esperaba, alguien como su amiga Hermione; Harry envidiaba a Ron por tener a Hermione con él, se arrepentía tanto de no haberle confesado sus sentimientos antes de que se ennoviara con su mejor amigo, pero en aquellos momentos tenía otros problemas en la cabeza, un problema llamado Voldemort, que una vez que fue derrotado, no le permitió ser feliz con la mujer que amaba de verdad, ya que vio a sus dos mejores amigos tan enamorados y felices que prefirió callar y dejar que ellos fuesen felices y por eso volvió con Ginny, porque ella aún lo esperaba y le profesaba un gran amor y él inocentemente creyó que con el amor de ella sería suficiente para ser feliz, muy tarde se dio cuenta que la pelirroja no lo amaba a él, Harry Potter, sino que amaba a el "niño que vivió y derrotó a Voldemort", lo que ella amaba era la popularidad de él y eso lo hacía de verdad muy infeliz, la única razón por la que seguía con ella era por el inmenso amor que le tenía a los Weasley, ellos siempre habían sido buenos con él y estaban muy contentos de tenerlo oficialmente en la familia, ahora se le sumaba otra razón para no dejarla, su hijo James, su última esperanza para salvar su matrimonio.

La pelirroja seguía mirándolo con esa sonrisa que él tanto odiaba, pero no le decía nada, sus mejores amigos los miraban extrañados, ya que su esposa al parecer aún no notaba que ellos estaban en la mesa. Hermione rompió el silencio.

-Ginny, ¿cómo estás? ¿cómo está el pequeño James?

-Herms, no los había visto. Estoy bien, gracias y James se ha quedado con mamá en La Madriguera. Hola Ron- se acercó hasta su hermano y cuñada y los saludó a ambos con un abrazo y un beso muy poco efusivo, pero así era ella desde que se hizo "famosa".

La pelirroja se sentó junto a su esposo y volvió a mirarlo, él ya no soportaba más esa mirada y ya sin paciencia le preguntó que quería.

-Harry, la mujer con la que estaba hablando es reportera de la revista "Sueños de bebé" y quiere una sesión de fotos de James y de nosotros, ¿no crees que es la mejor forma de mostrar a nuestro hijo a todo el mundo mágico?, ya sabes que hay muchas personas que quieren conocerlo y que mejor oportunidad que esta.

-No Ginny- Harry estaba visiblemente muy molesto- por ningún motivo, no dejaré que el tome fotografías a mi hijo, es sólo un bebé, yo quiero que él sea un niño normal, que crezca sin que la gente lo señale en la calle, ya bastante tuve que pasar yo cuando era un niño, como para que ahora vengas tú y trates de hacer que mi hijo pase por lo mismo.

-James también es mi hijo y ya no puedes oponerte, porque acepté las fotografías e irán en dos días a la casa para la sesión fotográfica, así que ya nada puedes hacer y tendrás que estar ahí si o sí, porque no creo que quieras que tu hijo aparezca en las fotos sin su papá.

Harry no se lo podía creer, la mujer con la que se había casado era una arpía, él sabía muy bien que había dicho todo esto en un lugar público porque sabía que así no terminarían peleando, pero él a no tenía ganas de seguir escuchándola y sin más se paró de la mesa y se fue notoriamente enojado. Hermione miró a Ron y con la mirada le dio a entender a su esposo que iría a hablar con Harry y que él tratara de hacer entrar en razón a la loca de su hermana, ya que ella tampoco estaba de acuerdo con todo lo que su cuñada había dicho y hecho y sin más se fue tras su amigo.

En la mesa del restaurant quedó Ron junto a su hermana, a la que al parecer no le había afectado en nada el hecho de que su esposo se hubiera ido y la dejase sola, estaba con una gran sonrisa, como si no hubiera pasado nada. Ron no sabía como empezar una conversación con Ginny, pero algo tenía que hacer y rompió el hielo con lo primero que se le vino a la cabeza.

-¿Por qué estás tan tranquila? ¿Acaso no te molesta que Harry se haya ido tan enojado? ¿Y por qué has hecho algo así? Sabes muy bien que a Harry no le gusta la publicidad, él no es como tú- de apoco el pelirrojo iba levantando la voz, además estaba contento porque el tema de tener un hijo propio había quedado en olvido, al menos por ahora- Harry lo único que ha hecho desde que nació James es evitar que los periodistas lo fotografíen, si no lo sabías cuando James nació Harry tuvo que rogar al Ministro para que lo ayudara a impedir la entrada a San Mungo de cualquiera que tuviera la intención de lograr alguna foto o algo del nacimiento de James, pero ni así se logró que el nacimiento de mi ahijado pasara inadvertido, porque alguien logró escabullirse y tomar la fotografía y luego la publicaron en el profeta. No sé como puedes estar tan tranquila, Harry ha soportado muchos de tus caprichos, pero este es demasiado.

-Mira Ronald, en mis asuntos no te metas, ya verás como se le pasa en un rato el enojo a Harry, él no puede estar enojado conmigo mucho tiempo, además cuando tú tengas un hijo pasarás por lo mismo que yo y también querrás mostrárselo al mundo, tu eres tan conocido como a Harry, así que recuerda que cuando tu tengas un hijo, el mundo mágico los va a perseguir tanto como a nosotros y a James, porque esos niños son hijos de los salvadores del mundo tanto mágico como muggle y por eso ellos tienen el derecho de conocerlos, porque ellos se interesan por nosotros o es que no lo entiendes, gracias a la fama que han logrado pueden conseguir muchas cosas no sólo pasar desapercibidos por la prensa, aunque eso no lo conseguirán nunca o es que crees que Rita Skeeter es la única periodista animaga no registrada, si crees eso eres muy inocente Ron; yo sabía perfectamente de todo lo que Harry pensaba hacer para cuando naciera James o por quién me tomas, conozco muy bien a mi marido y sé muy bien quién tomó esa fotografía, porque yo misma le permití la entrada, sí así es y no me mires con esa cara, ya te lo he explicado Ronald, el mundo mágico tiene todo el derecho a saber lo que ocurre con la vida de sus salvadores y como yo puedo otorgar esa información se las facilito, es así de simple.

-Ginny, si tanto amas a Harry deberías saber que a él no le gusta la exposición en los periódicos y las razones que me has dado para compartir información tan personal con el mundo mágico, déjame decirte que son demasiado infantiles, todos tenemos derecho a tener nuestros secretos y no tenemos por qué andar ventilando nuestra vida personal sólo por ser los salvadores del mundo mágico, eso a nadie le importa, la gente quiere saberlo porque no tienen nada mejor que hacer que preocuparse por la vida de los demás. Quizás a mi en algún momento también me gustó la publicidad que me daban por ser uno de los salvadores del mundo mágico y no te voy a negar que me abrió muchas puertas, pero aún así, nunca me gustó que se metieran en mis asuntos personales y cuando Hermione y yo tengamos un hijo- esto lo dijo con inseguridad en su voz, pero debido al enojo que tenía con su hermana ella no lo notó- por ningún motivo dejaré que lo fotografíen, yo tampoco quiero que a mi hijo lo marquen por ser "el hijo de", quiero que brille por si mismo, no por lo que sus padres o tíos hicieron y eso deberías pensar tú también y déjame decirte algo más, no conoces lo suficiente a Harry, si lo conocieras de verdad, sabrías que esto no te lo va a perdonar nunca, él te ha perdonado ya muchas cosas, pero el que te hayas metido con algo tan personal como James, es difícil que te perdone de aquí a dos días, así que lo mejor que puedes hacer es cancelar esa sesión fotográfica, porque Harry no estará en ella. Sé que James también es tu hijo, pero deja de pensar tanto en ti, porque te conozco Ginny, eres mi hermana, y sé my bien que esto no lo haces por el mundo mágico como dices, esto lo haces por ti, porque te gusta figurar, siempre te ha gustado la publicidad que te ha dado Harry, muchas veces pongo en duda que estés enamorada de mi amigo, más bien estás enamorada de su nombre. Esta conversación creo que llegó a su fin, espero sigas mi consejo, pero ahora el que de verdad necesita de mi es Harry y no tú.

Ronald se paró y dejó a una pensativa Ginny sola en la mesa que les había reservado Luna, el pelirrojo se acercó hasta la caja en la que estaba su embarazada amiga y le pagó por todo lo que habían consumido y cuando ella lo cuestionó por el por qué de la discusión y por la salida repentina de Harry y Hermione, Ron le respondió: "Ginny y sus caprichos". Luna movió la cabeza en señal de reprobación ante el actuar de su mejor amiga del colegio, se despidió de Ron y se dispuso a ir a hablar con Ginny, pero esta ya no estaba, seguramente se había desaparecido y por eso no la vio salir.


Cuando Hermione por fin pudo alcanzar a Harry en el estacionamiento del restaurant de Luna y Dean, sólo lo abrazó, tal como hacía cuando estaban en el colegio, ella sabía que de esa forma su amigo podía soltar todo lo que le aquejaba en esos momentos, después de un rato, cuando notó que la respiración de Harry era más pausada, se separó un poco de él y lo miró a los ojos, él le devolvió la mirada y le sonrió, con esa sonrisa ella sabía que le agradecía por estar ahí con él.

-Harry-ella cortó el mutismo de la situación- sé que estás molesto y con justa razón, lo que ha hecho Ginny es demasiado, a veces me pregunto si de verdad te ama tanto como dice, es que no me explico como quiere hacer de su hijo algo tan público, yo por ningún motivo dejaría que Ron haga algo así con nuestro hijo, cuando lo tengamos claro.

- Lo sé Herm, sé que tu no eres como Ginny, como me hubiera gustado que ella fuese como tú, aunque sea un poco, pero como tú no hay dos, eres única, gracias por estar siempre conmigo, por entenderme y por apoyarme, tú nunca me has dejado solo ni mucho menos has tomado decisiones tan importantes para mí por ti misma, sé que Ginny es mi esposa y también la madre de mi hijo, pero eso no le da absoluto derecho a hacer de James la nueva atracción del mundo mágico, yo sólo quiero que él crezca tranquilo, en un lugar donde se le entregue amor, ese amor que yo no tuve cuando era niño, quiero que James salga a jugar a la calle siendo James Potter, no el hijo de Harry Potter y de Ginebra Weasley, quiero que el tenga todo lo que yo no tuve, no quiero que tenga a un montón de periodistas locos siguiéndolo las 24 horas del día y que le inventen un montón de cosas así como hicieron conmigo, Ginny esta vez se pasó, le he aguantado muchas cosas, pero esto es imperdonable, esperaba que con el nacimiento de James por fin tomara conciencia de que es una mujer adulta y que dejara de lado esas niñerías, no sé en qué estaba pensando cuando se me ocurrió casarme con ella.

- Harry, cuando le pediste que fuera tu esposa fue porque estabas enamorado,- le dijo a su amigo con una leve sonrisa- ahora estás molesto pero ya verás que se te pasará, sólo espero que Ginny entre en razón como tu dices y cancele esa sesión fotográfica, seguramente Ron le ha dicho unas cuantas verdades, ya sabes que Ron siempre le ha dicho a Ginny las cosas bien claras, aunque también espero que Ron tenga algo que decirle y no la esté apoyando con lo de la revista- Harry le sonrió- Mira Harry, entiendo muy bien tu enojo con Ginny, a mí también me tiene harta su actitud con la prensa, a mí y a Ron también nos siguen para todos lados, por eso tuvimos que cambiarnos de casa y poner el encantamiento Fidelius, ¿recuerdas por qué denuncié a Rita Skeeter? No fue sólo por lo que publicó en "La biografía del Trío Dorado" sino además por que curiosamente el día en que Ron me pidió matrimonio, había un feo escarabajo posado en una de las plantas del jardín de mi casa y si no hubiera tenido a Skeeter encerrada por tanto tiempo en un frasco mágico cuando la descubrí en 4º curso, hubiera creído que ese era un escarabajo común y corriente, pero recordaba muy bien cada rasgo de ese insecto, por eso lo volví a encerrar y la llevé ante el ministerio y ya sabes el resto, encerrada en Azkaban, hasta nuevo aviso, espero que cuando salga no le queden ganas de seguir metiéndose en la vida de nadie. Me desvié del tema, a lo que iba era que cada vez que salgo con Ginny, aparece un periodista, si no le he dicho nada hasta ahora ha sido porque entiendo que sea parte de su trabajo, porque como jugadora de quidditch tiene muchos fans y la gente la quiere mucho y la quieren ver siempre, lo mismo ocurre con Ron, siempre le están pidiendo entrevistas y ese tipo de cosas, pero él no es como su hermana, él sólo acepta las entrevistas deportivas y no acepta las de las revistas de moda o las del corazón como "Corazón de bruja" y estoy segura que nunca aceptaría algo como mostrar a un hijo nuestro en una revista para bebés. Creo que lo mejor que podemos hacer será esperar a Ron y ver que tal le fue con Ginny y si quieres puedes quedarte esta noche con nosotros, será bueno recordar viejos tiempos, para olvidar estos malos momentos.

-Claro Herms, tienes razón en todo y no sabía eso de Skeeter, ¿por qué nunca me lo habías dicho?- Harry estaba notablemente de mejor humor y se mordió la lengua para no decirle que cuando le pidió a Ginny matrimonio estaba enamorado, pero de ella, su mejor amiga- Mira, ahí viene Ron. ¡Ron, acá estamos!

-Ambos dirigieron la mirada hacia el pelirrojo que se acercaba rápidamente hasta ellos con una notoria cara de disgusto, lo que les dio a entender que no le había ido muy bien con su hermana.

-Amigo, ¿cómo estás? Mi hermana está loca, espero que todo lo que le dije la haga entrar en razón.

-Sí, estoy bien amigo, gracias por todo, gracias por estar siempre conmigo y sí tu hermana está loca, también espero que desista de todo eso, porque yo no respondo de mí, ya le dije a ella, le perdono cualquier cosa, menos que quiera hacer de James una atracción.

-Tranquilo amigo, sea lo que sea estaremos contigo, por algo somos el "Trío Dorado de Hogwarts".

-Claro chicos, ahora que les parece si nos vamos los tres a la casa y recordamos los buenos momentos del trío, mañana no debemos ir a trabajar y podremos hablar hasta tarde.

Los tres se aparecieron en la casa del matrimonio Weasley Granger, el auto lo irían a buscar luego o le pedirían a Luna que lo enviara con alguno de sus empleados, pero prefirieron aparecerse para llegar pronto y ahorrarse el tedioso viaje en auto.

Cuando llegaron a la casa, Hermione los invitó a sentarse mientras iba por unas botellas de cerveza de mantequilla y una de whiskey de fuego, también llevó algunos pasteles, ya que sabía que tanto su esposo como su mejor amigo eran buenos para comer y ya que no habían cenado, no les vendría mal algo de comida. Cuando llegó hasta ellos, los vio tan contentos que no pudo evitar recordar los tiempos en el colegio, aquellos momentos en que se quedaban solos en la sala común compartiendo sus secretos, sus penas, sus problemas y también sus alegrías, no pudo evitar sonreír al recordar todo eso.

-¿Qué más puedo pedir esta noche?- Hermione interrumpió la conversación de los dos hombres que la estaban mirando con curiosidad para saber que es lo que seguiría a esa pregunta- Sé que para ti Harry, no ha sido la mejor de las noches, pero para mí, no puede ser mejor, hoy me he decidido a tener un hijo con mi esposo- miró a Ron que palideció un poco ante el comentario- y he dado el primer paso, cambiando mi trabajo por uno más tranquilo y para coronar la noche, estoy aquí en mi casa con los dos hombres más importantes de mi vida, sin contar a mi papá claro. Ustedes son lo más importante que tengo en el mundo mágico, los amo y no quiero perderlos nunca.

En la cabeza del pelirrojo aún sonaba la voz de Hermione cuando lo miró y dijo que quería tener un hijo y ya había dado el gran paso, pero cuando escuchó a su esposa decir que los amaba a ambos, tanto a él como a Harry, se le ocurrió una idea, él quería que Hermione tuviera un hijo fruto del amor y si él no podía dárselo, quién mejor que Harry, el mejor amigo de ambos. Ya buscaría la forma de convencerlo, pero estaba seguro que su amigo lo ayudaría, por el momento sólo se dedicaría a disfrutar del reencuentro del trío dorado, sus problemas podrían esperar ahora que ya tenía una solución.


Hola!!

Espero que el capítulo sea de su completo agrado y si no, bueno... puedo vivir con ello, las cosas nunca son buenas para todo el mundo, si a alguien le molesta el como traté a Ginny, lo siento, pero nunca me ha caído bien y es así como yo siempre la ví, como una oportunista de la fama de Harry.

Nos veremos pronto

Un beso Bye

JaNnYta