My sunshine
Rehuso
Parejas: Edward/Bella.
Nueva sipnopsis: Él, enfermo, solo y apunto de morir, ella, con novio, insegura y a punto de recaer en la bulimia, dos años de diferencia, un sueño que cumplir y un favor que repercutirá en la historia '- me voy a morir, pero antes, quiero perder la virginidad'-
Cuando miro a Jacob, me quedo perpleja, al pensar, que será con él, con quién cumpliré mi sueño..
Solo somos sueños, sueños a punto de nacer, deseamos abrir los ojos y cantar, quiero escuchar los sueños que esta noche me quieres contar, aunque parezca que te estoy haciendo un favor, dudaría quién se siente mejor en estos momentos, sí, soy egoísta, vengo aquí, a tu cama y te abrazo cuando estoy realmente mal y no quiero despertar, por eso caigo en aquel sueño profundo, un sueño del mismo color que tus ojos..
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12 días antes.
Es la sonrisa de Jacob, la que a veces me hace dudar en qué está pensando, a veces puedo observar el vacío en sus ojos y es cuando sé que él también sabe lo que ocurrió hace dos días y sé qué él lo esconde como puede, él no tiene la culpa de nada, él puede hacer radiar mi felicidad durante un segundo, pero quiero permanecer feliz durante tanto tiempo..
Y a veces se me hace imposible, me supera tanta presión, prometí volver a la casa de Edward, pero ayer no fui y hoy no pienso volver, es como si los recuerdos volviesen a atravesar mi mente y no deseo volver a pensarlo, no deseo volver a llamarme a mí misma infiel, no deseo que mis sueños de nuevo se marchiten, ya estoy rota por dentro.
¿Qué debo esperar más?
A qué Jabob me arregle y todo se acaba y vuelvo otra noche con el hermano de mi mejor amiga y todo vuelve a la normalidad, no quiero esa monotonía de vida, quiero sentir como todo va bien sin esfuerzo, pero cada vez me esfuerzo más y más para sonreír, hasta que me canso y la sonrisa cesa y mi rostro es indignación, pero hasta que pueda aguantar un día más con la sonrisa, no puedo volver a ver a Edward y mostrarle a través de mis ojos, que de verdad, intento ser feliz con Jacob.
No intento destrozarlo, no quiero dañarlo de aquella forma, aún no sé cómo ocurrió, qué pasó, pero cuando todo acabó él seguía despierto y me observaba, con sus ojos esmeralda y yo esperaba que su mirada cesaba, pero no me otorgaba ni un parpadeo, me miraba sin más, hasta que le volví a besar.
Cuando lo necesite, pensé, sé que estará allí, aguardándome con esmero y que me otorgará una sonrisa de verdad cuando aparezca por el umbral de la puerta y le podré besar sin objeción, porque al fin y al cabo, esto no es amor, no, es solo falta de cariño.
¿Qué ocurre?- Me pregunta Jacob.- Estás ausente.- Me dice y acerca su mano a mi mejilla, su tacto es casi repulsivo, pero también necesario, tengo ganas de llorar cuando miro su rostro, sin saber el futuro que está a punto de ocurrir.
Sé que nada será lo mismo hasta que no olvide lo ocurrido, pero la seguridad de que volverá a ocurrir me hace no desear olvidarle, si quiera dónde está su habitación en aquella gran mansión.
Jamás me iba a olvidar de aquella habitación, era como estar en el cielo, en todos los aspectos, jamás podría si quiera olvidar lo que ocurrió aquella noche, lo sé, es el único recuerdo que me perseguirá para siempre.
Suspiro y me levanto con cautela de aquel acantilado, Jacob si quiera se levanta cuando yo lo hago, a pocos pasos del acantilado está su casa, sé que si quiera espera un beso, él también siente que las cosas han cambiado demasiado en casi nada de tiempo, lo que él no sabe es cuando ocurrió, si días, horas o simples segundos, lo sé, lo veo en su mirada y lo compadezco por enamorarse de mí.
Nos vamos a estrellar, pienso, esto se va a estrellar (1) y no sé a dónde iré cuando él se no esté, porque al fin y al cabo, sea como sea, es Jacob, el chico con quién siempre puedo estar feliz, no quiero que no estrellemos, no quiero ser otra historia de desamor que contar, no soy otra historia.
Lo siento.- Susurro, a pasos de mi camioneta.
Él se queda inmóvil, en el sitio, sin decir nada.
¿Qué te ocurre?- Susurra.- ¿Ya no me quieres?-
Me quedo perpleja, claro que le quiero, él es la persona con que tengo que cumplir mi sueño, con quién debo ser feliz, claro que le debo querer, tengo demasiada confianza puesta en él para que la arruine en un instante, estoy aquí, pienso, y él está tan cerca mío y a la vez tan lejos y hace tiempo que lo decidí y ya no me puedo echar, no puedo cagarla, no puedo.
Me quedo pensando, que todo lo que tenemos explotará de un momento a otro, todos los sentimientos, los miedos, los temores, las verdades y el momento parece que se acerca, aunque, prefiero que ese momento llegue antes de que él me deje, hay cosas indispensables en mi vida y desde que conozco a Jacob, él es uno de ellos.
Me acerco al acantilado, mis pies se quedan justo en la apunta del abismo, respiro hondo y miro un segundo a Jacob, él si quiera alza la mirada, mira mis pies, con el ceño fruncido, preocupado.
La pregunta de verdad es si tú me quieres a mí.- Respondo, mientras el gélido viento azota mi rostro.- ¿Me quieres, Jacob?- Interrogo.-¿ Soy lo suficiente buena para ti?.-
El abismo cada vez parecía más cercano, sin saber porqué, podía verme a mí misma hundirme en el agua, en las profundidades y un escalofrío recorrió mi cuerpo, tan solo podía observar el agua contra las rocas, azotándolas y me quedé sin respiración, demasiado aturdida como para mirar al rostro de Jacob.
¿O a caso soy una puta historia nueva que contar...?- Me quedé sin respiración, mientras sentía que me desequilibraba.-¿..algún dí...?-
Me desequilibré por completo y caí, al principio, el terror se apoderó de mí e intenté agarrarme a las piedras, mientras Jacob gritaba mi nombre, pude mirar hacia arriba un segundo y ver como Jacob se quitaba su camiseta para salvarme.
¿A caso quería esto?
¿Quería ser salvada de nuevo?
Algo en mí me gritaba la respuesta, soy como una niña pequeña que busca atención, lo sé, soy lo peor que el mundo puede crear, soy algo terrible, me doy asco a mí misma, quiero desaparecer de la faz de la tierra durante un instante, cierro los ojos con fuerza, pero no puedo ver nada, todo es negro, parece que la fase de caer derrotada en un sueño profundo no va a llegar nunca.
Y es que no llega.
Me sobresalto al abrir los ojos y encontrarme las obres marrones de Jacob delante mío, en medio del agua, él parece más pálido, aunque sigue siendo, inconfundiblemente, de un color rojizo como un indio americano que es, se acerca a mí, casi vacilante y sus labios se acomodan a los míos durante un instante, primero me quedo perpleja, pero entonces, lo comprendo.
Está dando aire a mis pulmones, si quiera me había percatado de que no había respirado en un buen rato, era extraño como algo tan necesario como el respirar se me había pasado por alto, por pensar, en realidad, en nada.
Los labios salvadores de Jacob, en estos momentos eran cálidos, pero a la vez demasiado fríos, era como si no deseara transmitirme ningún sentimiento, pero a la vez, demasiados, era extraño, la vida traspasaba mis venas y palpitaba gracias a Jacob, por un momento, me percaté de que en ese momento, mi vida dependía de Jacob, nunca mejor dicho y aquello, me hizo estremecer.
Me zafé de su dulce agarre y nadé hacia la luz que se divisaba arriba, cuando mi rostro halló la superficie, deseé volver a entrar a las aguas, que hasta en ese instante, no parecían tan frías hasta que mi mente acogió la realidad, me estaba pelando de frío (2).
Me acerco a la orilla de la playa, nado como puedo, atravesando las grandes olas y el frío estremecedor y me acerco a la playa, donde nadie se percata de mi presencia, tengo el autoreflejo de abrigarme con mi polera, pero está tan mojada que no sirve de demasiado, miro a Jacob y me enfuruño con él, tal vez, porque no fue tan perfecta la salvación como imaginé.
-¡ Estarás contento!- Grito, mientras él sale del agua como un perro mojado y se sacude.
Me mira y enarca una ceja, irritado.
-¡¿Qué insinúas?!- Grita.
Me has hecho ponerme de los nervios, hasta que me he caído.- Escupo.- ¿Te parece poco.?- Profiero un gruñido y él me lo devuelve con más intensidad.
-¡No es culpa mía que te hayas caído! ¡ Eres torpe! ¡ No soy Diós para quitarte la torpeza!- Grita y entrecierro los ojos, aquello sí que fue un golpe bajo.
¡ Te odio!- Grito sin pensar.
¡Yo también te odio!- Grita él.
Siento ganas de romper a llorar, en realidad, deseaba que él me dijera que no me odiaba, que se acercara a mí y me abrazara, aquello habría salido en cualquier película o novela romántica, pero nuestra historia cada vez parecía más una parodia de un drama adolescente, aprieto los puños con fuerza y rabia.
¿Entonces qué hacemos saliendo juntos?- Pensé, por un instante, que mi voz iba a rasgar el cielo, pero fue un susurro corrompido, un susurro dolido y él se quedó allí, sin decir nada, había tocado lo único que no podía tocar(3)
No lo sé.- Dijo él con un hilo de voz.- ¡No lo sé!- Gritó.- Yo al menos, ser el mayor gilipoyas de la historia, porqué tú nunca me has querido ni valorado, con todo lo que yo te he amado... ¡Jamás fue recíproco! ¡Vamos a por Jacob! ¡Seguro que nos hace feliz unos días! ¡ Después lo tiraré y listos!.- Imitó mi voz.- ¡Qué pena, pues Jacob se enamoró de ti!.- Gritó.
Si esta historia fuera de amor, de algún libro romántico, yo hubiese corrido, con los ojos colmados de lágrimas y habría besado a Jacob con furor, pero esto ni mucho menos es un cuento de amor, una historia de ilusión, algo de buen sentimiento, no hay nada bueno en esta historia, nada alentador para crear una bonita historia de amor, aquí no hay sentimientos a parte del odio, el rencor y la venganza, o al menos, eso es lo que recorre mis venas y como gran protagonista de la historia, no creo que sea algo demasiado bueno para explicar.
Pero, otra vez, sin darme cuenta, he conducido a casa de los Cullen, estoy mojada de los pies a la cabeza, tengo el pelo enmarañado y los ojos colmados de lágrimas que parecen no cesar, me retuerzo del frío, me estremezco levemente, me aduermo de mis palabras mentales e intentó no pensar en como se ha quedado el interior del coche, después de yo haber entrado demasiado mojada.
Salgo del coche con cautela, con anhelo de que Edward esté solo, o tal vez Alice, tampoco me importaba demasiado, pero tan solo deseaba que uno de aquellos dos personajes abriera la puerta y me dedicara una gran sonrisa, pero parecía que no iba a conseguirla nunca.
Pues delante mío apareció Emmet Cullen, el mayor de los Cullen, con una sonrisa irónica en el rostro al verme mojada de pies a cabeza, enarco una ceja y él se va, haciéndome una seña para que entre, mientras se carcajea.
¿Qué te pasó, Bells?- Preguntó, con voz ahogada.
Me caí por un acantilado.- Concluí, mientras él se dejó de carcajear al instante, me miró con las pupilas dilatadas.
Espera un segundo.- Suplicó.- Mejor no te sientes en ningún sitio, Esme tiene mucho cariño..-Dubititó.- A todo.
Cuando me percaté, ya estaba vestida con ropa de Alice que Emmet me había prestado amablemente, es más me arrastraba, sin más preámbulos a la habitación de Edward, la
que, en confesiones anteriores, aseguré que nunca olvidaría.
En cuanto voy subiendo las escaleras, una ola de esperanza llena de mi corazón, huele a muerte, pero a la vez a esperanza y a sueños incumplidos, que parecen desvanecerse en el aire, pero sigue la esperanza entre los rincones de la casa, parece que tan solo huele a esperanza.
Aunque parece que a Edward no le quede nada.
Cuando abro la puerta de la habitación de Edward él está en una silla de ruedas, riendo a carcajadas mientras veía la televisión, pero entonces, sus carcajadas cesan en seco, creo que tengo algo de culpa, enarca las cejas, dubitativo, mientras me mira, creo que ya había perdido la esperanza de que volviese a venir a verle, de que le entregara una sonrisa, pero es entonces, cuando él sonríe y no parece nada obligado a sonreír y tengo la sensación de que algo inunda mi corazón, es algo extraño, algo parecido a la esperanza que pensé que se me había marchitado.
¿Qué tal estás?- Pregunto, pero al momento, me trago mis palabras.
¿Cómo va a estar?
Está a punto de morir y a ti solo te interesa porque te ayuda a olvidar, aunque solo sea unos segundos, el dolor que arrastras, Isabella, eres lo peor.
Pero es que él me mira y parece que las estrellas brillan de nuevo, es aquella mirada penetrante que tanto me agrada, es como si él bajara la luz del cielo y me la mostrara a través de sus ojos y me siento segura, casi completa, si eso no fuera casi imposible.
Me siento vacía desde hace demasiado tiempo, impulsada por algo que debería ser la felicidad y me siento sumamente estúpida, pues desde entonces, busco la felicidad en todo rincón del mundo, tal vez me convierta en una esposa infiel, posiblemente, ese sea mi futuro, pero tampoco me importa demasiado, es como si nada fuera demasiado desde hace tiempo.
No estoy tan mal, hoy, me siento casi..- Pensó la palabra con detenimiento.- medianamente casi estable.-
-Medianamente estable.-Repetí sus palabras, con eufemismo y casi reproche.
Casi.-Me corrigió.- Medianamente casi estable.- Repitió.
-Eso..-Dubitité.-Está bien.-
No sé porqué, pero hoy esperaba un Edward destrozado por mi pérdida durante dos días, pero para mi sorpresa, él estaba mejor que la última vez, lleno de vida, de sonrisas, medianamente casi estable, pero yo seguía esperando a un Edward que se derrumbara delante mío y me pidiera que jamás me fuera lejos, que no me fuera de su lado, que en un día, todo había ocurrido demasiado rápido, pero me necesitaba, un Edward que tuviese miedo de la muerte, casi tanto como yo de la infelicidad, pero no fue así.
Fui yo, la que cayó al suelo, sollozando, con las manos en mi rostro y Edward, mirándome, fui yo quién gritó y quién habló balbuceante, fui yo quién le necesitaba..
No me volveré a ir, pero no te vayas de mi lado, en un día, todo ha ocurrido demasiado rápido, pero te necesito..-Admití.-Tengo miedo.-
Él no dice nada, se me queda mirando, si quiera se atreve a tocarme, su silla de ruedas hace un chirrido cuando él la mueve hacia atrás, menospreciándome, cuando alzo la mirada, le encuentro a él, con mirada inexpresiva, fría, casi impecable.
Vete.- Dice.
Mis pupilas se dilatan y no lo dudo ni un instante, me levanto del suelo, corriendo, con el corazón en puño y sumamente avergonzada, cierro la puerta de un portazo y corro por los pasillos de esa casa, por el camino, me encuentro a Emmet, que me sonríe.
Gracias por venir a ver a mi hermano..- Dice, con una sonrisa.
No hay de qué.- Digo, simplemente, mientras le rehuyo y corro lejos de aquella casa.
Cuando me encuentro en frente de mi coche, me cuesta encontrar mis llaves en mi bolso y me siento tan mal, pero lo casual es que no lloro, nunca puedo llorar en soledad, es demasiado triste, tan solo me siento utilizada, yo que pensé que era la que utilizaba a los demás y son las personas quién me utilizan a su antojo, soy un muñeco, un puto muñeco para todo el mundo.
Cuando encuentro las llaves, ahora es el problema meterlas en la ranura, mis manos están temblorosas, pero no voy a llorar, nunca he llorado en la soledad, nunca lo haré, no soy débil, soy fuerte, puedo con todo, jamás me vencerán, jamás caeré ante el mundo, jamás los sentimientos se apoderarán de mí, no pueden hacerlo, no soy tan débil, soy fuerte, soy fuerte, jamás lloraré porque todo salió mal, no soy débil, soy fuerte.
Cuando la llave da la vuelta dentro de la ranura, abro la puerta con rapidez y los pocos segundos he estado ahí parada me han parecido interminables horas, entro en el coche y lo pongo en marcha, no me siento bien, no sé si podré conducir con normalidad, estoy bien, nada ocurrirá, todo está bien, nada sale mal cuando tienes fe, alguien me lo dijo, creo que Jacob, me culpo por pensar en él otra vez, me odio.
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHRRRG!- Gritó, mientras pego el volante en medio de la carretera, no me siento bien, todo da vueltas a mi alrededor, que se pare el mundo en este instante, que se pare de una vez.
-¡Para ya!.- Gritó.- Todo va a salir bien.-Me digo a mí misma.- Todo saldrá bien...-Respiro con dificultad y cierro los ojos, mientras tomo una gran bocanada de aire.
En la lejanía veo una tienda de carretera, aparto mal el coche delante de esta y compro demasiada comida para mí, pero la ingiero con rapidez en mi coche, no tengo hambre en realidad, pero me siento cansada de todo, hacía tiempo que no ocurría esto, no quiero recaer.. (4)
Pero lo hago, cuando me lo he comido todo – más bien ingerido de forma brutal.- - salgo del coche, con pasos moribundos y desorientados, me paro delante del escaparate de la gasolinera, mi refleja, sin forzar la vista, se puede ver perfectamente en él, es como si en un momento, mi cuerpo se distorsionara.
Entrecierro los ojos, sin volver a creer que mi figura se haya vuelto a distorsionar de esta forma, como hace dos años, tan solo de mirarme de perfil, ver mi cintura más ancha y mis pechos demasiado redondos me dan ganas de vomitar, o tal vez es la comida ingerida que ya hace efecto, o tal vez es que mis dedos, se vuelven casi instintivamente a mi garganta.
Los sueños se han vuelto a romper y ahora sí que ya no me queda ni tu habitación, es como un foso de oscuridad, déjame gritar, no me siento bien hablando como si todo fuera bien, deja de decir que todo va bien cuando sabes que jamás ocurrirá, quiero estar al lado de tu cama, pero parece que ese ya no es mi lugar..
Muchas gracias por todas las firmas, me estoy quedando parada porque jamás había tenido tanta audiencia, muchísimas gracias, hoy, voy a incluir nombres:
amys cullen
suiza-love
thailohe
christti
AlicEdward_Cullen
Emily Angel Masen
Liah Dragga
Cathya-cullen
Gabriela-lua
¡MUCHAS GRACIAS!
1 - es una cosa parecida a la expresión de esto se va a ir a pique, que quiere decir, que no va a salir bien.
2 -Pelando, es como decir de forma coloquial que tiene mucho frío.
3 -Cuando en una relación las lineas están trazadas, tocar algo que no se puede tocar es decir o hacer algo que implica algo que dañe a la otra persona y qué tú misma te has impuesto hasta olvidar para no dañarle.
4 - En el próximo capítulo se explicará mejor, un recuerdo, pero es que me cuesta demasiado escribir esto por toda la presión que tengo, jamás había tenido tanto público.
Preguntas de ahora y hace un par de capítulos y comentarios varios:
Suiza love, afirma que hubiese sido mejor con dos años más cada personajes.
Mi respuesta.
Quiero demostrar como el amor puede florecer con tan poca edad y la razón de la que Edward, con tan poca edad, sea responsable de muchas cosas – ya se verá- hace a la historia más tierna .
A Christtie le gustarían lemmons en la historia.
Mi respuesta.
Si hay muchas personas que desean lemmon, me las ingeniaré, pero, personalmente, creo que el lemmon sobra en alguna historias y respetando la opinión personal de cada persona de momento no tengo en mente un lemmon.
Emily Angel Masen, pregunta por la edad.
Mi respuesta.
Si te fijas, en el primer capítulo ya dice la mayoría de las edades, pero sé que a veces no sueles fijarte en los detalles y más en la historia en sí ; Isabella y Alice tienen quince años, Edward tiene trece y Jacob y Jasper dieciséis
Christtie,pregunta por la enfermedad de Edard.
Mi respuesta.
Personalmente, no quiero decir ninguna verdadera, pues no estoy enferma de nada en lo cual pueda llegar a la muerte y lo vería hipócrita hablar de ello, cuando no tengo ni idea, por lo cual, tampoco habrán EPV y no se especificará nunca la enfermedad.
Si seguís enviando preguntas o algo que no os parezca bien con la historia, lo responderé encantada y hasta puede que vuestras palabras modifiquen la historia! =)
Y un beso gigante a mMeMermaid y Claire Cullen, a las cuales les debo una gran inspiración y a las cuales espero ver en mis firmas próximamente, un gran beso, ustedes sí que me dan la inspiración necesaria para seguir adelante.!
