La leyenda de Korra: Rebirth
¡He regresado!, sí, estoy tratando de actualizar martes y viernes, tiempo suficiente para sacar nuevas ideas. Realmente estoy agradecida por su apoyo y sus comentarios, me encanta saber que existen más fans de Korroh, aunque no se concrete, ¡Bueno me encanta! :3
Les traigo el tercer episodio, algo más calmadito, como lo publiqué hoy viernes el próximo martes estaría actualizando de nuevo. Capítulo dedicado obviamente a los instintos de mujer ¡A leer!
/Comentarios de Autora/
(Pensamientos)
-Acciones-
Capitulo Tres: Instintos
Eran seis maestros tierra y seis agua, Iroh usó su rayo para derribar a dos, mientras Korra trataba de defenderse como podía, aún sentía dolor en sus piernas y su rival podía notarlo. Ryu el consejero que pertenecía al Loto Rojo se acercó discretamente hacia ella aprovechando que estaba débil, Iroh al notarlo corre a defenderla.
- ¡Korra!- Grita Iroh preocupado.
- ¡Hasta nunca!- Ryu saca un extraño cuchillo, que tenía tatuado una calavera e intenta clavárselo a Korra en su corazón.
Pero cuando ella se dio cuenta era demasiado tarde, Iroh se había cruzado y recibió el ataque en su hombro, cayendo repentinamente al suelo.
- ¡Nooooo!, ¿Qué has hecho?- Korra comienza atacar con fuego control a Ryu.
- Solo cumplo con mi deber Avatar Korra, los líderes no pueden seguir compartiendo este mundo con nosotros…-Esquivando los ataques.
Korra aprovecha y le lanza fuego control directamente a su rostro lanzándolo al suelo, este queda con graves quemaduras, mientras los guardias se encargan de los demás, ella toma con sus fuerzas a Iroh y lo lleva a un lugar seguro.
Fue una larga pelea, pero pudieron capturar a los traidores incluyendo a Ryu. La joven avatar recostó a Iroh en sus piernas.
- Todo esto fue mi culpa…- Dice Korra muy arrepentida.
- No…- Iroh abre sus ojos.
- ¿No?, solo me dediqué a dar vergüenza ni siquiera pude pelear bien y terminaste herido por defenderme – Su voz comenzaba a quebrarse.
- Estaré bien, solo fue una puñalada –Se observó el hombro.
- Lo dices como si no fuera nada –Se pone triste- De verdad lo siento, no sé qué puedo hacer para remediarlo…-
- Solo…deja de culparte – La mira fijamente a los ojos, sereno y tranquilo, solo quería verla calmada.
Sus miradas se quedaron estáticas por un momento, interrumpidas por la madre del pelinegro acompañada de unos guardias, quienes lo atendieron de inmediato. Luego del conflicto Korra logró tranquilizarse y pudo conciliar su sueño.
Al otro día.
El general Iroh se levantó con una pequeña molestia en su hombro, al mirarse al espejo observo una notoria marca, no entendía muy bien de que se trataba pero decidió no decir nada para no preocupar a su madre, ni a Korra, con quien luego salió a entrenar para ayudar a recuperarse. Naga los observaba muy divertida, mientras unos niños jugaban con ella.
- ¿Estás seguro que quieres entrenar?, Digo, anoche tuviste muchos problemas…- Insiste Korra recordando la pelea anterior.
- Creo que en este momento estamos al mismo nivel – Le sonríe muy confiado- Será como bailar de nuevo…-
- ¡Eso no me causa gracia!- Frunce el ceño.
- ¡Piensa rápido!- Se acerca a una gran velocidad y la toma por la espalda, sosteniendo ambos brazos de la joven- ¿Ves?, estás desconcentrada, te necesito con tu mente en el entrenamiento -
- ¡No es justo! – Se defiende- Solo has dicho lo del baile para ponerme así y desconcentrarme…– Le reclama muy ofendida por la fácil derrota.
- ¡JAJAJ! – Se ríe de manera burlesca - ¿No me digas que jamás te habían jugado así de sucio en una pelea? -
- Quien lo diría, no pensé que podríamos llevar una relación como esta, de amistad…-
- ¡No podemos hacer nada al respecto!, nos llevamos demasiado bien –Le guiña el ojo- ¡Ahora sigamos entrenando! -
- Oye…Iroh – Insistió.
- ¿Dime? –
- ¿Has pensado que habría sido de ti si no hubieras sido hijo del señor del fuego?...-
- ¡Claro que sí!, Muchas veces -
- ¿Te hubiera gustado tener una vida normal? -
- Son preguntas retóricas que siempre nos hacemos, pero, viendo lo que realmente vivo ahora créeme no me gustaría haber tenido otra vida…- Se pone en frente de ella.
- ¿Por qué lo dices? – Se sonroja.
- Me refiero a que aunque haya sido el hijo del señor del fuego, pude ganarme muchas cosas por mis propios méritos, quizás no habría conseguido lo mismo pero las personas siempre valen más por lo que son y no por lo que tienen, en tu caso Korra, si te hubiera conocido y no hubieras sido el avatar ni yo el general de las fuerzas unidas…considero que nos hubiéramos llevado bien de todas formas – Contesta muy seguro.
- Ahah, ya veo…-se cruza de brazos- desde que era niña soñaba con la idea de ser el avatar, siempre me gustó…luchar, pelear, era lo mejor que me había pasado, pero, por un momento pensé que estaba atrapada en una enorme red que me obligada a hacer cosas para complacer a los demás -
- Supongo que todos tus antepasados sintieron lo mismo que tú…- Se cuelga una toalla blanca en su cuello, entregándole otra similar a la castaña quien también necesitaba.
- Yo creo lo mismo, porque ahora ya no pienso de esa manera, es mi destino y bueno…no me quejo, he conocido amigos muy buenos, he tenido el apoyo de mis padres – Sonríe.
- Quizás no estés totalmente curada de tu cuerpo, pero por dentro, veo que ya curaste esa tristeza que tenías desde que te encontré en esa isla, tu mirada cambió y ahora sonríes – Se acerca y le toma la mano.
- Lamento que nuestro entrenamiento terminara como una terapia – Le dice algo avergonzada mientras se seca el rostro.
- Si eso te fue de ayuda no importa, debes recuperarte por completo -
- Me siento lista, necesitaba respirar y siento que puedo regresar y enfrentar todo -
- Me alegra oír eso - Él estaba feliz por ella, pero al mismo tiempo sentía una molestia, quizás no quería que se fuera.
¿Pero qué estaba pensando?, ¿Cómo podía ser tan egoísta para pensar en no dejarla ir?, si tan solo eran amigos. Ella era más joven, su fuerte personalidad era de admirar, a veces era un dolor de cabeza pero no era algo a lo que él estuviera acostumbrado a lidiar. Él era un hombre muy guapo y también acompañado de una gran fortuna por lo cual siempre estaba rodeado de chicas, pero ¿Eso que importada?, si no podía tener lo que realmente quería y no tenía con quien compartirlo.
Korra cada día mejoraba su condición física, ya había pasado mucho tiempo desde el incidente con Zaheer donde estuvo a punto de quedar paralítica de por vida, tuvo mucha suerte y se sentía bastante bien en comparación hace un par de meses. Sus pies estaban más firmes, había regresado esa radiante sonrisa y personalidad que arrasa con todo, haber salido de ese pequeño círculo le ayudó a levantarse.
Mientras tanto, en la isla del templo del aire Mako va a visitar a Bolin al hogar de Tenzin y a preguntar qué ha pasado con Korra.
- ¿No han sabido nada de ella? –Le pregunta al maestro aire.
- Lo último que supe era que estaba junto al general Iroh de las fuerzas unidas – le Responde Tenzin.
- ¡Pobre Korra!, debe sentirse muy incómoda en ese lugar /Si claro…/ - Exclama Bolin asustado.
- Ella estará bien, tranquilo –Opal apoya su mano en el hombro de Bolin- seguro está en buenas manos –
- ¡Sí!, toda la razón, Korra puede defenderse sola…-
- Lo que me ha tenido muy preocupado es que no está del todo recuperada, espero que no tenga dificultades, luego de lo que pasó comprendo que quizás necesitaba salir y buscar su camino…- Dice el maestro aire sacando sus palabras de sabiduría.
-¡Papá!, ¡Llévame al baño! – Aparece Meelo de la nada.
- ¿Qué?, pero Meelo, fuiste hace menos de tres minutos –Lo observa incrédulo.
- ¡No es mi culpa!, mi vejiga es muy pequeña –Se agarra el estómago.
- Creo que tendré que hablar con Pema sobre tomar tanto té…-Se agarra la cabeza y se va con su hijo al baño.
- ¡Uff!, viendo eso no sé si quiero ser padre algún día – Bromea Bolin.
- ¿Por qué no?, tener un hijo sería muy lindo –Le debate Opal.
- ¿Tú crees?, Digo…claro, si es con alguien lindo es obvio que saldría lindo…a menos que ocurra una mutación de ADN – Se agarra el mentón muy pensativo.
- Jajaja, ¡No Bolin!, me refiero a lindo de agradable, tierno – Los verdes ojos de la joven se iluminan más.
- Tiene sentido, ¡me encanta la loca familia que tiene el maestro Tenzin! –Exclama alegre el maestro tierra.
- Solo lo dices por Opal – Musita Mako.
- Oigan, ¿Y Asami? – Bolin cambia el tema, su hermano definitivamente tenía problemas con su paciencia.
- Es cierto, ¿No que estaba contigo Mako? – Le pregunta Opal.
Ambos hermanos quedan en silencio, y se miran de reojo.
- Digo, acompañándose…- Se pone colorada.
- Si, esta mañana estaba en ciudad república y la vi, pero no supe más… ¿No ha regresado? -
- Claro que no, de lo contrario estaría con nosotros, ¿Le has dicho algo? –Reprochándole a su hermano.
- ¿Por qué todo lo que pase con Asami y Korra es culpa mía? - Pregunta exaltado.
- Un momento, ¿Estamos hablando de Korra o Asami?, ¡Hay no ahora sí que me confundí! –Se agarra la cabeza.
- Jajaja, no creo que seas tú el confundido- Le insinúa Opal a su cercano amigo.
- Bueno, Mako siempre está complicado con ambas, pero no estamos hablando de Korra, o sea ella se machó pero no creo que tenga que ver contigo…digo, ustedes terminaron hace tiempo – Dice Bolin analizando el tema.
- Lo sé – El maestro fuego baja la mirada- pero también sé que las cosas entre nosotros han estado muy incómodas desde que...ya saben, terminamos – Recordando lo ocurrido luego de la convergencia armónica.
- No te lo tomes personal querido hermano, yo creo que eso ya quedó en el pasado –Se encoje de hombros bastante desinteresado - … ¿Te parece si volvemos a lo de Asami? -
- ¿Tú crees que ya lo haya superado? – Insiste nuevamente sobre hablar del tema.
- ¡Pero Claro!, ambos estuvieron de acuerdo en dejar lo suyo y seguir caminos distintos, ¿O que acaso te arrepentiste? – Se acerca sigilosamente con mirada sospechosa.
- ¿Qué? – Haciéndose el desentendido- ¡No!, fue lo mejor para ambos…-Mira hacia el lado despreciando a su hermano.
- ¡Bueno!...como te estaba diciendo, ¿Le has dicho algo? , enserio Mako deja de evadir mi pregunta –Refiriéndose a Asami.
- ¿Algo…Algo malo?, No creo…- Se pone a pensar, quizás recordaba algo, pero estaba casi seguro que nó.
- A veces los hombres dicen o hacen cosas que para ellos son tan diminutas pero para nosotras se transforman en enormes acontecimientos y traumas temporales…- Agrega Opal, muy inspirada.
Ambos la quedan observando sorprendidos, ¿Qué les habrá querido decir la nieta de Toph Beifong?
En otro lugar, precisamente la Nación del fuego, Korra se encontraba junto a una pequeña fuente fuera del hogar del general Iroh, sus dedos pasaban una y otra vez por el agua, mientras reflejaba su rostro en esta misma.
Muchos acontecimientos pasaban por la mente de la joven Avatar, hace un par de días no sabría qué sería de ella, no tenía dudas de que haberse encontrado con Iroh fue una de las mejores decisiones inesperadas que ha tomado últimamente. Entre esos pensamientos se puso a recordar cuando bailaron, sacando un pequeño color rojo en sus mejillas, pensaba en la mano del príncipe de la nación del fuego en su cintura apretándola más hacia el mientras sonaba la música. Nunca había bailado de esa manera con un hombre, parte de ser el avatar le impedía pasar por las cosas que pasan todas las chicas de su edad, claro con Mako pudo experimentar mucho pero obtuvo muchas decepciones. Era lo más normal para ella, ya que a todos sus antepasados se les pidió desenlazarse de sus sentimientos amorosos para mantenerse concentrados, pero era algo casi imposible.
De repente aparece por quien pensaba y se sienta a su lado, ella parecía muy interesada en sus propias memorias.
- El agua te pone muy seria... –Rompe el hielo, apoyando su rostro sobre su mano, mostrando interés en saber lo que la tenía de esa forma.
- Solo estaba pensando un poco…es agradable, podrías intentarlo –Le dice en broma.
- ¡Que mala eres! – Pone rostro de borrego degollado.
- Lo siento "General Iroh" – Se larga a reír.
- ¿Y puedo saber en qué pensabas?...-
- En cómo han cambiado las cosas últimamente – Comienza a jugar con el agua – Hace un tiempo estuve en silla de ruedas, pensé que nunca podría hacer nada y me frustraba tanto ver a los demás poder moverse y disfrutar…aunque valiera la pena luchar nuevamente para mantener el equilibrio –Suspira.
- Han sido buenos cambios –La mira fijamente a los ojos.
- Sí, yo también creo lo mismo – Esquiva la mirada del joven, muy nerviosa. (¿Qué demonios me pasa?, no suelo ser tan torpe ni tímida…)
- Me alegra que te haya servido, digo, le sacaste buen provecho a tu rebeldía de avatar –Sonríe.
- Pero tuve suerte, si no me hubieran encontrado tus hombres ese día quizás ya habría estado en el estómago de algún pajarraco exótico –Se agarra la garganta exageradamente.
- ¡Jajaja!, Lo más probable, digamos que te salvé la vida yo esta vez – Se ríe el pelinegro.
Naga aparece y se gana entre los dos.
- ¡Hey!, Creo que está celosa – Iroh le acaricia el lomo.
- ¿Naga? Jajaja, ¿Por qué lo estaría? –Acariciando también a su perro-oso polar.
- No lo sé… –
Sin darse cuenta, ambos juntaron sus manos acariciando a Naga, quedando una encima de otra, lo cual apenas notaron se separaron inmediatamente, con sus rostros avergonzados. El tierno y grande animal movía su cabeza como alguien que no comprendía absolutamente nada.
- Eh…y Korra…-Trata de desviar el tema- ¿Quieres regresar a la isla del templo del aire? -
- ¡Sí!, pero…quizás en dos días más si no te molesta – Le comenta un poco incómoda, sentía que abusaba de tanta hospitalidad.
- Bueno, ¡Ningún problema! – Le responde animosamente- Yo debo hablar con Tenzin e informarle todo lo que ha pasado -
- Claro, gracias – Se levanta con una tierna sonrisa - ¡Creo que dormiré un poco!, lo necesito –Se retira.
El joven príncipe la queda observando mientras se iba, sin decir ninguna palabra su madre se sienta junto a él y también lo queda observando en silencio, nadie podía conocerlo mejor que ella.
- ¿Pasa algo? – Le pregunta a su madre.
- Nosotras las mujeres tenemos un desconocido tipo de control /bending/ que los hombres no pueden hacer…se llama instinto femenino -
- ¿A que va esto madre? – Seguía sin entender.
- Yo lo veo todo, hijo – Le toma la mano- El avatar Korra no solo es un gran avatar ni una gran heroína, también es muy bonita, pura y humana…-
- Eso lo sé –Se pone a pensar.
- Todo lo que te digo es para que sepas que no debes temer el sentir…eso te hace mejor persona de lo que ya eres, un mejor general y un mejor príncipe -
- ¿Sentir qué?...- Pregunta muy nervioso, en el fondo él ya sabía la respuesta.
- Amor – Le sonríe y acaricia su hombro.
- ¿Amor?... ¿Por el Avatar Korra? – Mira hacia el otro lado tratando de ocultar su vergüenza.
- Solo hay que ser muy despistado para no darse cuenta, las madres conocemos a nuestros hijos…Además, ¡Mírate Iroh!, eres un príncipe, general de las fuerzas unidas, eres muy apuesto, inteligente, y caballero, como Yo, tu padre y tu abuelo Zuko nos dedicamos constantemente a educarte, eres ya un adulto – Lo llena de halagos.
- ¿Y eso que cambiaría?, ella quiere irse…- Lanza una piedra a la fuente, ¿Frustrado?, Sí, al parecer así se sentía en estos momentos.
- No puedes forzarla a quedarse, pero tú tampoco puedes forzarte a quedarte…-
- Es mi destino madre…-
- No tengas miedo de querer hijo, el arriesgarse sin importar qué, es parte de sentir amor. No debes despegarte de tus emociones, eso es lo que te hace especial, lo que te hace humano… - Le acaricia su rostro. Ellos tenían una buena relación, de respeto y amor.
- No sé si es miedo o inseguridad…pero sé lo que estoy perdiendo por todo esto y es mucho -
- Solo pierdes el intento y aún no lo pones a prueba -
- Además, ¿Por qué le gustaría yo?, ya estoy más viejo…ella necesita conocer otras personas… ¡Además nos hemos desviado del tema!, no te he dicho que estoy enamorado…- Voltea la mirada tratando de esquivar la de su madre mientras se cruza de brazos.
Su madre solo lanza un suspiro algo cansada, temía por la felicidad de su hijo.
- Estás más grande, pero al mismo tiempo no dejas de actuar como un pequeño niño asustado…-
El joven de ojos ámbar fue nuevamente a su cuarto, sentía una molestia más fuerte en su hombro, al observarse en el espejo notó que cada vez crecía más la marca del cuchillo, sentía como si se estuviera quemando a ratos, pero luego pasaba como si nada, lo tenía muy preocupado.
Cerca de ciudad república, en el hogar de Tenzin y los nuevos maestros aire, estaban Mako y Asami sentados conversando, ella había llegado hace poco de Ciudad república luego de ver asuntos administrativos de industrias futuro.
- Estaban todos muy preocupados por ti…- Le comenta Mako, mientras sacaba pequeñas hojas de un árbol.
- Si, lo siento, esto de estar a cargo de la empresa que era de mi padre no me ha dado mucho tiempo, desde que Korra se fue las cosas han estado muy tensas -
- ¿Crees que ella esté bien?- La observa preocupado.
- Claro, ¡Conoces a Korra!, ella es una chica fuerte –Sonríe pensando en su amiga.
- Lo siento Asami… -
- ¿Por qué lo dices?-
- Todo esto, lo que ha pasado…-
- No te preocupes – Su rostro se entristece.
- Lamento no ser lo suficientemente valiente para decidirme, creo que en el fondo nunca quise perder a ninguna de las dos, ambas son muy importantes…-
- Mako, no debes pensar que esto afectó la relación de amistad que existe entre Korra y yo, creo que la fortaleció aún más y ambas superamos lo que ha pasado -
- Es…bueno oírlo – En el fondo, era lo que deseaba.
- ¿Y qué es lo que sientes tú ahora?- Asami comenzó a indagar en los profundos sentimientos del maestro fuego.
- Asami yo…-La mira fijamente a los ojos- No he dejado te quererte como amiga y quiero que nuestra relación mejore…-
- ¿Qué es lo que sientes por Korra?- Siguió preguntando.
- No lo sé, terminamos y fue todo tan extraño…me dijo que siempre me amaría y bueno yo…le dije lo mismo -
La morena le sonrío, apoyó su cabeza en el hombro del chico y le brindó su amistad.
- Siempre sentí que fui yo quien sobraba Korra y tú, aunque suene extraño…por eso no puedo enfadarme por esto –Se cruza de brazos.
- Lo siento, de nuevo…-
- Independiente de como haya sido todo, siempre tendrás una amiga –Le sonríe y le toma su mano- Y cuando Korra regrese espero que puedas aclarar todo lo que dejaste inconcluso -
- Lo tengo más que claro –La mira tiernamente- es lo que haré, gracias…-
Luego de eso ambos se quedaron viendo el anochecer, hasta que decidieron regresar a dormir.
Continuará…
Nuevamente ¡Gracias por sus reviews!, leerlos me pone muy bien y me motiva a seguir escribiendo, sé que la pelea fue cortísima, literalmente duró cinco segundos JAJA pero debo confesar que no soy buena describiendo violencia :c, bueno es la excusa, tampoco es mi fuerte ni me agrada xd
Quiero acotar que le puse Rebirth a mi historia debido a su significado en español Renacimiento, esto tiene mucho que ver con el contexto que desarrollo mi historia, un volver a empezar, dejar todo atrás y bla bla ¡Esas cosas!
Saludos, nos vemos en el próximo capítulo :D
Conie.
