3. Construyendo las palabras

No era que hubiese comenzado a confiar en el capitán. Pero Loki era consciente de sus desventajas y, pese a que le mataba en el orgullo su estado de completa vulnerabilidad, sabía también que estaba en una posición en que no podía rechazar la ayuda de su enemigo. El midgardiano, luego del desastre que Loki había dejado en la cena, le llevó a su cama y le recomendó tomarse un tranquilizante. El ex dios estuvo mirando insistentemente la píldora con el vaso de agua en su mesita de noche mientras escuchaba a su captor limpiar el comedor. Tampoco se estaba sintiendo culpable, pero el sentimiento de inutilidad y de autodesprecio en ese momento le estaban superando, así que si la pastilla aquella tenía el poder de acabar con todo aunque sea por unos momentos, Loki iba a tomar la oportunidad.

A la mañana siguiente, el capitán le despertó con cuidado, removiéndolo un poco. Loki sentía la cabeza adormecida y los parpados pesados, como si hubiese despertado de un hechizo. El capitán le recomendó tomar un vaso de agua y desayunar antes de bañarse, para que pasara el efecto del medicamento. Le avisó que iría a hacer averiguaciones, que encontraría un especialista que le ayudara y sin esperar respuesta – o alguna señal de agradecimiento por su disposición – se retiró olvidando advertirle que no huyera. Como si ya estuviese seguro de que la recomendación estaba de más.

Loki se dio vueltas por el departamento, observando por la ventana, ya harto de la televisión. Recordó entonces el otro aparato, el que ponía música. Había visto al capitán usarlo un par de veces mientras cocinaba y se le ocurrió que aquello lo podría entretener un rato. El mueble era de una madera aromática, olía a viejo. Abrió una portezuela y encontró una caja con objetos planos y redondos, oscuros con celdillas pequeñas. Tal cómo había visto al capitán hacerlo y a los actores en las películas grises, lo tomó con cuidado por las orillas y lo puso sobre la máquina teniendo cuidado de poner la aguja en una de las celdillas internas. Acomodó la bocinilla y el sonido comenzó a brotar en la forma de una voz femenina,

"Summertime, child, your living easey, fishes are jumping out and the cottons lord, are cottons high..."

Loki se acomodó sobre el sillón y poco a poco el disco se fue desarrollando canción por canción, contándole historias y emociones distintas. Cuando acabó el sonido rasgante del disco en contacto con la aguja le hicieron levantarse a buscar otro. Miró la caja del disco en busca del nombre del músico y buscó otro similar. No encontró a Ella Fitzgerald pero salió otro de un tal Bing Crosby. Era una voz masculina y suave. Loki se agachó a ver el resto de las cajas y encontró al lado un libro de tapas de cuero. Era un viejo cuaderno de dibujos en que además habían unas fotos. En ella estaba el capitán pero era distinto, delgado, débil, parecía irreconocible, sin embargo, los ojos, la expresión eran las mismas. El arquero, mientras estuvo bajo su influjo, le contó sobre el origen de Capitán América y la transformación que había sufrido el capitán Rogers producto del suero. Loki al ver esa figura enclenque de la foto se preguntaba qué hubiera sido de ese chiquillo si no hubiese sido intervenido. Probablemente estaría muerto.

Se entretuvo hojeando las imágenes del pasado una por una. Todos los dibujos estaban en escala de grises, tenía trazos rasgados pero expresivos. En ellas salían soldados, mujeres curando heridas y una mujer con uniforme que se repetía en varias ocasiones. Era admirable la fuerza en la expresión de ella, como si él no solo hubiese copiado una imagen de la realidad sino la vida misma; el valor de los soldados, el miedo, la adrenalina. El capitán había sabido reflejar además las emociones que sentía por las personas que retrataba, la admiración por sus compañeros de armas y la piedad por los heridos y enfermos de las camillas. ¿Dibujará ahora también al hombre de hierro? ¿A Thor?, Loki cerró bruscamente el libro y cuando estaba cambiando el disco para poner nuevamente a la mujer de hace un rato, sintió abrirse la puerta. El capitán parecía entusiasmado y no tardó en decir las noticias.

-Conseguí hora con una terapista que trata problemas del lenguaje, mañana por la mañana. Así que me levantaré temprano a correr y estaremos saliendo de acá a las nueve y media... hey – llamó para recuperar la atención de Loki que se veía absorto en sus ideas – te vas a poder comunicar en poco tiempo.

Luego de eso prepararon un almuerzo liviano y el capitán se disculpó diciendo que iba a la torre de Stark a hacer algo porque mañana no iría al cuartel a menos que surgiese una emergencia. Loki se entretuvo escuchando todos los discos de la colección y en la noche el capitán se golpéo de bruces con la voz de Vera Lynn. Su expresión se deformó y cerró la puerta lentamente, como si se hubiese encontrado con una bomba en su sala. Se quedó apoyado en la pared mientras la estrofa continuaba.

"Así que por favor saluda por mí a los chicos que conocí
diles que no tardaré, ellos estarán felices de saber
que mientras me viste partir yo cantaba esta canción
nos veremos de nuevo, no sé donde, no sé cuando" (1)

Loki al darse cuenta de su impresión hizo el amago de parar el disco y el humano dijo:

-No es necesario es solo que... estas son canciones de guerra, ella, Vera Lynn era considerada la chica de los aliados y... sonaba bastante, a los chicos les gustaba esta canción... habla sobre la esperanza de volver, todos queríamos volver a casa pero algunos nunca lo lograron...

Y entonces se hizo el silencio, porque ambos sabían la implicancia tras eso. El capitán tampoco pudo volver nunca a ese hogar, a una familia o al mundo que dejó atrás antes de partir a la guerra. Loki buscó entre los discos aquel de Benny Goodman que tenía unas tonadas alegres y se lo mostró al capitán con una sonrisa.

-Me parece una excelente idea, pon ese disco, voy a preparar la cena, debería haber comprado algo de camino pero no me gusta la comida comprada... uno nunca sabe lo que tiene dentro.

El asgardiano asintió y lo siguió a la cocina, observando como el capitán iba y venía en busca de distintos ingredientes y los agregaba al estofado. Se reclinó contra el mueble de la despensa a sentir el olor que iba formándose mientras sonaba atrás una versión instrumental de "The A train", con el pie marcó el ritmo de la música y el capitán le comentó.

-Apenas conoces esta música y has descifrado cómo se hace, yo nunca pude, es demasiado rápida.

Loki se hubiese reído. Por supuesto que el capitán no podría. No se lo podía imaginar haciendo algo que no fuese su deber, mucho menos dejándose ir en uno de esos bailes locos que mostraban en las películas.

El capitán Rogers estuvo la hora siguiente contándole sobre la música, los cantantes, las actrices y películas de los cuarenta, las fiestas que se hacían en medio de la pobreza y abstinencia posterior a la gran depresión. Loki le escuchó con interés, porque en realidad no tenía nada mejor que hacer y siempre era interesante saber más sobre su captor. Protector. Era ambiguo.

Se durmieron temprano y Loki despertó antes de que el capitán llegara de su ejercicio matutino. Intentó preparar la comida. El desayuno no era algo complicado, Había que calentar el agua, tostar pan y lavar unas manzanas. Se encontraba buscando el café, con el agua ya hervida y el pan listo cuando el capitán llegó y se quedó mirándole como si le costara creer lo que ocurría en la cocina.

-¿Qué buscas?

Loki señala las tazas y el agua.

-Oh, el café está en este mueble y el té también, me voy a bañar y vuelvo.

Diez minutos después, el capitán estaba sentado a la mesa bebiendo el café que Loki había preparado. No hubo un examen de su contenido, no dudó en comer lo que se le ofrecía como si no se le hubiese pasado por la cabeza que Loki pudiese envenenar o meter bichos en la comida. Tal vez se había ganado una confianza, o tal vez este humano era demasiado ingenuo.

Tomaron el tren hacia la consulta de la terapeuta. Loki no tenía idea a que se enfrentaba y él, que si era desconfiado, si esperó en gran manera que todo esto fuese una cortina de humo para llevarlo prisionero donde los otros guerreros midgardianos o a algún lugar donde pudiese ser espiado. En cambio, fue llevado a un edificio donde, tras una puerta, una mujer le esperaba sentada tras una mesa. El capitán le explicó que Loki no podía hablar y que no sabían a qué se debía. La mujer le indicó que debía hacer una evaluación al paciente y le pidió al capitán esperar fuera.

Una vez solos, la mujer comenzó a hacerle una serie de pruebas. Le pasó una libreta y le indicó que escribiera su nombre, el nombre de "su amigo", luego le hizo leer unas narraciones breves y le indicó que escribiera de qué se trataban. Le observaba atentamente y al evaluar los textos indicó:

-Al parecer no hay lesiones cerebrales, evidentemente tu comprensión y producción de discursos está perfecta y problemas motrices también están descartados, ahora hagamos unos ejercicios para ver el estado de tu aparato fonatorio.

Fue en esta parte donde hubo más problemas. Si bien Loki podía sentir que sus músculos se movían, no salía sonido alguno, apenas alguna vocalización, jadeo, sonidos sordos que producía con su lengua, dientes y fricción labio palatar. La mujer parecía intrigada y luego anunció.

-Haré pasar al señor Rogers.

Loki asintió y observó entrar al soldado que estaba expectante de un diagnóstico. Ella le repitió que no habían lesiones cerebrales que le incapacitaran para comprender o producir significado pero que evidentemente había un problema en su aparato fonador.

-Y no es un problema de articulación, evidentemente sabe mover su boca y me imagino que si sus cuerdas vocales funcionaran tendría además una buena modulación, de todos modos... debería hacerse un examen para descartar un daño en las cuerdas vocales... nunca había visto un caso así, disculpen que me entrometa, pero a veces, ante situaciones traumáticas las personas suprimen su capacidad de comunicarse.

Ambos hombres se miraron en ese momento. El capitán lleno de preguntas y Loki intentando transmitirle que no se debía a eso.

-Como sea, eso no puedo saberlo hasta que no examine sus cuerdas vocales. Lo único que puedo prescribirte ahora es que si quieres, contactes a una persona que te pueda enseñar el lenguaje de señas, no quiero decir que esto sea permanente, pero si tardarás en reponerte, eso te permitiría tener un sistema de comunicación más inmediato.

Loki asintió con cierta impaciencia y le alcanzó la libreta con el bolígrafo.

-Oh, no te preocupes, puedes quedártelo, como recurso temporal para comunicarte.

El capitán observó a Loki con cierto reproche y el asgardiano se hizo el desentendido, hizo un gesto cortés a la mujer y se puso de pie.

-Bien, vuelve con los resultados de los exámenes que te anoté y piensa en lo que te dije del lenguaje de señas.

De vuelta en el tren, por primera vez, Loki sintió incomodidad en ese silencio. El capitán miraba por la ventana y el asgardiano sacó la libreta del bolsillo de su chaqueta y comenzó a escribir.

"No se me había ocurrido que podía comunicarme de esta manera", la pasó al capitán que leyó con cierta incredulidad y contestó.

-A mi tampoco se me ocurrió que pudieras escribir en nuestro alfabeto o lenguaje, Thor me ha contado que la lengua en Asgard es distinta a cualquier lengua hablada acá en la tierra.

Loki asintió y volvió a escribir, "Aún así, debo admitir que el pánico de no poder hablar me hizo pensar que simplemente no podía hacer nada por expresarme, pensé que Odín se había encargado de imposibilitarme incluso para esto", El mensaje salió más largo de lo esperado y el capitán lo leyó y preguntó.

-Entonces efectivamente esto es producto de magia – Loki asintió y el midgardiano continuó – entonces significa que aunque te haga exámenes no habrá tratamiento que sirva a menos que tu padre – Loki frunció sus rasgos y el capitán se retractó – que Odín así lo decida. - Loki volvió a la libreta y aclaró.

"y eso es poco probable, para él mi peor arma es mi don del habla"

-Oh, claro, "Lengua de plata"

El asgardiano resopló con amargura y el capitán puso una mano en su hombro, apretando con firmeza.

-De todos modos, la terapeuta nos dijo que había una solución, puedes aprender el lenguaje de señas si quieres, hay escuelas e instituciones que ayudan a las personas con disc... problemas parecidos al tuyo, si estás de acuerdo podrías ir, yo podría averiguar...

Loki le pasó el mensaje que había estado escribiendo.

"Si voy a aprender esto, tal vez tu también deberías hacerlo, sino no tendré con quien comunicarme de todos modos"

El capitán se sonrió, sin que el ex dios pudiese comprender sus motivos.

-Me gustaría mucho hacerlo, nunca está demás saber estas cosas, podemos ir mañana a la institución, si te parece.

Esa noche tampoco se quedaron hasta tarde. Al día siguiente el capitán en vez de salir temprano a correr averiguó sobre algun lugar que pudiese ayudarle a su prisionero – protegido – a aprender el sistema de comunicación. Loki nuevamente no quiso sentirse un completo inútil y preparó algo de comer. El silencio que antes solo llenaba el resonar de los cubiertos, fue llenado en parte por una charla cotidiana sobre las noticias y el clima que eran respondidas con notas escritas. Apenas comentarios cortos, casi respuestas de cortesía en las que Loki intentaba demostrar que reconocía el esfuerzo del capitán por ayudarle y que quería pagarle eso con una conducta civil.

De camino al centro, el capitán Rogers le explicó qué tipo de personas asistían a ese centro, de los sordos e incluso de algunos sodociegos que utilizaban el mismo lenguaje pero percibiéndolo con el tacto. Loki asentía intentando contener su sorpresa. ¿Eso significaba que él era un discapacitado? ¿que no solo era humano sino que además era más indefenso que el promedio? El pánico que eso le daba, la incertidumbre de cómo sería su existencia desde entonces hasta que su breve tiempo mortal se acabe, le paralizaron un momento en la puerta del edificio. Solo la firmeza del capitán en dirigirlo hacia el frontis del edificio y tocar la puerta, le hicieron volver en sí.

Los recibió un joven que luego los guió hacia donde una educadora diferencial. Ella les saludó y les explicó su programa de trabajo. Acordó juntarse con Loki en las mañanas y con el capitán armarían un horario de acuerdo a sus horarios; él se comprometió a ir por las tardes. Loki quiso quedarse esa mañana y le prometió que no se perdería y que de hacerlo le pediría a alguien que le llamara. El capitán no se veía seguro pero sus obligaciones lo llamaban y no podía darse el lujo de quedarse a ver que Loki estuviese bien. Loki, por su parte, era capaz de comprender que hubiera algo más importante que quedarse con él, después de todo, siempre había sido así con todo el mundo.

El tiempo en clases con la mujer no fue espantoso, en una sesión de 4 horas pudo aprender a señalizar todo el abecedario y ella parecía demasiado impresionada con su progreso. Le puso como tarea intentar componer una historia breve o una presentación personal. Le dijo que habían otras señales que eran palabras y acciones en sí mismas y que ayudaban a economizar al articular un mensaje pero que esas las comenzarían a ver en la siguiente sesión.

Loki tomó el tren y al llegar a la estación quiso recorrer las calles y el barrio que había estado observando desde el departamento. Había un parque que siempre vio desde la ventana del cuarto. En las alturas siempre las personas parecían insectos revolviéndose, pero desde el suelo, desde el centro del abismo, se veían iguales a él, más vivas incluso, más motivadas y activas que él que no sabía qué hacía ni a dónde iba. Se sentó en una banca y pudo presenciar un espectáculo de músicos, lamentando no tener dinero propio con el que pagar la entretención que le había brindado ese grupo de humanos.

En una vitrina de una cafetería pudo ver la hora y se preguntó si el capitán no estaba por llegar al departamento. Intento ubicarse en el espacio a la inversa, ubicó desde la calle la ventana desde dónde observaba el mundo y desde allí encontró el camino a la casa. Subió las escaleras y sacó las llaves de su bolsillo. El sentido de independencia que le vino al haber sido capaz de moverse solo por el trayecto desde el centro de capacitación hasta la vivienda del capitán; eso de haber sido capaz de reconocer ese nuevo mundo y lograr un objetivo – aunque hubiese sido uno pequeño- le devolvieron un poco la fe en sí mismo. Aunque claro, parecía patéticamente conformista si se comparaba con el glorioso propósito de dominación mundial que alguna vez había albergado.

Nuevamente, solo para probarse a sí mismo que era útil quiso preparar algo de comer. No tenía idea de cómo, encendió el televisor buscando alguna guía y encontró un programa que estaba explicando cómo hacer arroz con verduras. Puso la mayor atención posible y luego toda la consciencia para vigilar los pasos a seguir. Cuando el capitán llegó, Loki miraba la cacerola con tanta intensidad que pareciera querer descubrir un misterio en ella.

El ex dios despegó la vista de la cocinilla y le dedicó un saludo mudo al recién llegado.

-¿Qué haces?

Loki levantó la tapa de la cacerola para mostrarle el contenido. El capitán tomó el aroma y preguntó nuevamente.

-Es arroz, tiene verduras... ¿cómo se llama?

El asgardiano se encogió de hombros intentando demostrar que no tenía idea, el capitán solo puso la mano en su hombro unos segundos diciendo.

-Luce muy bien.

Había una atmósfera distinta en esa cena, en comparación a las que habían compartido anteriormente. El capitán le felicitó por la comida y Loki debió reconocerse que, y aunque aún para él la cocina, la comida humana, la rutina insípida de vivir allí con ese humano le parecían absolutamente insignificantes, se sentía bien que – para variar- alguien le reconociera algún logro.

Mientras el capitán lavaba los platos, Loki lo observaba desde el marco de la puerta, intentando decidirse. No quiso darle más vueltas, tomó la libreta y le pasó el mensaje. El midgardiano pareció sorprendido e incrédulo, no es que Loki le culpara por la duda. Él tampoco confiaría en sí mismo.

"Cuando aprendamos bien este lenguaje de mudos, responderé todas tus preguntas".

-Pues entonces, pondré lo mejor de mi parte para que eso suceda.


(1) We'll meet again – Vera Lynn

Nota: Gracias a los lectores que me han retroalimentado, me motiva bastante a seguir con esto. Este capítulo fue un poco más largo que los anteriores y voy llegando de a poco al punto. Si encuentran un error de cualquier tipo no duden en escribirme, que no tengo beta y soy súper distraída.