CAPITULO III.- UN HOLA Y UN ADIÓS

Era agradable para Harry tener a alguien con quien hablar en Privet drive, y que le ayudara con el aseo de la casa. El entrenamiento de occlumancia iba progresando bastante bien, Eli definitivamente era bastante bueno enseñando, mucho mejor que Snape, aunque Eli seguía diciendo que la razón de que pudiera progresar de esa forma era por el maestro que le había enseñado las bases de la occlumancia, Harry simplemente no estaba de acuerdo con eso. Mientras tanto los Dursley parecían tenerle mas cariño a Eli de lo que sentían por Harry pero en realidad eso a el no le molestaba, en realidad eso era mejor para Harry ya que de esa forma no le molestaban tanto además de que para variar en este verano la cara de tío Vernon no había cambiado de color tantas veces como los años pasados sin contar con que la vena de la frente de este parecía haber desaparecido del todo.

El entrenamiento de occlumancia aunque era mejore que el que Snape le había impartido no significaba que fuera menos cansado o cruel ya que la delicadeza de Eli con los recuerdos de Harry habían terminado pronto y ahora, aunque no perdía su sonrisa ni su tranquilidad, se mostraba tan duro como Snape, sin contar que cada vez que Harry se distraía este aprovechaba para atacarlo.

-No te distraigas- susurro con una sonrisa a Harry- cada vez que lo haces es una oportunidad para que conviertan en gelatina tu mente

Harry se levanto, habían ido los dos a comprar comida japonesa para tío Vernon y en cuanto habían llegado a Privet drive Eli había acometido en contra suya, le había mostrado la primera vez que se enfrento contra Voldemort… había visto de nuevo la cara de Voldemort fundida en la nuca del ya muerto profesor Quirrel, el momento en que le ofrecía poder a cambio de la piedra filosofal.

-¿Ya terminaste con eso? Me gustaría poder comer si el miedo de ver a Voldemort en mi comida-dijo Harry mientras levantaba la comida, afortunadamente no se había salido nada de la caja en la que llevaba la comida, al ver la sonrisa de Eli protesto-es en serio no te rías

Afortunadamente Eli era lo bastante bueno como para dejarlo descansar cuando era necesario de lo que contrario Harry estaba seguro que no necesitaría de la conexión entre Voldemort y el para tener pesadillas.


Esa mañana Harry y Eli se encontraban limpiando la chimenea, habían colocado muchos trapo alrededor de ella para que no ensuciaran nada; mientras que Harry limpiaba el interior de la chimenea Eli pulía los adorno metálicos de esta además de los atizadores, ya para ese día tía Petunia había perdido por completo la costumbre de vigilarles para revisar que no robaran nada, en especial a Harry. Eso si que era algo bueno.

-Cuando entremos a la legeremancia podrás comprender el por que debes de controlar las emociones-le informo Eli mientras que terminaba de pulir un adorno metálico de la chimenea en forma de pato- a pesar de que una sin la otra no pueden existir son muy diferentes Harry

-Yo siento que no avanzo, a pesar de todo lo que digas siento que no hago nada-comento Harry-simplemente nunca entenderé estas cosas de la mente

-Tranquilo, hay veces en que pasa así, es como la gripe… primero siempre te parece que estas mal pero después de un tiempo comienzas a notar cuando mejoras

-¿Pero he mejorado?

-Por supuesto, eres mejor que muchas personas que conozco a pesar de que tienen años de practicar este arte pero no puedes confiarte ya que…

En ese momento sonó el timbre de la casa, tía Petunia fue abrir para llevarse la sorpresa de ver a Florence en la puerta, iba vestida bastante conservadoramente, un vestido que no mostraba ningún milímetro de sus piernas, un suéter bastante holgado y llevaba su cabello sujeto en una cola de caballo que la hacia verse bastante inocente.

-¡Florence!-exclamo tía Petunia-que agradable sorpresa

-Hola-saludo Florence con su mejor cara de inocencia- se encontrara Duddley, venia a ver si podíamos ir al cine juntos

-Claro pasa, yo lo llamo-dijo tía Petunia y subió por las escaleras, después de unos segundos bajo- enseguida baja, Florence, ponte cómoda

Tía Petunia salió de la sala y Florence con su sonrisa más malévola se acerco a ambos muchachos y los saludo usando su característica voz sensual.

-Hola Harry, Hola Eli ¿Cómo están?

-Muy bien señorita Florence- respondió cortésmente Eli-que gusto volverla a ver

-A mi también me da gusto verte-dijo Florence y después enfoco su atención a Harry que desde el momento en que Florence entro a la casa se puso a tallar las paredes frenéticamente como si con eso pudiera atravesar la pared y poder huir de ella-y tu Harry ¿no me extrañaste? Yo si. Me acorde de ti tooooodas la noches frías, con tu recuerdo entraba en calor… si me entiendes ¿verdad?

-¿Y ahora por que tan formal?-pregunto Harry de mala gana volteándola a ver

-Huuuy ese tono de voz si que me eriza la piel Harry ¿Acaso querías ver un poco de esto?-dijo Florence y después de voltear a ver que no estuvieran ni tía Petunia ni Duddley se alzo poco la falda hasta llegar a las rodillas-¿quieres ver? Ya sabes, para qué tú también te acuerdes de mí en las noches- y de un solo movimiento se subió la falda para mostrar lo que había debajo de ella

Tranquilo pequeño Potty, no creo que tengas tanta suerte- dijo Florence con una sonrisa muy sensual al ver que harry se había puesto totalmente rojo y había volteado para no verla, sin embargo cuando este volteo noto que Florence llevaba unos shorts de mezclilla bastantes ceñidos al cuerpo que a pesar de todo le había puesto mas rojo que antes- pero tu Eli-se dirigió al otro joven que todo el tiempo había estado tranquilo- la semana siguiente mis papas van a salir toda la semana, Duddley no lo sabe a si que si quieres puedes venir a visitarme en la noche

-Lo tendré en cuenta señorita Florence-dijo Eli viendo como Florence se abría el suéter y les mostraba una blusa que dejaba muy poco a la imaginación

En ese momento bajo Duddley por las escaleras vestido igual de formal pero Harry intuyo que, al igual que Florence, debajo de esta estaba otro tipo de ropa. Ambos chicos salieron a donde sea que iban a salir de verdad y por fin Harry pudo respirar tranquilamente.

-En verdad, Eli, voy envejecer pronto si ella sigue viniendo-comento a Eli

-Te lo estas tomando muy enserio Harry, ella solo quiere agradarte

-Si, como tú digas- dijo Harry escéptico

Después de que Harry se puso a trabajar de nuevo en la chimenea; Eli se quedo contemplando la puerta cerrada de la cocina, en donde debía estar tía Petunia cocinando la cena de esa noche, ya que tendrían la visita de la nada querida (por Harry) tía Marge. Harry se esforzaba ya que tenía planeado escaparse de la casa hasta que tía Marge hubiera salido de Privet drive, claro que no podría hacerlo si no terminaba a tiempo. Después de varios minutos Harry parecía apunto de terminar pero en ese mismo instante sintió una punzada de dolor en la nuca, Eli de nuevo trataba de entrar en su mente, y por poco había logrado sus objetivos pero Harry había resistido su ataque sin embargo el deseo de escapar de esa casa antes de que llegara su molesta tía hizo que recordara los viejos tiempos, antes de Hogwarts, en que ella solía molestarle mucho mas que Duddley; llego el recuerdo en donde Marge había ridiculizado a Harry frente a unos niños que por un momento estuvieron cerca de ser sus amigos, sin embargo en ese momento sintió que algo iba mal, su cicatriz empezó a doler demasiado y el odio que sentía en el recuerdo se hizo mas vivo en el tiempo presente haciendo que por primera vez perdiera los estribos frente a Eli.

-¡¿Quieres dejar de estar jodiendo, Eli?!-gruño Harry-me tienes hasta la…

Sin embargo ese extraño sentimiento desapareció tan pronto como había surgido en el, sin embargo Harry noto que Eli tenía una mueca extraña en su rostro, parecía que estaba rechinando sus propios dientes y tenía los puños fuertemente cerrados.

-¿JODIENDO? TU ERES EL QUE ES REALMENTE MOLESTO-grito Eli- ME ESTOY ESFORZANDO POR ENSEÑARTE ALGO QUE TE SERVIRIA ENORMEMENTE PERO TU LO UNICO QUE HACES ES QUEJARTE Y QUEJARTE ESTOY HARTO DE QUE NO PUEDAS DOMINAR TUS SENTIMIENTOS ¿NO LO ENTIENDES? ¡DOMÍNATE ¡DE LO CONTRARIO NUNCA PODRAS HACER NADA, TE FREIRÁN EL CEREBRO AL PRIMER INTENTO.

Eli dejo de gritar pero aun fulminaba a Harry con la mirada, respiraba entrecortadamente, de pronto entro tía Petunia a la sala y noto rápidamente que algo andaba mal; era sorprendente que no haya escuchado a Eli gritar pero parecía que así era.

-¿Sucede algo?-pregunto al ver a Eli alterado de esa manera

-No… no sucede nada madame-respondió Eli apartando la mirada de Harry y tratando sonreír sin mucho éxito- yo ya termine aquí. Si no le molesta ¿me permitiría retirarme a descansar un momento? Claro, si no me necesita para algo más

-No, claro que no, puedes ir a descansar- dijo Petunia y observo como Eli subía por las escaleras y entraba a la habitación de Harry- ¿Qué fue lo que le paso? Espero que no sea nada grave

Tía petunia volvió a la cocina dejando a Harry muy confundido. Cuando Harry por fin termino de limpiar la chimenea salio de casa, no tenía ánimos para hablar con Eli, no sabía lo que le había pasado pero si tenía que admitir algo era el hecho de que Eli tenía mucha razón… no hacía mas que quejarse y no ponía nada de su parte en el entrenamiento. Estuvo caminando hasta muy entrada la tarde cuando decidió que debía de regresar a casa, tía Marge no llego esa tarde, su visita se había aplazado hasta el día siguiente. Entro a su habitación y ahí estaba Eli sentado en el piso aunque por primera vez desde que había llegado a Privet drive estaba recargado en una de las paredes de la habitación además de que tocaba una melodía muy triste con su flauta, Eli detuvo la melodía en el momento en que noto la presencia de Harry.

-Lamento lo de hoy-dijo Harry cerrando la puerta tras de si-debí de ponerle mas empeño al entrenamiento

-Siéntate, Harry-le dijo Eli y cuando Harry se sentó enfrente de el. Eli le hablo- esta flauta me la obsequio mi padre cuando inicie mi viaje por todo el mundo, la tocaba cuando algo me alteraba. Siempre que un sentimiento me hacía perder el equilibrio que siempre tengo tocaba esta flauta. Desde hace cinco años no había perdido la calma, ni siquiera cuando alguna criatura oscura estaba apunto de arrancarme la cabeza… y eso que fueron muchas veces

-Eso si que me hace sentir mal ¿sabes?-objeto Harry con pesadez

-¿No lo entiendes Harry?-pregunto a Eli-es obvio que por una falta tuya no voy a actuar como lo hice hoy, algo malo paso

-No paso nada, ya lo dijiste tu, hace mucho no te enojabas… es normal que te enojaras conmigo así

-No, no lo es, algo malo paso-respondió Eli mientras se paraba y veía el atardecer por la ventana- como con mis tatuajes, son solo dos cosas pero nunca me había pasado algo así y si vuelve a pasar algo tendré que irme

-¿Por qué?

-Es por que significa que mis tatuajes no están cumpliendo su trabajo, seria peligroso para todos que siguiera aquí-dijo Eli viendo seriamente a Harry- sería un error mortal quedarme aquí si algo sale mal ¿lo entiendes?

-Si, creo, pero ¿Qué pasara con mis clases?

-No pasara nada si no es grave, me ausentaría solo unos días pero si sí lo es tendré que pedirle a Dumbledore que me sustituya alguna otra persona

Harry simplemente acepto y sin muchos ánimos se recostó en su cama y después de un rato Eli tomo su acostumbrado lugar para dormir aunque antes de cerrar los ojos le hablo a Harry.

-Por cierto Harry, eres bueno en la occlumancia, no era cierto lo que dije… estoy seguro que la dominaras pronto

-Eso espero-contesto Harry-la necesitare cuando venga la tía Marge… en verdad si que es muy molesta

Al día siguiente Harry y Eli fueron despertados por un enorme estruendo, Harry que se había dormido sin cambiarse, se levanto sacando su varita del cinto, Eli también se había puesto en guardia de inmediato, después de un rato sin que pasara algo mas Harry se relajo un poco y después de unos segundos miro el reloj que estaba en su buró era mas tarde de lo normal algo extraño ya que normalmente tía Petunia ya lo habría despertado para esa hora, en especial ese día por que ese día era el menos que le gustaba a los Dursley.

-Eli ¿puedo decirte algo?-pregunto Harry sin bajar la varita

-¿Qué pasa Harry?

-Hoy cumplo dieciséis años

-Felicidades entonces

De pronto la puerta se abrió de golpe, Harry sintió un golpe en la mano que le hizo soltar la varita, era Eli que rápidamente se había parado a un lado de el y después de quitarle la varita le sonreía a la persona que había abierto la puerta. En el marco de la puerta estaba tía Petunia pero esta lucía muy mal ya que estaba cubierta de los pies a la cabeza por una especie de polvo gris, casi negro, además de tenía una mueca que hacía a Harry pensar que se había comido algo en verdad amargo.

-¿Se le ofrece algo madame?-pregunto Eli

Pero tía Petunia no se digno a dirigirle la palabra a Eli, simplemente parecía estar a punto de sufrir un ataque.

-Tienes…visitas…Potter-murmuro tía Petunia tan bajo que a Harry le costo trabajo oírlo-baja ahora mismo

Tía Petunia salio de la habitación y Harry suspiro aliviado de que se fuera, en verdad que su tía daba miedo cuando en verdad se enfurecía, le recordaba enormemente a Snape.

-Gracias por quitarme la varita, no me imagino que me hubiera hecho de haberme visto con ella- dijo Harry a Eli

-De nada pero será mejor que la lleves contigo-respondió Eli-bajemos, ya escuchaste tienes visitas y no es correcto que las dejes esperando

Harry y Eli bajaron a la sala pero a mitad del camino se dieron cuenta del horrible panorama que ofrecía todo lo que podían ver, toda la sala sin falta estaba cubierto por una gruesa capa de cenizas, que era de lo que estaba cubierto tía Petunia, además de que en medio de ella se encontraban tres personas de las que Harry nunca se imaginaria ver en privet drive, otra vez; las tres vestían ropas muggles, talvez esa seria la razón de que tía Petunia no los moliera a golpes en cuanto aparecieron en la sala; eran tres pelirrojos que al igual que tía Petunia estaban cubiertos por cenizas además de llevar cada uno una montañita de cenizas en la cabeza.

-¡Harry!-saludo Fred mientras que caminaba hacía el y le daba la mano efusivamente- es un placer volver a verte

-¡Si!-dijo George y saludo a Harry de la misma forma que su hermano gemelo--¡que honor!

-¡Dejen de estar molestando ustedes dos!-regaño malencarada Ginny a los gemelos-ya de por si lo metimos en problemas-y poniendo una sonrisa-hola Harry

-¡Hola! ¿Qué hacen aquí? ¿Qué fue lo que paso?-pregunto Harry pero de pronto la verdad lo golpeo duramente- ¿que le paso a la sala? ¡¡LA CHIMENEA!! tarde mucho en limpiarla

Harry camino hacia la chimenea en que había desaparecido repentinamente su trabajo aunque en ese momento noto que el sillón, que estaba frente a este, había pasado de un bonito color crema a un sombrío negro y extrañamente en medio del sillón había lo que parecía una silueta, lo que hacía pensar a Harry que cuando los tres Weasley salieron de la chimenea trajeron consigo toda esa ceniza que dieron de lleno a alguien (tía Petunia) al momento de estar en el sillón. Harry de pronto comenzó a reír por imaginar aquella escena.

-Supongo que no importa aunque tendré que trabajar como asno para arreglar todo esto-dijo Harry resignado-además ustedes tampoco salieron tan bien-Harry sacudió la montañita de mugre que había encima de la cabeza de la pequeña pelirroja

-Bueno como ya se arreglo todo y que se relajo un poco nuestro gruñón anfitrión ¿Por qué no nos presentas a tu misterioso amigo?- pregunto George señalando a Eli

-Ha si claro.-dijo Harry dejando de reír-Weasley's el es Eli, Eli ellos son los Weasley's el George y el Fred-dijo Harry pero luego dudo un poco- o mas bien el es Fred y el George o… bueno tu me entiendes y ella es Ginny va conmigo a Hogwarts

-Gusto en conocerlos-dijo Eli dando una reverencia

En ese momento tía Petunia salio de la cocina y fulmino a todos en la sala con una aterradora mirada y justo cuando parecía apunto de decirles algo Eli se adelanto y fue a hablar con ella, como hablaban en voz baja los Weasley y Harry no pudieron escuchar lo que decía.

-No es que tenga algo contra tu tía Harry pero en verdad da miedo- comento Ginny en voz baja-casi me recuerda a mamá

-Yo lo dudo-respondió Fred rascando la barbilla pensativamente- después de ver a mi madre en aquel accidente, en que en verdad yo no tuve que ver, en el que el pequeño Ronny accidentalmente perdió los labios ni siquiera un dragón podría doblegarme

-Es cierto-dijo Harry- ¿Dónde esta Ron? ¿Por qué no vino?

-Lo castigaron junto a nosotros por Haber convertido la cocina en un pantano-dijo George

-¿Junto a ustedes?-pregunto Harry

-Es cierto ¿que hacen ustedes aquí?-pregunto Ginny confundida- deberían de estar limpiando junto con Ron la cocina, aun hay ranas en la estufa

-Buena pregunta-dijo Fred- en realidad no estoy muy seguro pero en cuanto supimos que nuestra dulce y querida hermanita vendría a darle sus regalos de cumpleaños a Harry quisimos seguirla para cuidarla de que no le pasara nada

-Cierto-prosiguió George- mi gemelo favorito dice la verdad y por esa buena razón estoy seguro que la más hermosa y comprensible de mis hermanas no nos delatara ¿cierto?

-Soy tu única hermana…-respondió Ginny

-Tal vez por eso se que eres la mas bonita-comento George

-…pero gracias-siguió Ginny sin hacer caso del comentario de su hermano a pesar de que claramente frunció el seño de enojo

El se acerco al grupo de magos y les hablo en voz baja para que tía Petunia, que no dejaba de verlos, no escuchara. Tenían que salir de inmediato de ahí o si no a tía Petunia le daría un ataque. Los Weasley le dieron sus obsequio a Harry, todos venían en un costal; Fred utilizo su varita para hacerlos levitar hasta la habitación de Harry y después todos juntos salieron de la casa a caminar tranquilamente por Privet drive, los gemelos limpiaron todo el polvo que traían encima con sus varitas. Los gemelos y Ginny le informaron como había estado el accidente en el que ellos dos y Ron se habían visto involucrados, después Eli se presento como un monje viajero que ahora se encargaba de la seguridad en Privet drive, por no decir de Harry.

-¿Un monje?-pregunto emocionado Fred

-¡¿Eres de esos a los que les puedes decir y hacer cosas sin que ellos se enojen o hagan algo para defenderse?!-continuo George mientras que comenzaba a hacer gestos

-Para nada- respondió Eli con una de sus características sonrisas-soy de los monjes que buscan la paz interna golpeando y matando a otros, ahora que lo recuerdo ¿quieren ver mi colección de corazones humanos?

En ese momento George y Fred retrocedieron abrasados, y muy espantados, hasta una distancia segura. Harry y Ginny que habían captado la broma comenzaron a reír ante la cara de espanto de los gemelos, Eli también río y los gemelos indignados se acercaron a el.

-Ha, con que muy graciosillo señor monje-comento Fred

-Bueno yo me se unos maravillosos chistes de vampiros. Veamos si en verdad tiene tanto sentido del humor- dijo George después volteo hacía Harry y Ginny mirándolos despectivamente- ustedes pueden seguir con sus paseitos ahora nosotros tenemos una misión mas importante

Entonces Rred y George partieron en una dirección diferente con los brazos sobre los hombros de Eli, Harry pudo escuchar como George comenzaba a contarle un chiste a Eli ¿sabes porque el vampiro y la momia cruzaron la calle? Harry y Ginny les vieron alejarse

-¿Crees que este bien dejarlos Harry?-pregunto Ginny

-Despreocupare, ya sabes que lo que dijo Eli era una broma

-No lo decía por ellos sino por el-respondió Ginny con una falsa mueca de disgusto- aunque son mis hermanos a veces llegan a desesperarme no se de que sean capaces de hacerle a tu amigo

Los dos jóvenes magos caminaron por las calles de Privet drive, a Harry nunca le habían parecido tan cómodas hasta ese momento en que estaba con sus amigos. Ginny le contó Harry como es que habían asegurado a lo madriguera, ahora tenia muchos hechizos protectores ya que las cartas y todo tipo de correo que iba destinado para el, Harry, iba a para a la madriguera, por cuestiones de seguridad, era por eso que ella había ido para entregárselos, de no haber sido así no hubiera recibido nada. Harry la miro agradecido y apenado, trato de disimularlo mirando a un extraño cuervo que parecía mirarles con mucho interés.

-Entonces si mi correo llega a tu casa…-dijo Harry reflexionando-… te habrán llegado mis ejemplares del the Daily Prophet ¿verdad?

-Pues si-respondió Ginny pero al ver la cara de disgusto de Harry puso su mejor cara de inocencia para el chico- sabía que te enojaría eso pero velo de esta forma, hiciste que esta linda niña supiera todo lo que esta pasando con respecto a lo que hace quien-tu-sabes

-Pero deberías de saberlo tu ¿no?-comento Harry quitando la cara de molestia-digo, tus padres están en la orden, además de que tu estas mas informada sobre el mundo mágico

-Ya no-respondió Ginny poniendo ahora ella la cara de enojo- de por si mis papas no me dicen nada acerca de lo que hablan en las juntas de la orden, y tu deberías saberlo, pero ahora mi mama le dio por encerrarme en casa y no me deja salir para nada, mi papa tiene que hacerlo por ordenes de mi mama, además de que me quitaron la radio mágica y me quitan el the Prophet en cuanto llega, pero con los tuyos tengo para estar bien informada-comento sonriendo-como normalmente no revisan lo que llega para ti puedo leer el the Prophet sin temer nada

-¿Lees mi correspondencia?-pregunto Harry incomodo- espero que no me hayan enviado nada embarazoso

-Solo las cartas de tus admiradoras-respondió Ginny sonriente-casi todas las alumnas de Hogwarts te escriben a diario

-Bueno, me alegro que sirvan de algo-dijo Harry tratando de cambiar el tema pero de pronto recordó las buenas noticias que estuvieron en the Prophet que le dejo la señora Figg- oye ¿te enteraste de lo de Wormtail?-pregunto un poco sin ánimos

-Si también venía por eso, en el costal hay un ejemplar de esa noticia pero ¿Cómo te enteraste? Se supone que tu no deberías de saberlo

Harry le contó de cómo había llegado a sus manos esa noticia y de lo que le parecía todo aquello a sí como Ginny también le contó todo acerca de todas las noticias previas de lo que pasaría aquella noche y de cómo Fudge juraba y perjuraba que esa noche sería probable que encontraran a Sirius Black. Para ese momento habían llegado a la arboleda en donde Harry entreno con Eli apenas unos días antes, cuando se sentaron Harry intuyo que Ginny lo único que quería en ese momento era hablar de aquel tema, uno que a Harry todavía molestaba, Sirius.

-Tranquilízate, estoy bien-contesto Harry después de que Ginny le insistiera en que hablaran sobre lo que sentía asta ese momento- voy superándolo, Eli me ha ayudado mucho- pero en ese momento recordó lo mucho que le lastimaba el hablar de Sirius con otras persona, Ginny lo noto

-Estarás bien, de eso estoy segura-le sonrió Ginny-lamento haber tocado el tema pero es que estaba preocupada, todos lo estamos… en especial mama

-Estoy… bien-sonrió también Harry- es solo que aun me cuesta trabajo creer que no me escribirá nunca mas… en especial por que fue mi culpa-dijo en voz baja lo ultimo, Ginny no lo escucho

En ese momento Ginny saco algo de los bolsillos de su pantalón y se lo entrego a Harry, era un paquete largo y forrado de un papel color verde y con pequeñas snitch doradas.

-Mi regalo de cumpleaños-informo Ginny-ábrelo

Harry lo abrió y adentro de la caja encontró un hermoso reloj de color verde esmeralda con unos extensibles que parecían estar cubiertos, o hechos, con escamas de dragón de color rojo pero cuando les daba el sol emitían unos pequeños destellos verdes, para terminar en vez de manecillas de minutos tenia la figura de una pequeña snitch y para la de horas tenia la figura de una escoba. Harry miro impresionado aquel magnifico reloj pero rápidamente una oleada de culpa lo golpeo, los Weasley nunca habían sido una familia adinerada y aquel obsequio no lucía muy barato para que lo comprara la pequeña Weasley

-¿Te gusta?-pregunto la pelirroja

-Si, es magnifico pero…-Harry medito lo que iba a decir-…no tenias que hacerlo

-Si lo dices por el dinero no hay problema en realidad no me costo tanto como crees

-Con tu visita era suficiente para tenerme contento

-Quita esa cara-dijo Ginny frunciendo el seño aunque después sonrió-ya te dije que no fue nada, además estoy segura que me pagaras con creces cuando me des a mi un regalo de cumpleaños, por ejemplo ¿te he dicho lo mucho que me gustan los nuevos modelos de las escobas de la línea "nimbus" que salieron la semana pasada?

-No se como son-respondió Harry sonriendo- pero ya que me lo mencionas si se quien quiera una... creo que a hermione le fascinarían ¿no lo crees?

Ginny frunció el seño de nuevo pero en cuanto Harry dejo de reírse comenzó a darle una explicación detallada del por que parecía ser mejor la fire of draco que la eagle-eye aunque nada sobrepasaba la nueva black-lion, Harry sonreía al ver a la pequeña pelirroja, en realidad no tenía idea de lo mucho que parecía saber acerca del mundo del Quidditch pero cuando la joven Weasley le pregunto del por que sonreía este tuvo que aguantarse la risa ante la mirada de desconcierto de esta.

-Solamente me daba cuenta de lo que me dice tu hermano de ti-dijo Harry

-¿Qué dice?-pregunto la joven Weasley- ¿Buena, confiable y bondadosa?

-Mas o menos pero en especial de que hablas hasta por los codos-contesto Harry

Después de un rato más ambos tuvieron que regresar ya que, según Ginny, la red flu que utilizaron para llegar a la casa de Harry volvería a ser conectada en un rato más para poder regresar, mientras tanto Ginny comenzó a platicar con Harry acerca del Quidditch. Harry no sabía de mucho acerca del Quidditch pero se asombro mucho al saber de las técnicas que utilizaban los monstruos mitológicos, un equipo nuevo que se había vuelto el favorito de Ginny rápidamente.

-… y si me regalaras una escoba de las que te hablo podría hacer sin dificultad la caída del hipogrifo-dijo Ginny mirando a Harry

-Tendré que pensarlo pero talvez te la daría si me pagaras los the Prophet que te quedaste

-¡Oye! Habíamos quedado en que sirvieron para una buena causa-le espeto Ginny a Harry

Cuando llegaron al numero cuatro de privet drive pudieron ver a Fred y George que se reían, sentados en el suelo y con las manos en la barriga, mientras que Eli parecía estarles diciendo algo mientras que el también se reía aunque no tan escandalosamente como los gemelos.

-… y entonces el yeti les dice-escucharon que decía Eli cuando se acercaron a ellos- "hey no toquen esa cubeta"

Los gemelos soltaron entonces una nueva y sonora carcajada que los hizo retorcerse más pero en cuanto notaron la presencia de Harry y Ginny trataron de recuperar la compostura pero un nuevo ataque de risa llego cuando George entre risas dijo "cubeta".

-No te importa si me robo ese otro chiste ¿verdad?-pregunto Fred mientras que sacaba un pedazo de pergamino y una pluma y anotaba el nuevo chiste aprendido- no sabía que los monjes fueran tan divertidos

Los gemelos le informaron a Harry que apenas unos minutos antes había salido la tía Petunia. Ahora que tenían vía libre podían utilizar la red flu para regresar a la madriguera. Harry y los demás entraron a la casa y después de despedirse cada uno entro a las llamas verdes, antes de que Ginny desapareciera entre las llamas verdes esta le susurro algo en el oído a Harry y después darle un beso de despedida en la mejilla se perdió entre las llamas verdes.

-¿Qué te dijo?- pregunto Eli

-Que me iba a dejar la chimenea conectada a la red flu-comento Harry confundido- no se para la dejaría conectada, tal vez vendrán otro día

-Dejar la chimenea conectada a la red flu podría ser peligroso ¿no crees?-dijo Eli pensativamente-pero eso lo pensaremos después, le prometí a tu tía que tendríamos todo limpio antes de que ella regresara en mas o menos-Eli miro el reloj de la pared- hora y media

-¿QUE?- grito Harry horrorizado- ¿HORA Y MEDIA? ESO ES IMPOSIBLE

-No, no lo creo- dijo Eli comenzando a limpiar el mueble en el que estaba la televisión-si nos esforzamos y ponemos todo nuestro empeño estoy seguro que lo lograremos

-Yo no lo creo-Harry suspiro- parece que tendré que huir de nuevo de casa… me pregunto si alguna vez podré salir de aquí como dios manda

-Bueno… supongo que podría hacer un poco de magia para ayudarte, sería como tu regalo de cumpleaños

-Te lo agradecería mucho

Con ayuda de la magia de Eli pudieron terminar de limpiar lo mas difícil antes de que tía Petunia llegara, al menos el sillón estaba de nuevo de su color original y la ceniza había desaparecido de las paredes pero tuvieron que limpiar a mano todo lo demás, aunque Harry no se quejo, mucho, ya que le había fascinado ver a Eli usar magia sin varita.

-Dijiste que me ibas a ayudar-dijo Harry que tenia que limpiar de nuevo la chimenea además de que, ya que eli lavaba el piso, todavía tenia que pulir de nuevo los adornos y los atizadores- no hiciste casi nada

-Hice lo que pude, además esto es tu culpa

-¡¿Mía?! ¿Me vas a decir que el que los Weasley vinieran es culpa mía?

-No limpiaste bien la chimenea, por eso cuando llegaron paso esto-sonrió Eli-te ayude mucho, no hubieras podido regresar el sillón a su color original nunca, ese fue mi regalo de cumpleaños

-bah, para el año que viene mejor pido ropa

Terminaron apenas unos minutos antes de que tía Marge llegara, habían dejado la sala mejor que perfecta, aunque eso no evito que tía Petunia los fulminar con la vista mientras que Harry celebraba alzando los brazos y saltando mientras que Eli, tirado en el suelo totalmente agotado, alzaba el pulgar en señal de aprobación. Ambos jóvenes estaban subiendo las escaleras agotados y justo después de unos segundos de haber entrado a la habitación de Harry entro tío Vernon y Duddley con tía Marge detrás de ellos. Eli y Harry apenas tuvieron tiempo de bañarse y arreglarse para la ocasión, por la prisa debieron de cambiarse muchas veces lo que hizo que Hedwig despertara por el escándalo y saliera para su cacería nocturna no sin antes dirigirles una mirada de reproche.

Los Dursley presentaron a Eli como un compañero de la escuela a la que iba Harry, san bruto para delincuentes incorregibles obviamente, tía Marge alabo a los Dursley por ser tan considerados de alojar en su casa a una pobre escoria repulsiva como el en su casa; al igual que la ultima vez que estuvo tía Marge en Privet drive no se canso de insultar a los padres de Harry pero para este le fue muy fácil ignorar aquellos comentarios gracias al entrenamiento de occlumancia de Eli, el que fuera ignorada por Harry no le agrado nada a tía Marge lo que hizo que arremetiera contra Eli pero este tampoco cayo ante los insultos de tía Marge.

-…y después de que cada noche nos bañan con agua congelada, no fría, congelada-explicaba Eli- nos dan de azotes a los que no nos corregimos, si gusta le puedo enseñar las marcas de las cadenas

-Ah, no es necesario chico-dijo tía Marge a Eli- supongo que te debieron de azotar mucho para que adquirieras esos modales ¿no?

-No, a mí en realidad me quemaron las piernas-respondió Eli

A tía Marge le pareció algo realmente efectivo eso y después de explicar lo que le pasaba a sus perros cuando nacían malos, por décima vez, regreso a insultar a Harry, que seguía sin hacerle caso. Eli lo excuso con el pretexto de que había sido castigado con la pena máxima en el colegio, tía Marge que estaba ansiosa de saber cual era no dejo de preguntar a Eli pero este no le dijo nada.

-Si se lo dijera tendría pesadillas esta noche-aseguro Eli

A Harry le impresiono mucho que después de esa noche hasta a tía Marge le agradara Eli, o al menos mas que a el. Cuando termino la cena, sin ningún tipo de problemas, Harry y Eli subieron a su habitación aun cansados por el aseo que había tenido que hacer sin embargo arriba Harry comenzó a abrir sus obsequios de cumpleaños. Ron le había regalado un libro acerca de los equipos de Quidditch, los que ya estaban en la liga y los que apenas entraban, ahí encontró a los monstruos mitológicos; de Hermione unos guantes de buscador nuevos, Fred y George un estuche con un surtido salta-clases y demás accesorios para hacer travesuras, Charlie una colección de miniaturas de dragones. Bill le obsequio una lamina de magos famosos, de Imothep, una muy rara la señora Weasley unos panquecillos, que Harry guardo en caso de que en algún momento le castigaran sin comer, además de una bufanda que ella misma tejió, el señor Weasley le mando una capa nueva de color rojo brillante; también encontró el ejemplar del the Prophet con el articulo de Sirius además de una bolsita con polvos flu con una nota de Ginny que decía por si acaso.

Mientras que Eli leía el libro que le había dado Ron Harry revisaba una caja extraña regalo de Hagrid, cuando la abrió salio disparado una lagartija del doble del tamaño que las normales que se fue en contra de Harry golpeándole la cara y acto seguido se oculto debajo de la cama. Harry, que tenía las gafas rotas, y Eli miraron confundidos las cajas de donde había salido la pequeña lagartija; adentro había una nota de Hagrid y además de una pequeña jaula con muchas ramas.

-¿Podrías leerla tu?-pregunto Harry- sin mis gafas no leo bien

-Querido Harry-comenzó a leer Eli- te envió este pequeño Jergó como regalo de cumpleaños, se que ya tienes a Hedwig pero creo que este pequeño te gustara por lo tierno que es. A propósito tal vez se comporte un poco inquieto por que serás su nuevo amo así que ten cuidado con el hasta que se acostumbre a ti. Pos data no cerré su jaula, ya sabes como me cuesta trabajo controlar las cosas pequeñas y el seguro de la jaula si que es pequeño y…bla…bla…bla... Nos veremos en Hogwarts. Hagrid.

-Que bueno que me advirtió-comento Harry molesto mientras que recogía sus gafas rotas

-Deja te ayudo reparo- Eli tomo las gafas de Harry en sus manos y las reparo de un momento a otro-toma, ahora hay que atrapar a ese pequeño, tu toma la jaula y yo lo atraeré

Harry tomo la jaula y la abrió listo para atrapar a la lagartija sin embargo noto algo extraño en ese momento, en el brazo derecho de Eli sobresalía de la manga de su playera unos trazos negros y poco a poco comenzaban a tomar espacio en el resto del brazo de Eli Harry pudo ver como si fuera en cámara lenta como del brazo en el que comenzaban a crecer los tatuajes, salía un chorro de luz rojo de la mano de Eli que iba a parar bajo de la cama y que poco a poco regresaba a la mano de Eli con el extraño animal y después de voltear lo depositaba en la jaula que tenia Harry pero en cuanto Harry cerro la jaula y puso el seguro los tatuajes del brazo de Eli se tornaron mas gruesos y Harry pudo ver con horror como entonces de pronto sin explicación alguna el brazo de Eli comenzaba a torcerse, como si de pronto algo lo hubiera roto en muchos pedazos, haciendo que se abrieran fisuras en la piel del brazo del cual salieron múltiples chorros de sangre. Harry soltó la jaula y se acerco a auxiliar a Eli pero en cuanto estuvo cerca de el Eli lo empujo hacia atrás, un momento después salio de su brazo un chorro de luz verde que fue a estrellarse a la jaula de Hedwig deformándola por el golpe.

-¡ELI!-grito Harry y se acerco al chico herido, esta vez no lo aparto- vamos Eli, responde

-Despre…ocupate…Harry-contesto Eli sujetando su brazo inmóvil y ahora inútil-estoy… no… no estoy bien. Esto es a lo que me refería… mis poderes se salieron de control

-¿Y que hacemos?-pregunto Harry asustado-tengo que comunicarme con Dumbledore

-No… no es necesario, pero ya sabes que tengo que hacer-respondió Eli

-¿Con ese brazo? No llegarías ni a la puerta

-Descuida, estaré bien pero debo irme-informo Eli respirando todavía con dificultad-si me quedo y mi cuerpo exhala mas magia sin control sería muy peligroso.

-Bueno pero primero hay que vendar ese brazo- dijo Harry

Harry rompió e hizo jirones una vieja playera suya pero en cuanto se acerco a Eli este le lo impidió, aun podía sacar magia sin control y por eso era mejor que nadie se le acercara. Después de que Harry le ayudara a ponerse una chaqueta sobre los hombros ambos bajaron a darle la noticia a los Dursley que a pesar de que les extrañara la noticia de la partida de Eli no dijeron nada mas que desearle suerte, en especial tía Petunia.

-No se preocupen, estaré bien-dijo Eli sonriendo- espero que nos volvamos a ver pronto-Eli se despidió de los Dursley

Harry acompaño a Eli a la salida y ahí los dos amigos se despidieron.

-¿Estas seguro que estarás bien?-pregunto Harry preocupado

-Claro-respondió Eli-las he pasado peores

-¿En serio?

-No-admitió Eli- he luchado contra monstruo, vampiros, magos y otros hechiceros pero a pesar de todo eso nunca había estado peor. Sabía que esto podría pasar pero en realidad nunca creí que fuera de esta forma. Si llega a pasarme otra vez estoy seguro que no sobreviviré, lo mas seguro es que muera tan rápido que ni me de cuenta… solo llegare a sentir un dolor tan atroz que no me permitirá pensar en nada para salvarme. Tú no te preocupes, solo práctica la occlumancia. Nos vemos Harry

-Adiós y cuídate-le respondió Harry preocupado

El joven mago vio como Eli se perdía en la oscuridad de la noche. Con el había adquirido cierta seguridad pero ahora la había perdido, sin saber que ocurriría con su herido amigo entro a la casa y regreso a su habitación para poder revisar sus regalos y después si le quedaban fuerzas practicar la occlumancia.

HABLANDO CON EL AUTOR: Hasta ahora solo he recibido un review, para esa persona, si me sigue leyendo, supongo que le alegrara que ya halla aparecido su personaje favorito, además espero que le haya gustado la forma en hice su personalidad. Y para los demás que me hallan leído aunque sea un poco les pido que me manden reviews para que me digan en que mejorar la trama de la historia.


El primer personaje nuevo de este fic es Eli, una buena persona y que a mi me agrada mucho… aunque eso se debe, tal vez, a que yo lo cree. Su nombre se pronuncia algo así como Ilay, para crearlo me base principalmente en una amiga de la escuela, al menos en su personalidad… es la persona mas madura que he conocido en toda mi vida… nada mas espero que si lee mi fic no se vaya a molestar mucho en que la haya incluido de esta forma en mi fic… por lo general a ella no le gusta mucho Harry Potter. Como abran notado actualice bastante rápido esta vez comparando con el capitulo dos, lo que pasa es que aun no le hallo el truco de cómo subir mis capítulos en fanfiction, pero si es que están leyendo este capitulo en ¿Qué día es hoy? 10 de octubre es que significa que por fin aprendí a utilizar la computadora. Por el momento es todo y ya nos leeremos más o menos por fines de este mes, solo les pido a todos los que le den un vistazo a mi fic que me manden reviews.

Agio

Rogej