Capitulo 3

-¡Tomoyo, Tomoyo! -exclamó Sakura rebosante de alegría-. ¡Observa! Esta es la carta Thunder...

-Si, Sakura, lo sé... pude filmar todo con mi cámara... ¡Fue increíble! -respondió Tomoyo devolviendo su sonrisa.

-Aunque de todas formas debería agradecer a Li... él fue quien me dio la idea para vencerla...

-Tuviste suerte -replicó Li, algo enfadado-. Con esos poderes nunca lograrás reunir todas las cartas... -luego se volvió hacia Kerberos-. Ahora, como descendiente de Clow, reclamó la posesión de las cartas... ¡Bestia Guardiana! ¡Te pido que me elijas como el nuevo candidato!.

-Kero... -se volvió hacia él también Sakura preocupada.

Kero pensó por unos momentos. Su deber como la Bestia del Sello era elegir...

-He hecho mi decisión -dijo después de unos momentos-. Sakura, tú tuviste el poder para abrir el libro, y para despertarme de mi sueño... además...

-¡¿Que?! -interrumpió Li enfadado-. Esto es inaudito... las cartas Clow deben pertenecerme por derecho...

-¡Ya he decidido, mocoso! -lo enfrentó Kero, perdiendo su serenidad anterior-. No me obligues a hacerte entender por la fuerza...

-Ya veremos, peluche... -suspiró Li, resignado-. De todas formas no abandonaré mi misión.

-¡Grr! ¿Cómo te atreves?

-Eh, tranquilo Kero -intentó calmarlo Sakura, con una gota en su cabeza.

La bestia guardiana lo consideró por unos segundos y procedió a morder el dedo de Li.

-¡Ahh! -gritó Li, sorprendido-. ¡Me duele!¡Suéltame!

-Pef te lo tenes bem melechido -repuso Kero y abrió la boca.

-¡Kero! -exclamó Sakura-. Eso está muy mal... ven Li, déjame ver si te ha hecho daño. Por aquí tengo un pañuelo...

Li torció el gesto.

-No te preocupes -dijo poniendo su mano detrás de su espalda-. Ahora debo retirarme -suspiró algo derrotado y se dio media vuelta alejándose.

Tomoyo y Sakura se despidieron de él.

-¡Hoe! Ya es muy tarde Tomoyo, y mañana tenemos colegio...

-Ahh... -se lamentó Tomoyo, que quería seguir filmando su vestido-. Que lastima... en fin, te veré mañana... ¡adiós Kero!.

-Si, hasta mañana...

-¡Adiós Tomoyo!

***

-...aparentemente, la ciudad de Tomoeda ha logrado salvarse casi indemne de la mayor crisis de su historia -informó con una sonrisa San Teroh, periodista del canal 6. Gracias a las tomas que habían conseguido en exclusiva, su rating se había disparado por las nubes-. La policía ha levantado el estado de sitio declarado hace algún momento, y la gente ha abandonado sus refugios para salir a celebrar a la calle. Además, se nos informa que el surtido eléctrico ha retornado a la normalidad en las zonas afectadas...

El bullicio en la ciudad era asombroso, una gran parte de la población había decidido hacer publica su alegría y las celebraciones se extendían por todas partes...

***

Touya apagó el televisor. Fujitaka había estado contemplando las imágenes que pasaban con mucho interés hacía unos instantes, y ahora se encontraba muy pensativo.

-¿Te encuentras bien papá? -preguntó Touya torciendo el gesto-. Esto que ha sucedido parece haberte afectado bastante...

-Si, si... -respondió Fujitaka acariciándose la barbilla-. Es sólo que...

-¿Huh? -murmuró Touya al pasar un momento.

-Es sólo que... -continuó Fujitaka absorto-. Que he visto esa extraña bestia antes...

-¡¿Qué?! -se sorprendió Touya-. ¿A que te refieres?.

-¡Ya lo recuerdo! -Fujitaka chasqueó los dedos-. Necesito buscar algo muy importante... por favor, ve a despertar a Sakura... los esperaré a ambos en la biblioteca-. Y diciendo esto se levantó dejando la habitación.

Touya se quedó extrañado por unos momentos, su padre se comportaba de ese modo en muy pocas ocasiones... De todas formas era mejor seguirle la corriente, así que se dirigió al cuarto de Sakura. Ahora que lo pensaba, era extraño, pero no había sentido ningún ruido proveniente de allí desde que Sakura había subido a acostarse... esperó que no hubiera pasado nada y apuró el paso.

***

La ventana de la habitación de Sakura se abrió y por ese lugar entraron Kerberos y la nueva dueña de las cartas.

-Ahh... -bostezó Sakura, extenuada-. Que cansada me encuentro Kero... por fin podré dormir...

-Usar magia es bastante agotador si no estás acostumbrada... será mejor que te acuestes de inmediato...

-Si, gracias... lo haré -dijo Sakura y se metió a la cama-. ¿Puedes apagar la luz por favor Kero?.

-Claro, no te preocupes... -respondió Kerberos y se levantó del escritorio de Sakura... en el preciso momento que Touya abría la puerta. Kero bajó desesperadamente y se quedó inmóvil... por poco lo descubrían.

-Sakura... ¿Uh? ¿Porqué tienes la luz encendida y la ventana abierta?

Kero esperó que Sakura respondiera, pero para su sorpresa esta se había quedado instantáneamente dormida.

Touya suspiró y se acercó a la cama.

-Eh, Sakura... despierta... -susurró moviéndola, sin obtener resultados-. Mmm... ¡Monstruo!

-¡Te he dicho que no...! -exclamó Sakura casi por reflejo y luego abrió los ojos-. ¿Ah? Hermano...

-Oye, levántate... papá nos está esperando en su biblioteca...

-¿Como? ¿Que sucede?

-No tengo idea... pero al parecer tiene que ver con el monstruo que atacó la ciudad hace unos momentos...

-¿El monstruo? -preguntó Sakura desconcertada y sin estar completamente despierta-. ¡Ah! ¡Te refieres a la car...!

Sakura se detuvo asustada... había estado a punto de cometer un grave error... Touya había puesto una cara de duda, así que mejor prefirió cambiar el tema.

-Nada, nada... eh... dime, ¿Qué sucedió finalmente con el monstruo?

-Nadie lo sabe... lo dijeron por las noticias, pero...

-¿Pero...?

-Pero muchos testigos dijeron que un par de chicos de tu edad, llevando antifaces y ropa extraña, se habían enfrentado contra el monstruo.... usando poderes mágicos.

-Oh, vaya... que extraño, ¿no? -sonrió disimulando Sakura-. Nunca había escuchado nada como eso antes...

-Ya, ahora apresúrate... â€"dijo Touya impaciente-. Papá parecía muy extraño.

-Eh, sí, claro...

Ambos dejaron la habitación, pero Touya antes se quedó unos segundos mirando desconfiado al peluche amarillo que Sakura había dejado sobre su escritorio... le parecía extrañamente quieto.

***

-Sakura, Touya... acérquense por favor... -dijo Fukitaka con una sonrisa-. Ayúdenme a correr la alfombra en este lugar... así, exacto...

-¿Uh? -preguntó Touya, observando la puerta escondida que habían descubierto-. ¿Que hay allí?

-No sabíamos que aquí había una puerta bajo la alfombra -acotó Sakura- . ¿Que sucede papá?.

-Ya lo verán, ya lo verán... -rió afable Fukitaka y abrió la cerradura, revelando un pequeño cuarto subterráneo escondido-. Aquí sólo cabe uno -dijo bajando las escalerillas-. Touya, ve tomando los documentos que voy a pasarte...

-Si, no te preocupes... -respondió este.

-Ahora por fin descubriremos... -dijo Fujitaka tomando de un estante un enorme volumen, y esforzándose por su peso-. Uff... ya... descubriremos el secreto perdido del viejo brujo Clow Reed...